26033(05-07-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26033  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE   LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado   acta   N°  112   

Bogotá, D. C., cinco (5) de julio de dos mil  siete (2007).   

V    I   S   T   O  S   

La  Corte se pronuncia sobre la solicitud de  pruebas  elevada  en  el  trámite  de  extradición  del  ciudadano  colombiano  JAIRO MÁRQUEZ SERNA.   

A  N  T  E C E D E N T E  S   

1.   El   Gobierno  de los Estados  Unidos  de América, mediante Nota Verbal  número 2058 del 18 de agosto de  2006,  a  través  de  su  Embajada  en  Colombia, solicitó formalmente la  extradición  del  ciudadano  colombiano JAIRO MÁRQUEZ  SERNA.   

2.     Mediante    oficio   número  OFI06-20100-DIJ-0100  del  25 de agosto de 2006, el Ministerio del Interior y de  Justicia,   luego   de  considerar  perfeccionado  el  expediente,  remitió  la  documentación   relacionada   con  la  solicitud  de  extradición  presentada,  demandando de la Sala el respectivo concepto.   

3.  La normatividad que rige el presente  trámite  es  la  contemplada en el  Capítulo II, Libro V de la Ley 906 de  2004,  por cuanto no existe en el momento convenio aplicable que regule el   asunto,  como  lo  conceptuó  el Jefe de la Oficina Jurídica del Ministerio de  Relaciones  Exteriores,  según  oficio  número OAJ.E. 1473 del 18 de agosto de  2006,    quien    además   certificó   que  la  documentación  del expediente procedente de la Embajada de  los    Estados    Unidos    de    América,   fue   presentada   “traducida y legalizada”.   

SOLICITUD       DE     LA   DEFENSA   

Corrido el traslado de que trata el artículo  500  de la Ley 906 de 2004 el defensor del requerido en extradición, en escrito  presentado   dentro   del   término   legal,  solicita   sean  llamados  a  interrogatorio  y  contrainterrogatorio,  los demás solicitados en extradición  por  los Estados Unidos, vinculados en la misma resolución de acusación, entre  otros  Lemos  Castillo  y  Daza  Mosquera,  para  que  aclaren el sentido de las  conversaciones  con  Márquez  Serna  y  que obran a folios números 10 y 12 del  indictment,  pues considera  que dichas evidencias no aportan certeza sobre  los hechos.   

Así  mismo en el escrito petitorio, enumera  diversos  documentos,  que   anexa,  con expresa solicitud de que se tengan  como  prueba  en  este  trámite  pues  se  propone  demostrar  la inocencia del  solicitado. Son ellos:   

1. Declaraciones juramentadas extraprocesales  de  Rafael  Antonio  Millán  Salazar,  Gustavo  García y Fabio Beltrán Celis,  quienes  dan  constancia  de  las  conversaciones telefónicas de Jairo Márquez  Serna.   

2. Detalles de utilidades en el producido de  las  actividades  comerciales  realizadas  por Jairo Márquez Serna en los años  2004 y 2005.   

3.  Balance de prueba rendido el 30  de  julio   de  2006,  que  contiene  perfil  financiero  de  actividades  avícolas  desarrolladas por el solicitado.   

4.  Declaraciones  extrajuicio  rendidas por  Waldina  Galindez  Salamanca,  María  Lucía  Casanova Andrade, Jairo Hincapie,  José Martín Franco Sarria y Ever Antonio Galindez Galindez.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

De  conformidad  con  lo  previsto  por  el  artículo  500 de la Ley 906 de 2004, la Sala Penal de la Corte puede ordenar la  práctica  e  incorporación de las pruebas que considere necesarias para emitir  el  concepto,  el  cual se fundamenta, al tenor de lo dispuesto por el artículo  502  ibídem,  en   constatar si formalmente concurren los requisitos de la  validez  formal  de  la  documentación  presentada, de la plena identidad de la  persona   reclamada,   del   principio  de  la  doble  incriminación  y  de  la  equivalencia  de  la providencia dictada en el exterior y, cuando fuere el caso,  de los requisitos exigidos por los convenios internacionales.   

En  ese  orden  de  ideas,  la  Sala  está  facultada  solamente   para  disponer   la  práctica  de aquellas que  estén  dirigidas a demostrar o enervar alguno de los presupuestos del concepto;  por  ende  negará  las  que  no respondan a ese cometido y las que versen sobre  hechos  notoriamente impertinentes y  superfluos,  correspondiendo, al  peticionario  señalar  qué hechos quiere acreditar y cuál es la relación que  ellos tienen con los elementos del concepto.   

Consecuente con lo anterior, la Sala negará  la  prueba  solicitada  por  la  defensa  del ciudadano  Jairo  Márquez  Serna  y  la  incorporación  de  los  documentos que anexó a la petición, por las siguientes razones:   

Respecto    del    interrogatorio    y  contrainterrogatorio  del  restante  grupo de solicitados en extradición por el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos,  dentro  de la misma acusación proferida en  contra  de  Márquez  Serna,  es  evidente  que  el  defensor  busca  debatir la  responsabilidad   endilgada  al  solicitado  en  los  hechos  que  sustentan  la  acusación    proferida  por  el  tribunal  extranjero,  como  se  entiende  claramente  del querer aclarar el sentido de las conversaciones sostenidas entre  Jairo Márquez y sus compañeros de acusación.    

Es  reiterada  opinión  que  este  no es un  aspecto  sobre  el cual la Sala debe emitir su concepto, pues la Corte no actúa  como  juzgador,  ni  puede  reemplazar  en  su  autonomía  y soberanía al juez  extranjero,   por   lo   que   en   este   trámite   no  tienen  cabida  dichos  cuestionamientos.   

Al    respecto    tiene    dicho    la  jurisprudencia:   

“la extradición  no  corresponde  a  la  noción  de  un  proceso judicial en el que se juzgue la  conducta  de  aquél  a  quien se reclama en extradición, sino que obedece a un  instrumento  de cooperación internacional previsto normativamente (Convención,  Tratado,  Convenio,  Acuerdo,  Constitución  o  ley,  según  el  caso), con la  finalidad  de evitar la evasión de la acción de la justicia por parte de quien  ha  realizado  comportamientos  delictivos escondiéndose en territorio sobre el  cual  carecen  de  competencia las autoridades jurisdiccionales que solicitan su  presencia,  y  pueda responder personalmente por los cargos que le son imputados  y    por   los   cuales   se   le   convocó   a   juicio   criminal.   

“Debido a ello,  en  su  trámite  no  tienen  cabida  cuestionamientos  relativos a la validez o  mérito  de  la  prueba  recaudada  por  las  autoridades  extranjeras  sobre la  ocurrencia  del hecho, el lugar de su realización (en  principio),  la forma de participación o el grado de  responsabilidad  del encausado; la normatividad que prohíbe y sanciona el hecho  delictivo;  la  calificación  jurídica  correspondiente;  la  competencia  del  órgano  jurisdicente; la validez del trámite en el cual se le acusa; o la pena  que  le  correspondería  purgar  para  el  caso  de  ser  declarado  penalmente  responsable;   pues  tales  aspectos  corresponden  a  la  órbita  exclusiva  y  excluyente   de  las  autoridades  del  país  que  eleva  la  solicitud,  y  su  postulación  o controversia debe hacerse al interior del respectivo proceso con  recurso  a  los  instrumentos dialécticos que prevea la legislación del estado  que  formula  el pedido”.1   

En esas condiciones, es claro observar que la  prueba  solicitada  por  el  defensor no guarda relación con el concepto que la  Corte  debe emitir, pretendiendo que la Sala suplante los tribunales extranjeros  en  lo  relativo  a   juzgar  al solicitado en extradición, por los cargos  formulados  en  su  contra,  lo que, como quedó expuesto, resulta improcedente,  razón por la cual, se reitera, la misma será negada.   

Ahora  bien,  atendiendo  los  parámetros  anteriores,  se advierte en el mismo sentido la impertinencia de las pruebas que  el  defensor  pretende  sean  tenidas  como  medio de convicción, por cuanto no  guardan  relación  con  el  tema  del concepto que debe rendir la Corporación,  además   de   que   no   indicó   cuál   es  la  utilidad  y  conducencia  de  ellas.      A     su  turno,  las  declaraciones  extrajuicio   orientadas   a   desestimar   la  participación  de  Jairo  Márquez  en  los  hechos que se le  imputan,  cuyo  asunto,  como  se  indicó,  es  objeto de estudio en el proceso  adelantado    por    el    país   solicitante,   tampoco   se   tendrán   como  pruebas.   

En  cuanto  a  los  informes  contables  y  declaraciones  acerca  de los beneficios obtenidos por el requerido, producto de  sus  negocios,  y  su condición económica, respectivamente, la información en  ellos   contenida   no   se   ocupa  de  cuestionar  la  validez  formal  de  la  documentación  aportada  por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos como país  requirente,  ni  se  refieren  a  la  plena identidad de la persona reclamada en  extradición,  tampoco  aportan  elementos  de  juicio  para  establecer  si las  conductas  delictivas  por  las  cuales  se  acusa a Jairo Márquez Serna en los  Estados  Unidos,  constituyen  hecho  punible  en  la legislación nacional y no  refieren  aspectos  que  controviertan  la  condición  de equivalencia entre la  acusación  proferida  por la Corte Distrital de Estados Unidos para el Distrito  Sur  de  Nueva  York y la acusación en el sistema procesal colombiano, es decir  no   es   tema   que   tenga   que   ver   con   el  concepto  que  emitirá  la  Corporación.   

         

Por  lo  anterior,  se  impone  rechazar  la  pretendida  aducción de los  documentos  a  los  cuales se ha hecho referencia, los que por Secretaría de la  Sala  se devolverán a la defensa.   

Así  las  cosas,  de  conformidad  con  lo  establecido  en el artículo 500 de la Ley 906 de 2004, en firme esta decisión,  se  dispone  correr  traslado  por cinco (5) días para que las partes presenten  las alegaciones que a bien tengan.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

    

1. NEGAR  la práctica de las pruebas pedidas  por   el  defensor  del  ciudadano  colombiano,  JAIRO  MÁRQUEZ        SERNA,        solicitado       en  extradición.   

2. Rechazar  los  documentos  allegados,  como  parte del expediente de  extradición.     

3.  Por Secretaría de la Sala, devuélvanse  al    memorialista    los    documentos    que    incorporó    a   su   escrito  petitorio.   

4.     Ejecutoriada   la   presente  providencia,  conforme  lo dispone el inciso  final del artículo 500 de la  ley  906  de  2004,  córrase  traslado  de  5  días para que las partes, si lo  estiman conveniente, presenten alegaciones.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                         MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN           JORGE LUIS  QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                        JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA   

MAURO   SOLARTE   PORTILLA                                 JAVIER     ZAPATA  ORTÍZ   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

1 Ver  auto del 8 de agosto de 2000     

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