24029(20-10-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 24029  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado ponente:  

YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS   

                                    Aprobada Acta N° 80.   

Bogotá,  D.  C., octubre veinte (20) de dos  mil cinco (2005).   

VISTOS:  

Procede   la  Sala  a  resolver  sobre  la  admisibilidad  formal  de la demanda de casación presentada por el defensor del  procesado  GEOVANNY EMILIO CABRERA CARLOSAMA, condenado en fallos proferidos por  el  Juzgado  17  Penal del Circuito y el Tribunal Superior de Cali, como coautor  penalmente  responsable  de  los delitos de homicidio agravado y porte ilegal de  armas de fuego de defensa personal.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL:  

1.  Los primeros fueron tratados en el fallo  de primera instancia de la siguiente manera:   

“Entre  1:00  y  2:00 de la tarde del 4 de  enero  de  2004 el señor Henry Alberto Carmona, auxiliar de la construcción de  36  años  de  edad,  recibió  un  tiro  en  el  rostro  en  momentos en que se  encontraba  libando  licor sentado junto a una cañada en el sitio conocido como  Patio  Tres,  sector de Siloé de esta ciudad; agresión consumada en coautoría  de  Geovanny Emilio Cabrera Carlosama y Gildardo García Carmona, alias Tato.”   

2. Abierta la correspondiente investigación  y  vinculado  al  proceso  a  través  de  indagatoria  GEOVANNY  EMILIO CABRERA  CARLOSAMA,  el  4  de  febrero  de 2004 la Fiscalía 13 Seccional de Cali dictó  detención  preventiva  contra  el  sindicado  por  las  conductas  punibles  de  homicidio  agravado  y  porte  ilegal  de  armas  de  fuego de defensa personal.   

3.  Cerrada  la  investigación,  la  misma  fiscalía   el   25  de  mayo  siguiente  profirió  resolución  de  acusación  contra   el  procesado  por  las  mismas  conductas punibles por las cuales  había  resuelto  la  situación jurídica y dispuso que por separado continuara  la  instrucción  en  relación  con  Gildardo  García  Carmona,  primo  de  la  víctima.   

4.  Correspondió  al  Juzgado  17 Penal del  Circuito  de  Cali  adelantar el juicio y celebrada la audiencia pública, el 28  de  enero  de  2005  condenó  a  CABRERA CARLOSAMA a la pena de veintiocho (28)  años  de  prisión,  a  la  accesoria  de  inhabilitación  en  el ejercicio de  derechos  y  funciones  públicas  por  un  período  de veinte (20) años, y se  abstuvo  de  condenarlo  pago  de  indemnización  de  perjuicios,  como coautor  penalmente responsable de los delitos materia de acusación.   

5. La providencia anterior fue recurrida por  la  defensa  y  el  21  de  abril  siguiente  el  Tribunal  Superior  de Cali la  confirmó,  mediante  fallo  objeto  del  recurso  extraordinario  de  casación  interpuesto por el defensor del acusado.   

LA DEMANDA:  

Al amparo de la causal primera de casación,  cuerpo  segundo  del  artículo 207 de la Ley 600 de 2000, el recurrente formula  un  único  cargo  contra  el  fallo proferido por el Tribunal, el cual acusa de  haber  incurrido  en  violación  indirecta  de la ley sustancial por errores de  hecho  derivados de falso juicio de identidad y raciocinio en la apreciación de  las pruebas.   

Los  jueces  de  instancia  condenaron  al  procesado  GEOVANNY EMILIO CABRERA CARLOSAMA como coautor penalmente responsable  de  las  conductas  punibles  de  homicidio  agravado y porte ilegal de armas de  fuego  de defensa personal, basándose en el testimonio de Alirio Herrera Obrego  a  quien  no  se le debió otorgar credibilidad por tratarse de un consumidor de  estupefacientes  y  en  sus  declaraciones incurrió en contradicciones como que  unas  veces  afirmó  que  los  hechos  ocurrieron a la 1:15 de la tarde y otras  señaló  que  lo  fueron a las 9 de la mañana, dijo que el acusado portaba una  pistola  y  otros  declarantes  hablan  de “una PACHA o CHANGO de fabricación  casera.”   

En  el  fallo  no  se tuvieron en cuenta las  declaraciones  de  Fredy  Jaramillo  Ortiz, Vanesa Trejos Tovar y “otros”, y  las  explicaciones  del  propio  inculpado,  en  cuyo favor se debió aplicar el  principio    del   in   dubio   pro   reo.   

Por lo anterior, solicita casar la sentencia  proferida  por  el  ad  quem.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

1.-  Cualquiera  sea  la causal invocada, la  demanda  de  casación  no es un escrito de libre elaboración en tanto que debe  cumplir  con  los  requisitos  establecidos  en  el artículo 212 del Código de  Procedimiento  Penal,  como  citar  las  normas  que  se consideren infringidas,  determinar  la  clase  de quebrantamiento, indicar los fundamentos completos con  claridad,  precisión  y  lógica,  en  armonía  con  la  naturaleza  del vicio  reprochado,   además   de   demostrar   la   trascendencia   del  yerro  en  la  decisión.   

