25525(08-06-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso     No  25525   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado  Ponente   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado   acta   N°  055   

Bogotá D. C., ocho (8) de  junio de dos mil seis (2006).   

V    I   S   T   O  S   

Define  la  Corte  la  competencia  para  el  juzgamiento   de   JOSÉ  OLVANIS  NIEBLES  GONZÁLEZ  y  que remite el Juzgado 2° Penal del Circuito de San  Gil.   

A  N  T  E C E D E N T E  S   

1.-   Contra  JOSÉ    OLVANIS    NIEBLES    GONZÁLEZ,  dentro  del  marco  del  sistema  acusatorio, se adelanta proceso  penal  por  los  siguientes  hechos,  así resumidos en las actas incorporadas a  esta actuación:   

“Ocurrieron el 1° de marzo de 2006 a eso de  las  17:25  horas sobre la carretera principal que de Mogotes conduce a San Gil,  vía  por  las  que  se  desplazaba  el  bus  afiliado a la empresa Cootransgil,  número  interno 089, automotor que era ocupado por aproximadamente 10 pasajeros  y  su  conductor  VICTOR JAVIER SARMIENTO. Llegando al sitio la Honda, Vereda el  Boquerón  del  Municipio  de  San  Gil,  el  bus fue interceptado por cinco (5)  sujetos,   quienes   manifestaron  ser  guerrilleros  además  iban  armados  de  pistolas,  revolver,  puñal  y una granada de fragmentación, armas con las que  amedrentaron  a  los ocupantes, mientras que los despojaban de celulares, dinero  en  efectivo $2.355.000, una navaja pequeña roja, las planillas del correo y el  correo y una navaja champiñón multiusos.”      

Por  estos  hechos  se  presentó escrito de  acusación  por  parte  de  una  Fiscalía Seccional de San Gil (Santander) como  presunto   responsable   de   los   delitos  de  hurto  agravado  y  calificado,  fabricación,  tráfico  y  porte  de armas de fuego o municiones (artículo 365  C.P.)  y  fabricación,  tráfico y porte de armas y municiones de uso privativo  de las fuerzas armadas (artículo 366 C.P.).   

En  tal  condición  igualmente  se celebró  audiencia de formulación de la acusación.   

2.- Previo a la celebración de la audiencia  preparatoria,  entre  la  Fiscalía  y  el acusado se llegó a un preacuerdo, el  cual  quedó  consignado  en  acta  con  fecha 3 de mayo de 2006, y refiere a lo  siguiente:   

2.1.- La Fiscalía procedió a “retirar  un cargo”, como quiera que estimó  que   la  imputación  resultó  errónea,  pues  sostiene  que  la  granada  de  fragmentación   como   se   trata   de   una   “carga  explosiva”,  acorde con lo normado en el artículo 8°  del   Decreto   2535   de   1993,   debe   ser  considerada  como  “explosivo”  lo  que le permite afirmar, en  su  criterio, que se ajusta al tipo penal señalado en el artículo 365 del C.P.  y no en el 366 de la misma obra.   

Al  efecto,  se  concretó  en  la  citada  acta:   

“Por  lo anterior, consideramos que el porte  de  la  granada encaja en la conducta descrita en el artículo 365 del C.P., mas  no  en  el  artículo  366,  significando que la imputación que a OLVANIS JOSÉ  NIEBLES  GONZÁLEZ se le hizo por el delito de FABRICACIÓN, TRÁFICO Y PORTE DE  ARMAS  Y  MUNICIONES  DE  USO  PRIVATIVO  DE LAS FUERZAS ARMADAS fue errada y en  consecuencia  SE LE RETIRA DICHO CARGO, quedando solamente vigente los cargos de  HURTO   CALIFICADO   Y   AGRAVADO,   TRÁFICO  Y  PORTE  DE  ARMAS  DE  FUEGO  O  MUNICIONES.   

2.2.-  De  otra  parte,  en el acta se dejó  constancia  que entre la Fiscalía y el acusado de manera libre y voluntaria, se  preacordó    que     JOSÉ   OLVANIS   NIEBLES  GONZÁLEZ  aceptaría  el  cargo de hurto calificado y  agravado  a  cambio  de  que  la  fiscalía  eliminara el cargo de fabricación,  tráfico y porte de armas de fuego y municiones.   

