25715(27-03-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  25715   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente:  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

Aprobado Acta No.45  

Bogotá  D.C.,  veintisiete (27) de marzo de  dos mil siete (2007).   

VISTOS  

Observado  el  trámite  dispuesto  en  el  artículo  500  de  la Ley 906 de 2004, procede la Sala a rendir el concepto que  en  derecho  corresponda  en  relación  con  la  solicitud  de extradición del  ciudadano  colombiano,  CARLOS ALEXÁNDER TOCÚA, elevada por el Gobierno de los  Estados Unidos de América.   

ANTECEDENTES   

1.  La  Embajada  de  Los  Estados Unidos de  América  mediante  Nota  Verbal  N°  0923 de 18 de abril de 2006, solicitó la  detención  provisional  con  fines de extradición de CARLOS ALEXÁNDER TOCÚA,  la  cual  decretó el Despacho del señor Fiscal General de la Nación el 24 del  mismo  mes  y  año,  y  se  hizo  efectiva el día siguiente por miembros de la  Policía Nacional, Dirección Central de Policía Judicial.   

2. El 22 de junio siguiente, con Nota Verbal  N°  1527, la referida Agencia Diplomática formalizó el requerimiento, para lo  cual   aportó   los   siguientes   documentos   traducidos   al   castellano  y  autenticados:   

2.1. Declaración rendida en apoyo por Sandra  E.  Strippoli,  Fiscal  Auxiliar  de  la Fiscalía de los Estados Unidos para el  Distrito  Septentrional  de  Georgia.  Relata  cómo  se integra un gran jurado,  cuál  es el método que sigue para dictar una acusación; explica la naturaleza  jurídica  de  una  acusación  indicando sus exigencias formales; individualiza  las  imputaciones  hechas  al requerido señalando el contenido y alcance de sus  elementos   estructurales;   finalmente   ofrece  una  sinopsis  de  los  hechos  investigados, en los siguientes términos:   

“Desde  al  menos noviembre de 2003 hasta  que  se dictó la acusación, ROLFI ESPITIA TOCÚA y CARLOS ALEXANDER TOCÚA, el  hermano  y  socio  del  primero,  participaron  conjuntamente como corredores de  pesos  en  lavar  el  producto  del narcotráfico a través del Mercado Negro de  Cambio  de Pesos. ESPITIA TOCÚA arregló con un testigo, quien exporta textiles  a  Colombia, que los representantes del testigo recogieran grandes cantidades de  dólares  en  los  Estados  Unidos,  los  cuales dólares eran el producto de la  venta  de  sustancias  controladas.  Estos  dólares  fueron  retenidos  por  el  testigo,  y  sin  que  lo supieran los reclamados, por el “ICE”. A cambio de  estos  dólares,  el testigo causó que se liberaran pesos derivados de la venta  de  textiles  en  Colombia  a favor de ESPITIA TOCÚA y TOCÚA. Así mismo tanto  ESPITIA  TOCÚA  como  TOCÚA  intentaron  arreglar  varias  recogidas de dinero  proveniente  del  narcotráfico en forma de efectivo en divisa estadounidense en  México  como parte del mismo ardid para lavar activos. Un agente encubierto del  “ICE”  ha consultado sobre las propuestas recogidas de dinero en México con  tanto  TOCÚA  como  ESPITIA  TOCÚA  en  sendas oportunidades. El 5 de abril de  2006,   policías   encubiertas   de   México  recogieron  US  $  1’119.880,°° en divisa estadounidense  a  lavarse  como  parte  de  este  operativo.  ESPITIA  TOCÚA y TOCÚA eran los  corredores  de pesos que gestionaron este trato. Además los agentes encubiertos  del  “ICE”  se reunieron con ROLFI ESPITIA TOCÚA y CARLOS ALEXÁNDER TOCÚA  en  la  ciudad  de  Panamá,  Panamá,  donde  hablaron sobre sus actividades de  lavado  de  dinero  con los agentes durante una reunión grabada.”.   

2.2.   Resolución   de   acusación   N°  1:06-CR-133,  dictada  el  15  de  marzo  de  2006, en la Corte Distrital de los  Estados  Unidos  para  el Distrito Septentrional de Georgia, mediante la cual se  acusa  al  requerido  de  (i)  concierto  para  lavar el producto de la venta de  sustancias  controladas,  (ii) concierto para ayudar e instigar la distribución  de  cocaína  y  otras  sustancias  controladas,  y  (iii)  la  realización  de  determinadas  operaciones  financieras  para  lavar  el  producto de la venta de  sustancias controladas.   

2.3. Declaración del Agente Especial Paul D.  O’Brien del Servicio de de  Inmigración  y Aduanas de los Estados Unidos (“ICE”). Señala que es uno de  los  principales  investigadores  familiarizado  con  las  pruebas en las que se  sustentan  los  cargos  imputados  al  requerido,  y  al  respecto indica que el  Mercado  Negro de Cambio de Pesos (“MNCP”)   es   un  sistema  de  lavado  de  dinero,  mediante  el  cual  narcotraficantes  colombianos  que  tienen  grandes  cantidades  de dólares las  convierten  en  pesos  mediante  un  cambio  no  regulado  con  exportadores  de  productos  a  Colombia que necesitan dólares para comprar mercancías, evitando  pagar  derechos  de  aduana e impuestos, y las frecuentes menos favorables tasas  de  los  mecanismos  formales  de  conversión  de  divisas,  sistema del que ha  participado  el  requerido  para  lavar  una  cantidad  significante de dólares  estadounidenses.   

Destaca  que las pruebas en contra de CARLOS  ALEXÁNDER  TOCÚA  incluyen,  mas  no se limitan, a conversaciones telefónicas  interceptadas  a  través  de  grabaciones  con  la  autorización  de  los  tribunales  de  Colombia,  reuniones  en cubierta que fueron grabadas y testigos  colaboradores a cargo.   

Precisa  que  un testigo colaborador a cargo  (Testigo  #  1), bajo las instrucciones del “ICE”, proporcionó información  sobre  las  actividades  delictivas  de ROLFI ESPITA TOCÚA, y que gracias a una  investigación   paralela,   la   Policía  Nacional  de  Colombia  proporcionó  información  sobre  las  actividades  delictivas  de  CARLOS  ALEXANDER TOCÚA,  corroboradas   por   agentes  especiales  del  “ICE”  que  actuaron  en  una  operación encubierta   

Señala  que  El  27  de  julio  de  2005  o  alrededor  de esta fecha, ESPITA TOCÚA negoció un contrato de lavado de dinero  con  el  Testigo  # 1 para recoger aproximadamente US $ 225.000,°° producto de  la  venta  de  narcóticos;  con  base tal negociación un agente encubierto del  “ICE”  se  reunió con un individuo, posteriormente identificado como Ramón  Flores  Lebrón,  el  28 de julio de 2005 o alrededor de esta fecha en Brockton,  Massachussets,  quien  entregó  al agente encubierto del “ICE”” una bolsa  que  contenía  US  $ 218.930,°° en efectivo, divisa estadounidense depositada  en   una   cuenta  encubierta  del  “ICE”  y  de  la  cual  fue  transferida  electrónicamente  a una cuenta bancaria a nombre del Testigo # 1 la cantidad de  US  $ 185.091,88, quien envía textiles a Colombia para promover las actividades  de      lavado      de      dinero      a      través      del     “MNCP”,  y  luego  éste organizó la  liberación de pesos a ESPITA TOCÚA en Bogotá, Colombia.   

Agrega  que  el  mismo 27 de julio de 2005 o  alrededor  de  esta  fecha,  ESPITA  TOCÚA  negoció otro contrato de lavado de  dinero  con  el  Testigo # 1 para recoger US $ 300.000,°° producto de la venta  de  narcóticos; con base en tal negociación un agente encubierto del “ICE”  se  reunió con un individuo, posteriormente identificado como Freddy Rivera, el  29  de julio de 2005 o alrededor de esa fecha, en Filadelfia, Pensilvania, quien  entregó  al  agente  encubierto  del  “ICE” dos pequeñas bolsas negras que  contenían  US  $  301.315,°° en efectivo, divisa estadounidense depositada en  una   cuenta   encubierta  del  “ICE”,  de  la  que  luego  fue  transferida  electrónicamente  la cantidad de US $ 267.879,39 a una cuenta bancaria a nombre  del  Testigo # 1 para promover las actividades de lavado de dinero a través del  “MNCP”,  y  después el  Testigo  #  1  organizó  la  liberación  de  pesos a ESPITA TOCÚA en Bogotá,  Colombia.   

Puntualiza  que  el  18  de octubre de 2005,  agentes  encubiertos  del  “ICE”  tuvieron  una  reunieron  con ROLFI ESPITA  TOCÚA  y  CARLOS  ALEXÁNDER  TOCÚA  en  un  restaurante  en ciudad de Panamá  (Panamá),  durante  la  cual  el  primero  dijo  que  tramita  las recogidas de  efectivo  en  Nueva  York,  Puerto  Rico y en la República Dominicana, y que el  dinero  recogido en las calles era dinero proveniente de la venta de drogas. Que  el  segundo  afirmó  que  con su hermano movían dinero de Colombia a Panamá a  través  de  diferentes compañías legítimas. ESPITA TOCÚA dijo a los agentes  del  “ICE”  que con su hermano movilizaban aproximadamente US $ 200.000,°°  al  día, y que trabajaban juntos en el negocio del dinero desde hace diecisiete  años,  explicando  que  durante los primeros siete años, lo hicieron para otra  persona,  pero  que  los  últimos diez (10) años trabajaban juntos como socios  movilizando   dinero   desde   los   Estados   Unidos   y  otros  lugares  hacia  Colombia.   

Relata el agente que el 29 de agosto de 2005,  o  alrededor de esta fecha, el Testigo # 1 habló con CARLOS ALEXÁNDER TOCÚA y  ROLFI  ESPITA  TOCÚA por teléfono, llamada durante la cual el primero dijo, en  lenguaje  codificado,  que  había usado el dinero que pertenecía a una persona  para  pagar  una  deuda  a  otra,  y  añadió  que tenía problemas con aquella  persona  cuyo  dinero  se  usó  para  pagar  a  otra;  que debía a esa persona  doscientos   treinta   millones   de  pesos,  y  que  si  no  le  pagaba  sería  secuestrado   

Precisa  que  durante  el  mes de febrero de  2006,  un  agente  encubierto del “ICE” numerosas veces habló por teléfono  con  ROLFI ESPITA TOCÚA y CARLOS ALEXÁNDER TOCÚA en un esfuerzo por organizar  tres  recogidas  de  efectivo  en  divisa estadounidense en México, cada una de  ellas  por  un  millón de dólares. Durante las conversaciones sobre la primera  recogida,  un agente encubierto del “ICE” proporcionó directamente a CARLOS  ALEXÁNDER  TOCÚA  un número telefónico para el agente encubierto en México.  Durante  otra conversación con ROLFI ESPITA TOCÚA en la que conversaron acerca  de  los detalles de la primera recogida, ESPITA TOCÚA dijo al agente encubierto  del  “ICE”  que  TOCÚA  estaba  coordinando una recogida separada de divisa  estadounidense en México por un millón de dólares.   

Agrega  que el 5 de abril de 2006, policías  encubiertos  mexicanos recogieron US $1’119.880,°° en divisa estadounidense en  ciudad   de   México  (México),  para  que  se  lavaran  como  parte  de  esta  investigación.  ESPITA  TOCÚA  posteriormente  confirmó que tanto él como su  hermano   TOCÚA   eran   los   corredores   de   pesos   involucrados  en  esta  recogida.   

Señala  que  a  solicitud  de  ROLFI ESPITA  TOCÚA,  el “ICE” recogió aproximadamente US $ 2’224.561,°° como producto  de   la   venta   de   drogas   en   once  recogidas  de  divisas  (18-XI-03;   06-I-04;   10-III-04;   18-V-04;  20-V-04;  24-VIII-04;  26-X-04;  02-V-05;  28-VII-05; 29-VII-05, y 12-VIII-05)  antes  de  que  se  dictara la acusación, y que a través de vigilancia y otras  labores  de  investigación  subsiguientes  se  incautaron  US  $ 2’231.898,°°  producto  de la venta de drogas y de aproximadamente 2.030 gramos de heroína de  los socios de ESPITA TOCÚA en los Estados Unidos.   

Por  último  suministra el agente los datos  personales  y  de  identificación  de  ROLFI ESPITIA TOCÚA y CARLOS ALEXÁNDER  TOCÚA.   

2.4.  Trascripción  de  las  normas penales  señaladas    como    vulneradas    por    el    reclamado   CARLOS   ALEXÁNDER  TOCÚA.   

3.  El Ministerio del Interior y de Justicia  remitió  el  expediente a esta Sala al encontrarlo perfeccionado, incluyendo el  concepto  de su homólogo de Relaciones Exteriores relativo a que por no existir  convenio  aplicable  es  procedente  obrar  de  conformidad  con el ordenamiento  procesal penal colombiano.   

4.  Negada  la  solicitud  de  práctica  de  pruebas  elevada por el apoderado del requerido, dentro del término legal éste  y  la  señora Procuradora Tercera Delegada para la Casación Penal, presentaron  alegatos de conclusión, cuya síntesis es la que sigue:   

4.1. El Agente del Ministerio Público insta  a  la  Corte  para  que  rinda  concepto  favorable  a  la entrega por encontrar  reunidos  los  requisitos  previstos  en  el  artículo  502  de  la  Ley 906 de  2004.   

La validez formal de la documentación porque  la  solicitud  fue hecha por vía diplomática, aportando debidamente traducidas  y  autenticadas  las  copias  de la resolución de acusación, en cuyo contenido  están  determinados  los  cargos  que le sirven de sustento a la petición, con  indicación  circunstanciada  de  los  hechos;  traducción de las declaraciones  rendidas  en  apoyo  de  la petición por parte de Sandra E. Strippoli y Paul D.  O’brien; y el texto de las  normas que describen las conductas delictivas.   

El  principio  de la doble incriminación al  encontrar  que  las  conductas  imputadas  y  las normas que las contienen en el  Estado  Norte  Americano tienen su equivalencia en nuestra legislación, con una  sanción  mínima  superior  a  cuatro años de prisión en los tipos penales de  concierto  para  realizar  actividades  de  narcotráfico,  así como el porte y  distribución  para importar estupefacientes y el lavado de activos, tipificados  en  los  artículos  323  (modificado por el artículo  8°,    Ley   747   de   2002),   340   (modificado  por  el  artículo  8°  Ley  733  de  2002) y 376 de la Ley 599 de 2000.   

La  demostración  de la plena identidad del  solicitado,  con la concordancia de los datos aportados en la reclamación y los  acreditados   por   virtud   de   la  captura,  corroborados  en  el  curso  del  trámite.   

La equivalencia de la providencia dictada en  el  exterior, al estimar que la aportada tiene correspondencia con la acusación  instituida  en  el  Código  Procesal  Penal,  porque  contiene  una  narración  circunstanciada  de  los  hechos,  su  calificación jurídica y el nombre y los  datos  que  permiten  la plena individualización de los partícipes; además de  constituir la providencia que abre la entrada al juicio.   

4.2. Por su parte el mandatario judicial del  requerido  solicita  a  la Corte precisar los cargos por los que llegue a emitir  concepto  favorable  a  la  extradición, y requerir al gobierno Colombiano para  que  en  la  resolución  de  entrega  deje  plasmados  todos  y cada uno de los  condicionamientos  de orden constitucional inherentes al respeto de los derechos  fundamentales del solicitado.   

El  procurador  del  requerido  expresa  que  únicamente  se  ocupará de estudiar el principio de doble incriminación, y al  efecto  destaca que en la resolución 1:06-CR-133 no se encuentran descritos los  hechos  en  los  que  se  sustentan  los cargos contra su representado, sino que  aparecen  narrados  en  los  testimonios rendidos por el Agente Especial Paul D.  O’Brien  del  Servicio de  Inmigración  y  Aduanas  de  los  Estados Unidos y la Fiscal Auxiliar Sandra E.  Strippoli  de  la Fiscalía de los Estados Unidos para el Distrito Septentrional  de Georgia, cuyas versiones resume en lo pertinente.   

Luego se refiere en primer término al delito  de  lavado de activos previsto en nuestra legislación en el artículo 323 de la  Ley  599  de  2000, el cual trascribe, para después señalar que se trata de un  tipo  penal  de  resultado  pues  se  exige  que  el sujeto agente efectivamente  ejecute  alguno  de  los comportamientos allí previstos en relación con bienes  provenientes  de  actividades  ilícitas,  y por lo mismo afirma que se trata de  conductas  diferentes  a  las  que  pretende  juzgar  el gobierno de los Estados  Unidos  de  América,  ya  que  si  tan  solo  fue  un  intento  de  operaciones  financieras,  como  se  advierte de la documentación agregada con la solicitud,  esos  comportamientos  de ninguna manera pueden ser objeto de juzgamiento por el  Estado  requirente  porque  no  se  adecuan a la hipótesis delictiva de nuestro  ordenamiento.   

En  relación  con  el cargo dos precisa que  carece  de  respaldo fáctico, jurídico y probatorio, toda vez que en aquél se  acusa  a  su  representado,  y  al  hermano  de  éste, de concertarse con otras  personas  para  distribuir  cocaína,  pero en parte alguna de las declaraciones  adjuntas   se   hace   referencia  al  tráfico  de  estupefacientes,  sino  que  únicamente  se  hace referencia a un presunto lavado de activos de parte de los  señores  TOCÚA  por  el  hecho  de  cambiar pesos por dólares, pero no se lee  señalamiento  en  el sentido de que el requerido haya desplegado acción alguna  tendiente a enviar o exportar droga hacia los Estados Unidos.   

En  relación  con los cargos 3 a 37 señala  que  no es claro si fue que la conducta en ellos endilgada se realizó 37 veces,  pues  en  el  cargo  uno  se  acusa  a  su  representado  por  intentar realizar  transacciones  monetarias  con  bienes derivados de negocios ilícitos, y si fue  que  se ejecutaron efectivamente las mentadas transacciones se estaría hablando  de  un  lavado  de  activos,  siempre  y  cuando  el  origen  de los dineros sea  ilícito,  y  si  por el contrario no hubo transacciones no hay delito, pues una  tal  conducta  no  tiene  penalización en Colombia, porque el hecho de intentar  realizar  operaciones  financieras  no  fue considerado por el legislador dentro  del tipo penal de lavado de activos.   

Finalmente,  se  refiere  a  las grabaciones  hechas  con  base  en  interceptaciones  telefónicas  a  las que se alude en el  testimonio   del   agente  Paul  D.  O’Brien  como  prueba  en  contra del solicitado, para calificarlas de  ilegales   por   cuanto   no  es  cierto,  dice,  que  se  hayan  realizado  con  autorización  de  las  autoridades  colombianas,  conforme  personalmente  pudo  constatarlo  a  través  de  peticiones  elevadas  a  la Fiscalía General de la  Nación,  a  las cuales obtuvo respuesta en el sentido de no haber hallado orden  alguna de interceptación telefónica.   

Por último destaca que como el requerido es  ciudadano  colombiano y fue capturado en nuestro territorio, es necesario que el  al  Gobierno  de  Norte América se le recuerde que no puede condenarlo a cadena  perpetua,  ni  pena  de  muerte,  ni  infligirle  tratos  inhumanos,  crueles  o  indignos,  no  juzgarlo  sino  por  los  delitos  por  los  cuales se conceda la  extradición,  y  a  que se respete la prohibición de doble juzgamiento por los  mismos  hechos,  que  tiene  derecho a ser informado en su idioma de todo lo que  suceda  en el juicio, a tener un interprete, a ser visitados por sus familiares,  a   la   salud,   y,   en   síntesis,   a   que   se   respeten   sus  derechos  fundamentales.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

1. En armonía con el concepto emitido por el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  por  no existir tratado de extradición  entre  los  dos  países que rijan este asunto, la fuente formal aplicable es la  Ley  906  de  2004  en  virtud  a que las conductas punibles atribuidas a CARLOS  ALEXÁNDER  TOCÚA  son  las   de  concierto  para  delinquir  y  lavado de  activos,  cuya  ejecución  se extiende hasta después del 1º de enero de 2005,  época  para  la  cual entró a regir la citada codificación procesal penal, al  tenor de lo normado en su artículo 533.   

2.  El artículo 502 del citado ordenamiento  jurídico  prevé  que  esta  Sala  de  la Corte fundamentará su concepto en la  validez  formal de la documentación presentada, en la demostración plena de la  identidad  del  solicitado,  en  el  principio de la doble incriminación, en la  equivalencia  de  la  providencia  proferida  en  el exterior y, cuando fuere el  caso, en el cumplimiento de lo previsto en los tratados públicos.   

Elementos  que  en  este trámite se observa  fueron  cumplidos  cabalmente por el Gobierno de los Estados Unidos, como pasa a  demostrarse.   

2.1.  VALIDEZ  FORMAL  DE  LA DOCUMENTACIÓN  PRESENTADA.   

Para  poder verificar la concurrencia de los  elementos  del  concepto,  el  artículo  495 de la Ley 906 de 2004 exige que la  solicitud  de  entrega  sea  presentada  por  vía  diplomática y, además, sea  acompañada  de  la  copia  o  la  trascripción de la sentencia, resolución de  acusación  o  su  equivalente;  del  señalamiento  exacto  de  los  actos  que  determinan  la  solicitud  de  extradición y del lugar y la fecha en que fueron  ejecutados;  de  todos  los  datos que se posean y que sirvan para establecer la  plena  identidad  de  la  persona  reclamada;  y  de  copia  auténtica  de  las  disposiciones penales aplicables al caso.   

Documentos  que se requieren expedidos en la  forma  prescrita  por  la  legislación  del  Estado  requirente y traducidos al  castellano, si fuere preciso.   

Sobre  este  tópico  el  artículo  259 del  Código  de Procedimiento Civil, modificado por el artículo 1º numeral 118 del  Decreto  2282 de 1989, prescribe que los documentos públicos otorgados en país  extranjero  por  funcionarios  de  éste  o  con  su  intervención,  deben  ser  presentados  autenticados  por el cónsul o agente diplomático de la República  y  en  su  defecto  por  el  de  una nación amiga, lo cual hace presumir que se  otorgaron  conforme a la ley del respectivo país. La firma del cónsul o agente  diplomático  se abonará por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia  si   se  trata  de  agentes  consulares  de  un  país  amigo,  se  autenticará  previamente  por  el  funcionario  competente  del  mismo  y los de éste con el  cónsul colombiano.   

Formalidades acatadas por el Gobierno de los  Estados  Unidos  de  América  al  instar  la  extradición de CARLOS ALEXÁNDER  TOCÚA  toda  vez  que  lo hizo por vía diplomática, es decir, a través de su  Embajada  en  nuestro  país  aportando  trascripción:  de  la  resolución  de  acusación  N°  1:06-CR-133,  dictada  el  15  de  marzo  de  2006, en la Corte  Distrital  de  los  Estados Unidos para el Septentrional de Georgia, mediante la  cual  se  le  acusa  de  (i)  concierto  para  lavar  el producto de la venta de  sustancias  controladas,  (ii) concierto para ayudar e instigar la distribución  de  cocaína  y  otras  sustancias  controladas,  y  (iii)  la  realización  de  determinadas  operaciones  financieras  para  lavar  el  producto de la venta de  sustancias  controladas;  de  las  declaraciones rendidas en apoyo por Sandra E.  Strippoli,  Fiscal  Auxiliar  de  la  Fiscalía  de  los  Estados Unidos para el  Distrito     Septentrional    de    Georgia,    y    Paul    D.    O’Brien, Agente Especial del Servicio de  Inmigración  y  Aduanas  de  los Estados Unidos; y de las disposiciones penales  sustantivas supuestamente vulneradas.   

Medios   de   prueba  que  evidencian  las  circunstancias  de  modo, tiempo y lugar que rodearon la ejecución de los actos  que  ponen  de  manifiesto el concierto para delinquir y operaciones de blanqueo  de   capitales,   que   fueron  realizados  por  lo  menos  parcialmente  en  el  exterior.   

Así,  las  notas diplomáticas por medio de  las  cuales  pidió la detención provisional y luego formalizó la reclamación  y  las  declaraciones rendidas en su apoyo, indican que CARLOS ALEXÁNDER TOCÚA  integraba  una  organización  dedicada al lavado de divisas o dólares producto  del  comercio ilícito de narcóticos liderada por ROLFI ESPITIA TOCÚA, la cual  operaba  en  Georgia,  Colombia,  Panamá,  México y Estados Unidos de América  desde  el 18 de noviembre de 2003 hasta la fecha de la acusación, lapso durante  el  cual  efectuaron  operaciones  de  cambio  o conversión de dólares a pesos  colombianos,   dinero   que   era   el   producto  de  la  comercialización  de  drogas.   

De este modo, el país requirente, cumple con  la  indicación exacta de los hechos que soportan la petición de extradición y  del  lugar y la fecha en que fueron ejecutados, además de la exigencia superior  relativa  a  que la extradición de colombianos por nacimiento se concederá por  delitos cometidos en el exterior.   

Como   se  demostrará  ulteriormente  los  documentos  suministran  los  datos suficientes para identificar plenamente a la  persona requerida.   

Los  anexos  también fueron autenticados de  conformidad  con  la  legislación  extranjera y traducidos al castellano por la  Embajada de los Estados Unidos de América.   

En efecto, el Director Asociado de la Oficina  de  Asuntos  Internacionales  de  la  División  de lo Penal del Departamento de  Justicia  de  los  Estados Unidos, JASON E. CARTER, certificó que copias fieles  de  los  testimonios  rendidos  por  Sandra  E. Strippoli, Fiscal Auxiliar de la  Fiscalía  de  los  Estados  Unidos para el Distrito Septentrional de Georgia, y  Paul  D.  O’Brien, Agente  Especial  del  Servicio  de  Inmigración  y  Aduanas  de los Estados Unidos, se  mantienen  en los archivos oficiales del Departamento de Justicia de los Estados  Unidos de América.   

El Procurador de los Estados Unidos, ALBERTO  R.  GONZALES,  hizo constar que para ese momento JASON E. CARTER desempeñaba el  cargo  de  Director Asociado de la Oficina de Asuntos Internacionales, División  de  lo  Penal, Departamento de Justicia de los Estados Unidos de América; quien  con  ese  propósito  hizo  estampar  el  sello  del  Departamento de Justicia y  solicitó  al Director Adjunto de la Oficina de Asuntos Internacionales diera fe  de su firma.   

La  Secretaria  de  Estado CONDOLEEZZA RICE,  certificó  que al documento anexo le fueron fijados los sellos del Departamento  de  Justicia de los Estados Unidos y de Autenticaciones de dicho Departamento en  Washington   e   hizo   que  la  Funcionaria  Auxiliar  de  Autenticaciones  del  Departamento de Estado, SONYA N. JOHNSON suscribiera su nombre.   

La Cónsul de Colombia en Washington, MARÍA  DE  LOS  ÁNGELES  BARRAZA, autenticó la firma de SONYA N. JOHSON y la suya fue  abonada   por   el   Jefe   de  Autenticaciones  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores.   

Satisfechos  los requerimientos previstos en  el artículo 495 se da por agotado este elemento del concepto.   

2.2.     PLENA     IDENTIDAD     DEL  REQUERIDO.   

De  sopesar  integralmente  la  información  ofrecida  por  el  gobierno  requirente,  la  obtenida  con la captura de CARLOS  ALEXÁNDER  TOCÚA  y  en  el trámite de extradición, concluye la Corte que la  persona  solicitada  es  la  misma que fue aprehendida y que permanece presa por  virtud de este procedimiento.   

La  nota  diplomática  mediante  la cual se  solicitó  la  detención  provisional  incluye como datos que CARLOS ALEXÁNDER  TOCÚA  que es ciudadano de Colombia, nacido el 28 de marzo de 1975, portador de  la cédula colombiana No. 79.784.346.   

Información  reiterada por la nota verbal a  través   de  la  cual  se  formalizó  el  requerimiento,  e  incluida  en  las  declaraciones aportadas como apoyo de la solicitud.   

Datos  que también fueron transcritos en la  resolución  expedida  por  el  despacho del señor Fiscal General de la Nación  disponiendo   la   captura   y   ratificada  por  los  datos  obtenidos  con  la  aprehensión.   

En el oficio enviado por la Policía Nacional  al  señor  Fiscal  General  de  la  Nación  colocándolo a su disposición, se  repiten  estos  datos  adicionando  los relativos a que el solicitado es casado,  hijo    de    María   Tocúa,   de   ocupación   comerciante,   residente   en  Bogotá.   

En  las  actas  de  la  notificación  de la  resolución  que  ordenó la captura, del examen médico y en la que se le hacen  conocer  sus  derechos, el aprehendido al pie de la firma escribió con su puño  y  letra el mismo número de cédula, igual que en el memorial poder que otorgó  a su apoderado de confianza.   

Adicionalmente,  el Agente Especial, Paul D.  O’Brien, manifestó que la  persona   representada   en  la  fotografía  que  conforma  el  Anexo  E-2  fue  identificada   por   los   oficiales  del  orden  público  involucrados  en  la  investigación,   y  por  él  mismo,  como  la  persona  que  es  requerida  en  extradición.   

Ninguna hesitación existe sobre la presencia  de este presupuesto del concepto.   

2.3.      PRINCIPIO     DE     DOBLE  INCRIMINACIÓN.   

La resolución de acusación N° 1:06-CR-133  dictada  el  15  de  marzo  de 2006, en la Corte Distrital de los Estados Unidos  para   el   Distrito   Septentrional  de  Georgia  imputa  a  CARLOS  ALEXÁNDER  TOCÚA:   

“CARGO  1   

“A partir de una fecha desconocida para el  gran  jurado,  pero  al  menos por el18 de noviembre de 2003 o alrededor de esta  fecha,  con continuación hasta o aproximadamente la fecha en que se dictó esta  acusación,  dentro  del  Distrito  Septentrional de Georgia, Bogotá, Colombia,  América  del Sur, Nueva York, Nueva York, Puerto Rico, Brockton, Massachussets,  Filadelfia,  Pensilvania y en otros lugares, los acusados, ROLFI ESPITIA TOCÚA,  CARLOS   ALEXANDER   TOCÚA,   (…),  junto  con  otros  tanto  conocidos  como  desconocidos  para el gran jurado, con conocimiento de causa e intencionadamente  se  combinaron,  concertaron,  confederaron, concordaron y llegaron a un acuerdo  tácito  entre  sí  para cometer infracciones a las leyes de los Estados Unidos  de  América, a saber: de la Sección 1956(a)(1)(A)(i), (a)(1)(B)(i), y 1957 del  Título  18  del Código de los Estados Unidos, de la siguiente manera: realizar  e   intentar   realizar   una  operación  financiera  que  afecta  el  comercio  interestatal  y  exterior, (1) que dicha operación involucra el producto de una  actividad   ilícita  especificada,  esto  es,  la  importación,  ocultamiento,  compra,  venta  y  otras  negociaciones con sustancias controladas, punible bajo  las  leyes  de  los Estados Unidos de América, con la intención de promover la  realización  de  tal  actividad ilícita especificada; y (2) ocultar y encubrir  la  naturaleza,  lugar,  fuente,  propiedad  y  control  del  producto  de dicha  actividad  ilícita  especificada,  sabiendo  que la propiedad involucrada en la  operación  financiera  representaba  el  producto  de alguna forma de actividad  ilícita;  y  (3)  a  sabiendas  realizó, intentó realizar y causó y ayudó e  instigó  a  otros  para  que  realizaran  operaciones  monetarias con propiedad  derivada  de delitos con un valor mayor de $10.000, en violación de la Sección  1957 del Título 18 del Código de los Estados Unidos;   

“MANERA   y  MEDIOS   

“Para  promover el propósito de realizar  operaciones  financieras  con el producto de una actividad ilícita especificada  con  la  intención  de  promover  la  realización  de  la  actividad  ilícita  especificada  y  con  la  intención  de  ocultar  y disfrazar la naturaleza, la  ubicación,  el  origen,  la  titularidad  y  el  control de dicho producto, y a  sabiendas  realizar,  e  intentar  realizar y causar y ayudar e instigar a otros  para  que  realizaran  operaciones  monetarias con propiedad derivada de delitos  con  un valor mayor de $10.000, los miembros del concierto usaron las siguientes  maneras y medios:   

    

1. Los  miembros  del  concierto  dieron instrucciones para iniciar la  recolección  del  producto  de  la  venta  de  las drogas (efectivo), en varios  lugares,  inclusive  Nueva  York,  Nueva York y Atlanta, Georgia, y los miembros  del  concierto entregaron dicho producto de la venta de las drogas a los agentes  encubiertos;     

    

1. El  producto  de  la  venta  de  las  drogas  en dinero en efectivo  (billetes),  que se entregaron a los agentes encubiertos, se depositó en varias  entidades  financieras  así  convirtiendo  los billetes en fondos electrónicos  mantenidos en cuentas bancarias;     

    

1. Afectando  el comercio interestatal y con el extranjero, los fondos  electrónicos  se  transfirieron  a  través  de entidades financieras del lugar  original  donde se recogió el dinero a una cuenta bancaria en Lilburn, Georgia,  en  donde se usaron esos fondos para pagar los textiles y los costos de flete, y  para las ganancias, de Be and Ba, LLC;     

    

1. Los  miembros  del concierto en Colombia recibieron una cantidad en  pesos   colombianos  aproximadamente  equivalente  a  la  cantidad  de  dólares  estadounidenses  que  se habían recolectado y que consistía del producto de la  venta  de  drogas  en los Estados Unidos. Esos pesos se generaron de la venta de  los  textiles  enviados  por  Be  and  Ba, LLC, de los Estados Unidos y de otros  lugares a Colombia y se vendieron a clientes en Colombia;     

    

1. En  algunos  casos,  en  lugar  de  recibir  los  pesos colombianos  generados  por la venta de textiles en Colombia por Be and Be, LLC, los miembros  del    concierto   proporcionaron   instrucciones   y/o   causaron   que   otros  proporcionaran   instrucciones   por   medio   del  teléfono,  fax  y/o  correo  electrónico    para    realizar    operaciones    financieras   (transferencias  electrónicas   de   fondos)   afectando  el  comercio  interestatal  y  con  el  extranjero,  así  transfiriendo  los  fondos  electrónicos  (el producto de la  venta  de  drogas  recogido  y  depositado  en  cuentas  bancarias) a través de  entidades  financieras  desde  el  lugar  original  de la recogida del dinero en  efectivo a las cuentas en los Estados Unidos y en el extranjero.     

