25994(07-03-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 25994  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado   acta   N°  031   

Bogotá, D. C., siete (7) de marzo de dos mil  siete (2007).   

V    I   S   T   O  S   

Procede   la  Corte  conceptuar  sobre  la  solicitud    de    extradición    del    ciudadano    colombiano   DANILO  CASTAÑEDA  LANCHEROS, elevada por  el Gobierno de los Estados Unidos de América.   

L  A     S O L I C I T U D   

1.     Mediante    oficio   número  OFI06-19350-DIJ-0100  del  17 de agosto de 2006, el Ministerio del Interior y de  Justicia  comunicó  a  esta  Sala  de  la  Corte que el Gobierno de los Estados  Unidos  de  América,  por  conducto  de su Embajada en Colombia y mediante Nota  Verbal  número  1939 del 4 de agosto del citado año, solicitó en extradición  al    ciudadano    colombiano    Danilo   Castañeda  Lancheros,  capturado  el  5  de  junio  de  2006,  en  cumplimiento  de  la  resolución  de  la misma fecha, expedida por la Fiscalía  General de la Nación.   

2.  La normatividad que rige al presente  trámite  es  la contemplada en el  Capítulo III, Título Primero, Libro V  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  en  la  medida que no existe en el  momento  convenio  aplicable que regule el  asunto, como así lo conceptuó  el  Jefe  de  la  Oficina  de  Asesoría  Jurídica del Ministerio de Relaciones  Exteriores,  según  oficio  número  OAJ.E. 1356 del 8 de agosto de 2006, quien  además  certificó  que  la  documentación  del  expediente  procedente  de la  Embajada  de  los  Estados  Unidos  de  América, fue presentada “debidamente autenticada”.   

3.  Los acontecimientos fácticos objeto  de  la  investigación  e  imputación  de  los  cargos formulados en su contra,  motivo  de  la  solicitud de extradición, fueron sintetizados en la Nota Verbal  número 1939 del 4 de agosto de 2006 de la siguiente manera:   

“Los hechos de  este  caso  indican  que Hugo Alberto Rojas-Yepes, Willy Norman Schafer-Medrano,  Gustavo    Adolfo    Pérez-Salazar,    Juan    Camilo    Tangarife-Maya,   Tito  Molina-Bermúdez,  Danilo  Castayeda-Lancheros,  Juan Manuel Rodríguez-Giraldo,  Fabio  Enrique  Gracia-Montes  y  Farid  Feris-Domínguez  son  miembros  de una  organización  que opera desde Colombia, la cual se especializa en el transporte  de  cocaína  con  destino  a  los  estados Unidos, llevándola desde Colombia a  través  de  Guatemala y México. Comenzando en enero de 2003, o aproximadamente  en  ese  mes,  y  continuando hasta octubre de 2004, o aproximadamente hasta ese  mes,   los  fugitivos  nombrados  anteriormente  participaron  en  un  concierto  delictivo  progresivo  y  continuo mediante el cual enviaron miles de kilogramos  de  cocaína  desde Colombia a los Estados Unidos. La investigación y evidencia  han  establecido  que  cada uno de los fugitivos mencionados anteriormente es un  participante   en  las  actividades  de  esta  organización  de  transporte  de  droga.   

“El 10 de febrero  de  2003,  la  organización  fue responsable de transportar 2.069 kilogramos de  cocaína  en  avión  desde  Colombia  a  Chiapas,  México.  Dicha cocaína fue  incautada  por  la policía mexicana en Aguascalientes, México. También, el 13  de  junio  de  2003,  la  organización  fue responsable de intentar transportar  1.000  kilogramos  de  cocaína en avión desde Magangué, Colombia. La policía  Colombiana  en  Magangué  incautó la cocaína antes de que partiera, cuando la  estaban  cargando  al  avión.  La  organización fue responsable de transportar  1.946  kilogramos de cocaína por avión desde Colombia a Guatemala, la cual fue  incautada  el  14 de septiembre de 2003 por autoridades de las fuerzas del orden  guatemaltecas   cuando   el   avión   fue   descubierto  en  tierra.   

