24734(26-01-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 24734  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                                     Aprobado acta No. 05   

                                     Magistrado Ponente:   

                                     Dr. MAURO SOLARTE PORTILLA   

Bogotá, D. C.,  veintiséis de enero de  dos mil seis.   

Resuelve  la  Corte  el recurso de apelación  interpuesto  por  el  defensor del  doctor Alfonso  Eliver  Tabares  Marín,  ex  Juez  Penal Municipal de  Yumbo  (Valle),  quien  está siendo juzgado por el delito de abuso de autoridad  por  omisión  de denuncia, contra la decisión de 21 de octubre de 2003, tomada  en  el curso de la audiencia preparatoria, mediante la cual el Tribunal Superior  de Cali negó la práctica de varias pruebas.   

Antecedentes.  

1.  El  7  de  abril  de  1999,  Edward  Manuel  Puerta,  quien  se hallaba  detenido  en la Cárcel Municipal de Yumbo, sindicado del delito de porte ilegal  de  armas  de defensa personal, presentó ante el Juzgado Penal Municipal de esa  ciudad  acción  de hábeas corpus argumentando (i) que se hallaba privado de la  libertad  desde  el  21  de marzo por cuenta de la Fiscalía 114 Seccional, (ii)  que  había  sido  indagado  el  24 del mismo mes, y (iii) que hasta ese día la  funcionaria   encargada   del   proceso   no   había   resuelto  su  situación  jurídica.   

2.    El    Juez,   doctor   Alfonso  Eliver  Tabares  Marín, devolvió  el   escrito   sin  dictar  providencia  donde  consignara  los  motivos  de  su  decisión1.  En  vista de ello, el Comité de Presos de Derechos Humanos de la  Cárcel  remitió  un  escrito al Personero Municipal Delegado para los Derechos  Humanos  de  la ciudad, donde le pedían intervenir para que el Juzgado le diera  trámite al memorial.   

3.  La  Personería practicó algunas pruebas  con  el  fin  de  verificar  los  hechos  que  sustentaban el escrito de hábeas  corpus,  y  tras  comprobar  que   eran  ciertos presentó personalmente la  acción  ante el mismo juzgado el día 9 de abril en las horas de la mañana. El  Juez,   doctor   Alfonso   Eliver   Tabares   Marín,  avocó  conocimiento  en  la  misma  fecha,  practicó  varias  pruebas,  y  tras establecer que ese día (9 de abril), la Fiscalía 114  notificó  al capturado la decisión mediante la cual le resolvía la situación  jurídica,     y     le     concedía     libertad2,   declaró  improcedente  la  acción  por  sustracción  de materia, y ordenó expedir copias para investigar  disciplinariamente   a   la   Fiscal   114   Seccional,   doctora   Mónica   Amparo   Gaitán   Muñoz,   por  incumplimiento de términos (fls.2-14 y 130-149).   

4.  El  12  de  febrero de 2001, la Unidad de  Fiscalía  Delegada  ante  el  Tribunal  Superior  de  Cali  recibió un escrito  remitido  supuestamente  por  el  señor  Edward Manuel  Puerta,   mediante   el   cual  se  ponían  en   conocimiento  de  la justicia los hechos anteriormente relatados, y se acusaba a  la  doctora Mónica Amparo Gaitán Muñoz, Fiscal  114 Seccional, de haber incurrido en falsedad ideológica en  documento  público  por  dictar  una  providencia  con fecha distinta de la que  realmente  correspondía,  y  prolongación  ilícita  de  la  privación  de la  libertad (fls.1).   

5.  Con fundamento en esta queja la Fiscalía  inició  investigación  penal  contra  Mónica Amparo  Gaitán  Muñoz, en condición de Fiscal 114 Seccional,  Alfonso     Eliver    Tabares    Marín,   en   el  carácter  de  Juez  Penal  Municipal,  y  Régulo  Suárez  Lozada,  Director  de la  Cárcel   Municipal,  y  acusó  a  la  primera  por  los  delitos  de  falsedad  ideológica  en  documento público y prolongación ilícita de la privación de  la  libertad,  y  al segundo por desconocimiento de hábeas corpus. En relación  con  el Director de la Cárcel se decretó la nulidad de lo actuado por no tener  fuero legal.   

