26440(05-12-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26440  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                           Magistrado                Ponente:   

                                          JAVIER ZAPATA ORTIZ   

                                          Aprobado    Acta    N°  245   

Bogotá D. C., cinco (5) de diciembre de dos  mil siete (2007).   

CUESTIÓN PREVIA  

Con   fecha  del  26  de  septiembre,  la  Secretaría  de  esta  Sala  ha  remitido al Despacho del Magistrado Ponente las  diligencias  relativas  a  la  acción de revisión impetrada a favor del doctor  GUILLERMO  HERNANDO  ROMO  INSUASTY,  una vez surtido el traslado previsto en el  artículo  189 del Código de Procedimiento Penal- Ley 600 de 2000-, frente a la  sustentación  del  recurso de reposición que se supuso interpuesto en memorial  (sin  fecha de presentación o de recibo), contra el auto emitido por la Sala el  29  de agosto de 2007, por medio del cual se inadmitió la demanda de revisión;  el  cual  fue  notificado  por  estado  el  12  de  septiembre pasado; lo que en  términos  de  ley preveía una ejecutoria para el 17 de septiembre, fecha en la  cual  se  otorgó  el  nuevo  poder,  presuponiendo ya interpuesto el recurso de  reposición.   

Cabe  anotar que el 4 de septiembre pasado,  la  Secretaría  de  la  Sala  dio  cuenta  de  la  presentación de memorial de  desistimiento  de la acción interpuesta, presentado por el apoderado del doctor  ROMO  INSUASTY  el  29  de agosto de 2007; es decir, en la misma fecha en que se  expidió  el  auto  de  inadmisión de la demanda de revisión; el cual le fuera  notificado  al actor y a su postulante, mediante comunicaciones enviadas el 4 de  septiembre último.   

También  es  preciso  relevar que el 17 de  septiembre  de  2.007,  el  doctor GUILLERMO HERNANDO ROMO INSUASTY confirió un  nuevo  poder  a otro abogado, quien suscribe el memorial por el cual sustenta el  recurso  de  reposición  frente  a  la  inadmisión de la acción de revisión,  recibido en la Secretaría de la Sala el 17 de septiembre pasado.   

         Si  bien  la  Secretaría  de  la  Sala  dio trámite al recurso de  reposición  sustentado  por el nuevo abogado, pasando por alto que el antecesor  de   éste,   prevalido   de   un   poder   amplio   para  ejercer  “…todas  las  facultades  inherentes  al  mandato  judicial”,  hizo  expresa  manifestación del desistimiento de la  acción,  antes  de  que  se  le  notificara  el auto sobre su inadmisión; debe  resolver  la impugnación; pues desde el punto de vista técnico- procesal, y en  virtud   del  principio  de  integración,     que     en     materia     procesal     penal    –artículo  23  de la Ley 600 de 2000-  permite remitirse a las disposiciones del código procesal civil,   

tal  desistimiento  no  tiene  virtualidad  dispositiva  frente  a la acción interpuesta; muy a pesar de que su titular dio  por  sentado  que  el  recurso  se  había  interpuesto,  y  lo  mismo supuso el  profesional  del  derecho  que  empezó actuar prevalido del nuevo poder; y aún  dejando  de  lado  que  dicho  intercesor  nada  dijo  sobre  la  voluntad de su  antecesor de declinar el ejercicio de la acción.   

         Lo  dicho  tiene soporte en lo dispuesto en los artículos 70 y 343  del  Código  de  Procedimiento  Civil;  pues  la  primera norma, relativa a las  facultades   del   apoderado,  señala  en  su  inciso  final  que  “El   apoderado   no   podrá   realizar   actos   que  impliquen  disposición  del  derecho en litigio, ni reservados exclusivamente por la ley a  las  (sic)  parte  misma.  Tampoco  recibir,  salvo  que  el  demandante lo haya  autorizado  de  manera  expresa”.  En tanto que  la  segunda  norma,  prescribe  en  su  numeral 3º que no pueden desistir de la  demanda,  “Los  apoderados  que  no tengan facultad  expresa  para  ello.”.   Y en efecto, el poder  conferido  por  el  doctor  GUILLERMO  HERNANDO  ROMO  INSUASTY es genérico, en  cuanto  expresa:  “Mi  apoderado  tiene  todas  las  facultades  inherentes  al  mandato judicial” (salvo  la    facultad    de    “sustituir” que sí hace explícita).   

         Lo  anterior,  obliga  a  que  la  Sala  haga  caso  omiso  de esas  voluntades  divergentes,  centrando  su  atención en la resolución del recurso  oportunamente interpuesto.   

EL DISENSO  

Expresa  el impugnante, frente al reparo de  la  Sala   que  no  se  allegó constancia de la ejecutoria de la sentencia  sobre  la  cual  se  solicita  la  revisión,  que  ese mismo día, vía fax, la  Secretaría  de  la  Sala  recibió  constancia  expedida  por la Secretaria del  Centro  de  Servicios  de  los  Juzgados  de  Ejecución  de  Penas y Medidas de  Seguridad   de  Pasto  –  Nariño-,  indicando  que  el  fallo  en  cuestión quedó ejecutoriado el 16 de  julio de 2003 a las 6:00 pm.   

En  lo  que respecta al criterio de la Sala  acerca   del  no  cumplimiento  de  la  causal  6ª  de  revisión  –  “cambio  jurisprudencial”,  artículo  220  de la Ley 600 de  2000  – dice que carece de  fundamento,  pues  el  soporte  de  la  acción promovida no fue un cambio  normativo  frente a la exigencia  de  verificar  un  resultado  de antijuridicidad material que, frente al injusto  arrostrado   –   Peculado  por  aplicación  oficial  diferente-   prevé  ahora  el artículo 399 del  Código  Penal-  Ley  599  de  2000-;  sino  un cambio  jurisprudencial   de   la  Corte,  a  partir  de  la  vinculación  de las disposiciones que en vigencia del Decreto 0100 de 1980 y la  Ley 599 de 2.000 han regulado ese tipo penal.   

Al efecto citó sentencia de la Sala del 16  de  febrero  de  2.006- radicación 15212-, en la cual se dijo que como el nuevo  código  penal  – Ley 599  de  2000-  limitó  el  ámbito  de  protección establecido sobre la ejecución  planificada   del   presupuesto   a  aquellos  recursos  del  Estado  destinados  “a  la  inversión  social  o  de  los  salarios  o  prestaciones  sociales  de los servidores”, luego el  examen  de  tipicidad  debía  efectuarse  bajo la nueva previsión penal.   Agregando  en  perspectiva  del  cambio  normativo,  que se pasó de proteger en  forma  amplia  y  absoluta  la  planificada  apropiación y ejecución del gasto  público,    expresada    en   el   presupuesto   anual;   a   un   amparo  restringido, según infiere de la  conclusión  de  la Sala acerca de que “el delito de  peculado  por aplicación oficial diferente sólo es imputable cuando cualquiera  de   dichas   conductas   afecte  la  inversión  social,  los  salarios  o  las  prestaciones sociales de los trabajadores”.   

Luego  de transliterar varios apartes de la  decisión  en  cita,  y  de manifestar que la misma posición fue asumida por la  Sala  en  decisión  del 21 de marzo de 2002 – radicación Nº 14124-, concluyó  que  en la sentencia cuya revisión exora, no se probó que su prohijado hubiese  utilizado  recursos  destinados para “ la inversión  social  o  de los salarios o prestaciones sociales”,  aplicándolos  a  gastos  diferentes  a  los  que  de  manera explícita estaban  establecidos  en el presupuesto del Departamento; desapareciendo así el injusto  y tornando ajeno a su asistido de la conducta típica imputada.   

En consecuencia elevó como petición que se  reponga  el  fallo condenatorio; y, por ausencia de lesión, se declare inocente  al  señor  GUILLERMO  HERNANDO  ROMO  INSUASTY  de  los  cargos  que  le fueron  imputados.   

CONSIDERACIONES  

Valga   anteponer   que   en   reiterados  pronunciamientos  de  esta  Corte, se ha discernido sobre la noción del recurso  de  reposición  significando  que  este es un mecanismo que la ley otorga a los  sujetos  procesales  para  que  provoquen el re examen de la decisión, frente a  los  argumentos  expuestos  en  la  sustentación,  con  el  objeto  de  que  el  funcionario  corrija  los errores en que haya podido incurrir (providencia del 7  de  julio  de  2.006, proceso No 23137; y auto del 10 de agosto de 2006, proceso  24934).   

         Queda  claro  para  la Sala que el recurso de reposición ofrece la  posibilidad  a los intervinientes de mostrar al mismo órgano emisor que hubo un  equívoco  en  la  apreciación  de  los  fundamentos  de  su  decisión;  y  en  tratándose  de  la  impugnación que cabe frente a la inadmisión de la demanda  de  revisión,  tal  recurso  no  está concebido para que la demanda se subsane  frente  a  los  defectos  de  que  adolece,  y que se hicieron ver en el auto de  rechazo.   Como sí se ofrece en las normas que gobiernan el proceso civil;  y  concretamente  en  el  artículo 85 de esa materia, que automáticamente (sin  recurso  de  por  medio)  da  un  término  de cinco días para que los defectos  formales  sean  subsanados  so  pena  de  rechazo;  ordenamiento  al que en este  específico  evento  no  cabe  remitirse,  precisamente porque así lo impone la  naturaleza  o  esencia  de  los  recursos,  que  no  buscan suplir o mejorar los  defectos que dieron lugar a la decisión.   

         Lo   anterior,  dado  que  la  acción  de  revisión  entraña  un  procedimiento  de  excepción  que  obliga  a  elaborar  el  libelo  de demanda,  conforme  a  precisos  y  rigurosos  requisitos  formales; de modo tal que si el  rechazo  estuvo  motivado,  entre  otras  cosas,  en  que  el  actor  no  anexó  constancia  de  la  ejecutoria  de  las  providencia cuya revisión solicita; el  aporte  que  se  hizo el mismo día en que el recurso se sustentó  – el 17  de  septiembre  pasado-, no puede ser atendible; puesto que la reposición no es  una  oportunidad para aportar pruebas nuevas o suplir el faltante en el lleno de  requisitos que se hicieron notar.   

         En  suma, la decisión emitida por la Sala el veintinueve de agosto  pasado,  debe  mantenerse,  como  quiera  que  la  inadmisión  de la demanda de  revisión  presentada  a  favor  del  doctor GUILLERMO ROMO INSUASTY no cumplió  todos  los  requisitos previstos en el artículo 222 del Código Procesal Penal-  Ley  600  de  2.000,  como  fue no acompañar constancia de la ejecutoria.   Consideración  que  por  sí  sola sustrae a la Sala de valorar las razones con  las que se insiste en la causal sobre cambio jurisprudencial.   

         Contra esta decisión no cabe recurso alguno.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                        MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

AUGUSTO       J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN                  JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                                       JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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