“El   20      de     septiembre     de     2003,     la   organización    fue    responsable    del  transporte  de  1.400  kilogramos  de  cocaína  en  avión desde Colombia hasta Guatemala. El embarque  fue  incautado  por  las  autoridades  de  las  fuerzas del orden guatemaltecas,  cuando  el  avión  fue obligado a aterrizar. La investigación indica que estos  embarques    estaban    destinados    para    los   Estados   Unidos.   

“Danilo  Castayena-Lancheros  es mecánico de aviación de la organización de transporte  de  droga. Castayeda-Lancheros es responsable de las reparaciones de los aviones  utilizados  para el transporte de cocaína por la organización de transporte de  droga.-  Testigos  declararon  que varias conversaciones telefónicas ocurrieron  entre  Rojas-Yepes  y  Castayena-Lancheros en las cuales Castayeda-Lancheros fue  instruido  por  Rojas-Yepes para recoger repuestos, reparar aviones específicos  y  mantener  los  aviones en buen estado. Castayeda-Lancheros recibió US $5.000  dólares    de    Refis-Domínguez    para    comprar    repuestos    para   los  aviones.   

“Todas   las  acciones  adelantadas  por  el  acusado  en  este  caso  fueron  realizadas  con  posterioridad      al      17      de      diciembre     de     1997”.   

4.   La  documentación remitida por el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América  que  sustenta  la solicitud de  extradición  del  ciudadano  colombiano   Danilo  Castañeda Lancheros, es la siguiente:   

4.1.   Copia   de  la  Acusación  número  04-46520139  (RMC)  del  21 de octubre de 2004, por medio de la cual el Tribunal  de  Distrito  de los Estados Unidos, Distrito de Columbia, acusó a Danilo  Castañeda  Lancheros del siguiente  cargo:   

“El Gran Jurado  acusa que:   

“CARGO   UNO   

“Comenzando  en  enero  de  2003  o  alrededor  de esa época, la fecha exacta desconocida por el  Gran  Jurado,  y con continuación desde entonces hasta inclusive la fecha en la  que  se  dicta  esta  acusación,  en  México, Guatemala, Venezuela, Colombia y  otros  lugares,  los  acusados,  …DANILO  CASTAYEDA  LANCHEROS…,  y  otros integrantes del concierto que  no  se  encuentran  acusados  en  la  presente,  con  conocimiento  de  causa  e  intencionada   e   ilícitamente   combinaron,   concertaron,   confederaron   y  concordaron  el uno con el otro y con personas tanto conocidas como desconocidas  para  el  Gran  Jurado  para  distribuir cinco kilogramos o más de una mezcla y  sustancia  que  contenía  una  cantidad  perceptible de cocaína, una sustancia  controlada  de  la  tabla  II,  con el conocimiento y la intención de que dicha  sustancia  sería importada ilícitamente hacia Estados Unidos, en violación de  las   Secciones   959   y  960  del  Título  21  del  Código  de  los  Estados  Unidos.   

“(Concierto para  fabricar  y distribuir cinco kilogramos de cocaína o más con el conocimiento y  la  intención  de  que  la  cocaína  sería  importada ilícitamente hacia los  Estados  Unidos,  en violación a las Secciones 959,960 y 963 del Título 21 del  Código  de  Estados  Unidos  e instigar y ayudar, en violación a la Sección 2  del     Título     21    del    Código    de    Estados    Unidos)”.   

4.2.  También se allegó copia de las  declaraciones  juradas  de  Neil  J. Gallagher, Asistente Fiscal Especial de los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  de  Columbia,  y de Luis A. Miranda, Agente  Especial  de  la  Administración Antinarcóticos de los Estado Unidos (D.E.A.),  las   que   respaldan   la  acusación  contra  Danilo  Castañeda lancheros.   

El  primer  funcionario,  esto  es,  Neil J.  Gallagher,  incorpora en su declaración la descripción y vigencia de los tipos  penales  imputados  en el pliego acusatorio, explica el alcance de la acusación  y  realiza una síntesis de los hechos, de la actuación  procesal y de los  cargos atribuidos al solicitado en extradición.   

