26127(30-11-06)-1

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26127  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N° 139  

Bogotá,  D. C., treinta (30) de noviembre de  dos mil seis (2006).   

V I S T O S  

Resuelve   la   Corte  lo  que  en  derecho  corresponda  respecto  de  la  posibilidad  o  no  de  dar  trámite  al recurso  extraordinario   de   casación,  interpuesto  por  el  defensor  del  procesado  GREGORIO       HERNÁNDEZ      LÓPEZ.   

A N T E C E D E N T E S  

1.  Los hechos que originaron el presente  diligenciamiento  fueron  sintetizados  por el juzgador de segunda instancia, de  la siguiente manera:   

“El  11   de   abril    de    1997    fue    capturado   el   señor      GREGORIO     HERNÁNDEZ   LÓPEZ   en   las   instalaciones   de   la   empresa  DISTRICONDOR,  ubicada  en  la   carrera    49   B   N°   79-151   de   esta   ciudad  (Barranquilla),   por    oficiales    adscritos    a    la   Unidad   Investigativa  Antisecuestro   y   Extorsión   de  la   Policía   Judicial,   Gaula   Urbano   de  Barranquilla, en  momentos    en    que    el    procesado   HERNÁNDEZ  LÓPEZ  le exigía al señor Ricardo Acosta García la  suma  de   $25.000.000°°    a  cambio de la destrucción de una  serie  de  documentos  que según el extorsionista lo comprometían en conductas  dolosas,  tales  como  importaciones  ficticias y lavado de dólares.   

“En  el   momento   de   la   aprehensión   el   procesado   HERNÁNDEZ  LÓPEZ   portaba    su    carné   que   lo   identificaba   como   miembro   del   C. T. I.  de  la Fiscalía   General   de   la  Nación,  y  una  carpeta   que   en  su  interior  contenía documentos  que   habían   sido  sustraídos  de  dicha  sociedad,   tales   como  registro   mercantil,   manifiestos   de   aduana,   recibos  de  impuestos  y fotocopia  de   la     cédula     de     ciudadanía    de    la   víctima”.   

2.   Agotado  el ciclo investigativo, la  Fiscalía  Dieciocho  Seccional  de  Barranquilla,  el  18  de  julio  de  1997,  calificó  el  mérito  del  sumario  con resolución de acusación en contra de  Gregorio  Hernández  López,  por  el  delito  de concusión  que  preveía  el  artículo  140  del  Decreto  100  de 1980, modificado por el  artículo  21  de la Ley 190 de 1995, normatividad vigente para la época de los  hechos,   decisión   que  fue  confirmada  por  la  Fiscalía  Segunda  Delegada ante el Tribunal Superior de  Barranquilla  en  resolución  del 15 octubre del mismo  año.   

3.   La  etapa del juicio la tramitó el  Juzgado  Cuarto  Penal  del  Circuito  de Barranquilla que, luego de culminar la  causa,  el  29 de junio de 2001 dictó sentencia de primera instancia, a través  de   la   cual   condenó   a   Gregorio   Hernández  López a las penas principales de 2 años de prisión,  multa   equivalente   a  25  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes  e  interdicción  de  derechos  y funciones públicas por el mismo lapso de la pena  privativa   de   la   libertad,   como   autor   del   delito   de  concusión  en  grado  de  tentativa. Así  mismo,  le  fue  concedida  la  suspensión  condicional  de la ejecución de la  pena.   

4.  Apelado el fallo por el defensor del  procesado,  la  Sala  de  Decisión Penal del Tribunal Superior de Barranquilla,  el  10  de diciembre de 2001,  lo  confirmó  en  su  integridad,  decisión  contra  la  cual  el defensor del  procesado interpuso recurso extraordinario de casación.   

Por  auto  del  8 de  febrero  de  2002  el  citado  Tribunal  concedió  al  mencionado  impugnante el recurso extraordinario de casación y dispuso que, una  vez  cumplidos  los  traslados de rigor, se remitiera el expediente a la Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia.   

El 11 de abril siguiente y dentro del término  legal  el  defensor  del  procesado  presentó la respectiva demanda. Agotado el  traslado  a  los no recurrentes, mediante oficio N° 1276 del 2 de mayo de 2002,  la  Secretaría  de  la  Sala Penal del Tribunal Superior de Barranquilla envió  por  correo  el  expediente  a  esta  Corporación, habiendo sido colocado en el  correo el 7 de mayo siguiente.   

5.   Mediante  memorial  suscrito por el  procesado  Hernández López y  recibido  en la Secretaría de la Sala Penal del Tribunal de Barranquilla el 1°  junio  de  2006, solicitó la declaratoria de extinción de la acción penal por  razón  del  fenómeno  de  la  prescripción,  no  sin  antes  advertir  que la  Secretaría  de  la  Sala  de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia le  informó  que  “no  se  encontraba  el  proceso  en  mención”.   

Ante    esta    solicitud,   la   Sala   de   Decisión  Penal  del  mencionado  Tribunal,    el    5    de    junio    siguiente,   dispuso   la   remisión   de   la   petición  al  “Juez    Cuarto   Penal   del   Circuito,    por    ser    quien    emitió    la   sentencia   de origen”  y,  así   mismo,     ordenó    oficiar    tanto    a    la   Corte,   a   fin   de  que informe si el expediente se halla  en  esta  Corporación,  como  a  la  Administración  Postal Seccional para que  “manifieste  la  suerte  del  envió 23070 del 7 de  mayo  de  2002”,  entidades  que  respondieron de la  siguiente manera:   

El  Gerente  Regional  de  Barranquilla de la  Administración  Postal  Nacional,  mediante  oficio del 12 de junio del año en  curso, informó:   

“Hemos  estudiado  cuidadosamente  su  solicitud  de  fecha 07 de junio del  2006, relacionado  con  la  copia  de la planilla de entrega de certificados a domicilio del envío  número  23070,  impuesto  en nuestro servicio en esta ciudad el día 07 de mayo  del  2002  y  me permito comunicarle que el ARCHIVO OPERATIVO de la regional con  el  que se contaba fue hurtado según denuncia anexa por lo que en la actualidad  es  imposible  hacerle  el  respectivo  seguimiento”  (folios 62 y siguientes, cuaderno del Tribunal).   

A  su  vez,  la  Secretaria  de  la  Sala  de  Casación   Penal,   en   oficio   del   10   de   julio   del   presente  año,  indicó:   

“que  revisado el  sistema  de  gestión,  los libros radicadores y consultado con la Relatoría de  la  Corporación,  no  se encontró registro alguno a nombre del señor GREGORIO  HERNÁNDEZ  LÓPEZ. Así mismo, consultando con la oficina de correspondencia de  la  Corte  Suprema  a cargo del señor Carlos Chiquita Hernández, donde informa  sobre  la  no  recepción  del oficio 1276 del 2 de mayo de 2002 remitido por el  Tribunal,   con   el   cual   se  allegaba  el  proceso  del  señor  Hernández  López”      (folio     78,     cuaderno     del  Tribunal).   

Teniendo  en cuenta la anterior información,  concluyendo  que el expediente se encuentra extraviado y toda vez que la última  actuación  ordenada  en  dicho procesó fue el envió del expediente a la Corte  con  el  fin  de  surtirse  el  trámite  propio  del recurso extraordinario, el  Tribunal  Superior  de  Barranquilla,  mediante  auto  del  18 de julio de 2006,  ordenó   la   obtención   de   fotocopias  de  los  cuadernos  de  copias  del  diligenciamiento   y  su  remisión  inmediata  a  esta  Sala,  para  lo  de  su  cargo.   

6.   Finalmente,  las mencionadas copias  del  expediente  llegaron  a  esta Corporación el 14 de septiembre del presente  año.   

7.   En escrito que fue presentado en la  Secretaría  de  la  Sala  el pasado 22 de septiembre, el procesado Hernández  López  reitera su solicitud de  prescripción de la acción penal.   

CONSIDERACIONES    DE    LA   CORTE   

1.   Luego  del correspondiente estudio,  observa  la  Corte  que la acción penal del delito de concusión imputado en la  resolución   de   acusación  al  procesado  Gregorio  Hernández  López se encuentra prescrita, no quedando  otra alternativa jurídica distinta a la de su declaración.   

En   efecto,   recuérdese   que   mediante  resolución  de  acusación de primera instancia fechada el 18 de julio de 1997,  y  confirmada  en  segundo  grado  el 15 de octubre del mismo año, al procesado  Hernández   López  se  le  imputó  el delito de concusión, conducta punible que se encontraba prevista en  el  artículo  140 del Decreto 100 de 1980, modificado por el artículo 21 de la  Ley 190 de 1995, normatividad vigente para la época de los hechos.   

