25786(25-07-06)-1

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 25786  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado  Ponente   

                                             Dr. SIGIFREDO ESPINOSA  PÉREZ   

                                              Aprobado  Acta  No. 76   

          Bogotá   D.   C.,  veinticinco de julio de dos mil seis.   

V    I    S   T   O  S   

Dirime  la  Sala  el  conflicto  negativo  de  competencias   suscitado   entre   los   juzgados  Tercero  Penal  del  Circuito  Especializado  de Medellín y Tercero Penal del Circuito de Bello, en el proceso  que  se  adelanta  en  contra  de  ELKIN ANTONIO MONSALVE CASTAÑO, PABLO EMILIO  PADILLA  PÁEZ,  EDGAR  ARMANDO OCHOA QUINCENO, MÍLLER ADOLFO JIMÉNEZ y CÉSAR  AUGUSTO  AMARILES  MARÍN,  por  los  delitos  de concierto para delinquir en su  modalidad simple y falsedad marcaria.   

ANTECEDENTES   DEL  CASO   

1.  Mediante resolución del 8 de febrero de  2006,  la  Fiscalía  Segunda Delegada Especializada de Medellín acusó a ELKIN  ANTONIO  MONSALVE  CASTAÑO,  PABLO  EMILIO  PADILLA  PÁEZ, EDGAR ARMANDO OCHOA  QUINCENO,  MÍLLER  ADOLFO  JIMÉNEZ,  CÉSAR  AUGUSTO  AMARILES  MARÍN y RAÚL  ANTONIO  GÓMEZ  JIMÉNEZ,  tras  encontrar  prueba  indicativa  de  su  posible  coautoría  en  los delitos de concierto para delinquir en la modalidad simple y  falsedad  material  en documento público, toda vez que el 16 de febrero de 2005  fueron  capturados  en  una  tienda  de Bello, Antioquia, en posesión de varios  vehículos     que     ostentaban    adulteraciones    en    las    placas    de  identificación.   

En  la misma resolución se les precluyó la  instrucción  por  los  delitos  de  hurto  calificado  y  agravado  y secuestro  simple.   

La  acusación fue impugnada por el defensor  de  uno de los procesados, dando lugar a la resolución del 12 de abril de 2006,  mediante  la  cual  la Fiscalía Delegada ante el Tribunal Superior de Medellín  confirmó  la  acusación  por el delito de concierto para delinquir y modificó  la  imputación  por  el delito de falsedad material en documento público, para  señalar  que en su lugar se procedía por el delito de falsedad marcaria.    

2.  El  proceso  arribó entonces al Juzgado  Tercero  Penal del Circuito Especializado de Medellín, despacho que en auto del  30  de  junio  de  2006  dispuso  la remisión del caso a los jueces penales del  circuito  con  sede  en  Bello,  Antioquia,  tras  considerar que las normas que  regulan  la competencia en la Ley 906 de 2004 son de aplicación inmediata, pues  lo  que  quedó supeditado a la vigencia gradual es el procedimiento acusatorio,  más  no  así  las disposiciones que modifican el conocimiento de los procesos,  las  que  de  acuerdo  con  el  artículo 40 de la Ley 153 de 1887 tienen efecto  general e inmediato.    

          En  consecuencia,  dispuso la remisión del caso al Juez  Penal  del   Circuito,   Reparto,   de  Bello,  proponiéndole  colisión  negativa  de  competencia.    

3.  En  auto  del  12  de  julio de 2006, el  Juzgado  Tercero  Penal  del  Circuito  de Bello rechazó la competencia para el  conocimiento  del  asunto  y  aceptó el conflicto propuesto por el Juez Tercero  Penal  del  Circuito  Especializado  de Medellín, esencialmente con base en los  siguientes argumentos:   

Aunque los hechos objeto del proceso tuvieron  ocurrencia   el  17  de  febrero  de  2005, es decir con posterioridad a la  entrada    en    vigencia    de    la    Ley    906    de    2004   –1º  de  enero  de  2005-,  no  puede  obviarse   que  tal  normatividad  se  implementó  gradualmente  por  distritos  judiciales,  entrando  en  rigor  al de Medellín, al cual se encuentra adscrito  ese  despacho,  un año después, esto es, el 1º de enero de 206, por lo que la  misma  no le es aplicable al presente caso, pues la gradualidad dispuesta por el  Acto  Legislativo 03 de 2002 es absoluta, de donde abarca tanto el procedimiento  acusatorio  que  a  través de dicha normatividad se implantó en el país, sino  además  todas  las  regulaciones  que  se establecen frente al señalamiento de  competencias.      

Ante  esa  posición,  el  expediente  se  remitió       a       la       Corte       para       que       dirima       el  conflicto.                

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE:   

Aunque la colisión negativa de competencias  se  suscitó  entre  el Juzgado 3º Penal del Circuito de Bello, Antioquia, y el  3º  Penal  del  Circuito  Especializado  de Medellín, ambos del mismo distrito  judicial,  resulta claro que corresponde a esta colegiatura resolverlo, teniendo  en  cuenta lo dispuesto en inciso 2° del artículo 18 transitorio de la Ley 600  de 2000, que rige este caso.   

Los  motivos  aducidos  por  cada uno de los  jueces  colisionantes  en  orden  a  declinar  su  competencia  para conocer del  presente  proceso  que cursa contra ELKIN ANTONIO MONSALVE CASTAÑO y otros, por  los  delitos  de  concierto  para  delinquir  en  la modalidad simple y falsedad  marcaria, se sustentan en criterios completamente opuestos.   

Así, para el Juez Tercero Penal del Circuito  Especializado  de  Medellín,  se  impone  en  este  caso  la aplicación de las  cláusulas  de  competencias reguladas en la Ley 906 de 2004, porque se trata de  normas  de  aplicación  inmediata,  independientemente  de que el procedimiento  acusatorio haya sido sometido a una implementación gradual.   

Por  su  parte,  el  Juez  Tercero Penal del  Circuito  de  Bello entiende que esas cláusulas no rigen los procesos que no se  encuentran  bajo  el  imperio  de  la Ley 906 de 2004, como el presente, pues el  sistema  acusatorio  en  el distrito judicial de Medellín apenas entró a regir  el  pasado  1º de enero del año en curso, y los hechos aquí juzgados tuvieron  ocurrencia en el mes de febrero de 2005.   

Es cierto que a luz del artículo 35.17 de la  Ley  906  de  2004,  los  Jueces  Penales del Circuito Especializados conocen en  primera    instancia,    entre    otros,    del    delito   de   “concierto   para  delinquir  agravado  según  el  inciso  2º  del  artículo  340  del  Código de Procedimiento Penal”,  es  decir,  cuando  la finalidad del concierto esté orientada a cometer delitos  de   genocidio,  desaparición  forzada  de  personas,  tortura,  desplazamiento  forzado,  homicidio,  terrorismo, tráfico de drogas tóxicas, estupefacientes o  sustancias    sicotrópicas,   secuestro,   secuestro   extorsivo,   extorsión,  enriquecimiento  ilícito,  lavado  de  activos o testaferrato y conexos, o para  organizar,  promover,  armar  o  financiar  grupos  armados al margen de la ley,  según  la  modificación introducida por el artículo 29 de la Ley 733 de 2002,  excluyendo  por tanto el conocimiento de los procesos por el delito de concierto  para delinquir en la modalidad simple.   

No obstante, le asiste razón al Juez Tercero  Penal  del  Circuito  de Bello cuando esgrime que este caso no se encuentra bajo  la  regulación  de  la  nueva  normatividad  procesal  penal, porque los hechos  tuvieron  ocurrencia en el distrito judicial de Medellín antes de que entrara a  regir  en  el  mismo  el  nuevo  sistema  acusatorio, contenido en la Ley 906 de  2004.   

Por lo tanto, como el proceso se rige por la  normatividad  de  la  Ley  600  de  2000,  es aplicable al mismo la cláusula de  competencia  contenida  en el artículo 14 de la Ley 733 de 2002, según la cual  “el  conocimiento de los delitos señalados en esta  ley  le  corresponde a los Jueces Penales del Circuito Especializado”,  entre  los  cuales se encuentra el concierto para delinquir en  todas  sus  modalidades,  tal  como lo ha venido sosteniendo la Sala1.   

Sobre el tema planteado, ya la Sala ha dicho  que  la aplicación gradual del nuevo sistema procesal corresponde al desarrollo  legal  autorizado  por  el Acto Legislativo 03 de 2002, en cuyo artículo 5º se  dispuso   que   la   reforma   constitucional   allí   contenida   “rige  a partir de su aprobación, pero  se  aplicará de acuerdo con la gradualidad que determine la ley y únicamente a  los   delitos  cometidos  con  posterioridad  a  la  vigencia  que  en  ella  se  establezca.  La  aplicación  del  nuevo  sistema  se  iniciará  en  los  distritos  judiciales  a  partir del 1º de enero de 2005 de  manera  gradual y sucesiva. El nuevo sistema deberá entrar en plena vigencia el  31   de   diciembre  de  2008”  (se  ha  resaltado).   

Por lo tanto, aunque en el distrito judicial  de  Medellín  ya  entró a regir la Ley 906 de 2004, la misma no cobija el caso  que  ocupa la atención de la Sala porque los hechos sucedieron con anterioridad  a  esa  vigencia,  esto  es,  en  el  mes  de  febrero  de  2005, por lo que, se  reitera,   el caso se rige por la ley 600 de 2000 y naturalmente las normas  de     competencia     allí     establecidas    2,  pues estas están integradas  al  sistema  como un todo, por lo que las reglas sobre su vigencia y aplicación  no   pueden   escindirse   de  aquellas  que  regulan  el  procedimiento  mismo.   

Por  lo  tanto,  la  Sala  adjudicará  la  competencia  para  conocer  de este asunto en al Juez Tercero Penal del Circuito  Especializado de Medellín.     

En  mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE  

         

DECLARAR  que  la  competencia para conocer del presente proceso  contra   ELKIN   ANTONIO  MONSALVE  CASTAÑO,  PABLO  EMILIO  PADILLA PÁEZ, EDGAR ARMANDO OCHOA QUINCENO,  MILLER  ADOLFO  JIMÉNEZ,  CÉSAR AUGUSTO AMARILES MARÍN y RAÚL ANTONIO GÓMEZ  JIMÉNEZ,  radica en cabeza del Juzgado Tercero Penal del Circuito Especializado  de Medellín.   

En  consecuencia,  disponer  la  inmediata  remisión   de  la  presente  actuación  al  Juzgado  en  quien  se  radica  la  competencia,  dando  aviso  de  lo  aquí  decidido al Juzgado Tercero Penal del  Circuito de Bello, Antioquia.   

          Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ               ALFREDO      GÓMEZ  QUINTERO   

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN               MARINA          PULIDO         DE  BARÓN           

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                YESID        RAMÍREZ  BASTIDAS             

JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA  JAVIER DE  JESÚS ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

1 Auto  de  colisión  de  competencias  del  28  de abril de 2004, radicado No. 20.985,  entre otros.   

2  En  similar  sentido, ver entre otros,  autos  de colisión de competencias en los radicados Nos.  23.312, 23.006 y  23.246, todos del 20 de abril de 2005.     

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