2.-  Los  siguientes son los desaciertos del  libelo que atentan contra los principios de claridad y precisión:   

2.1.  El  demandante  omitió  señalar  las  normas  sustanciales  supuestamente  violadas,  y  si  lo  fueron  por  falta de  aplicación o aplicación indebida.   

2.2.  El  error  de hecho en la modalidad de  falso  juicio  de  identidad,  cuya  configuración  anunció  el  libelista, se  presenta  cuando el juzgador al contemplar el contenido material de la prueba lo  desconoce  por  agregación,  cercenamiento o mutación, haciéndole expresar lo  que en realidad no dice.   

Esta clase de yerro se demuestra confrontando  el  contenido del medio con la lectura que de su texto hizo la sentencia, con el  fin  de evidenciar que entre uno y otra no existe coincidencia, y que los jueces  de instancia dicen de la prueba lo que en ella no se afirma.   

2.3.  Frente  al  primer  error propuesto el  casacionista  omitió  expresar la prueba o pruebas supuestamente distorsionadas  en  su contenido fáctico por los fallos recurridos, dejando a la Sala sin saber  dónde  radicó  el  supuesto  error  de  hecho  por  falso  juicio de identidad  anunciado  y  su  trascendencia  en  el  sentido  de  justicia  declarado por el  Tribunal.   

2.4.  En  relación  con el falso raciocinio  olvidó  que  este  es  un  error  sobre  el valor probatorio de las pruebas por  desconocimiento  de  la  sana  crítica,  el  cual exige señalar lo que dice el  medio  de  convicción  cuestionado  y lo que se infirió de el en la sentencia,  enseguida  indicar  la  regla de la experiencia, el principio de la ciencia o el  postulado  de la lógica omitido o indebidamente aplicado por el fallador que lo  llevó  a  otorgarle  un  mérito  persuasivo  que  no  le  correspondía, luego  expresar  cuál  o  cuáles  de  esas  reglas  se debieron aplicar y por último  demostrar la trascendencia del yerro en el sentido de la sentencia.   

2.5.  Sin precisar el error o errores en los  que  pudieron  incurrir los jueces de instancia en la valoración probatoria, el  demandante  simplemente  afirma que al testigo de cargo Alirio Herrera Orrego no  se  le debió otorgar credibilidad, y abandonando los falsos juicio de identidad  y  raciocinio  que  postuló indica que se omitió apreciar las declaraciones de  Fredy  Jaramillo  Ortiz, Vanesa Trejos Tovar y de “otros”, pasando así a un  error  de hecho por falso juicio de existencia que tampoco desarrolló porque no  señala  el contenido de los medios supuestamente omitidos y su trascendencia en  el sentido del fallo.   

2.6. Ahora: si se trataba del reclamo por la  no   aplicación   del   principio   in   dubio   pro  reo, era su obligación demostrar cómo a pesar de que  la   prueba  sólo  daba  para  constituir  incertidumbre,  el  Tribunal  no  lo  consideró  así  y  profirió  sentencia  de condena manifestando certeza donde  sólo  podía  haber perplejidad, le obligaba a señalar y demostrar los errores  de  hecho  o  de  derecho  en la apreciación de los medios que determinaron los  falsos  juicios  del  juzgador  en  la  fundamentación  de  la condena, lo cual  tampoco  hizo,  limitándose  a  indicar  que  la  realidad  procesal le daba el  derecho  a su defendido de ser absuelto, sin indicar por qué razón, resultando  insuficiente  a  los  propósitos  de  sustentar  el  recurso  extraordinario de  casación  pretender  que  se acoja su particular visión del asunto, pues de lo  que  se  trata en esta materia es de denunciar y demostrar errores trascendentes  que  hagan  posible  que  el  sentido  de  la  decisión  final  sea distinto al  declarado  por  los  jueces  de  instancia,  el  cual  dicho  sea  de paso llega  precedido  de  la  doble  presunción de legalidad y acierto que el libelista no  ataca.   

3.-  Como  la  Corte  no  puede  suplir  las  deficiencias  ni  corregir  las  imprecisiones  de  la  demanda,  se  impone  su  inadmisión,  de  conformidad  con lo dispuesto por los artículos 221 y 213 del  Código  de  Procedimiento Penal, además que la Sala no encuentra violación de  garantías  fundamentales  que  deban  ser  protegidas  oficiosamente,  lo  cual  conlleva   la  consecuencia  procesal  de  declarar  desierta  la  impugnación,  mediante  decisión  que adquiere ejecutoria en la fecha en que es suscrita y no  admite ningún recurso.   

A mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

Inadmitir la demanda de casación presentada  en  defensa  del  procesado GEOVANNY EMILIO CABRERA CARLOSAMA,   y, en consecuencia, declarar desierto el  recurso de casación interpuesto.   

Contra  esta  providencia no procede ningún  recurso.   

Cópiese,  comuníquese  y  devuélvase  al  Tribunal de origen. Cúmplase.   

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                   ALFREDO                     GÓMEZ  QUINTERO                       

ÉDGAR  LOMBANA  TRUJILLO                    ÁLVARO  ORLANDO  PÉREZ PINZÓN           

Comisión de servicio  

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS            YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS                            

MAURO           SOLARTE  PORTILLA                     JAVIER DE J. ZAPATA ORTIZ   

       

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria     

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