25846(01-02-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 25846  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Aprobado Acta No. 09  

          Bogotá   D.C.,   febrero   primero   (1°)   de   dos   mil   siete  (2007).   

VISTOS  

La  Sala  se  pronuncia  sobre el recurso de  reposición      que,      como     “único     y  principal”,  interpuso  el  defensor  del  ciudadano  JACKSON OROZCO GIL solicitado  en  extradición,  en  contra  de  la  providencia  del  9 de noviembre del año  anterior  mediante  la  cual  se  negó  el  decreto  y práctica de las pruebas  solicitadas durante el correspondiente traslado.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN  

Comienza  por  señalar el impugnante que es  procedente  el  recurso  horizontal,  de  conformidad  con  lo  dispuesto  en el  artículo  29  de  la  Carta  Política y sus derivados del procedimiento penal,  especialmente   los   artículos   8   –   j)   y   15   de   la   codificación  adjetiva.   

Insiste   el   impugnante   en   que   el  “concepto”  que emite la  Corte  no  solamente  comprende  los  exactos aspectos formales señalados en la  ley,  sino  que  en  obedecimiento a los mandatos tanto de la Constitución como  del  Bloque  de  Constitucionalidad  sobre  los  derechos humanos, se tienen que  abordar  otros  aspectos  esenciales  como  el  respeto a aquellos de los que es  titular   el   requerido,  que  no  por  ello,  pierde  su  nacionalidad  ni  su  dignidad.   

La  Corte no aborda el tema propuesto por la  defensa,  agrega,   cuando  soporta  la  conducencia  y  pertinencia de las  pruebas  solicitadas,  considerando  que  es  esta  la  oportunidad  para que se  enmiende     la     omisión    que,    en    su    sentir,    constituye    una  irregularidad.   

Argumenta  que  además  de  las  exigencias  formales,  se impone el estudio de aspectos tales como el lugar de comisión del  hecho  que  motiva  la  petición de extradición, en tanto que si la Sala en la  decisión  atacada  acepta  que es uno de los aspectos que habrá de analizar en  el  momento  de  emitir  el  respectivo  concepto,  no  se entiende cómo podrá  hacerlo si no cuanta con las evidencias necesarias para ello.   

Encuentra   absurdo   e   inane   que   la  territorialidad  se  establezca,  como  lo  sostiene  la  Sala,  con  base en la  documentación  que  aporta  el país requirente, pues allí lo que se indica es  que   para   las   autoridades  norteamericanas  los  hechos  ocurrieron  en  su  territorio,  sin  que pueda entonces controvertirse tal afirmación, con lo cual  la  exigencia  constitucional  contenida  en el artículo 35 resultaría a todas  luces desconocida.   

Para el impugnante las pruebas pretendidas  estaban  encaminadas  a  demostrar  como  los hechos objeto de la incriminación  foránea  tuvieron  ocurrencia  en  territorio patrio, considerando que tener en  cuenta     solamente     el    indicment,   deviene   en   postura   y  visión  totalmente  inequitativa  y  parcializada,  porque entonces termina primando el concepto del país requirente  sobre la legislación colombiana.   

También  señala  el  impugnante  cómo  se  están  desconociendo  postulados  contenidos en  Tratados Internacionales,  entre  ellos,  la  Convención  de  Viena, la Declaración Universal de Derechos  Humanos,  el  Pacto  Internacional  de Derechos Civiles y Políticos y del Pacto  Internacional  de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, para concluir que  ante  la  justicia americana los nacionales colombianos no tendrán la garantía  mínima  de  un  tribunal independiente e imparcial pues aquella justicia, en su  sentir,  esta  orientada  por intereses políticos en los cuales la nacionalidad  colombiana  es  el primer indicio para ser condenados y recibir tratos crueles y  degradantes.   

Finalmente,  cita  un aparte de la sentencia  T-1736   de  2000  emanada  de  la  Corte  Constitucional,  para  concluir  que,  precisamente    por    su   contenido,   solicitó   remitir   el   indicment  al  Despacho del Fiscal General  de  la Nación para que conceptuara si por razón de los hechos que sustentan la  solicitud  de  extradición  de  su  procurado,  debe  ser  o  no juzgado por la  justicia colombiana.   

Con  fundamento  en lo expuesto, solicita se  reponga  el  auto  impugnado y se acceda a la practica de las pruebas deprecadas  por la defensa.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE    

Desde  ya  se advierte que los argumentos en  que  basa  el recurrente su petición dirigida a que se reponga el auto de fecha  noviembre  9  del  año  anterior,  por  cuyo  medio la Corte negó el decreto y  práctica  de las pruebas solicitadas durante el término para ello previsto por  la  ley,  no  logran  desvirtuar los fundamentos de la referida decisión y, por  ente,  resulta  insuficiente para apoyar en ellas una modificación del criterio  y decisión allí expuestos.   

Lo primero que se advierte es la imprecisión  del  impugnante  en  cuanto a la naturaleza misma del pronunciamiento que en los  trámites  de  extradición  corresponde adoptar a la Sala, en tanto que para el  defensor      no      se      trata     de     un     simple     “concepto”,    sino    una    verdadera  “resolución”  como  así  lo  cataloga  el   artículo  502  de  la  Ley 906 de 2004, cuando se  refiere  a  los  “Fundamentos  de la resolución que  concede o niega la extradición”.   

Al respecto bien está precisar, desde ya,  que  la  legislación  penal  adjetiva  (Ley  906  de 2004), bajo cuya égida se  adelanta  el  presente trámite, a través de las normas que regulan lo relativo  a      “La     Extradición”,     (Capítulo  II  del  Libro  V  Cooperación  Internacional),  se  hace  referencia  inequívoca  al  vocablo  “concepto”  y no  “resolución”,  tal como  fácilmente  surge del contenido material de los artículos 492, 499, 500, 501 y  502  que  hacen  referencia  a  la intervención específica de la Corte en esta  materia.   

Y  aunque  es cierto que las previsiones del  artículo    502   se   consagran   bajo   el   enunciado   de   “Fundamentos   de   la   resolución   que   concede   o   niega   la  extradición”, no lo es menos que el contenido de la  norma   es   claro   cuando  reitera  la  referencia  al  término  “concepto”,    utilizado    en   los  anteriores preceptos normativos.   

Si lo anterior es así, como en efecto lo es,  no  encuentra  la  Sala  que  esa  referencia  insular  al término “resolución”,    pueda   tener   la  connotación  que  le  atribuye el impugnante, menos que por virtud de ella deba  propiciarse  un  cambio  de  criterio,  por virtud del cual la Corte no estaría  llamada  ya a ocuparse exclusivamente de los puntuales aspectos señalados en el  artículo  502  de  la  Ley 906 de 2004, sino de temas propios del procesamiento  penal que se adelanta en el país requirente.   

De  otro lado, como lo sostuvo la Sala en el  auto  impugnado,  no  resulta pertinente la realización de la prueba solicitada  por  el  recurrente,  dado  que  el  análisis  relativo al lugar donde tuvieron  ocurrencia  los  hechos  se  acometerá  cuando se emita el concepto que por ley  debe  rendir,  de  conformidad con lo dispuesto en el artículo 519 ejusdem,   con  base  en  los  documentos  aportados  por  el  país  requirente que para ello se ofrecen suficientes, esto  es,  para  determinar  el  lugar  de comisión de los hechos base de la presente  solicitud de extradición.   

Como  en otras oportunidades se ha dicho, la  Sala  tiene que realizar un juicio de conducencia, pertinencia y utilidad de las  pruebas  o  medios  probatorios  ofrecidos o solicitados, a fin de determinar si  con  ellos  se  pretende acreditar o desvirtuar alguno de los aspectos en que se  fundamentará  el  concepto,  juicio  que  resultó  negativo  en  cuanto  a las  aspiraciones  probatorias  del  defensor, en análisis que no logra desvirtuarse  con los argumentos de la impugnación.   

Finalmente,  como  a  través  de   la  providencia  impugnada  se  dispuso  correr  traslado  por cinco (5) días a las  partes  para  que  presenten  los  alegatos  previos  al  concepto  de  la Corte  (artículo  500  de  la  Ley  906 de 2004), se dispondrá que por Secretaría se  proceda a ello.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

          1°. NO REPONER  la  providencia  de  noviembre 9 del año anterior, por las razones expuestas en  la anterior motivación.   

2°.  CORRER  el  traslado   dispuesto  en  la  providencia  impugnada,  una  vez  en  firme  esta  decisión.   

Notifíquese   y   cúmplase.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                       ÁLVARO  ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN            

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                            JORGE    LUIS    QUINTERO  MILANES                  

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                 JULIO             ENRIQUE            SOCHA  SALAMANCA         

MAURO    SOLARTE  PORTILLA                       JAVIER ZAPATA  ORTÍZ   

Excusa justificada  

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria     

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