25521(25-05-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  25521   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Aprobado Acta No. 051.  

          Bogotá    D.C.,   mayo   veinticinco   (25)   de   dos   mil   seis  (2006)   

VISTOS  

          De  plano  adopta  la  Sala  la  decisión  que  en  derecho resulte  procedente  en  relación con la solicitud elevada por el defensor del procesado  FRANCISCO  CHILITO  GUALTERO,  orientada  a  obtener  que  se disponga el cambio de radicación del proceso que  por  el  concurso de delitos de homicidio agravado cursa en el Juzgado Penal del  Circuito de Ocaña.   

ANTECEDENTES    Y  SOLICITUD   

          Los  hechos  que motivaron este diligenciamiento fueron resumidos en  la resolución de acusación proferida en primera instancia, así:   

“En  el  mes  de  enero  de  mil  novecientos  noventa  y  tres, la Brigada Móvil Número 02 hizo  presencia  en  la  provincia  de  Ocaña  Norte  de  Santander.  Dentro  de  las  operaciones  que  tenían  como  finalidad  o  misión  el  combate a los grupos  subversivos  que  delinquían en esa zona, se reportaron varios combates durante  el  citado  mes  en  algunos municipios tales como Teorama, Abrego, Hacarí y La  Playa.  De  acuerdo  con  el reporte que obra en la investigación, los combates  produjeron   la   baja   de   por  lo  menos  once  (11)  sujetos  supuestamente  pertenecientes    a    las    agrupaciones    FARC,    ELN   y   EPL”.   

          “A  la  par  que  se  producían  estas  noticias,  residentes  de  estos  municipios  presentaban  ante las Personerías  Municipales  y  la Procuraduría General de la Nación, la denuncia en contra de  los  miembros  de  la  Brigada  Móvil  Número  02,  por  presuntos  maltratos,  desapariciones  y homicidios de jóvenes campesinos que previo a ser privados de  la  libertad,  posteriormente  fueron presentados como subversivos dados de baja  en combate”.   

“De  acuerdo con  las  denuncias  y  la  prueba allegada a la investigación, del listado de estas  once  personas  hacen  parte RAMÓN EMILIO QUINTERO ROPERO, LUIS ONORIO QUINTERO  ROPERO,  NAHUN  ELIAS  SANCHEZ VEGA, RAMÓN EMILIO SÁNCHES PÉREZ, LUIS ERNESTO  ASCANIO ASCANIO Y LISANDRO DÁVILA”.   

          “Los anteriores son precisamente quienes  aparecen  reportados como subversivos dados de baja por parte de las compañías  que  dirigían, para ese entonces, el Subteniente CHILITO GUALTERO y el Teniente  MEJÍA  GUTIÉRREZ,  adscrito  a  la  Brigada  Móvil  Número 02, cuyos cuerpos  fueron  inhumados  en  el  Cementerio  Central de Ocaña Norte de Santander como  NN”.   

          Luego   de   ser   vinculados   mediante   indagatoria  FRANCISCO     CHILITO     GUALTERO     y    JUAN    CARLOS    MEJÍA  GUTIÉRREZ,  de  ser  resuelta su situación jurídica  con  medida  de  aseguramiento  de  detención preventiva sin derecho a libertad  provisional  mediante  resolución  del  22  de  julio  de  2004  y  de  haberse  clausurado  el  ciclo  instructivo,  la  Unidad  Nacional  de Derechos Humanos y  Derecho  Internacional  Humanitario  de  la  Fiscalía  General  de  la  Nación  calificó  el  mérito del sumario el 24 de noviembre de 2005 con resolución de  acusación  en  contra  de los procesados. El primero, como presunto coautor del  concurso  de  delitos  de  homicidio agravado en Ramón  Emilio  Quintero  Ropero, Luis Onorio Quintero Ropero, Nahun Elías Sanchez Vega  y Ramón Emilio Sánchez Pérez.   

El  segundo,  como  presunto  coautor  del  concurso  de  delitos  de  homicidio  agravado  en Luis  Ernesto  Ascanio  y  Lisandro  Dávila.   

          Impugnada   la  anterior  providencia  por  los  defensores  de  los  incriminados,  la  Unidad  de  Fiscalía  Delegada  ante  el Tribunal de Bogotá  decidió  mediante  resolución del 31 de enero de 2006, confirmar la acusación  respecto     de     FRANCISCO    CHILITO,  pero  revocarla  con  relación  a  JUAN  CARLOS  MEJÍA GUTIÉRREZ, para en su lugar precluir la  investigación adelantada en su contra.   

