26446(05-02-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26446  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                     

Magistrado Ponente:  

                                                  Dr.  ALFREDO  GÓMEZ  QUINTERO   

                                               Aprobado Acta  No 12   

Bogotá,  D.C.,  cinco (05) de febrero de dos  mil siete (2.007)   

VISTOS:  

La Sala se pronuncia sobre la viabilidad de la  demanda  sustento  del  recurso  de  casación  instaurado  por  el defensor del  procesado  MILCIADES ALBERTO GARCÉS ARGEL contra el fallo del 8 de mayo de 2006  proferido  por  el Tribunal Superior de Cartagena, mediante el cual confirmó en  su  integridad  el  emitido  el  30 de septiembre de 2005 por el Juzgado Segundo  Penal  del  Circuito  de esa misma ciudad, que lo condenó a la pena de prisión  de dieciocho (18) meses por el delito de injuria agravada.   

LOS HECHOS:  

En  su  entrevista  concedida  al  diario  el  Universal  de  Cartagena  publicada  los  días  11  y 12 de septiembre de 1999,  MILCIADES  ALBERTO  GARCÉS  ARGEL  expresó  que  lo  peor que le había podido  ocurrir  a  la  ciudad  era la inclusión del señor Mayron Vergel Armenta en la  terna  para  alcalde  interino, por tratarse de una persona que pertenecía a la  clase  política  corrupta  y quien a pesar de negarlo, tenía un prontuario. La  misma fue calificada de injuriosa por el querellante.   

La Fiscalía 34 de la Unidad de delitos contra  la  vida,  la  integridad  y  formación  sexual  e  integridad  moral, mediante  resolución  del  23  de  enero  de 2002 acusó a GARCÉS ARGEL como autor de la  conducta  punible de injuria agravada, decisión que causara ejecutoria material  el  día 15 de noviembre de ese mismo año, cuando la Fiscalía Segunda Delegada  ante  el  Tribunal  Superior  de  Cartagena  la  confirmara  en su integridad al  resolver la impugnación interpuesta contra ella.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN:  

Dos    cargos    se    proponen   en   la  demanda.   

En        el        primero,  al  amparo  de la causal primera  del  artículo  207  de la ley 600 de 2000 cuerpo segundo se aduce la violación  indirecta  de  la  ley sustancial originada en un  error de hecho por falso  juicio de identidad.   

El  demandante  circunscribe  su  actividad a  citar  los  lineamientos  trazados  por la jurisprudencia cuando en casación se  denuncia  dicha modalidad de error, para enseguida enfatizar que la prueba se ha  desfigurado   o   distorsionado   para   darles   un  alcance  objetivo  que  no  tienen.   

Luego señala que en la sentencia el delito se  considera  estructurado  a  partir de la entrevista que el acusado concediera al  diario  El  Universal  y  critica que no se hubiera obtenido el testimonio de la  periodista  Ledy  Caro,  procediendo  a reproducir la parte resolutiva del fallo  sin que haga ningún otro comentario.   

En   el   segundo  reproche  con  sustento en la causal tercera del mismo  artículo  207,  advierte  que  la  sentencia  se dictó en un juicio viciado de  nulidad  porque  para  la  fecha  en  que se profirió el fallo de segundo grado  había vencido la facultad que tenía el Estado para hacerlo.   

Se  refiere  al debido proceso, reproduce los  artículos  83  y  86  de  la  ley  599  de 2000, para después señalar que con  atención  a  la  pena  prevista  para  el  delito de injuria y a la fecha de la  acusación  -23  de  enero de 2002-, al 25 de septiembre de 2006 faltarían tres  meses  y  25  días para que operara el fenómeno jurídico de la prescripción,  de  modo  que al no encontrarse en firme la sentencia hasta tanto no se resuelva  la  casación,  pide  que se declare la prescripción de la  acción penal.   

CONSIDERACIONES:  

En  el artículo 205 de la ley 600 de 2000 se  prevé  que  la  casación  procede  contra  las sentencias de segunda instancia  dictadas  por  los  tribunales  superiores  y  el Tribunal Penal Militar, en los  procesos  adelantados  por  delitos  cuya  pena máxima privativa de la libertad  exceda  los  ocho  (8)  años, aun cuando la sanción impuesta corresponda a una  medida de seguridad.   

En  el  inciso  final del artículo citado se  consagra  que  de  manera  excepcional,  la  Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema  de  Justicia,  discrecionalmente  puede admitir la demanda de casación  contra  los fallos de segundo grado distintos de los ya mencionados, a solicitud  de  cualquiera  de  los sujetos procesales cuando lo considere necesario para el  desarrollo  de  la  jurisprudencia o la garantía de los derechos fundamentales,  siempre que se reúnan los demás requisitos exigidos por la ley.   

Acorde   con   lo  anterior,  la  casación  discrecional  procede  contra  las  sentencias de segunda instancia dictadas por  los  tribunales  superiores,  el  Tribunal Penal Militar, en las actuaciones por  delitos  cuya  pena máxima de prisión prevista para ellos sea igual o inferior  a   los   ocho   (8)  años,  y  por  los  juzgados  penales  del  circuito  sin  consideración  a  la  sanción consagrada para las conductas punibles objeto de  juzgamiento.   

El  delito de injuria agravada por el cual se  juzgó  y  condenó  a  GARCÉS ARGEL tiene señalada una pena máxima de cuatro  (4)  años  y  seis (6) meses de prisión, según los artículos 220 y 223 de la  ley  599  de 2000, igual a la que preveían los artículos 313 y 316 del decreto  100  de  1980 bajo cuya vigencia ocurrieron los hechos, en razón a su comisión  mediante la utilización de un medio de comunicación social.   

Ahora bien, aun cuando la sentencia de segunda  instancia  fue  proferida  por el Tribunal Superior de Cartagena, siendo menor a  los  ocho  (8)  años  la  sanción  máxima señalada para el delito de injuria  agravada  según  lo  visto,  lo procedente era la casación discrecional y así  debió  manifestarlo  el  impugnante,  indicando  en  la  demanda  o  en escrito  separado  el  motivo  por el cual acudía a ella, esto es, si lo hacía en busca  del  desarrollo  de  la  jurisprudencia  o  de  la  garantía  de  los  derechos  fundamentales.   

La        Sala       –de  otro  lado- ha dicho que no resulta  suficiente  con mencionar el fundamento pues es imperativo que el actor sustente  la  casación  discrecional,  mostrándole  a  la Corte mediante una exposición  lógica   y   sin   ningún  formalismo  del  mismo  la  necesidad  de   su  intervención,  limitada  por  virtud  de  la ley a los dos motivos expresamente  señalados en la disposición citada.   

Como  el  actor  omitió  indicar el motivo y  sustentar  la casación discrecional, la Sala inadmitirá la demanda porque ante  la  naturaleza rogada de la casación no puede enmendar, subsanar o corregir las  deficiencias  anotadas,  sin  que con fundamento en lo dispuesto en el artículo  216  de  la ley 600 de 2000 disponga su trámite oficioso, pues no se observa en  la actuación la violación de las garantías fundamentales.   

En   mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

Inadmitir  la demanda de casación presentada  por el apoderado del procesado MILCIADES GARCÉS ARGEL.   

Contra  esta  decisión  no  procede  recurso  alguno.   

Notifíquese  y  devuélvase el expediente al  tribunal de origen.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                ALVARO  ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN           

MARINA        PULIDO        DE  BARON                      JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANES               

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                JULIO                                ENRIQUE                               SOCHA  SALAMANCA               

MAURO           SOLARTE  PORTILLA                             JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria.  

    

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