Por  su  parte,  el  Agente Especial Luis A.  Miranda   relata,   de   manera   pormenorizada,    los   hechos   objeto   de   juzgamiento   ante  el  citado Tribunal y  la  participación  en  los  mismos  por  parte  del  requerido en extradición,  respecto    de   quien   suministra   la   información   necesaria   sobre   su  identidad.   

4.3.   Así  mismo,  se informó que el  solicitado,  Danilo  Castañeda Lancheros “es  ciudadano de Colombia, nacido el 11  de  marzo  de  1968,  en Bogotá, Colombia. Es portador de la cédula colombiana  N°   79.464.664”.   Así   mismo  se  allegó  una  fotografía de su rostro.   

4.4.     Se     adjuntó   copia    del    texto    de   las   disposiciones   del    Código   de  los   Estados   Unidos   que   se    afirman    fueron    infringidas   por   el   solicitado    en     extradición     y     que     se   encontraban    vigentes   para   la   época   de   ocurrencia de los hechos.   

4.5.   Por último, se incorporó copia  de  la  orden  de  captura  proferida  en contra del requerido en extradición y  dictada  por  el  Tribunal  de  Distrito  de  los  Estados  Unidos,  Distrito de  Columbia.   

PERÍODO    PROBATORIO   

Mediante  providencia  del  7 de febrero del  presente  año la Sala no ordenó la práctica de las pruebas solicitadas por la  defensa ni consideró necesario  decretar ninguna de oficio.   

ALEGATO   DE   LA  PROCURADORA  SEGUNDA   

DELEGADA  PARA   LA  CASACIÓN  PENAL   

La  representante  del  Ministerio Público,  luego  de  relacionar de manera  detallada los hechos, los antecedentes, el  trámite  adelantado,  los  instrumentos  allegados a este diligenciamiento y de  mencionar  las  normas  aplicables  la caso , dice que, en lo relacionado con la  validez  formal  de  los  documentos, el Estado solicitante aportó, debidamente  traducidas  y  autenticadas,  la  providencia  acusatoria,  en  la  cual se  reseña   el  lugar  y  las  fechas  donde  ocurrieron  los  hechos  y  el   delito   imputado, las distintas normas penales, las declaraciones de apoyo  a  la   solicitud de extradición y la orden de captura, motivo por el cual  se cumple cabalmente con esta exigencia legal.   

Respecto  a  la  demostración  plena  de la  identidad  del  requerido,  asevera  que tampoco encuentra inconveniente alguno,  toda  vez  que  los datos suministrados por las autoridades del país requirente  coinciden  con  los  de la persona que fue notificada de la resolución expedida  por  la  Fiscalía  General  de  la  Nación, por medio de la cual se ordenó su  captura  y  que en este momento se encuentra privada de la libertad con fines de  extradición.   

Agrega  que  en  la  Nota Verbal allegada al  presente  trámite  se  consignaron sus datos personales, es decir, que se trata  de  un  ciudadano  colombiano, nacido en Bogotá el 11 de marzo de 1968 y que es  portador  de  la  cédula de ciudadanía número 79.464.664, datos que confirman  dicha  identidad,  los  cuales  coinciden  con  los que suministró Danilo  Castañeda  Lancheros al momento de  su captura, sin que al respecto se haya mostrado ninguna objeción.   

En  lo que tiene que ver con el principio de  la   doble  incriminación,  sostiene  que  el  único  cargo   imputado  a  Danilo  Castañeda  Lancheros encuentra adecuación típica en  el  artículo  340  del Código Penal, modificado por el artículo 8° de la Ley  733  de  2002,  el  cual consagra el delito de concierto para delinquir con  el  fin  de  cometer  delitos  de tráfico de estupefacientes, cuya pena mínima  privativa  de la libertad es superior a 4 años, aspecto que conlleva a concluir  que también se cumple con este postulado.   