6. En la misma decisión se ordenó compulsar  copias  de  la  actuación  para  investigar  penalmente  al  Juez  Alfonso   Eliver  Tabares  Marín  por  el  presunto  delito  de  abuso de autoridad por omisión de denuncia, decisión que  se  sustentó  así:  “Consideramos  que  la  dilación en la que incurrió el  funcionario  cuya  situación tratamos, obedeció al marcado propósito de darle  oportunidad  a  la  Fiscal  instructora  para  que  corrigiera  la irregularidad  detectada  y  que  la misma no le trajera consecuencias penales, lo que también  explica  que  las  copias  que  finalmente compulsó solo fueran disciplinarias,  cuando  su  deber  legal  era  colocar  en  conocimiento  de  la autoridad penal  competente   dicha   situación,   que  claramente  configuraba,  por  lo  menos  objetivamente,  una  transgresión  al estatuto punitivo. Es por este motivo que  no  solo  se  dictará  resolución  de acusación contra el doctor Alfonso  Eliver  Tabares  Marín,  sino que  también  se dispondrá la compulsación de copias para que se le investigue por  el  ilícito  descrito  en  el  artículo 417 del actual Código Penal, también  consagrado  en  el  artículo  153  del  anterior,  es  decir  por  ‘abuso  de  autoridad  por  omisión de  denuncia” (fls.74-96 y 97-104).   

   

7.  Estas  copias  dieron  origen  al   presente  proceso.  Con  fundamento  en  ellas,  la  Fiscalía  Delegada ante el  Tribunal     abrió     investigación    contra    el    doctor    Alfonso  Eliever  Tabares Marín (fls.106 y  109),   lo   escuchó   en  indagatoria  (fls.117-129),  y  mediante  decisión  de  18  de  marzo  de  2003  profirió  acusación  en  su  contra  por  el  delito de abuso de autoridad por  omisión  de  denuncia, la cual fue confirmada por la Fiscalía Delegada ante la  Corte  en  decisión  de 4 de julio siguiente (fls.205-245). El proceso pasó al  Tribunal,  que  avocó  conocimiento  y corrió traslado para la preparación de  las  audiencias  preparatoria  y  pública,  solicitud de nulidades y de pruebas  (fls.263).     

Pruebas solicitadas por la defensa. Decisión  impugnada y fundamentos de la impugnación.   

1.  En el período de traslado para solicitud  pruebas  la  defensa  pidió  recaudar,  además  de  otros  testimonios, los de  Edward Manuel Puerta (persona  cuya  detención  originó  el hábeas corpus), Régulo  Suárez  Lozada  (Director  de la Cárcel Municipal de  Yumbo)  y  Mónica  Amparo Gaitán Muñoz (Fiscal  114  Seccional  del  lugar).  Al primero para que declarara  sobre  los  hechos  de  la  denuncia  y  respondiera el interrogatorio que se le  formularía  sobre  la  actuación  del  Juez en los hechos. El segundo para que  declarara  sobre  la  entrevista  que  dijo  haber  tenido con el Juez cuando se  estaba  tramitando  el  hábeas corpus, y la tercera para verificar o desvirtuar  sus  nexos con el Juez y establecer “las circunstancias modales en que se dice  que   el   Juez  omitió  denunciarla”  (fls.269-272).      

2. El Tribunal negó estas pruebas, sustentado  en  las siguientes razones: (i) El testimonio de Edward  Manuel  Puerta,  porque su declaración hacía parte de  la  actuación  y  porque  en ella sostuvo no haber sido el autor de la denuncia  formulada  contra  la  Fiscal ni saber nada de ese escrito. (ii) La declaración  de    Mónica   Amparo   Gaitán   Muñoz,  por  superflua,  porque en la indagatoria rendida por ella dentro  del  proceso  que  dio  origen  a  esta nueva actuación, de la cual hace parte,  expuso  todo  lo  relacionado  con  los  hechos investigados. Y el testimonio de  Régulo  Suárez  Lozada  por  idénticos motivos.   

