24464(20-04-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 24464  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

          Magistrado Ponente:   

          DR. EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

          Aprobado Acta No.034   

Bogotá  D. C., veinte (20) de abril de dos  mil seis (2006).   

  VISTOS  

Se  resuelve  el  recurso  de  reposición  interpuesto  por  la doctora LUZ EDITH ORTIZ LOZANO, Secretaria de la Sala Penal  del  Tribunal  Superior  de  Bogotá,  contra  el  auto del 16 de marzo de 2006,  mediante  el  cual la Sala de Casación Penal declaró  improcedente  el recurso de apelación interpuesto por  ella,  contra  el  auto  administrativo que la calificó insatisfactoriamente en  sus  servicios,  durante el periodo comprendido entre el 1° de enero y el 31 de  diciembre de 2004.   

ANTECEDENTES   

1. En formulario de evaluación suscrito el  26  de  mayo  de  2005,  la Presidenta de la Sala Penal del Tribunal Superior de  Bogotá,  calificó  insatisfactoriamente  con  55  puntos  en   total, los  servicios  prestados  por  la  doctora LUZ EDITH ORTIZ LOZANO, Secretaria de esa  Corporación,  durante  el  periodo comprendido entre el 1° de enero y el 31 de  diciembre de 2004.   

La calificación integral fue de 55 puntos,  discriminados así:   

Factor  calidad:                                                       20  puntos   

Factor eficiencia o rendimiento:                      21 puntos   

Factor      organización      del  trabajo:            14 puntos   

Cabe  anotar  que  de  conformidad  con  el  artículo  60  del  Acuerdo  1392  del  21 de marzo de 2002, emitido por la Sala  Administrativa  del  Consejo  Superior  de  la  Judicatura,  “Por  el  cual se  reglamenta  la  evaluación  y  calificación de servicios de los funcionarios y  empleados  de  carrera  de la Rama Judicial”, la calificación de servicios se  hará dentro de la siguiente escala:   

Excelente:                                            de 85 hasta 100   

Buena:                                              de 60 hasta 84   

Insatisfactoria:                       de 0 hasta 59   

Y   que  además,  por  disposición  del  artículo  171  de  la  Ley 270 de 1996, “Estatutaria de la Administración de  Justicia”,  relativo  a  la  evaluación  de  los  empleados, la calificación  insatisfactoria de servicios dará lugar al retiro del empleado.   

2.  El  texto  del  formulario  oficial  de  calificación  integral  de  servicios,  en  cuyo  encabezado  se  encuentra  el  título“RESOLUCIÓN   (Sólo  para  calificaciones  insatisfactorias)”,   contiene   entre   otras  la  siguiente leyenda:   

“Se  hace  saber  al  interesado  (a) que  contra  este  acto  administrativo procede el recurso de reposición, ante quien  profirió  la  decisión,  del  cual  podrá  hacer  uso  por  escrito,  en esta  diligencia    de    notificación    o   dentro   de   los   cinco   (5)   días  siguientes.”   

3.  Contra  la  anterior  resolución,  la  Secretaria  de  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior de Bogotá interpuso el  “recurso    de    Reposición   y   en   subsidio  Apelación”,  por  estimar  que  merece  una  mejor  calificación  en cada uno de los factores, por una serie de razones que expresa  a través de memoriales suscritos por ella y por su apoderado.   

4.  Al  resolver el recurso de reposición,  mediante  resolución  del  20  de  septiembre de 2005, la Presidenta de la Sala  Penal  del  Tribunal Superior de Bogotá modificó la calificación emitida a la  servidora  LUZ EDITH ORTIZ LOZANO, en el sentido de fijar un total de 57 puntos,  de la siguiente manera:   

Factor  calidad:                                                       22  puntos   

Factor eficiencia o rendimiento:                      21 puntos   

Factor      organización      del  trabajo:            14 puntos   

La   motivación   de  este  nuevo  acto  administrativo  fue  plasmada  en  la  resolución del 21 de septiembre de 2005,  aprobada  por la Sala Plena Penal mayoritaria del día anterior, según Acta No.  30.   

Como  la  calificación  de  57  puntos es  igualmente  insatisfactoria,  en la resolución del 21 de septiembre de 2005, se  concedió  ante  la  Sala  de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia el  recurso  de apelación interpuesto en forma subsidiaria por la doctora LUZ EDITH  ORTIZ LOZANO.   

5.  Después  de analizar detenidamente el  asunto  de  carácter  administrativo,  con  proveído  del  16 de marzo de 2006  (radicación  24464), la  Sala   de   Casación  Penal  declaró  improcedente  el  recurso de apelación interpuesto por la doctora  LUZ  EDITH  ORTIZ  LOZANO,  Secretaria de la Sala Penal del Tribunal Superior de  Bogotá,  contra  el  acto  administrativo mediante el cual la Presidencia de la  Sala  Penal  de  dicha Corporación calificó insatisfactoriamente los servicios  prestados  por  ella,  durante el periodo comprendido entre el 1° de enero y el  31 de diciembre de 2004.   

La Sala de Casación Penal verificó que el  recurso  de  apelación  no  procede  en  todos  los  casos,  pues no siempre la  autoridad   que   emite   el  acto  impugnado  tiene  un  “inmediato  superior  administrativo”,  toda vez que eso depende de la estructura y la organización  jerárquica de la entidad de que se trate.   

Sobre  el  caso  concreto,  se reiteró la  jurisprudencia  de  la  Sala  Plena  de  la Corte Suprema de Justicia, según la  cual,  en  cuestiones  administrativas,  la  Corte  Suprema  de  Justicia  no es  superior    administrativo    de   los   Tribunales   Superiores   de   Distrito  Judicial.   

Se  explicó  que  como  en el caso que se  examina  la  calificación  de  servicios fue efectuada por la Presidencia de la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior de Bogotá, cuerpo colegiado que en materia  administrativa  no  tiene  superior  jerárquico,  el  recurso  de apelación es  improcedente,  y  la  Sala  de Casación Penal carece de facultad jurídica para  emitir un pronunciamiento de fondo.   

Se  concluyó,  entonces, que cuando es la  Sala  de Decisión de un Tribunal Superior de Distrito Judicial la autoridad que  califica  los  servicios  del  Secretario  de  la  respectiva  Sala, únicamente  procede  el  recurso  de  reposición;  y que la apelación es improcedente, por  cuanto  la  Sala  de Decisión no tiene superior jerárquico a quien deba acatar  en materia administrativa.   

Finalmente,  la  Sala  de  Casación Penal  estimó  que  contra  su  auto  del  16 de marzo de 2006 procedía el recurso de  reposición  en  los  términos  de  los  artículos 50 y siguientes del Código  Contencioso Administrativo, el cual fue efectivamente interpuesto.   

EL RECURSO DE REPOSICIÓN  

La   doctora  LUZ  EDITH  ORTIZ  LOZANO,  Secretaria  de  la  Sala  Penal  del  Tribunal Superior de Bogotá, interpuso el  recurso  de reposición contra el auto del 16 de marzo de 2006, mediante el cual  la  Sala  de  Casación  Penal  declaró  improcedente  el recurso de apelación  contra  el  acto administrativo que calificó insatisfactoriamente los servicios  prestados por ella en el año 2004.   

Sostiene la impugnante que la ausencia del  recurso  de  apelación contra la resolución que calificó insatisfactoriamente  los  servicios  prestados  por  ella  conlleva  la vulneración flagrante de los  principios   de   legalidad,   igualdad,   contradicción   y  doble  instancia,  componentes  del  debido proceso, que debe aplicarse en toda actuación judicial  y administrativa.   

Encuentra inaceptable la improcedencia del  recurso  de apelación contra la calificación de servicios relativa al cargo de  Secretario  de  Sala de Decisión de Tribunal Superior, puesto que, de admitirse  la  restricción,  el  empleado  que desempeñe esa labor queda en situación de  desventaja  frente a otros empleados, que sí tienen acceso a la doble instancia  en materia de calificación de servicios.   

Para   la   impugnante,  el  recurso  de  apelación  procede  en  todos los casos, como norma general, salvo que se trate  de  alguna de las excepciones que taxativamente trae el artículo 50 del Código  Contencioso  Administrativo, en cuanto expresa: “No  habrá  apelación  de  las decisiones de los ministerios, jefes de departamento  administrativo,  superintendentes  y  representantes  legales  de  las entidades  descentralizadas  o  de  las  unidades  administrativas  especiales  que  tengan  personería jurídica.”   

Recuerda que la Presidencia de la Sala del  Tribunal  Superior  de Bogotá reconoció tácitamente la existencia del recurso  de  apelación,  cuando  concedió  la  alzada;  sólo que por error remitió el  expediente   a   la  a  la  Sala  de  Casación  Penal,  cuando  “lo  que  se puede afirmar es que el competente administrativamente  podría  ser  el Presidente de la Corte Suprema de Justicia, el Consejo Superior  de  la  Judicatura  o  por competencia preferente la Procuraduría General de la  Nación,  pero  siempre debe haber un superior para cumplir la regla general del  art.  50  del Código Contencioso Administrativo que indica que contra los actos  que  pongan  fin  a  las  actuaciones  administrativas  procede  el  recurso  de  apelación.”   

Con   fundamento   en   los   anteriores  argumentos,  solicita  a  la  Sala  de Casación Penal reponer el auto del 16 de  marzo  de  2006,  en  el  sentido  de  remitir  la actuación al competente para  conocer  el recurso de apelación pendiente, que bien podría ser: el Presidente  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia, el Consejo Superior de la Judicatura o por  competencia preferente la Procuraduría General de la Nación.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

La  Sala de Casación Penal confirmará el  auto  del  16  de marzo de 2006, toda vez que al reexaminar el asunto no detecta  defectos  de  fundamentación  que  debiera  enmendar,  ni  la impugnante aporta  argumentos  con arraigo en la legalidad que muevan a variar la postura declarada  en esa providencia.   

1.  La  Secretaria  de  la  Sala Penal del  Tribunal  Superior  de  Bogotá, doctora LUZ EDITH ORTIZ LOZANO, pretende que es  taxativa  la  lista  de  los  casos frente a los cuales no procede el recurso de  apelación  en  asuntos  administrativos,  según  el  artículo  50 del Código  Contencioso   Administrativo.  Entonces,  como  la  calificación  de  servicios  –en  su  caso-  no  se  encuentra  incluida en dicha enumeración, pretende que el recurso de apelación  sí  procede,  reduciendo su discurso a esa afirmación tautológica: el recurso  de apelación tiene cabida, porque no está prohibido.   

No  le  asiste  razón a la impugnante, en  tanto   equivale  a  sostener  que  las  decisiones  de  todas  las  autoridades  administrativas  pueden  ser  impugnadas  a través del recurso de apelación, a  condición  de  que  no  formen  parte de la lista de excepciones prevista en el  artículo  50  del  Código Contencioso Administrativo. Basta recordar que dicho  Código  fue adoptado con el Decreto 01 de 1984, es decir, varios años antes de  la  entrada  en  vigencia  de  la  Constitución Política de 1991, por lo cual,  aquella  normatividad  no  podía precaver las variaciones institucionales a que  dio lugar la nueva Carta.   

2.   Por   lo  general,  las  decisiones  administrativas  adoptadas  por el superior jerárquico de una entidad sólo son  impugnables  a  través  del recurso de reposición, sin que pueda afirmarse por  ello   que   son   ilegítimas,   o   que   vulneran  prerrogativas  de  estirpe  Superior.   

Es la propia Carta la que estatuye, aunque  también  con  excepciones,  el  recurso  de  apelación contra las sentencias  judiciales;  las cuales no  pueden  asimilarse necesariamente a determinaciones de carácter administrativo,  porque  en  tratándose  de  cuestiones  administrativas, la existencia o no del  recurso  de  apelación dependerá muchas veces de la organización interna y de  la  estructura jerárquica de las entidades, como se explicó en el auto materia  de impugnación.   

Así,   por   ejemplo,   las  decisiones  administrativas  que  adoptan  el  Procurador  General  de la Nación, el Fiscal  General  de  la Nación, el Defensor del Pueblo, la Junta Directiva del Banco de  la  República, la Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura, el  Consejo  Nacional  de Televisión, la Presidencia del Congreso de la República,  en    asuntos    de    su   resorte   sólo   pueden   impugnarse   –dentro  de la vía gubernativa- con  el recurso de reposición.   

3.  En  aquellos  y muchos otros casos, la  garantía  de  los  derechos  fundamentales  emanados  del  debido proceso y del  acceso  a  la  administración  de  justicia, se compensan con la posibilidad de  ejercer las acciones contencioso administrativas.   

Para   citar   un   ejemplo,  sobre  la  constitucionalidad  de  los procesos de única instancia, a cargo del Procurador  General de la Nación, la Corte Constitucional acotó:   

“Que  los procesos tengan solamente una  instancia  tampoco  lesiona  los  artículos  29 y 31 superiores, pues siendo el  Procurador  General  la  máxima autoridad de la entidad que dirige y el supremo  director  del  Ministerio Público no tiene otra instancia superior y, por ende,  sus   decisiones   solamente   están   sujetas   a   las  acciones  contencioso  administrativas  establecidas  en  las normas pertinentes, las cuales pueden ser  ejercidas  por  los  procesados disciplinariamente, cuando consideren que se les  han  vulnerado  sus  derechos. De conformidad con la Constitución “toda persona  investigada  tiene  derecho  a impugnar los fallos disciplinarios condenatorios.  Sin  embargo,  ello  no excluye per se los procesos de única instancia, pues la  impugnación  no  implica obligatoriamente que el fallo sea apelable sino que el  condenado  pueda  acudir -por medio de cualquier recurso- ante una autoridad con  capacidad  de  revisar  la  decisión”,  como  sería  en este caso, la justicia  contencioso administrativa. (Sentencia C-429 de 2001)   

4.  En  el  mismo  sentido,  a partir del  concepto  de apelación, puede inferirse en términos  generales  que  si  la  autoridad  que  profiere  la decisión no tiene superior  jerárquico,  entonces  el  recurso  de apelación es improcedente, salvo que la  ley disponga lo contrario:   

En  la Sentencia C- 415 de 2002, la Corte  Constitucional difundió el siguiente concepto de apelación:   

“La  apelación es un recurso por medio  del  cual el ordenamiento permite que el superior jerárquico de quien ha tenido  que  conocer  una  causa, pueda revocar o modificar las decisiones tomadas en un  proceso.  Por medio de esta figura, el sistema jurídico posibilita caminos para  la  corrección  de sus decisiones, para la unificación de criterios jurídicos  de decisión y para el control mismo de la función judicial.”   

Como  se  observa,  por  lo  general,  el  recurso  de  apelación  presupone  la  existencia  de un ordenamiento jurídico  concreto,  que  vincule funcionalmente y por razones de jerarquía a un inferior  y  a  un  superior,  a  quien  se  atribuye  el  conocimiento  de  ese  medio de  impugnación.   

Es factible que existan  excepciones,  emanadas  de  la  ley  o  los reglamentos con soporte legal y constitucional, en  virtud  de  las  cuales  una  autoridad  puede  conocer  la  impugnación de las  decisiones  de  otras,  sin  ser  su  superior  funcional.  Tal  el  caso  de la  impugnación  de  las sentencias de tutela, proferidas por una Sala de Casación  de  la Corte, cuya impugnación (que no es propiamente un recurso de apelación)  la   resuelve   la   Sala   de   Casación   que   siga   en   turno  por  orden  alfabético.   

En  efecto, en acatamiento de lo previsto  en  el  Decreto  1382  de  2000,  el  artículo  50 del Acuerdo No. 022 de 1998,  Reglamento  General  de la Corte Suprema de Justicia, como fue modificado por el  Acuerdo  No. 001 de 2002, expedido por la Sala Plena de la Corporación, dispuso  que  la  competencia  para decidir la impugnación contra la sentencia de tutela  radica en la Sala Especializada siguiente, por orden alfabético.   

5.   Desde  otro  punto  de  vista,  no  corresponde  a  la Sala de Casación Penal alternar con la interesada, en cuanto  a  la  supuesta  ilegitimidad  de  los  trámites  cuya regulación no prevé el  recurso     de     apelación,     ni    el    funcionario    competente    para  tramitarlo.   

En el auto impugnado esta Sala de la Corte  se  limitó  a  demostrar que la apelación pretendida no está contemplada como  posible  en  la  legislación  colombiana,  y que, por ende, esta Colegiatura no  puede  abrogarse ni asumir una competencia que ni la Constitución Política, ni  la ley le disciernen.   

Las  críticas  que la servidora pública  afectada  formula  contra  el  sistema  jurídico,  acaso serían elementos para  promover    la    modificación   de   la   legislación   futura   –   argumentos   de   lege  ferenda-, y no tienen cabida como  razones  válidas  para  sustentar  el  recurso  de  reposición  en  este  caso  concreto,  puesto  que  ese  tipo  de razonamientos generales no se expresan, ni  comprueban  que  la  Sala  de  Casación Penal se hubiese equivocado al declarar  improcedente la alzada.   

6.  La  doctora  LUZ  EDITH  ORTIZ LOZANO  admite  que  el  expediente  de  su  calificación de servicios fue remitido por  error  a  la  Sala  de  Casación Penal. De ese modo, es claro que la impugnante  entiende  que  ninguna  norma jurídica atribuye a la Sala de Casación Penal la  competencia  para  conocer  el  eventual  recurso.  Sin  embargo, sugiere que la  competencia  podría recaer en el Presidente de la Corte Suprema de Justicia, en  el  Consejo  Superior  de  la  Judicatura  o  en  la Procuraduría General de la  Nación.   

Aunque la mencionada señora se abstuvo de  manifestar   las   razones  por  las  cuales  pensaba  que  alguna  de  aquellas  autoridades  podría conocer el recurso de apelación, contra la resolución que  calificó  sus  servicios  insatisfactoriamente,  se  evidencia  que  carece  de  razón.   

La  Presidencia  de  la  Corte Suprema de  Justicia  cumple  exclusivamente  las funciones de naturaleza administrativa que  le  asignan  la  Constitución  Política,  la  ley y el reglamento, recogidas y  enlistadas  en  artículo  19  del  Acuerdo No. 006 del 12 de diciembre de 2002,  “Por  el  cual  se  recodifica  el  Reglamento  General de la Corporación”.  Ninguna  de  ellas  guarda  relación con la calificación de servicios de   Secretario de Tribunal Superior de Distrito Judicial.   

Ni en la Constitución Política, ni en la  Ley  Estatutaria de la Administración de Justicia se observan disposiciones que  atribuyan  al  Consejo  Superior  de  la  Judicatura  la función de resolver el  recurso  de  apelación  contra  la calificación de servicios impartida a quien  desempeña  el  cargo  de  Secretario de Tribunal Superior de Distrito Judicial.   

La impugnante menciona escuetamente que el  Consejo  Superior  de  la  Judicatura  podría  ser  competente. Sin embargo, no  indicó  a  cuál  de  sus  Salas se refería; si al Consejo en Pleno, a la Sala  Administrativa  o  a la Sala Jurisdiccional Disciplinaria. Aún así, como antes  se  dijo,  ninguna  de  ellas  tiene  la  función  que  la doctora ORTIZ LOZANO  pareciera  atribuirle, porque ninguna es superior funcional de la Sala Penal del  Tribunal  Superior  de  Bogotá  en  el  específico tema de la calificación de  servicios.   

Tampoco   es   atinada   la  referencia  tangencial  a  la  Procuraduría  General  de  la Nación, ya que la competencia  preferente  que  le  otorga el artículo 277 de la Constitución Política, dice  relación  con  la  función  disciplinaria,  que  nada  tiene  que  ver  con la  calificación  de servicios que se imparte a los empleados de carrera de la Rama  Judicial.   

7.  En  síntesis,  la  impugnación  se  estructura  en  una  crítica  general al régimen de calificación de servicios  para  el  cargo  de  Secretario  de  Sala  de  Decisión de Tribunal Superior de  Distrito  Judicial,  en  cuanto no previó el recurso de apelación; pero en ese  conjunto  de  apreciaciones personales no se destaca algún error en que hubiese  incurrido la Sala de Casación Penal y que debiera corregirse.   

Así  las  cosas, no se repondrá el auto  materia de impugnación.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Corte  Suprema de Justicia, en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE   

1.  No reponer  auto  del  16  de  marzo  de  2006,  mediante  el  cual se declaró improcedente  el  recurso de apelación interpuesto por la doctora  LUZ  EDITH  ORTIZ  LOZANO,  Secretaria de la Sala Penal del Tribunal Superior de  Bogotá,  contra  el  acto  administrativo mediante el cual la Presidencia de la  Sala  Penal  de  dicha Corporación calificó insatisfactoriamente los servicios  prestados  por  ella,  durante el periodo comprendido entre el 1° de enero y el  31  de  diciembre  de 2004, por las razones expuestas en la parte motiva de esta  providencia.   

2. Comunicar lo  decidido  en el presente auto a la doctora LUZ EDITH ORTIZ LOZANO, Secretaria de  la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá, y a su defensor.   

3. Remitir el  expediente  a  la  Presidencia  de  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Bogotá.   

4.  Contra el  presente auto no procede  recurso alguno.   

Notifíquese y cúmplase  

MAURO SOLARTE PORTILLA  

                                                                                                Permiso   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                        ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

EDGAR   LOMBANA   TRUJILLO                            ÁLVARO    O.    PÉREZ  PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                                        JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                        JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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