“Todo  ello  en  violación a la Sección  1956 (h) del Título 18 del Código de los Estados Unidos.   

“CARGO DOS  

“Desde una fecha desconocida para el gran  jurado,  pero  al  menos  por el 18 de noviembre de 2003 alrededor de esa fecha,  con   continuación   hasta  la  fecha  en  que  se  dictó  esta  acusación  o  aproximadamente  en  esa  fecha,  en  el  Distrito Septentrional de Georgia y en  otros  lugares,  los  acusados,  ROLFI  ESPITIA TOCÚA, CARLOS ALEXANDER TOCÚA,  (…),  junto  con  otros tanto conocidos como desconocidos para el gran jurado,  con  conocimiento  de  causa  e  intencionadamente  se  combinaron, concertaron,  confederaron,  concordaron  y  llegaron  a  un  acuerdo  tácito  entre sí para  cometer  infracciones  a la Sección 841(a)(1) del Título 21 del Código de los  Estados  Unidos,  esto  es, intencionadamente ayudar e instigar la distribución  de  al  menos  cinco (5) kilogramos de una mezcla que contenía la cocaína, una  sustancia  controlada  de  la  Tabla  II, al  menos un kilogramo de una mezcla que contenía la heroína, una  sustancia  controlada  de  la  Tabla  I,  y otras sustancias controladas por y a  través  del  “lavado”  del  producto  de la venta de cocaína, heroína y otras  sustancias controladas.   

“Todo en violación a las Secciones 841 (b  )(  1  )(A  )(i) y (ii), 841  (b)(1)(C)  y  846 del Título 21 del Código de los Estados Unidos y la Sección  2 del Título 18 del Código de los Estados Unidos.   

“CARGOS   DEL   TRES   AL   TREINTA   Y  SIETE   

“En  las  fechas  indicadas  arriba,  o  alrededor  de  esas  fechas,  en el Distrito Septentrional de Georgia y en otros  lugares,  el acusado, ROLFI ESPITIA TOCÚA y otros acusados como se especifica a  continuación,  ayudados  e  instigados  entre  sí y por otros, tanto conocidos  como  desconocidos  para  el  gran  jurado,  a sabiendas realizaron e intentaron  realizar  operaciones  financieras  que  afectaron  el  comercio  interestatal y  exterior,  (1)  operaciones  que  involucraron  el  producto  de  una  actividad  ilícita  especificada,  esto es, la importación, ocultamiento, compra, venta y  otras  negociaciones  con  sustancias  controladas, conminadas bajo las leyes de  los  Estados  Unidos  de América, con la intención de promover la realización  de   tal   actividad  ilícita  especificada;  y  (2)  ocultar  y  disfrazar  la  naturaleza,  la  ubicación, el origen, la titularidad y el control del producto  de  tal  actividad  ilícita  especificada,  a  sabiendas  de  que  la propiedad  involucrada  en  las  operaciones  financieras consistía del producto de alguna  forma de actividad ilícita:   

“En  relación  con la recogida de dinero  del 18 de noviembre de 2003 en Nueva York, Nueva York:   

Cargo             

Fecha de la Transf..             

Acusados adicionales             

Cantidad transferida             

Fondos transferidos a  

3             

25.XI.03             

Alfredo Moreno Rivera             

US $ 86.299             

BB &T BANK   

Liburn, Georgia  

“En  relación  con la recogida de dinero  del 6 de enero de 2004 en Nueva York, Nueva York:   

Cargo             

Fecha de la Transf..             

Acusados adicionales             

Cantidad transferida             

Fondos transferidos a  

4             

15.I.04             

Rafael Mármol   

Rafael Tejada            

US $ 126.733             

BB &T BANK   

Liburn, Georgia  

5             

20.I.04             

Rafael Mármol   

Rafael Tejada            

US $ 90.898             

BB &T BANK   

Liburn, Georgia  

6             

6.I.04             

Rafael Mármol   

Rafael Tejada            

US $ 44.265             

BB &T BANK   

Liburn, Georgia  

“En relación con las recogidas de dinero  del  18  de  noviembre  de  2093  y  del 6 de enero de 2004 en Nueva York, Nueva  York:   

Cargo             

Fecha de la Transf..             

Acusados adicionales             

Cantidad transferida             

Fondos transferidos a  

7             

10.III.04             

Alfredo Moreno Rivera   

Rafael Mármol  

Rafael Tejada            

US $ 50.864             

BB &T BANK   

Liburn, Georgia  

“En  relación  con la recogida de dinero  del 10 de marzo de 2004 en Nueva York, Nueva York:   

Cargo             

Fecha de la Transf..             

Acusados adicionales             

Cantidad transferida             

Fondos transferidos a  

8             

02.VI04             

Edgar Báez             

US $ 5.997             

BB &T BANK   

Liburn, Georgia  

“En  relación  con la recogida de dinero  del 18 de mayo de 2004 en Nueva York, Nueva York:   

Cargo             

Fecha de la Transf..             

Acusados adicionales             

Cantidad transferida             

Fondos transferidos a  

9             

25.V.04             

ninguno             

US $ 79.557             

BB &T BANK   

Liburn, Georgia  

10             

07.VI.04             

ninguno             

US $ 10.121             

BB &T BANK   

Liburn, Georgia  

“En  relación  con la recogida de dinero  del   20   de   mayo   de   2.004   en   Nueva   York,   Nueva  York:   

Cargo             

Fecha de la Transf..             

Acusados adicionales             

Cantidad transferida             

Fondos transferidos a  

11             

25.V.04             

ninguno             

US $ 116.536             

BB &T BANK   

Liburn, Georgia  

12             

10.VI.04             

ninguno             

US $ 11.687             

BB &T BANK   

Liburn, Georgia  

“En  relación  con la recogida de dinero  del 24 de agosto de 2004 en Miami, Florida:   

Cargo             

Fecha de la Transf..             

Acusados adicionales             

Cantidad transferida             

Fondos transferidos a  

13             

27.VIII.04             

ninguno             

US $ 148.761             

BB &T BANK   

Liburn, Georgia  

14             

08.IX.04             

ninguno             

US $ 9.069             

BB &T BANK   

Liburn, Georgia  

“En  relación  con la recogida de dinero  del 26 de octubre de 2004 en Nueva York, Nueva York:   

Cargo             

Fecha de la Transf..             

Acusados adicionales             

Cantidad transferida             

Fondos transferidos a  

15             

27.X.04             

Oswaldo Amaya             

US $ 300.000             

Suntrust Bank   

Atlanta, Georgia  

16             

28.X.04             

Oswaldo Amaya             

US $ 257.698             

BB &T BANK   

Liburn, Georgia  

17             

04.XI.04             

Oswaldo Amaya             

US $ 18.865             

BB &T BANK   

Liburn, Georgia  

“En  relación  con la recogida de dinero  del 2 de mayo de 2005 en Puerto Rico:   

Cargo             

Fecha de la Transf..             

Acusados adicionales             

Cantidad transferida             

Fondos transferidos a  

18             

04.V.05             

Wilson A. Candelario D.             

US $ 197.302             

Suntrust Bank   

Atlanta, Georgia  

19             

06.V.05             

Wilson A. Candelario D.             

US $ 40.000             

Barclays Bank PLC   

for beneficiary FIRST  

20             

06.V.05             

Wilson A. Candelario D.             

US $ 30.000             

BANK OF NEW YORK  

21             

06.V.05             

Wilson A. Candelario D.             

US $ 14.000             

BANK OF AMERICA NA  

22             

06.V.05             

Wilson A. Candelario D.             

US $ 11.000             

WACHOVIA    BANK    NA    OF  FLORIDA  

23             

06.V.05             

Wilson A. Candelario D.             

US $ 18.000             

CITIBANK  

24             

06.V.05             

Wilson A. Candelario D.             

US $ 68.529             

UNION PLANTERS BANK NA  

25             

20.V.05             

Wilson A. Candelario D.             

US $ 7.892             

BB &T BANK   

Liburn, Georgia  

“En  relación  con la recogida de dinero  del 28 de julio de 2005 en Brockton, Massachussets:   

Cargo             

Fecha de la Transf..             

Acusados adicionales             

Cantidad transferida             

Fondos transferidos a  

26             

29.VII.05             

Ramón F. Flores   

Carlos Alexander Tocúa            

US $ 218.930             

Suntrust Bank   

Atlanta, Georgia  

27             

01.VIII.05             

Ramón F. Flores   

Carlos Alexander Tocúa            

US $ 185.091             

BB &T BANK   

Liburn, Georgia  

28             

11.VIII.05             

Ramón F. Flores   

Carlos Alexander Tocúa            

US $ 16.822             

BB &T BANK   

Liburn, Georgia  

“En  relación  con la recogida de dinero  del 29 de julio de 2005 en Filadelfia, Pensilvania:   

Cargo             

Fecha de la Transf..             

Acusados adicionales             

Cantidad transferida             

Fondos transferidos a  

29             

02.VIII.05             

Freddy Rivera   

Carlos Alexander Tocúa            

US $ 301.315             

Suntrust Bank   

Atlanta, Georgia  

30             

02.VIII.05             

Freddy Rivera   

Carlos Alexander Tocúa            

US $ 267.879             

BB &T BANK   

Liburn, Georgia  

31             

11.VIII.05             

Freddy Rivera   

Carlos Alexander Tocúa            

US $ 16.717             

BB &T BANK   

Liburn, Georgia  

“En relación con la recogida de dinero de  12 de agosto de 2005 en Puerto Rico:   

Cargo             

Fecha de la Transf..             

Acusados adicionales             

Cantidad transferida             

Fondos transferidos a  

32             

16.VIII.05             

José R. Curra Morales   

Carlos Alexander Tocúa            

US $ 99.992             

Suntrust Bank   

Atlanta, Georgia  

33             

16.VIII.05             

José R. Curra Morales   

Carlos Alexander Tocúa            

US $ 99.992             

Suntrust Bank   

Atlanta, Georgia  

34             

17.VIII.05             

José R. Curra Morales   

Carlos Alexander Tocúa            

US $ 20.000             

DAIWA BANK LTD   

Japón  

35             

17.VIII.05             

José R. Curra Morales   

Carlos Alexander Tocúa            

US $ 68.509             

STANDARD  CHARTERED  BANK  LTD for  beneficiary  

36             

18.VIII.05             

José R. Curra Morales   

Carlos Alexander Tocúa            

US $ 95.500             

GNB BANK PANAMA S.A.   

THE BANKERS BANK  

FIRST PRIORITY BANK  

37             

24.VIII.05             

José R. Curra Morales   

Carlos Alexander Tocúa            

US $ 8.000             

BB &T BANK   

Liburn, Georgia  

“Todo esto en violación de las Secciones  1956  (a)  (1)  (A)  (i), 1956 (a) (1) (B) (i) Y 2 del Título 18 del Código de  los Estados Unidos”   

Las  actividades  ilegales que en la Corte  Distrital  para  el  Distrito  Septentrional  de  Georgia  le  imputa  a  CARLOS  ALEXÁNDER  TOCÚA  están vinculadas o relacionadas con un concierto para lavar  instrumentos     monetarios    provenientes    del    comercio    ilícito    de  estupefacientes,             asociación  que  también implicaba la ayuda y facilitamiento para  cometer  delitos  de  tráfico  de  drogas,  y,  en  el cargo tercero, lavado de  instrumentos monetarios.   

Tales    comportamientos    encuentran  correspondencia  en  las  hipótesis  delictivas  consagradas  en los siguientes  artículos del Código Penal (Ley 599 de 2000):   

ARTICULO   340.   CONCIERTO   PARA   DELINQUIR.  (Modificado  por  los artículos 8° de la Ley 733 de 2002; 14 de  la  Ley  890  de  2004,  y 19 de la Ley 1121 de 2006). Cuando varias personas se  concierten  con  el  fin  de  cometer  delitos,  cada una de ellas será penada,  por  esa sola conducta, con  prisión de cuarenta y ocho (48) a ciento ocho (108) meses.   

Cuando    el    concierto    sea   para  cometer    delitos    de    (…),    tráfico   de   drogas   tóxicas,   estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas,        (…),       lavado  de  activos (…), la pena será  de  prisión  de  ocho (8) a dieciocho (18) años y multa de dos mil setecientos  (2.700)   hasta   treinta  mil  (30.000)  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes.   

(…).”        (Negrillas  fuera  de  texto).   

“ARTICULO   376.   TRÁFICO,   FABRICACION   O  PORTE  DE  ESTUPEFACIENTES.  (Modificado  por  el  artículo 14 Ley 890 de 2004) El que sin  permiso  de  autoridad  competente,  salvo  lo  dispuesto  sobre  dosis para uso  personal,   introduzca  al  país,  así  sea  en  tránsito  o  saque  de  él,  transporte,   lleve   consigo,  almacene,  conserve,  elabore,  venda,  ofrezca,  adquiera,   financie  o  suministre  a  cualquier  título  droga  que  produzca  dependencia,  incurrirá  en  prisión  de ciento veintiocho (128) a trescientos  sesenta  (360)  meses  y multa de mil trescientos treinta y tres punto treinta y  tres  (1.333.33)  a  cincuenta  mil (50.000) salarios mínimos legales mensuales  vigentes.   

“(…)”  

“ARTICULO  323.  LAVADO  DE  ACTIVOS.  (Modificado  por el  artículo  8  de  la  Ley  747 de 2002; 14 de la Ley 890 de 2004, y 17 de la Ley  1121  de  2006)  El  que  adquiera, resguarde, invierta, transporte, transforme,  custodie  o  administre  bienes  que  tengan  su  origen  mediato o inmediato en  actividades  (…),  relacionada  con  el tráfico de  drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas, o les de a los  bienes  provenientes  de  dichas  actividades  apariencia  de  legalidad  o  los  legalice,   oculte  o  encubra  la  verdadera  naturaleza,  origen,  ubicación,  destino,  movimiento  o derecho sobre tales bienes o realice cualquier otro acto  para   ocultar   o   encubrir   su  origen  ilícito,  incurrirá  por  esa  sola  conducta,  en prisión de ocho (8) a veintidós (22)  años  y  multa de seiscientos cincuenta (650) a cincuenta mil (50.000) salarios  mínimos legales mensuales vigentes.   

“La  misma  pena  se aplicará cuando las  conductas  descritas  en  el  inciso  anterior  se  realicen  sobre  bienes cuya  extinción de dominio haya sido declarada.   

“El  lavado  de activos será punible aun  cuando  las  actividades  de  que provinieren los bienes, o los actos penados en  los  apartados  anteriores,  se  hubiesen realizado, total o parcialmente, en el  extranjero.   

“Las  penas  privativas  de  la  libertad  previstas  en  el  presente  artículo  se aumentarán de una tercera parte a la  mitad  cuando para la realización de las conductas se efectuaren operaciones de  cambio  o  de  comercio  exterior,  o  se introdujeren mercancías al territorio  nacional.   

El  aumento  de  pena previsto en el inciso  anterior,   también   se   aplicará  cuando  se  introdujeren  mercancías  de  contrabando  al  territorio  nacional.”  (Negrillas  fuera de texto).   

En  efecto, en tales preceptos se sanciona  con  penas  privativas  de  la  libertad  que  superan ampliamente el límite de  cuatro  años  de  prisión, el simple acto de concertarse una persona con otras  para  cometer  delitos  de  lavado  de activos, o para llevar a cabo actividades  vinculadas  al  tráfico  de  estupefacientes; y con prisión mínima de 8 años  (96  meses)  a quien le de a los bienes provenientes de los delitos objeto de un  concierto  para  delinquir,  relacionados  con  el  tráfico de drogas tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  psicotrópicas,  apariencia  de  legalidad o los  legalice,  oculte o encubra la verdadera naturaleza, origen, ubicación, destino  o   realice   cualquier   otro   acto   para   ocultar   o  encubrir  su  origen  ilícito.   

En   la  modalidad  del  concierto  para  delinquir  agravado  está  prevista la hipótesis del acuerdo para el lavado de  instrumentos  monetarios,  como  también  en  la  conducta propia del lavado de  activos  se  encuentra la del lavado de los instrumentos monetarios provenientes  de actividades de narcotráfico.   

Así  las  cosas se cumple con la exigencia  prevista  en el numeral 1º del artículo 493 del Código de Procedimiento Penal  relativa  a  la doble incriminación, ya que las conductas punibles de concierto  para  el lavado de instrumentos monetarios; concierto para ayudar o facilitar el  delito  de  tráfico de estupefacientes, y el lavado de instrumentos monetarios,  se  encuentran  descritas  en el Código Penal Colombiano, sancionadas con penas  cuyo  mínimo  en  ningún  caso,  reiterase,  es  inferior  a  los  cuatro  (4)  años.   

2.4. EQUIVALENCIA DE LA PROVIDENCIA DICTADA  EN EL EXTERIOR.   

En  orden  a  las previsiones hechas por el  artículo  493 de la Ley 906 de 2004, es menester que el Estado solicitante haya  proferido  en contra del reclamado, por lo menos, resolución de acusación o su  equivalente.   

Exigencia que también fue satisfecha por el  Gobierno  de  los  Estados Unidos de América, pues la resolución de acusación  N°  1:06-CR-133,  dictada  el 15 de marzo de 2006, en la Corte Distrital de los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Septentrional de Georgia, es equiparable al  escrito  de  acusación  que  el  Fiscal  presenta  ante el juez competente para  adelantar  el  juicio  estatuido  en  los  artículos 336 y 337 de la ley 906 de  2004,  por  contener  la individualización de la persona acusada, una relación  detallada  de las conductas endilgadas junto con su calificación jurídica y la  trascripción  de las normas penales sustantivas supuestamente violadas; además  de  que  constituye  el inicio de la fase del juicio en donde el procesado tiene  la  oportunidad de defenderse de los cargos a él imputados y que culmina con la  sentencia que pone fin al proceso.   

Lo  antes  puntualizado conduce a desestimar  los   planteamientos  del  representante  del  ciudadano  colombiano  solicitado  extradición,  CARLOS  ALEXÁNDER  TOCÚA,  toda  vez  que  las conductas que se  atribuyen  al  citado  nacional  en los cargos uno y dos, constituyen, en primer  lugar,  un  concierto  para cometer el delito de lavado de activos, y en segundo  termino,   igual   modalidad   asociativa   pero  para  ayudar  y  facilitar  la  distribución  de sustancias estupefacientes, mediante la transformación de las  ganancias  obtenidas  de esa actividad ilícita, en tanto que en el tercer cargo  se  individualizan  los  actos  reiterados constitutivos del delito de lavado de  activos,   como   conducta   delictiva   autónoma   respecto   de   las   otras  dos.   

Cumplidas, entonces, las condiciones exigidas  por  el  Libro  V,  Capítulo  II  del  Código  de Procedimiento Penal, la Sala  emitirá  concepto  favorable  a  la  demanda  de  extradición,  por los cargos  imputados  a  CARLOS  ALEXÁNDER  TOCÚA,  conforme  obra  en  las declaraciones  rendidas  por  los  funcionarios  estadounidenses  en  apoyo  a  la solicitud de  extradición,  obviamente,  en  vigencia  de  la  reforma del artículo 35 de la  Carta Política, ocurrida mediante Acto Legislativo 01 de 1997.   

Finalmente, de concederse la extradición del  citado  nacional,  el  Gobierno Colombiano deberá exigir que el solicitado  no  vaya a ser juzgado por un hechos anteriores y diversos de los que motivan la  extradición,  ni  sometido  a  pena  de  muerte,  torturas,  tratos o sanciones  crueles,  inhumanos  y degradantes tal como lo prevén los artículos 12 y 34 de  la  Carta  Política y el 494 del Código de Procedimiento Penal. Del mismo modo  que  debe ser tenido en cuenta, en el evento de una condena, el tiempo que lleva  privado de la libertad en Colombia.   

Además, la Sala ha de indicar que en virtud  de  lo  dispuesto por el numeral 2° del artículo 189 de la Carta Política, le  corresponde  al  Gobierno,  encabezado  por  el Presidente de la República como  supremo  director  de la política exterior y de las relaciones internacionales,  realizar  el respectivo seguimiento a los condicionamientos que se impongan a la  concesión  de la extradición y determinar las consecuencias que se derivarían  de su eventual incumplimiento.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia;   

CONCEPTÚA   FAVORABLEMENTE  a  la  extradición  de  CARLOS  ALEXÁNDER TOCÚA, de anotaciones  civiles  establecidas  en  el curso del proceso, por los cargos atribuidos en la  acusación  N°  1:06-CR-133,  dictada  el  15  de  marzo  de  2006, en la Corte  Distrital   de   los   Estados   Unidos   para   el  Distrito  Septentrional  de  Georgia.   

Comuníquese por Secretaría de la Sala esta  determinación  al  requerido  CARLOS  ALEXADER  TOCÚA,  a  su  defensor,  a la  Procuraduría  Delegada  para  la  Casación  Penal  y  al  Fiscal General de la  Nación  para lo de su cargo con relación al detenido preventivamente con fines  de extradición.   

Devuélvase el expediente al Ministerio del  Interior y de Justicia para lo de su competencia.   

ALFREDO   GÓMEZ  QUINTERO   

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                            ALVARO   ORLANDO   PÉREZ  PINZÓN   

Aclaración de voto  

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN                         JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANES   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                            JULIO    ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA                                           JAVIER ZAPATA  ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

ACLARACIÓN  DE  VOTO  

Con el respeto que siempre profeso por las  decisiones  de  la Sala, expongo a continuación los aspectos que, en mi sentir,  deben  incluirse  en  los  conceptos de extradición que emite la Corte frente a  trámites  que involucran ciudadanos colombianos por nacimiento, particularmente  cuando  se  desarrollan  en  ausencia  de  cláusulas  pactadas  en instrumentos  internacionales   de   carácter  bilateral  o  multilateral,  en  la  forma  de  condicionamientos  que  el  Gobierno  Nacional  debería  exigir  al  momento de  acceder  a  la  entrega  de  un  connacional,  además  de  los que se le vienen  sugiriendo de manera común.   

La  posición que he venido sustentando en  Sala  y que no ha tenido acogida, descansa en que la Corte al asumir la función  de  conceptuar,  no  sólo  ha  de tener como guía los parámetros que sobre la  materia  están  fijados  en  el  ordenamiento  procesal penal patrio, sino que,  además,  su misión también debe estar influida por la regla del artículo 2º  de  la  Constitución,  pues  en  cuanto  órgano  máximo  de  la jurisdicción  ordinaria  y,  por tanto, componente esencial en la estructura del Estado Social  de  Derecho,  también  debe  velar  por  la efectividad de los principios   –entre ellos el fundante  de  la  dignidad  humana-,   derechos  y  deberes  consagrados en la Carta;  defender  la  independencia  nacional y proteger a todas las personas residentes  en    Colombia    en   su   vida,   honra,   bienes,   creencias,   derechos   y  libertades.   

En  ese  orden  de  cosas,  estimo  que es  preciso   advertir   en  el  concepto  sobre  la  necesidad  de  plantear  otras  condiciones  a  la  entrega del reclamado, derivadas del hecho de que el acto de  extradición  no  implica  que el extraditado pierda la nacionalidad colombiana,  lo  cual sólo ocurre frente a los presupuestos señalados en el artículo 98 de  la Constitución.   

En tales condiciones, cuando la entrega en  extradición  de  un  nacional  colombiano se tramita y agota, en ausencia de un  convenio   multilateral   o  bilateral  sobre  la  materia,  con  arreglo  a  la  Constitución  y  a  la  ley,  debe tenerse en cuenta que a diferencia de lo que  ocurre  si  se  hubiera adelantado conforme a un instrumento internacional en el  cual  las  partes  acuerdan condiciones que pueden significar la restricción de  ciertos  derechos,  en  virtud  a  la  configuración del Estado colombiano como  social  y  democrático  de derecho, en el cual es base fundamental el respeto a  la  dignidad  humana  (artículo  1º de la Carta), las condiciones que se deben  exigir  al país reclamante tienen que estar ligadas con la observancia allí de  los  derechos  y  garantías  que  cobijarían  al  solicitado de ser juzgado en  Colombia.   

Eso  es  así,  porque  al  acceder  a  la  extradición  de  un colombiano por nacimiento el Estado, a través del Gobierno  Nacional,  renuncia  a la potestad de ejercer su propia jurisdicción, pero no a  la  obligación  de  proteger al extraditado, pues en tanto siga siendo súbdito  de  Colombia, tiene derecho a todas las prerrogativas, garantías y derechos que  emanan  de  la Constitución y la ley, en particular, aquellos que se relacionan  con   su   calidad   de   procesado  y  que  tienen  que  ver  con  la  dignidad  humana.   