Frente  a  la  mencionada  preceptiva  y para  efectos  de los respectivos cómputos, no está de más indicar que comparada la  citada  norma  con aquella que se encuentra tipificada en el artículo 405 de la  Ley  599  de  2000, se observa que esta última contempla una pena máxima de 10  años  de  prisión,  razón  por  la  cual  será  la disposición del derogado  Código Penal de 1980 la que regule este asunto.   

Así,  entonces,  teniendo  en  cuenta que el  mencionado  artículo  140 contemplaba pena máxima de 8 años de prisión (o lo  que  es igual 96 meses) para el delito de concusión, y toda vez que se trata de  una  conducta en grado de tentativa, según así quedó definido en la sentencia  condenatoria  de primera y segunda instancia, de conformidad con el artículo 22  del  Decreto  100  de  1980  (hoy  artículo  27  de  la Ley 599 de 2000), surge  evidente  que  la  pena  máxima  privativa  de la libertad queda en 6 años (72 meses)   

Ahora  bien, como se produjo la interrupción  del  término  prescriptivo  de  la  acción  penal  con  la  ejecutoria  de  la  resolución  de  acusación,  caso en el cual principia a correr de nuevo por un  tiempo  igual  a  la  mitad del máximo indicado, pero en ningún caso puede ser  inferior  a cinco (5) años, se tendrá éste último como lapso para efectos de  la  prescripción,  según el artículo 84 del Decreto 100 de 1980 (artículo 86  de la Ley 599 de 2000).   

No    obstante,    como    Hernández  López  cometió  el delito de  concusión  en  su condición de servidor público, toda vez que se desempeñaba  como  miembro del C. T. I. de la Fiscalía General de la Nación, de conformidad  con  el  artículo 82 del derogado Código Penal (hoy artículo 83 de la Ley 599  de  2000),  el  citado  término de prescripción debe aumentarse en una tercera  parte,  obteniéndose  así  un máximo de sanción de seis (6) años y ocho (8)  meses de prisión.     

Significa lo anterior que dentro del presente  asunto,  la  acción penal se ha extinguido  por  causa  de   la    prescripción,    pues    no    hay    duda   que    desde    el   15   de   octubre     de    1997,    fecha   de   la   resolución   de acusación de segunda instancia, a hoy  han  transcurrido  más  de  seis  años  y  ocho meses, por lo que se impone la  declaratoria  de  tal  fenómeno procesal, el cual se consolidó el 15  de  junio de 2004, cuando el expediente  aun  no  había  llegado  a  esta  Corporación  por  encontrarse  supuestamente  extraviado.   

Por  lo  tanto,  al ser incuestionable que la  acción  penal  se  ha  extinguido  por causa del fenómeno de la prescripción,  necesariamente  se  impone  su declaratoria y, en consecuencia, se dispondrá la  cesación   de   todo  procedimiento  contra  Gregorio  Hernández  López en relación con el citado punible,  razón  por la cual la Sala se abstendrá de pronunciarse sobre la admisibilidad  de la demanda de casación.   

El juzgado de primera instancia adoptará las  medidas relacionadas con lo decidido en esta providencia.   

2.   Por último, la Corte dispondrá la  expedición  de  copias tanto de esta providencia como de los folios 37 a 87 del  cuaderno  del  Tribunal  Superior  de  Barranquilla  con destino a la Dirección  Nacional  de Fiscalías, a fin de que ordene una exhaustiva investigación penal  por   razón   de   la   pérdida   de   los   cuadernos   originales   de  este  expediente.   

En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

1.  Abstenerse  de  emitir  pronunciamiento sobre la admisibilidad de la  demanda    de   casación   presentada   por   el   defensor   de   GREGORIO HERNÁNDEZ LÓPEZ.   

2.   DECLARAR  que  la  acción  penal  por  el delito de  concusión  en grado de tentativa a que  se  contrae  este  expediente  y  en  el  que aparece como procesado  GREGORIO  HERNÁNDEZ LÓPEZ, se encuentra  prescrita.   En   consecuencia,   decretar   en   su   favor   la   cesación       de      la      actuación      procesal.   

3.   El  juzgado  de  primera  instancia  deberá adoptar todas las medidas atinentes a esta decisión.   

4.  Por Secretaría de la Sala expídanse  las  copias a que se hizo referencia en el numeral 2° de las consideraciones de  esta    providencia,    con    destino    a    la    Dirección    Nacional   de  Fiscalías.   

Notifíquese,  cúmplase  y  devuélvase  al  Tribunal de origen.   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                          ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN                              MARINA    PULIDO    DE  BARÓN   

Permiso  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                      JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

   Secretaria     

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