25338(12-09-06)-1

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 25338  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                            Dr. SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

                            Aprobado Acta n.° 96   

Bogotá, D. C., doce de septiembre de dos mil  seis.   

VISTOS  

Dentro del presente trámite de extradición  del  ciudadano  colombiano  LUIS ALFREDO DAZA MORALES, requerido por el Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América,  se  ha  vencido el término de traslado  previsto   en   el  artículo  500-2  de  la  Ley  906  de  2004  para  que  los  intervinientes  presenten  alegatos.  La  defensora  y  el agente del Ministerio  Público presentaron sendos escritos.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante nota verbal n.° 0091 del 13 de  enero  del  año  en  curso,  el  Gobierno  de  Estados  Unidos de América, por  conducto  de  su  Embajada  en  Colombia,  solicitó al Ministerio de Relaciones  Exteriores  la  detención  provisional  con  fines  de extradición del natural  colombiano  LUIS  ALFREDO  DAZA  MORALES, pues la Corte Distrital de los Estados  Unidos  para  el  Distrito  de Sur de Florida lo requiere para que comparezca en  juicio,  toda vez que allí se emitió en su contra la resolución de acusación  06-20001-CR-LENARD/KLEIN,  el  3 de enero que pasó, en la cual se le formularon  cargos  por  delitos  federales de tráfico de migrantes, terrorismo y lavado de  dinero.   

2.  Con  resolución  del  24  de  enero del  presente  año,  el  señor  Fiscal  General de la Nación ordenó la captura de  DAZA  MORALES  para  los fines mencionados, la cual se obtuvo el siguiente 21 de  febrero en esta ciudad.   

3.  Con  la  nota verbal n.° 0736 del 24 de  marzo   de   2006,  la  mencionada  representación  diplomática  formaliza  la  petición  de  extradición  de DAZA MORALES. Allí aclara que entre la fecha de  la     primera    nota    y    la    presente,    la    acusación     n.°  06-20001-CR-LENARD/KLEIN  fue sustituida para corregir un error de mecanografía  en  el  párrafo  96,  para  corregir  la  errónea  ortografía de ‘Saadat’         y         ‘Edizon’        por        ‘Sadat’         y         ‘Edison’  y  para incluir alias adicionales de  otro    acusado    y    de    LUIS    ALFREDO    DAZA    MORALES   (‘Fernando’).  Ahora el reclamado es sujeto de la  acusación   sustitutiva  n.°  06-20001-CR-LENARD  (s),  emitida  en  la  Corte  Distrital  de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida el 7 de febrero  de  2006,  acto  en  que  se  le formulan  cargos, así: (i) concierto para  suministrar  apoyo  material  a  una  organización terrorista extranjera (cargo  uno),   (ii)  suministro  de  apoyo  material  a  una  organización  terrorista  extranjera  (cargos  tres,  cuatro  y  cinco),  (iii)  concierto para cometer el  delito  de  tráfico  de  migrantes  (cargo  siete),  (iv) tráfico de migrantes  -“traer extranjeros a los Estados Unidos obteniendo  lucro    por    ello”-  (cargos   diez,   once   y   doce),   (v)   tráfico   de  migrantes  –“promover  el  viaje  e  inducir  a  extranjeros  a  que  viajen  a  los  Estados  Unidos”  (cargos trece, catorce y quince).   

4.  El  Ministerio  de Relaciones Exteriores  remitió  la mencionada nota verbal y los documentos anexos al del Interior y de  Justicia,  informando  que  “por no existir Convenio  aplicable  al  caso  es  procedente  obrar  de  conformidad  con el ordenamiento  procesal  colombiano”. Esta última entidad a su vez  envió  tal  documentación  a  esta  Corte,  donde luego de proveerse porque el  requerido  contara  con  defensa  adecuada,  se  ordenó correr el traslado para  solicitar  pruebas, término dentro del cual presentó escrito el requerido DAZA  MORALES.   

5. Con providencia del 25 de julio que pasó,  la  Corte  negó  las  pretensiones del reclamado y dispuso correr traslado para  presentar alegatos.   

ALEGATOS DE LA DEFENSA  

Apunta  la  defensora de DAZA MORALES que no  tiene  objeción  en  cuanto a la identificación del solicitado y que encuentra  que  la documentación presentada en apoyo del pedido de extradición cumple con  los requisitos de ley.   

Sin  embargo,  considera  que se debe emitir  concepto  negativo porque la conducta realizada por DAZA encuadraría en el tipo  penal  de  falsedad  y  debido  a  que  se  ejecutó totalmente en Colombia. Tal  conducta  no  guarda  relación  con  los demás hechos por los que está siendo  pedido,  respecto  de  los  cuales  sostiene  que  no  es  posible  realizar una  adecuación  típica  o atribuírselos a DAZA como constitutivos de terrorismo o  de lavado de dinero.   

Debe   privilegiarse   el   principio   de  territorialidad  y  el  de  soberanía  nacional,  dice la defensora, cuando los  hechos se presumen iniciados y terminados en Colombia.   

Agrega, de otra parte, que debe revisarse el  indictment para verificarse  que  allí  no  se señala con precisión ninguna las conductas punibles por las  cuales es solicitado DAZA MORALES.   

Respecto  del  cargo  uno  por  conspirar  a  sabiendas  para  proporcionar  apoyo  y  recursos materiales a una organización  terrorista,  asegura la defensora que en él no se especifica en qué consistió  la     actuación    de    DAZA,    ni    en    qué    consiste    ‘apoyar’    o    en    qué    consiste   el  acuerdo.   

Los  cargos  dos a seis se refieren a que el  requerido  proporcionó  apoyo  y  recursos  materiales a una organización  terrorista,  sin  que  se  diga cuáles fueron el apoyo y los recursos aportados  por DAZA.   

Opina  que  LUIS  ALFREDO DAZA MORALES no ha  contribuido  con  apoyo  a  organización  alguna, pero como en la acusación se  habla  de  documentación  falsa o ilegal, concluye que eso constituye un delito  de  falsedad  y  no el que se le pretende endilgar como apoyo a organización de  carácter terrorista.   

Los   cargos   por   introducir   personas  extranjeras  a  Estados  Unidos  son  muy  generales.  No  se  describe el hecho  realizado  por  DAZA,  ni se especifica cuál fue su colaboración; esos hechos,  agrega,  pueden  constituir  un  delito  de  menor  gravedad en Colombia, que ni  siquiera  sobrepase  los cuatro años de sanción mínima, caso en el cual no se  satisface   el   requisito   señalado  en  el  artículo  493-1,  en  tanto  se  configurarían  las  conductas  punibles tipificadas en los artículos 287 y 288  del Código Penal.   

Por esa razón, solicita que por no cumplirse  el  requisito  establecido  en  el  artículo  493-1  de  la Ley 906 de 2004, se  profiera concepto negativo.   