En  lo  que respecta a la equivalencia de la  providencia  dictada  en  el país solicitante, ninguna objeción le merece, por  cuanto  la  acusación  dictada  en  el extranjero contiene el cargo del cual se  debe   defender   el   acusado,  sin  olvidar  que  dicha  pieza  se  constituye  en presupuesto procesal para  la  iniciación  de  la  etapa  de  juzgamiento,  que  culmina con la respectiva  sentencia,   además   de  que  contiene  una  relación  detallada  de los hechos, con especificación de las  circunstancias  de  tiempo,  modo  y  lugar en que ocurrieron y la calificación  jurídica  de  la  conducta,  con  indicación de las disposiciones sustanciales  aplicables,   lo   cual   permite   colegir  que  dicha  pieza  procesal  guarda  correspondencia  con  la  resolución de acusatoria prevista en el artículo 398  del Código de Procedimiento Penal.   

En  consecuencia, estima la Delegada que las  formalidades  legales  se  cumplen cabalmente para que la Corte proceda a emitir  concepto  favorable  respecto  de  la  solicitud  de  extradición del ciudadano  colombiano  Danilo  Castañeda  Lancheros.   

Finalmente,  en  orden  a  garantizar  los  derechos  fundamentales  del  ciudadano colombiano requerido en extradición, la  Procuradora  Delegada  sugiere a la Corte exhorte al Gobierno Nacional para que,  en  caso de que se conceda la extradición, se condicione la misma en el sentido  de  que  el  solicitado  no sea juzgado por hechos anteriores ni distintos a los  que  motivan  la  extradición,  ni  sometido  a  prisión perpetua, ni a tratos  crueles, inhumanos o degradantes.   

ALEGATO      DEL    DEFENSOR   

Dice  el  señor  defensor del solicitado en  extradición  que  en  este  asunto,  en  aras  de garantizar los derechos de su  representado,  debe  aplicarse  el  principio  universal  del  non  bis in idem,  instituto  del  cual  la Corte Constitucional ha fijados suficientes parámetros  jurídicos  que  deben  cumplirse,  para lo cual cita algunas jurisprudencias al  respecto.   

Por  ello, recuerda a la Corte que la Unidad  Nacional  Antinarcóticos  e  Interdicción Marítima de la Fiscalía General de  la  Nación   profirió resolución de acusación en contra de su defendido  con   base  en  los  mismos  hechos  que  son  fundamento  de  la  solicitud  de  extradición,  acusación  sobre  la  cual  se  adelanta el juicio en el Juzgado  Octavo  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bogotá,  encontrándose  en la  actualidad el proceso al despacho pendiente para dictar sentencia.   

Por tal razón, concluye que la extradición  en  contra  de  Danilo Castañeda Lancheros resulta improcedente.   

CONCEPTO      DE    LA   CORTE   

I.  Acotación  previa   

Previamente  a  emitir el concepto de rigor,  procede  la  Sala  a  responder  la  argumentación  planteada  por  la  defensa  relacionada    con    el   principio   non   bis   in  idem.   

1.    Sostiene  el  defensor  que  la  solicitud  de  extradición es improcedente, toda vez que en la actualidad en el  Juzgado  Octavo  Penal  del  Circuito  Especializado  de Bogotá cursa un juicio  penal  por  los  mismos hechos que sustentan la solicitud que elevó el Gobierno  de  los  Estados Unidos, aspecto que de no ser tenido en cuenta, conllevarían a  la transgresión del non bis in idem.   

2.   Frente  a este planteamiento, debe  una  vez más recordarse que pretender demostrar que el requerido es investigado  y  juzgado  en Colombia por los mismos hechos que motivan la extradición, no es  un  aspecto  que  le  corresponda estudiar a la Corte, toda vez que su examen es  exclusivo  del  Gobierno  Nacional para decidir si concede o no la extradición,  pues  el  concepto  que  corresponde  emitir  a  la  Sala  se debe fundar en las  específicas  materias  que  el artículo 520 del Código de Procedimiento Penal  consagra,  sin  que  entre  ellas  se  halle  el   tema  planteado  por  la  defensa.   

