24043(07-09-06)-1

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 24043  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado  Ponente   

JORGE   LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado acta N° 093  

Bogotá, D. C.,  siete (7) de septiembre  de dos mil seis (2006).   

V    I    S   T   O  S   

Resuelve la Corte el recurso extraordinario de  casación  interpuesto  por  el  defensor  de  JULIÁN  MAURICIO   GUTIÉRREZ   PUERTA  contra  la  sentencia  proferida  el 28 de enero de 2005 por el Tribunal Superior del Distrito Judicial  de  Buga, mediante la cual confirmó la dictada por el Juzgado Primero Penal del  Circuito  de  la  misma ciudad, en la que lo condenó a la pena principal de 346  meses  de  prisión,  a  la  accesoria  de  inhabilitación para el ejercicio de  derechos  y funciones públicas por el mismo término de de la pena privativa de  la  libertad  y  al pago de los perjuicios, como coautor del delito de homicidio  agravado.   

H E C H O S  

El   juzgador   de  segunda  instancia  los  sintetizó de la siguiente manera:   

“Tuvieron  ocurrencia  en  la  carrera  5ª  con  calle  11  de  esta  ciudad  (Buga), a eso de las 11:45 de la noche del  5  de  julio  de 2003, cuando el señor JOSÉ ALEXIS BLANCO SOTO fue atacado con  un    arma    cortopunzante     –navaja–,   recibiendo    varias   heridas   que   le   produjeron   la   muerte.   

“Según   los  detenidos    por    el    homicidio,    soldados    profesionales   JULIÁN  MAURICIO GUTIÉRREZ PUERTA y JHON  EIDER  SALAZAR  GÓMEZ,  ellos  se encontraban ingiriendo licor en una fuente de  soda,  cuando  arribó  BLANCO  SOTO  y  se  acomidió a comprarles una dosis de  estupefacientes,  para  lo  cual  le  entregaron un dinero. Ante la tardanza del  mandadero  salieron  en  su  busca,  y  al  encontrarlo  éste los atacó con un  cuchillo,     por     lo     cual     tuvieron     que    defenderse”.   

ACTUACIÓN    PROCESAL   

Con  base  en  el  acta  de levantamiento del  cadáver  de  quien  en vida se llamaba José Alexis Blanco Soto y en el informe  de  policía,  mediante  el  cual  se  puso  a  disposición  a  los  capturados  Julián   Mauricio   Gutiérrez   Puerta  y  Jhon  Eider  Salazar  Gómez, la Fiscalía Segunda Seccional de  Buga,  el  7 de julio de 2003, profirió resolución de apertura de instrucción  y,    en    la   misma   fecha,   escuchó   en   indagatoria   a   Gutiérrez  Puerta y, al siguiente día, a  Salazar Gómez.   

Recibidas unas declaraciones y allegados unos  documentos,  el  11  de  julio  del  citado  año se les resolvió la situación  jurídica  con medida de aseguramiento de detención preventiva por el delito de  homicidio  agravado,  según  los  numerales  4°  y  7°  del artículo 104 del  Código  Penal,  decisión  que  ese  mismo  día fue notificada personalmente a  todos los sujetos procesales.   

Incorporados  otros  medios  de prueba, entre  ellos   el   protocolo  de  necropsia,  en   el   cual   se   informó    sobre   el   hallazgo   de   12    heridas       producidas      “por     arma  cortopunzante”,  el 24 de julio de 2003 se clausuró  la  investigación,  resolución  que  fue  notificada personalmente a todos los  sujetos   procesales.   La   defensora  de  Gutiérrez  Puerta  interpuso recurso de reposición, toda vez que  estimaba importante la aducción de otros elementos de convicción.   

El  13 de agosto de 2003 la Fiscalía Segunda  Seccional  no  repuso  la  resolución impugnada, decisión que, ese mismo día,  fue  notificada  personalmente  a todos los sujetos procesales, habiendo cobrado  ejecutoria   

el 19 de agosto siguiente.  

En   memorial  suscrito  por  el  procesado  Julián   Mauricio   Gutiérrez   Puerta  y  coadyuvado por su apoderada, el cual tiene plasmado el sello de  jurídica  del  Centro  de Reclusión de Buga el “19  de  agosto  de  2003”, y presentado personalmente por  su  defensora en la Secretaría de la Fiscalía a las 2  y   50  de  la  tarde  del  20  de  agosto  siguiente,  manifestó  su  deseo  de  acogerse  a la sentencia anticipada (artículo 40 del  Código  de Procedimiento Penal), petición que por resolución del 27 del mismo  mes   y   año  fue  negada  por  extemporánea,  toda  vez  que  el  cierre  de  investigación se encontraba ejecutoriado.   

El  10  de septiembre de 2003 se calificó el  mérito  del  sumario  con  resolución  de  acusación en contra de  Julián Mauricio Gutiérrez Puerta y Jhon  Eider   Salazar   Gómez,   por   el   delito  de  homicidio  agravado  por  las  circunstancias  específicas  previstas  en  los  numeral  4°,  6°  y  7° del  artículo   104   del   Código   Penal,   pronunciamiento  que  fue  notificado  personalmente  a  los  procesados,  a  sus  defensores y al Ministerio Público,  quedando ejecutoriada el 16 de septiembre de dicho año.   

Habiendo correspondido el diligenciamiento al  Juzgado  Primero Penal del Circuito de Buga y toda vez que el acusado Jhon Eider  Salazar  Gómez  se sometió a sentencia anticipada, el 21 de octubre de 2003 se  dispuso  la  ruptura  de  la  unidad  procesal  y se ordenó continuar el juicio  contra        Gutiérrez       Puerta.   

Dentro  de  los  términos  de  que  trata el  artículo  400  del  Código  de  Procedimiento  Penal, la defensora del acusado  Gutiérrez  Puerta solicitó  la  nulidad  de  la  actuación,  toda  vez  que,  en  su criterio, no   hubo  contradicción  en  la  producción  de  los  medios  de  convicción”  y  se  presentó  total  ausencia  de  “pruebas   a  favor  de  mi  defendido”,  quien,  además,  “en el instante  procesal  que  asumió  acogerse  al  beneficio  para la rebaja de la 1/3 parte,  ésta   no  prosperó”.  Así  mismo,  solicitó  la  práctica de unas pruebas.   

En  la  diligencia de audiencia preparatoria,  llevada   a   cabo  el  24  de  octubre  de  2003,  la  defensa  “manifestó  que  renunciaba  a  la  petición  de  declaratoria  de  NULIDAD  impetrada  dentro  del término indicado por el artículo 400 del C. P.  Penal.”, a lo cual accedió el juzgado, procediendo,  en  su  lugar,  a  decretar  tanto las pruebas solicitadas como otras de oficio.   

Agotados  los  trámite propios de la causa y  realizada  la  diligencia  de audiencia pública, dentro de la cual el procesado  reiteró  no  haber  cometido  el  delito  imputado, el 27 de octubre de 2004 el  juzgado   del  conocimiento  dictó  sentencia,  mediante  la  cual  condenó  a  Julián   Mauricio   Gutiérrez   Puerta  a  la  pena  principal de 346 meses de prisión, a la accesoria de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo  término de la pena privativa de la libertad y al pago de los perjuicios,  como  coautor  del  delito  de  homicidio agravado imputado en la resolución de  acusación.   

Apelado  el  fallo  por  el nuevo defensor de  Gutiérrez   Puerta,  quien  discrepó  de  la manera como se valoró la prueba, pues en su criterio hubo una  equivocada  apreciación  de  la  misma, la Sala de Decisión Penal del Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Buga,  lo  confirmó  en  su  integridad.   

LA   DEMANDA   DE  CASACIÓN   

Con  fundamento  en  la  causal  tercera  de  casación,  el  defensor  del  procesado  acusa  al  Tribunal  de  haber dictado  sentencia   en   un   juicio  viciado  de  nulidad  por  la  existencia  de  una  irregularidad  sustancial  que  afectó  el  debido  proceso,  conllevando  a la  violación  de  los  artículos 29 y 228 de la Constitución Política, 6° y 40  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  10°  de  la  Declaración  de Derechos  Humanos,  9°,  numerales  3°  y  4°,   y  14,  numeral 1°, del Pacto de  Derechos  Civiles  y  Políticos  y  18 y 26 de la Declaración Americana de los  Derechos y Deberes del Hombre.   

Luego  de hacer unas precisiones conceptuales  sobre  el  debido  proceso,  afirma  que  de  haber  acogido  el  Fiscal Segundo  Seccional   de   Buga   “la   oportuna”  solicitud  de  su  defendido  en  cuanto  al sometimiento de la  sentencia  anticipada  prevista  en el artículo 40 del Código de Procedimiento  Penal,  no  solo  se  habría  evitado  un  desgaste  en  la  administración de  justicia,  sino que también el procesado se hubiese hecho acreedor a una rebaja  sustancial de la pena, es decir, la tercera parte.   

Dice  que  el  citado  Fiscal se equivocó al  negar,  por  extemporánea,  la  petición  de  sentencia anticipada elevada por  Julián   Mauricio   Gutiérrez   Puerta,   “al   considerar   que  cuando  mi  defendido  presentó  la  solicitud ya se encontraba ejecutoriada la resolución  que      decretó     el     cierre     de     la     investigación”.   

Acepta  que  la  providencia  que  negó  la  reposición  del cierre de la investigación “tenía  como  ejecutoria  los  días  14, 15 y 19 de agosto de 2003. Y si lo anterior es  verdad,  no  puede  haber  discusión  alguna  que  mi defendido envió desde la  cárcel  la  solicitud  de  sentencia  anticipada justo el día 19 de agosto del  2003,  el  último día que tenía para hacerlo y por lo tanto, el señor Fiscal  debió  darle  trámite a la solicitud, así haya recibido el escrito el día 20  del  mismo  mes”,  sin  que  pudiera imputársele al  procesado  el  hecho  de  que  su defensora haya presentado el escrito de manera  extemporánea.   

Agrega      que      “pudiera  llegar  a  pensarse que en este asunto la defensa técnica  del  procesado  Gutiérrez Puerta omitió gestionar las diligencias, trámites o  facultades  legales  que  tenía  a  su  alcance  para disuadir al señor Fiscal  Segundo  Seccional de Buga, de la negativa de acceder a tramitar la petición de  sentencia  anticipada. Sin embargo no es así, pues tal petición fue reiterada,  inclusive,  con  petición  de nulidad ante el Juez de conocimiento, funcionario  que     al     final     guardó     silencio    sobre    el    tema”.   

Por  ello, solicita a la Corte casar el fallo  impugnado  y,  en  su  lugar,  declarar  la nulidad de lo actuado a partir de la  resolución  del  27  de agosto de 2003, por medio de la cual la Fiscalía negó  la  petición  de  sentencia  anticipada,  para  que  en  su  lugar se tramite y  disponga la formulación de cargos.   

CONCEPTO  DE LA   PROCURADORA  SEGUNDA   

DELEGADA     PARA     LA   CASACIÓN  PENAL   

Luego de hacer una breve referencia conceptual  sobre  el  instituto  de  la  sentencia  anticipada, sostiene que la lectura del  expediente  revela  que  la  investigación  fue cerrada el 24 de julio de 2003,  decisión  contra  la cual se interpuso recurso de reposición, impugnación que  fue  resuelta  el  13  de  agosto  del  mismo año, cobrando ejecutoria el 19 de  agosto de la misma anualidad.   

Un día después, es decir, el 20 de agosto, a  las  2  y  50  de  la  tarde,  la  defensora presentó la solicitud de sentencia  anticipada  suscrita  por  Julián  Mauricio  Gutiérrez  Puerta,  la  cual  fue  rechazada por extemporánea dentro de la etapa de la instrucción.   

Teniendo en cuenta dicha información, estima  que  resulta claro que la petición fue presentada fuera de tiempo, toda vez que  la  ley  en forma expresa ha precisado que la primera oportunidad con que cuenta  el  procesado  para  acogerse  a la sentencia anticipada va desde la indagatoria  hasta  la  ejecutoria  del  cierre  de  la  investigación,  y en este asunto se  recibió  en  la  fiscalía  al  día  siguiente  de que la decisión quedara en  firme.   

Recuerda  que la ley regula el acatamiento de  los  términos, lo que implica que no pueden ser desconocidos, pues lo contrario  atentaría   contra   el   debido   proceso,   la   igualdad   y   la  seguridad  jurídica.   

Dice   que  el  procesado,  “no  obstante  que fue indagado el 7 de julio de 2003, esperó hasta  el  19  de  agosto para hacer la solicitud de sentencia anticipada, cuando días  antes  ya  la  fiscalía  había resuelto adversamente el recurso de reposición  interpuesto  contra  el  cierre  de  la  instrucción.  Y  por si fuera poco, su  abogada,  a quien acudió para la presentación, lo hizo el día siguiente 20 de  agosto”.   

“El procesado con  su  actitud  asumió el riesgo que representaba hasta el último día para hacer  la  solicitud,  máxime  cuando se encontraba privado de la libertad y requería  de  un tercero para su presentación. Por lo demás, se ignora la hora en la que  Gutiérrez  Puerta  le entregó la solicitud a la profesional y si ésta contaba  con  el  tiempo  suficiente  para  presentarla ante el despacho fiscal. No puede  ahora  su  defensor  acudir a casación y atribuir la omisión a la defensora de  entonces  cuando era el propio procesado quien detentaba la facultad de acogerse  al  procedimiento anticipado y decidió hacerlo a la última hora y por medio de  su apoderada”.   

Además,  agrega  que si esa era en verdad la  voluntad  del  acusado,  pudo  insistir  en  la  manifestación de acogerse a la  sentencia  anticipada  en  la  etapa  del  juicio, cosa que no hizo, aspecto que  denota su poco interés en  dicho instituto.   

Por  consiguiente,  considera  la Procuradora  Delegada  que  en  este  caso  no  se presentó la alegada violación del debido  proceso,  razón  por  la  cual  estima  que  la  Corte  no  debe casar el fallo  impugnado.    

CONSIDERACIONES   DE  LA  CORTE   

Sería  del  caso  que  la  Sala procediera a  desatar  el  recurso  de  casación  interpuesto  contra la sentencia de segunda  instancia,  si no advirtiera que en este evento el actor carece de interés para  demandar  en  esta  sede el yerro de actividad a través de la causal tercera de  casación,  con  el  argumento  de que al procesado se le impidió el derecho de  acogerse    al    instituto   de   sentencia   anticipada   en   la   etapa   de  instrucción.   

En  efecto,  en  este  particular  asunto  se  evidencia la falta de interés, por las siguientes razones:   

Iniciado el juicio con el traslado ordenado en  el  artículo  400  de la Ley 600 de 2000, la defensora del acusado solicitó la  nulidad  de la actuación, entre otras razones, por cuanto se le había impedido  al  procesado  el  derecho de acogerse a los beneficios de pena consagrados para  la  sentencia  anticipada  en  la  etapa  de  instrucción.  No  obstante, en la  audiencia   preparatoria   la   citada   profesional  del  derecho  textualmente  “manifestó  que  renunciaba  a  la  petición  de  declaratoria  de NULIDAD impetrada dentro del término indicado por el artículo  400  del C. P. Penal”, a lo cual accedió el juzgado,  procediendo,  en  su  lugar, a decretar tanto las pruebas solicitadas como otras  de oficio.   

Además,  la  falta  de  dicho presupuesto de  procedibilidad  se hace aun mayúscula, cuando durante el trámite del juicio la  defensa  guardó  silencio  en  cuanto  al  interés  de  acogerse  al  trámite  abreviado de sentencia anticipada.   

Finalmente, proferido el correspondiente fallo  de  mérito,  tal  vicio  tampoco  fue  objeto  de  censura  en  el  recurso  de  apelación,  habida  cuenta que la inconformidad planteada por el nuevo defensor  del  acusado  la  centró en la manera como se apreció la prueba y se dedujo el  juicio  de  responsabilidad,  planteamiento que fue desechado por el Tribunal al  confirmar el fallo.   

Todas  las  anteriores  incidencias  llevan a  colegir  a  la  Sala  la falta de interés del defensor para formular dicha  censura, razón por la cual la demanda se desestima.   

CASACIÓN OFICIOSA  

El sentenciador de segundo grado se equivocó  al  determinar  la  sanción  accesoria  de inhabilitación para el ejercicio de  derechos  y  funciones  públicas, pues la fijó en 346 meses, esto es, igual al  de  la  pena  de  prisión,  transgrediéndose  de  esta  manera el principio de  legalidad de la pena.   

En  efecto, de acuerdo con el artículo 51 de  la  Ley  599  de  2000 la pena accesoria de inhabilitación para el ejercicio de  derechos  públicos  tendrá  una  duración  de  cinco (5) a veinte (20) años.   

Como  se  dijo,  el sentenciador desbordó el  máximo  de  la sanción accesoria al establecerla en 346 meses. Por tal motivo,  la  Sala  casará,  de oficio y de acuerdo con el artículo 216 de la Ley 600 de  2000,  el  fallo impugnado y ajustará dicha pena accesoria dentro del marco del  citado principio de legalidad, fijándola en veinte (20) años.   

En  lo  demás,  el  fallo  no  sufre ninguna  modificación.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA  DE  CASACIÓN  PENAL,  administrando  justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,   

R   E   S  U  E  L  V  E   

1.-  DESESTIMAR  la  demanda   de   casación    presentada   por   el  defensor  de       JULIÁN      MAURICIO      GUTIÉRREZ      PUERTA.   

2.-    Casar  parcialmente  y  de oficio la sentencia del 28 de enero  de  2005  dictada  por el Tribunal Superior de Buga. En consecuencia, determinar  que  la  pena  accesoria  de  inhabilitación  de derechos y funciones públicas  impuesta     a     JULIÁN    MAURICIO    GUTIÉRREZ  PUERTA es por el lapso de 20 años.   

3.-   En  lo  demás, el fallo no sufre  ninguna modificación.   

4.- Contra esta decisión no procede ningún  recurso.   

Cópiese,  notifíquese  y  devuélvase  al  Tribunal de origen. Cúmplase.   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA   No      hay  firma   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                          ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

No hay firma  

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN                              MARINA    PULIDO    DE  BARÓN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS   

No hay firma  

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                      JAVIER ZAPATA ORTIZ   

                                                 TERESA RUIZ NUÑEZ   

                                                     Secretaria     

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