24731(13-09-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 24731  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado  Ponente   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA   

Aprobado acta número 97  

Bogotá, D.C., trece de septiembre de dos mil  seis.   

          Decide  la  Sala  el  recurso  de  reposición  que  el apoderado de  Iván Darío Pineda Jiménez,  interpuso  contra  la  decisión  del  6 de julio del presente año, mediante la  cual  se  inadmitió  la  demanda  de  revisión  propuesta  contra la sentencia  dictada por el Tribunal Superior de Medellín.   

ANTECEDENTES PROCESALES  

          1.  El  Juzgado décimo penal del circuito  de   Medellín,   mediante  decisión  del  6  de  marzo  de  1998,  condenó  a  Iván  Darío Pineda Jiménez  a  la  pena principal de 41 años de prisión como autor del delito de homicidio  agravado.   

          2.   El  23  de  junio  de  1998,  el  Tribunal  Superior  de  la misma sede confirmó en su integridad la sentencia de  instancia.   

            

3.  A  través  de  apoderado,  Iván  Darío  Pineda Jiménez  demandó  la  revisión  de la sentencia de segunda instancia, con  fundamento  en  las  causales  tercera y quinta del artículo 220 del código de  procedimiento penal.   

Con ese propósito, como la Sala en su momento  lo sintetizó, adujo en la demanda lo siguiente:   

          “(como) la acción de revisión procede  cuando  después  de haberse proferido la sentencia de condena, hechos o pruebas  nuevas  permiten  establecer  la  inocencia  del condenado, el demandante dedica  buena  parte  de  su  exposición  a  interpretar  las  pruebas  que obran en el  expediente,  tales como la historia clínica del sentenciado y las declaraciones  de  quienes  informaron  sobre  su  presencia  cerca  al  lugar  de  los hechos,  deduciendo  de  ellas  que  él  no  fue el autor de la conducta por la cual fue  condenado.   

          “Asume,  entonces,  que ni los defensores anteriores ni el juzgado  y  el  tribunal  analizaron  las  pruebas  que  obran  en  el  expediente, ni se  percataron  de  su  existencia, pese a que siempre estuvieron allí, incurriendo  de  esa manera en múltiples errores de hecho por falsos juicios de existencia e  identidad.   

          “Desde  la  misma  óptica  enfoca  los  argumentos que expone con  fundamento  en  la  causal  quinta  (haberse dictado la sentencia objeto de  pedimento  con  base  en  pruebas  falsas),  pues  estima  que al no destacar el  juzgado  y  el  tribunal las múltiples contradicciones entre los testimonios de  cargo,  y  entre  estos y las pruebas técnicas, incurrieron en errores de hecho  por  falsos juicios de existencia y de identidad, pues no tuvieron en cuenta que  ningún  valor  “puede  tener una prueba recaudada legalmente, pero que falsea  la  verdad  real y material de los hechos, no solo por los actores, sino por los  funcionarios   de   turno.”               

             

DECISION  IMPUGNADA   

          La  Corte  inadmitió  la  demanda porque no se acreditaron hechos o  pruebas  nuevas,  conocidos  con  posterioridad a la decisión de condena, y que  como  tales  permitirían  obtener  una  verdad  distinta  a  la declarada en el  proceso.   

          En  ese  sentido,  e          quivocadamente,   el  demandante  asimiló  los  errores  de  hecho  que pueden surgir al apreciar la prueba durante el curso del  proceso  con  el  concepto de prueba nueva y prueba falsa, razón por la cual la  Corte    expresó    que,                  

          “Los  primeros,  se  reitera, son propios del lenguaje del recurso  de  casación  y  tienen como finalidad denunciar la infracción indirecta de la  ley  por falsos juicios de identidad, existencia o raciocinio en que incurrieron  los  juzgadores  en  las instancias, mientras que la prueba nueva es aquella que  no  fue  conocida  durante el trámite del proceso y mediante la cual es posible  acreditar   que   la   verdad   declarada  en  el  fallo  no  corresponde  a  la  realidad.”   

          De  otra  parte,  ante  la  manifestación  a  que hizo alusión con  respecto  a haberse fundado la decisión en pruebas falsas, le bastó a la Corte  con   decir   que   no   anexó   copia   de   la  sentencia  que  acredite  ese  supuesto.   

FUNDAMENTOS DEL RECURSO  

         

          El  apoderado  del  condenado recurre la decisión con fundamento en  los siguientes argumentos:   

          Señala  que  comparte  el criterio de la Corte en el sentido de que  prueba   nueva   es   aquella  no  conocida  al  tiempo  de  los  debates,  pero  afirma   

“que la historia clínica, la hora en que  se  comete  el  latrocinio  conforme  a  las  declaraciones  que  aparecen en el  expediente,  la  hora  y  la  distancia  a  la  que fue encontrado del lugar del  latrocinio  el ahora condenado según declaración de los policiales que tomaron  parte  en  el procedimiento, el primer reconocimiento que medicina legal le hace  en  donde  se  demuestra  que  los  disparos los recibió estando quieto y no en  movimiento  como  afirma  el  acusador  y  el  sentenciador,  en ningún momento  sirvieron  de  base  para  construir  la  sentencia  de  primera  y  de  segunda  instancia.”   

Y  en  lo  que respecta a la declaración de  condena  que  se  debe acompañar cuando se aduce que la sentencia se construyó  sobre  prueba  falsa,  señala que esa carencia no es culpa del demandante, sino  de  las  autoridades judiciales, en el entendido que se trata de las constancias  de  ejecutoria  de  las  sentencias  cuya revisión se demanda. Por eso concluye  que,   

“con  mucho  respeto,  pero  considero que  cuando  esto  ocurra  de  oficio  debe la Sala solicitar dicho requisito a quien  habiéndoselo  solicitado,  como  consta  en  la  copia del escrito original que  anexo,  incurrió en el yerro de no expedirlo, diferente sería que la petición  de copias hubiera sido incompleta.”   

          Pide,  en  consecuencia,  que  se  revoque  el  auto  impugnado y se  declare admisible la demanda presentada.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

          El  recurso  horizontal  de  reposición es un medio de impugnación  tendiente  a  que  el mismo órgano que dictó la providencia la revise y, si es  del  caso,  la  revoque,  reforme,  aclare  o  adicione.  Por  lo  tanto,  no en  suficiente  con  que  quien  lo  propone  manifieste  su  inconformidad  con  la  decisión,  sino  que  es  necesario  motivar  el recurso, es decir, exponer las  razones  fácticas  y  jurídicas  que demuestren lo errado de la decisión y el  agravio que con ella se causa al recurrente.   

Pues  bien, es evidente que en el recurso no  se  postula  ninguna  razón  que  la  Corte  deba  atender  para  reconocer una  equivocación  que no se ofrece posible. Al contrario, lo que el demandante hace  es  reiterar  una  visión que no corresponde a la sistemática de la acción de  revisión  y  un  total  desconocimiento  de los presupuestos y requisitos de la  demanda y de la forma de postular la causal seleccionada.   

En efecto, la Corte no indicó que la demanda  se  debía  inadmitir  por no haberse acompañado la constancia de la ejecutoria  de    las    sentencias    de   primera   y   segunda   instancia   (parte  final  del artículo 222 de la ley 600 de 2000),  sino  que  advirtió  que  cuando  se pretende la revisión de la  sentencia  por  haberse  fundado  en  prueba  falsa,  es  imprescindible  que se  demuestre el pronunciamiento judicial que así lo acredite.   

Así  lo ha señalado la Corte en múltiples  pronunciamientos,  como el del 26 de abril del presente año, en el cual se dijo  lo siguiente:   

“Respecto  de  la otra causal invocada, es  decir,  el  numeral 5º de la Ley 600 de 2000, para que la demanda sea admitida,  corresponde  al   postulante  presentar  un  discurso  jurídico coherente,  acompañando  ineludiblemente  copia  auténtica y con  constancia  de  ejecutoria  de  la  sentencia donde se hubiese declarado que era  falsa  la  prueba  que sirvió de base para la condena,  de  manera que se genere un grado significativo de persuasión en el sentido que  si  se  prescinde  de  esa  prueba declarada jurídicamente falsa, la condena no  subsistiría.”    (resaltado   fuera   de   texto)  1   

De manera que la confusión del recurrente es  evidente,  pues  pretende  acreditar  con  la  constancia  de  ejecutoria de las  sentencia    cuya   revisión   demanda,   el   indispensable   presupuesto   de  procedibilidad  de  la  causal  quinta,  lo  cual  demuestra lo equivocado de su  planteamiento.   

De  otra  parte,  sin  mayores  argumentos,  pretende  que  la  Corte  admita  la demanda sobre la base de considerar que son  hechos  nuevos  aspectos  que fueron incorporados al proceso durante el curso de  las   instancias  (la  historia  clínica,  el  primer  reconocimiento  en medicina legal, etc), sólo que como  lo  hizo  al  presentar  la demanda, piensa que para demandar la revisión de la  sentencia  basta con decir que es nueva una concreta situación no apreciada por  el  juzgador, lo cual se ha dicho, de así haber ocurrido, era un buen argumento  para  demandar  en  casación  la  configuración de un error de hecho por falso  juicio  de existencia, si su trascendencia en la decisión final justificaba ese  ejercicio   (causal   primera,  cuerpo  segundo  del  artículo 207 de la ley 600 de 2000).   

          La  Sala,  en  consecuencia,  encuentra  improcedente  el recurso, y  mantendrá la decisión impugnada.   

          Por  lo  expuesto,  La  Sala  de Casación  Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

Resuelve  

No   reponer   la  providencia impugnada   

CUMPLASE  

                     

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PEREZ              ALFREDO    GOMEZ  QUINTERO         

Permiso  

ALVARO         O         PEREZ  PINZON                 MARINA                                 PULIDO                                 DE  BARON               

JORGE           QUINTERO  MILANES            YESID  RAMIREZ  BASTIDAS                

JULIO             SOCHA  SALAMANCA               JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria   

    

1 Corte  Suprema de Justicia, radicado 22049     

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