25144(01-08-06)-1

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 25144  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE   LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado  acta N°   079   

Bogotá,  D. C.,  primero (1) de agosto  de dos mil seis (2006).   

V    I   S   T   O  S   

Corresponde  a  la Corte conceptuar sobre la  solicitud   de   extradición   del    ciudadano   colombiano  DIEGO  JARAMILLO,  elevada por el Gobierno  de los Estados Unidos de América.   

L  A     S O L I C I T U D   

1.     Mediante    oficio   número  OFI06-3548-DIJ-0100  del  16 de febrero de 2006, el Ministerio del Interior y de  Justicia  comunicó  a  esta  Sala  de  la  Corte que el Gobierno de los Estados  Unidos  de  América,  por  conducto  de su Embajada en Colombia y mediante Nota  Verbal  número  0368  del  10  de febrero de 2006, solicitó en extradición al  ciudadano   colombiano   Diego  Jaramillo,  capturado  el  14  de  diciembre  de  2005, en cumplimiento de la  resolución  del  7  de diciembre anterior, expedida por la Fiscalía General de  la Nación.   

2.  La normatividad que rige al presente  trámite  es  la  contemplada  en el  Capítulo III, Título I, Libro V del  Código  de  Procedimiento Penal, en la  medida que no existe en el momento  convenio  aplicable  que regule el  asunto, como así lo conceptuó el Jefe  de  la  Oficina  de Asesoría Jurídica del Ministerio de Relaciones Exteriores,  según oficio número OAJ.E. 0277 del 13 de febrero de 2006.   

3.  Los acontecimientos fácticos objeto  de  la  investigación  e  imputación  de  los  cargos formulados en su contra,  motivo  de  la  solicitud de extradición, fueron sintetizados en la Nota Verbal  número   0386   del   10   de   febrero    de   2006   de   la   siguiente  manera:   

“La evidencia en  este  caso  indica  que  entre  mayo de 2002 y el 27 de julio de 2002, Jaramillo  actuó  como  intermediario para un acusado que coopera en el caso (‘CD’)   en   discusiones   para   vender  cantidades   múltiples   de   kilogramos   de  cocaína  a  varios  informantes  confidenciales            (CI’s’). Entre el  29  de  julio  de  2002  y el 6 de agosto de 2002, CD fue grabado legalmente por  varios    CI’s   cuando  discutía  su  habilidad  para vender múltiples cantidades de cocaína. El 6 de  agosto  de 2002, Jaramillo y CD fueron a reunirse con un CI en un parqueadero en  el  Condado  de  Braward,  Florida, para vender aproximadamente 25 kilogramos de  cocaína  por  US  $14.000  dólares  por  kilogramo. Mientras Jaramillo y el CI  esperaban,  CD  fue a recoger la cocaína, y traerla al lugar de la reunión. El  carro  de  CD  fue detenido por oficiales de las fuerzas del orden en la vía de  regreso  al lugar de la reunión, y 20 kilogramos de cocaína fueron encontrados  en  el  baúl,  e  incautados por los oficiales de la fuerza del orden. Otros 68  kilogramos  de  cocaína fueron encontrados e incautados por los oficiales de la  fuerza  del  orden  en  la residencia de CD, además de un libro de contabilidad  sobre  los  narcóticos,  el  cual  indicaba  cuál  era  el  pago  esperado por  Jaramillo  por actuar como intermediario en el negocio de los narcóticos. Allá  en  el parqueadero, Jaramillo y CI hablaron, — en conversación que fue grabada  legalmente  –  sobre  por  qué  CD  no  regresaba.  Finalmente,  ellos  se  enteraron  del  arresto de CD.  Jaramillo  fue  grabado legalmente en tres conversaciones adicionales acusando a  los   CI’s  de  robarse  cocaína. CD fue condenado y testificará en contra de Jaramillo.   

“Todas  las  acciones  adelantadas  por el  acusado  en  este   caso  fueron  realizadas  con  posterioridad  al  17 de  diciembre de 1997”.   

4.   La  documentación remitida por el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América  que  sustenta  la solicitud de  extradición    del    ciudadano   colombiano   Diego  Jaramillo, es la siguiente:   

4.1.   Copia de la Acusación  N°  03-20209  Cr. UNGARO -BENAGES del 7  marzo de 2003, por medio de la cual el  Tribunal  de   Distrito  de  los  Estados  Unidos  Distrito  Meridional  de  Florida,  acusó,  entre otros, a  Diego Jaramillo  de los  siguientes cargos:   

“Cargo  Uno:    Concierto   para  distribuir  cinco  kilogramos  o  más  de  cocaína (sustancia controlada de la  Lista  I)  lo  cual es contra del Título 21, Sección 841(a) (1) del Código de  los  Estados  Unidos,  en violación del Título 21, Secciones 841 (b) (1) (A) y  846 del Código de los Estados Unidos; y   

“Cargo  Dos:  Intento  de distribuir cinco  Kilogramos  o  más  de  cocaína  (sustancia  controlada  de  la  Lista II), en  violación  del  Título 21, Secciones (41 (a) (I) y 841 (b) (1) (A) del Código  de  los  Estados Unidos, y del Título 18, Sección 2 del Código de los Estados  Unidos”.   

4.2.   También se allegó copia de las  declaraciones  juradas  de Bárbara Jean Throne, Asistente Fiscal de los Estados  Unidos  de  América,  Distrito  Meridional  de Florida, y de Joseph Fernández,  Agente  Especial  del Departamento para el Control de Estupefacientes (DEA), las  que    respaldan    la    acusación   contra   Diego  Jaramillo.   

La   primera   de   las   nombradas,   esto   es,   Bárbara  Jean  Throne,  incorpora  en    su    declaración    la   descripción   y   vigencia   de   los  tipos  penales imputados  en   el   pliego   acusatorio   y   una  síntesis  de   los    hechos,    de   la   actuación   procesal   y     de     los     cargos     atribuidos     al   solicitado  en extradición.   

Por  su  parte,  el Agente Joseph Fernández  relata,  de  manera  pormenorizada,   los   hechos   objeto   de    juzgamiento    ante    el    citado   Tribunal   y  la  participación  en  los mismos por parte del requerido en extradición, respecto  de quien suministra la información necesaria sobre su identidad.   

4.3.   Así  mismo,  se informó que el  solicitado,  Diego Jaramillo,  “     también    conocido    como    ‘Diego         Pirri’,  también conocido como ‘Pirri’, es ciudadano colombiano, nacido el 5  de   septiembre   de   1966.   Es   portador   de   la  cédula  colombiana  N°  16.283.509”.   

4.4.     Se     adjuntó   copia    del    texto    de   las   disposiciones   del    Código   de  los   Estados   Unidos   que   se   afirman   fueron   infringidas  por  el solicitado  en    extradición    y    que   se   encontraban   vigentes      para      la      época      de      los  hechos.   

4.5.  Finalmente, se incorporó copia de  la  orden  de  arresto proferida en contra del  requerido en extradición y  dictada  por  el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos, Distrito Meridional  de Florida.   

PERÍODO    PROBATORIO   

Las partes no solicitaron pruebas ni la Corte  consideró necesario  decretar alguna de oficio.   

ALEGATO DE LA DEFENSORA  

Manifiesta  que los presupuestos de la plena  identidad  del  solicitado  en extradición y la validez de la documentación se  cumplen  a  cabalidad.  No obstante, aduce  que quiere dejar constancia que  no  está  de  acuerdo  con  la  extradición  de  nacionales, puesto que no hay  tratado suscrito en donde se consagre la reciprocidad.   

Finalmente,  depreca que en el evento en que  se  emita  concepto favorable se realicen las siguientes recomendaciones: que su  defendido  no  será condenado a cadena perpetua; que no será sometido a tratos  crueles,  degradantes  o  inhumanos  y  que  tendrá un juicio imparcial y se le  tendrá como pena el tiempo que estuvo detenido en Colombia.   

ALEGATO  DE LA   PROCURADORA  TERCERA   

DELEGADA  PARA   LA  CASACIÓN  PENAL   

La  representante  del  Ministerio Público,  después   de   relacionar  el  trámite  y  los  documentos  allegados  a  este  diligenciamiento,  dice  que  la  documentación remitida cumple “el  requisito  de la equivalencia de la providencia proferida por la  autoridad  extranjera  con  la  resolución  de  acusación  en  la legislación  interna,  así  como  la  validez  formal  de  la  documentación enviada por la  embajada  de  los EE.UU., con lo que la Procuradora Delegada encuentra cumplidos  estos dos requisitos”.   

Acota  que  teniendo en cuenta las conductas  descritas  en  el  indictment,  así  como  las  normas de Estado requirente, se  advierte  que  en  nuestra legislación tienen equivalencia y están sancionadas  con  una  pena  privativa  de  la  libertad superior a cuatro años en los tipos  penales  de  concierto  para realizar actividades de narcotráfico tipificado en  el  artículo  340  del  Código  Penal  y 376 ibidem que contempla el tráfico,  fabricación  o  porte  de estupefacientes, ésta última en grado de tentativa.   

De ahí que considere cumplido el presupuesto  de la doble incriminación.   

En  lo  atinente  al  principio  de la plena  identidad  de  la  persona  reclamada  en extradición, anota que con base en la  documentación  allegada  por  la vía diplomática al trámite de extradición,  que  reseña, se concluye que no existe dificultar para establecerla, motivo por  el cual también en este evento se satisface dicho presupuesto.   

De  otro  lado,  informa  que  el  Gobierno  Nacional  en  caso  de  que  considere viable la petición de extradición, debe  condicionar  la  entrega  del  requerido  en  extradición  al  ofrecimiento  de  garantías  suficientes para que no le sea impuesta la cadena perpetua, toda vez  que la Constitución Política de Colombia no lo permite.   

Por  lo  expuesto,  frente  al  pedido  de  extradición   de   Diego   Jaramillo,   sugiere   que   el  concepto  debe  ser  favorable.   

CONCEPTO      DE    LA   CORTE   

1. Acotación previa  

Recuérdese  a la defensa que de acuerdo con  el  concepto  emitido  por  el  Jefe de la Oficina Jurídica en el Ministerio de  Relaciones  Exteriores,  se  avizora que no hay Convenio aplicable con el Estado  requirente,  motivo  por  el  cual  en  este evento surge indispensable obrar de  conformidad con el ordenamiento procesal colombiano.   

De  ahí  que  no  resulte  pertinente  la  afirmación  de  la  defensora,  según  la cual, no procede la extradición por  cuanto  no  hay instrumento internacional con los Estados Unidos de América que  lo  sustente,  habida  cuenta  que  la  misma  ley  establece que cuando no  exista  Convenio  aplicable   el  trámite  se  regirá  de  acuerdo con lo  previsto por el artículo 514 de la Ley 600 de 2000.   

Ahora  bien,  en  cuanto  al  principio  de  reciprocidad  que  rige  a  las  relaciones  con  otros Estados, dígase que tal  asunto  corresponde  al  ejecutivo  y no a esta Corporación. Sobre este puntual  tema la Sala ha dicho:   

“Los usos internacionales y los principios  del  derecho  internacional  no  son  elementos  del  trámite  judicial  de  la  extradición  en  cuanto  no  están  contemplados  expresamente  en  el Tratado  Público  o  en la ley que en su defecto rija la extradición específica que se  adelante  en la Corte. La aplicabilidad, operatividad o exigencia, de tales usos  y  principios, corresponde exclusivamente a quien la propia Carta le ha deferido  la  dirección  de  las  relaciones internacionales, esto es al Presidente de la  república   como  Jefe  de  Estados,  Jefe  de  Gobierno  y  Suprema  Autoridad  Administrativa1”.   

Por   tal  motivo,  no  se  acogerán  los  argumentos de los defensores.   

Así,  la  Sala  procederá  a  emitir  el  correspondiente concepto.   

El   artículo  520  de   la    Ley   600   de   2000   estatuye   que   el   concepto   que   emite   la  Sala  debe   estar   centrado   en   establecer   la   validez   formal   de   la  documentación  presentada,  en   la   demostración   plena  de la  identidad  del   solicitado,     en    el    principio    de    la   doble   incriminación,  en  la  equivalencia  de   la   providencia   proferida   en  el  extranjero   y,  cuando  fuere  el  caso, en el cumplimiento de los previstos en los tratados  públicos.   

En  esas condiciones, se procederá a emitir  el concepto en los siguientes términos:   

1.   La   validez       formal       de      los      documentos   aportados   

Advierte  la  Sala  que  la  documentación  presentada  como  soporte  de  la  petición  de  extradición  de  Diego  Jaramillo, cumple con las exigencias  legales  contempladas  en  los  Códigos  de  Procedimiento  Penal  y Civil para  tenerla como apta para fundar el respectivo concepto.   

Así,  no  hay  duda  que  los documentos se  allegaron   por  vía  diplomática,  habiendo  sido  debidamente  traducidos  y  autenticados,  dentro  de  los  cuales obran la copia de la Acusación  N°  03-20209  CR  – HÚNGARO-  BENAGES  del  7  de  marzo  de  2003, dictada por el Tribunal de Distrito de los  Estados  Unidos,  Distrito  Meridional  de  Florida,  la  que fue firmada por el  Presidente  del  Jurado  y  por  Marcos  Daniel  Jiménez, Fiscal de los Estados  Unidos  y  Jerold P. McMillien Asistente Fiscal de los Estados Unidos, documento  cuya  autenticidad  de  su  contenido  fue  certificada  con la firma y el sello  pertenecientes    al    Secretario    de   dicho   Tribunal,   señor   Clarence  Maddox.   

A su vez, obran las declaraciones juradas de  Bárbara  Jean  Throne  Asistente  de  los  Estados Unidos de América, Distrito  Meridional  de Florida, y de Joseph Fernández, Agente Especial del Departamento  para  el  Control  de  Estupefacientes  (DEA), rendidas, el 31 de enero de 2006,  ante  la  Juez Magistrado de los Estados Unidos Theodore Klein, cuyos contenidos  y  traducción  al  español,  junto  con  el resto de la documentación que las  acompaña,  fueron  certificados,  el  3  de febrero de dicho año, por Jason E.  Carter,  Director  Asociado  de la Oficina de Asuntos Internacionales, División  de lo Penal, del Departamento de Justicia de los Estados Unidos.   

Así  mismo  aparece  que  la documentación  anexa  hace referencia a la orden de arresto, a la resolución de acusación y a  las  normas  aplicables  al  caso, esto es, Título 21, Secciones 812 (listas de  sustancias  controladas)  841 (Actos prohibidos A) y 846 (Tentativa y concierto)  y Título 18, Sección 2 (Autores)   

A  su  vez,  la  firma y el cargo del señor  Jason  E.  Carter  fueron  certificados  por  el  señor  Alberto  R. González,  Procurador  de  los  Estados Unidos, quien según su propia afirmación escrita,  ordenó  que  se  estampara el sello del Departamento de Justicia de los Estados  Unidos,  siendo  atestada  la  firma  de  aquél  por  el Director Adjunto de la  Oficina   de   Asuntos   Internacionales,   División    de   lo   Penal,   y  el  sello  del  Departamento  de   Estado   fue  ordenado  por  la  Secretaria  de Estado, señora Condoleezza  Rice.   

Finalmente,   dichos   documentos   fueron  presentados  para su autenticación ante la Cónsul de Colombia en Washington D.  C.,  señora  Maria  de los Ángeles Barraza, como así lo constató y lo avaló  la   Oficina   de   Legalizaciones  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  cumpliéndose  con  lo  establecido  por  el  artículo  259 del C. de P. Civil,  modificado  por  el  1°,  numeral  118  del  D. E. 2282 de 1989 que dice:   “Los       documentos       públicos  otorgados       en      país      extranjero      por   funcionario       de      éste      o      con      su  intervención,   deberán  presentarse debidamente autenticados por el  cónsul    o    agente    diplomático    de   la   República,   y  en  su  defecto  por  el de   una     nación     amiga,     lo    cual    hace   presumir   que   se   otorgaron  conforme a la ley del respectivo  país.  La firma del cónsul o agente diplomático se abonará por el Ministerio  de  Relaciones Exteriores de Colombia, y si se trata de agentes consulares de un  país  amigo,  se  autenticará  previamente  por  el funcionario competente del  mismo  y  los  de  éste  por el cónsul colombiano”,  disposición  aplicable al caso en virtud del principio de integración previsto  en  los  artículos  23  y  513,  último  inciso,  del Código de Procedimiento  Penal.   

Por lo tanto, teniendo en cuenta  que la  solicitud      de     extradición     de     Diego  Jaramillo se hizo por la vía diplomática y que en la  expedición   y  trámite  de  los  mencionados  documentos,  así  como  en  su  traducción,  se cumplieron todos los ritos formales de legalización prescritos  por  las  normas  de  los  Estados Unidos de América, la Corte los tendrá como  aptos  para  servir  de prueba en este asunto, cumpliéndose así con la primera  exigencia legal.   

2.   La   identificación     plena     del     solicitado    en   extradición   

No  hay  duda  que el colombiano  Diego  Jaramillo, a quien se refiere este  trámite,  es  la  persona  solicitada  en  extradición  por el Gobierno de los  Estados Unidos de América.   

En efecto, de la documentación remitida por  vía   diplomática  se  colige  claramente,  como  lo  destaca  la  Procuradora  Delegada,  que  se trata de Diego Jaramillo,   pues   basta   observar   que   el   número   de   cédula   de  ciudadanía   que   suministró  la  Embajada  de   los   Estados   Unidos   de América,  a  través   de   las   Notas   Verbales   números  0386  del 10 de  febrero  de  2006,  concuerda   con   el  que  aparece   en   el   acta   de   notificación   personal  de  la   providencia   por   medio  de  la  cual   se   dispuso   su  captura,  en  la diligencia mediante  la  cual se le comunicó sus derechos de capturado por razón de este trámite y  en  el  acta  de buen trato suscrita por él (16283.509), además de que ninguno  de los sujetos procesales ha cuestionado dicha identidad.   

En esas condiciones, resulta evidente que la  persona   detenida   es  Diego  Jaramillo,  de  nacionalidad  colombiana  y  es  el  ciudadano  requerido  en  extradición    por    el    Gobierno    de    los   Estados   Unidos   de   América.   

3.   El   principio  de  la  doble  incriminación   

De  conformidad  con  el  numeral  1°  del  artículo  511  del  Código de Procedimiento Penal, para que la extradición se  pueda  conceder  se  requiere  que  el  hecho  que la motiva esté previsto como  delito  en  Colombia  y reprimido con una sanción privativa de la libertad cuyo  mínimo no sea inferior a cuatro (4) años.   

Teniendo  en  cuenta  la   Acusación    N°    03-20209   CR-   UNGARO  -BENAGES   del    7   de   marzo   de   2003,   dictada   por   el   Tribunal   de   Distrito  de  los   Estados     Unidos,     Distrito     Meridional     de   Florida,     se    sabe    que    a   Diego     Jaramillo    se   le  acusó,  de  los  siguientes  cargos:   

“CARGO  1   

“Desde  mayo  de  2002  o alrededor de esa  época,   siendo   la   fecha  exacta  desconocida  para  el  Gran  Jurado,  con  continuación  hasta  el  6  de  agosto de 2002, o alrededor de esa fecha, en el  Condado  de  Miami  – Dade,  dentro   del   Distrito   Meridional   de   Florida,   y  en  otras  partes,  el  acusado   

“DIEGO JARAMILLO  

“alias         ‘Diego         Pirri’.   

“alias         ‘Pirri’   

“Con    conocimiento    de   causa   e  intencionadamente  combinó,  concertó,  confederó y concordó con otros tanto  conocidos  como  desconocidos para el Gran Jurado, para distribuir una sustancia  controlada  de  la  Tabla  II, es decir, cinco kilogramos o más de una mezcla y  sustancia  que contenía una cantidad perceptible de cocaína, que sería delito  en  contravención  de la Sección 841 8(a)(1) del Título 21 del Código de los  Estados  Unidos,  todo  en  violación  a  las Secciones 846 y 841 (b)(1)(A) del  Título 21 del Código de los Estados Unidos.   

CARGO  2   

“El 6 de agosto de  2002,  en  el  Condado de Broward, dentro del Distrito Meridional de Florida, el  acusado   

“DIEGO JARAMILLO  

“alias         ‘Diego         Pirri’,   

‘alias  ‘Pirri’,   

Con conocimiento de causa e intencionadamente  intentó  distribuir  una  sustancia  controlada de la Tabla II, es decir, cinco  kilogramos  o  más  de  una  mezcla  y  sustancia  que  contenía  una cantidad  perceptible  de  cocaína,  en  violación  a  las  Secciones  841(a)(1)  y  841  (b)(1)(A)   del  Título  18  del  Código  de  los  Estados  Unidos”.   

Conforme    a   los    cargo  uno  y dos  anteriormente  trascritos, se sabe que el requerido en  extradición  se  le  acusa  en  el  tribunal  extranjero  de haberse combinado,  confederado  y  concordado para “distribuir” “una  sustancia  controlada  de  la Tabla II, es decir, cinco kilogramos o más de una  mezcla    y    sustancia    que    contenía   una   cantidad   perceptible   de  cocaína”. En esas condiciones, advierte la Sala que  dichos  cargos, de acuerdo con los hechos que se imputan y las normas allegadas,  encuentra  adecuación  típica  en  nuestro  sistema penal en lo reglado por el  artículo  340,  inciso  segundo,  del   Código  Penal,  modificado por el  artículo  8°  de  la  Ley 733 del 29 de enero de 2002, que prevé el concierto  para     delinquir     relacionado     con     el     tráfico     de     drogas  estupefacientes.   

Cabe  agregar  que  el  citado  delito  de  concierto  para  delinquir, en nuestra legislación contempla una pena privativa  de  la  libertad  que  oscila  entre  seis  (6)  y  doce (12) años de prisión,  punibilidad  que  se  aumentó  en la tercera parte respecto del mínimo y en la  mitad  en  cuanto  al máximo por disposición del artículo 14 de la Ley 890 de  2004.   

Así  las  cosas,  resulta  evidente  que se  cumple con el principio de la doble incriminación.   

4.    Equivalencia   de   la   providencia            proferida            en           el   extranjero.   

Advierte  la  Corte que no existe dificultad  alguna  para  concluir  que  se  cumple  con  el  requisito  de  la equivalencia  contemplado  en  el  numeral  2° del artículo 511 del Código de Procedimiento  Penal,  el  cual  exige  “que  por  lo menos se haya  dictado  en  el  exterior resolución de acusación o su equivalente”.   

En   efecto, el Tribunal de Distrito de  los  Estados  Unidos,  Distrito  Meridional  de  Florida,  acusó a Diego   Jaramillo  por  la  conducta   punible  señalada  en  precedencia,  mediante  acto  procesal  que  en  nuestra  legislación  equivale  a  la  acusación,  como  emerge de las  siguientes  similitudes, que las tornan equivalentes:   

     

a. Es  un  pliego  concreto de cargos en contra del acusado para que se  defienda de ellos en el juicio.     

     

a. Formulada  la  acusación  se inicia el juicio oral que finaliza con  el respectivo fallo de mérito.     

     

a. Se     señalan     los     hechos,    con   especificación     de     las    circunstancias    de   tiempo   modo  y  lugar  en  que  ocurrieron   y    la    calificación    jurídica   de   las  conductas,  con  indicación de las disposiciones sustanciales  aplicables.     

Por  lo  tanto, se observa que la acusación  emitida  por  el  tribunal  extranjero  es  equivalente  y tiene la misma fuerza  vinculante de la acusación propia de nuestro sistema judicial.   

ACOTACIÓN    FINAL   

Se  pone  de  presente  al   Gobierno  Nacional  que en caso de concederse la extradición, debe condicionar la entrega  en  el  sentido  de  que  Darío Jaramillo  no  será  juzgado  por  hechos  distintos a los que originaron la  reclamación,  ni  sometido  a tratos crueles, inhumanos o degradantes, ni se le  impondrá  la pena capital o perpetua, al tenor del artículo 512 del Código de  Procedimiento Penal.   

De  la  misma  manera,  se  le  exhorta  al  Gobierno,   encabezado  por  señor  Presidente  como  supremo  director  de  la  política  exterior  y  las  relaciones  internacionales,  para  que efectúe el  respectivo  seguimiento  a los condicionamientos que se impongan a la concesión  de  la  extradición  y  determinar  las  consecuencias que se derivarían de su  eventual  incumplimiento,  al  tenor  de  lo  señalado  en  el  ordinal 2° del  artículo 189 de la Carta Política.   

De   otra  parte,  se  pide  al  ejecutivo  recomiende  al  Estado  requirente que, en caso de condena, tenga en cuenta como  parte  de  la  pena  el tiempo que el solicitado haya podido estar privado de la  libertad con motivo del trámite de extradición.   

En  consecuencia,  como  la totalidad de los  requisitos   formales   contemplados   en   el  artículo  520  del  Código  de  Procedimiento   Penal  se  cumplen  satisfactoriamente,  la  Corte  CONCEPTÚA   FAVORABLEMENTE  a  la  solicitud  de  extradición  elevada  por  el Gobierno de los  Estados  Unidos  de  América,  respecto  del  ciudadano  colombiano  Diego  Jaramillo, en cuanto tiene que ver  con  los  cargos  uno y dos que le fuera imputados en la Acusación N° 03-20209  Cr  – UNGARO – BENAGES del  7  de  marzo de 2003, dictada por el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos,  Distrito Meridional de Florida.   

Comuníquese esta determinación al requerido  DIEGO   JARAMILLO,   a  su  defensor,  al  Ministerio  Público  y  al Fiscal General de la Nación, para lo  de  su  cargo.   

Devuélvase  el expediente al Ministerio del  Interior y de Justicia, para lo de ley.   

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                                           ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN                              MARINA    PULIDO    DE  BARÓN   

JORGE  LUIS  QUINTERO MILANÉS                                YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS   

Permiso  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA          JAVIER   ZAPATA ORTÍZ   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

1 Auto  del 9 de mayo de 2006.     

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