De  no  ser así, pide que se recomiende que  DAZA  MORALES  no  sea condenado a cadena perpetua, que no sea sometido a tratos  crueles,  inhumanos  o  degradantes, y que en caso de ser declarado culpable por  las  autoridades  judiciales de Estados Unidos, se le descuente de la condena el  tiempo que lleva detenido en Colombia.   

ALEGATO DEL MINISTERIO PÚBLICO  

1. El señor Procurador 1º Delegado para la  Casación  Penal  apunta,  en  primer  lugar,  que  como  no  existe  tratado de  extradición  vigente  con  los  Estados  Unidos, lo que procede es estudiar los  requisitos   formales  establecidos  en  el  artículo  520  del Código de  Procedimiento Penal.   

2. Así, se ocupa de la validez formal de la  documentación  presentada,  para  lo  cual hace referencia a las notas verbales  mediante  las  cuales el Gobierno de los Estados Unidos de América solicitó la  detención  provisional  con  fines  de  extradición  de LUIS ALFREDO DAZA  MORALES  y  demandó la extradición de éste (0376), en la que se describen los  hechos  que  determinaron  la  petición,  ocurridos  con posterioridad al 17 de  diciembre  de  1997,  fecha en la que empezó a regir el Acto Legislativo n.° 1  de  1997 que autoriza la extradición de colombianos por nacimiento. Además, en  tales  documentos  se  aportan  datos  relacionados  con  la plena identidad del  requerido.   

Luego  hace  referencia  a  cada  uno de los  elementos   aportados  con  la  solicitud  de  extradición  y  del  proceso  de  autenticación  que  se  surtió  en  el país requirente, para concluir que son  aptos para ser tenidos como prueba.   

3.  Respecto  de  la  plena  identidad  del  reclamado,  observa  que  en  la primera nota verbal, la Embajada de los Estados  Unidos  informó  que  DAZA  MORALES  es  ciudadano colombiano, nacido el 1º de  agosto  de  1960  en  Bogotá  y  portador  de  la  cédula  de ciudadanía n.°  19.402.560,  datos  que  coinciden  con  los  que se obtuvieron al momento de la  captura  de  aquél,  cuando  se  identificó  con  tal documento, imponiendo su  huella  dactilar en el acta de imposición de los derechos del capturado y en la  de notificación de la resolución de la fiscalía.   

La  Registraduría Nacional del Estado Civil  envió  copia  de  la  tarjeta  decadactilar correspondiente a LUIS ALFREDO DAZA  MORALES,  en  el  expediente  aparece  la  fotografía  de él, quien además ha  intervenido  en el trámite personalmente y a través de su defensor, sin que se  haya cuestionado su plena identidad.   

Esos  aspectos  le  permiten  concluir  al  Delegado  que  DAZA   MORALES  es  la  misma persona que en este momento se  encuentra detenido con fines de extradición a Estados Unidos.   

4.  Al  tratar  del  principio  de  la doble  incriminación,   el  Procurador  transcribe  los  hechos  que  son  materia  de  investigación  tal  como fueron plasmado en la nota diplomática 0736 del 24 de  marzo  de 2006, y luego los cargos específicos contenidos en la acusación n.°  06-20001-Cr-Lenard(s)  dictada  el 7 de febrero de 2006 en la Corte del Distrito  Meridional de Florida.   

A   continuación,   sostiene   que   los  comportamientos  a  que  se  alude  en  esos  documentos  constituyen  conductas  delictivas  conforme nuestra legislación, que las sanciona con penas privativas  de la libertad cuyos mínimos superan los 4 años.   

Así,  refiriéndose  el  Delegado  a  los  comportamientos  imputados  a  DAZA  MORALES  en  los cargos 1 a 3 y 5, que  tratan  de la conspiración para proporcionar apoyo material a una organización  extranjera  designada  terrorista (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia),  así  como  a  los  cargos  7,  10,  12  a  13  y 15 por contrabando de personas  extranjeras  a  los  Estados  Unidos con afán de lucro y apoyar e inducir a que  extranjeros  vayan  a  Estados  Unidos,  sostiene  que  aunque  no se encuentran  previstos  como  delitos  autónomos en la legislación penal patria, según los  presupuestos  fácticos  derivados  de  los  cargos  pueden ser adecuados en las  figuras   típicas   de  concierto  para  delinquir  y  en  la  de  tráfico  de  migrantes.   

Cita  al efecto el artículo 340 del Código  Penal,  modificado  por  el 8º de la Ley 733 de 2002, para especificar que esta  preceptiva,  que se ocupa del concierto para delinquir, sanciona con pena de 3 a  6  años  cuando  varias  personas  se concierten con el fin de cometer delitos.  Esas  penas  se  incrementaron  en  una  tercera  parte el mínimo y la mitad el  máximo  a  partir  del  1º  de  enero  de 2005 en virtud de lo señalado en el  artículo  14  de  la Ley 890 de 2004, por lo que actualmente esa conducta está  sancionada con prisión de 4 a 9 años.   

Del  mismo  modo,  cita  y  transcribe  el  artículo  188  del  Código  Penal,  el  cual tipifica el delito de tráfico de  migrantes,  que  se sanciona hoy día con pena de prisión entre 8 y 12 años de  prisión,  con  arreglo  a  lo  dispuesto  en  el  citado artículo 14 de la Ley  890.   

En  cuanto  a  los  cargos  10-12  y  13-15,  referidos  al contrabando de personas extranjeras a los Estados Unidos con afán  de  lucro,  apoyar  e inducir a extranjeros que vayan a ese país, considera que  están  tipificados  en  el mencionado artículo 188 (tráfico de migrantes), en  concordancia  con el artículo 323 del Código Penal, inciso 1º, modificado por  el  8º  de  la  Ley  747  de  2002,  que  tipifica  el  lavado de activos así:  “El  que adquiera, resguarde, invierta, transporte,  transforme,  custodie  o  administre  bienes  que  tengan  su  origen  mediato o  inmediato  en  actividades  de  tráfico de migrantes… incurrirá por esa sola  conducta  en  prisión  de  seis  (6)  a quince (15) años y multa de quinientos  (500)   a   cincuenta   mil   (50.000)   salarios   mínimos  legales  mensuales  vigentes”,  penas  incrementadas  por  el mencionado  artículo 14.   

Por eso, no hay duda que se da el presupuesto  de la doble incriminación.   

5.  Acerca  de  la  equivalencia  de  la  providencia  proferida  en  el  extranjero,  afirma  que  hay  una  equivalencia  sustancial  entre  la  providencia  del  Gran Jurado y la acusación del sistema  colombiano,  pues  ambas  decisiones  se sustentan en los mismos requisitos, con  ellas  se inicia la etapa del juicio en la que la defensa puede controvertir las  pruebas   y  las  acusaciones  que  le  ha  formulado  el  tribunal  de  primera  instancia.   

La formalidad en cuestión, dice el Delegado,  también se cumple.   