3. La defensa apeló esta decisión sustentado  en   los   siguientes   argumentos:   (1)  que  el  testimonio  de  Mónica   Amparo   Gaitán   era  de  suma  importancia  porque de su actuación se había derivado la conducta investigada,  y  que la versión a la cual se refería el Tribunal había sido rendida en otro  proceso,  donde  la defensa no tuvo acceso; y (2) que el testimonio del Director  de   la  Cárcel  Régulo  Suárez  Lozada  era también trascendente porque en sus declaraciones dio fe sobre  los  trámites  de  notificación de la decisión tomada por la Fiscal, y porque  se   hacía  necesario  interrogarlo  sobre  la  conversación  que  dijo  haber  sostenido  con  el  Juez  Alfonso Eliver Tabares Marín  sobre   la   situación   del   capturado,   y   las  manifestaciones  que  éste le hizo en el sentido de que no había irregularidad  alguna.    

SE CONSIDERA:  

1.  Quien solicita la práctica de una prueba  en  materia  penal debe probar que su recaudo es conducente, pertinente y útil,  es  decir,  que  está permitida por la ley, que guarda relación con los hechos  investigados  y  que  reviste  importancia  para  la  investigación.  Si  estas  condiciones  no  se cumplen, o lo que es igual, si la prueba está prohibida por  el  ordenamiento  jurídico, o no conduce a la demostración de los hechos, o es  superflua,  el funcionario judicial debe rechazarla, de acuerdo con lo dispuesto  en el artículo 235 del estatuto procesa penal.   

2. La investigación en el presente caso busca  establecer  si  el  Juez  Alfonso Eliver Tabares Marín  incurrió  en  el  delito  de  abuso  de autoridad por  omisión  de  denuncia,  al  no  haber  ordenado  la  expedición de copias para  investigar  penalmente  a  la  Fiscal  Mónica  Amparo  Gaitán  Muñoz, cuando resolvió la acción de hábeas  corpus  interpuesta  por  el  Personero  Municipal  Delegado  para  los Derechos  Humanos  de  Yumbo.  Por consiguiente, es en relación concreta con estos hechos  que  debe  analizarse la pertinencia y utilidad de las pruebas cuya práctica se  solicita.    

3. La solicitud de recaudo de la declaración  de   la   doctora   Mónica   Amparo  Gaitán  Muñoz  la justifica el peticionario argumentando que con ella  se  busca (1) establecer “las circunstancias modales en las que se dice que el  Juez  omitió  denunciarla” y (2) confirmar o desvirtuar sus nexos con el Juez  Alfonso     Eliver    Tabares    Marín,  puesto que en la acusación se afirma que éste omitió dar aviso  del hecho a la justicia penal con el fin de favorecerla.   

La  primera  pretensión  carece  de sentido,  porque  las circunstancias en las cuales se presentó la conducta omisiva que se  investiga  aparecen  claramente establecidas en el proceso, y no se advierte, ni  el   peticionario   lo   dice,  qué  aporte  podría  hacer  la  testigo  a  la  investigación  en  relación  con  este concreto aspecto. Y si lo pretendido es  indagar  de  nuevo  por  los  hechos  que  dieron  origen a la interposición de  hábeas  corpus,  la prueba sería impertinente por no guardar relación con los  hechos  investigados en este proceso, que como se ya dijo, están vinculados con  la conducta omisiva del funcionario.     