3.-  Llegado el día 9 de mayo de 2006,  fecha  de la celebración de la diligencia preparatoria, se le concedió primero  el  uso de la palabra a la Fiscal, quien manifestó que “retiraba” el acuerdo al  que  se había llegado con el acusado, debido a que no se habían verificado los  requisitos  señalados  en  el  artículo  349  del C. de P. P., es decir, no se  había  reintegrado  por  lo menos el cincuenta por ciento del valor equivalente  al  incremento  ilícitamente  percibido  ni asegurado el recaudo del remanente.   

Seguidamente  el Juez 2° Penal del Circuito  de  conocimiento de San Gil, afirma que sería del caso que se pronunciara sobre  lo  manifestado  por  la Fiscalía de no observar que carece de competencia para  continuar con el trámite.   

Señala el juez que no obstante no advertirlo  en   la   audiencia   de  formulación  de  acusación,  es  posible  declararse  incompetente  pues  el  trámite  debe  ser  proseguido  por  un  funcionario de  superior  jerarquía  como  lo es un juzgado penal del circuito especializado de  Bucaramanga.   

Esta afirmación la sustenta en que, primero,  una  de  las  armas que se utilizó en el acto delictivo es una granada, la cual  se  encuentra  clasificada como de uso privativo de las fuerzas armadas al tenor  del  literal g) del artículo 8° del Decreto 2535 de 1993 y, de otra parte, por  cuanto  tal  como  lo  delimita  el inciso 2° del artículo 52 de la Ley 906 de  2004,  la competencia para conocer de delitos como el tipificado en el artículo  366   del   C.P.,   se   encuentra   en   los   jueces   penales   del  circuito  especializados.   

Así  las  cosas,  para  que  se  defina  la  competencia,  envía  estas  diligencias  ante  la  Corte Suprema de Justicia en  cumplimiento   al   numeral  4°  del  artículo  321   

,  le  corresponde,  en  su criterio, a esta  Corporación, motivo por el cual así lo envía.   

LA     CORTE  CONSIDERA   

En  decisión  del  pasado  30 de mayo (rad.  24.964),   sostuvo   esta   Corporación  con  relación  a  la  definición  de  competencia:   

“Con  la  expedición de la Ley 906 de 2004,  conocido  como  el  sistema  acusatorio,  se  encuentra  una  nueva figura en el  contexto   procesal  que  propende  por  la  definición  del  juez  natural  de  conocimiento luego de que se presenta el escrito de acusación.   

Esta   figura   es   la   “definición  de  competencia”  de  que  trata  el artículo 54 de dicho estatuto de procedimiento  penal2   

que,  dicho  sea  de  paso,  difiere de la  colisión  de competencias de que trataba la Ley 600 de 2000, en la cual el juez  que  se  declaraba  incompetente  se  lo  remitía  a  quien estimara que era el  competente,  proponiéndole  colisión  negativa de competencias, para que éste  se  pronunciara  y en caso de que no compartiera el criterio lo enviaran a quien  debía resolver el conflicto.   

De   manera   general,   acorde   con  las  características  de  procedimiento penal colombiano señaladas en la Ley 906 de  2004,  puede  decirse  que  estableció  esta  figura con el objeto de que en el  trámite  judicial  se  determine  de manera célere, ágil, pero especialmente,  definitiva,  el juez competente para conocer de la fase procesal de juzgamiento,  es   decir,   la   que   se   inicia   con   la  presentación  del  escrito  de  acusación.   

Igualmente,   esa   determinación   debe  entenderse  que abarca la fijación del juez que ha de conocer de la preclusión  de  la  investigación  de que tratan los artículos 331 y siguientes, pues esta  posibilidad  de  darle  término  al  proceso  compete  en  exclusiva al juez de  conocimiento.   

Como  regla  general,  la  competencia sólo  puede  ser  cuestionada  por  las  partes  en  la  audiencia  de formulación de  acusación3  ó,  agrega  la  Sala,  en  la  audiencia  que se convoque para el  estudio  de  la solicitud de preclusión de que trata el artículo 333 del C. de  P.  P.,  conclusión  a  la  que  se llega por integración normativa dentro del  contexto sistemático de la Ley 906 de 2004.   

No   obstante  lo  anterior,  el  juez  de  conocimiento,  así  como  se desprende del citado artículo 54, se encuentra en  posibilidad  de  revelar  tal incompetencia desde el mismo instante en que se le  ha  presentado  el  escrito de acusación o solicitud de preclusión, la cual se  considera  como  definida  y definitiva si: i) el juez así no lo declara ó ii)  no  se  alega  incompetencia  por  las partes en la audiencia de formulación de  acusación,  que es el instante procesal oportuno, eso  sí,  destaca  la  Sala,  salvo  que  se  trate  de la  competencia  derivada  del “… factor subjetivo o esté radicada en funcionario  de  mayor  jerarquía …” tal como lo señala la prórroga de competencia a que  hace   referencia   el   artículo   55  del  citado  C.  de  P.  P.4   

,  entendiéndose  siempre que el juez penal  del  circuito  especializado  es  de  mayor  jerarquía que el juzgado penal del  circuito.   

Ahora, cuando son las partes las que rechazan  la  competencia  del  juez  de  conocimiento,  deben  acudir  a  la figura de la  impugnación  de  competencia  tratado  en  el  artículo  341  del C. de P. P.,  mientras  que  si  es  el  mismo juez quien así lo advierte, lo debe colocar de  presente  a las partes y, atendiendo al artículo 54 de la misma obra, lo remite  inmediatamente a quien deba definirla.   

Entonces,  cuál  es el funcionario que debe  definirla?.   

Las   reglas   que   se   derivan  de  una  interpretación  exegética  y  sistemática  de las siguientes normas arrojan a  estas conclusiones:   

La Ley 906 de 2004 continuó en la lógica y  consustancial  obligación  a  los  juzgados  y  tribunales  de la República al  momento  de  declararse  incompetentes  para conocer de un asunto, como es la de  señalar  con  la mayor responsabilidad jurídica, objetividad y argumentación,  cuál  es  la  autoridad judicial que estiman que es la competente, para de ahí  visualizar quién debe resolver su propuesta de incompetencia.   

Entonces,  acorde  con  el  ordinal  4° del  artículo  32  del  C. de P. P., el competente para definir la competencia será  la  Corte Suprema de Justicia  en los siguientes casos:   

1.-  Cuando la declaratoria de incompetencia  se   produzca   dentro   de   actuación  en  la  que  el  acusado  tenga  fuero  constitucional o fuero legal.   

2.-  Cuando la declaratoria de incompetencia  proviene  de  un  tribunal superior o la autoridad que así lo hace, es decir un  juzgado cualquiera, señala que el competente es un Tribunal.   

3.-  Cuando la declaratoria de incompetencia  provenga  de  un  juzgado penal del circuito especializado, penal del circuito o  penal  municipal, que manifiesta que el competente es un juzgado que pertenece a  otro distrito judicial.   

Ahora, conforme con los ordinales 5° de los  artículos  33  y  34 del C. de P. P., el competente para definir la competencia  será    un    tribunal    superior   de   distrito  judicial:   

1.-    Cuando   la   declaratoria  de  incompetencia  provenga  de  un  juzgado  penal  del  circuito especializado que  estime que el competente es otro juzgado del mismo distrito.   

2.-  Cuando la declaratoria de incompetencia  provenga  de  un juzgado penal del circuito que estime que el competente es otro  juzgado del mismo distrito.   

3.-    Cuando   la   declaratoria  de  incompetencia  provenga  de  un  juzgado  penal  municipal  que  estime  que  el  competente  es  un  juzgado  de  otro  circuito  judicial  y  dentro  del  mismo  distrito.   

Por  último,  conforme  al  numeral 3° del  artículo  36  del  C.  de P. P., un juzgado penal del  circuito    será   competente   para   definir   la  competencia:   

1.-    Cuando   la   declaratoria  de  incompetencia  provenga  de  un  juzgado  penal  municipal  que  estime  que  el  competente  es  un  juzgado  penal  municipal  o  promiscuo  municipal del mismo  circuito.”   

   

En  estas  condiciones  y  siguiendo  este  criterio,  es  competente  esta  Sala  para  resolver  sobre  la  definición de  competencia aquí tratada.   

El asunto concreto  

Lo anterior se hizo necesario para entender  la  sui generis situación que  aquí se presentó.   