Así las cosas, siendo el marco esencial de  la   figura   de  la  extradición  lo  señalado  en  el  artículo  35  de  la  Constitución,  que  fija  un  sistema  de  fuentes1 para que se solicite, conceda  u  ofrezca,  que son los tratados públicos y, en su defecto, la ley, es preciso  comentar  que  como  no hay un instrumento vigente de esa naturaleza que ligue a  Colombia  con Estados Unidos en el tema de extradición, el ámbito para evaluar  la  procedencia  de  una  solicitud,  concesión  u ofrecimiento de extradición  entre los dos países es el Código de Procedimiento Penal.   

Obsérvese   que   los   preceptos   que  desarrollan  la  extradición  tanto en la Ley 600 de 2000 como en la ley 906 de  2004,  además  de  reiterar  las  reglas  constitucionales  (improcedencia  por  delitos  políticos, o la de colombianos por nacimiento por hechos cometidos con  anterioridad     al     17     de     diciembre     de     1997     –artículo   508   y  artículo  490,  respectivamente-);  fijan  el organismo al que le corresponde ofrecer o conceder  la  extradición  de  una persona y las facultades sobre la materia –el   gobierno-,   el   ámbito   de  competencia  de  cada ente gubernamental, y el que le corresponde en el trámite  a   la  Corte;  señalan  requisitos  adicionales  (doble  incriminación,  acto  procesal   mínimo  en  el  exterior  –artículo  510  y artículo 492 ib.-); estructuran la forma como se  desarrolla  el trámite mixto, así como los fundamentos del concepto (artículo  520  del  Código  de  Procedimiento  Penal  de 2000 y artículo 502 del Código  Procesal  Penal  de  2004);  determinan cuándo se decide sobre la solicitud, en  qué  momento  se  hace  la  entrega  y regula la orden de prelación en caso de  varias  solicitudes  (artículos  522,  523  y  524, y artículos 504, 505 y 506  ibídem);  consagran el derecho a la defensa y los eventos en que hay lugar a la  libertad  (artículos  529 y 530 de la Ley 600 de 2000 y artículos 510 y 511 de  la Ley 906 de 2004).   

Además, el artículo 512 de la primera de  las  leyes  en  cita  le impone de modo imperativo al gobierno la obligación de  exigir  que  el  solicitado  no vaya a ser juzgado por un hecho anterior diverso  del  que motiva la extradición, ni sometido a sanciones distintas de las que se  le  hubieran  impuesto en la condena, y a que se le conmute la pena de muerte en  caso  de  que  la  legislación del país reclamante la prevea como sanción del  delito  que  motiva  la  solicitud  de  extradición,  circunstancias éstas que  igualmente  se  encuentra  previstas  en  el  artículo 494 del Código Adjetivo  Penal  de  2004, con la inclusión en este último de que tampoco al extraditado  se  le  someta  a  desaparición forzada, torturas ni a tratos ni penas crueles,  inhumanas  o  degradantes,  como  tampoco  a  las  penas  de destierro, prisión  perpetua o confiscación.   

Recuérdese  que  las  condiciones  arriba  señaladas  fueron  extendidas,  con el mismo carácter imperativo, por la Corte  Constitucional a otras situaciones, al señalar que:   

“…no  sólo  habrá  de  entenderse que en caso de que exista en el Estado requirente la pena  de  muerte,  la entrega se hará bajo la condición de la conmutación de ésta,  sino,  también  bajo el entendido de que al extraditado no se le podrá someter  ni  a  torturas,  ni  a tratos o penas crueles, ni a desaparición forzada, ni a  tratamiento   degradante   e  inhumano,  razón  por  la  cual  así  habrá  de  condicionarse  la  constitucionalidad  que  se  declara  del  artículo  550 del  Código de Procedimiento Penal.   

Por  otra  parte, se observa por la Corte,  que  la  Constitución  colombiana,  prohíbe  en  su  artículo 34 ‘las  penas  de  destierro,  prisión  perpetua      y      confiscación’,  a las cuales, por las mismas razones anteriormente expuestas, no  podrá  someterse  al extraditado por el país que lo juzgue, lo que implica que  igualmente   en  ese  sentido  habrá  de  condicionarse  la  exequibilidad  del  artículo     550    del    Código    de    Procedimiento    Penal.”2   

Sin  embargo,  esas  no  son  las  únicas  condiciones  susceptibles  de formularse, pues al fin y al cabo el primer inciso  del  artículo  512  del  Código  de  Procedimiento Penal de 2000, así como el  primer  inciso  del  artículo  494  de  la  Ley  906  de  2004,  preceptúa que  “El gobierno podrá subordinar el ofrecimiento o la  concesión    de    la    extradición   a   las   condiciones   que   considere  oportunas.”   

Esa  facultad,  debe  señalarse,  no  es  discrecional,  pues  al  momento  de  decidir  sobre  la  entrega de un nacional  colombiano  el  gobierno  está  en  el  deber  de  armonizar  los  criterios de  conveniencia  nacional o de cooperación internacional, con la premisa según la  cual  al  concederse la extradición no se renuncia a la soberanía, sino que se  ejerce3,  y  con  los  derechos  y garantías que están consagrados en la  Constitución  y  en  los instrumentos internacionales sobre derechos humanos en  pro   de   un   justiciable,   así   como   en   protección   de  su  dignidad  humana.   

Así,  con  arreglo  al artículo 29 de la  Carta;  a  los  artículos  9  y  10  de  la  Declaración Universal de Derechos  Humanos,  5-3.6, 7-2.5, 8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5, 9 de la Convención  Americana  de  Derechos  Humanos,  9-2.3,  10-1.2.3,  14-1.2.3,5, y 15 del Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos,  el  Gobierno Nacional debe  condicionar  la  entrega de un compatriota, si concede la extradición, a que se  le    respeten    al   extraditado   –como  a  cualquier  otro  nacional en las mismas condiciones- todas  las  garantías  debidas  a  su  condición de justiciable, en particular, a que  tenga  acceso  a  un  proceso  público  sin dilaciones injustificadas, a que se  presuma  su  inocencia, a que cuente con un intérprete, a que tenga un defensor  designado  por  él  o por el Estado, a que se le conceda el tiempo y los medios  adecuados  para  que  prepare la defensa, a presentar pruebas y controvertir las  que  se  aduzcan  en contra, a que su situación de privación de la libertad se  desarrolle  en  condiciones  dignas, a que la eventual pena que se le imponga no  trascienda  de  su persona, a que la sanción pueda ser apelada ante un tribunal  superior,  a que la pena privativa de la libertad tenga la finalidad esencial de  reforma y readaptación social.   

Igualmente, el gobierno debe condicionar la  entrega  a  que el país reclamante, conforme a sus políticas internas sobre la  materia,  le  ofrezca  posibilidades racionales y reales para que el extraditado  pueda  tener  contacto  regular  con sus familiares más cercanos, habida cuenta  que  la  Constitución  de  1991, en su artículo 42, reconoce a la familia como  núcleo  esencial  de la sociedad, garantiza su protección y reconoce su honra,  dignidad  e  intimidad,  lo  cual se refuerza con la protección adicional que a  ese   núcleo  le  otorgan  la  Convención  Americana  sobre  Derechos  Humanos  (artículo  17)  y  el  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles y Políticos  (artículo 23).   

En cumplimiento de su deber de protección  a  las  garantías y derechos del nacional colombiano entregado en extradición,  es  misión  del  Estado,  por medio del ámbito de competencias de los órganos  respectivos,  vigilar  que  en  el  país reclamante se respeten las mencionadas  condiciones  (artículo  9  y 226 de la Carta). Así, en primer orden, a través  del  cuerpo  diplomático,  en concreto, por las diferentes oficinas consulares,  con  apoyo  de  la  Procuraduría  General  de  la  Nación (artículo 277 de la  Constitución)  y  de  la  Defensoría del Pueblo (artículo 282 ibídem), de lo  cual,  además,  habrá  de darse informes periódicos a la Corte, en virtud del  principio  de  colaboración  armónica  entre  los diferentes Poderes Públicos  (artículo  113  de  la  Carta),  con  el  fin  de  que todos los estamentos con  injerencia  en  el  tema  tengan elementos de juicio que les permitan sopesar la  conveniencia    de    privilegiar   jurisdicciones   foráneas   frente   a   la  interna.   

De   esa   manera,   dejo   sentado   mi  criterio.   

Señores Magistrados,  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

Magistrado  

Fecha   ut  supra.   

    

1 Corte  Constitucional, sentencia C-740/00.   

2  Sentencia C-1106/00.   

3 Cfr.  Corte Constitucional, Sentencia C-621/01.     

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