26338(06-09-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26338  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado  acta N°   162   

Bogotá, D. C., seis (6) de septiembre de dos  mil siete (2007).   

V    I   S   T   O  S   

La  Corte  resuelve  la petición de nulidad  elevada    por   el   solicitado   en   extradición,   ciudadano   YESID REMIGIO VARGAS CUENCA.   

L A   P E T I C I Ó N  

Dentro  del término de traslado para alegar  de  conclusión, de acuerdo con lo previsto por el artículo 500, inciso 3°, de  la  Ley  906  de  2004,  el  solicitado  en  extradición pide que se decrete la  nulidad  de  lo actuado,  “por considerar que en  el  presente trámite de extradición se me ha violado el derecho a la defensa y  el    debido    proceso”,   por   las   siguientes  razones:   

Anota  que  la Sala negó, por considerarlas  improcedentes,  la  solicitud  de  pruebas  elevada, concretamente: “las  tendientes  a  demostrar  que  los  delitos  imputados en un  tribunal extranjero, no se cometieron en el exterior”.   

Agrega  que  mediante  providencia del 18 de  julio  de  2007  la  Corte negó el recurso de reposición interpuesto contra la  decisión antes referida.   

Considera que su derecho a la defensa ha sido  violado  con  la  negación  de las pruebas solicitadas, puesto que con ellas ha  pretendido   “demostrar,  que  la  conducta  a  mí  imputada  por  el  gobierno  norteamericano tuvo lugar  en Colombia, y como  consecuencia   de   lo  anterior,   tengo  derecho  a  ser  investigado  en  Colombia”.   

En   el   mismo   sentido,  fundamenta  el  quebrantamiento  del  debido  proceso, consagrado en el artículo 29 de la Carta  Política  que  ordena la efectividad del valor constitucional del Estado Social  de  Derecho,  en  lo expuesto por la Corte Constitucional en sentencia N° T-116  de   2004,   en   cuanto  que,  “la  violación  del  procedimiento  (el  debido  proceso  como  garantía),  sólo  existirá,  si la  interpretación  que  del  procedimiento  se  hace,  resulta incompatible con la  Carta;  la violación del  debido proceso, como derecho fundamental, por su  parte,   solo se presentará cuando el trámite conduzca al desconocimiento  de los elementos que definen el carácter justo del mismo”.   

CONSIDERACIONES    DE   LA   CORTE   

De  acuerdo  con la petición elevada por el  solicitado   en   extradición,   se   hace   necesario  precisar  el  siguiente  aspecto:   

Cuando  se  propone  un   vicio    in     procedendo    no  basta   pregonar  una  irregularidad  que  desquicie  la  estructura  del  proceso  o  que  afecte  las  garantías  judiciales de los intervinientes, sino que constituye una carga para  el  postulante,  de acuerdo con el principio  de  trascendencia,   demostrar   que  el  acto  que  se  califica   como  nulo afecta al diligenciamiento en la materia específica, al punto que la  invalidez  de  lo  actuado  es  la  única decisión  viable  a  adoptar.   

Aclarado    lo   anterior,   en   el  caso bajo examen  de  la Corte,  resulta   fácil     colegir     que     no    le    asiste   razón   al   memorialista   en  sus   pedimentos,  por  las  siguientes razones:   

En cuanto a la violación del debido proceso  y  del derecho de defensa, el requerido por el Gobierno de los Estados Unidos de  América  no  demostró  cómo la negativa de la Sala para ordenar como medio de  convicción   las   pruebas   solicitadas,  condujo  a  desarticular  los  actos  procesales   del   trámite   y   cómo   el   mismo   a   su  vez  afectó  sus  garantías.   

Significa  lo  anterior,  que consistía una  carga  para  el  solicitado  en  ejercicio  de  su defensa material demostrar la  trascendencia  del  error  in  procedendo invocado, que en el presente evento se  circunscribía  en  señalar  que  los  elementos  de  juicio  que echa de menos  eran   conducentes,  pertinentes  y útiles frente al especial  objeto  del  trámite  que  ocupa  la  atención  de  la  Sala  y  el convencimiento del  funcionario  judicial  y  cómo  su  omisión  condujo  a resquebrajar los actos  procesales del trámite y el derecho de defensa.   

Frente  al  tema,  la  Corte  ya ilustró en  pasada  oportunidad  al peticionario sobre la estricta y necesaria relación que  deben  tener  las  pruebas  a practicar dentro del trámite de extradición, con  los  temas  contenidos  en  el artículo 502 de la Ley 906 de 2004, esto es, con  aquellos    sobre   los   cuales   versa   el   concepto   a   emitir   por   la  Corporación.   

Por   esa   razón,   le   fue  negado  el  reconocimiento  como  medio  de convicción de aquellos documentos aportados que  se  orientaban  a controvertir las pruebas recaudadas por el Estado solicitante,  en  tanto  que  la  Corte  no  actúa  como  juzgador, ni puede reemplazar en su  autonomía y soberanía al tribunal extranjero.   

En el mismo sentido, la decisión fue adversa  respecto  de  las  pruebas  deprecadas  con  el  fin de demostrar la trayectoria  laboral  del ciudadano solicitado en extradición, por cuanto resultaban a todas  luces  extrañas,  esto  es,  inconducentes e impertinentes respecto de los  temas  a los que legalmente compete referirse a la Corte en el concepto a emitir  en el momento procesal oportuno.   

Igual suerte corrió la petición encaminada  a  demostrar  que  la  Fiscalía  General  de la Nación de Colombia adelanta en  contra  del  requerido  actualmente una investigación por los mismos hechos por  los  cuales  es solicitada su extradición, en el entendido que no es a la Corte  sino  al  Gobierno  Nacional  a  quien  le  corresponde valorar el principio del  non   bis  in  ídem  y  la  conveniencia    de    conceder    o    no    el    mecanismo   de   cooperación  internacional.   

Finalmente,  también  se  calificó  como  impertinente  que  la  Corte  solicitara  a  las autoridades norteamericanas que  enviaran  las  grabaciones  originales, debidamente traducidas, que sirvieron de  base  para  la  formulación  de  los  cargos, en tanto que de ninguna manera el  examen  de  éstas  se  constituye  en requisito de estudio previo al concepto a  emitir en este trámite.    

De  otra parte, como de manera insistente lo  ha  sostenido  esta  Corporación,  al  solicitado  en  extradición  se  le  ha  señalado   sobre  cuáles  son  los  temas  respecto de los que, según lo  dispone  la  ley,  versa  el  concepto  a  emitir  por  la  Corte.  A  ellos  se  circunscribe  la  admisibilidad  de  los  medios  de  prueba,  en  razón  de la  conducencia,  pertinencia,  necesidad  y  utilidad,  como  que la Corte no puede  admitir   medios   de  prueba  que  pretendan  impugnar  la  participación  del  solicitado  en  extradición en los cargos endilgados, ya que es en el escenario  judicial extranjero en donde corresponde controvertirlos.   

Por consiguiente, la petición de nulidad no  prospera.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E   S  U  E  L  V  E   

NEGAR la solicitud  de  nulidad  de  la actuación, de acuerdo con lo expuesto en la parte motiva de  esta providencia.   

Contra  la  presente  decisión  procede  el  recurso de reposición.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                   MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ DE LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                             JORGE  LUIS QUINTERO MILANÉS            

YESID    RAMÍREZ   BASTIDAS                           JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

MAURO   SOLARTE   PORTILLA                              JAVIER  ZAPATA ORTÍZ   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

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