En  efecto,  debe partirse del hecho que la  fiscal  acusó  acertadamente en lo que respecta al señalamiento de la supuesta  infracción  al artículo 366 del C.P., pues en verdad cuando está de por medio  una   granada   de  fragmentación  no  se  está  en  presencia  de  un  simple  “explosivo”   como   para  encajarlo  en  el  artículo  365  del  C.P.,  sino  de un arma de guerra de uso  privativo   de   las   fuerzas  armadas,  así  lo  ha  venido  señalando  esta  Corporación  con  base  en  la  normatividad  existente  al  efecto5.   

En consecuencia, la acusación no ha debido  ser  presentada ante el Juzgado 2° Penal del Circuito de San Gil, pues al tenor  del  ordinal  23  del  artículo  35  del  C.  de  P.  P.  innegablemente  es de  competencia  de  los jueces penales del circuito especializados, sin que tampoco  se  pudiera entender que exista prórroga de competencia por estar exceptuada en  el  artículo  55  del C. de P. P., sino que ha debido presentarse la acusación  en  el  juzgado  penal  del  circuito  especializado, siendo el competente el de  Bucaramanga dada la comprensión territorial.   

Así  las  cosas,  se  deberán  remitir de  inmediato  las  diligencias  al  Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado de  Bucaramanga -reparto-.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E  S  U  E  L  V  E   

1.-         Declarar que el competente para conocer de  este  proceso  penal  adelantado  contra  JOSÉ OLVANIS  NIEBLES  GONZÁLEZ  es  el  Juzgado Penal del Circuito  Especializado    -reparto-    de    Bucaramanga    por    las    razones   antes  consignadas.   

Por    lo    tanto,    envíesele    el  expediente.   

2.-   Por  Secretaría  de  la  Sala,  infórmese  lo  decidido  al  Juzgado  2°  Penal  del  Circuito de San Gil (Santander).   

3.-  Comuníquese lo aquí decidido al  acusado  JOSÉ  OLVANIS  NIEBLES GONZÁLEZ,  a  la  Fiscalía  y al Ministerio Público intervinientes en este  trámite judicial.   

Contra esta decisión no  procede recurso alguno.   

Cúmplase.   

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                                           ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

EDGAR   LOMBANA   TRUJILLO                                          ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

Permiso  

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN                                          JORGE   LUIS   QUINTERO   MILANÉS           

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                           JAVIER   ZAPATA  ORTÍZ   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

1  “Artículo    32.    De   la   Corte   Suprema   de  Justicia.  La  Sala  de  Casación  Penal de la Corte  Suprema de Justicia conoce:   

4.  De la definición de competencia cuando  se  trate de aforados constitucionales y legales, o de tribunales, o de juzgados  de diferentes distritos.”   

2  “CAPÍTULO VI          Definición       de       competencia    Artículo 54. Trámite. Cuando el  juez  ante el cual se haya presentado la acusación manifieste su incompetencia,  así  lo  hará  saber  a las partes en la misma audiencia y remitirá el asunto  inmediatamente   al  funcionario  que  deba  definirla,  quien  en  el  término  improrrogable  de  tres  (3)  días  decidirá  de plano. Igual procedimiento se  aplicará  cuando  se trate de lo previsto en el artículo 286 de este código y  cuando la incompetencia la proponga la defensa.”.   

3  Inciso 1° del artículo 43 de la Ley 906 de 2004   

4  “Artículo  55.  Prórroga.  Se   entiende  prorrogada  la  competencia  si  no  se  manifiesta  o  alega  la  incompetencia  en  la  oportunidad  indicada en el Artículo anterior, salvo que  ésta  devenga  del factor subjetivo o esté radicada en funcionario de superior  jerarquía.   

En  estos  eventos  el  juez, de oficio o a  solicitud  del  fiscal  o de la defensa, de encontrar la causal de incompetencia  sobreviniente  en  audiencia  preparatoria o de juicio oral, remitirá el asunto  ante  el  funcionario  que  deba  definir  la competencia, para que éste, en el  término  de  tres  (3)  días,  adopte  de  plano  las decisiones a que hubiere  lugar.   

Parágrafo:  Para  los efectos indicados en  este  Artículo  se entenderá que el juez penal de circuito especializado   es de superior jerarquía respecto del juez de circuito.”   

5 Corte  Suprema  de  Justicia.  Autos  del  28  de noviembre de 2001 Rad. 18.711 y 24 de  octubre de 2001 Rad. 18.836.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *