24785(07-03-06)-1

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 24785  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                            Dr. SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

                            Aprobado Acta n.° 20   

Bogotá,  D.  C.,  siete de marzo de dos mil  seis   

VISTOS  

Con  la finalidad de establecer si satisface  las  exigencias  previstas  en  el artículo 212 de la Ley 600 de 2000, la Corte  examina  la  demanda  de  casación  presentada  en  nombre del procesado LEONEL  ORJUELA  GAITÁN,  contra  la  sentencia de segunda instancia proferida el 28 de  julio  de  2005  por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Tunja, con la  que  revocó el numeral 4º (relacionado con la indemnización de los perjuicios  materiales)  y  confirmó  las  demás  decisiones  de la emitida por el Juzgado  Promiscuo  del  Circuito  de  Miraflores el 10 de diciembre de 2004, mediante la  cual   lo   había   condenado  a  la  pena  de  13  años  de  prisión,  a  la  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  término  de  10 años y a la prohibición relacionada con el consumo de bebidas  alcohólicas por 30 meses, como autor del delito de homicidio.   

HECHOS  

El  tribunal  los sintetizó de la siguiente  manera:   

“El  25  de  diciembre  de  1997  a  las  5:00  a.m. en la calle 5ª entre carreras 2 y 3 del  Municipio   de   Campohermoso   (Boy)  en  festividades  navideñas,  estuvieron  departiendo  bebidas  alcohólicas  durante toda la noche varias personas, en el  establecimiento  de  ARMANDO  GORDILLO  TOLOZA,  entre  otras  personas  BENIGNO  GUTIÉRREZ  y  LEONEL  ORJUELA GAITAN. A eso de las 5:00 de la mañana cuando el  cantinero  no  quería  atender más, WILSON BOHÓRQUEZ le solicitó la venta de  una  canasta  de  cerveza  hecho  que  fue  atendido con la condición que se la  tomara  con sus compañeros fuera del establecimiento. En ese momento se desató  entre  GUTIÉRREZ GALINDO y ORJUELA GAITAN una discusión y momentos después se  escuchó  un  disparo cayendo mortalmente el primero de los mencionados, sonando  otro  inmediatamente  después  resultando  herido  por  la espalda PEDRO MIGUEL  RODRÍGUEZ  BRAVO.  Sobre  estas  acciones  ARMANDO  GORDILLO  que  estaba a una  distancia  aproximada  de  20  metros dijo que cuando recogió el envase oyó un  tiro  y  al  percatarse  que  había pasado, observó una persona en el piso y a  LEONEL    ORJUELA    GAITAN    empuñando    un   arma   de   fuego.”   

SÍNTESIS   DE   LA  DEMANDA   

Invocando  la presencia de un error de hecho  por  falso  juicio de existencia, el demandante acusa la sentencia por violar de  manera  indirecta, por aplicación indebida, el artículo 103 del Código Penal.  El tribunal ignoró pruebas incorporadas en la fase del juicio.   

Hace referencia a la declaración rendida en  la   audiencia   de  juzgamiento  por  Armando  Gordillo  Tolosa.  Es  de  vital  trascendencia,  porque  la  versión  inicial  del  testigo  en  la  indagación  preliminar  fue  suficiente para que el fiscal impusiera medida de aseguramiento  y  formulara  acusación,  lo  mismo  para  que  el  juez  profiriera  sentencia  condenatoria.   

En  la sentencia atacada no se mencionó que  la  prueba  fue  practicada  por  la  insistencia  de la defensa; además, no se  apreció  conforme  a  la  correspondiente  crítica  ni  en  conjunto  con  los  restantes  elementos  probatorios. Por su validez y eficacia, la prueba impedía  predicar  la  certeza sobre la responsabilidad del procesado en el delito por el  que se le condenó.   

Gordillo  Tolosa explicó en la declaración  rendida  en  la  audiencia pública que si bien en el testimonio que dio ante el  Juez  Promiscuo  Municipal  de  Campohermoso  dijo que había visto al procesado  disparar,  esto se debió a que el hermano de la víctima hizo el comentario, en  la  casa del testigo, de que había sido LEONEL quien había disparado. Además,  señaló  la distancia a la que se encontraba respecto del procesado, 20 metros,  y  las  condiciones  de  visibilidad  del  sector,  en las que no predominaba la  claridad.   

Tampoco se tuvo en cuenta en la sentencia la  declaración  de Pedro Miguel Rodríguez Bravo, persona que fue lesionada en los  mismos  acontecimientos,  quien dijo que no supo quién le disparó y si fue por  accidente o por otro motivo.   

El  tribunal omitió valorar la declaración  de   Pedro  Miguel  Ovalle  Segura,  quien  lo  mismo  que  los  otros  testigos  presenciales  aseveró  que  no  se dio cuenta de la persona que disparó contra  Gutiérrez Galindo.   

En  el  mismo  sentido  declaró  la señora  María  Elena  Tolosa de Gordillo, sin embargo su testimonio no fue apreciado en  conjunto  con  las  demás evidencias. La misma omisión se observa respecto del  testimonio  de  Néstor  Yovanny  Osorio,  quien tampoco advirtió quién fue el  autor  del disparo que ocasionó la muerte, pese a que se encontraba en el sitio  de los hechos.   

Esas  evidencias,  que fueron allegadas a la  actuación  de  manera  válida,  fueron  ignoradas  por  el tribunal sin razón  justificada.  Se  trata  de  un  claro  error,  pues  por  su validez y eficacia  impedían  que  se  aplicara  la  norma  infringida,  en  la  cual se adecuó el  comportamiento  del  procesado,  que  no  podía  atribuírsele  por  no existir  certeza   en   relación   con   la  responsabilidad  en  el  hecho  que  se  le  endilga.   

Por las anteriores razones, como el error que  afecta  al  fallo  impide  predicar  certeza sobre la responsabilidad de ORJUELA  GAITÁN  como requisito para imponer sentencia condenatoria, solicita a la Corte  que así se declare en la sentencia de reemplazo.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

Aunque  el  casacionista  no  precisa  con  exactitud  la  causal  de  casación  que  invoca,  se  entiende, por el inicial  postulado  de  la  demanda,  que  quiso  acudir  a  la  primera  enlistada en el  artículo  207-1 de la Ley 600 de 2000, bajo la forma del quebranto indirecto de  la   ley   sustancial,   al  invocar  errores  de  hecho  por  falso  juicio  de  existencia.   

Cuando se ataca la sentencia por esa vía, es  carga  ineludible  del  censor  no  sólo  precisar  los  medios  de convicción  excluidos  del  análisis  judicial  con  señalamiento  de su genuino contenido  demostrativo,  sino,  a  partir de los fundamentos del fallo, enseñar cómo esa  fuerza  persuasiva  que  emana  de  las  pruebas  omitidas tiene la capacidad de  destronar  el  razonamiento  fijado por los juzgadores, al punto de hacer que el  sentido de la decisión sea necesariamente diverso.   

En  este  caso, el libelista apenas menciona  las  pruebas  que  considera  fueron  dejadas  al margen de valoración y aunque  respecto  de  algunas  cita  el  contenido  parcial,  para  nada se ocupa de las  estimaciones    del    restante    material    probatorio    plasmado   en   las  sentencias.   

Tal  ejercicio  es  insuficiente  en orden a  determinar,  de  un  lado, la presencia del error que se pregona de la sentencia  y,  de  otro,  su eventual incidencia en la parte resolutiva de la misma. Lo que  se  observa  en  la censura es la escueta inconformidad del libelista, reflejada  en   sus   comentarios   acerca   de   la   particular  perspectiva  analítica,  desconectados  en  todo caso de los mínimos derroteros técnicos jurídicos que  demanda una propuesta casacional en forma.   

Dadas  las  precarias  condiciones  de  la  demanda,  que  desdicen  de  los  requisitos  de  precisión,  claridad y razón  suficiente, será inadmitida.   

Por último, ha de señalarse que revisada la  actuación  adelantada  respecto  de  LEONEL  ORJUELA GAITÁN, no se observó la  presencia  de  ninguna  de  las  hipótesis que permitirían a la Corte obrar de  oficio de conformidad con el artículo 216 de la Ley 600 de 2000.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

Inadmitir la demanda  de  casación  presentada  en nombre del  procesado LEONEL ORJUELA GAITÁN,  por las razones comentadas en la parte motiva de esta providencia.   

Contra  la  presente  decisión  no  procede  recurso alguno.   

Cópiese,   notifíquese,   cúmplase   y  devuélvase al tribunal de origen.   

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                    ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                       

ÉDGAR           LOMBANA  TRUJILLO                   ÁLVARO                              ORLANDO                              PÉREZ  PINZÓN               

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                      JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANÉS                           

YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS                                      JAVIER      DE      JESÚS     ZAPATA  ORTIZ   

TERESA RUÍZ NUÑEZ                                                     Secretaria   

    

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