          La  fase  del  juicio  correspondió  adelantarla al Juzgado Primero  Penal  del  Circuito  de  Ocaña,  despacho donde una vez concluida la audiencia  preparatoria,   el   defensor   de  FRANCISCO  CHILITO  GUALTERO  allegó  escrito  por cuyo medio solicita el  cambio  de  radicación  del  proceso,  con  fundamento  en los argumentos que a  continuación se exponen.   

          El  acusado es un oficial del Ejército Nacional en servicio activo,  quien  es  juzgado  por  actuar  conforme a la ley y en cumplimiento de órdenes  superiores  en  el  municipio  de  Hacarí, en donde tropas a su mando dieron de  baja a cuatro delincuentes de las FARC y el ELN.   

          Es  un hecho notorio que la región de Ocaña ha sido azotada por la  violencia  guerrillera  desde  hace  más  de  treinta  años, pues allí operan  columnas  y  cuadrillas  de  las  FARC  y el ELN, lo cual genera “una  incuestionable  influencia  nefasta y estado de terror, no solo  sobre  la  población  civil  sino  sobre  las distintas autoridades que ejercen  funciones en la provincia de Ocaña”.   

          Constituye   un  hecho  cierto  que  el  principal  objetivo  de  la  subversión  en  dicho  territorio es el personal de la fuerza pública, como ha  sido reseñado por los periódicos de circulación nacional.   

          En  suma,  considera el defensor que se presentan en este asunto los  presupuestos  establecidos para disponer el cambio de radicación del proceso de  conformidad  con  el  artículo  85  de la Ley 600 de 2000, dada “la  agresiva  presencia  y  actividad  guerrillera  en  la  sede  de  juzgamiento,  que comportan grave alteración del orden público, atentan contra  la  imparcialidad  y  la  independencia  de  la administración de justicia, las  garantías  de  que  debe estar revestido el proceso, la publicidad del juicio y  la  seguridad  de  los  sujetos  procesales,  entre  otros,  la  del oficial del  Ejército  por su propia condición de militar y estar sindicado de la muerte de  varios  integrantes  de  la  guerrilla  y  la  de  su defensor, quien para poder  atender  las  sesiones de la audiencia pública debe trasladarse desde la ciudad  de  Bucaramanga  por  vía  terrestre  hasta  Ocaña,  sin  contar para ello con  ningún tipo de protección”.   

          Agrega  que  si lo anterior no es suficiente para disponer el cambio  de  radicación  del  proceso,  es  oportuno  apreciar lo expuesto por la Unidad  Nacional   de  Derechos  Humanos  y  Derecho  Internacional  Humanitario  de  la  Fiscalía  General  de  la  Nación  en  sus  diversas providencias, pues en una  presentación  parcializada muestra al acusado como miembro de escuadrones de la  muerte  que  asesinaron  vilmente a campesinos de la zona, para mostrarlos luego  como bajas de la guerrilla en combate.   

Para  culminar,  el  defensor  transcribe en  apoyo  de su pretensión fragmentos de la decisión adoptada por esta Sala el 18  de enero de 2001, dentro del radicado 17933.   

Con  fundamento  en  lo expuesto, la defensa  solicita  disponer  el  cambio  de  radicación  del  proceso  adelantada contra  FRANCISCO  CHILITO GUALTERO a  un distrito judicial diverso al Departamento de Norte de Santander.   

          Entonces,  el  Juzgado Primero Penal del Circuito de Ocaña remitió  las    diligencias    a   esta   Sala   para   que   se   pronuncie   sobre   el  particular.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

Como  el solicitante demanda expresamente el  cambio  de  radicación del proceso a un distrito judicial diferente de aquel en  el  cual se adelanta el juicio, la Sala es competente para resolver la petición  de  conformidad con la preceptiva del numeral 8º del artículo 75 de la Ley 600  de 2000.   

Reiteradamente  ha  señalado la Sala que el  cambio  de  radicación  es un mecanismo residual y extremo, por virtud del cual  se  alteran  las  reglas  de  competencia  por  razón del territorio, que sólo  procede  cuando  se  demuestra  de  manera  contundente que en el lugar donde se  adelanta  la  actuación  procesal  existen circunstancias que afectan de manera  real  y efectiva “el orden público, la imparcialidad  o   la   independencia   de  la  administración  de  justicia,  las  garantías  procesales,  la  publicidad  del juzgamiento, la seguridad o integridad personal  de   los   sujetos  procesales  o  de  los  funcionarios  judiciales” (artículo 85 de Ley 600 de 2000).   