Sobre este puntual aspecto, la jurisprudencia  de la Sala, de manera reiterada, ha dicho:   

“La pretensión  de  determinar  que  existe  en nuestro país un proceso contra el requerido por  los  mismos  hechos que motivan la extradición ninguna relación guarda con las  materias  previstas en el artículo 520 del Código de Procedimiento Penal, pues  reiterada  ha  sido  la  jurisprudencia de la Sala en señalar que dentro de sus  facultades  que  le  permiten  emitir el concepto en casos de extradición no se  halla  la  de  establecer  si  el solicitado es investigado o no por la justicia  nacional,  o  si  los  hechos por los que en nuestro país se le procesa son los  mismos  que  fundamentan el pedido, habida cuenta que esos eventos no inciden en  el  curso  de  este  trámite  ni mucho menos determinan el sentido en que ha de  conceptuarse.   

“Es   al  Presidente    de   la   República,   supremo   director   de   las   relaciones  internacionales,  a  quien  concierne  la  decisión  final ante la solicitud de  extradición,  de  concederla  o  negarla,  o  diferir la entrega del requerido,  según  las  conveniencias  nacionales,  luego en esa misma medida y en tanto lo  considere  necesario  le  atañe  igualmente establecer si en Colombia existe el  proceso  a  que  se  refiere  la  defensa y si él trata los mismos supuestos de  hecho     por     los    que    se    solicita    la    extradición”.1   

En  esas  condiciones,  es  claro  que  no  corresponde  a  la Corte sino al Gobierno Nacional verificar los acontecimientos  fácticos   por   los   cuales,  según  la  defensa,  es  juzgado  Danilo   Castañeda   Lancheros,  quedando  dentro   de  sus  atribuciones  la  decisión  final  de  conceder  o  negar  la  extradición, según las conveniencias nacionales.   

II.         Cumplimiento de los requisitos legales   

El   artículo   520   del   Código   de  Procedimiento  Penal estatuye que el  concepto que emite la Sala debe estar  centrado  en establecer la validez  formal de la documentación presentada,  en  la demostración plena de la  identidad del solicitado, en el principio  de   la  doble  incriminación,  en  la   equivalencia  de  la  providencia  proferida  en  el  extranjero y, cuando fuere el caso, en el cumplimiento de los  previstos en los tratados públicos.   

En esas condiciones, se procederá a emitir  concepto, así:   

1.   La   validez       formal       de      los      documentos   aportados   

Advierte  la  Sala  que  la  documentación  presentada   como   soporte  de  la  petición  de  extradición  de  Danilo  Castañeda  Lancheros, cumple con  las  exigencias  legales  contempladas  en los Códigos de Procedimiento Penal y  Civil para tenerla como apta para fundar el respectivo concepto.   

En efecto, no hay duda que los documentos se  allegaron   por  vía  diplomática,  habiendo  sido  debidamente  traducidos  y  autenticados,  dentro  de  los  cuales  obra  la  copia de la Acusación número  04-465  (RMC)  del 21 de octubre de 2004, dictada por el Tribunal de Distrito de  los  Estados Unidos, Distrito de Columbia, la cual fue firmada por el Presidente  del  Gran  Jurado  y  el Asistente Fiscal Especial de los Estados Unidos para el  Distrito  de  Columbia, señor Neil J. Gallagher, documento cuya autenticidad de  su  contenido  fue  certificado  con  la  firma  y  el  sello  pertenecientes la  Secretaria de dicho Tribunal, señora Nancy Mayer Whittington.   

A   su   vez,   obran   las    declaraciones    juradas    de   Neil   J.   Gallagher,  Asistente  Fiscal Especial de los Estados Unidos para el Distrito de  Columbia,   y   de  Luis  A  Miranda,  Agente  Especial  de  la  Administración  Antinarcóticos  de  los  Estado  Unidos (D.E.A.), rendidas, el 22 de octubre de  2004  y  el  14  de  abril  de 2005, ante los Magistrados de los Estados Unidos,  Distrito   de   Columbia   y    Distrito    Meridional   de   Florida,   señora   Deborah   A.  Robinson  y  señor  Peter  R.  Palermo,  respectivamente,  cuyos  contenidos  y  traducción al español,   junto      con      el      resto      de      la   documentación      que      las      acompaña,     fueron   certificados,   el  25  de  julio  de  2006,   por   Jason   E.   Carter, Director  Asociado  de   la   Oficina   de  Asuntos  Internacionales,  División  de   lo   Penal,   del   Departamento   de   Justicia   de   los   Estados  Unidos.   

Así  mismo  aparece  que la documentación  anexa  hace referencia a la orden de captura, a la resolución de acusación y a  las  normas  aplicables  al  caso,  esto es, Título 18, Secciones 2 (autores) y  3282  (delitos  no conminados con la pena de muerte) y Título 21, Secciones 812  (lista  de  sustancias  controladas),  853  (extinción  penal  de dominio), 959  (posesión,  fabricación o distribución de sustancias controladas), 960 (actos  prohibidos),  963  (tentativa  y  concierto) y 970 (extinción penal de dominio)  del Código de los Estados Unidos.   

Por  su  parte,  la rúbrica y el cargo del  señor  Jason  E. Carter fueron certificados por el señor Alberto R. González,  Procurador  de  los  Estados Unidos, quien según su propia afirmación escrita,  ordenó  que  se  estampara el sello del Departamento de Justicia de los Estados  Unidos,  siendo  atestada  la  firma  de  aquél  por  el Director Adjunto de la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales,  División  de  lo  Penal, y el sello del  Departamento  de   Estado fue ordenado por la Secretaria de Estado, señora  Condoleezza  Rice,  de  cuyo  nombre dio fe la Auxiliar de Autenticaciones de la  misma oficina, Sonya N. Johnson.   

Por  último,  dichos  documentos  fueron  presentados  para su autenticación ante la Cónsul de Colombia en Washington D.  C.,  señora  María de los Ángeles Barraza, como así lo constató y lo avaló  la   Oficina   de   Legalizaciones  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  cumpliéndose  con  lo  establecido  por  el  artículo  259 del C. de P. Civil,  modificado  por  el  1°,  numeral  118  del  D.  E.  2282  de  1989  que  dice:  “Los   documentos   públicos  otorgados  en  país  extranjero   por  funcionario  de  éste  o  con   su  intervención,   deberán  presentarse  debidamente  autenticados  por  el cónsul o agente   diplomático  de  la  República,  y  en su defecto por el de una nación amiga,  lo   cual  hace  presumir que se otorgaron conforme a la ley del respectivo  país.  La firma del cónsul o agente diplomático se abonará por el Ministerio  de  Relaciones Exteriores de Colombia, y si se trata de agentes consulares de un  país  amigo,  se  autenticará  previamente  por  el funcionario competente del  mismo  y  los  de  éste  por el cónsul colombiano”,  disposición  aplicable al caso en virtud del principio de integración previsto  en  los  artículos 25 y 495, último inciso, del Código de Procedimiento Penal  de 2004.   

Además, el Jefe de la Oficina de Asesoría  Jurídica  del  Ministerio de Relaciones Exteriores, mediante oficio OAJ.E. 1356  del  8  de  agosto  de  2006,  certificó  que  la documentación del expediente  procedente  de  la Embajada de los Estados Unidos fue presentado “debidamente autenticado”.   

Por  lo  tanto,  teniendo  en cuenta que la  solicitud   de   extradición   de  Danilo  Castañeda  Lancheros se hizo por la vía diplomática y que en la  expedición   y  trámite  de  los  mencionados  documentos,  así  como  en  su  traducción,  se cumplieron todos los ritos formales de legalización prescritos  por  las  normas  de  los  Estados Unidos de América, la Corte los tendrá como  aptos  para  servir  de prueba en este asunto, cumpliéndose así con la primera  exigencia legal.   

2.  La   identificación     plena     del     solicitado    en   extradición   

No  hay  duda que el colombiano  Danilo  Castañeda  Lancheros, a quien se  refiere  este trámite, es la persona solicitada en extradición por el Gobierno  de los Estados Unidos de América.   

En efecto, de la documentación remitida por  vía   diplomática  se  colige  claramente,  como  lo  destaca  la  Procuradora  Delegada,  que se trata de Danilo Castañeda Lancheros,  pues  basta  observar  que  el  número  de cédula de  ciudadanía  que  suministró  la  Embajada de los Estados Unidos de América, a  través  de  las  Notas  Verbales números 1154 y 1939 del 15 de mayo y del 4 de  agosto  de  2006,  concuerda  con  el  que  aparece  en el acta de notificación  personal  de  la  providencia por medio de la cual se dispuso su captura y en la  diligencia   mediante  la  cual  se  le  comunicó  sus  derechos  de  capturado  (79.464.664),  además  de  que  la  defensa  no ha cuestionado dicha identidad.   

Igualmente,  todos  los  datos suministrados  coinciden  con  los  que  obran  en  la  documentación, es decir, que nació en  Bogotá  el  11  de  marzo de 1968 y se identifica con la cédula de ciudadanía  N°  79.464.664  expedida  en  Bogotá, información que concuerda integralmente  con  aquella  que  aparece registrada en el expediente, sin dejar pasar por alto  que se aportó una fotografía de su rostro.   

Cabe  agregar  que  los  anteriores  datos  permiten  concluir  que  la manera como se plasmó en las Notas Verbales y en la  acusación  el  primer  apellido del solicitado en extradición (“CASTAYEDA”),   es   producto   de   una  equivocación  que  en  nada  desvirtúa  la  correcta  y  plena  identidad  del  requerido.   

En esas condiciones, resulta evidente que la  persona     detenida     es    Danilo    Castañeda  Lancheros,   de   nacionalidad  colombiana  y  es  el  ciudadano   requerido   en   extradición   por   el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos.   

3.  El   principio  de  la  doble  incriminación   

De  conformidad  con  el  numeral  1°  del  artículo  511  del  Código de Procedimiento Penal, para que la extradición se  pueda  conceder  se  requiere  que  el  hecho  que la motiva esté previsto como  delito  en  Colombia  y reprimido con una sanción privativa de la libertad cuyo  mínimo no sea inferior a cuatro (4) años.   

Teniendo  en  cuenta  la  Acusación número  04-465-(RMC)  del  5  de octubre de 2004, dictada por el Tribunal de Distrito de  los   Estados   Unidos,  Distrito  de  Columbia,  se  sabe  que  a  Danilo  Castañeda  Lancheros se le acusó  de   “concertarse”  para  “fabricar  y  distribuir  cinco kilogramos o más de  una  sustancia  controlada  que  contenía  cocaína  con  la  intención  y  el  conocimiento  de  que  la  cocaína  sería  ilegalmente importada a los Estados  Unidos,  y  ayuda  y  facilitamiento de dicho delito”  (cargo   uno),  según  las  normas penales del país requirente en precedencia citadas.   

   

En esas condiciones, advierte la Sala que el  único  cargo, de acuerdo con  los  hechos  que  se  imputan  y  las  normas  allegadas, encuentran adecuación  típica  en  nuestro  sistema  penal  en  lo reglado en el artículo 340, inciso  segundo,  del  Código Penal, modificado por el artículo 8° de la Ley 733  del  29  de enero de 2002 y por el art. 19 de la Ley 1121 del 29 de diciembre de  2006,  que  prevé  el  concierto  para delinquir relacionado con narcotráfico,  habida   cuenta   que,   como   quedó  visto,  Danilo  Castañeda       Lancheros,       “junto  con  otros”,  con conocimiento de  causa  e  intencionalmente,  se  concertó  para importar a los Estados Unidos una sustancia que contenía una  cantidad perceptible de cocaína.   

Cabe  agregar  que  el  mencionado delito de  concierto  para  delinquir (relacionado con el tráfico de estupefacientes) y de  acuerdo  con  la legislación nacional en precedencia citada, contempla una pena  privativa  de  la  libertad  que oscila entre ocho (8) y dieciocho (18) años de  prisión.   

Así, entonces, surge evidente que se cumple  con el principio de la doble incriminación.   

4.   Equivalencia  de  la  providencia   proferida  en  el  extranjero   

Advierte  la Corte que no existe dificultad  alguna  para  concluir  que  se  cumple  con  el  requisito  de  la equivalencia  contemplado  en  el  numeral  2° del artículo 511 del Código de Procedimiento  Penal,  el  cual  exige  “que  por  lo menos se haya  dictado  en  el  exterior resolución de acusación o su equivalente”.   

