26223(07-11-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26223  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr.  SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ   

Aprobado   Acta   Nº  126   

Bogotá,  D.C., siete de  noviembre de dos mil seis.   

V    I   S   T   O  S   

Sería del caso entrar a determinar si reúne  los  requisitos  formales  para  su admisión la demanda de casación presentada  contra  la  sentencia  proferida  el  2  de  diciembre  de  2005  por la Sala de  Decisión  Penal  de  Descongestión del Tribunal Superior del Distrito Judicial  de  San  Gil,  a  través  de  la  cual,  al  desatar  el  recurso de apelación  interpuesto  por  el  defensor, decretó la prescripción de la acción penal en  relación   con   el   delito   de   Construcción  y  enajenación  ilegal  de  inmuebles  y  confirmó, con  modificación  del quantum punitivo, el fallo emitido el 28 de junio de 2004 por  el  Juzgado  7º  Penal del Circuito de la capital de la República, mediante el  cual  fueron  condenados  LUIS  EDUARDO y FABIO ENRIQUE BERNAL RODRÍGUEZ al ser  hallados  penalmente  responsables  como  coautores  del  delito de Estafa  agravada,  si  no  fuera porque se  advierte que la acción penal se encuentra prescrita.   

A N T E C E D E N T E S  

De  acuerdo con lo reseñado en la sentencia  de  segunda  instancia,  “Por  medio de la escritura  pública  773  otorgada  en la Notaría 43 del Círculo de Bogotá D.C. el 22 de  abril  de  1994,  Luis  Eduardo  Bernal  Rodríguez adquirió de Joaquín Murcia  Bocachica  un lote de terreno con una cabida de 193.600 metros cuadrados ubicado  en  la zona de Suba del Distrito Capital, más exactamente en cercanías al Río  Bogotá.   El  acto  notarial  fue debidamente registrado el 25 de abril de  1994  en  el folio de matrícula inmobiliaria 50N-20179305, perfeccionándose de  esta manera la venta de los derechos reales de dominio.   

Siendo ya propietario del predio Luis Eduardo  Bernal  Rodríguez, en asocio de su hermano Fabio Enrique y por intermedio de la  firma  ‘BIENES E INMUEBLES  LA  CAPITAL’, se dieron a  la  tarea  de  vender  lotes  de  60  metros  cuadrados destinados a vivienda de  interés     social     habiendo    denominado    el    proyecto    ‘Urbanización  Santa  Rita’,  los  cuales  ofrecían  debidamente  legalizados  y  provistos  de  servicios  domiciliarios  básicos  sin  ser esto  cierto,  pues  previamente  no  habían realizado los trámites pertinentes ante  las  autoridades  del caso para poder desarrollar legalmente el plan de vivienda  como   tampoco   habían   gestionado  ante  las  empresas  correspondientes  la  instalación  de  los servicios domiciliarios.  Además, se estableció que  el  terreno  adquirido hacía parte de la zona de preservación del Río Bogotá  y   por   tal   razón   no   podía   ser   objeto   de  proyecto  urbanístico  alguno.   

La venta de los mencionados lotes se realizó  desde  el mes de abril de 1994 hasta el mes de enero de 1995 cuando la Alcaldía  Local  de  Suba  tomó  cartas  en  el  asunto  y  denunció  el  hecho ante las  autoridades judiciales.”   

Con  fundamento  en  la  denuncia  y  los  documentos  aportados  con  la misma, así como en las pruebas practicadas en la  etapa  preliminar, el Fiscal 181 Delegado ante los Juzgados Penales del Circuito  de  Bogotá,  adscrito  a la Unidad Octava de Delitos contra la Fe Pública y el  Patrimonio  Económico,  dispuso  el  28  de julio de 1997 la apertura formal de  investigación,  a  la  que se vinculó, entre otros, a  LUIS  EDUARDO  BERNAL  RODRÍGUEZ y FABIO ENRIQUE BERNAL RODRÍGUEZ,  imponiéndoles  medida de aseguramiento de detención preventiva,  concediéndoles  el  beneficio  de  libertad  provisional,  por  los  delitos de  Estafa   agravada   por   la   cuantía   (artículos   356  y  372-1  del  Decreto-Ley  100  de  1980)  y  Construcción     y    enajenación    ilegal    de  inmuebles   (Decreto   2610   de   1979,   artículo  6º).   

Clausurada  la etapa instructiva su mérito  probatorio  fue  calificado  el 24 de mayo de 1999, acusándose a LUIS EDUARDO y  FABIO  ENRIQUE  BERNAL RODRÍGUEZ como coautores de los  delitos  anteriormente  señalados,  al  paso  que se  precluyó  la  investigación  en relación con el otro incriminado, resolución  ésta  contra la cual se interpuso el recurso de apelación, el que fue resuelto  el  19  de  agosto  de  1999  por  el  Fiscal  3º  Delegado ante los Tribunales  Superiores   de   Bogotá   y   Cundinamarca,  confirmándose  integralmente  la  providencia atacada.   

La  etapa de juzgamiento estuvo a cargo del  Juzgado  7º  Penal  del  Circuito  de la capital de la República, despacho que  luego  del  traslado  previsto en el artículo 446 del Decreto 2700 de 1991 y de  llevar  a cabo audiencia preparatoria, celebró la audiencia pública de rigor y  a  continuación  -28  de  junio de 2004- emitió el fallo pertinente, a través  del  cual  condenó  a LUIS EDUARDO BERNAL RODRÍGUEZ y  FABIO  ENRIQUE  BERNAL  RODRÍGUEZ como coautores de los delitos de Estafa   agravada   por   la   cuantía  y  Construcción     y    enajenación    ilegal    de  inmuebles,  a  la  pena de 170 y 80 meses de prisión,  respectivamente,  a la inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones  públicas  por  el  mismo  lapso  de  las  respectivas  penas  privativas  de la  libertad,  no  suspendiendo  condicionalmente  la  ejecución  de  la pena, pero  sustituyó la prisión carcelaria por domiciliaria.   

El   defensor   interpuso   recurso  de  apelación,  el  que fue decidido el 2 de diciembre de  2005  por la Sala de Decisión Penal de Descongestión del Tribunal Superior del  Distrito  Judicial  de  San Gil, confirmando el fallo en cuanto al delito contra  el  patrimonio económico y declaró prescrita la acción penal en relación con  el otro ilícito.   

Contra  esta  sentencia  el  mismo defensor  interpuso  recurso  de  casación, el cual fue concedido mediante auto calendado  14  de marzo de 2006, cuya demanda se presentó en término y el proceso arribó  a esta Corporación el 4 de octubre.   

C O N S I D E R A C I O N E S  

Como primera premisa para la decisión que ha  de   tomar   la   Sala,   conviene   recordar  que  el  delito  de  Estafa   agravada  por  el  cual  fueron  condenados  LUIS EDUARDO BERNAL RODRÍGUEZ y FABIO ENRIQUE BERNAL RODRÍGUEZ, de  conformidad  con  el  texto  vigente  para  la  época  de  los  hechos,  estaba  sancionado  con  pena de 16 a 180 meses de prisión, según los artículos 356 y  372,  numeral  1º,  del Decreto-Ley 100 de 1980, penalidad que se fijó de 32 a  144  meses  de  prisión, conforme con los artículos 246 y 267, numeral 1º, de  la Ley 599 de 2000.   

Para   efectos   del   fenómeno   de   la  prescripción  de  la acción penal, la pena privativa de la libertad a tener en  cuenta   será   la   establecida   en   la  Ley  599  de  2000,  por  ser  más  favorable1   al   interés   de   los   sujetos  pasivos  de  la  acción  del  Estado.   

Por otra parte, de conformidad con las reglas  de  prescripción  previstas en los artículos 83 y 86 del Código Penal de 2000  (artículos  80  y  84  del  Código  Penal  de  1980),  la acción penal por el  ilícito  por  el  cual se condenó a LUIS EDUARDO y a FABIO ENRIQUE prescribió  el  19  de  agosto de 2005, pues la resolución de acusación fue confirmada por  la  segunda  instancia  el  19  de agosto de 1999, según se hizo constar en los  antecedentes  reseñados,  por  lo  que,  entonces, al día siguiente comenzó a  correr  el lapso prescriptivo por un término igual a la mitad del máximo de la  sanción  establecida  para el punible en cuestión -72 meses-, tiempo éste que  se  cumplió  cuando se encontraba el proceso en el Tribunal Superior de San Gil  para efectos de desatar el recurso de apelación.   

En  estas condiciones, abatido por el tiempo  el  ius  puniendi  de que es  titular  el Estado, no queda a la Sala alternativa diferente a la de declarar la  prescripción,  fenómeno  que  impide  el  ejercicio  de  la  acción  penal en  cualquiera  de  las  fases  o  sedes  del  proceso  penal y, en consecuencia, de  conformidad  con  el artículo 39 del Código de Procedimiento Penal de 2000, se  decretará  la  cesación del procedimiento adelantado en contra de LUIS EDUARDO  BERNAL RODRÍGUEZ y FABIO ENRIQUE BERNAL RODRÍGUEZ.   

Como   consecuencia  de  la  decisión  se  cancelarán  las  medidas  restrictivas  personales  o sobre bienes que se hayan  impuesto a los procesados en mención.   

Ahora bien, como el fenómeno jurídico de la  prescripción  se  presentó  cuando  el  proceso  se  encontraba en el Tribunal  Superior  del Distrito Judicial de San Gil en espera de resolverse el recurso de  apelación,  lo  viable  era  que  esta autoridad hubiera procedido ipso  facto a dar aplicación al artículo  83  de  la  Ley  599  de  2000,  como  lo  hizo  en  relación  con el delito de  Construcción     y    enajenación    ilegal    de  inmuebles, pues, una vez se presenta la prescripción,  el  único camino a seguir es su declaración por parte del funcionario judicial  que  tiene  el  proceso, y no proceder a dictar sentencia de segundo grado, como  ocurrió  en  este  evento,  y  continuarse  con el trámite en relación con la  casación,  hasta que finalmente la Corte proceda a decretar la extinción de la  acción penal.   

Un  tal  proceder  va  en  contravía  del  principio  de  celeridad  consagrado  en  el  artículo  4 de la Ley 270 de 1996  -pronta  y  cumplida  administración  de  justicia-,  lo  que  de  suyo  genera  congestión  judicial  y  que  los superiores jerárquicos dediquen tiempo a ese  tipo  de  situaciones,  en lugar de utilizarlo en resolver más rápidamente los  asuntos sometidos a su consideración.   

Por    lo    expuesto,    la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

R E S U E L V E  

         1.        DECLARAR  prescrita  la  acción penal en el presente proceso adelantado en  contra  de  LUIS EDUARDO BERNAL RODRÍGUEZ     y     FABIO    ENRIQUE    BERNAL  RODRÍGUEZ    por   el   delito   de   Estafa agravada.   

         2.    Como   consecuencia   de   lo   anterior,   ORDENAR  LA  CESACIÓN  DEL PROCEDIMIENTO  seguido contra los mencionados procesados.   

         3.         ORDENAR  la  cancelación  de  las medidas restrictivas personales y sobre  sus   bienes   que   se   hayan   impuesto   a   LUIS  EDUARDO    y    FABIO  ENRIQUE, por razón de este proceso.   

         4.   Contra  este  auto  procede el  recurso de reposición.   

Cópiese,   notifíquese,   cúmplase   y  devuélvase al Tribunal de origen.   

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                          ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN                              MARINA    PULIDO    DE  BARÓN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                          JAVIER   DE   JESÚS  ZAPATA  ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

         Secretaria     

1   Artículo  29 de la Constitución Política, artículo 44 de la Ley 153 de 1887,  artículo   6º  del  Código  Penal  y  artículo  6º  del  Estatuto  Procesal  Penal.     

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