Para  que tales situaciones tengan la virtud  excepcional  de variar el mencionado factor de competencia, es preciso que quien  las  invoca  proceda  a acreditarlas probatoriamente, pues de conformidad con lo  establecido  en el artículo 87 del estatuto procesal penal tiene la carga de la  prueba.  Además,  es  necesario  demostrar  que  aquellas circunstancias poseen  aptitud  suficiente,  trascendente  y  concreta  para  vulnerar o poner en grave  peligro  la  función  jurisdiccional  en el sitio o región donde se tramita el  juicio  o  desvirtuar  la  imparcialidad que debe regirlo, y por tanto, permitan  vislumbrar  su  efectiva injerencia en el trámite cuyo cambio de radicación se  solicita.   

          Impera  precisar,  que  como  reiteradamente lo ha dicho la Sala, la  alteración  del  orden público en determinada región producto de la presencia  de  grupos  armados  al margen de la ley, no constituye por sí sola motivo para  disponer  el cambio de radicación de un proceso, pues de ser ello así, ante la  presencia  de  tales  circunstancias  en  gran  parte  del territorio patrio, se  arribaría  en  la práctica a una parálisis generalizada de la administración  de justicia.   

No  obstante lo anterior, las peculiaridades  de  este  asunto  imponen  un  análisis  conjunto  de los diversos factores que  confluyen  a  que  la  petición  de  cambio  de  radicación esté llamada a la  prosperidad,  habida  cuenta  que  los  motivos  señalados  por  el defensor de  FRANCISCO  CHILITO se ajustan  a  las  exigencias  dispuestas  por  el  legislador sobre el particular, por las  siguientes razones:   

En  primer  término se tiene que el acusado  ostenta  la condición de Oficial del Ejército Nacional en servicio activo y es  juzgado  en el municipio de Ocaña como presunto coautor del concurso de delitos  de   homicidio  agravado  en  Ramón  Emilio  Quintero  Ropero,  Luis  Onorio Quintero Ropero, Nahun Elías Sanchez Vega y Ramón Emilio  Sánchez    Pérez,    quienes   residían   en   la  región.   

En  segundo lugar se advierte que constituye  un  hecho  notorio  que en la región donde se adelanta el juzgamiento del Mayor  CHILITO   GUALTERO  operan  grupos  subversivos  tales  como las FARC y el ELN, los cuales ejercen indebidas  presiones,  no sólo sobre la población civil, sino también respecto de demás  autoridades   y  realizan  frecuentes  hostigamientos  y  atentados  contra  los  miembros de las fuerzas armadas.   

Por  tanto,  no  hay  duda que las referidas  circunstancias  configuran  un  ambiente  hostil  que  no  se  compadece con las  condiciones  que  normalmente deben rodear el juzgamiento del acusado, en virtud  de   las   cuales,   los  funcionarios  judiciales  (juez  y  fiscal)  y  demás  intervinientes  en  el  trámite  (declarantes, procesado, defensor y Ministerio  Público)  no  cuentan  con  las garantías necesarias para cumplir sus diversos  cometidos.   

Así  las  cosas,  con  el  propósito  de  garantizar  el imperio de la justicia ante las dificultades ya reseñadas y a la  postre  para  proteger  la seguridad y la integridad de los intervinientes en la  fase  del juicio dentro de este diligenciamiento, lo aconsejable es autorizar el  cambio  de  radicación  solicitado  por  la defensa1   

.  

Por  las razones expuestas, se dispondrá el  cambio  de  radicación del proceso al Distrito Judicial de Bogotá, lugar donde  se  adelantó  el ciclo instructivo, a fin de que la fase del juicio sea asumida  por el juez penal del circuito con sede en esta Capital.   

En mérito a lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

  RESUELVE   

1.  ORDENAR el  cambio    de    radicación   del   proceso   adelantado   contra   FRANCISCO  CHILITO  GUALTERO, del Distrito  Judicial  de  Norte de Santander al Distrito Judicial de Bogotá, de conformidad  con las razones expuestas en la anterior motivación.   

2.            COMUNICAR esta  decisión  al  Juzgado  Penal  del  Circuito  de  Ocaña, a fin de que remita el  expediente  a  la  Oficina  de  Reparto  de los Juzgados Penales del Circuito de  Bogotá.   

Contra  esta  providencia no procede recurso  alguno.   

          Devuélvase a su lugar  de origen.   

          Cúmplase,   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                ALFREDO      GÓMEZ  QUINTERO   

Permiso  

ÉDGAR  LOMBANA  TRUJILLO                         ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                            JORGE    LUIS    QUINTERO  MILANES   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                      JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1  En  este  sentido autos del 18 de enero de 2001. Rad 17933 y del 23 de mayo de 2006.  Rad. 25452.     

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