6. Agrega el Procurador que es imperativo que  la  Corte  exhorte  al  Gobierno  Nacional  para  que  en caso de que conceda la  extradición  de DAZA MORALES, la condicione para que el Estado requirente no lo  juzgue  por  hechos  distintos  a  los  que  motivaron la petición, tampoco por  conductas  anteriores  al  17  de  diciembre  de 1997, y a que no sea sometido a  destierro,   prisión  perpetua,  confiscación,  tratos  crueles,  inhumanos  o  degradantes,  reiterándosele que le corresponde hacer el respectivo seguimiento  a  las  condiciones  que  llegue  a  imponer  y determinar las consecuencias del  eventual incumplimiento.   

7.  Solicita  a la Corte, para terminar, que  profiera  concepto favorable a la petición de extradición de LUIS ALFREDO DAZA  MORALES formulada por el Gobierno de los Estados Unidos.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.   Aspectos  generales.    Repetidamente    ha   sostenido   esta  Corporación  que  su  competencia  dentro  del  trámite  de extradición está  enfocada  a  expresar  un  concepto  sobre  la procedencia de entregar o no a la  persona  solicitada  por  un país extranjero, después de examinar los puntos a  que  se  refieren  los  artículos  493,  495 y 502 del Código de Procedimiento  Penal,  sin  dejar  de  considerar  que  el  artículo  35  de  la Constitución  Política  en  su  inciso  2º,  autoriza  la  extradición  de  colombianos por  nacimiento  cuando son reclamados por delitos cometidos en el exterior y que las  conductas  que los originan así también se consideren en la legislación penal  colombiana.   

Teniendo   en  cuenta  ese  marco,  ha  de  señalarse   que   en   la  acusación  sustitutiva  n.°  06-20001-Cr-Lenard(s)  dictada el 7 de febrero de  2006  en  la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos para el Distrito Sur de  Florida,  la  imputación  que  se  le  formuló  a  DAZA MORALES, corresponde a  delitos  federales  relacionados con el tráfico de personas y el apoyo material  a  organizaciones  calificadas  como  terroristas,  llevados a cabo desde más o  menos  mayo  de  2005  hasta  aproximadamente la fecha de tal acusación. Quiere  esto  significar  que  las  conductas  que  en  esa  decisión  se le imputan al  reclamado  fueron  ejecutadas  con  posterioridad al Acto Legislativo n.° 01 de  1997,  modificatorio  del  artículo  35 de la Constitución para restablecer la  posibilidad de extraditar nacionales colombianos por nacimiento.   

En  la  citada acusación foránea se afirma  que  la conducta imputada ocurrió en Colombia, Panamá y el Distrito Meridional  (Sur)  de  Florida,  de modo que también concurre el requisito señalado por el  precepto  constitucional  en  cuestión,  consistente en que el delito que se le  imputa  al  ciudadano colombiano haya ocurrido en el extranjero. Además, según  esa  providencia,  en  varias  ocasiones  se  logró  la  llegada  a  territorio  estadounidense  de  personas  supuestamente  integrantes de las FARC, las cuales  pretendían     movilizar     dinero,     drogas     y     armas     para    esa  organización.   

Así  las cosas, es evidente que el objetivo  del  concierto  traspasaba  las  fronteras  nacionales y que los comportamientos  constitutivos    del   mismo   tienen   evidente  carácter  transnacional,  de  manera,  entonces,  que  el  núcleo  de  la  actividad  así  desarrollada puede considerarse cometida en el  extranjero,  pues  el  artículo  14 del Código Penal establece que la conducta  punible  se  considera  realizada,  entre  otros  factores, en el lugar donde se  produjo   o   debió   producirse   el   resultado1.   

2. Validez formal de  la  documentación  presentada. La Cónsul de Colombia  en  Washington  autenticó  los documentos aportados en apoyo de la solicitud de  extradición  del ciudadano colombiano LUIS ALFREDO DAZA MORALES, de conformidad  con  el  artículo  259  del  Código  de Procedimiento Civil, así como con los  artículos  4 y 5 de la Resolución 2.201 de 1997, expedida por el Ministerio de  Relaciones Exteriores (folio 241, carpeta).   

Es  así  que  la  mencionada  funcionaria  certifica  la  firma de la  Auxiliar de Autenticaciones del Departamento de  Estado  de  los  Estados  Unidos  de  América,  quien  a  su vez avala la de la  Secretaria  de  Estado,  Condoleezza  Rice,  y  ésta  la rúbrica de Alberto R.  Gonzales,  Fiscal  General,  quien  certifica  la  de  Jason E. Carter, Director  Asociado  de  la  Oficina de Asuntos Internacionales, División de lo Penal, del  Departamento  de  Justicia  de los Estados Unidos, encargado de dar cuenta de la  autenticidad  de  las  declaraciones  juradas de Brian D. Skaret, Procurador del  Departamento  de  Justicia  de  los  Estados Unidos, y de Katarina Gikas, Agente  Especial  de la Oficina de Aplicación de la Ley de Administración y Aduanas de  los Estados Unidos (folios 138, 139, 237 a 240, carpeta).   

Fueron  aportados  como  documentos anexos y  debidamente  traducidos,  la  acusación n.° 06-20001-Cr-Lenard(s) dictada el 7  de  febrero de 2006 en la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito  Sur  de  Florida  contra  DAZA  MORALES  y otras personas, así como la orden de  arresto  de la misma fecha librada por esa Corte y las mencionadas declaraciones  juradas (folios 66, 72, 106, 168, 174, 206 y 236, carpeta).   

Así mismo, figuran las copias, traducidas en  debida  forma,  de  las  disposiciones penales del Código de los Estados Unidos  aplicables al caso (folios 108 a 115, 208 a 215, carpeta).   

Según  ese  recuento,  la  documentación  presentada  en  respaldo del pedido de extradición de LUIS ALFREDO DAZA MORALES  es formalmente válida.   

3.  Identidad plena  del   solicitado   en   extradición   LUIS   ALFREDO  DAZA  MORALES.  De  acuerdo con las notas diplomáticas 0091 y 0736, DAZA MORALES  es  ciudadano  colombiano, nacido el 1º de agosto de 1960 e identificado con la  cédula de ciudadanía  n.° 19.402.560.   

Al ser capturado, no sólo LUIS ALFREDO DAZA  MORALES   respondió  a ese nombre y se identificó con tal documento, sino  que  procedió  a  escribir el número de la citada cédula de ciudadanía en el  poder  que  otorgó para su representación en el presente trámite; además, en  este  asunto  no se puso en cuestión la identidad del requerido, por manera que  el requisito de su plena identidad se encuentra satisfecho.   

4.  Equivalencia de  la  providencia  proferida en el extranjero. En torno a  este  aspecto,  puede  señalarse  que  a pesar de la diferencia de los sistemas  procesales  de los países involucrados en el presente trámite de extradición,  la  acusación  proferida  por  las autoridades judiciales de los Estados Unidos  resulta  equivalente  a la resolución de acusación prevista en nuestras normas  procesales,  pues  contiene  una  narración sucinta de la conducta investigada,  con  especificación  de  las circunstancias de tiempo, modo y lugar; tiene como  fundamento    las   pruebas   practicadas   en   la   investigación;   califica  jurídicamente  la  conducta,  con  la  invocación de las disposiciones penales  aplicables,  y,  tal cual sucede cuando se profiere resolución de acusación en  nuestro  ordenamiento  interno,  marca  el  comienzo  del  juicio, en el cual el  acusado  tiene  la oportunidad de controvertir las pruebas y los cargos dictados  en su contra.   

5.  El principio de  la  doble  incriminación. Según señala el artículo  493-1  del  Código  de  Procedimiento Penal de 2004, la doble incriminación se  presenta   cuando   el   hecho  que  motiva  la  extradición  está  “previsto  como delito en Colombia y reprimido con una sanción  privativa   de   la   libertad  cuyo  mínimo  no  sea  inferior  a  cuatro  (4)  años”.   

La Corte ha señalado que para establecer si  la  conducta  que  se  le  imputa  al  requerido  en  el  país  solicitante  es  considerada  como  delito  en  Colombia, debe hacerse una comparación entre las  normas  que  allí  sustentan  la  sindicación,  con  las de orden interno para  establecer  si  éstas  también  recogen los comportamientos contenidos en cada  uno de los cargos.   

Una  confrontación  de  esa  naturaleza  se  realiza  con  la  normatividad  que  está  en  vigor  al  momento  de rendir el  concepto,   puesto  que  lo  emite  dentro  del  trámite  de  un  mecanismo  de  cooperación  internacional,  razón por la cual la aplicación del principio de  favorabilidad  que  podría  argüirse  como producto natural de la sucesión de  leyes  no  entraría  en  juego,  por  cuanto  las  domésticas  no  son las que  operarán  en  el  extranjero. Lo que a este propósito determina el concepto es  que,  sin  importar  la  denominación  jurídica,  el  acto desarrollado por el  ciudadano   cuya   extradición  se  demanda  sea  igualmente  considerado  como  delictuoso en el territorio patrio.   

5.1.    En    la    acusación    n.°  06-20001-Cr-Lenard(s)  emitida  el 7 de febrero de 2006 en la Corte Distrital de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur  de  Florida,  aparecen los cargos  formulados contra el requerido, de la siguiente manera:   

“INTRODUCCIÓN   

En   ocasiones   pertinentes   para  este  Auto:   

1.  La  República  de  Colombia  es  una  democracia  constitucional  multipartidista. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias  de   Colombia   (a   continuación   y   de   forma  abreviada  la  ‘FARC’)  es  una  organización  armada  y  violenta en la República de Colombia.   

2.  La  FARC está involucrada en conflicto  armado  contra  el  Gobierno  de  Colombia,  y  trata  de  desestabilizar  a los  gobiernos  municipales  colombianos matando a oficiales urbanos y amenazando con  ejecutar  a  otros.  La  FARC  es  responsable  de un gran número de muertes de  civiles  cada  año.  Los  bombardeos  al  azar de la FARC por todo el país han  causado cientos de muertes y heridas a civiles.   

3. Desde la aparición de las FARC en 1966,  la  FARC  se  ha  involucrado  en  actividad terrorista con asesinatos, tomas de  rehenes, y destrucción violenta de propiedades.   

4.  La FARC es una organización terrorista  extranjera  y  ha  sido así designada bajo el Título 8, Código de los Estados  Unidos,  Sección  1189,  por  el  Secretario  de Estados de los Estados Unidos,  inicialmente  en  octubre de 1997, y más recientemente el 2 de octubre de 2003.  A  resultas  de esta designación, proporcionar apoyo o recursos materiales a la  FARC  constituye  una  violación del Título 18, Código de los Estados Unidos,  Sección 2339B.   

5.  Los  representantes  y  miembros de una  organización  terrorista  no  son  admisibles  en  los Estados Unidos según el  Título      8,      Código     de     los     Estados     Unidos,     Sección  1182(a)(3)(B)(i)(IV)-(V).   

6.  Las  leyes y reglamentos de los Estados  Unidos  requieren  que  los  ciudadanos de Colombia obtengan una visa válida de  los  EE.UU.  antes de venir a los Estados Unidos de visita, para trabajar o para  residir.   

7. El Programa de Exención de Visas de los  EE.UU.  capacita  a  ciudadanos  de  ciertos  países a que viajen a los Estados  Unidos  de turismo o por negocios para estancias de 90 días o menos sin obtener  una  visa  de  EE.UU.,  bajo  el  Título 8, Código de Estados Unidos, Sección  1187(a).   

8.  España  es  miembro  del  Programa  de  Exención  de  visas de los EE.UU. bajo el Título 8, Código de Estados Unidos,  Sección  217  y  s.  Como  tales,  los  titulares  de  pasaportes españoles no  necesitan  obtener  una  visa  válida  de  los EE.UU. para entrar a los Estados  Unidos.   

9.       Una       ‘cédula’  es  un  término  español para una  tarjeta  nacional  de  identidad.  La  República  de  Colombia y España emiten  cédulas a sus poblaciones como prueba de identificación.   

(…)  

16. El acusado LUIS ALFREDO DAZA MORALES es  residente y ciudadano de Colombia.   

(…)  

JURISDICCIÓN Y COMPETENCIA  

20.  Todos  los acontecimientos alegados en  este  Auto  de Acusación tuvieron lugar dentro de la República de Colombia, la  República  de Panamá, y el Distrito Meridional de Florida, y según el Título  18,  Código  de  los Estados Unidos, Sección 3237(a), dentro de la competencia  del  Tribunal  de  Primera  Instancia  de  los  Estados  Unidos para el Distrito  Meridional de Florida.   

CARGO 1  

CONSPIRACIÓN   PARA  PROPORCIONAR  APOYO  MATERIAL  A  UNA  ORGANIZACIÓN  EXTRANJERA  DESIGNADA  TERRORISTA  FUERZAS ARMADAS REVOLUCIONARIAS DE COLOMBIA   

21.  Las Alegaciones Generales establecidas  arriba  en  los  párrafos  numerados del 1 al 19 de este Auto de Acusación son  realegadas  y  expresamente  incorporadas  al  presente  como  si  lo  fueran de  pleno.   

22. Comenzando por los alrededores del 25 de  mayo  de  2005,  y continuando has los (sic) los alrededores de la fecha de este  Auto,  en  el  Condado  de Miami-Dade, en el distrito Meridional de Florida y en  otros  lugares,  los acusados… y LUIS ALFREDO DAZA MORALES, alias ‘Fernando’,   a   sabiendas,   voluntaria   e  ilegítimamente  se  unieron, conspiraron, confabularon, y acordaron entre sí y  con  otras  personas conocidas y desconocidas por el Gran Jurado a proporcionar,  con  conocimiento,  apoyo y recursos materiales, a saber, servicios financieros,  documentación  e  identificación  falsas, armas, personal, y transporte, a una  organización  extranjera  designadas  terrorista,  a saber, las Fuerzas Armadas  Revolucionarias  de  Colombia,  en  violación  del  Título  18, Código de los  Estados Unidos, Sección 2339(B)(a)(1).   

PROPÓSITO DE LA CONSPIRACIÓN  

23.  Era  el  propósito  y el objeto de la  conspiración  de  los  acusados  y  de  sus  co-conspiradores  el  de asistir a  personas  a  las que creían ser miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias  de  Colombia  para  que  viajaran  y  entraran  a  los  Estados  Unidos, y el de  ayudarlos  a  blanquear  dinero,  comprando  y  vendiendo  drogas  y adquiriendo  armas.   

FORMAS Y MEDIOS  

La  forma  y  los  medios por los cuales lo  acusados,  y  sus conspiradores no procesados, tanto conocidos como desconocidos  por  el  Gran  Jurado,  trataron  de  realizar  el  objeto  de  la conspiración  constaban, entre otras cosas, de lo siguiente:   

24.  Procuraron  y  suministraron  emitir  pasaportes   españoles   falsificados   y   otros   documentos   españoles  de  identificación  para  proporcionar  nuevas identidades a las personas a las que  creían ser miembros de la FARC.   

25.  Compraron  billetes de líneas aéreas  comerciales  para  personas  a  las  que  creían  ser  miembros de la FARC para  encubrir   la   verdadera   identidad   e   itinerario   de   viaje   de  dichas  personas.   

26. Organizaron el paso inadvertido por los  Aeropuertos  Internacionales  de Panamá, Ciudad de Panamá y Bogotá, Colombia,  para personas a las que creían ser miembros de la FARC.   

27.  Presentaron y se prestaron a presentar  contactos,  incluso  compradores de droga a granel, blanqueadores de dinero, y a  traficantes  de  armas,  a  personas  a  las  que  creían  ser  miembros  de la  FARC.   

ACTOS MANIFIESTOS  

28.  Para completar la conspiración y para  cumplir  con  su  propósito,  uno  o  más entre los conspiradores cometieron y  causaron  que se cometiera por lo menos uno de los siguientes actos manifiestos,  entre  otros, en la República de Colombia, la República de Panamá, el Condado  de   Miami-Dade,   en   el   Distrito   Meridional   de   Florida   y  en  otros  lugares:   

(…)  

Apoyo Material Proporcionado a ‘Henri’,             ‘John         Jairo’,             ‘Luis        Carlos’      y      a      ‘José        Manuel’.   

(…)  

59.  Hacia el 29 de septiembre de 2005, en  Bogotá,  Colombia…, y LUIS ALFREDO DAZA MORALES se reunieron con ‘John         Jairo’, quien les dijo que él y sus socios  iban  a  viajar  a  los  Estados Unidos para traer dinero de la FARC de vuelta a  Colombia.   

60.  Hacia el 29 de septiembre de 2005, en  Bogotá,  Colombia,  LUIS  ALFREDO  DAZA  MORALES  se  reunió  con ‘Henri’  para  explicarle  que  iba  a hacer  arreglos  para  comprobar  si  los nombres en los pasaportes de los asociados de  ‘Henri’    estaban    en   la   lista   de  INTERPOL.   

Todo  ello  en  violación del Título 18,  Código de los EE.UU., Sección 2339B.   

CARGOS 3-5  

APOYO   MATERIAL   A  UNA  ORGANIZACIÓN  EXTRANJERA   DESIGNADA  TERRORISTA  (FUERZAS  ARMADAS  REVOLUCIONARIAS DE COLOMBIA)   

82. El Gran Jurado reitera e incorpora por  referencia  en  la  presente  los  párrafos  enumerados  del  1  al  19  de las  Alegaciones  Generales  y  los  párrafos  48 a 79 del Cargo Uno de este Auto de  Acusación.   

83. Comenzando hacia los alrededores del 25  de  mayo  de 2005, y continuando hasta los alrededores de este Auto, en Bogotá,  Colombia,  en  el Condado de Miami-Dade, en el Distrito Meridional de Florida, y  en   otros   lugares,  los  acusados…  y  LUIS  ALFREDO  DAZA  MORALES,  alias  ‘Fernando’,  respectivamente se asistieron y se  alentaron  entre  sí y a otros conocidos y desconocidos por el Gran Jurado, con  conocimiento  intentaron  proporcionar  apoyo  y  recursos  materiales, a saber,  servicios  financieros, documentación e identificación falsas, armas, personal  y  transporte, a una organización extranjera designada terrorista, a saber, las  Fuerzas   Armadas  Revolucionarias  de  Colombia,  en  cuanto  ejecutaron  actos  afirmativos  para  conseguir  entrada  ilegal  dentro  de  los Estados Unidos de  viajeros,  a  los que creían ser miembros de la FARC, y que se hallaban bajo la  dirección  de  otra  persona  a  la  que  creían  ser  un líder de la FARC, y  ofrecieron    asistirles   a   blanquear   dinero   y   a   comprar   drogas   y  armas,   

                                           CARGO                                               PERSONA  EXTRANJERA      

1. ‘JOHN         JAIRO’   

2. ‘LUIS        CARLOS’   

3. ‘JOSÉ        MANUEL’     

Todo  ello  en  violación del Título 18,  Código  de  los  Estados Unidos, Sección 2339B(a)(1), y el Título 18, Código  de los Estados Unidos, Sección 2(a).   

CARGO 7  

CONSPIRACIÓN  PARA COMETER CONTRABANDO DE  EXTRANJEROS   

86. El Gran Jurado reitera e incorpora por  referencia  en  la  presente  los  párrafos  enumerados  del  1  al  19  de las  Alegaciones  Generales  y  los  párrafos  28 a 79 del Cargo Uno de este Auto de  Acusación.   

87. Comenzando hacia los alrededores del 25  de  mayo  de 2005, y continuando hasta los alrededores de la fecha de este Auto,  en  el  Condado  de Miami-Dade, en el Distrito Meridional de Florida, y en otros  lugares,  los  acusados…  y  LUIS  ALFREDO  DAZA  MORALES,  alias ‘Fernando’,  con conocimiento, voluntariamente,  e  ilegalmente se unieron, conspiraron, confabularon y acordaron entre sí y con  otros  conocidos y desconocidos por el Gran Jurado en cometer delitos contra los  Estados Unidos, a saber:   

a.  a  traer  e intentar de traer personas  extranjeras  a  los Estados Unidos, con el objetivo de obtener ventaja comercial  y  ganancias  financieras  personales,  sabiendo  pero  en  imprudente  falta de  consideración  del hecho de que dichas personas extranjeras no habían recibido  autorización  oficial  previa  para  venir,  entrar  o  residir  en los Estados  Unidos,  sin perjuicio de cualquier acción oficial que hubiera sido tomada más  adelante  en  relación a dichas personas extranjeras, en violación del Título  8, Código de los Estados Unidos, Secciones 1324(a)(2)(B)(ii); y   

b.  con  conocimiento  apoyar  e inducir a  personas  extranjeras  a  que  viniera,  entraran,  y  residieran en los Estados  Unidos,  sabiendo  pero  en  imprudente falta de consideración del hecho de que  dicha  llegada,  entrada  y residencia constituía y sería una violación de la  ley,  con  el  objetivo  de  tener  ventaja  comercial  y  ganancias financieras  personales,  en  violación  del  Título  8,  Código  de  los  Estados Unidos,  Secciones 1324(a)(1)(A)(iv) y 1324(a)(1)(B)(i);   

Todo  ello  en  violación del Código 18,  Código de los Estados Unidos, Sección 371.   

(…)  

CARGOS 10-12  

CONTRABANDO   DE   PERSONAS  EXTRANJERAS  TRAER  A  EXTRANJEROS  A  LOS  EE.UU.  CON  AFÁN  DE  LUCRO   

92. El Gran Jurado reitera e incorpora por  referencia  en  la  presente  los  párrafos  enumerados  del  1  al  19  de las  Alegaciones  Generales  y  los  párrafos  48 a 79 del Cargo Uno de este Auto de  Acusación.   

93.  Hacia las fechas indicadas debajo, en  el  Condado  de  Miami-Dade,  en  el  Distrito Meridional de Florida, y en otros  lugares,  los  acusados…  y  LUIS  ALFREDO  DAZA  MORALES,  alias ‘Fernando’,  respectivamente se asistieron y se  alentaron  entre  sí y a otros conocidos y desconocidos por el Gran Jurado, con  conocimiento  intentaron  traer  y  trajeron  personas extranjeras a los Estados  Unidos,  tal  como se establece debajo en los cargos 9 a 11 (sic), con el fin de  obtener  una  ventaja  comercial  y  ganancia  financiera  privada,  sabiendo  e  ignorando  imprudentemente  el  hecho  de  que  dichas  personas  extranjeras no  habían  recibido  autorización  oficial  para  venir, entrar, o residir en los  Estados  Unidos,  sin  perjuicio  de cualquier acción oficial que pudiera haber  sido     tomada     posteriormente    en    relación    a    dichas    personas  extranjeras.   

        CARGO                    PERSONA  EXTRANJERA                       FECHA   

10                  ‘John         Jairo’                                                 21 de noviembre de 2005   

11                  ‘Luis        Carlos’                                                 24  de  noviembre de 2005   

12                  ‘José        Manuel’                                   27 de noviembre de 2005   

Todo  ellos  en  violación del Título 8,  Código  de  los  Estados  Unidos,  Sección  1324(a)(2)(B)(ii),  y  Título 18,  Código de los Estados Unidos, Sección 2(a).   

CARGOS 13-15  

CONTRABANDO   DE   PERSONAS  EXTRANJERAS  APOYAR  A  INDUCIR  A  QUE  EXTRANJEROS  VENGAN A LOS  EE.UU.   

94. El Gran Jurado reitera e incorpora por  referencia  en  la  presente  los  párrafos  enumerados  del  1  al  19  de las  Alegaciones  Generales  y  los  párrafos  48 a 79 del Cargo Uno de este Auto de  Acusación.   

95.  Hacia las fechas indicadas debajo, en  el  Condado  de  Miami-Dade,  en  el  distrito Meridional de Florida, y en otros  lugares,   los  acusados…y  LUIS  ALFREDO  DAZA  MORALES,  alias  ‘Fernando’,   

Respectivamente  se asistieron y alentaron  entre  sí  y  a  otros  conocidos  y  desconocidos  por  el  Gran  Jurado,  con  conocimiento  apoyaron  e indujeron a personas extranjeras, como se establece en  los  cargos  13  a  15,  para que vinieran, entraran y residieran en los Estados  Unidos,  sabiendo  e  ignorando  imprudentemente  el hecho de que dicha llegada,  entrada  y  residencia  eran y constituirían un violación (sic) de la ley, con  el   fin   de   conseguir   una   ventaja   comercial  y  ganancias  financieras  privadas:   

        CARGO                    PERSONA  EXTRANJERA                       FECHA   

        13                                    ‘John         Jairo’                                              21 de  noviembre de 2005   

        14                                    ‘Luis        Carlos’                                              24 de  noviembre de 2005   

        15                                    ‘José        Manuel’                                     27 de noviembre de 2005   

Todo  ello  en  violación  del Título 8,  Código  de  los  Estados  Unidos,  Sección  1324(a)(1)(A)(iv),  y  Título 18,  Código     de     los     Estados     Unidos,     Sección    2(a).”   

De  acuerdo con el Título 18, Sección 371  del  Código  de  Estados  Unidos  que  en  copia obra en el expediente, bajo el  epígrafe   de   “Conspiración  para  Cometer  un  Delito”,  “Si dos o  más  personas  conspiran  bien  sea  para  cometer un delito contra los Estados  Unidos…  y  una  o  más  de  dichas personas lleva a cabo cualquier acto para  realizar  el  objeto  de  la  conspiración,  cada  una  será multada bajo este  título   o  encarcelada  por  no  más  de  cinco  años,  o  ambos.”   

Los  delitos  objeto  de  la  conspiración  están  previstos  en la Sección 233B del Título 18 del Código de los Estados  Unidos  que  define el delito de “Proporcionar Apoyo  Material   o  Recursos  a  Organizaciones  Extranjeras  Designadas  Terroristas”    de    la    siguiente    manera.   “(a)           Actividades          prohibidas          –  (1)  Conducta  ilegal  –   Toda   persona  que  a  sabiendas  proporcione   apoyo   o  recursos  materiales  a  una  organización  terrorista  extranjera,  o intente o conspire para hacerlo, será penada bajo este título o  encarcelada  por menos de 15 años o ambos… Para quebrantar este párrafo, una  persona  debe  tener  conocimiento  de que la organización es una organización  designada  terrorista  (como  se  define  en  la  subsección  (g)(6)),  que  la  organización  se ha involucrado o se involucra en actividad terrorista (como se  define  en la sección 212 (a)(3)(B) de la Ley de Inmigración y Ciudadanía), o  que  la  organización  se  ha involucrado o se involucra en terrorismo (como se  define  en  la  sección  140(d)(2)  de  la  Ley  de Autorización de Relaciones  Extranjeras,       Años       Fiscales      1988      y      1989).”   

El  Título  18,  Código  de  los  Estados  Unidos,  Sección  2339  A  (b)(1)  consagra  la  definición  de  la expresión  apoyo  material  y recursos,  así:       “el      término      ‘apoyo material y recursos’ significa toda propiedad, tangible o  intangible,  o  servicio,  incluso  de  moneda  o  instrumentos  monetarios o de  títulos   financieros,   servicios   financieros,  alojamiento,  entrenamiento,  consejo  o  asistencia  pericial,  escondites,  documentación o identificación  falsa,   equipo   de   comunicaciones,  edificios,  armas,  materiales  letales,  explosivos,  y  personal  (1  o más personas que pueden ser o incluir la propia  persona),  y  transporte,  excepto medicinas y materiales religiosos”.   

A su vez, la Sección 1324(a)(2)(B)(ii) del  Título   8  del  Código  de  los  Estados  Unidos,  se  ocupa  del  delito  de  Contrabando  de  Personas  Extranjeras  –Traer  Extranjeros  a  los EE.UU. con  Afán    de    Lucro,   de   la   siguiente   manera:  “(a)   Penas  Criminales  (2)  Toda  persona  que,  sabiendo  o  temerariamente  ignorando el hecho de que una persona extranjera no  ha  recibido  autorización  oficial previa para venir, entrar, o residir en los  Estados  Unidos,  trae  o  intenta traer a los Estados Unidos de cualquier forma  que  sea, a dicha persona extranjera, sin perjuicio de cualquier acción oficial  que  pueda  ser  tomada  posteriormente en relación a dicha persona extranjera,  será,  por  cada  persona  extranjera  en relación a la cual una violación de  este    párrafo    tiene    lugar   –  (A)  multada  de  acuerdo  con el Título 18 o encarcelada por no  más   de   un   año   o   ambos;   o   (B)   en   el   caso   de  –  (ii)  un delito cometido con motivo  de  obtener  ventaja  comercial o ganancia financiera particular… multada bajo  el  Título  18  y  será  encarcelada,  en  el  caso  de  una primera o segunda  violación  del  párrafo…  (B)(ii),  por no menos de 3 ni más de 10 años, y  por  cualquier otra violación, a no menos de 5 ni más de 15 años.”   

El  título  8  del  Código de los Estados  Unidos  en  su  Sección 1324(a)(1)(A)(iv), al tratar del delito de Contrabando      de      Personas      Extranjeras     –  Apoyar  o  Atentar  que Extranjeros  Vengan    a    EE.UU.,    establece:    “(a)  Penas  Criminales  (1)(A)  Toda  persona  que  –  (iv)  apoye o aliente a una persona  extranjera  a que venga, entre, o resida en los Estados Unidos, con conocimiento  o  temerariamente ignorando el hecho de que dicha llegada, entrada, o residencia  es  o  lo  será en violación de la ley… será castigada como lo establece el  subpárrafo  (B).  (B)  Una  persona que quebranta el subpárrafo (A) será, por  cada  persona  extranjera  en  relación  a la cual dicha violación tiene lugar  –  (i) en el caso de una  violación  del subpárrafo… (a)(iv) en la que el delito se cometió con afán  de  ventaja  comercial o ganancia financiera particular, multada bajo el Título  18, encarcelada por no más de 10 años, o ambos.”   

Los  cargos formulados contra DAZA MORALES,  concretados  en  la  conspiración  entre  varias  personas para cometer delitos  (para  suministrar  apoyo  material  a una organización extranjera terrorista y  para  cometer  contrabando  de  extranjeros),  tienen  su  correspondencia en el  Código  Penal  colombiano.  En  efecto, el artículo 340 de la Ley 599 de 2000,  modificado  por  el  8º  de  la  Ley  733  de  2002, tipifica el concierto para  delinquir  al  sancionar  con  prisión  de  tres  a  seis años “Cuando    varias    personas    se    conciertan    para    cometer  delitos”.  La  prisión  será  de seis a doce años  cuando  el concierto sea, entre otros delitos, para organizar, promover, armar o  financiar  grupos  armados  al margen de la ley, de acuerdo con el inciso 2º de  esa  disposición.  En virtud del artículo 14 de la Ley 890 de 2004, el mínimo  de la pena asciende a ocho años de prisión.   

Como  lo  ha dicho la Corte reiteradamente,  conspirar  como concertar envuelven la idea de acordar voluntades para adelantar  precisas  actividades  y  obtener  un  fin,  el cual sería, en este caso, el de  cometer  tráfico  de  personas y de suministrar apoyo material a organizaciones  terroristas.   El  vocablo  concertar,  según  su  tercera  acepción  vista en el Diccionario de la Lengua  Española,  Vigésima  Primera  Edición,  significa  pactar,  ajustar,  tratar,  acordar  un negocio, razón por la cual las dos formas de concierto, la nacional  y  la  estadounidense,  guardan  similitud,  pues  consisten  en  el  acuerdo de  voluntades entre varias personas para perpetrar delitos.   

Además, el artículo 341 del Código Penal  tipifica  el delito de entrenamiento para actividades ilícitas, de la siguiente  manera:  “El  que  organice,  instruya,  entrene  o  equipe  a  personas  en  tácticas,  técnicas o procedimiento militares para el  desarrollo  de  actividades terroristas… incurrirá en prisión de quince (15)  a  veinte  (20)  años  y en multa de mil (1.000) a veinte mil (20.000) salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes”.  Según  el  citado  artículo  14  de la Ley 890 de 1993, el mínimo de la pena privativa de  la libertad para tal conducta punible es de veinte años.   

La   correspondencia  de  la  imputación  extranjera   de   la   conspiración  para  suministrar  apoyo  material  a  una  organización  extranjera designada terrorista y el concreto apoyo material a la  misma,  con  las  figuras  típicas  de concierto para delinquir y entrenamiento  para  actividades  ilícitas,  surge  del  hecho  de  que  en la acusación n.°  06-20001-Cr-Lenard(s)  se  precisa que algunos miembros del concierto ofrecieron  a  los  supuestos  integrantes  de  las  FARC  armas  y  aeronaves, lo mismo que  prometieron   contactos   con   otras  personas  para  que  contrabandearan  con  estupefacientes,  blanquearan  dinero  de  la  organización  armada  ilegal  en  Estados  Unidos  y  en  Europa, así como con algunos conocedores de actividades  paramilitares  en  Nueva  York,  gama  de  conductas  dirigidas  al equipamiento  militar del grupo para desarrollar actos terroristas.   

El  hecho de que en la acusación de marras  no  se  especifiquen  actos  concretos  de  apoyo realizados por DAZA MORALES no  significa  que  en  Colombia  no  se  le  podría  imputar tal conducta, pues de  acuerdo  con  el  artículo  29  del  Código  Penal,  inciso 2º, son coautores  “los  que,  mediando  acuerdo  común,  actúan con  división  del trabajo criminal atendiendo la importancia del aporte”.   

De  la  misma  manera, el artículo 188 del  Código  Penal,  modificado  por el 1º de la Ley 747 de 2002 tipifica el delito  de  tráfico  de  personas,  así: “El que promueva,  induzca,  constriña,  facilite,  financie,  colabore  o de cualquier otra forma  participe  en  la  entrada o salida de personas del país sin el cumplimiento de  los  requisitos  legales,  con  el  ánimo de lucrarse o cualquier otro provecho  para  sí  o  para  otra  persona, incurrirá en prisión de seis (6) a ocho (8)  años  y multa de cincuenta cien salarios mínimos legales mensuales vigentes al  momento de la sentencia condenatoria”.   

6. Habiéndose constatado el cumplimiento de  todos  los  requisitos señalados en el Código de Procedimiento Penal, la Corte  conceptuará  favorablemente  a  la  extradición  del ciudadano colombiano LUIS  ALFREDO DAZA MORALES.   

7.  Reunidos en su totalidad los requisitos  previstos  en  el  Código de Procedimiento Penal, la Corte Suprema de Justicia,  Sala  de Casación Penal, CONCEPTUA FAVORABLEMENTE al pedido de extradición del  ciudadano   colombiano   LUIS  ALFREDO  DAZA  MORALES,  cuyas  notas  civiles  y  condiciones  personales fueron constatadas en el cuerpo de este pronunciamiento,  conforme  con  la nota verbal n.° 0736 del 24 de marzo de 2006, suscrita por la  Embajada  de  los Estados Unidos de América, por los cargos número 1, 3, 4, 5,  7  y  10  a 15 a él imputados en la  acusación n.° 06-20001-Cr-Lenard(s)  dictada  7  de  febrero de 2006 en la Corte Distrital de los Estados Unidos para  el Distrito de Sur de Florida.   

7.1 Le corresponde al Gobierno Nacional, en  caso  de  que  conceda la entrega requerida, condicionar la extradición a que a  DAZA  MORALES  no  se  le  imponga  prisión  perpetua por estar prohibida en el  artículo  34  de  la  Constitución Política, así como imponer las exigencias  que  considere  oportunas  para  que se observe ese precepto constitucional, y a  fin  de  que  LUIS  ALFREDO  DAZA  MORALES  no  vaya  a ser juzgado por un hecho  anterior   al   que  motiva  la  extradición  (artículo  494  del  Código  de  Procedimiento  Penal  de  2004),  ni  sometido  a  tratos  crueles,  inhumanos o  degradantes,  lo  mismo  para  que se reconozca en el país reclamante el tiempo  que  el  requerido  ha  permanecido  privado  de  la libertad por razón de este  trámite, en caso de que llegue a ser condenado.   

7.2. Del mismo modo es preciso advertir que  como  el  instrumento  de  la  extradición  entre  Estados Unidos de América y  Colombia  se  rige,  en  ausencia de un instrumento internacional que regule los  motivos  de  procedencia,  requisitos,  trámite  y  condiciones, por las normas  contenidas  en  la  Constitución  Política  (artículo  35) y en el Código de  Procedimiento  Penal  (artículos 490 a 514 de la Ley 906 de 2004), cuando recae  sobre      ciudadanos      colombianos      por      nacimiento     –si  es  pasiva-,  es  imperioso que el  Gobierno  Nacional  haga las exigencias que estime convenientes en aras a que en  el  país reclamante se le reconozcan todos los derechos y garantías inherentes  a  su  calidad  de  colombiano  y de procesado, en especial las contenidas en la  Carta  Fundamental y en el denominado bloque de constitucionalidad, es decir, en  aquellos  convenios  internacionales  ratificados  por  Colombia que consagran y  desarrollan  derechos  humanos  (artículo  93 de la Constitución, Declaración  Universal  de Derechos Humanos, Convención Americana de Derechos Humanos, Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos),  en  virtud  del  deber de  protección  a  esos derechos que para todas las autoridades públicas emana del  artículo 2º ibídem.   

Los  condicionamientos  en cuestión tienen  carácter  imperioso,  porque  la  extradición  de  un ciudadano colombiano por  nacimiento,  cualquiera  sea  el  delito  que  dio lugar a su entrega a un país  extranjero,  no  implica  que  pierda su nacionalidad ni los derechos que le son  anejos  a  tal  calidad.  Por  tanto, el deber de protección de las autoridades  colombianas  se  extiende  a  tal  punto,  que  han  de  vigilar que en el país  reclamante  se le respete los derechos y garantías tal como si fuese juzgado en  Colombia.  A lo que renuncia el Estado que accede a la entrega de un connacional  es  a  ejercer  su  soberanía  jurisdiccional, de modo que en tanto aquél siga  siendo  súbdito  de  Colombia,  conserva  a  su  favor todas las prerrogativas,  garantías  y  derechos  que emanan de la Constitución y la ley, en particular,  aquellos  que se relacionan con su calidad de procesado y que tienen que ver con  la dignidad humana.   

Por  esa  razón,  de  conformidad  con  lo  establecido  por  el  artículo 189-2 de la Constitución Política, al Gobierno  Nacional,  en  cabeza  del  señor  Presidente  de  la  República  como supremo  director  de  la política exterior y de las relaciones internacionales, le  corresponde  hacer  estricto  seguimiento  del  cumplimiento por parte del país  requirente  de  los  condicionamientos  atrás  referenciados y establecer, así  mismo,  las  consecuencias  de su inobservancia (cfr. concepto del 23 de febrero  de 2005, radicación n.° 22.375).   

La  Secretaría de la Sala comunicará este  concepto  al  solicitado LUIS ALFREDO DAZA MORALES y demás intervinientes en el  trámite de extradición.   

Devuélvase el expediente al Ministerio del  Interior y de Justicia para lo de su competencia.   

Comuníquese.  

MAURO   SOLARTE   PORTILLA   

Excusa  justificada   

SIGIFREDO         ESPINOSA  PÉREZ                     ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

ÁLVARO      ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN                  MARINA PULIDO DE BARÓN      

Aclaración de voto  

                  

      JORGE    LUIS    QUINTERO  MILANÉS                              YESID RAMÍREZ BASTIDAS     

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                                JAVIER ZAPATA ORTIZ   

                  TERESA RUIZ NÚÑEZ   

Secretaria  

ACLARACIÓN DE VOTO  

(Extradición 25.338)  

Aclaro el voto porque, como lo expresé en  la  Sala  respectiva,  no  estoy  de acuerdo con la referencia que se hace a los  Convenios sobre derechos humanos.   

En otras ocasiones, he dicho lo siguiente,  que hoy reitero:   

He  aclarado el voto en lo relacionado con  la  afirmación  que  se  hace  consistente  en que el país requirente debe dar  aplicación  al  contenido  de  la Convención Americana de Derechos Humanos y a  los    Pactos    Internacionales   sobre   derechos   civiles,   económicos   y  políticos.   

En  materia  de extradición, no veo cómo  Colombia  pueda  decir a los Estados Unidos, que no ha  ratificado  tales  Convenios,  que  con fundamento en  ellos,    por    ejemplo,    tiene    que   buscar   la   resocialización   del  condenado.   

Desde  luego,  esto  no  significa  que el  Estado  requirente  pueda  desconocer  los  derechos  y  garantías ecuménicas,  reconocidas por la generalidad de los pueblos democráticos.   

Que sea necesario establecer condiciones a  los  países solicitantes, nadie lo puede discutir, como tradicionalmente, desde  siempre, lo ha hecho la Corte Suprema de Justicia.   

Pero  de ahí a imponer al peticionario la  sujeción  a disposiciones que se ha abstenido de ratificar, es imposible, salvo  que,  claro  está,  vulnere  flagrantemente  la esencia de aquella normatividad  general y universal.   

Álvaro Orlando Pérez Pinzón  

14-09-2006  

    

1 Corte  Suprema  de  Justicia,  Concepto  de  extradición  del  15  de  agosto de 2006,  radicación 25.713.     

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