26043(05-09-06)-1

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26043  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                        Magistrado  Ponente   

                                             Dr. SIGIFREDO ESPINOSA  PÉREZ   

                                              Aprobado   Acta  No.  92   

          Bogotá, D.C., cinco de  septiembre de dos mil seis.   

V    I    S   T   O  S   

Se  pronuncia  la  Sala  en  relación con la  colisión  negativa  de  competencia  surgida  entre  los  Juzgados 12 Penal del  Circuito  de  Bogotá  y  Juzgado  Penal  del  Circuito  de Saravena con sede en  Bogotá,  en  virtud  de  la  cual  ambas dependencias rehúsan proseguir con el  conocimiento  del juicio que se impulsa contra HÉCTOR  MARIO    HERNÁNDEZ   ACOSTA,   CÉSAR   ROMERO   PADILLA   y   JOHAN   JIMÉNEZ  VALENCIA,  a  quienes  se  les  acusó   por  los  delitos de homicidio y lesiones personales culposos.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante  resolución  del  19  de  diciembre  de  2003,  un  fiscal  adscrito  a  la  Unidad  Nacional  de  Derechos  Humanos y Derecho Internacional  Humanitario,  profirió  resolución  de  acusación  contra  los miembros de la  Fuerza  Aérea Colombiana -FAC- Capitán CÉSAR ROMERO  PRADILLA,  Teniente  JOHAN  JIMÉNEZ  VALENCIA  y  Técnico  Primero  HÉCTOR  MARIO  HERNÁNDEZ  ACOSTA,  como  presuntos  coautores  de  los delitos de homicidio culposo y lesiones personales  culposas,  según  hechos  ocurridos entre las 9:45 y 10:00 de la mañana del 13  de  diciembre  de  1998,  cuando desde una aeronave de la FAC que sobrevolaba en  cercanías  del  poblado  de Santo Domingo, jurisdicción del municipio de Tame,  Arauca,  en  apoyo  de  los  militares  que en tierra combatían con una columna  guerrillera,  concretamente el helicóptero UH-1H con matrícula 4407, tripulada  por  los  antes  nombrados,  se  lanzó  un  artefacto  explosivo  cuyo  impacto  ocasionó  la muerte de 16 civiles y lesiones de consideración en la integridad  física a otros 25.   

2.  El  conocimiento  del  juicio se asumió  inicialmente  por  el  entonces  Juzgado  Promiscuo  del  Circuito  de Saravena,  Arauca,  despacho ante quien los defensores de los procesados elevaron petición  de  cambio de radicación, aduciendo la grave alteración del orden público que  vivía  toda  la  región por la presencia de grupos armados al margen de la ley  que  venían  perpetrando  toda clase de delitos, lo cual ponía en grave riesgo  la  vida e integridad física de los tres procesados por su calidad de militares  al  servicio  de  la  Fuerza  Aérea,  frente  a los protagonistas del conflicto  armado que se desarrolla en el país.   

Igualmente  se  adujo  que  ese  peligro  se  extendía  a sus propios apoderados, amén de la afectación de la imparcialidad  a  que  se  podían ver sometidos los auxiliares de la justicia y el funcionario  que  dirigía  el  proceso  en  la  toma  de  decisiones en tan delicado asunto.   

3. Remitidas las diligencias a la Corte para  dirimir  el  asunto,  puesto  que lo que se pretendía era el cambio de distrito  judicial,  esta  Sala,  mediante  auto  del  17  de  febrero  de 2005, encontró  probadas  las  circunstancias  aducidas por los defensores, los cuales impedían  el   adelantamiento   de   la  causa  en  el  distrito  judicial  de  Arauca,  y  particularmente  en  el  municipio  de  Saravena,  motivo por el cual dispuso el  cambio  de  radicación  del  proceso  en  cuestión,  al  distrito  judicial de  Bogotá.       

4.  Fue  así  como  el proceso arribó, por  reparto,  al  Juzgado  Doce Penal del Circuito de Bogotá, despacho que habiendo  adelantado  el  juicio  hasta  la  etapa probatoria de la audiencia pública, en  auto  del 13 de julio del año en curso dispuso la remisión del caso al recién  creado  Juzgado  Penal del Circuito de Saravena, cuya sede se fijó en la ciudad  de  Bogotá,  según  el  acuerdo  No.  PSAA05-3002  de 2005 emanado del Consejo  Superior de la Judicatura.   

Esgrimió  que  las  razones aducidas por la  Corte  para  ordenar  el cambio de radicación del proceso en cuestión quedaban  salvadas  con  el traslado de la sede del Juzgado Penal del Circuito de Saravena  a la ciudad de Bogotá.   

Advirtió  que  en  caso  de  que  no fueran  compartidos   sus  argumentos,  de  una  vez  proponía  colisión  negativa  de  competencias.   

   5.  El Juzgado Penal del Circuito de  Saravena  con  sede  en  Bogotá,  en  auto del 22 de agosto de 2006, se niega a  asumir   el  conocimiento  del  caso,  aduciendo,  en  esencia,  las  siguientes  razones:      

a. Su   sede   en   esta   capital   es  provisional,  por  razones  de  seguridad.   

b. En  el  presente  proceso,  ya  la  Corte  dispuso  el  cambio  de  radicación  al  distrito  judicial  de  Bogotá,  por  lo que el mismo no puede  retornar al distrito judicial de Arauca.   

c. Las  condiciones  observadas por la Corte para disponer el cambio de  radicación  no  han  variado  en  el  distrito  al  cual pertenece, al cual, en  cualquier  momento  puede  retornar,  pues, reitera, la ubicación en Bogotá es  provisional.     

Por   consiguiente,  acepta  la  colisión  negativa  de  competencias y ordena la remisión del proceso a la Corte para que  se resuelva lo pertinente.   

             

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE:   

La  Sala  de  Casación  Penal  de  la Corte  Suprema  de Justicia es competente para conocer del presente conflicto, toda vez  que  se  ha  suscitado entre dos despachos penales del circuito que pertenecen a  distintos distritos judiciales.   

Como quedó reseñado en los antecedentes del  caso,  el presente proceso arribó al Juzgado Doce Penal del Circuito de Bogotá  con  ocasión del cambio de radicación dispuesto por la Corte en auto del 17 de  febrero   de   2005,  tras  hallar  probadas  circunstancias  que  impedían  el  adelantamiento  de  la  causa  contra  los  militares  aquí  involucrados en el  distrito  judicial  de  Arauca,  en cuya comprensión territorial sucedieron los  hechos objeto del proceso.       

Se  estimó  en  dicha  oportunidad, que los  hechos  investigados  se  originaron  a  raíz  de  la  misión de apoyo que los  tripulantes  de la nave involucrados en esta investigación prestaban a unidades  de  las  Fuerzas  Militares  en  combate  con  una  columna  guerrillera a pocos  kilómetros  del  poblado  de  Santodomingo, y por tanto vinculados con la grave  alteración  del  orden público que vive esa región, lo cual potencializaba un  evidente  riesgo  para  la  vida  e  integridad  física de los procesados y sus  defensores,  si el juzgamiento se continuaba en esa región donde se concentraba  el  accionar  de  los grupos al margen de la ley que trataban de combatir cuando  se dieron los hechos.   

El  pronunciamiento  adoptado  por  la  Sala  frente  al  cambio  de  radicación  es una decisión definitiva e inmutable, de  manera  que  ninguna  razón  asiste  al Juez Doce Penal del Circuito de Bogotá  cuando  pretende  desprenderse  del  conocimiento del caso, aduciendo que con la  fijación  de  la sede en la ciudad de Bogotá del Juzgado Penal del Circuito de  Saravena,  quedaron superadas las situaciones aducidas por la Corte para ordenar  el  cambio,  pues,  se  reitera,  el  pronunciamiento ya adoptado es definitivo,  según   reiterada   jurisprudencia   de   la  Sala1.   

Pero además, no pueden obviarse las razones  aducidas  por  el  Juez  Penal  del  Circuito  de Saravena cuando esgrime que la  fijación  de  su  sede  en  esta  ciudad  capital,  es provisional, y obedeció  exclusivamente  a  razones de seguridad de los funciones judiciales, tal como se  deduce  del  contenido  del  Acuerdo  del  Consejo Superior de la Judicatura No.  PSAA05-3002  del  17 de agosto de 2005, en cuyo inciso 2º del artículo décimo  se  dispuso  que “si las condiciones de seguridad de  los  municipios  en  los  cuales  se  crearon  los  juzgados  cambian,  la  Sala  Administrativa  del Consejo Superior de la Judicatura podrá cambiar de sede los  juzgados   aquí  creados”.  Y  nada  garantiza  que  superada  las  circunstancias  de inseguridad de los funcionarios judiciales, se  superen  también  las  de  los sujetos procesales, pues aquella puede derivarse  del  establecimiento  de  una  infraestructura  especial,  que  no  cobije a los  últimos.   

Por  lo  tanto,  la  Sala  adjudicará  la  competencia  para  seguir  conociendo  de  este  asunto  al  Juez Doce Penal del  Circuito  de  Bogotá,  de  lo  cual se informará al Juez Penal del Circuito de  Saravena, con sede provisional en Bogotá.      

En  mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE  

         

DECLARAR  que la competencia para seguir conociendo del presente  proceso   contra  HÉCTOR  MARIO  HERNÁNDEZ  ACOSTA,  CÉSAR  ROMERO  PADILLA  y  JOHAN  JIMÉNEZ  VALENCIA,  radica en cabeza del Juzgado Doce Penal del Circuito de Bogotá.   

En  consecuencia,  disponer  la  inmediata  remisión   de  la  presente  actuación  al  Juzgado  en  quien  se  radica  la  competencia,  dando  aviso de lo aquí decidido al Juzgado Penal del Circuito de  Saravena con sede en Bogotá.   

          Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                     ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                      

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN             MARINA                                 PULIDO                                 DE  BARÓN                         

Impedida  

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS               YESID RAMÍREZ  BASTIDAS                             

        Excusa  justificada   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                 JAVIER ZAPATA ORTIZ   

             TERESA RUIZ NÚÑEZ   

                        Secretaria   

    

1  Ver,  entre  otros, auto del 5 de febrero de 2002, en  el radicado No. 19.035.     

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