25436(19-10-06)-1

2006

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 25436  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                            Dr. SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

                            Aprobado Acta n.° 119   

Bogotá, D. C., diecinueve de octubre de dos  mil seis   

VISTOS  

La Corte resuelve la solicitud de nulidad de  lo  actuado  que  motu proprio  eleva el requerido en extradición HERNEY MONCAYO VÉLEZ.   

ANTECEDENTES  

1.  Con providencia del 20 de junio del año  en  curso,  la  Corte  negó  la  práctica  de  las  pruebas solicitadas por el  reclamado  en  extradición  HERNEY MONCAYO VÉLEZ, porque encontró que algunas  de  ellas  no  eran  pertinentes en cuanto buscaban controvertir el contenido de  las  acusaciones  que  en  su  contra  se  formularon  en  una  Corte de Estados  Unidos.   

Otras, que significaban incorporar elementos  allegados  a  otro  trámite  de  extradición  y  con  las cuales pretendía el  peticionario  establecer  que  la  conducta  que  se  le imputa fue ejecutada en  Colombia,  también  fueron  halladas  impertinentes,  ya  que  tal  aspecto  se  constata  con  los  documentos  que  aporta  el Gobierno del país requirente al  momento  de  formalizar  su petición, documentos que han de ser autosuficientes  para ofrecer claridad sobre el punto.   

2.  Inconforme  con  tal  decisión, MONCAYO  VÉLEZ  interpuso recurso de reposición, respecto del cual la Corte decidió no  reponerla  en auto del 15 de agosto de 2006, pues no encontró que el impugnante  hubiese  expuesto  algo  novedoso  que  le  permitiera modificar el criterio que  allí  dejó  plasmado,  porque su insistencia se enfoca en discutir el lugar de  comisión  de  la  conducta  que se le imputa con medios extraños a los que han  sido  allegados  por  el  Gobierno  del país solicitante y debido a que son los  documentos  que  éste  aporta en respaldo de un concreto pedido de extradición  los  que  deben ser autosuficientes para establecer el lugar de realización del  comportamiento.   

3.  Surtiéndose  las  notificaciones  de la  precedente  determinación,  MONCAYO  VÉLEZ  allegó  escrito  en  el que clama  porque  se  decrete la nulidad de lo actuado, debido a que considera que en este  trámite   se   le   ha   vulnerado   el  derecho  a  la  defensa  y  el  debido  proceso.   

Luego   de   hacer   referencia   a   los  pronunciamientos  ya  reseñados,  el requerido sostiene que con la negación de  la  prueba  que él menciona, la declaración jurada de la agente especial de la  DEA,  se le viola el derecho a la defensa, pues con ese elemento pretende que la  Corte   la   evalúe   y   se   reconozca   su  derecho  a  ser  investigado  en  Colombia.   

En  punto  del  quebranto al debido proceso,  MONCAYO  VÉLEZ  hace  alusión  a  la  consagración  de  tal  garantía  en el  artículo  29  de  la  Constitución;  agrega  que  tiene  derecho a la efectiva  protección  del  estado  según  lo señala el artículo 2º ibídem. Menciona,  por  último,  la  sentencia  T-116  de  2004  que  trata  de cuándo se produce  desconocimiento  al  debido  proceso  o  de  los  elementos  que lo definen como  justo.   

Por  esas razones, el reclamado solicita que  se  declare  la  nulidad  de la actuación, a partir, incluso, de la providencia  del 20 de junio de 2006.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

La naturaleza del trámite de extradición es  mixta,  en  cuanto  en  su  desarrollo  se  cumplen  tres fases: la primera y la  última  de  carácter  administrativo  y  la  intermedia,  jurisdiccional, pero  ésta,  como  lo  ha sostenido la Sala, es “determinada  por  la  naturaleza  del  órgano  que interviene, Corte Suprema de Justicia, no  así  por  la  condición  del procedimiento, dado que no se trata de un proceso  judicial  que  deba  culminar con un fallo, sino de un concepto jurídico acerca  de  la  viabilidad  de conceder o negar la extradición solicitada, que no tiene  carácter  decisorio,  y tanto menos constituye un acto de juzgamiento en cuanto  no     supone     ejercicio     de    la    función    jurisdicente”1.   

Si  bien el reclamado aduce como quebrantado  el  debido  proceso y el derecho a la defensa, porque estima que la negación de  la  prueba  a  la  que  se  ha  referido,  es  decir,  la  incorporación  de la  declaración  jurada  de  una  agente  especial de la DEA rendida en soporte del  pedido  de  extradición  que  el  Gobierno  de  Estados  Unidos  formuló al de  Colombia  respecto  de  otro  ciudadano  colombiano  diferente a MONCAYO VÉLEZ,  lleva  a  desconocer  su  derecho  a ser investigado y juzgado en Colombia, debe  precisarse,  de  una  parte,  como ha sido afirmado por la Corte reiteradamente,  que  el  lugar  de  comisión de la conducta ilícita que dio lugar al pedido de  extradición  de  un  connacional se determina a partir de los documentos que el  país  reclamante  aporta  en  respaldo de esa específica solicitud, los cuales  deben  ser  autosuficientes, es decir, de ellos y en virtud de ellos debe quedar  claro en dónde se ejecutó el comportamiento.   

De  otra parte, también ha sido afirmado en  múltiples  ocasiones  que  cuando  el cargo imputado en el extranjero es por el  delito  de  conspirar para cometer delitos de narcotráfico, la intervención de  varias   personas   en   tal  actividad  hace  que  se  manifieste  la  conducta  constitutiva  de  tal  conspiración  en  los  países afectados con el comercio  ilícito,  como  el  de origen, el de tránsito y el de destino, evaluándose el  lugar   de   comisión   con   arreglo  a  las  teorías  de  territorialidad  y  extraterritorialidad  de  la  ley  penal,  en  especial  la  que  señala que la  conducta  punible  se  considera realizada en el lugar donde se produjo o debió  producirse  el  resultado,  como  lo  señala  el  artículo  14-3  del  Código  Penal.   

De  otra  parte, el derecho a ser juzgado en  Colombia  que  invoca el reclamado es hoy en día un derecho relativo, ya que la  Fiscalía  General  de  la Nación tiene la facultad de suspender, interrumpir o  renunciar   a   la  persecución  penal,  cuando  la  persona  es  entregada  en  extradición  a causa de la misma conducta punible (artículos 323 y 324.2 de la  Ley  906  de  2004),  es  decir,   en  caso  de que el Gobierno acceda a la  entrega,    aquél   organismo   determinará   cuál   de   esas   alternativas  adopta.   

De  tal  manera, entonces, ninguna afrenta a  los  derechos  que  estima  vulnerados  observa  la Corte, motivo por el cual la  nulidad solicitada no se decretará.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

NO  DECLARAR  la  nulidad  solicitada  por  el  requerido  HERNEY  MONCAYO VÉLEZ, por las razones  expuestas en las anteriores consideraciones.   

Contra  esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Cópiese, notifíquese y cúmplase  

MAURO    SOLARTE   PORTILLA   

Excusa  justificada   

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                          ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN                      MARINA PULIDO DE BARÓN      

      JORGE     LUIS    QUINTERO  MILANÉS                              YESID RAMÍREZ BASTIDAS     

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                               JAVIER ZAPATA ORTIZ   

                  TERESA RUIZ NÚÑEZ   

Secretaria    

1 Corte  Suprema  de  Justicia, Auto de Extradición del 25 de marzo de 2004, radicación  n.° 21.500     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *