26338(10-10-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26338  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado   acta   N°  193   

Bogotá,  D. C., diez (10) de octubre de dos  mil siete (2007).   

V    I   S   T   O  S   

La  Corte resuelve el recurso de reposición  interpuesto     por     el     solicitado     en     extradición,     ciudadano  colombiano       YESID     REMIGIO     VARGAS  CUENCA,  contra  la providencia fechada el pasado 6 de  septiembre,  por  medio  de  la  cual  se  negó  la  solicitud de nulidad de la  actuación elevada en ejercicio de la defensa material.   

SÍNTESIS  DE   LA  IMPUGNACIÓN   

El  requerido  en  extradición,  en escrito  radicado  en  la Secretaría de la Corporación el 21 de septiembre del presente  año,  solicita la revocatoria del auto objeto de impugnación, en razón a que,  insiste,  con  las  pruebas  solicitadas cuya práctica negó la Corte, pretende  acreditar,  que  “no he cometido delito alguno en el  exterior,  razón  que  me  obliga a pedirles que decreten la nulidad demandada,  por el camino del recurso impetrado”.   

Asegura   que   el   artículo  35  de  la  Constitución   Política   consagra   la   institución   de   la  extradición  “cuando  los  delitos son cometidos en el exterior y  en  mi  caso,  de  acuerdo  con  la  acusación, se me endilga haber sobornado a  policiales  y oficiales, lo cual no es cierto; pero de todas maneras, los medios  de  prueba  peticionados apuntan a demostrar que no he cometido delito alguno en  el exterior…”.   

CONSIDERACIONES   DE  LA  CORTE   

Resulta  claro que el argumento expuesto por  el    solicitado    en    extradición,    ciudadano   colombiano   Yesid  Remigio  Vargas  Cuenca,  no  logra  modificar  la  decisión  adoptada  en  la  providencia  objeto  del  recurso de  reposición, por lo que la Sala no la repondrá.   

En efecto, la argumentación expuesta por el  memorialista  constituye  una  breve reiteración de los motivos que sustentaron  la  solicitud de nulidad, limitándose a afirmar que aunque es inocente respecto  de   los  cargos  que  le  formula  el  tribunal  foráneo  y  que  las  pruebas  pedidas   a  la  Sala  se  orientan  a  demostrar que de haber cometido los  delitos  que se le atribuyen, éstos habrían tenido ocurrencia en Colombia y no  en el exterior.   

Ante   tal   planteamiento,   una    vez    más    dígase    que    pretender   acreditar  que  el  requerido  no estuvo en los Estados Unidos de  América  para  la  fecha  señalada  como  la  de  los  hechos  imputados y, en  consecuencia,  es  inocente  respecto  de los mismos, es un aspecto encaminado a  debatir  el acervo probatorio acopiado por las autoridades norteamericanas en el  desarrollo  de  su investigación que culminó con la formulación de los cargos  que,  si  bien  dieron  inicio  a los instrumentos diplomáticos que soportan la  presente  cooperación  internacional,  también  lo  es  que  precisamente esos  medios  de  convicción  deberán  ventilarse únicamente en el escenario que le  corresponde,  esto  es,  ante  el  tribunal  competente,  cual  es  el del país  requirente.   

Como corolario de lo anterior, la negativa a  ordenar  la  prueba  comentada,  de  ninguna  manera  resquebrajó  ni el debido  proceso  contemplado  para  el trámite bajo examen, ni menoscabó el derecho de  defensa,  por  cuanto  que, como ya se ha indicado, la Corte únicamente puede y  debe,  por  mandato  legal  contenido en el artículo 502 de la Ley 906 de 2004,  allegar  de  oficio o a petición de parte, aquellas probanzas que sean útiles,  necesarias  y  pertinentes  para fundamentar los temas objeto de pronunciamiento  en  el  concepto  que  ha  de  rendir  y  que  son:  la  validez  formal  de  la  documentación   presentada,   la   demostración  plena  de  la  identidad  del  solicitado,  el  principio  de  la  doble  incriminación, la equivalencia de la  providencia   proferida   en  el  extranjero  y,  cuando  sea  el  caso,  en  el  cumplimiento de los tratados públicos.   

Como  se dijo en providencias anteriores, la  presencia  o  no  del  solicitado  en  el país requirente para la época de los  hechos,  no  está  contemplada  como  soporte  o  relacionada con alguno de los  anteriores  temas  y,  precisamente,  por  esa  razón, a la Corte tampoco le es  permitido  decretar ese elemento de juicio, en la medida en que resulta extraño  al trámite judicial de la extradición.   

   

Dicho de otra forma, el trámite judicial de  la  extradición  que  se  cumple  en  la  Corte está centrado en verificar los  precisos   presupuestos   señalados   por  el  artículo  502  del  Código  de  Procedimiento  Penal.  Por  manera que los asuntos que inquietan al memorialista  deben  ser  objeto de estudio por los tribunales extranjeros y/o por el Gobierno  Nacional, según el caso.   

Por lo tanto, como quiera que los argumentos  expuestos  por  el  memorialista  no  son  más que una extensión de su inicial  petición,    la   providencia   impugnada   no   se  repondrá.   

   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E   S  U  E  L  V  E   

1.    NO  REPONER  la providencia impugnada.   

2.   Contra esta providencia no procede  ningún recurso.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

Cita medica  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                        MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                              JORGE    LUIS    QUINTERO  MILANÉS           

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                        JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA   

                          JAVIER   ZAPATA ORTÍZ   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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