La  pretensión de establecer los nexos de la  Fiscal  con  el  Juez podría resultar de interés si en el proceso no existiera  información  sobre  este  aspecto,  o  la que contiene proviniera de fuentes no  directas,  pero  es  la   propia  Fiscal  Mónica  Amparo   Gaitán   Muñoz   la  que  sostiene,  en  la  indagatoria  que  rindió  en  el proceso adelantado en su contra por falsedad y  prolongación  ilícita  de  la  libertad, que no tuvo trato alguno con el Juez,  que  ni siquiera lo conocía, y que la primera y  única vez que lo vio fue  el  día  que  le  recibió declaración en el trámite del hábeas corpus   (fls.30),  afirmaciones que dejan al descubierto la inutilidad del recaudo de su  testimonio  para  averiguar  sobre  la  existencia y particularidades de una tal  relación.    

4.  La  situación en relación con práctica  del  testimonio de Régulo Suárez Lozada, Director  de  la  Cárcel  Municipal de Yumbo, es un tanto distinta,  pues  este testigo, en la indagatoria que rindió en el proceso que dio origen a  la  presente  actuación,  afirmó que cuando se enteró de la presentación del  escrito  de  hábeas  corpus  se  dirigió  al despacho del Juez a expresarle su  preocupación,  y  éste  lo llamó a la tranquilidad argumentando que la Fiscal  estaba  en  términos, declaración que ha servido a los funcionarios judiciales  para afirmar que el Juez buscaba protegerla  (fls.32).    

Frente a esta realidad fáctico probatoria ha  de  aceptarse  que  el  testimonio  pedido guarda relación directa con los  hechos  investigados,  y  que puede ser útil para la investigación, puesto que  permitiría  conocer no solo las circunstancias exactas en las cuales el testigo  se  entrevistó  con  el Juez, sino el contenido y términos de la conversación  que  sostuvieron,  aspectos  sobre  los  cuales  no  se interrogó a fondo en la  indagatoria,  no  existiendo por tanto motivos válidos para negar su práctica.   

5.  El impugnante, al sustentar la apelación  que  ahora se decide, omitió exponer las razones por las cuales consideraba que  el  testimonio  de  Edwuard Manuel Puerta debía   ordenarse,   dejando  sin  fundamentación  el  recurso  en  relación  con  la  práctica de esta prueba. Aunque esto sería suficiente para  confirmar  el  pronunciamiento  del  Tribunal  en  este punto, no puede dejar de  precisarse  que  su  práctica  resultaba   impertinente  por  las  razones  expuestas  por  el Tribunal, y porque no surge que el testigo tenga conocimiento  de  los  hechos  relacionados  con la conducta investigada en este asunto.    

6.  En  síntesis,  la  Corte  confirmará la  decisión  del Tribunal de negar la práctica de los testimonios de Mónica  Amparo  Gaitán Muñoz y Edward Manuel Puerta, por  las  razones  que  viene  de  ser  expuestas, y la revocará en  cuanto  niega  el testimonio de Régulo Suárez Lozada,  para ordenar en su lugar su recaudo.   

En mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACION  PENAL,  administrando  justicia  en  nombre de la  república y por autoridad de la ley,   

R E S U E L V E:  

Confirmar  la  decisión  impugnada en cuanto  niega  la  práctica  de  los  testimonios  de  Mónica  Amparo  Gaitán  Muñoz  y  Edward  Manuel  Puerta,  y  revocarla  en  cuanto  niega  el  de  Régulo  Suárez  Lozada, para ordenar su recaudo.   

Contra   esta   decisión   no   proceden  recursos.   

NOTIFIQUESE Y CUMPLASE.  

MAURO  SOLARTE  PORTILLA   

SIGIFREDO          ESPINOSA  PEREZ                  ALFREDO GOMEZ QUINTERO   

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO                 ALVARO O. PEREZ PINZON   

MARINA        PULIDO        DE  BARON                  JORGE                               L.                             QUINTERO  MILANES               

YESID            RAMIREZ  BASTIDAS                    JAVIER ZAPATA ORTIZ   

Teresa  Ruiz  Núñez   

Secretaria  

   

    

1  Después  explicaría  que  lo hizo porque su presentación no era la adecuada y  no se entendía su contenido.   

2  La  decisión  tiene  fecha  31  de  marzo  de  1999,  día  en  que se vencían los  términos para resolver la situación jurídica.     

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