23428(27-06-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 23428  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado ponente  

JAVIER   ZAPATA  ORTIZ   

Aprobado acta No.109  

Bogotá  D.C.,  veintisiete (27) de junio de  dos mil siete (2007)   

Se  pronuncia  la  Corte  en  torno  a  la  admisibilidad  de  la  demanda  con  que  se  sustenta  el  recurso de casación  interpuesto  contra  la  sentencia dictada por el Juzgado 3° Penal del Circuito  de  Soacha,  el  13  de  octubre  de 2004, mediante la cual confirmó la condena  impuesta   por   el   Juzgado   Promiscuo  Municipal  de  Sibaté  al  procesado  ÉDGAR   ANTONIO   SÁNCHEZ   CAMACHO   a  12 meses de prisión, multa del equivalente a 5 salarios mínimos  legales  mensuales  y  a  la  pena  accesoria  de  interdicción  de  derechos y  funciones  públicas  por  un  período  igual  al  de  la  pena  principal y la  modificó  en  relación  con  el  pago  de  perjuicios  materiales y morales en  $215.670,  como  autor  y  penalmente  responsable  del  delito  de inasistencia  alimentaria.   

HECHOS  

En  la  sentencia  impugnada,  se  hizo  la  siguiente síntesis:   

“SONIA  ROCÍO  SOLÓRZANO  GUTIÉRREZ,  mediante  querella presentada ante la fiscalía el día 29 de mayo de 2000, pone  en  conocimiento  que  el señor EDGAR ANTONIO SANCHEZ CAMACHO, se ha sustraído  de  los  alimentos,  vestuario,  colegio  y saludo (sic) de su menor hija CAMILA  ANDRES  SÁNCHEZ  SOLÓRZANO,  desde  el  día 5 de febrero de 2000, fecha en la  cual  se  llevó  a  cabo  la  audiencia  de  Conciliación ante el despacho del  Juzgado  Promiscuo  Municipal  de  Sibaté,  donde  el  procesado  se  obligó a  cancelar  la  suma de DOSCIENTOS MIL ($200.000.00) PESOS MENSUALES, pagaderos en  los  cinco primeros días de cada mes y deberá ser entregado por el demandado a  la  demandante,  y  esta última le deberá firmar el correspondiente recibo, se  señaló  en la misma acta que el cuidado y custodia de la niña estará a cargo  de  la  madre;  el  derecho  a la salud será otorgado de común acuerdo con los  padres por mitad, igualmente sucede con las visitas.   

Durante  el transcurso de la investigación  se  pudo  determinar  que los señores SÁNCHEZ CAMACHO y SOLÓRZANO GUTIÉRREZ,  nuevamente  comenzaron  a convivir desde el mes de junio de 2001 hasta el mes de  febrero  de  2002,  fecha  en  cual  se  sustrajo de la obligación alimentaria,  aduciendo  el  procesado  que  no es la única obligación que tiene, por cuanto  tiene más hijos que alimentar.”   

Por los anteriores hechos, el 26 de marzo de  2003,  la  Unidad  de Fiscalías Delegada ante el Juzgado Promiscuo Municipal de  Sibaté,   profirió   resolución  de  acusación  en  contra  de  ÉDGAR  ANTONIO  SÁNCHEZ  CAMACHO,  como  probable  autor  del  delito  de  inasistencia  alimentaria  (fl.  34  c  #  1).   

LA  DEMANDA   

El  defensor  del  procesado  ÉDGAR  ANTONIO SÁNCHEZ CAMACHO, promueve  dos cargos al amparo de la causal tercera de casación.   

1.-  Cargo  primero,  causal  de  nulidad,  violación al debido proceso.   

Sostiene  el  casacionista  que la sentencia  impugnada  se  dictó en un proceso viciado de nulidad, habida consideración de  que  no se dio aplicación al artículo 42 del Código de Procedimiento Penal en  lo    atinente    a   la   cesación   de   procedimiento   por   indemnización  integral.   

Refiere que las consignaciones efectuadas por  el     procesado    SÁNCHEZ    CAMACHO  durante  el  proceso,  sobrepasan  la cuantía establecida por los  juzgadores  de instancia, por consiguiente, reclama que se disponga la cesación  de  procedimiento,  atendiendo  que se trata de un delito querellable y se está  en  presencia  de  una causal objetiva de improseguibilidad de la acción penal,  como lo es la indemnización integral.   

Afianza  el  cargo en reiterados precedentes  jurisprudenciales   de   esta   Sala  de  la  Corte1   

Por lo anterior, solicita a la Corte casar la  sentencia  impugnada  y,  en  consecuencia,  cesar  el  procedimiento a favor de  SÁNCHEZ              CAMACHO.   

2.-  Cargo  segundo,  causal  de nulidad por  violación al derecho de defensa.   

Advierte que la sentencia impugnada se dictó  en  un  proceso  viciado  de nulidad, por violación al derecho de defensa, toda  vez  que  no  se  ejerció  a  favor del procesado, ninguna actividad durante la  etapa  de  la instrucción ni en la fase del juzgamiento, salvo la intervención  en  la  audiencia  pública,  con  lo  cual  se  desconoció  lo  previsto en el  artículo 6° de la Ley 600 de 2000.   

Particulariza  que  en  la  diligencia  de  indagatoria  el  procesado  ÉDGAR  ANTONIO  SÁNCHEZ  CAMACHO  fue asistido por una profesional del derecho;  sin   embargo,   posteriormente,   se   practicaron   pruebas,   se   cerró  la  investigación,,  se  calificó  el  mérito  del  sumario  con  resolución  de  acusación  y,  finalmente,  se  agotó el término para pedir pruebas e invocar  nulidades,  sin  que  la  defensa  técnica hubiera realizado la labor que se le  había  encomendado,  razón  por  la cual se afectó de manera grave el derecho  fundamental    a    la    defensa    de    SÁNCHEZ  CAMACHO.   

Señala  que  no  se  practicaron pruebas en  orden  a establecer que todos los descuentos que se le realizaron por virtud del  embargo  ordenado  por  el  Juzgado  Promiscuo  Municipal  de Sibaté, repararon  integralmente  los  perjuicios,  lo  que  a  su  vez  habría  dado  lugar  a la  extinción de la acción penal.   

Solicita, en consecuencia, casar la sentencia  impugnada  y  decretar la nulidad a partir del traslado previsto en el artículo  400 de la Ley 600 de 2000.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

El  recurso  extraordinario  de  casación  previsto  en el inciso 3° del artículo 205 del Código de Procedimiento Penal,  procede,  a  discreción  de  la Corte, contra las sentencias proferidas por los  Tribunales  Superiores  de  Distrito Judicial y el Tribunal Penal Militar cuando  la  pena  prevista  sea diferente a la privativa de la libertad o siendo de esta  naturaleza  el  máximo  de  la  pena a imponer sea de 8 años o inferior a este  guarismo  y  contra  las  dictadas  por  los  Juzgados  Penales del Circuito sin  importar  el  quantum punitivo, cuando lo considera necesario para el desarrollo  o la garantía de los derechos fundamentales.   

En  ese  cometido,  se  establece  que en su  confección  el  actor  persiste en la violación a la garantía fundamental del  debido  proceso,  pues  a  su  juicio,  la  suma de los descuentos efectuados al  procesado  y  los  demás  emolumentos  entregados  a la madre de su menor hija,  suplen   suficientemente   los  guarismo  establecidos  por  los  juzgadores  de  instancia como monto de las obligaciones sustraídas.   

Tal  es  el  sentido  que  se  desprende del  ejercicio   argumentativo   efectuado  para  la  promoción  de  la  demanda  de  casación.   

De este modo, motiva a la Corte para ajustar  la  demanda y ocuparse del estudios de los cargos presentados por el demandante,  pues  eventualiza  la posibilidad de que tales garantías fundamentales hubieran  podido ser transgredidas en perjuicio del procesado.   

De  este modo, teniendo como satisfechos los  presupuestos  que  viabilizan la casación discrecional, se dispondrá surtir el  traslado al Procurador Delegado para que emita concepto.   

Atendidas  las  razones  expuestas, la Corte  Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.-  ADMITIR  la  casación  que  por  vía  excepcional    presentó,    en    su    nombre,   el   procesado   ÉDGAR  ANTONIO SÁNCHEZ CAMACHO contra la  sentencia  de  segunda instancia proferida por el Juzgado 3° Penal del Circuito  de Soacha.   

2.-  CORRER  TRASLADO al procurador Delegado  por  el término de veinte (20) días para que emita el concepto de que trata el  artículo 213 del Código de Procedimiento Penal.   

CÓPIESE, COMUNÍQUESE y  CÚMPLASE   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                          ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO  DE  BARÓN                                                                    JORGE   LUIS   QUINTERO   MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                            JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

MAURO   SOLARTE   PORTILLA                                             JAVIER ZAPATA ORTIZ    

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria    

1 CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA.  Autos, 9660 de julio 21 de 1998; 13900 mayo m25 de 1999;  13711 febrero 24 de 2000; 17283 marzo 19 de 2002     

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