En  efecto,  el Tribunal de Distrito de los  Estados  Unidos,  Distrito de Columbia, acusó a Danilo  Castañeda  Lancheros  por  la  conducta  punible  señalada  anteriormente,  mediante  acto  procesal  que en nuestra legislación  equivale  a  la  acusación,  como emerge de las siguientes similitudes, que las  tornan equivalentes:   

     

a. Es  un pliego concreto de cargos en contra del acusado para que se  defienda de ellos en el juicio.     

     

a. Formulada  la acusación se inicia el juicio oral que finaliza con  el respectivo fallo de mérito.     

     

a. Se  señalan los hechos, con especificación de las circunstancias  de   tiempo, modo y lugar en que ocurrieron y la calificación jurídica de  las   conductas,   con   indicación  de  las  disposiciones  sustanciales   aplicables.     

Por  lo tanto, se observa que la acusación  emitida  por  el  tribunal  extranjero  es  equivalente  y tiene la misma fuerza  vinculante de la acusación propia de nuestro sistema judicial.   

ACOTACIÓN    FINAL   

Como lo resaltó el Ministerio Público, se  pone   de   presente   al  Gobierno  Nacional  que  en  caso  de  concederse  la  extradición,  debe  condicionar  la  entrega  en  el sentido de que  Danilo  Castañeda  Lancheros  no  será  juzgado  por  hechos distintos a los que originaron la reclamación, ni sometido  a  tratos crueles, inhumanos o degradantes, ni se le impondrá la pena capital o  perpetua, al tenor del artículo 512 del C. de P. Penal.   

De la misma manera, se exhorta al Gobierno,  encabezado  por  señor  Presidente de la República como supremo director de la  política  exterior  y  las  relaciones  internacionales,  para  que efectúe el  respectivo  seguimiento  a los condicionamientos que se impongan a la concesión  de  la  extradición  y  determinar  las  consecuencias que se derivarían de su  eventual  incumplimiento,  al  tenor  de  lo  señalado  en  el  ordinal 2° del  artículo 189 de la Carta Política.   

Finalmente, se pide al ejecutivo recomiende  al  Estado  requirente que, en caso de condena, tenga en cuenta como parte de la  pena  el  tiempo  que el solicitado haya podido estar privado de la libertad con  motivo del trámite de extradición.   

En  consecuencia,  como la totalidad de los  requisitos   formales   contemplados   en   el  artículo  520  del  Código  de  Procedimiento   Penal  se  cumplen  satisfactoriamente,  la  Corte  CONCEPTÚA   FAVORABLEMENTE  a    la    solicitud    de    extradición   elevada   por   el   Gobierno   de   los   Estados  Unidos  de  América, respecto del ciudadano colombiano  DANILO  CASTAÑEDA  LANCHEROS, en cuanto tiene que ver  con  el  cargo uno que le fue  imputado  en  la  Acusación  número  04-465  (RMC)  del 21 de  octubre de  2004,   dictada por el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos, Distrito  de Columbia.   

Comuníquese   esta   determinación   al  requerido,      ciudadano     Danilo     Castañeda  Lancheros,   quien   se   encuentra  recluido  en  el  Centro   Penitenciario  de Máxima Seguridad de Cómbita, a su defensor, al  Ministerio  Público  y  al  Fiscal  General  de  la  Nación,  para  lo  de  su  cargo.   

Devuélvase el expediente al Ministerio del  Interior y de Justicia, para lo de ley.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                                          ÁLVARO   ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN                                             

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN                                          JORGE   LUIS   QUINTERO   MILANÉS           

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                          JULIO   ENRIQUE   SOCHA  SALAMANCA           

MAURO    SOLARTE  PORTILLA                                 JAVIER ZAPATA  ORTIZ   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

                    Secretaria     

1 Ver,  entre  otros,  rad.  19963,  auto  del 21 de enero de 2003; radicaciones 21880 y  21989,  conceptos  del  14  y  28 de julio de 2004, respectivamente; rad. 22072,  auto  del  1°  de  septiembre  de 2004; rad. 23708, auto del 7 de septiembre de  2005;  rad.  24071  del  21  de  febrero de 2006 y rad. 24879 del 14 de marzo de  2006.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *