25758(30-11-06)-1

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  25758   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Aprobado Acta No. 139  

          Bogotá,   D.C.,   noviembre   treinta   (30)   de   dos   mil  seis  (2006).   

VISTOS  

          Conceptúa   la   Corte  sobre  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano  argentino  MIGUEL  ÁNGEL  BRUN, formalizada por  el  Gobierno  de  la  República  Argentina  mediante Nota Verbal No. M.R.C. No.  124/06 del 27 de junio del año que transcurre.   

LA SOLICITUD  

          El  Gobierno de la República Argentina, a través de su Embajada en  Colombia,   solicitó  la  captura  con  fines  de  extradición  del  ciudadano  argentino  MIGUEL ÁNGEL BRUN,  mediante  las  Notas  Verbales   No.  90/2006 y 95/2006 de fechas 5 y 15 de  mayo  del  año  que  transcurre,  respectivamente, en atención a que el 1° de  octubre  de  2001  un Juez Federal del Poder Judicial de la Nación de ese país  libró  en  su  contra  orden de detención para que responda dentro de la causa  No.  3654/2000  por el delito de “defraudación a una  administración    pública   por   administración   fraudulenta”.   

Con  fundamento en la anterior petición, el  Fiscal  General  de  la  Nación, mediante resolución del 25 de mayo siguiente,  decretó  la  captura  con  fines  de  extradición  del  solicitado, la cual se  produjo  el  pasado 2 de junio por parte de funcionarios del DAS, pertenecientes  a  la  Dirección  de  Asuntos Internacionales, en la calle 23 No. 58-38, barrio  Santa Fe, de la ciudad de Medellín.   

Mediante la Nota Verbal No. M.R.C. No. 124/06  del  27 de junio posterior, la Embajada de la República Argentina formalizó la  solicitud  de  extradición del mencionado, lo que dio lugar a que el Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  a  través  del  oficio  No.  OAJ.E.  1174 del día  siguiente,   conceptuara  que  “En  atención  a  lo  establecido  en  el artículo 514 del Código de Procedimiento Penal, me permito  manifestarle  que  el  Convenio  aplicable  es la Convención sobre Extradición  suscrita  en  Montevideo  el  25  de  diciembre  de 1933, aprobada por Ley 74 de  1935”.   

         

Para formalizar la solicitud de extradición,  al  Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, se allegaron los siguientes  documentos en copia auténtica:   

          i)        Auto  de  fecha  octubre  1°  de  2001,  por medio del cual el Juez  Federal  de la República Argentina Norberto M. Oyarbide, declara la rebeldía y  dispone  la  captura nacional e internacional de MIGUEL  ÁNGEL  BRUN  “quien  una vez habido deberá ser puesto a disposición de este  tribunal      en     calidad     de     detenido     incomunicado”.       

          ii)                       Solicitud  de  trámite de extradición del 8 de  junio  del     año  en  curso, formulada por el Juez Norberto M.  Oyarbide  “a  las autoridades judiciales competentes  en  Colombia” y a través de la Dirección General de  Asuntos   Jurídicos   del   Ministerio   de   Relaciones  Exteriores,  Comercio  Internacional y Culto de la Nación de la República Argentina.   

          iii)                      Exhorto  diplomático  librado  por  el referido  funcionario  judicial a las autoridades de Colombia, solicitando la extradición  del  ciudadano argentino MIGUEL ÁNGEL BRUN.   

             

          iv)    Copia   del   expediente  contentivo  de  la  causa  N°  3654/2000,  caratulada  “BRUN,  MIGUEL ANGEL Y OTROS  S/DEFRAUD.  POR  ADM.  FRAUDULENTA”,  adelantado  en  contra del solicitado en extradición.   

          v)        Disposiciones   legales  del  ordenamiento  jurídico  de  Argentina  aplicables al caso.   

ACTUACIÓN SURTIDA EN COLOMBIA  

La  Oficina  Jurídica  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  remitió  a  la  Fiscalía General de la Nación la Nota  Verbal  No.  M.R.C.  74  del  4  de  abril  de  2006,  procedente de la Embajada  Argentina,  por  cuyo  medio  solicitó  la captura con fines de extradición de  MIGUEL    ÁNGEL    BRUN.   

El  señor  Fiscal  General de la Nación, a  través  de resolución de fecha abril 16 del mismo año, se abstuvo de decretar  la  captura  con  fines  de  extradición  del requerido, tras considerar que no  estaba  acreditada  con  precisión  la  existencia de orden de detención en su  contra  a  tenor  de  lo  dispuesto en el artículo 10° de la Convención sobre  Extradición  suscrita  en Montevideo el 26 de diciembre  de 1933, aprobada  por la Ley 74 de 1935.   

De  esa manera, el Gobierno de la República  Argentina,  mediante  Nota Verbal No. 95/2006 del 15 de mayo siguiente, remitió  copia  certificada  del  auto  por  cuyo  medio  se  decretó  la  detención de  MIGUEL  ÁNGEL  BRUN, motivo  por  el  cual  el  Fiscal  General de la Nación, mediante resolución del 25 de  mayo  posterior,  decretó la captura con fines de extradición del referido, la  cual  se  produjo  el  pasado  2  de  junio  por  parte de funcionarios del DAS,  pertenecientes  a  la  Dirección de Asuntos Internacionales, en la calle 23 No.  58-38, barrio Santa Fe, de la ciudad de Medellín.   

Actualmente  el  solicitado  se  encuentra  privado  de  su  libertad  en la Penitenciaría de Máxima Seguridad de Cómbita  (Boyacá).   

El  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  conceptuó   que   “el  Convenio  aplicable  es  la  Convención  sobre  Extradición  suscrita  en  Montevideo el 25 de diciembre de  1933,  aprobada  por  Ley  74  de 1935”, y la señora  Viceministra  del  Interior  y de Justicia envió la actuación a esta Sala para  los fines legales.   

Iniciado el trámite previsto en el artículo  518  del  Código  de  Procedimiento Penal Colombiano, se proveyó de defensa al  requerido  en extradición y luego se surtió el término probatorio, dentro del  cual  la defensora elevó solicitud, sobre la cual se pronunció adversamente la  Sala  el pasado 26 de septiembre.  En la misma decisión, se ordenó correr  el traslado para que los intervinientes presentaran sus alegatos.   

Dentro de esta última oportunidad legal, el  Procurador  Primero  Delegado  para  la  Casación  Penal  y  la  defensora  del  requerido,  allegaron  las  alegaciones  previas  al concepto que debe emitir la  Corte.   

ALEGATOS     DE  CONCLUSIÓN   

          El Ministerio Público:   

          Estima  el  Procurador  Primero Delegado para la Casación Penal que  se  encuentran  reunidos  los  requisitos  contemplados  en la Convención sobre  Extradición  suscrita  en  Montevideo  el 25 de diciembre de 1933, aprobada por  Ley 74 de diciembre 19 de 1935.   

En ese orden de ideas, señala que se cumplen  los  condicionamientos  referidos  a  la  validez  formal  de  la documentación  remitida  (artículo  5°,  literal  b  de  la  Convención);  el  principio  de  jurisdicción  del  Estado  requirente,  cuando  quiera  que,   además, la  acción  penal  no  se encuentra prescrita tanto para la legislación del estado  requirente,   como   para  la  del  requerido  (literal  a,  del  artículo  1°  íbidem);  el principio  de  doble  incriminación,  dado  que  los  hechos  que  motivan la solicitud de  extradición  tienen carácter delictivo conforme a las legislaciones de los dos  países,  además de establecer una sanción privativa de la libertad superior a  un  año  (literal a, artículo 1° ejusdem);   es  equivalente  la providencia proferida en el extranjero  con  la  orden  de  detención  (literal  b,  artículo  5°) y está plenamente  acreditada la identidad del requerido   

Lo  expuesto,  le  lleva  a  concluir que se  encuentran   acreditadas  las  condiciones  para  que  la  Sala  emita  concepto  favorable  a  la  solicitud de extradición del ciudadano argentino MIGUEL     ÁNGEL     BRUN.     

La    defensora    del    requerido   en  extradición:   

          A  través de su escrito, la defensora del requerido en extradición  se  limita  a  solicitar  que  al  momento  de  conceptuar,  y en caso de que el  concepto  sea favorable, la Sala consigne como condición, para ser atendida por  el   Gobierno   Nacional,   “que   las  autoridades  argentinas   se  comprometan  a  proteger  la  vida  del  señor  MIGUEL  ÁNGEL  BRUN”.   

Lo anterior, agrega, con base en que mediante  escrito  que  obra en el expediente, el requerido en extradición manifiesta que  salió de su país debido a amenazas de muerte.   

En  cuanto al cumplimiento de los requisitos  previstos  para  proceder  a  la  extradición  de su defendido, señala que los  encuentra  reunidos,  por  lo  que  queda  a  discreción  de  la Sala emitir el  concepto  que corresponda, incluyendo “la advertencia  de  que  el  ciudadano  no  puede  ser  condenado  a  pena de muerte ni a cadena  perpetua”.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA    

          El   presente   trámite,  como  lo  manifestara  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores a través del oficio OAJ.E. 1174 del 28 de junio del año  que    transcurre,    se    rige   por   la  Convención  sobre  Extradición suscrita en Montevideo el 25 de  diciembre  de  1933,  aprobada  por  Ley  74  de  1935,  por  lo  que la Sala se  fundamentará  en  el siguiente marco normativo para determinar la viabilidad de  la  petición  de  extradición  de  MIGUEL ÁNGEL BRUN  por    parte   del   Gobierno   de   la   República  Argentina.   

El artículo 1º de  la Convención de Montevideo, exige para conceder la extradición:   

“a) Que  el  Estado requirente tenga jurisdicción para juzgar el hecho  delictuoso  que  se  imputa al individuo reclamado. b)  Que  el  hecho  por  el  cual  se  reclama la extradición tenga el carácter de  delito  y  sea  punible  por  las  leyes  del  Estado  requirente  y  por  las  del  Estado requerido con la pena mínima de un año de  privación   de  la  libertad”  (subrayas  fuera  de  texto).   

         

          A  su  vez,  el  artículo  5º  de  la  misma  Convención  dispone  que:   

         “El   pedido   de  extradición  debe  formularse    por   el   respectivo   representante  diplomático,  y  a  falta  de  éste por los agentes  consulares  o  directamente  de  Gobierno a Gobierno, y debe acompañarse de los  siguientes documentos, en el idioma del país requerido:   

         a)  Cuando  el  individuo  ha  sido  juzgado  y  condenado  por los  Tribunales   del  Estado  requirente,  una  copia  auténtica  de  la  sentencia  ejecutoriada.   

         b)  Cuando  el  individuo  es  solamente  un  acusado, una  copia  auténtica  de  la orden de detención, emanada de Juez  competente;  una  relación  precisa  del hecho imputado, una copia de las leyes  penales  aplicables a esta, así como de las leyes referentes a la prescripción  de la acción o de la pena.   

         c)  Ya  se  trate  de  condenado  o  acusado,  y  siempre que fuera  posible,  se  remitirá  la  filiación y demás datos  personales   que   permitan   identificar   al  individuo  reclamado” (subrayas fuera de texto).   

         Así  pues,  con referencia a las normas aludidas de la Convención  que regula este trámite, se tiene:   

         1)                      Jurisdicción del Estado requirente para juzgar  el hecho delictuoso:   

         Sobre  este  particular, impera precisar  que  la  asiste  plena  competencia  al Gobierno de la República Argentina para  juzgar  la  conducta  por  la  cual  se  solicita  al  ciudadano  de  ese  país  MIGUEL  ÁNGEL  BRUN,  no  sólo  porque territorialmente tuvo desarrollo en ese país, sino además porque  afectó  la  Administración Pública del mismo, lo cual se desprende del relato  de    los    hechos,    consignado    en    las    diversas   providencias   que  conforman  la  causa  No.  3654/2000  por el delito de  “defraudación  a  una  administración pública por  administración  fraudulenta” caratulada “BRUN,    MIGUEL    ANGEL    Y    OTROS    S/DEFRAUD.   POR   ADM.  FRAUDULENTA”, que allí se  adelanta en su contra.    

         Así,  en  el  auto  de fecha junio 8 de 2006, suscrito por el Juez  Federal   de  la  República  Argentina  Norberto  M.  Oyarbide,  por  cuyo  medio se solicita formalmente la extradición del aludido,  se señala que es requerido por los siguientes hechos:   

         “Llega  a  esta  causa a conocimiento de este Tribunal con motivo  de  la  denuncia  formulada por Carlos Manuel Garrido, por entonces Director del  Area  de  Investigaciones  Administrativas  de  la  Oficina  Anticorrupción del  Ministerio  de  Justicia  y  Derechos  Humanos  de  la Nación, ante el presunto  delito  de  defraudación en perjuicio de la Administración Pública, por parte  del   personal   de   la   Sucursal   VI   de   Pami   que  a  continuación  se  menciona:        

         a-  Miguel  Angel  Brun (Supervisor del Area Tesorería Sucursal VI  de Pami)   

         (…)   

         La  investigación  administrada  llevada a cabo por la Gerencia de  Legales  del  I.N.S.S.J.P.,  con  motivo  de  lo informado por el  Jefe del  Departamento  Administrativo  Contable  de  la referida Sucursal, Contador Pablo  Jorge  Mitre  (expte. 340-2000-00751-5-0000 y agreg. 340-9900168-2-0005 s/irreg.  Area  Tesorería  Suc.  VI Cap. Fed) advirtió las maniobras que seguidamente se  detallan en el Area Tesorería Sucursal VI de Pami:   

         1-la  fraudulenta confección, emisión,  reemplaza  y  posterior  percepción  de  cheques,  por  parte  de  personal  de  perteneciente  al  Area  Tesorería, importes estos destinados originariamente a  la  devolución  de  fondos  a  Nivel  Central,  en  concepto  de  excedentes no  aplicados    y/o    retención    de    impuestos.        

         2-cobro  de cheques por ventanilla en el  Banco  de la Nación Argentina, Sucursal Plaza De Mayo, importes destinados a la  transferencia  de  fondos  de  Nivel  Central  hacia  la  Sucursal VI de Capital  Federal,  para  gastos excepcionales de ésta última, encontrándose acreditado  sólo  su  cobro  por parte de los agentes no así su ingreso a la caja del Area  Tesorería.                

         La   fraudulenta  confección,  emisión  y  reemplazo  de  cheques  provocó  un perjuicio al patrimonio del I.N.S.S.J.P. que ascendió la suma de $  1.297.682,40  (pesos  un  millón  doscientos  noventa  y  siete mil seiscientos  ochenta  y  dos  con cuarenta centavos), fondos que si bien debían financiar el  funcionamiento  operativo  y la cobertura de las prestaciones médica y sociales  del  citado  instituto,  fueron  destinados  a  obtener un provecho indebido, al  apoderarse de los importes por los cuales fueron librados”.   

         Además  de lo anterior, encuentra la Sala  que  la acción penal no está prescrita, pues de conformidad con el literal (a)  del  artículo  3º  de  la  Convención de Montevideo se  establece que el  Estado  requerido no estará obligado a conceder la extradición “cuando  estén  prescritas  la acción penal o la pena, según  las leyes del Estado requirente y del requerido   con   anterioridad  a  la  detención  del  individuo” (subrayas fuera de texto).   

         Pues  bien,  en  orden  a decidir este aspecto, bien está comenzar  por  señalar  que el artículo 62, numeral 2 del Código Penal Argentino prevé  que  “la  acción  penal se prescribirá…2.   Después  de  transcurrido  el máximo de duración de la pena señalada para el  delito,  si  se  tratare  de  hechos  reprimidos  con  reclusión o prisión, no  pudiendo,  en  ningún  caso,  el  término  de la prescripción exceder de doce  años   ni   bajar   de   dos   años”.     

         Por  su parte, como acertadamente lo indica el Procurador Delegado,  éste  término,  a  tenor  de  lo  normado  en  el  artículo  67  ibídem  se  interrumpe con “b)  el primer llamado efectuado a una persona, en el marco de un  proceso  judicial,  con  el  objeto de recibirle declaración indagatoria por el  delito  investigado”,  aplicable en este caso, dada  la  condición  de  rebeldía del solicitado, decretada mediante auto del 1° de  octubre  de  2001 suscrito por el Juez Federal Norberto M. Oyarbide, que además  dispuso en su contra orden de captura.   

         El  primer  llamado con el objeto de recibir en indagatoria, según  se  informa  en  el auto del 8 de junio del año que avanza firmado por el mismo  Juez,  tuvo  lugar  el  21  de  febrero de 2001, data a partir de la cual no han  transcurrido  los seis años de pena   máxima prevista para el delito  por    el    que    es   requerido   MIGUEL   ÁNGEL  BRUN,  según  los artículos 173, numeral 7° y 174,  numeral   5°  del  Código  Penal  de la República Argentina.   

         Lo  expuesto permite inferir razonablemente que no se ha verificado  el  fenómeno  de  la  prescripción  de  la  acción  penal  de  acuerdo con la  legislación  del  estado  requirente,  lo  que igual sucede con la normatividad  colombiana.   

         En  efecto,  de  acuerdo con el artículo 83 de la Ley 599 de 2000  “la  acción penal prescribirá en un tiempo igual  al  máximo de la pena fijada en la ley, si fuere privativa de la libertad, pero  en   ningún   caso   será   inferior  a  cinco  (5)  años,  ni  excederá  de  veinte”.   

       A  su  turno,  el  artículo  84  precisa que el término de   prescripción  iniciará  “en las conductas punible  de  ejecución  instantánea…desde  el  día de su consumación”  y,  “en  las conductas punibles de  ejecución  permanente… desde la perpetración del último acto”.     

       De  conformidad  con  el primer inciso del artículo 397 del mismo  estatuto,  el  delito de peculado por apropiación, dentro del cual se adecua la  conducta  por  la  que  es  requerido  MIGUEL ÁNGEL  BRUN  acorde  con  la  legislación  colombiana,  se  sanciona  con una pena máxima de quince años, término que, desde la comisión  de  la  conducta,  según  las  autoridades judiciales argentinas perpetrada por  última  vez  en  el  año  de  1999  (auto  de  fecha  abril  3 de 2006), no ha  transcurrido hasta el momento actual.   

       Bajo  esas  condiciones,  es  claro que se satisface plenamente el  condicionamiento   previsto  en  el  literal  a)  del  artículo   1°  del  instrumento internacional que regula el presente trámite.   

       2) Que el  comportamiento  sea  delito en el Estado requirente y  en el requerido.   

          MIGUEL  ÁNGEL  BRUN  es  solicitado  para  comparecer  ante  las  autoridades  judiciales de la República Argentina por el  delito   de  “defraudación  a  una  administración  pública  por  administración  fraudulenta”, el cual  se  reprime  en  los  artículos 173, numeral 7° y 174, numeral 4° del Código  Penal de la República Argentina, de la siguiente forma:   

          Artículo 173, numeral 7°:   

          “Sin   perjuicio   de   la   disposición  general  del  artículo  precedente,  se  considerarán  casos especiales de defraudación y sufrirán la  pena que él estabece:   

          7.   El  que, por disposición de la ley, de la autoridad o por  un  acto  jurídico,  tuviera  a  su  cargo  el  manejo, la administración o el  cuidado  de bienes o intereses pecuniarios ajenos, y con el fin de procurar para  sí  o  para  un  tercero  un  lucro  indebido o para causar daño, violando sus  deberes  perjudicarse los intereses confiados u obligare abusivamente al titular  de éstos;   

          Artículo 174, numeral 5°:   

          “Sufrirá prisión de dos a seis años:   

          5.    El   que   cometiere   fraude   en  perjuicio  de  alguna  administración pública”    

El  cargo  por  el  cual  se  requiere  a                      MIGUEL  ÁNGEL  BRUN encuentra equivalencia  en la siguiente disposición del Código Penal Colombiano:   

Artículo   397   de   la   Ley   599  de  2000:   

“Peculado  por  apropiación. El servidor  público  que se apropie en provecho suyo o de un tercero de bienes del Estado o  de  empresas  o  instituciones  en  que  éste  tenga parte o de bienes o fondos  parafiscales,  o  de  bienes  de  particulares  cuya administración, tenencia o  custodia  se  le  haya  confiado  por  razón  o  con ocasión de sus funciones,  incurrirá  en  prisión  de  seis (6) a quince (15) años, multa equivalente al  valor  de  lo  apropiado  sin que supere el equivalente a cincuenta mil (50.000)  salarios   mínimos  legales  mensuales  vigentes,  e  inhabilitación  para  el  ejercicio de derechos y funciones públicas por el mismo término.   

Si   lo  apropiado  supera  un  valor  de  doscientos  (200)  salarios  mínimos  legales mensuales vigentes, dicha pena se  aumentará  hasta  en  la mitad. La pena de multa no superará los cincuenta mil  salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

Si  lo  apropiado  no  supera  un  valor de  cincuenta  (50)  salarios  mínimos  legales mensuales vigentes la pena será de  cuatro  (4)  a diez (10) años e inhabilitación para el ejercicio de derechos y  funciones  públicas  por  el  mismo término y multa equivalente al valor de lo  apropiado”.   

         En  el  asunto  que  concentra el estudio de la Sala, al cotejar las  normas  de  la  República  de  Argentina,  con  las  disposiciones  internas de  Colombia,  fácilmente  se  advierte que la conducta de apropiarse de los bienes  del  Estado  para  beneficio  propio o de un tercero, se encuentra penalizada en  las  dos  legislaciones,  circunstancia  que  evidencia  el  cumplimiento  de la  exigencia    de    doble   incriminación,   más   aún   cuando   la  pena  mínima  para  el  delito  por el que se procede supera,  también  en  los dos casos, el año de privación de la libertad exigido por el  artículo 1° de la Convención de Montevideo sobre Extradición.   

         Adicional  a  lo  expuesto  se  tiene  que,  de  conformidad  con lo  dispuesto    en    el    artículo   3°   de   la   Convención,   MIGUEL  ÁNGEL  BRUN  no  es requerido por  Tribunal  o  Juzgado  de  excepción  del  país requirente, ni por conducta que  tenga carácter político o contra la religión.    

         

       Por lo tanto, el requisito se encuentra satisfecho.   

       2)                      Solicitud    de    extradición   por   vía  diplomática.   

       Observa  la  Sala  que  la  Embajada de la República de Argentina  presentó  por  vía  diplomática la petición de extradición, a través de la  Nota  Verbal la Nota Verbal No. M.R.C. 124/06 del 27 de  junio  de  2006,  razón  por  la  cual se encuentra  satisfecha esta exigencia.   

       3)                     Copia    auténtica    de    la   orden   de  detención.   

         El  país  requirente allegó copia debidamente autenticada del auto  de  fecha  octubre  1°  de  2001, a través del cual Norberto M. Oyarbide, Juez  Federal  Quinto Nacional en lo Criminal y Correccional, ordenó la detención de  MIGUEL    ÁNGEL    BRUN,  “quien   una   vez  habido  deberá  ser  puesto  a  disposición     de     este     tribunal     en     calidad     de     detenido  incomunicado”,  en  donde  se  efectúa  un  relato  preciso del hecho imputado.   

         A   su   vez,   el  Gobierno  de  la  República  Argentina  allegó  copia  de  las  leyes  penales  aplicables  a  este  trámite,  así  como de las referentes a la prescripción de la acción o de la  pena.   

          En  suma,  advierte  la  Sala  que también se cumple a cabalidad el  requisito previsto en el artículo 5° de la Convención.   

       4)                     Datos  sobre  la  identidad  del  requerido en  extradición.   

          En  relación  con  la  identidad  del solicitado en extradición se  indica  en  el  Exhorto  diplomático suscrito por el mismo funcionario judicial  del  país  requirente y que se aporta con la Nota Verbal 124 del 27 de junio de  2006,  que se trata de “Miguel Angel Brun (D.N.I. n°  17.030.763,  C.I.  n°  9.634.996,  de  nacionalidad  argentino, nacido el 14 de  julio  de 1964 en capital Federal, de estado civil soltero, hijo de María Minda  Brun)”.   

Al  respecto,  se  tiene  que  la  persona  aprehendida   el   pasado  2  de  junio  por  parte  de  funcionarios  del  DAS,  pertenecientes  a  la  Dirección de Asuntos Internacionales, en la calle 23 No.  58-38,  barrio  Santa  Fe,  de  la  ciudad de Medellín, en virtud a la orden de  captura  con  fines  de extradición expedida por el Despacho del Fiscal General  de  la  Nación  y  quien  actualmente se encuentra privado de su libertad en la  Penitenciaría  de  Máxima  Seguridad  de  Cómbita  (Boyacá),  si bien en tal  momento  se negó a firmar el acta de notificación de dicha orden, así como el  acta  sobre  los  derechos del capturado, también lo es que como se consigna en  el   informe   rendido   por   los  uniformados  “se  identificó  con  la  cédula  de  ciudadanía argentina No. 17.030.763 N y dijo  llamarse  MIGUEL  ANGEL BRUN”, datos que corresponden  plenamente  con  los  de la persona solicitada, de acuerdo con la documentación  referida.   

Además, en orden a establecer plenamente su  identidad,  tan pronto se produjo la captura se practicó cotejo dactiloscópico  “de  la impresión dactilar dedo pulgar estampado en  la  cédula  de  identidad  No.  17030763   N de la República Argentina, a  nombre  de  MIGUEL  ANGEL  BRUN…con  la  tarjeta  de  reseña decadactilar del  D.A.S.,  tomada  el día de hoy a la persona capturada que se identificó con el  mismo  documento”,  dictamen  que arrojó resultados  positivos.   

Con  base  en  lo  anterior, se infiere que  está  suficientemente  acreditada  la  identidad de la persona solicitada, a lo  cual  se  suma    que  quien  se  encuentra privado de su libertad por  cuenta  de  este  trámite  se  ha identificado, al momento de notificarse de la  diversas  decisiones  adoptadas,  como  MIGUEL  ÁNGEL  BRUN,  e  incluso  así  lo  hizo  en  el  escrito que  dirigió  a  la Sala a través del cual manifestó que su vida correría peligro  en caso de que se ordene su extradición a territorio argentino.   

          La exigencia, entonces, se encuentra satisfecha.   

          Por  último,  cabe precisar a propósito del escrito presentado por  el  requerido  en  extradición  y  en  punto  de lo expuesto por su defensora a  través  de su alegato conclusivo, en el sentido de que la integridad física de  MIGUEL  ÁNGEL  BRUN estaría  en  riesgo  en  territorio  argentino, que la protección de los derechos de las  personas  que  se  encuentren  en  jurisdicción de ese país, se torna en deber  inherente  a sus autoridades, por lo que no es dable condicionar la extradición  a una tal protección.   

De  conformidad  con  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN  PENAL emite CONCEPTO FAVORABLE a la  solicitud   de   extradición   del   ciudadano   argentino    MIGUEL   ÁNGEL  BRUN,  formulada  por  el  Gobierno  de  la República Argentina a través de su Embajada en Colombia, para  que  responda  dentro  de  la  causa No. 3654/2000 por el delito de “defraudación  a una administración pública por administración  fraudulenta”       caratulada      “BRUN,    MIGUEL    ANGEL    Y    OTROS    S/DEFRAUD.   POR   ADM.  FRAUDULENTA”.   

Es   necesario   precisar,  además,  que  corresponde  al  Gobierno  Nacional condicionar la entrega a que se respeten las  limitantes  previstas en el artículo 17 del Convenio, bajo el entendido de que,  concedida la extradición, el Estado requirente está obligado:   

“a)  A  no  procesar  ni  a  castigar  al  individuo   por  un  delito  común  cometido  con  anterioridad  al  pedido  de  extradición  y  que  no  haya  sido  incluido en él, a menos que el interesado  manifieste expresamente su conformidad.   

b) A no procesar ni a castigar al individuo  por  delito  político,  o  por delito conexo con delito político, cometido con  anterioridad al pedido de extradición.   

c) A aplicar al individuo la pena inmediata  inferior  a  la pena de muerte, si, según la legislación del país de refugio,  no correspondiera aplicarle pena de muerte.   

d)  A  proporcionar al Estado requerido una  copia    auténtica    de    la    sentencia    que    se   dicte”.   

Así  mismo,  es  del  resorte del Gobierno  Nacional  exigir  al  país reclamante que en caso de un fallo de condena, tenga  en  cuenta el tiempo que MIGUEL ÁNGEL BRUN  ha  permanecido  privado  de  su  libertad  con  ocasión  de este  trámite.   

Finalmente,  la  Sala  ha de indicar que en  virtud  de lo dispuesto por el numeral 2º del artículo 189 de la Constitución  Política,  le  compete  al  Gobierno,  encabezado por el señor Presidente como  supremo  director  de la política exterior y de las relaciones internacionales,  realizar  el respectivo seguimiento a los condicionamientos que se impongan a la  concesión  de la extradición y determinar las consecuencias que se derivarían  de su eventual incumplimiento.   

Devuélvase la actuación al Ministerio del  Interior   y   de    Justicia   para   los   trámites   subsiguientes   de  ley.   

Por la Secretaría de la Sala, comuníquese  esta   determinación   al   requerido  MIGUEL  ÁNGEL  BRUN, a su defensor, al Agente del Ministerio Público  y  al Fiscal General de la Nación para lo de su cargo con relación al detenido  preventivamente con fines de extradición.   

MAURO   SOLARTE  PORTILLA   

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ                               ALFREDO   GÓMEZ  QUINTERO   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN                           MARINA  PULIDO  DE BARÓN            

Permiso  

JORGE  LUIS  QUINTERO MILANES                                      YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS            

JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA                  JAVIER           ZAPATA  ORTÍZ   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria   

    

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