23973(21-03-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 23973  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado ponente  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

Aprobado acta No. 42  

Bogotá D.C., veintiuno (21) de marzo de dos  mil siete (2007)   

Celebrada   la   diligencia  de  audiencia  pública,  procede la Sala a proferir sentencia en el juicio de única instancia  seguido    en    contra   de   ANA   MARÍA   FLÓREZ  SILVA a quien, en su condición de Directora Seccional  de  Fiscalías  de  la ciudad de Cúcuta (Norte de Santander), se la acusó como  probable  autora  del  concurso  de  los  delitos  de concierto para delinquir y  utilización indebida de información oficial.   

HECHOS  

Con fundamento en las copias compulsadas por  la  Unidad  Nacional  de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario de  la  Fiscalía General de la Nación, dentro del proceso que se adelantaba contra  la  investigadora  del  Cuerpo  Técnico  de  Investigación con sede en Cúcuta  (Norte  de  Santander),  MAGALLY  YANETH  MORENO  VERA, entre otras personas, se  dispuso  la apertura de investigación en contra de ANA  MARÍA  FLÓREZ  SILVA,  al  haberse  determinado  que  cuando  se  desempeñó  como  Directora  Seccional  de  Fiscalías  de Cúcuta,  durante  el  período  comprendido  entre  mediados del año 2003 y comienzos de  2004,  en asocio de la investigadora MAGALLY YANETH MORENO VERA y otras personas  colaboraron  activamente  con  grupos  “paramilitares”  que  operaban en esa  ciudad  entregándoles  información  con  la  que  contaban  en  razón  a  las  funciones  que  cada  una  de  ellas  desempeñaba  al  interior de la Fiscalía  General de la Nación.   

Igualmente, se estableció que con ocasión a  esos  vínculos  de  colaboración,  los  grupos  armados  ilegalmente, pudieron  desarrollar  sus  actividades  ilícitas,  atentando  contra  diferentes  bienes  jurídicamente  tutelados  como  la  vida  e  integridad personal, el patrimonio  económico y, en especial, la seguridad pública.   

IDENTIDAD DE LA PROCESADA  

ANA   MARÍA   FLÓREZ   SILVA  nació en Bogotá, el 19 de enero de 1967; hija de ÁLVARO FLÓREZ  BERNAL  y  LEONOR  SILVA  COGOLLO,  identificada  con  la cédula de ciudadanía  número  39.773.706  de  Usaquén,  estado  civil  viuda,  de profesión abogada  egresada  de  la  Pontificia  Universidad  Javeriana y con postgrados en Derecho  Internacional  de Transporte de la misma universidad y en Derecho Administrativo  de la Universidad Santo Tomás.   

En  los  años  2000  a  2001 fue Asesora en  materia  de  Transporte en la Alcaldía de Cúcuta. Con anterioridad trabajó en  la  Secretaría  de  Tránsito  y  Transportes  de  Bogotá  D. C.; también fue  asesora    del   IDU   y   laboró   en   la   Procuraduría   General   de   la  Nación.   

Ingresó  a  la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  el  1  de  febrero de 2002, desempeñándose como Fiscal Delegada ante  los  Juzgados Penales del Circuito Especializados de Cúcuta hasta el 6 de marzo  de  2003 destacada ante el Cuerpo Técnico de Investigación, Fuerzas Militares,  DAS y la Policía Nacional.   

En el período comprendido del 7 de marzo al  21  de  julio  del  2003  tuvo  la  doble condición de Fiscal Delegada ante los  Juzgados   Penales   del   Circuito  Especializados  y  Directora  Seccional  de  Fiscalías  de  Cúcuta,  en  encargo. A partir del 22 de julio de 2003 sólo se  desempeñó como Directora Seccional de Fiscalías de esa ciudad.   

ACTUACIÓN PROCESAL  

1.-  ANA  MARÍA  FLÓREZ  SILVA, en su condición de Directora Seccional  de  Fiscalías  de  Cúcuta (Norte de Santander), mediante oficio 00002037 del 3  de  septiembre  del  2003  remitió  a la Unidad Nacional de Fiscalías Delegada  ante  la  Corte  Suprema  de  Justicia, copia de un escrito anónimo mediante el  cual   se  hacían  algunos  señalamientos  en  su  contra,  especialmente,  su  simpatía a la organización de la A.U.C. (fl. 2 c. # 1).   

2.- Mediante Resolución del 23 de septiembre  de  2003  la  Fiscalía Delegada ante la Corte Suprema de Justicia inadmitió la  denuncia  anónima  y  ordenó su remisión a la Dirección Seccional del Cuerpo  Técnico  de  Investigación  de la Fiscalía General de la Nación, con sede en  Cúcuta para hacer las indagaciones pertinentes (fl. 13 c # 1).   

3.-  La  Unidad  Nacional  de  Fiscalías de  Derechos  Humanos  y  Derecho Internacional Humanitario, en oficio 063 del 23 de  febrero  del  2004,  compulsó  ante  la  Unidad de Fiscalías Delegadas ante la  Corte  Suprema  de  Justicia,  copias  de la investigación que cursó en contra  ALEXI  RAFAEL SANDOVAL OROZCO y MAGALLY YANETH MORENO VERA, con el fin de que se  iniciara   la   correspondiente   investigación   en   contra  de  ANA  MARÍA  FLÓREZ SILVA en su condición  de  Directora  Seccional de Fiscalías de Cúcuta y establecer si estaba incursa  en  la  comisión  de  alguna  conducta  ilícita  (fl.  19  c  # 1). Las copias  remitidas, entre otras, son las siguientes:   

3.1.- Indagatoria rendida por MAGALLY YANETH  MORENO  VERA  rendida  ante  la  Unidad  Nacional  de Derechos Humanos y Derecho  Internacional  Humanitario  (fl.  82  cuaderno anexo 2) en la que narra la forma  como  se  vinculó  a  los  grupos “paramilitares” que operan en el Norte de  Santander, particularmente, en Cúcuta.   

Es  enfática  en  señalar que por orden de  ANA  MARÍA FLÓREZ SILVA, en  su  condición de Directora Seccional de Fiscalías de Cúcuta, se contactó con  los  “paramilitares”  de  esa  ciudad Cúcuta, además, contaba con su pleno  respaldo y que con todo ello iba a salir laureadas.   

Indica  que  a  ANA  MARÍA  era quien obtenía informaciones en el DAS, en  el  Ejército  o  en  la  Policía  porque  era  a  la única persona que dichos  organismos  se  les suministraban y ella valoraba si las entregaban a los grupos  de  las  AUC.  Así  mismo, señala que los datos los entregaban cuando ellos la  llamaban  para  preguntarle o para confirmar la información que tenían ante lo  cual  se  limitaba  a  decirles  si  o  no  a las preguntas que se les formulaba   

En  el  curso de la diligencia fue exhortada  para  que  se  ratificara bajo la gravedad del juramento lo narrado en relación  con    la   funcionaria   FLÓREZ   SILVA  y  contra ALEXIS SANDOVAL, ante lo cual contestó que “Me  ratifico  bajo  juramento en cuanto a las circunstancias que  he narrado y nada más”.   

3.2.- Igualmente, fueron aportadas las copias  de  las  indagatorias que rindieron ALEXI RAFAEL SANDOVAL OROZCO, VÍCTOR RAFAEL  MORA  GARCÍA,  resolución del 26 de diciembre de 2003, a través de la cual la  Unidad   de   Fiscalías   Delegada  ante  los  Juzgados  Penales  del  Circuito  Especializados,  adscrita  a  la  Unidad  Nacional de Derechos Humanos y Derecho  Internacional  Humanitario,  resolvió la situación jurídica de MAGALLY MORENO  VERA, entre otros (cuaderno anexos número 2)    

4.-  Con  base  en las anteriores copias, la  Unidad  de  Fiscalías  Delegada  ante  la  Corte  Suprema de Justicia, mediante  resolución  del  4  de  marzo  de  2004  ordenó la apertura de instrucción en  contra   de   ANA  MARÍA  FLÓREZ  SILVA  y  decretó  la  práctica de algunas diligencias, entre otras, la  indagatoria  de la precitada, por el presunto delito de concierto para delinquir  (fl. 22 y ss. c # 1).   

En    esta    diligencia    ANA  MARÍA  FLÓREZ  SILVA (fl. 40 c # 1)  refirió  que  conoció  a MAGALLY MORENO en marzo de 2002 por presentación que  le  hiciera  el Director Seccional del Cuerpo Técnico de Investigación, doctor  CARLOS  MARIO  RESTREPO,  a  quien,  inicialmente,  le  asignaron comisiones del  despacho  de  la  Fiscalía Especializada de la que ella era titular, durante el  período comprendido entre los meses de julio y agosto de 2002.   

Cuando   tomó  posesión  como  Directora  Seccional  de  Fiscalías  de  Cúcuta,  la  indagada  solicitó a la Dirección  Seccional  del  Cuerpo  Técnico de Investigación, un funcionario de apoyo, por  cuanto  se  encontraba con insuficiencia de personal, siéndole asignada MAGALLY  MORENO  en comisión de servicios, quien laboró bajo su mando desde mediados de  septiembre  hasta  finales  de  octubre  de  2003,  fecha  en la que MAGALLY fue  declarada insubsistente.   

Dice que MAGALLY MORENO, inicialmente, estuvo  adscrita  al  Cuerpo  Técnico  de  Investigación  y  trabajó  en la Fiscalía  Especializada  Satélite  las  comisiones  del  despacho  de la indagada, por lo  tanto,  le  correspondía  investigar  a  grupos subversivos, de autodefensa, de  narcotráfico  y,  en  general,  toda  organización  que  se dedicara a cometer  delitos de competencia de dicha fiscalía.   

Agrega  la indagada que durante su ejercicio  profesional  en  la Fiscalía General de la Nación, en forma indirecta recibió  varias  amenazas,  las  que  consideró  serias  y  graves  debido a la delicada  situación  de  orden  público  que  se vivía en el Norte de Santander, que se  concretaban  en  la  muerte  a  fiscales  que  tenían  a su cargo los despachos  judiciales  que  ella  recibió. Sobre esta situación informó el nombre de las  personas  y entidades que conocieron las amenazas, razón por la cual se dispuso  un  esquema  de  seguridad  en el que participó personal del Cuerpo Técnico de  Investigación,  Policía  Nacional  y DAS., destacando que no era oriunda de la  región   y   por   lo   tanto   desconocía   su   gente   y  conflicto  armado  imperante.   

Informa que en el mes de marzo del 2003 en el  que  asumió el cargo de Directora Seccional de Fiscalías, la Policía Nacional  le  solicitó  algunos  allanamientos en el municipio de Tibú, identificándose  uno  de  los  inmuebles como la vivienda de la esposa o de un familiar cercano a  MANCUSO,  razón  por la cual el grupo de autodefensas del departamento se unió  para atentar en su contra.   

Por  esta  situación  discutió con MAGALLY  MORENO  la  posibilidad  de  verificar  si  las  amenazas  provenían  de  dicha  organización,  decidiendo  hablar  con  el abogado ALEXI RAFAEL SANDOVAL OROZCO  quien  había  asistido  a  la  esposa o un familiar muy cercano de un cabecilla  paramilitar.  El  mencionado  profesional  del  derecho,  a  finales  de marzo o  principios  de  abril  de 2003, confirmó las amenazas y las instó a hablar con  ellos.  La  indagada  se  negó rotundamente y le manifestó que nada tenía que  hablar  con  esos señores y que si se encontraban era “a plomo”, por ser el  único  lenguaje  que  entendían, agradeciéndole al abogado su gestión. Estos  pormenores  fueron  comentados  con MAGALLY MORENO quien le aconsejó hablar con  las  autodefensas  y  así  tomó  esa  decisión,  para  lo cual contactaron al  abogado  SANDOVAL  OROZCO  y  a través de él conocieron un supuesto comandante  paramilitar,  cuyo nombre y rango ignoraba, por cuanto hay comandantes de barrio  de ciudad y de departamento.   

Luego  de  esta  reunión, MAGALLY MORENO le  comentó  que  las  autodefensas  creían  que  ellas  eran  las  únicas que no  colaboraban,  pues  recibían ayuda de las demás autoridades y que la Fiscalía  los  estaba  golpeando  duro,  ya que habían ingresado a sectores de su dominio  sin  precedentes,  incluso, allanando la casa de un comandante muy importante en  Tibú,  ante  lo  cual  la  interlocutora  les  explicó el procedimiento de las  investigaciones  y  que no solo lo hacían contra ese grupo sino también contra  la  guerrilla  y todas aquellas personas que pudieran estar incursas en delitos;  luego  de  la  explicación  dada  por MAGALLY parecieron entenderle; empero, le  preguntaron  cómo  iban  a  colaborar.  No  recuerda  bien,  pero dice que esto  sucedió a finales de abril y comienzos de mayo de 2003.   

Más adelante precisa que ella no le ordenó  a  MAGALLY  MORENO  infiltrarse  en  esa  organización  paramilitar, porque esa  decisión  no  le  competía tomarla; simplemente que hiciera un análisis de la  situación  para  exponerla  ante  la  autoridad  correspondiente  y  que  ésta  decidiera.  Pese  a  lo  anterior  expuso  que  MAGALLY MORENO fue a una segunda  reunión  con  dicho  grupo,  desconociendo fechas, interlocutores y sitio de la  misma y cualquier otro dato sobre ese encuentro.   

Aclara  que  los  contactos  con el grupo se  hicieron  a  nivel  estrictamente  personal  y  en  legítima  defensa y que los  resultados  se iban a informar al nivel central, pero como quiera que no hubo un  avance  investigativo,  no  se  efectuó  la  comunicación, siendo enfática en  afirmar  que  su  contacto  fue  con  el  doctor  SANDOVAL  OROZCO  y  con nadie  más.   

Expresa  que  no  conoció amenazas directas  contra  MAGALLY MORENO, sino contra la “gordita” y ella, en verdad, es gorda  y  contra  la  “mona”  y  ella es mona, desconociendo si MAGALLY MORENO hizo  algún  trato  con  las  autodefensas,  a  pesar de que ella le advirtió que no  podía asumir compromisos, bajo ninguna circunstancia.   

Reitera que no conocía a los miembros de las  autodefensas  del  Norte de Santander, ni de otra región del país y, que no ha  tenido  ningún  contacto  con dicha organización, dado que, sólo se comunicó  con  el  doctor  SANDOVAL OROZCO, no como miembro de las autodefensas, sino como  abogado   defensor   de   una   persona   que   tenía   relaciones   con   este  grupo.   

5.-  Con  el oficio 1684 del 10 de marzo del  2004,  el  Director  Seccional  Administrativo  y  Financiero de la Fiscalía de  Cúcuta  (Norte  de  Santander),  remitió  constancia del tiempo de servicio de  ANA  MARÍA  FLÓREZ  SILVA;  copia  de la resolución 0-1911 del 13 de diciembre de 2001 mediante la cual fue  nombrada   como   Fiscal   Delegada  ante  los  Juzgados  Penales  del  Circuito  Especializados  de  la  Dirección  Seccional  de Fiscalías de Cúcuta; Acta de  posesión;  Resolución  01324  de  julio  21 de 2003 nombrándola como Director  Seccional  de  Fiscalías  de Cúcuta y, acta de posesión 87 del 22   de   Julio   de   2003  (fl.    73  y     ss.       c       #      1).   

6.-     La  declaración     de    MAGALLY    YANETH    MORENO  VERA  no  se pudo adelantar  debido   a  que  la  testigo  solicitó  estar    asistida   por   su  defensor,  quien  no se encontraba en esos momentos en   Bucaramanga,   porque  tenía    su    domicilio    en    Bogotá   D.   C.   (fl.  138 ss.  c. # 1)   

7.-  Sobre  los  hechos   aquí  investigados  ALEXI  RAFAEL  SANDOVAL  OROZCO  expuso  que actuó  como  abogado  en  un  despacho  comisorio  adelantado en la Unidad de Lavado de  Activos   de   la   que  hacía  parte  ANA      MARÍA      FLÓREZ,      cuando      era   Fiscal  destacada  ante  el  Cuerpo  Técnico  de  Investigación  y  que  al  terminar  la  diligencia  se  le  acercó  MAGALLY  y  le  dijo que  ANA  MARÍA quería hablar  con   él,  por  lo  que  la  atendió  y  luego  de  la   conversación   le  preguntaron  que  si  conocía  a  algún paramilitar  porque tenían un problema, recibiendo respuesta afirmativa.   

Por  esta razón les concretó una cita con  alias                  “ENRIQUE” en  el    sitio   conocido   como   el   “pueblito       Pepsi”,  sin que él asistiera. Posteriormente  se  enteró  que  a  esa  reunión  iba  a    estar    presente    MAGALLY,  pero que no se enteró de qué  temas        trataron.       Aclara,           además,      que      no      presenció    ninguna    de   las   reuniones   ni  se   enteró   de  su  desenvolvimiento.   

Igualmente,  informa  que  también  le  solicitaron  que  averiguara  en el medio profesional  en  que se desenvolvía,  qué  tipo  de irregularidades cometían sus colegas y los fiscales de la ciudad  de      Cúcuta;      inclusive     indagar    en   las   investigaciones  seguidas  contra  grupos  al  margen  de  la ley. El  recolectó          esa         información  y  la  transmitió a sus  requirentes.   

Al    referirse    a    las     amenazas     de     las     autodefensas,     manifiesta  que  MAGALLY MORENO le dijo  que  todo había sido un chisme, un malentendido, por  lo  que él no le volvió a preguntar nada más sobre  el tema.   

Finalmente,  señala  que  durante  los  seis  meses que colaboró con la Fiscalía Seccional,  cree  que  MAGALLY MORENO siguió comunicándose con el supuesto paramilitar, ya  que  en una ocasión le dijo que dicho sujeto no contestaba el teléfono, razón  por     la     cual    intercedió    ante     el    mismo    para     que     le    respondiera la llamada.   

8.- Fotocopia  del  oficio  DSF 2106 del 9 de septiembre de 2003, mediante el cual ANA     MARÍA     FLOREZ     SILVA  solicitó  al  Director  Seccional  de  Cuerpo  Técnico  de Investigación de  Cúcuta  la “viabilidad  de  autorizar  por  comisión la adscripción de un funcionario que pueda apoyar  con  su aporte las labores que se desarrollan en esta Dirección”,  debido  a  la  falta  de  personal en la Dirección Seccional de  Fiscalías     de    esa    ciudad    (fl.  163  c. # 1).   

Con base en esta  petición, el Director Seccional del Cuerpo Técnico  de  Investigación de esa  ciudad,   en   oficio   FGN-DDS-CTI   007442  del  17  de  septiembre  del  2003  informó  a la Directora  Seccional     Administrativa    y    Financiera   de   Cúcuta      de      la      Fiscalía     General     de     la  Nación,  que  mediante  resolución  de  comisión  de servicios,   se   asignó  a  la  investigadora  MAGALLY  YANETH MORENO VERA a la Dirección Seccional  de    Fiscalías,    precisándole    sus funciones.   

9.-  Mediante  resolución  del  4  de  mayo  del  2004  la  Unidad  de  Fiscalías  Delegada  ante   la  Corte  Suprema  de  Justicia,  resolvió la situación jurídica de  ANA  MARÍA FLÓREZ SILVA  imponiéndole  medida de aseguramiento consistente en  detención    preventiva,    sin    beneficio    de   excarcelación,  como  probable autora del concurso de delitos de concierto para  delinquir     (fl.  108   ss.  c. # 2).   

10.-  La   Técnico  Judicial  II,   MARÍA   VICTORIA   LOBO   AMAYA,  quien  trabajó    con    ANA    MARÍA    FLÓREZ         SILVA,  más  o  menos  desde  octubre  del  2002 hasta cuando pasó a  desempeñarse    como   Directora   Seccional   de  Fiscalías,       manifiesta       que  al  inicio  de  las  labores  desempeñadas  por ANA  MARÍA  esta no tenía manejo del  cargo,  pero  gracias a sus capacidades fue logrando  un  buen desempeño, contando con la colaboración de  MAGALLY    YANETH    MORENO   y   CARLOS   ALBERTO  PINZÓN     GIL,  autorizándolos  como las únicas personas  con acceso a todos los procesos.   

En  torno a MAGALLY MORENO expone que sus  relaciones  no  fueron  buenas  porque  “llegó  con  mucha  voz  de  mando,  pero  la doctora ANA MARIA  FLOREZ   le   dio   mucho   poder   a   ella”.  Al  requerírsele  para que explicara qué quería significar con esta aseveración,  dijo:  “(…) ella entraba a la fiscalía a la hora  que  quería  y  ella  entraba  al despacho y miraba todas las investigaciones y  ella  decía  que se llevaba las investigaciones y pues yo no decía nada porque  yo  vi que la doctora ANA MARIA FLOREZ no decía nada y que MAGALI tenía poder,  autoridad  porque  estaba  apoyada  por la doctora. Después que fue nombrada la  doctora   ANA  MARIA  FLOREZ  como  directora  ahí  si  fue  peor  porque  ella  mandaba”, razón  por  la  cual  calificó,  desde  su personal percepción,  esta relación como muy íntima.   

Añadió    que    casi   todas   las  investigaciones  estaban  asignadas a MAGALLY MORENO;  así  mismo,  que  cuando se trataba de paramilitares  ella  era la única que se ocupaba de esas        diligencias.   

Al referirse al  abogado  ALEXI  RAFAEL  SANDOVAL  OROZCO   dice  que  lo  conoció  porque  la  Fiscalía   de   Bogotá   envió   un  despacho  comisorio  donde  él   era  el  abogado  y  después  de  eso lo vio como una  tres    veces    mas,  preguntando    por    ANA   MARÍA   FLÓREZ  (fl.    25 ss. c # 3).   

11.-  En  la  declaración     de    CECILIA    BALAGUERA     QUINTERO    quien   se   desempeñó   como  Técnico  Judicial  II  entre  el  10  de  marzo  al  14  de  noviembre  de   2003   en   la   Unidad  de  Fiscalías  Delegada  ante los Juzgados Penales del Circuito  Especializados      de      Cúcuta,  destacada ante el Cuerpo Técnico de Investigación,       Fuerzas      Militares,  DAS  y  Policía  Nacional, informa que ANA     MARÍA     FLÓREZ     era     la     titular  de  uno  de  esos  despachos  y  Directora  de     Fiscalías,     encargada,   con   quien   tuvo  poco  trato personal por razón  del mismo trabajo.   

Señala      que     MAGALLY  MORENO  fue  asignada a una de  esas  fiscalías delegadas y que tenía una relación  estrecha  de  amistad  con  ANA MARÍA FLÓREZ quien  estaba  pendiente  de sus investigaciones, pero todo  lo  canalizaba  a  través  de  MAGALLY. Aduce que al  abogado   ALEXI  RAFAEL  SANDOVAL,  lo  vio  en  la  ventanilla   solicitando   audiencia   con   la   doctora,   pero   no   hablando   con  ella,      en      tanto      que      al     Coronel     MOLINA  lo  veía casi a diario en las  oficinas   de   la   doctora  y  pasaba  mucho  tiempo  allí  con  MAGALLY          (fl.     31     ss.     c. # 3).   

12.-  MARTHA  LUZ         TOLOZA         MARTÍNEZ  en  su declaración expuso que se  desempeñó   como  técnico  judicial  adscrita  al  despacho  de la         Directora  Seccional de Fiscalías,   por   lo   tanto,   laboró   con  ANA          MARÍA          FLÓREZ desde  el  6  de  marzo  del  2003  (no  recuerda  bien),  hasta  el  15  de  marzo  de  2004,   precisando   que  de  ese  despacho  tenía  llaves,   la  titular,  MAGALLY y ella.   

Informa  que  conoció  al  abogado ALEXI  RAFAEL  SANDOVAL  OROZCO  cuando  fue  al  despacho para hablar con ANA   MARÍA   FLÓREZ   unas   cuatro   o  cinco  veces  y  se  demoraba  de  15  a  20  minutos,  en una oportunidad  estuvo  por espacio de 45 minutos aclarando que MAGALLY también estaba presente  en  estas visitas, aunque no precisa que fuera en todas. Igualmente, recordó al  Coronel    MOLINA     a   quien   ANA   MARÍA  FLÓREZ  invitaba a las reuniones, le pedía favores  para  que  le asignara escoltas o para que hiciera averiguaciones, afirmando que  eran amigos.    

En    relación    con   las  funciones  específicas de MAGALLY  dice  que  no  las puede precisar porque se la pasaba  en   la   oficina   de   la   doctora  ANA     MARÍA     FLÓREZ,  quien  le  encargaba  labores de  seguimiento   a  los  bienes  o  elementos  de  los  procesos  (fl.     36     ss.     c # 3).   

13.-   El  doctor    ORLANDO    CLAVIJO   TORRADO  quien  se  desempeñó  como  Fiscal  Delegado ante los Juzgados  Penales    del    Circuito    Especializados    de  Cúcuta    –    ahora    pensionado   –  dice que fue compañero durante 8  meses    de   ANA   MARÍA   FLÓREZ   quien   llegó   “con  atribuciones  superiores”  y  por  tal  motivo  coordinaba  las  investigaciones  de  los  demás  fiscales  y  todos  tenían que someterse a la  programación     que     hacía,     en     cuanto    a    los    allanamientos  especialmente,     pues     era     la  que  planeaba, coordinaba y asignaba a cada fiscal     entregándoles    en   un   sobre  el  sitio  que  iba  a  ser  allanado  con  indicación  del  apoyo de la  fuerza   pública   y   del   vehículo  en  que  se  transportarían.   

Dice  el  declarante  que,  durante  su  período,         recibió         investigaciones         iniciadas,   impulsadas   y   tramitadas   por  ANA          MARÍA          FLÓREZ,  particularmente,   de  terrorismo  contra miembros de la subversión e inclusive paramilitares, siempre  con   capturados   indagados;   además,  que  tuvo  problemas   de   criterio   con   la   mencionada    funcionaria    lo   que  ocasionó    descontento    en    ella,   al   punto   que   terminó  siendo  señalado  como  infiltrado de la subversión, razón  por  la  cual  fue  declarado  insubsistente,  sin  que  se  materializara  esta  decisión    porque    fue   recogida   el   mismo  día.   

Aduce     que    la    relación     con     ANA    MARÍA  FLÓREZ  fue  muy esporádica, ya que cada quien estaba en su trabajo. No  tenían   mucho   contacto   con   ella   y  nunca  llegó  a  insinuarle  el  sentido  de  una  decisión  ni  a  presionarlo;  no  obstante,  ejercía  indirectamente un control sobre  sus  investigaciones  a  través  de  MAGALLY  MORENO, a quien había     nombrado     como     su     asistente    y    secretaria         privada,   habida   cuenta   que  ella  sacaba  de su despacho los expedientes durante días  y  semanas,  sobre todo los de paramilitares; empero,  nunca    habló    con    la    doctora    o   con  MAGALLY    sobre    esa    situación,  pues  el  dominio  que  ejercía  ella era absoluto  y,  por  eso,  cree  que  esta misma  situación    se    presentaba    en    otros   despachos   fiscales,   de  modo  que  habría  sido  una  insensatez  indagar  por  qué  la Directora y su asistente se apropiaban de los  expedientes,  ya  que las represalias estaban a la orden del día, se sentía la  intimidación   en   el   ambiente;   además,  la  Directora  hacía  alarde de su amistad con el Fiscal  General de la Nación.   

Califica  la  relación       de      ANA      MARÍA           FLÓREZ  y  MAGALLY     MORENO    como    íntima,    de    absoluta   confianza,   más   que   laboral;  incluso  se  comentaba  que MAGALLY  permanecía  mucho  tiempo  en  el  apartamento de la  funcionaria  y  que  hasta  vivía allá, eran inseparables.   

14.  El doctor JOSÉ   ALFONSO   LIZCANO  GÓMEZ,  en  su  testimonio  manifiesta  que  cuando  ANA  MARÍA  FLÓREZ se vinculó a la Fiscalía Delegada ante los  Juzgados  Penales  del  Circuito  Especializados  de  Cúcuta,  destacada  ante  la  SIJIN,  DAS,  Fuerzas  Militares  y Cuerpo Técnico de Investigación, ella se desempeñó como Jefe de  la  Unidad  hasta  cuando fue designada como Directora Seccional de Fiscalías y  explica  que en atención a que carecía de experiencia, su relación se limitó  a    orientarla   y   guiarla   en   sus   primeras   actuaciones   lo  que le permitió establecer buenas  relaciones  como compañeros de trabajo (fl.     50     ss.     c # 3).   

Sobre  MAGALLY  MORENO,  dice  que tenía  acceso  a  las  investigaciones  por  cuanto  se  desempeñaba como asistente de  ANA          MARÍA          FLÓREZ desde  cuando    era   Fiscal  Delegada  ante  los  Juzgados  Penales  del Circuito  Especializados,   quien   se   informaba   de   las  investigaciones a través de su asistente.   

Referente     al     desarrollo   laboral  de  ANA     MARÍA     FLÓREZ,  expresa  que  la  vio  como  una  funcionaria  dinámica  y  motivada  por  el  deseo de acertar desde el punto de  vista  de  producción  de  resultados.  En  el  desempeño de la función nunca  observó  errores  criticables,  no  obstante  haberla  tenido que reorientar en  algunas    decisiones   que   venía   proyectando.  Agrega  que  la  falta  de experiencia de la doctora  ANA          MARÍA          FLÓREZ  pudo  llevarla  a  incurrir  en  errores como el que originó la investigación que se  adelanta  y  señala que su gestión como Directora fue acertada, desde su punto  de vista.   

Sobre   la  relación  existente entre  ANA          MARÍA          FLÓREZ  y  MAGALLY   MORENO   dice   que   era   muy  cercana,  ya  que  ésta  acompañaba  permanentemente  a  la  doctora.  Era  la  única persona que tenía acceso a la  dirección  por  contar  con  llaves  para ello y, siempre vio a MAGALLY como la  persona  de absoluta confianza de ANA MARÍA,  no  sólo   en   el  plano  laboral,     sino  también,  personal.   

Piensa que esa  funcionaria fue utilizada y aprovechada por personas  que ocultaron sus verdaderos propósitos.   

15.-     Mediante     resolución  del 16 de junio del 2005 la Fiscalía Delegada ante la  Corte   Suprema  de  Justicia,  acusó  a       ANA       MARÍA           FLÓREZ SILVA  como      probable      autora      responsable  del concurso de delitos de  concierto  para  delinquir agravado (artículo 340 inciso 2° del Código Penal)  y  utilización  indebida  de  información  oficial  privilegiada  (artículo  420 ibídem).   

En   este  pronunciamiento   se  ordenó  compulsar  copias  de  la  decisión  y  de  la  declaración  de  MARÍA  VICTORIA LOBO con    destino   a   la   Unidad   de  Fiscalías   de   Derechos    Humanos   y   Derecho   Internacional  Humanitario  de  la  Fiscalía General de la Nación, para que se investigara la  desaparición  de  CARLOS  PINZÓN  GIL  quedando  radicada  bajo el      número      1695  (fl.  223  c  #  3).  Así  mismo,  se  ordenó   la   expedición  de  copias   de   la  resolución  y  de  la  transliteración  de  la  conversación  sostenida  entre  MAGALLY  MORENO y RAFAEL ALEXIS SANDOVAL para que obre en el proceso 1827  que adelanta la Unidad de  Fiscalía  de Derechos Humanos y Derecho Internacional       Humanitario.   

La  precitada  acusación se fundamentó en  los siguientes aspectos:   

15.1.-  La  Fiscalía     precisa,    inicialmente,   que  si  bien  es  cierto  en  la  indagatoria  únicamente  se  formalizó  la  imputación jurídica por   el   delito  de  concierto  para  delinquir,   también  lo  es  que  fácticamente     se     le  endilgó  la  conducta  ilícita  de  utilización   indebida   de  información  oficial  privilegiada, citando los  apartes    de    la    indagatoria    que    así    lo    demuestran.   

15.2.-  La    providencia    calificatoria   señala   que  la           indagada          FLÓREZ  SILVA     cumplía  simultáneamente gestiones opuestas e incompatibles.  De  un  lado  ejercía  una  función  legal  como  representante  de la entidad  encargada   de   investigar   y  acusar  a  los  infractores de la ley penal, situación que le permitía  conocer   las   actuaciones  de  los  operadores  judiciales,  no  sólo     de    ese    departamento,  sino,    del   nivel  central;    y,    de  otra, se servía de esa información y, a través de  MAGALLY    MORENO    la    ponía    al    servicio   de   grupos   armados     al    margen    de    la  ley.   

15.3.-    La  acusación      destaca     el     informe     de  Policía   según   el   cual   se   verificó  que  el   número   celular   de   MAGALLY  MORENO        aparecía   registrado   en   el  teléfono  decomisado      a      alias      “ALEX”,  quien  al  parecer  causó  la  muerte  del  agente  Camilo Portilla,  en  tanto  que  relaciona otras pruebas atinentes al accionar del grupo de autodefensas de esa región.   

15.4.-  Así  mismo,  refiere que  la    relación   de   amistad   entre        ANA       MARÍA           FLÓREZ      SILVA      y  MAGALLY  MORENO  VERA se   inició   cuando   trabajaron   en  la  Fiscalía  Delegada  ante  los  Juzgados  Penales  del  Circuito Especializados   y   a   esta        última        le        asignaron        múltiples investigaciones, por lo que  revisaba  todos  los  procesos  contando  para  ello  con   el   respaldo   de  la  doctora  FLÓREZ  SILVA, poder que   siguió  ejerciendo  cuando  la  funcionaria   pasó  a  ser  Directora  Seccional  de Fiscalías.   

15.5.-  De  otra  parte,  precisa  el  ente  acusador    que    el   doctor   ORLANDO   CLAVIJO   TORRADO   ex   –  Fiscal  Delegado  indicó  que  la  Directora  ANA MARÍA FLÓREZ  indirectamente  ejercía  control sobre sus investigaciones a través de MAGALLY  MORENO  a  quien  había nombrado como su asistente y sobre quien todos sentían  que  ejercía  como  subdirectora  por las potestades que tenía. Además, todos  los  deponentes  coinciden  en  señalar  la estrecha amistad que las unía. Tal  aserto  lo  corrobora la sindicada en su indagatoria, en la que dice que MAGALLY  MORENO  era una de sus pocas amistades y, además, cita grabaciones telefónicas  sostenidas    por    estas   dos   procesadas   que   respaldan   lo   señalado  precedentemente.   

15.6.-   Avanzando   en   la  valoración  probatoria,  la  Fiscalía  en  su providencia se propuso desentrañar la manera  como  surgió  la  relación  de  ANA  MARÍA  FLÓREZ  SILVA  con  los  grupos paramilitares. En ese cometido  relata  las  motivaciones  que  refirió  MAGALLY  MORENO en su indagatoria y su  gestión  a través del abogado ALEXI RAFAEL SANDOVAL OROZCO, en las condiciones  ya sabidas.   

Cita   textualmente   el   relato  de  la  investigadora    en    el   que   supuestamente   ANA  MARÍA le propone infiltrarse en el grupo paramilitar,  manifestándole su respaldo incondicional.   

Seguidamente  reproduce  lo  dicho  por  el  abogado  ALEXI  RAFAEL  SANDOVAL  en  el  sentido  de  que fue contactado por la  Directora  Seccional  de  Fiscalias  y su asistente para que averiguara por unas  amenazas  de  muerte. El concertó una cita con un presunto paramilitar, cliente  suyo,  alias  ENRIQUE,  este se reunió con MAGALLY y cree que allí se arregló  el  malentendido,  explicación  que  fue  corroborada  por  la  procesada en su  versión  inicial  y  luego  en  la  indagatoria; por consiguiente, la Fiscalía  concluye   que   ANA   MARÍA   FLÓREZ  sí  tuvo contactos y acuerdos con grupos de autodefensa de Cúcuta,  a  través  de  ALEXI  SANDOVAL  y  MAGALLY MORENO VERA, pasando a cuestionar el  proceder  de dicha Directora, quien no obstante el nivel de protección personal  que  tenía  debido  a su cargo, decidió contactarse con grupos al margen de la  ley, en posición contraria a la misma.   

15.7.-   Para  tal  cometido,  agrega  la  Fiscalía  que  en la investigación, no sólo se cuenta con las exposiciones de  MAGALLY  MORENO,  ALEXI  SANDOVAL y la de la sindicada, sobre las circunstancias  que  rodearon  los  primeros  encuentros con los miembros del grupo ilegal, sino  también  con las grabaciones y transliteraciones de las llamadas que existieron  entre  MAGALLY  MORENO  con  alias  “Enrique” de las cuales se evidencia los  nexos entre ellos.   

15.8.-  Destaca  que  los  diálogos  entre  ANA  MARÍA FLÓREZ y MAGALLY  MORENO   con  el  lenguaje  cifrado  que  utilizaban  reflejan  nítidamente  el  conocimiento   común  de  la  situación,  haciendo  mención  expresa  de  las  conversaciones.   

15.9.-  Para  desvirtuar  la  versión  de  FLÓREZ    SILVA,   quien  manifestó  que  el  trato  con el doctor ALEXI RAFAEL SANDOVAL era esporádico,  lejano  y  nada constante, la Fiscalía trae a colación apartes de las llamadas  interceptadas  a  MAGALLY  en las cuales dicho profesional refiere trato íntimo  con la procesada y habla de ella en lenguaje cifrado.   

15.10.-  Con  base  en  lo  anterior,  la  acusación    precisa    que   ANA   MARÍA   FLÓREZ  SILVA  en  su  condición  de  Directora  Seccional de  Fiscalías  de  Cúcuta  en  forma  mediata,  a  través  de  MAGALLY MORENO, se  integró   a  la  estructura  de  los  grupos  de  autodefensa  de  la  región,  desarrollando  roles de búsqueda y entrega de información, para transmitirla a  los   demás   miembros   de   la   organización   facilitando   sus  acciones,  previniéndolos     y     protegiéndolos     de     cualquier     intervención  judicial.   

De lo anterior extrae que la conducta de la  acusada  estuvo dirigida a promover los grupos al margen de la ley, dado que, se  concertó   con   ellos,   activó  y  dio  impulso  a  los  propósitos  de  la  organización paramilitar.   

16.-  Iniciado  el  debate  público,  los  sujetos   procesales   presentaron  sus  argumentaciones  del  siguiente  tenor:   

16.1.-  Intervención del Fiscal Delegado   

Tras hacer una presentación de los hechos  que  dieron  lugar a esta  investigación,   pasa   a   relacionar      cada     uno     de  los  delitos  por  los  cuales  se  formuló  la acusación y, en torno a la conducta  ilícita  de  concierto  para  delinquir expuso    los    requisitos   para   su  configuración.   

Seguidamente  se   refirió   a  los  informes   de   policía   judicial   que  obran  en  el  proceso  sobre  el  accionar  del bloque norte de las Autodefensas Unidas de Colombia, bajo el mando  de   un   sujeto   conocido   como   “La         Iguana”,   agrupación   a  la  cual  se  le  atribuye  la  comisión  de  homicidios,   secuestros   y   extorsiones   en   dicha   región,  con   el  correspondiente  respaldo  probatorio  contenido  en  el  testimonio  rendido  por  el conductor de taxi JHONNY  HERRERA    ECHEVERRI.   Luego,   hizo   referencia  a  las  interceptaciones  telefónicas entre MAGALLY  MORENO     VERA    con    alias    “ENRIQUE”  y RAFAEL ALEXIS SANDOVAL OROZCO.   

Considera, el  Fiscal  Delegado,  reveladoras  las  indagatorias de  ANA          MARÍA          FLÓREZ         SILVA,  MAGALLY  MORENO VERA y RAFAEL ALEXIS SANDOVAL OROZCO, acerca de  las  circunstancias  en  que MORENO VERA   se  contactó  con  un  integrante  del  bloque  Norte  de  las  Autodefensas,       alias       “ENRIQUE”,  siguiendo  instrucciones  de  la  entonces  Directora Seccional de Fiscalías de  Cúcuta,   para   proseguir   con  la  descripción  de  la  figura de la “infiltración”,  argumentando   que  si bien es  cierto  no  se  encontraba  regulada  por  la  Ley 600 del 2000, el artículo 242 de la Ley 906 de 2004 la  prevé bajo el título de  “Agentes  encubiertos”; sin embargo, estima     que    la    orden    para    adelantar    esa   operación   escapaba   a   la  competencia  exclusiva  de  la  Directora  Seccional  de Fiscalías ANA     MARÍA     FLÓREZ    SILVA,    pues    la    misma  correspondía,       previa       evaluación       y      decisión,     al     Fiscal    a   cargo   de   la  investigación  a  condición  de  que  su  operancia resultara necesaria.   

Consideró que  la    acusada    con   su   conducta   estaría  admitiendo  una  especie  de  justicia propia o justicia  privada     o,    al  menos,   una  facultad  ejercida  por  fuera  de la ley ante las amenazas que  se  proferían en su contra, siendo su deber legal en  este  caso acudir ante las autoridades para promover  una   investigación  sobre  el  particular;  igualmente,  que  la  Directora  Seccional  de  Fiscalìas no  tenía  facultades de Policía Judicial para decidir  la  infiltración  de  MAGALLY  MORENO  en  el grupo  armado  al  margen  de  la  ley,  toda  vez  que esa  actividad  requería  de  una   autorización  del  superior  inmediato  del  investigador;  esto  es,  la  Dirección   Seccional   del   Cuerpo   Técnico  de  Investigación.   

Por    consiguiente,    la  actividad  que  se hizo bajo una supuesta infiltración lo que  realmente  devela  es  un  convenio  criminal  con  las  AUC  mediante  el  cual  ANA MARÍA FLÓREZ SILVA  se  hizo  partícipe  de  sus actividades, el que fue  efectuado  a  través  de  la  investigadora MAGALLY  MORENO  VERA,  cuyo  propósito  no  era  otro  que  el de entregar información  reservada    y    privilegiada    sobre  investigaciones de la Fiscalía Seccional de Cúcuta y del nivel  Central  a  que  tenían  acceso,  en  razón  a  su  cargo.   

De   otro  lado,  refiere  que  los  testimonios de VICTORIA LOBO  AMAYA    y    DORIS    CECILIA    BALAGUERA  QUINTERO,  informan  cómo  MAGALLY MORENO VERA revisaba con  facilidad  y  amplitud los procesos con la anuencia de la Directora ANA  MARÍA  FLÓREZ SILVA,      versiones      corroboradas   por   los   ex   Fiscales   ORLANDO   CLAVIJO  TORRADO       y       JOSÉ   ALFONSO   LIZCANO  GÓMEZ. Esta actividad estaba por fuera  de  las funciones de vigilancia y control propias de las Direcciones Seccionales  de  Fiscalías,  las  cuales  se  hacen  por  conductos  formales y a través de  servidores  que  dependen  jerárquicamente  de  esa  Dirección  y no de manera  informal como se hizo en este caso.   

Además,  las comunicaciones telefónicas  interceptadas  a  MAGALLY  MORENO  VERA,  señalan  que  estaba  autorizada  por  ANA  MARÍA para   entregar   la   información   al   bloque   Norte  de  las  Autodefensas,  a  través  de  alias  “ENRIQUE”,   por   ello   puntualiza  que,  sin  duda,  la  participación  de  la  acusada  estuvo  orientada  a  promover  y facilitar  indeterminados  y  permanentes  actos  delictivos  de la empresa al margen de la  ley,  al  punto  que  en esa época aumentaron considerablemente los índices de  criminalidad en la ciudad de Cúcuta.   

Afirma,  también,    que   la   conducta   desplegada   por  ANA          MARÍA          FLÓREZ SILVA  fue  dolosa,  toda vez que admitió haber autorizado la infiltración de MAGALLY  MORENO  en  el grupo armado, por lo que, no  son  de recibo sus exculpaciones en  el  sentido  de que procedió motivada por razones de  seguridad personal.   

Sobre  el delito de utilización indebida  de  información  oficial privilegiada, la acusación  ubica,   inicialmente,   su  encuadramiento  legal;  posteriormente,   recuerda   las  funciones  de  las  Direcciones  Seccionales  de  Fiscalía,  a  partir  de  las cuales FLÓREZ  SILVA  tuvo acceso a la información que,        finalmente,  transmitió  a las autodefensas del  departamento  de Norte de Santander, por intermedio de la investigadora MAGALLY MORENO VERA.   

Concluyó,       entonces,      que     se   estructura   el   ilícito   previsto   en   el  artículo   420   del   Código  Penal,  ya  que  dichos  datos  necesariamente  tienen  que  ver  con  investigaciones a cargo de la Fiscalía y  constituyen   información  oficial  privilegiada  de  carácter  reservado,  de  acuerdo   con   lo  previsto  en  los  artículos   323   (Investigación   previa)   y  330  (instrucción)       de       la  Ley  600 del 2000.   

En  estas  condiciones,  la  actitud  de  ANA  MARÍA  FLÓREZ  al  suministrar     esas     informaciones,  hicieron  ineficaces  los esfuerzos  investigativos  dirigidos  contra  los  integrantes  del  grupo  de autodefensas  citado,  beneficiando  su  actuar,  además  de promover y facilitar su accionar  delictivo.   

En lo que respecta al delito de             concierto  para  delinquir,  es claro al  referir  el  procedimiento utilizado por la Directora  Seccional         ANA         MARÍA           FLÓREZ SILVA  para  que a través de la  investigadora    MAGALLY   MORENO   VERA,   pudiera  acceder     a     los    procesos    que  se  adelantaban  en  las  Unidades  de  Fiscalías  Delegadas  ante los Juzgados Penales  del       Circuito      Especializados      de     Cúcuta,     concretamente    se  refiere  a la interceptación de la  llamada       a       alias      “ENRIQUE”   llevada  a  cabo  el  19  de  septiembre  de  2003 a quien esta última empleada    le   comunicó  sobre  la llegada de una comisión  de  la  UNAIM  de Bogotá,  quienes   venían   por   su  “novio”  refiriéndose  a  alias  “LA        IGUANA”,  comandante de las Autodefensas de  Puerto Santander.   

Refiere    que    en    otra    conversación   realizada         el  16  de  septiembre  de 2003, MAGALLY MORENO VERA transmitió a  alias                 “ENRIQUE”  información  relacionada con una investigación por la muerte de un servidor de  la    Fiscalía    General    de   la   Nación   de   nombre   MARTÍN         FUENTES,  haciéndole  saber que la Fiscalía  ya tenía identificado al llamado comandante del Bloque Libertad.   

Por  lo  anterior,  el  Fiscal  Delegado  solicita  a  la Corte proferir sentencia condenatoria  contra   la   procesada  ANA  MARÍA  FLÓREZ SILVA  por   el   concurso  de  delitos  de  concierto     para     delinquir   agravado   y  utilización       indebida      de      información      oficial  privilegiada.   

16.2.-  Intervención  del  Ministerio  Público:   

Inició   su  intervención  realizando  algunas   precisiones   sobre   los   artículos  340  incisos  2 y 3, y 420  del Código Penal.   

Luego       explicó que para determinar si ANA      MARÍA      FLÓREZ SILVA  incurrió   en   los   comportamientos   delictivos  objeto  de  reproche  es  necesario             remontarse  a los orígenes del proceso. Así,  recuerda   que   en  diferentes  escritos  anónimos  se  indicaba  la  presunta  vinculación  de  miembros  de la Dirección Seccional de Fiscalías de Cúcuta,  incluida      su     Directora,     con     los     denominados     “paramilitares”.   

Concretó,     así     mismo, que constituye un hecho indiscutible  el    entrañable    lazo    de    amistad    existente    entre    FLÓREZ  SILVA  y MAGALLY MORENO, tanto así que esta última  tenía  la  oficina  al  lado  de  aquélla  e  iban  juntas para toda parte. La  técnico  investigadora  frecuentaba  su  casa;  comía  y  dormía  en no pocas  ocasiones  en  la  residencia  de  la Directora Seccional y hasta era llamada la  “vice   –        directora”.  Sobre  esta   estrecha   relación   de   amistad  se  escucharon  varios  testimonios,  particularmente,     cita     la    declaración   de   MARÍA     VICTORIA    LOBO    quien  gráficamente  señaló  que   estas   dos   personas  “parecían  novios,  inseparables,  no  se soltaban ni para ir al baño, siempre estaban juntas, todo  el  día  y  era  tanto  que  hasta  le puso una oficina al lado del despacho de  ella…”.  Este  vínculo  de  amistad, dice, fue  incluso  reconocido por ambas en sus versiones, como  que,  cuando  MAGALLY  MORENO  fue  detenida,  a la  primera  persona que llamó fue a ANA MARÍA FLÓREZ  SILVA;   además en las charlas  que  sostenían  estas  dos  implicadas,  se  escuchan frases como: “Hola  gorda,  gordita  linda,  te quiero mucho, me haces mucha  falta, estoy desubicada sin ti…”.   

De igual manera, algunos fiscales indican  que  MAGALLY  MORENO  retiraba  expedientes  para  revisarlos,  generalmente  en  investigaciones  adelantadas  por  terrorismo o rebelión, aduciendo hacerlo por  orden  de  la  Directora,  para  ser  devueltos semanas después. Así mismo, la  funcionaria  habría patrocinado una ola de descrédito de algunos fiscales como  el    caso    de    la    doctora   ÉLCIDA  MOLINA  absuelta  recientemente  por  la  Corte Suprema de  Justicia.   

Enfatiza    que    al   doctor  ORLANDO  CLAVIJO  TORRADO  lo  tildó  de  aliado  de  la  subversión,  situación  corroborada por otro fiscal, el doctor ALFONSO LIZCANO  GÓMEZ,  quien  en  su  declaración  relata que en sus investigaciones se ejercía un control indirecto  por  parte de ANA MARÍA  FLÓREZ   SILVA  a  través  de  MAGALLY  MORENO, quien examinaba los expedientes a su cargo.   

Conforme a las reglas de la lógica y de  la  experiencia,  señala  que  es  viable  inferir  que  la confianza existente entre ambas,     necesariamente,  debió  conducirlas  a  compartir  todos    los    pormenores    de   un   trabajo   que   realizaban   de   manera  conjunta,  razón  por  la  cual  del  análisis de  las  conversaciones,  afirma el Ministerio Público  que no se trató de una  colaboración  accidental  o de poca monta para con los grupos de autodefensa y,  además,    que   de  todo     ello     estuvo    enterada       ANA      MARÍA          FLÓREZ.   

El  Ministerio  Público  destaca  las  llamadas  que  el  abogado  ALEXIS SANDOVAL OROZCO,  quien  prestaba  su  asesoría  a estos grupos armados al margen de la ley en la  ciudad  de Cúcuta, hizo al comandante de las autodefensas solicitándole que se  comunicara               urgentemente   con   MAGALLY,   pues  el  mismo  profesional  del  derecho reconoció expresamente la  autenticidad de la conversación.   

Referente  a  CARLOS  ANDRÉS    PALENCIA   GONZÁLEZ   a   quien  en  una  conversación  se refieren como  “ANDRÉS”  aceptó  en  diligencia de ampliación de indagatoria trasladada del proceso que cursa en  la    Unidad   de   Fiscalías   de   Derechos    Humanos    y   Derecho  Internacional  Humanitario  por la muerte del esposo  de           ANA           MARÍA          FLÓREZ        SILVA,  ser miembro de esos grupos armados y haberse desempeñado como  escolta   personal   de   este   abogado,   estando   además  a  cargo  de  las  “finanzas”,  esto  es,  de  cobrar  cuotas  a  diferentes  estamentos  de la  sociedad.   

En  otra  conversación  sostenida  por  MAGALLY  MORENO,  le  dice  al  comandante  ENRIQUE  que  por  qué la tiene tan  abandonada  y  le  habla de la llegada de una comisión de Bogotá, de la Unidad  de  Interdicción Marítima, para que se cuiden, ya que vienen 14 integrantes de  la  misma  con  un  personaje  importante dentro de la institución. También lo  enteró     que  estaban  filmando  la  marquetería     de     alias     “La  hormiga”,  para  que  tuvieran cuidado con la  gente   que   entraba  allí.  Y  agrega que no es cuerpo glorioso, que ella no se sostiene del aire, a  lo   que   su   interlocutor   le  responde  que  en  estos  días  le  consigue  algo.   Destaca  que  MAGALLY     MORENO     llama     “novio”,  como  lo  reconoce  en  la  indagatoria  a  alias “La            Iguana”, jefe de alias “ENRIQUE”,  comandante de las autodefensas  de Norte de Santander.   

Sobre  la  llamada número 5, MAGALLY le  comenta a alias ENRIQUE  que     quien     es     alias    “COLMILLO”,  a  quien  señalan  de  haber  matado  a  un  compañero de la  Fiscalía     de     nombre    MARTÍN      FUENTES,     que  ya  lo  tienen  identificado  con  foto  y  todo,     y     que     ella  estuvo  averiguando  y  hay  un amigo que quedó de darle el  nombre  pero  que  no  ha  podido  sacar  la información. Además lo insta para  establecer  si  se  cambió  el alias porque se dice  que     es     el    comandante    del    bloque  libertad,               resaltando     los    términos    cariñosos    con    que    finaliza              la  conversación.   

Así   mismo,   relieva   que  no  obstante  MAGALLY  MORENO en su indagatoria afirmó      que     tuvo  conocimiento sobre la muerte de  su     compañero    CARLOS    PINZÓN   ocho   días   después,  las  interceptaciones  telefónicas  demuestran    que    el    mismo   día   de   su  desaparición  se  comunicó con alias “ENRIQUE”,  en  términos  muy distintos a  los  relatados.  Es más, este sujeto advierte a su interlocutora que no le vaya  a  hablar  nada por el teléfono y ella le responde que tienen que dejar eso por  ahí    para   que   sepan,   donde   alguien   lo   pueda   recoger;     sin     embargo,    alias   “ENRIQUE”  le  dice  que  es mejor hacerlo  como  el  dice  porque  de lo contrario se  forma  “un pedo grande”, para  que   la   cosa  quede  inconclusa,    pues    no    hacen    prueba   de  balística,  ni  nada,  quedando   como   desaparecido,   ante   lo   cual  su  interlocutora  le  concede  la  razón  y  se  despiden afectuosamente.  También   menciona  la   explicación   que   MORENO  VERA  da  en  su  indagatoria sobre el particular.   

La representante del Ministerio Público  resalta    que    a   partir   del   folio    150    del    cuaderno  dos,  aparecen  conversaciones en lenguaje cifrado, pues  sospechan  que  sus  teléfonos están intervenidos. Aparte de esto, los peritos  del           Cuerpo          Técnico              de  Investigación  establecieron  que  MAGALLY  MORENO  mantuvo  fluida  y  reiterada comunicación, no solamente con alias “ENRIQUE”         sino,        también,   con  otros  integrantes  de  la  organización    delictiva,    a   quienes   llamaba   desde   su   teléfono celular.   

Destaca  que  en un celular decomisado a  alias                 “ALEX”,  integrante     de     esa     organización     ilegal,     se     encontró  un  número  de  teléfono  cuya    suscriptora,    según    la    base    de   datos   del   Cuerpo          Técnico      de     Investigación     era     MAGALLY  MORENO.   

En  relación  con  el  trato  existente  entre   ANA   MARÍA   FLÓREZ   SILVA  y  MAGALLE  MORENO  VERA  concluye  el     Ministerio     Público     que   una  de  las  reglas  de  la  experiencia  enseña  que  en  relaciones  de  amistad  como  las existentes entre  ellas,  necesariamente  hay comunicación acerca de  todo cuanto les sucede y aqueja.   

Para         fortalecer    su    posición,   el  Ministerio  Público  cita  un aparte de la indagatoria de MORENO VERA en el que  se  aprecia el conocimiento y común acuerdo que había entre las dos implicadas  sobre la decisión de contactar a los paramilitares.   

Además,     dice,    que  existe  la aceptación de ésta  investigadora  del  pacto  con alias “ENRIQUE”   sobre  el  suministro  de  información,  no  la  de  público  conocimiento   como   quiere   hacerlo   ver,  sino  también  la  de  carácter  reservado.   

En  sentir  del  Ministerio  Público,  tampoco  se  trató  de  una  infiltración como lo  dicen,  por  cuanto nunca se ocultó a los paramilitares su verdadera identidad.  El  trato  era  simplemente  pasar  información  relevante,  que  facilitara el  accionar  delictivo  de  ese  grupo ilegal, pues fue  ANA  MARÍA           FLÓREZ      SILVA      la         encargada de corroborar, en lo esencial, lo  manifestado  por  MORENO  VERA: Habla de las amenazas recibidas; la decisión de  contactar  al  abogado  ALEXIS  SANDOVAL;  y,  la  concertación  a instancias  de  dicho  profesional de  la    cita    con    un    miembro    de   la   organización   delictiva a la que asistió MAGALLY.   

Sostiene     que     pese  a la diferente connotación que  la     doctora    ANA    MARÍA    FLÓREZ le  da  a  la  supuesta  infiltración,  luego  de  analizar algunas pruebas como su  declaración  por  certificación  jurada, se establece que entre ella y MAGALLY  MORENO  existía un vínculo de amistad en un plano de igualdad y que comentaban  los  temas  relacionados  con  su  trabajo  en  la Fiscalía y las decisiones se  adoptaban  de  común  acuerdo.   

Asegura  el  Ministerio  Público  que  MAGALLY MORENO no miente  cuando       dice       que      FLÓREZ        SILVA  intervino,  orientó  y  decidió la actuación a seguir por el  conocimiento  que  tenia  de la situación; además,  que   los  datos  suministrados  a  los  grupos  de  autodefensa  fueron  veraces  e  importantes para sus fines, contrariamente a lo  sostenido por ellas.   

Se  pregunta,  entonces,  el  Ministerio  Público,  si con el fin de averiguar las amenazas,  era  necesario involucrarse dentro de la organización; o, evaluar la situación  para  acordar  dentro  de  la  legalidad  una estrategia al respecto?   

Refiere,  así  mismo,  que el  abogado  ALEXIS  SANDOVAL  OROZCO  reconoció  su  vinculación  con  estos  grupos de  defensa  privada, razón por la cual fue condenado anticipadamente por el delito  de    concierto    para    delinquir;         además,   señaló   haber   concertado   una  entrevista  con  el  jefe  paramilitar  y  MAGALLY  MORENO  y  que,  en repetidas ocasiones, llamó a alias  “ENRIQUE”  para  manifestarle que por qué  no  se comunicaba con ella. Sobre su comportamiento,  señala,  que  fue  determinado  por  el  afán  de  colaborarles, aunque reconoce que fue un mal proceder.   

Destaca      la     Procuradora,   que   la   evidencia  enseña   una   relación   cercana   de   este   profesional   y   ANA         MARÍA           FLÓREZ     quienes    se   comunicaban   por   un  teléfono  celular,  dejándose  recados     en     el    restaurante    de    su  propiedad,  así  como  las  visitas que le hacían  en   su   oficina   cuando   no   podía   hablar  telefónicamente con ella.   

De     igual     modo,  se  demostró  que  él le enviaba  razones  con MAGALLY MORENO para que “prendiera el  aparato”  que  según  se afirma le obsequió. En  una   de  las  conversaciones  telefónicas  deja  entrever  su  desconcierto  y  desengaño  al  sentirse  utilizado  por  la Directora Seccional; por lo demás,  expresa,  reconoció  su  voz  en las grabaciones y haber hablado en un lenguaje  cifrado,    por    que    estaban    siendo   objeto   de   interceptaciones   y  seguimientos.   

La Representante del Ministerio Público  hace   claridad   que   MAGALLY   MORENO   admitió  que   en   las   conversaciones   se   refiere  al  “novio”,  quien en  realidad  es alias “La  Iguana”,  uno de los  comandantes    más    importantes    de   las   autodefensas   del   Norte   de  Santander.   

De    otra    parte,    puntualiza,    que    se  deben  tener  en  cuenta  las  labores  de  inteligencia  del  Cuerpo  Técnico   de   Investigación,  las  cuales  llevaron  a  establecer  que  la  suscriptora  del  abonado  telefónico  315-3327115  de  la empresa Bellsouth era ANA MARÍA  FLÓREZ  SILVA     desde     donde    reportaron  llamadas  al celular 310 696 62  77     de    alias  “GATO”,   conocido   también  con  el  sobrenombre         de        “ENRIQUE”   y   al   abonado   celular   310-8817222   de  alias  “PACHO”,  a  quien  la  investigación  revela  como  otro integrante de  grupos   paramilitares  con  sede  en  esa  ciudad,  probándose,   igualmente,   que   este  sujeto  se  comunicó  por  lo  menos  en  dos  oportunidades  con  el  número  celular  de  FLÓREZ SILVA.   

Tal acontecimiento pone en evidencia que  ANA           MARÍA          FLÓREZ  SILVA,  además, de mantenerse  al  tanto  de  la situación, decidió junto con MAGALLY MORENO seguir frente al  grupo  paramilitar al cual transmitió información  oficial  reservada  y  mantuvo  trato  directo  con  algunos de sus más representativos integrantes.   

No   obstante   ello,   la   Delegada  del     Ministerio     Público,    analizó  si,     tal    como    lo    plantean   la  acusada  y  su  defensor,  dicha  conducta  fue  realizada  para       preservar      el      derecho   a  la  vida;  empero,  sin  desconocer    el    estado    de    alteración  del orden público en la  zona,   considera   que   esta   circunstancia  en  manera  alguna  legitima  su  comportamiento,   como  quiera  que  a  su  disposición  tenía  una  serie  de  mecanismos   legales  y  de  seguridad  que  habría  podido  hacer  valer  en  el  evento  de resultar  necesario.   

Agrega  que  personas    muy    cercanas    a    FLÓREZ  SILVA,  también  vinculadas con la Fiscalía, como  el  Fiscal  PEDRO  IVÁN  CONTRERAS,  dijo que no  tuvo  conocimiento  de  amenazas  en  contra  de  dicha  funcionaria.  Añadió que ni siquiera él, que  se  desempeñó  como  Coordinador  fue objeto de las mismas. Por su parte,  el    jefe    de   seguridad   de   la   Fiscalía  JOSÉ    EDMUNDO  GONZÁLEZ, expresó   no   tener  conocimiento  alguno en ese sentido.   

No   le  extraña  a  la  representante       del      Ministerio      Público,            el clima  de   intimidación  a  que  pudo  estar  expuesta  la  funcionaria  indagada,  como  de hecho lo padecen  quienes  ejercen  su  actividad  en  una zona de marcada influencia de grupos al  margen    de    la    ley;   pero,   dichas   amenazas   no   pueden   calificarse  de  insalvables  o  extremadamente    graves,    pues    un    estudio    de    seguridad    efectuado    a   ANA     MARÍA     FLÓREZ    calificó  el  riesgo  en  nivel  medio,   relacionado  directamente   con  su  cargo  de Fiscal  Delegada  ante  los  Juzgados  Penales  del  Circuito  Especializados,  en  una  zona  de influencia paramilitar, de narcotraficantes y  delincuencia  común,  pero sin ninguna referencia a  situaciones  concretas;  esto es, un peligro latente  pero no inminente.   

Indica,         además,  que  el  informe  consigna que la  funcionaria      no      presentaba  vulnerabilidad  porque  su  grado  de  exposición  al  peligro  era  bajo  y que no ha  recibido  ningún  tipo  de  amenazas  ni directa ni indirectamente, pero que el  riesgo estaba relacionado con los procesos que adelantaba.   

De este modo, concluye, que no  se  niega la existencia de un clima de intimidación, pero en  manera  alguna  puede  calificarse  de  extremadamente  grave. Si así fuere, la  acusada   tenía   otras  opciones,  como  solicitar  mayor  protección  a  los  organismos    de   seguridad   del   Estado    o    aumentar    su    personal    de   seguridad o, solicitar su traslado.   

Corolario  de  lo anterior, en  criterio  de  la Procuraduría Delgada se encuentran reunidos  los  requisitos  necesarios  para  proferir  en contra de la funcionaria acusada  sentencia    condenatoria,    conforme    el    pliego   de   cargos,  teniendo  en  cuenta que con su comportamiento vulneró varios  bienes  jurídicamente tutelados, configurándose un  concurso  real  de tipos, resultando indiferente que para tal propósito se haya  procedido animado por una o varias finalidades.   

Finalmente,  la  Procuradora  Delegada  hace          algunas          reflexiones   sobre   la  Ley  975  de  2005, desestimando su  aplicación en este proceso.   

16.3.  Intervención     del     defensor     de     la  procesada.   

Inicia  sus  planteamientos  indicando  que  el  principal  fundamento  de la acusación en  contra   de   su   prohijada   lo   constituye  la  declaración  de MAGALLY MORENO y la interceptación  de   las   llamadas  telefónicas,  pues  de  ellas  se  ha  inferido  que  esta  última estuvo durante  varios  meses  en  contacto  con  grupos  de  autodefensa  a  través  de  alias  “ENRIQUE”     o     el     “GATO”,  jefe paramilitar de Cúcuta, a  quien  le  habría  suministrado  información  acerca  de  la  llegada  de  una  comisión  de  la  Unidad de Interdicción Marítima  de la Fiscalía General de la Nación con sede en Bogotá D. C.   

Así      mismo     MORENO   VERA  previno  al  grupo  sobre la filmación que se  estaba  haciendo  en  una marquetería que hay frente a la oficina, de propiedad  de    la    mujer    de    alias   “HORMIGA”.  De  igual  modo,  en  una  de  las conversaciones le dice a su  interlocutor  que  ya  tienen  identificado  al  asesino  de MARTÍN FUENTES (un  compañero     de    la    Fiscalía);    además    de    alias    “LA       IGUANA”           comandante  de  las  autodefensas de  Puerto Santander que abarca Cúcuta, Zulia y Villa del Rosario.   

Igualmente, se dice en la acusación que  MAGALLY  recibía  dinero  de  las  autodefensas: $500.000.oo mensuales, para un  total de dos millones de pesos, según lo confiesa ella misma.   

Señala  el  defensor  de  la procesada,  que    se    ha    afirmado    que   ANA     MARÍA    FLÓREZ   SILVA  respaldaba  en  todo  a  MAGALLY  MORENO;  esto  es,  que  la  esencia  de los cargos contra su    procurada    radica   en   lo  manifestado    por    su    ex    –       asistente,      quien      dijo      que      esta  actividad ilícita la hizo con  su conocimiento y apoyo.   

Aduce    que    la    incriminación      a    ANA    MARÍA    FLÓREZ       no      sólo    se   dedujo   de  la  versión  de  MAGALLY MORENO  sino,  también,    del  estrechísimo   laso   de   amistad  que  las  unía.   Además,  esta última tenía acceso a todas  las  investigaciones  de  la  Unidad de Fiscalías Especializadas y en cualquier  momento  podía  solicitar los expedientes a cargo de esa dependencia. Aparte de  todo, hablaban en lenguaje cifrado.   

Frente  a  esta acusación, el    defensor    no   acepta   que  ANA          MARÍA          FLÓREZ        SILVA  hubiera  conocido  y  respaldado  las actuaciones cumplidas por  MAGALLY  MORENO, en tanto que afirma que no hay duda  que  la acusada estaba amenazada como lo dijo en la  declaración              certificada       que    rindió   cuando   aún   no   era   procesada,        así        como        en        su        indagatoria,  siendo ratificada esta  aseveración  con  el  testimonio del abogado ALEXIS  RAFAEL     SANDOVAL     OROZCO.     Igualmente  otras  evidencias  como  las  llamadas  recibidas  por  MARTHA  TOLOZA  y  FREDY  ALFONSO LEAL demuestran la  existencia  de  las amenazas, siendo esta la razón por la cual se contactó con  grupos  paramilitares y  no otra.   

Refiere  que  la   testigo   MARÍA  VICTORIA  LOBO  afirma  que  dos  funcionarios  que  habían  estado en la misma  Fiscalía Especializada  de    ANA   MARÍA,  esto           es,           MARÍA  DEL  ROSARIO  SILVA  y  el  doctor  PINTO  fueron  asesinados.  En consecuencia,  estima   la   defensa  que  las  amenazas       si       existieron  y  frente a ello los seres humanos son temerosos. Ese  miedo   no   se   calma   con   carros  blindados  ni  con  escoltas,  dada la terrible peligrosidad y la  osadía de los grupos armados al margen de la ley.   

Señala  que  las   amenazas  contra  ANA     MARÍA     FLÓREZ     SILVA        se        aumentaron  cuando  se intensificaron los operativos en contra de  los  grupos  paramilitares del sector, dando como resultado la captura de varios  de  ellos;  la  incautación de material de intendencia; y, el allanamiento a la  casa  de  un  familiar  cercano  al  jefe           paramilitar conocido como MANCUSO.   

Sostiene el defensor que por ello   su   procurada  tomó  la  decisión  de  contactarse con el doctor ALEXIS RAFAEL  SANDOVAL  OROZCO  ya  que había sido abogado de la esposa de alias “LA       IGUANA”, jefe paramilitar de la región.  Así    las   cosas,   no   observa   cuestionamiento   alguno    al   hecho   de   que     ANA    MARÍA            FLÓREZ          efectuara   las   averiguaciones  en  relación    con    sus    amenazas    de   manera  personal.   

Agrega   que  luego  del  primer       contacto       ANA  MARÍA   no  quería  seguir    con   los  acercamientos  con  el  grupo ilegal; no obstante su  asistente  MAGALLY  MORENO  VERA  le  insistió,  haciéndole ver el peligro que  entrañaban    las  amenazas;  sin embargo,  indica,    que   la  información   que   suministraron  sólo  confirmaba  hechos  ya  cumplidos  e  incluso la procesada        FLÓREZ        SILVA  le  dijo  a  MAGALLY  MORENO  que  si  se veía muy acosada les  transmitiera  datos  que nos les sirviera. Es más, la instó para que procurara  obtener        información       útil para la Fiscalía.   

En sentir del  defensor,   tampoco  dio  autorización  para  que  MAGALLY   MORENO   se  infiltrara,   porque   esta   no  era  una   decisión   que   le   competía  a  ella  sino,  a  otras  instancias,  por lo que  jamás  lo  consideró.  Además, con una experiencia de 9 años, MAGALLY MORENO  debía   saber   que   una   misión   de   esa   naturaleza   no  podía    ser   dispuesta   por   la  Dirección  Seccional de  Fiscalías,  sino  que  correspondía  al área  de     inteligencia     del     DAS,    de    la    Policía   Nacional  o  del  Cuerpo Técnico  de  Investigación  a  la  cual no pertenecía esta  investigadora,  ya  que ella cumplía funciones meramente administrativas y para  esa  labor se requiere de una preparación especial,  por   lo   que  concluye  que  ni  la  acusada         FLÓREZ        SILVA  le  dio la orden, ni MAGALLY MORENO  tenía  esa facultad. Se pregunta entonces     la     defensa:     Por     qué     mintió?   En  su  concepto,  lo  hizo para elaborar una coartada al  sentirse   descubierta   y  para  ello  que  mejor  que     decir    que    le    habían ordenado infiltrarse.   

Menciona,     así     mismo,  que  el  Fiscal  ORLANDO  CLAVIJO  TORRADO,  quien  sentía  una  profunda animadversión por su prohijada, no dice  que  ésta  le  haya  insinuado  el  sentido  de  alguna  decisión o lo hubiera  presionado.  Al  contrario,  precisa  que  este  funcionario  quien se    desempeñó    como   Fiscal  Especializado,  manifestó  que  la  acusada  trató  con el mismo rigor tanto a  subversivos  como  a  paramilitares  y de ello también dan fe las estadísticas  que  obran en el encuadernamiento, por lo que colige  que      si      no      tuvo      preferencia    para   con  los  grupos  de  autodefensa es  porque    no    formó   parte   de   esa   organización   criminal,   sin   consentir   que   se  les  favoreciera   en   forma   alguna,  en  tanto  que,  no   estaba   enterada   de   las  actuaciones  de  MAGALLY.   

De      otro     lado,  el defensor desestima la  supuesta  utilización  de lenguaje cifrado en los diferentes  diálogos       telefónicos      que      mantuvieron      su      representada      y      MAGALLY  MORENO,     pues     para    él    todo  obedece  a  la  costumbre  de  dos  amigas íntimas a poner  sobrenombres   a  la  gente,  citando  una declaración para ejemplificar su aseveración.   

Reitera    que    la    acusada         FLÓREZ        SILVA  sólo  autorizó   a  MAGALLY  MORENO  para  tener  contacto  con  las  autodefensas  y  transmitirles  datos inútiles, tratando de que ella  consiguiera  información  favorable  para  la  Fiscalía  y,  en  consecuencia,  MAGALLY    MORENO  excedió  esa  autorización,  sin que se  estableciera  el  móvil  que la  indujo  a  ello,  pero  sea  cual  fuere,  lo  hizo  a  espaldas de la Directora  Seccional de Fiscalías de Cúcuta.   

En  cuanto  al  delito de concierto para  delinquir  asevera  que  para  ser  declarada  culpable  no  basta que exista la  organización     criminal;    agrega  que una  cosa  es  que exista esa organización y otra es que uno entre a formar parte de  ella;           es           indispensable, entonces,  que  haya  un acuerdo o comunidad de voluntades, lo que implica  conciencia  y  voluntad  de  asociarse para cometer delitos y, si se trata de la  forma   agravada,   como   la   que   aquí   se   imputa   a   su  representada,     para    cometer  genocidio,   desaparición   forzada,   homicidio,   terrorismo,   tráfico   de  estupefacientes,  secuestro,  secuestro  extorsivo,  extorsión, enriquecimiento  ilícito,  lavado  de  activos  o  testaferrato  y  conexos  o  para  organizar,  promover, armar o financiar grupos armados al margen de la ley.   

En este caso,  insiste,    que   ese   ánimo   societario;   ese  conocimiento  y  voluntad  de  asociarse,  brilla  por  su  ausencia;            en ninguna parte del proceso aparece  que  la  procesada  ANA  MARÍA directamente o a  través de MAGALLY lo hubiera hecho.   

Se  ocupa,     a    renglón    seguido,  de  la  transliteración  de  una  charla  sostenida  entre  su  mandante  y  ALEXIS  SANDOVAL,  de  la  cual  extrae que este profesional estaba  enamorado     de  ANA          MARÍA          FLÓREZ   y   que   ella   le   sacaba  información  y  no  al  contrario,  situación que  en      manera     alguna     quiera            significar     que    perteneciera  al   grupo   de  las  autodefensas.   

Concluye,  entonces,  en  que si en  gracia  de  discusión  se  aceptara  que ANA MARÍA  FLÓREZ      SILVA      estaba  enterada de que su subalterna  se      había      excedido      en  su  autorización  y suministró  información  al  grupo criminal, el único reato que podría imputársele es el  de  utilización  indebida  de  información  oficial  privilegiada  y  no el de  concierto  para  delinquir (fl. 269 ss. cuaderno de la  corte)   

CONSIDERACIONES DE LA  SALA   

1.-  La Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema  de  Justicia,  es competente para proferir la sentencia, conforme a las  previsiones  del  numeral  9º,  del  artículo  75 del Código de Procedimiento  Penal,  puesto que ANA MARÍA FLÓREZ SILVA  es  acusada  por  un  concurso  de  delitos  cometidos  cuando  se  desempeñó  como  Directora  Seccional  de  Fiscalías  de la ciudad de Cúcuta  (Norte  de  Santander),  teniendo  en  cuenta  que no concurre ninguna causal de  nulidad que invalide total o parcialmente lo actuado.   

2.- Conforme al inciso 2° del artículo 232  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  para proferir sentencia condenatoria es  preciso  que  concurra prueba que conduzca a la certeza de la conducta punible y  de  la  responsabilidad del procesado, exigencias que comportan, desde luego, la  eliminación de toda duda racional.   

3.-  La  Fiscalía General de la Nación, a  través  de  la  Unidad  Delegada  ante  la  Corte Suprema de Justicia, acusó a  ANA MARÍA FLÓREZ SILVA como  probable  autora  del concurso de delitos de concierto para delinquir agravado y  utilización  indebida de información oficial privilegiada, cometidos cuando se  desempañaba como Directora Seccional de Fiscalías de Cúcuta.   

3.1.-   DE  LA  UTILIZACIÓN INDEBIDA DE INFORMACIÓN OFICIAL PRIVILEGIADA.   

Es  preciso  recordar, inicialmente, que el  delito  de  utilización  indebida de información privilegiada, fue introducido  en  el  ordenamiento jurídico interno mediante el artículo 27 de la Ley 190 de  1995  conocida  como  el “Estatuto Anticorrupción” que adicionó el Código  Penal,  al  establecer  en  los  delitos  contra la administración pública, el  artículo  148 A, denominado utilización indebida de información privilegiada;  operado  el tránsito de legislación mediante la Ley 599 de 2000 dicha conducta  fue recogida en el artículo 420 con el siguiente tenor:   

   

“Utilización  indebida  de información  oficial  privilegiada.  El  servidor  público  que  como empleado o directivo o  miembro  de  una  junta  u  órgano  de  administración  de  cualquier  entidad  pública,  que  haga uso indebido de información que haya conocido por razón o  con  ocasión de sus funciones y que no sea objeto de conocimiento público, con  el  fin de obtener provecho para sí o para un tercero, sea este persona natural  o   jurídica,   incurrirá   en   multa   y   pérdida   del   empleo  o  cargo  público.”   

Conforme a la redacción gramatical de este  precepto,  se  establece  que  el  tipo  penal  se  configura cuando el servidor  público,  que  como  empleado  o  directivo o miembro de una junta u órgano de  administración   de   cualquier   entidad   pública,   haga  uso  indebido  de  información  que haya conocido por razón o con ocasión de sus funciones y que  no  sea  objeto  de  conocimiento  público, anteponiendo para ello su beneficio  personal  o  para un tercero, conculcando de esta manera el orden jurídico y el  correcto  ejercicio  de  la  administración  pública  en  sus connotaciones de  eficiencia  y eficacia y la de sus servidores en relación con los principios de  lealtad,  fidelidad  y  honestidad,  además,  para  mantenerla  impoluta de los  funcionarios corruptos.   

El  objeto  material de esta infracción lo  constituye      la     “información     oficial  privilegiada”  de  la cual se ha tenido conocimiento  por  razón  o  con  ocasión  de sus funciones, pues el Estado, en su accionar,  adopta  determinaciones,  las  cuales para la buena marcha de la administración  están   sujetas  a  reserva,  cuya  utilización  indebida  por  parte  de  los  servidores   públicos  conduciría  a  la  pérdida  de  la  confianza  de  los  coasociados en la administración.   

Se  trata,  entonces,  de  un tipo penal en  blanco   o  de  reenvío,  habida  cuenta  que  se  tiene  que  acudir  a  otros  ordenamientos  para  establecer  si  la  información  que  tuvo  el funcionario  público  en razón o con ocasión de sus funciones, está sujeta a la prudencia  y  es  privilegiada,  dado  que,  no  puede ser   de dominio público,  sino, hasta cuando ha cumplido su finalidad.   

La Sala no encuentra ninguna dificultad para  establecer  la  condición  de  servidora  pública  de  la acusada ANA  MARÍA  FLÓREZ  SILVA  pues  para la  época  en  que  ocurrieron  los  hechos objeto del proceso se desempeñaba como  Directora  Seccional  de Fiscalías de la ciudad de Cúcuta, según se acreditó  por  parte  del  Director Administrativo y Financiero de la Fiscalía General de  la  Nación  de esa ciudad, mediante el oficio 1684 del 10 de marzo de 2004 (fl.  75 c # 1) a través del cual remitió la siguiente documentación:   

Resolución  0-11911 del 13 de diciembre de  2001,  nombrándola  como  Fiscal  Delegada ante los Jueces Penales del Circuito  Especializados de la Dirección Seccional de Fiscalías de Cúcuta.   

Acta de posesión 00013 del 1 de febrero de  2002.   

Resolución  1324  del 21 de julio de 2003,  mediante  la  cual  fue  nombrada  como  Directora  Seccional  de  Fiscalías de  Cúcuta.   

Acta de posesión 000087 del 22 de julio de  2003.   

Así  las cosas se encuentra demostrado que  la  acusada  tenía  la  calidad  de  Directora  Seccional  de Fiscalías de una  entidad  pública  (Fiscalía  General  de  la  Nación),  tal  como lo exige el  punible referido.   

El  Estatuto  Orgánico  de  la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  vigente  para la fecha de los hechos, establecía las  funciones  específicas de las Direcciones Seccionales de Fiscalía, las cuales,  en síntesis, son las siguientes:   

Según  el  artículo 32 del Decreto 261 de  2000,  corresponde  a  las Direcciones Seccionales de Fiscalías, las siguientes  funciones:   

“1.-  Dirigir,  coordinar,  asignar  y  controlar  las  actividades  de  investigación y acusación adelantadas por las  unidades de fiscalías adscritas.   

2.- Velar porque las actuaciones asociadas  con  el  cumplimiento  de  las  funciones  de  investigación  y  acusación  se  adelanten   de  conformidad  con  la  Constitución,  la  ley,  los  reglamentos  establecidos y las políticas de la Fiscalía General.   

3.-  Adelantar,  por  intermedio  de  las  Unidades  de Fiscalía adscritas, las actividades inherentes a la investigación  y acusación de los presuntos infractores de la ley penal.   

4.- Tramitar, a través de las Unidades de  Fiscalía  adscritas  las  apelaciones y consultas contra las decisiones tomadas  por las unidades locales de fiscalías.   

5.  Coordinar  con la Dirección Seccional  del   Cuerpo   Técnico   de   Investigación  y  con  la  Dirección  Seccional  Administrativa  y  Financiera, las acciones tendientes al desarrollo efectivo de  la función de investigación   

6.  Las  demás  funciones  que  les  sean  asignadas  por  el Fiscal General o por el Director Nacional de Fiscalías y que  guarden relación con la naturaleza de la dependencia.   

Adviértase,  en  consecuencia,  que  las  funciones   de  las  Direcciones  Seccionales  de  Fiscalía  son  de  carácter  administrativo,  orientadas  a garantizar el correcto desempeño de las unidades  de  fiscalía  que  se  encuentran  bajo su mando y control. De esta manera, los  Directores  Seccionales  si  bien,  expresamente,  no  tienen  competencia  para  adelantar  investigaciones  penales, dado que, su facultad se orienta a dirigir,  coordinar  y  controlar  las  actividades  de  investigación  que  dirigen  los  fiscales  adscritos  a las respectivas direcciones seccionales, no son ajenos al  devenir  procesal de las actuaciones penales, atendiendo el mecanismo de control  de  gestión  que les impone los artículos 10, 11 y los numerales 1° y 2° del  artículo   32  del  Estatuto  Orgánico  de  la  Fiscalía,  que  les  permite,  válidamente,  el  acceso  y  conocimiento  de  las  incidencias  que ocurren al  interior  de los procesos e, incluso, estar enterados de las diligencias que van  a  practicar los diferentes fiscales delegados adscritos a Unidades Nacionales o  de otros lugares del país que llegan en comisión.   

Es   incuestionable,  entonces,  que  los  Directores  Seccionales  de  Fiscalía,  en  razón del cargo o de las funciones  tienen  acceso a las determinaciones que se adopten en el curso de la actuación  procesal  y,  por  consiguiente,  estando  sometidas  a reserva se les impone la  prudencia  debida  para  el  éxito  de las investigaciones que se lleven a cabo  para   afianzar   la  confianza  que  la  sociedad  tiene  en  sus  funcionarios  judiciales.   

Ahora  bien,  en  el presente proceso está  suficientemente  acreditado  que  las  informaciones  que  obtuvo  la  Directora  Seccional  de  Fiscalías de Cúcuta ANA MARÍA FLÓREZ  SILVA  en razón o con ocasión de sus funciones y que  fueron  suministradas  a  la  organización  armada  ilegal,  estaban  sujetas a  reserva,  tal  como  se desprende de su naturaleza y de la finalidad con las que  fueron  ordenadas de acuerdo con los artículos 323 del Código de Procedimiento  Penal,  atinente a la investigación previa y a la instrucción consagrada en el  330  y  siguientes  ibídem  que  procuran  el  esclarecimiento  de  los  hechos  delictuosos  y  la  identificación  de  los  probables  autores, a partir de la  resolución de apertura de la investigación.   

Adviértase,  entonces,  que  mediante  la  utilización   de  un  lenguaje  cifrado,  ANA  MARÍA  FLÓREZ  SILVA,  en  algunas  ocasiones  a  través de  MAGALLY  MORENO   informó al grupo armado ilegal que opera en la ciudad de  Cúcuta,  algunas  de  las  decisiones  que  se  iban  a  adoptar  dentro de las  investigaciones  que  se  les  adelantaban  y, adicionalmente, en eventos en los  que,  en  comisión,  se  desplazaban  funcionarios  al servicio de la Fiscalía  General  de  la  Nación  desde  la  ciudad  de Bogotá D. C., de ello de manera  concreta  informan  las  transliteraciones  de  las llamadas telefónicas que se  interceptaron   de   los   teléfonos   celulares  de  la  funcionaria  acusada.   

Para  cumplir  con  ese  cometido ilícito,  ANA  MARÍA  FLÓREZ  SILVA,  tuvo  la  colaboración  imprescindible de MAGALLY YANETH MORENO VERA, con quien  sostenía  un  vínculo  de  amistad  que  iba  más  allá  que el de la simple  relación  laboral,  a  tal  punto  que  solicitó a la Dirección Seccional del  Cuerpo  Técnico  de  Investigación que se le asignara a su despacho, petición  que  fue  aceptada  y  fue  así  como  mediante oficio FGN-DDS 007442 del 17 de  septiembre   de   2003,  de  esa  dependencia,  se  requirió  a  la  Dirección  Administrativa  y  Financiera  de esa ciudad, para que se profiriera resolución  de  COMISIÓN  DE SERVICIOS a la Investigadora Judicial II MAGALLY YANETH MORENO  VERA,   la   que   fue   aceptada   con   la   asignación   de  las  siguientes  funciones:   

“1.- Asistir al Director Seccional en la  Coordinación  y  ejecución  de  los planes y programas para el cumplimiento de  objetivos de la Dirección Seccional de Fiscalías.   

2.- Procesar y analizar la información que  requiera la Dirección Seccional de Fiscalías.   

3.-  Atender y orientar a los usuarios que  ordene  la  Dirección  Seccional  de  Fiscalías  cuando requieran información  especializada en los asuntos de su conocimiento.   

4.-  Efectuar  el seguimiento y control de  los asuntos que requiera la Dirección Seccional de Fiscalías.   

5.- Absolver consultas, prestar asistencia  especializada,   emitir   conceptos   y   elaborar   proyectos  en  los  asuntos  encomendados por la Dirección Seccional de Fiscalías.”   

Como  puede verse, a la investigadora se la  revistió   de  facultades  administrativas  específicas  que  se  relacionaban  directamente  con la labor que cumplen las Direcciones Seccionales de Fiscalía,  como  quiera  que  iba en comisión a esa dependencia de la Fiscalía General de  la Nación con sede en Cúcuta.   

Es de anotar que la designación de MAGALLY  MORENO  no  obedeció  al  simple apoyo laboral, pues como ya se anotó entre la  funcionaria  y  la  empleada,  existía una fuerte amistad, de la que dan cuenta  algunos de los funcionarios judiciales de ese sector del país.   

Para  ello es importante resaltar cómo los  testigos  que  depusieron  en  el proceso dan cuenta de esa relación tan fuerte  que  existía  entre estas dos personas. Es así que la Técnico Judicial MARÍA  VICTORIA  LOBO  AMAYA  (fl.  25  ss  c  #  3),  quien  laboró en ese cargo como  asistente    de    ANA   MARÍA   FLÓREZ  desde  Octubre  del 2002, cuando ésta se desempeñaba como Fiscal  Delegada  ante  los Juzgados Penales del Circuito Especializados, destacada ante  el  Cuerpo  Técnico  de  Investigación,  Fuerzas  Militares,  DAS  y la SIJIN,  informa sobre la relación:   

“Parecían como dos novios, inseparables,  no  se  soltaban ni para ir al baño, siempre estaban juntas, todo el día y era  tanto  que  hasta  le puso una oficina al lado del despacho de ella. Esto cuando  trabajaban  en  la  delegada  especializada  porque  cuando  a ella la nombraron  Directora  Seccional  de Fiscalía MAGALI era subdirectora, tenía voz y mando y  ahí  si  menos  se separaban, MAGALI se la pasaba todo el día en la oficina de  ella  le  puede  preguntar a quien quiera y le dice lo que yo le estoy diciendo,  para donde iba una iba la otra.”   

Sobre  el  mismo aspecto relata la técnico  judicial  CECILIA  BALAGUERA  QUINTERO, auxiliar de ANA  MARÍA  FLÓREZ del 10 de marzo al 13 o 14 de noviembre  del 2003, que:   

“La relación era muy estrecha y tal vez  con  mucha confianza entre las dos, eran buenas amigas por lo que uno podía ver  y  MAGALI  parecía incondicional con ella, siempre estaba dispuesta en tiempo o  favores  (…).  Eso  era  notorio,  todo el mundo se daba cuenta” (fl. 32 c #  3)   

Así  mismo, la Técnico Judicial II MARTHA  LUZ TOLOZA MARTÍNEZ (fl. 36 ss. c # 3), narra que:   

“Era muy cercana se veían que eran como  muy  amigas  porque  yo una vez entré y la doctora Ana María estaba llorando y  Magali  la  tenía abrazada consolándola. Se tenían mucha confianza, en varias  ocasiones  yo  me  hacia la pregunta que tan raro porque la doctora ANA MARIA no  era  que  confiara  mucho  en  la  gente.  Ella  era muy precavida con todos los  demás, era desconfiada.”   

El doctor ORLANDO CLAVIJO TORRADO (fl. 42 c  #   3),   ex   –  Fiscal  Especializado  en  la  ciudad  de Cúcuta y compañero de trabajo de la acusada,  expresó:   

“La  relación  era  muy íntima, muy de  absoluta  confianza,  más  que laboral era de amistad, incluso se comentaba que  MAGALI  permanecía  mucho tiempo en el apartamento de ANA MARÍA FLOREZ y hasta  que vivía allá y eran inseparables.”   

Igualmente, el Fiscal JOSÉ ALFONSO LIZCANO  GÓMEZ (fl. 50 c # 3), manifestó:   

“Se trataba de una relación muy cercana  por  cuanto  MAGALI  MORENO  permanentemente  acompañaba  a  la doctora, era la  única  persona  que  tenía  acceso  a la Dirección por contar con llaves para  ello,  siempre  vi. a MAGALI como la persona de absoluta confianza de la doctora  ANA  MARÍA.  MAGALI  fue  la  única  que tuvo esa confianza y cercanía con la  doctora    ANA   MARÍA,   no   solo   como   directora   sino   también   como  persona”.   

También  en  una conversación telefónica  sostenida  entre  MAGALY  MORENO  VERA  y  ANA  MARÍA  FLÓREZ  SILVA  el  16 de octubre de 2003 (fl. 141 c #  2),  aquélla  le  dice: “Pues yo no se si es que tu  me  haces mucha falta, pero me siento toda extraña”,  a   lo   que  su  interlocutora  le  contesta:  “Yo  también, gorda”   

Desde  esa  perspectiva, es viable concluir  que  el  vínculo  que  unía  a  ANA  MARÍA  FLÓREZ  SILVA  y  MAGALLY YANETH MORENO VERA era inocultable y  fuerte.  De  toda esa complejidad de la relación, se deduce el conocimiento que  la  Directora  Seccional  de  Fiscalías  tenía de las labores cumplidas por su  asistente,  no  sólo  por lo que percibían los demás miembros de la entidad a  su  cargo, sino también por las conversaciones interceptadas y demás elementos  de juicio que se tienen en el proceso.   

Por  eso  es  inocultable  que  uno  de los  conductos  por  el que la Directora Seccional de Fiscalías, acusada filtraba la  información  a  los  grupos  de  autodefensa  de la región, sobre los procesos  adelantados   en  la  Fiscalía  Seccional  de  Cúcuta  fue  a  través  de  la  investigadora  MAGALLY  MORENO  VERA, quien, como ya se anotó, se encontraba en  comisión  de  servicios  como  asistente  de  la  acusada,  revestida de tantas  facultades,  que hasta los miembros de entidad se supeditaban a las órdenes que  impartía  esta  empleada.  Así  lo  relatan  entre otros, MARÍA VICTORIA LOBO  AMAYA:  “La  verdad  es  que a mi no me gustó ella  porque  llegó  con  mucha voz de mando, pero la doctora ANA MARIA FLOREZ le dio  mucho  poder  a  ella  (…)  Porque  ella  entraba a la fiscalía a la hora que  quería  y  ella entraba al despacho y miraba todas las  investigaciones  y  ella  decía que se llevaba las investigaciones y pues yo no  decía  nada  porque  yo vi que la doctora ANA MARIA FLOREZ no decía nada y que  MAGALI  tenía  poder,  autoridad porque estaba apoyada por la doctora. Después  que  fue  nombrada  la  doctora ANA MARIA FLOREZ como directora ahí si fue peor  por  que ella mandaba”. (consultar folios 27 y 28 c #  3   negrillas   fuera   del  texto);  CECILIA  BALGUERA  QUINTERO:  “(…)  por  la  relación  tan  estrecha  tal  vez  laboral y de  amistad  que  mantuvo MAGALI MORENO con la doctora ANA MARIA ella solicitaba los  expedientes   los  cuales  nosotros  se  los  facilitábamos,  ya  fuera  porque  estuviera  asignada  a  la  investigación  o por orden verbal de la doctora ANA  MARIA  según  decía  MAGALI  y nosotros se los entregábamos, eso lo hacíamos  todos     los     que    trabajábamos    en    la    unidad    de    fiscalías  especializadas”(fl. 33 c # 3).   

Incluso  esta autoridad era palpable en los  mismos  funcionarios  de esa Seccional, como lo afirma el Fiscal ORLANDO CLAVIJO  TORRADO:  “Sin  embargo  ejercía indirectamente un  control  sobre  mis  investigaciones  a  través  de  una  investigadora del CTI  MAGALLY  MORENO  a  quien  había  nombrado  ella como su asistente y secretaria  privada,    a    la    que    sentíamos    que   ejercía   como   subdirectora   por  las  potestades  que  tenía”.   (fl.  45  c  #  3  negrillas  fuera  del  texto).   

Nótese,  entonces, que en principio, tanto  ANA MARÍA FLÓREZ SILVA como  la  investigadora  Judicial II MAGALLY YANETH MORENO VERA tuvieron acercamientos  y  comunicaciones  con los miembros de las autodefensas de la ciudad de Cúcuta,  a  través  del  abogado  ALEXI  RAFAEL  SANDOVAL  OROZCO,  con el propósito de  verificar  unas  amenazas  de  muerte que dicho grupo al margen de la ley había  proferido en su contra.   

Es  de  utilidad  recordar que ANA  MARÍA  FLÓREZ  SILVA  llegó  a  la  ciudad  de  Cúcuta  a  desempeñarse  como  Fiscal  Delegada  ante los Juzgados  Penales  del  Circuito  Especializados,  teniendo  perfecto  conocimiento de las  obligaciones  que  le  impone el cargo, pues el grado de inseguridad inherente a  la  gestión  judicial  y  al  ambiente que se vivía en la región, que incluso  ocasionó  la muerte de algunos fiscales que tenía a cargo el despacho judicial  que  recibía,  hechos que fueron admitidos por la procesada en la diligencia de  indagatoria en la que, en algunos apartes, sostuvo:   

“(…) Cúcuta ha sido catalogada como  la  segunda  ciudad  más  violenta  del  país,  el  índice  de  homicidios es  supremamente   alto,   históricamente  funcionarios  del  Estado  habían  sido  asesinados  y  las  fiscales  que  tenían  a cargo los despachos que yo recibí  fueron  asesinados  estoy  hablando de la doctora MARIA DEL ROSARIO RIOS SILVA o  SILVA  RIOS  o  apellidos  similares no los preciso, de un fiscal cuyo nombre no  recuerdo  del  jefe  de  policía  judicial  del  C.T.I.  cuyo nombre desconozco  quienes  habían sido asesinados más o menos una año antes de que yo llegara o  algo  menos  y  que  precisamente  eran  las personas que tenían a su cargo las  labores  que  en  ese  momento  estaba  yo  desarrollando  incluso  luego de que  asesinaran   a  la  doctora  MARIA DEL ROSARIO la doctora FANNY AMPARO creo  que  su  apellido  es  LEAL quien asumió ese despacho tuvo que salir de un día  para otro de Cúcuta también por amenazas.”   

Como    se    observa,    ANA    MARÍA    FLÓREZ   SILVA   tenía  conocimiento  de  los riesgos que comportaba aceptar el cargo de Fiscal Delegada  ante  los  Juzgados  Penales  del  Circuito  Especializados, inicialmente, y, de  Directora  Seccional  de  Fiscalías, después, además, de la fuerte influencia  que  ejercían  los  grupos armados al margen de la ley, que habían desatado la  alteración  del  orden público, en el que el índice de homicidios, de delitos  comunes se habían incrementado ostensiblemente.   

Es  evidente,  entonces,  que  la Directora  Seccional  de  Fiscalías  acusada,  en  asocio,  con  su asistente en comisión  MAGALLY   MORENO,  con  pleno  conocimiento  de  la  ilicitud  de  la  conducta,  informaban,   a  través  de  teléfonos  celulares,  a  los  cabecillas  de  la  organización  de  “paramilitares” que operan en la región, las diligencias  que  se  iban  a  llevar  a cabo y de qué manera los afectaba, siendo necesario  destacar  que,  obviamente,  tales  diligencias  estaban  sujetas  a la reserva,  sigilo y prudencia de los funcionarios judiciales.   

En  consecuencia,  la  conducta ilícita se  concretó  con  el  suministro  al  grupo  de  paramilitares  de la información  privilegiada,  según  se constata con la transliteración de la interceptación  de  las  llamadas  telefónicas  que  realizó  MAGALLY  MORENO  VERA  con alias  “ENRIQUE”  o  el  “GATO”,  jefe  paramilitar  de  la región1.   

“Llamada     No.     3    “19-09-03”  11-45-24   

V.H. Aló… C.S,G… Aló  

V.H, Un momento  

V.M. Aló?…Alo?  

V.H.  Sí,  quiubo,  cómo  le  ha  ido?  Cuénteme   

V.M. ¡Quiubo, mi rey!  

V.H,   Nada,   reina.   Cómo   le   ha  ido?   

V.M.  Usté  por  qué  me  tiene a mi tan  abandonada?   

V,H.  Mamita  ahorita  precisamente  iba a  meter la tarjeta pa lIamarla   

V.M. Mi vida, dos cosas…  

V.H,¡Umm!  

V.M. iOigame Bien! Llegó una comisión de  Bogotá,  Fiscales  de la Unidad Nacional de Interdicción Maritima, esto quiere  decir narcóticos..,.   

V.H. iUmjum!  

V,M. Vienen por mi novio…  

V,H. Si?  

V.M. Y por varios de aqui, los ojitos, los  pepes,  los  pepitos, eh… bueno           traen………catorce..,  Entonces,  la gente  que está aquí, que se abra, mi novio, que se cuide….   

V,H. Bueno lid!. No, el novio suyo, por ese  no hay problema, porque pa cogerlo necesitan   

Si no han cogido a Marulanda durante tanto  tiempo…   

V,M. Pero que se cuide.  

V.H. Bueno, listo, listo.  

V.M.   Eso  no  le  sobra  no?,  Que  se  cuide.   

V.H. Bueno, lidto.  

V.M.  Es  que’l  tipo ya está, el tipo ya  está  conectado  con  el  Maza yeso, para que le presten helicópteros, gente y  todo lo demás,   

V,H. Bueno, lidto, lidto,  

V,M. El que mandaron fue un duro, reduro?,  recontraduro, oiste?   

V,H. Bueno.  

V.M.  Dijo  que  si  no  lo  agarraban por  paraco, lo agarraban por traqueto….   

V.H. iJa, j aja ja!  

V.M.  Oiste?  Otra casita, mi amor.. ..que  necesito  que.. ..eh… te acuerdas la marquetería que hay frente a la oficina,  que es de la mujer de la hormiga?   

V.H.iAjá!  

V.M.  La  están  filmando,  mi  amo,  mi  vida…   

V.H. ¡Ah, bueno! Lidto.  

V.M. Listo? Entonces, ojo con la gente que  entra ahí…Eh… una cosa, el C.T.I. está amenazado?   

V.H. No, no, negativo.  

V.M. Bueno, el cuento es que dizque tu nos  mandaste  amenazar  a  todítos  nosotros,  no y que vas a poner una bomba en el  Palacio    una    bomba    en    el    C.T.I.!.    Entoes,    desvirtúa    esos  chismes…xxxxx   

V.H.  y  usté  sabe  que, que nosotros no  actuamos en esa forma.   

V.M.  Pues  yo  se  que  no, pero te estoy  contando mi amor.   

V.H. Bueno, lidto.  

V.M.  Cuando  vamos  a…  a  ir  a ver mi  vuelta?   

V.H.  Bueno, ya tocará mañana porque hoy  eso está….   

(………         )   

V.M. Mi amor, otra cosa que necesito hablar  contigo….   

V.H. Dime, mi amor  

V.M.  Usté,  usté cree que yo soy cuerpo  glorioso? Que me sostengo de aire?   

V.H.  Ahhh, no, tranquila, mami! Que ya en  estos dias te conseguimos algo, oíste.   

En  otra  charla sostenida por ANA  MARÍA  FLÓREZ SILVA con su asistente  MAGALLY  MORENO  VERA  y  luego  de  que  esta  última  le transmitiera algunos  pormenores    de    la    oficina,    le   dice:2   

“Llamada No. 1 16-10-03  

16-27-46″  

V.M.  Bien,  ya  tengo  las  copias  para  entregárselas a mi papá, porque no las conseguimos…   

V.M.¡Ummm xxx!  

V.M.   Porque   eso   ya  estaba  en  el  archivo…   

V.M.   iAh,   bueno,   pero  no  se  han  perdido!   

V.M. Ah, no, no señora ya… ya se le va a  sacar   una   fotocopia,   para   que   venga   y   las   recoja…  V.M.  ¡Ah,  bueno!   

V.M. Eh… mi otro padre lIamó a preguntar  que como estaba….   

V.M. Tu otro padre?  

V.M. Si, con el que estaba yo ayer… V.M.  Si… ¡Ya!…   

Así mismo, MAGALLY MORENO se comunicó con  alias   “ENRIQUE”   o   “JORGE”  o  “EL  GATO”,  comandante  de  las  autodefensas  de  la  región,  según  los informes de inteligencia de Policía  Judicial  (fl.  12  del  anexo  2)  en  los  siguientes  términos:  (fl. 95 c #  2)   

“V.M.     Oiste…     quién     es  “colmillo”?   

V. ENRIQUE “Colmillo”?  

V.M. iUmjum!  

V. ENRIQUE No sé.  

V.M.  No?…Bueno,  es  que hay un cuento,  hace un tiempo un tipo, alias “colmillo”… mató un compañero   

de la Fiscalía xxx creo que se llamaba…  el  comentario  que hay ahorita, es que saben donde está ubicado el tipo y todo  lo demás y que es el Comandante de la Libertá   

V. ENRIQUE Si?  

V.M. ¡Ajá!…Averiguate con el que tengas  de Comandante en la Libertad, si es el mismo…C.S.G.   

V. ENRIQUE Bueno, listo.  

V.M.  Lo  tienen  ya  ubicao y si no es el  mismo, pues pa que le hagan, no?   

V. ENRIQUE Bueno Lidto.  

V.M. Listo? El… es un muerto desde hace,  desde   hace   como   tres   o  cuatro  años,  el  muerto  se  llamaba  Martín  Fuentes…   

V. ENRIQUE Como?  

V.M.   El   muerto  se  llamaba  Martín  Fuentes   

V. M. ENRIQUE Lidto, lidto.  

V.M. Y al tipo le decian “colmillo” en esa  época   

V. ENRIQUE ¡Umjum!  

V.M. Entoes, de pronto se cambió el alias  o  algo…  pero  que  lo tienen ubicado, saben don es la casa y todo el cuento,  que’s el nuevo Comandante de La libertad   

Adicionalmente, la investigación cuenta con  el  informe  de  Policía Judicial 004 UNDH y DIH D. 25 del 14 de julio de 2004,  realizado  por  la  Unidad  Nacional de Derechos Humanos y Derecho Internacional  Humanitario  (fl.  1  y  ss.  cuaderno  anexos # 3), en el cual se establece que  MAGALLY  YANETH  MORENO  VERA  era conocida dentro del grupo de las autodefensas  con el sobrenombre de “PERLA”.   

Los investigadores realizaron un muestreo de  las  llamadas  recibidas  y  salidas  del abonado 310 2639459 perteneciente a la  investigadora  MAGALLY  MORENO,  en  el  lapso comprendido entre enero de 2003 y  junio  de  2004,  confrontándolo  con  los  diferentes operadores de telefonía  celular  y en el se pudo comprobar una alta frecuencia de llamadas entre MAGALLY  YANETH  MORENO  VERA  y  alias  “EL GATO” (Comandante de las autodefensas de  Cúcuta).  Además,  con  otros  miembros de este grupo al margen de la ley como  LlLIAN  MARÍA  GONZÁLEZ  alias “MARCELA” (Encargada de las finanzas de las  autodefensas  en  CENEBASTO  de Cúcuta); y, a alias “ALEX”, otro miembro de  ese grupo.   

Las  informaciones  suministradas  por  la  investigadora  MAGALLY  MORENO  VERA  con  anuencia de la Directora Seccional de  Fiscalías  resultaron importantes para el desarrollo de las conductas ilícitas  de  los grupos de autodefensa de Norte de Santander. Nótese cómo los datos que  se  transmitieron  a  ese  grupo  ilegal  iban  desde  ponerlos  al tanto de las  investigaciones  puntuales  que  se  siguen  en  contra de sus integrantes hasta  alertarlos  sobre  los  operativos que la Fiscalía iba a realizar en su contra.   

De  este  modo,  es  claro que ANA  MARÍA  FLÓREZ SILVA en su condición  de  Directora  Seccional  de  Fiscalías de Cúcuta, suministraba información a  los   grupos   armados  al  margen  de  la  ley,  que  tenía  el  carácter  de  privilegiada,  atendiendo  que las diligencias se ordenaban dentro de un proceso  penal, que como tal está sometido a reserva.   

Es  claro,  entonces,  que  esta  forma  de  corrupción  administrativa  benefició a los grupos armados al margen de la ley  –    paramilitares  –  que  operan  en  esa  región    con    el    consecuente   deterioro   de   la   administración   de  justicia.   

Ahora   bien,   no   son  de  recibo  los  planteamientos  defensivos  expuestos  a lo largo del proceso y afianzados en la  diligencia  de  audiencia  pública, mediante los cuales pretenden justificar el  accionar  de  la  acusada  por  la  defensa  de su vida, dado que, estaba siendo  amenazada  por  grupos  al  margen  de  la  ley,  que  habían  sido  objeto  de  investigaciones por ella adelantadas.   

En efecto, dadas las condiciones personales  y    profesionales    de    ANA    MARÍA    FLÓREZ  SILVA,  pues  siendo abogada conocía perfectamente el  deber  constitucional y legal que le asistían de presentar ante las autoridades  competentes  la  denuncia  por  tales hechos y con mayor razón si tal acontecer  ilícito  involucraba  su  derecho  a la vida. Es así que el artículo 27 de la  Ley 600 del 2000, vigente para la época de los hechos, establece:   

“Deber  de denunciar.  Toda persona  debe  denunciar ante la autoridad las conductas punibles de cuya comisión tenga  conocimiento y que deban investigarse de oficio.   

El  servidor  público  que  por cualquier  medio  conozca  de la comisión de una conducta punible que deba investigarse de  oficio,  iniciará  sin  tardanza  la investigación si tuviere competencia para  ello;  en  caso contrario, pondrá inmediatamente el hecho en conocimiento de la  autoridad competente.”   

Ahora bien, en su doble calidad de abogada y  funcionaria  de  la Fiscalía General de la Nación, sabía que constitucional y  legalmente  tenía  el  deber  de  denunciar  la conducta punible y no tratar de  hacer  justicia  por  su  propia  cuenta;  tampoco es aceptable que su asistente  MAGALLY  YANETH MORENO VERA pretendiera establecer contactos o acercamientos con  los  miembros  de  los grupos de autodefensa del Norte de Santander, ni siquiera  por   convenio   con  ANA  MARÍA  FLÓREZ, para averiguar sobre estas amenazas.   

Así  mismo,  el  defensor  de la procesada  expuso  que  quizás el miedo que embargó a ANA MARÍA  FLÓREZ  SILVA la llevó a contactar al abogado ALEXIS  RAFAEL  SANDOVAL  OROZCO,  quien  había  sido  defensor  de  la  esposa  de  un  paramilitar  de  la  región  conocido  como “LA IGUANA”, para verificar las  amenazas en su contra.   

Tal planteamiento tampoco resulta atendible,  toda  vez que el comportamiento asumido por la procesada va en sentido contrario  al  proceder  normal  cuando  ocurre  una amenaza de muerte, máxime si proviene  contra  un  funcionario  judicial. La experiencia enseña que en estos casos las  víctimas  de  tales amenazas piden mayor protección tanto para ellas como para  sus  familiares  y,  en  otros  casos, deciden separarse del cargo, como bien lo  señaló  la  procesada en la diligencia de indagatoria. Pero es difícil pensar  que  un  grupo  armado organizado al margen de la ley desistiera de las amenazas  por  el  sólo  hecho  de que sus potenciales victimas se contactaran con ellos.   

De  otra  parte,  obsérvese  que  la  Sala  Técnica  de Evaluación de Riesgo, Peligro y Vulnerabilidad del Cuerpo Técnico  de  Investigación de la Fiscalía General de la Nación con sede Cúcuta, el 29  de  agosto  del  2002,  época  en  la  que  ANA MARÍA  FLÓREZ  SILVA  se  desempeñaba  como Fiscal Delegada  ante  los  Juzgados  Penales  del  Circuito  Especializados  –  cargo  de  mayor  vulnerabilidad   -,   conceptuó   que   la   misma   tenía   un   “nivel    de   valoración   medio”,  compuesto  por  un  “RIESGO  ALTO,  UN  PELIGRO  LATENTE  y UNA VULNERABILIDAD  BAJA.”   

Ahora,  si  bien  es cierto en un principio  ANA  MARÍA  FLÓREZ SILVA no  tenía  la suficiente experiencia en el campo judicial para afrontar situaciones  como  las  aquí  planteadas,  no  lo es menos, que cuando asumió la Dirección  Seccional  de  Fiscalías  ya  había  adquirido  el conocimiento necesario para  desenvolverse  dentro  de  los  terrenos  de  la  judicatura  y, de esta manera,  evaluar  las  connotaciones  que  eventualmente  tendría un proceder como el de  tomar  contacto directo con los grupos al margen de la ley, sin ninguna facultad  legal  para  ello  y  la  trasgresión  evidente  del  ordenamiento jurídico al  suministrar  información  que  dentro  del normal desarrollo del proceso penal,  está sometida a reserva legal.   

Aparte  de todo y si el conflicto armado en  la  región  comprometía a los dos grandes grupos armados organizados al margen  de  la  ley,  cuyos  actores  principales eran los paramilitares y la guerrilla,  cómo  podía  saber  la  acusada  de  qué  facción exactamente provenían las  amenazas   de   muerte,  si  como  bien  dice  FLÓREZ  SILVA  en  su desempeño en la Fiscalía General de la  Nación había afectado tanto a uno como a los otros?.   

En  todo caso, ninguna justificación surge  para  que  FLÓREZ SILVA haya  pretermitido  el  deber de denunciar, como tampoco el de tomar por sí misma las  riendas  de  una  investigación que no le competía y, menos, afectar de manera  ostensible  la  administración  pública, suministrando informaciones sujetas a  reserva.   

Finalmente,  es  importante precisar que no  obstante    la    acusada   cumplir   funciones   de   carácter   eminentemente  administrativo,  en  su  condición  de Directora Seccional de Fiscalías tenía  acceso  a  los  procesos que se llevaban en esa dependencia y, obviamente, a las  decisiones  que  se  adoptaban,  máxime cuando a través de MAGALLY MORENO VERA  ejercía  un  perseverante  control sobre los procesos que se adelantaban contra  los  “paramilitares”,  tal  como  lo  informaron los fiscales directores del  proceso.   

Es evidente para la Corte que fue por razón  del  cargo  o  con  ocasión  de  sus  funciones  que la procesada accedió a la  información  de  los  expedientes  y la transmitió a los grupos de autodefensa  que  funcionaban  en  la  ciudad  de  Cúcuta a través de su asistente, MAGALLY  YANETH MORENO VERA.   

4.   DEL CONCIERTO PARA DELINQUIR   

En la resolución de acusación también se  elevó  pliego  de  cargos  en  contra  de  ANA MARÍA  FLÓREZ   SILVA  por  el  delito  de  concierto  para  delinquir,  en  la modalidad de promover; supuesto fáctico definido de la siguiente manera:   

“ARTÍCULO   340.   Concierto   para  delinquir  (Modificado  por  la  Ley  733  de  enero  29 De 2002). Cuando varias  personas  se  concierten  con el fin de cometer delitos, cada una de ellas será  penada,   por   esa  sola  conducta,  con  prisión  de  tres  (3)  a  seis  (6)  años.   

Cuando  el  concierto  sea  para cometer  delitos   de   genocidio,  desaparición  forzada  de   personas,  tortura,  desplazamiento   forzado,   homicidio,   terrorismo,   narcotráfico,  secuestro  extorsivo,  extorsión  o  para  organizar,  promover,  armar o financiar grupos  armados  al  margen de la ley, la pena será de prisión de seis (6) a doce (12)  años  y  multa  de  dos mil (2.000) hasta veinte mil (20.000) salarios mínimos  mensuales legales vigentes.   

La  pena  privativa  de  la  libertad se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen,   constituyan   o  financien  el  concierto  o  la  asociación  para  delinquir.”   

En  relación  con  las  modificaciones que  introdujo  la  Ley  1121 de 2006 a esta modalidad delictual, la Sala3    se  pronunció al respecto en los siguientes términos:   

“3.  Ahora  bien,  con  ocasión  de  la  expedición  de  la  Ley  1121 del 29 de diciembre de 2006 por cuyo medio, entre  otras  disposiciones que tomó el Congreso de la República, modificó los Arts.  340,  en  su  inciso 2°, y 345 del C. Penal -Ley 599 de 2000-, que tipificaban,  en  su  orden,  las  conductas  punibles  de concierto para delinquir agravado y  administración  de  recursos  relacionados con actividades terroristas, resulta  oportuno que la Sala haga las siguientes precisiones:   

Deviene  evidente  que  con  la entrada en  vigencia  de  la  Ley  1121  de  29 de diciembre de 2006, se ha suscitado, entre  otras,  una importante modificación típica de algunas conductas sancionadas en  el  Título  XII,  Capítulo  I del Código Penal, bajo la denominación general  “Del  concierto,  el terrorismo, las amenazas y la instigación”, motivo por  el   cual   la   Sala  debe  entrar  a  verificar  los  alcances  de  la  misma,  específicamente  el  impacto  que  tuvo  en  el  concierto  para  “organizar,  promover,  armar  o  financiar grupos armados al margen de la ley”, en orden a  establecer   si   en   relación   con   ese   comportamiento   se   generó  su  descriminalización,  o  si  lo  que  se  presenta  es  un  desplazamiento de su  tipicidad o una readecuación típica de la conducta.   

Desde ya advierte la Sala que el legislador  al  expedir  la Ley 1121 de 29 de diciembre de 2006, publicada al día siguiente  en  el  Diario  Oficial  N°  46497, lo que quiso fue regular de una manera más  técnica  los  comportamientos  que  tienen  que  ver  con  la financiación del  terrorismo,  con  el fin de adaptarlos a las nuevas necesidades y requerimientos  surgidos  con  ocasión  de los compromisos internacionales adquiridos a través  de  la  aprobación  de  tratados  internacionales  como  el  Convenio  para  la  Represión  de  la  Financiación  del  Terrorismo, aprobado mediante Ley 808 de  2003,  operándose  así  un  tránsito  legislativo  hacia nuevas disposiciones  modificativas  de  las  ya existentes, pero nunca una despenalización de alguna  de   las  conductas  consagradas  en  el  citado  apartado  de  la  Ley  599  de  2000.   

Al   cumplimiento  de  ese  cometido,  y  partiendo  de  la  premisa  de que en la Ley 599 de 2000 no existe un delito que  penalice  de  manera  autónoma  la  conducta de “organizar, promover, armar o  financiar  grupos  armados  al  margen de la ley”, el legislador de 2006 quiso  tipificar  ese comportamiento como tal, conducta que entonces fue recogida en el  artículo  16,  modificatorio  del  artículo 345 del estatuto represor del año  2000, en los siguientes términos:   

“Financiación  del  terrorismo  y  administración  de  recursos  relacionados  con actividades  terroristas.  El  que directa o indirectamente provea  recolecte,  entregue, reciba administre aporte, custodie o guarde fondos, bienes  o   recursos,   o  realice  cualquier  otro  acto  que  promueva,  organice,  apoye,  mantenga,  financie  o  sostenga económicamente a  grupos  armados  al margen de la ley o a sus integrantes, o a grupos terroristas  nacionales    o    extranjeros,    o   a   actividades   terroristas,  incurrirá  en  prisión de trece (13) a veintidós (22) años y  multa  de mil trescientos (1300) a quince mil (15.000) salarios mínimos legales  mensuales vigentes.” (Se ha destacado).   

Del mismo modo, con el fin de que el hecho  de  concertar  la  comisión  de esta específica conducta quedara incluido como  agravante  del  tipo  penal  descrito  en el artículo 340 de la Ley 599 de 2000  -concierto  para  delinquir-,  se  reformó el inciso 2º del referido precepto,  reemplazando  las  alocuciones  “o para organizar, promover, armar o financiar  grupos  armados  al margen de la ley”, por la modalidad conductual relativa al  “financiamiento  del terrorismo y administración de recursos relacionados con  actividades terroristas”.    

Resumiendo,  lo  que  antes  se denominaba  “Administración  de  recursos relacionadas con actividades terroristas”, en  la  nueva  normatividad  pasó  a  denominarse “Financiación del terrorismo y  administración  de  recursos  relacionados con actividades terroristas”, para  incluir  en  el  tipo de una manera que resulte omnicomprensiva, otras conductas  compatibles  o  relacionadas  con  la  actividad  del  financiamiento  de  actos  terroristas  que  anteriormente no estaban descritas como delito autónomo, sino  como  circunstancias  de  agravación  del concierto para delinquir, tal como se  reconoce  en  la  exposición  de motivos al proyecto de Ley No. 208 de 2005 del  Senado  de  la  República,  antecedente  de  la  Ley  que se examina, cuando al  referirse al punto, expresó:   

“Resulta  necesario introducir un cambio  en  las agravantes del artículo 340 del Código Penal, que tipifica la conducta  del  concierto  para  delinquir,  para ajustarlo al nuevo tipo de financiamiento  del  terrorismo  y  administración  de  recursos  relacionados  con actividades  terroristas,  toda  vez que en la actualidad no existe el delito de ‘…organizar,  promover,  armar  o  financiar    grupos    armados    al    margen    de    la    ley…’  Por  ello esta expresión se debe  modificar  por  la  del  tipo  penal  que  se  contempla en el artículo 345 del  Código Penal en los siguientes términos:   

“Artículo XXXX            

“Modifícase  el  inciso  segundo  del  artículo  340  de la Ley 599 de 2000, modificado por el artículo 8º de la Ley  733 de 2002, el cual quedará así:   

“Artículo 340. Concierto para delinquir  (…)   

“‘Cuando   el   concierto  sea  para  cometer  delitos  de  genocidio,  desaparición  forzada  de  personas, tortura,  desplazamiento  forzado,  homicidio,  terrorismo,  tráfico  de drogas tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas,  secuestro,  secuestro extorsivo,  extorsión,  enriquecimiento  ilícito,  lavado  de  activos  o  testaferrato  o  conexos,   financiamiento   del   terrorismo   y   administración  de  recursos  relacionados  con actividades terroristas, la pena será de prisión de ocho (8)  a  dieciocho (18) años y multa de dos mil setecientos (2.700) hasta treinta mil  (30.000)    salarios    mínimos    legales    mensuales    vigentes’.”    

En  el  marco  de  estas  consideraciones  resulta  evidente  que el concierto para organizar, promover, o financiar grupos  armados  al  margen  de  la  ley,  no fue suprimido del catálogo de delitos que  contempla  la  nueva  ley;  todo  lo contrario, esa conducta fue readecuada como  comportamiento   punible   autónomo  en  el  citado  artículo  345,  como  con  antelación   se   dijo,   y   su   concierto,   técnicamente  calificado  como  circunstancia  de agravación del concierto para delinquir en el artículo 19 de  la  Ley  1121 del 29 de diciembre 2006, con una pena mayor a la que señalaba el  inciso  2º  del  artículo 340 de la Ley 599 de 2000, modificado por la Ley 733  de 2002.     

Como   se   puede   observar,  la  nueva  disposición,  conservando  la  esencia  de lo prohibido, resulta inclusive más  rígida,  pues la conducta de “organizar, promover, o financiar grupos armados  al  margen  de la ley” no sólo se tipifica como delito autónomo, sino que su  concierto,   bajo   la   denominación   del  financiamiento  del  terrorismo  y  administración   de  recursos  relacionados  con  actividades  terroristas,  se  mantiene  como  circunstancia  agravante  del tipo señalado en el artículo 340  del Código Penal con una pena más severa.   

Este  fue  el  resultado  que  dentro  del  sistema  produjo  la  reforma introducida a los artículos 340 y 345 del Código  Penal,  con la salvedad -aclara la Sala- que si bien el verbo rector “armar”  incluido   en  la  disposición  modificada  del  Art.  340,  no  se  contempló  expresamente  en  la  descripción  comportamental  del  Art. 16 de la nueva Ley  1121/06,  modificatorio  del  Art.  345  de  la  Ley  599/00, esa conducta queda  subsumida   en  las  acciones  de  proveer,  entregar  o  aportar  bienes  a  la  organización armada ilegal.”   

Desde  esa  perspectiva, se reitera, que si  bien  el artículo 19 de la Ley 1121 de 2006, al modificar el inciso segundo del  340    del    Código    Penal,    no    incluyó    el    verbo    “promover”  por  el que fue llamada a  juicio    ANA   MARÍA   FLÓREZ   SILVA,  esta  conducta  fue  recogida  en  la  descripción  típica  del  artículo  345  ibídem,  modificada  por  el artículo 16 de la mencionada ley,  dentro    de    la    redacción   gramatical   del   delito   de   “financiación  del  terrorismo  y  administración  de  recursos  relacionados  con actividades terroristas”,  del  siguiente tenor:   

“El que directa o indirectamente provea,  recolecte,  entregue,  reciba,  administre,  aporte,  custodie  o guarde fondos,  bienes   o   recursos,   o   realice   cualquier   otro  acto  que  promueva,   organice,  apoye,  mantenga,  financie  o  sostenga  económicamente  a grupos armados al margen de la ley o a  sus   integrantes,   o  a  grupos  terroristas  nacionales  o  extranjeros  o  a  terroristas  nacionales o extranjeros o a actividades terroristas, incurrirá en  prisión  de  trece  (13)  a  veintidós  (22)  años y multa de mil trescientos  (1.300)   a   quince   mil   (15.000),   salarios   mínimos  legales  mensuales  vigentes.  (Negrillas fuera del texto).   

Entonces,   la   conducta   imputada   a  ANA  MARÍA  FLÓREZ  SILVA,  ontológicamente  considerada,  fue  incluida como una modalidad delictiva en el  delito   de   “Financiación   del   terrorismo  y  administración      de      recursos      relacionados      con     actividades  terroristas”  en el artículo 345 del Código Penal,  modificado  por  el  16  de  la Ley 1121 de 2006, normatividad que se desestima,  pues  es  claro  que  en el presente evento debe aplicarse el inciso segundo del  artículo  340  de la Ley 599 de 2000, toda vez que los hechos aquí juzgados se  realizaron  bajo  su  vigencia  y  en  atención  a la aplicación del principio  constitucional  de  favorabilidad  consagrado  en  el  artículo  29 de la Carta  Política    y   en   los  artículos  6°  de  los  Códigos  Penal  y  de  Procedimiento Penal.   

La  jurisprudencia  de la Sala, en torno al  delito de concierto para delinquir, ha sostenido:   

“El  delito de concierto para delinquir,  presupone  la  existencia  de  una  organización,  así  esta sea rudimentaria,  conformada  por un grupo de personas que previamente se han puesto de acuerdo, o  han  convenido  llevar  a  cabo  un  número  plural  de  delitos y de este modo  lesionar   o   poner   en   peligro   indistintamente   bienes  jurídicos  bajo  circunstancias  no necesariamente singularizables, “bien concurriendo cada uno  de  los  plurales  agentes  a  realizar  de  manera  integral  y  simultánea el  comportamiento  reprimido  en la ley –coautoría  propia-,  o  mediante  una  división de trabajo con un  control  compartido  del hecho o con su codominio, de manera que cada coautor al  brindar  un  aporte  objetivo  a  la  ejecución  del delito realiza la voluntad  colectiva” 4   

“En   el   mencionado  pronunciamiento  señaló  la  Corte,  además, que “el legislador consideró que el solo hecho  de   concertarse,   pactar,   acordar   o   convenir  la  comisión  de  delitos  indeterminados  es  ya  punible,  pues  por sí mismo atenta contra la seguridad  pública  y por ello extendió la protección penal hacia esa actividad, sin que  sea  necesario  exigir un resultado específico para pregonar el desvalor en tal  conducta”.   

Se precisó, así mismo, en esa oportunidad  que  la realización de dicha conducta “no solamente  es  predicable  en  los  eventos donde se atenta contra los poderes públicos, o  contra  la  existencia  y seguridad del Estado; y tampoco exige la verificación  de  delitos  contra  la  vida, ni atentados terroristas, etc. El simple hecho de  ponerse  de  acuerdo  para  cometer  delitos  indeterminados,  sea cual fuere su  naturaleza,  sea  cual  fuere  el  modus  operandi, y sea cual fuere el cometido  final, es ya punible”.   

De   este   modo,  la  misma  definición  comportamental  contenida  en  la  preceptiva  a  través  de  la  cual se busca  reprimir  esta  clase  de  conductas  atentatorias contra la seguridad pública,  admite  la posibilidad de que el concierto tenga como propósito la comisión de  delitos   de   terrorismo,   narcotráfico,  genocidio,  desaparición  forzada,  etc.    

“Es que no solamente propicia un ambiente  de  inseguridad pública quien atenta materialmente contra la comunidad, o quien  destruye  su  patrimonio  físico,  sino  que  hace  tanto  o  mayor daño quien  promueve  acciones  que  de  suyo,  aunque  sin  violencia  inmediata, tienen la  capacidad   para   generar   alarma  social  y  desestabilizar  las  principales  instituciones,  ante  la  pérdida  de  credibilidad  y la quiebra de esenciales  principios    que    informan    al    Estado    social,   democrático   y   de  derecho”  como  en  tal sentido ha sido dicho por la  Sala en el pronunciamiento que en esta ocasión se cita.   

Es  inocultable  que  en el departamento de  Norte  de  Santander,  opera  uno  de  los  grupos  de  autodefensa  comúnmente  denominados  “paramilitares”,  con fuerte influencia en la ciudad de Cúcuta  a  través  de  su  red  urbana.  Dicha  organización  estaba  al  mando  de un  comandante  de  ciudad  y los comandantes de barrio, todos ellos bajo un esquema  organizativo  jerarquizado,  con roles definidos en sus integrantes y dentro del  cual   sobresale  el  aporte  de  ANA  MARÍA  FLÓREZ  SILVA  en  su  condición  de  Directora  Seccional de  Fiscalías  y  en  ese  cometido,  la tarea asignada, estuvo orientada a dejar a  salvo  las  acciones  al  margen de la ley, llevadas a cabo por la organización  armada, conocida como “paramilitares”.   

Así las cosas, el escenario de la Fiscalía  General  de la Nación,  fue propicio para llevar a cabo las labores que en  últimas  redundarían  en  provecho  de  la  organización de paramilitares que  utilizaba  los  datos  ofrecidos por su Directora Seccional y se retroalimentaba  con  esta  filtración,  tomando  represalias  en  contra de las personas que se  atrevían  a  denunciar  su  trasegar  ilícito  y  ejecutando  otras  conductas  punibles  al  amparo de esta funcionaria que se había puesto a su servicio, tal  como  quedó  visto  al  hacer  el estudio de la responsabilidad de ANA  MARÍA FLÓREZ SILVA frente al punible  de utilización indebida de información oficial privilegiada.   

Aunque es de dominio público la existencia  de   un  esquema  organizacional  de  las  denominadas  autodefensas,  prima  la  jerarquización  al  interior del grupo y su vocación colectiva, donde cada uno  cumple  funciones  específicas  en  beneficio común; igualmente, se percibe su  alta  especialización, ya que unas personas se ocupan de cargos de dirección o  manejo;  otras  del  aspecto  financiero  y,  otras  más  que  asumen funciones  militares.   

Al  efecto,  obsérvese,  la ampliación de  indagatoria  rendida por CARLOS ANDRÉS PALENCIA GONZÁLEZ (fls. 28 ss. c. # 2),  quien  fuera  sindicado del homicidio del doctor ALFREDO ENRIQUE FLÓREZ, esposo  de  la  hoy  procesada  y, curiosamente, escolta de ALEXI SANDOVAL, este último  también   relacionado   con   ANA   MARÍA   FLÓREZ  SILVA.  El  indagado,  acepta que es integrante de las  autodefensas     y    que    es    el    “segundo  financiero”  de  la zona con funciones de recoger el  dinero  en  unas  fechas  específicas  y  señala  a algunos integrantes de ese  grupo, con su jerarquía, de esta manera:   

“Yo manejaba todo lo que era el comercio  es  que  en  Cúcuta  hay  dos  o  tres financieros. PREGUNTADO: Infórmele a la  Fiscalía  cual  es  la  identificación  de  los dirigentes o cabecillas de las  autodefensas  en  la  ciudad de Cúcuta. CONTESTO. Esta el comandante de Cúcuta  que  es el GATO, y sigue uno que le dicen ALEX, y el comandante de la zona donde  yo  estaba  y  es  Alias  la  CHURCA y hace como un mes que le dieron de baja el  Ejército  y  ahorita  está  PEREZ,  y  el  resto no lo conozco los únicos que  conozco  son ellos los otros no los dejan conocer como los muchachos de la parte  militar.  (fls. 37 ss. c. # 2).   

Dentro  de  esta dinámica, en ANA   MARÍA  FLÓREZ  SILVA,  recayó  la  función  de permear la institución que representaba, pues necesariamente todas  las  labores realizadas por personas a su cargo debía conocerlas y autorizarlas  en  atención  a la posición que ocupaba, ya que de otra manera su asistente no  hubiera  podido  ingresar  a  esa  seccional  y,  menos,  acceder  a los asuntos  tramitados en las diferentes unidades.   

Ahora bien, que por razones de división del  trabajo,  de  ocupaciones  y  para  evitar  suspicacias, la misma funcionaria no  asumiera  el  control  total  de los hechos aquí investigados, es absolutamente  comprensible.  Su  cargo  de  Directora  Seccional  la colocaba en una posición  difícil  para  realizar  directamente  las  reprochables  actividades que se le  endilgan.  En  este  sentido  se  entiende  el apoyo que le prestó su asistente  MAGALLY YANETH MORENO VERA.   

No   se   alberga   duda,  entonces,  que  ANA  MARÍA  FLÓREZ  SILVA a  través  de  su  cuestionable  proceder,  cuando  se  encontraba al frente de la  Dirección  Seccional  de  Fiscalías de la ciudad de Cúcuta, en el período ya  determinado  y  con  la  connivencia  de  su asistente, propició un ambiente de  desestabilización  de  la entidad desde el comienzo de su gestión, para lograr  el  libre  actuar del grupo de autodefensas que operaba en esa región, tal como  lo  señala  el doctor PEDRO IVÁN CONTRERAS MEJÍA, Coordinador de las Unidades  de  Reacción  Inmediata  y  de  la Brigada para la Investigación de delitos de  homicidio, cuando expresó:   

“(…) Solo Con la actual Directora tuve  algunos  problemas  y  por  ello me despojó de esas obligaciones. Sucede doctor  que  preocupados  por  el  alto  índice   de  criminalidad  en Cúcuta, en  relación  a  los  homicidios,  se  pensó  en  la  creación de una brigada que  atendiera  esos casos y fue así como con la colaboración del Director del DAS,  del  Director  del  C.T.I. y del comandante de la SIJIN y del Director Seccional  de  Fiscalías  de ese entonces se creo la brigada y eso exigía de un gran  esfuerzo  por  parte  de  todos, reinvestigadores y Fiscales y de común acuerdo  coordinábamos  diligencias  de allanamiento y registro en algunos barrios de la  ciudad  en  donde  había  una  fuerte  presencia de las llamadas AUC y logramos  algunas  capturas  y  en  otras  al  menos  la brigada hizo presencia y se logro  disminuir  la criminalidad y solucionar muchos homicidios que se presentaban. En  una  ocasión  el  Despacho de la Señora Directora me dijo que porque yo estaba  realizando  esas  labores  los días sábados y yo le dije que para mi todos los  días  y  horas  eran  hábiles  y  que  era  el mejor día y la mejor hora para  sorprender  a quienes estábamos buscando y ella me dio a entender que estaba de  acuerdo  con  esa  situación  (….). después de esta conversación al cabo de  los  días  la  Señora  Directora  vía  telefónica  me  dice que ha tomado la  decisión  de  despojarme  de  esas  coordinaciones  para  nombrarme como Fiscal  Delegado    ante    los    Jueces   Penales   del   Circuito   Especializado.”  (fl.    290  Anexo  1).   

Frente a esta decisión, explicó el doctor  CONTRERAS  MEJÍA,  que  le pidió a ANA MARÍA FLÓREZ  SILVA   reconsiderarla,   pues   creía   prioritario  continuar  en  sus  funciones,  ya  que  estaba dando excelentes resultados, que  constató    con    la   fotocopia   del   oficio   0333   BRINHO   –  URI  en  la cual hace la solicitud;  sin embargo, la decisión fue rechazada.   

El  proceder de la Directora Seccional deja  ver  su  intervención  directa  en  las  labores operativas de la Fiscalía que  estaba  ofreciendo  resultados  positivos, especialmente, en la lucha contra las  autodefensas  unidas  de  Colombia  “AUC”,  para  impedir que continuaran su  gestión en la lucha contra la delincuencia organizada.   

Acierta  la acusación al establecer que la  procesada  es  responsable  de  promover las  actividades  delictivas  determinadas  en el inciso segundo del  artículo  340  del  Código  Penal, pues en verdad adelantó una serie de actos  para  favorecer  el  accionar  ilícito  del  grupo  paramilitar  que  se había  asentado  en  la  ciudad.  Aunque  es  claro que cuando ella llegó a ocupar los  cargos  de Fiscal Delegada ante los Juzgados Penales del Circuito Especializados  y  Directora Seccional de Fiscalías, ya las autodefensas se habían consolidado  en la región.   

Los  diálogos  de la Directora Seccional a  través   de  su  asistente,  con  miembros  del  paramilitarismo  de  Norte  de  Santander,  revelan un sentimiento de pertenencia hacia el grupo, no solo por el  conocimiento  de  algunos  de sus integrantes, sino también por la referencia a  hechos  que  debían  evitar  o  con  los  cuales  tenía  que  colaborar  y, la  utilización  de  un  lenguaje simulado, que se traduce en una relación íntima  de  ella  frente  a  los  acontecimientos  que  concernían a la agrupación. La  desinhibición  con  que  hablan  de  situaciones tan delicadas y graves como un  atentado  en  contra  de  las  instalaciones de la Fiscalía donde prestaban sus  servicios  la  procesada  y  su  asistente y, a la vez, se previene a uno de los  jefes  de  las  autodefensas  sobre  los  seguimientos  que  se están haciendo,  permiten   colegir  su  vinculación  con  los  “paramilitares”,5   

“V.M. Oiste? Otra cosita, mi amor…que  necesito  que….eh…te  acuerdas  de  la  marquetería  que  hay  frente  a la  oficina, que es de la mujer de la hormiga?   

V.H. ¡Ajá!  

V.M.  La  están  filmando,  mi  amo, mi  vida….   

V.H.¡Ah, bueno! Lidto.  

V.M.Listo? Entonces, ojo con la gente que  entra ahí…eh…una cosa, el C.T.I. esta amenazado?…   

V.H.  Bueno,  el cuento es que dizque tu  nos  mandaste  amenazar a toditos nosotros, no y que vas a poner una bomba en el  Palacio, una bomba en el C.T.I….Entoes, desvirtúa esos chismes   

V.H.  Y  usté sabe que, que nosotros no  actuamos en esa forma.   

V.M.  Pues  yo  se que no, pero te estoy  contando, mi amor.   

V.H. Bueno lidto.  

V.M.  Cuándo  vamos  a…a  ir a ver mi  vuelta.   

V.H.  Bueno,  ya tocará mañana, porque  hoy eso esta….   

Entonces,  acreditada  la  existencia de la  organización  al  margen  de  la ley que operaba en la ciudad de Cúcuta (AUC),  las  múltiples  ilicitudes atribuibles a  esa  colectividad y el  aporte  objetivo de ANA MARÍA  a  través  de la información privilegiada que les brindó, la Sala se ocupará  del  estudio de la responsabilidad frente al delito de concierto para delinquir,  descartando  lo  alegado  por  la  defensa  en  el  sentido  de que FLÓREZ  SILVA en un eventual caso debería  responder  sólo  por el delito de utilización indebida de información oficial  privilegiada y no por el de asociación para delinquir.   

Existen elementos de juicio que comprometen  la  responsabilidad  de  la  procesada.  En efecto, recuérdese que RAFAEL ALEXI  SANDOVAL  y  la  investigadora  MAGALLY  YANETH  MORENO  VERA, se acogieron a la  figura  de  la sentencia anticipada y en esos términos fueron condenados por el  mismo  delito  que  en  razón  del  fuero  en  este  proceso se adelanta contra  ANA  MARÍA  FLÓREZ  SILVA.   

Adviértase,  que  siendo este abogado y la  investigadora  los  contactos directos con los grupos de autodefensa como quedó  establecido   precedentemente,  no  sólo  por  la  aceptación  de  cargos  que  hicieron,  sino,  también,  por  las  pruebas que aparecen en el proceso, no es  posible  asumir  en  la  amenidad de la conducta de la procesada cuando, como ha  quedado  demostrado, entre estos tres personajes había una entrañable amistad.   

Recuérdese  que  SANDOVAL  OROZCO  en  su  indagatoria  habla  de  sus contactos con la acusada de quien dijo: “(…)  la  Dra.  ANA  MARIA  a  veces se comunicaba conmigo a mi  celular”.  Y,  a  renglón  seguido  trata de evitar  cualquier  suspicacia  en  su  trato  con esta funcionaria y su asistente, de la  siguiente  manera:  “(…)  y  la  Dra. ANA MARIA a  veces  se  comunicaba  conmigo  a  mi  celular,  quiero  también hacerles de su  conocimiento  que  si  de  pronto  ustedes  están  pensando que nosotros cuando  hablábamos,  bien  sea este servidor con MAGALLY o este servidor con ANA MARIA,  nosotros  por  preacuerdo,  pues es lógico, o yo estaba acompañado cuando ella  me  llamaba  o ellas estaban acompañadas cuando yo las llamaba, nos tratábamos  de  “mi  amor”,  obviamente  para  no dar el nombre de la persona con la que  estábamos  hablando,  igualmente  en  un  operativo  que  hizo el Coronel de la  Policía  de  apellido  MOLINA,  a  la  Llana,  eso es cerca al Zulia, me pidió  personalmente  la  Dra.  ANA MARIA que averiguara cómo estaba el orden público  por allá.” (fl. 12 ss. c. anexo 1).   

No solamente aparece que esta funcionaria se  contactaba   con   el   mencionado   profesional,   como  representante  de  las  autodefensas  del sector, sino con otros miembros de ese mismo grupo, lo que nos  señala  que también de manera directa intervino en el desarrollo de los hechos  puestos  en  conocimiento  de  la  justicia y no sólo a través de su asistente  MAGALLY   YANTEH   MORENO   VERA.   Es  así  que  en  el  informe  de  los  investigadores  adscritos  a  la  Unidad  Nacional de Derechos Humanos y Derecho  Internacional  Humanitario  de  la Fiscalía General de la Nación 006UNDH Y DIH  D-25  del 16 de julio de 2004 (fls. 97 o 120 anexo 3), se hizo seguimiento a los  siguientes abonados telefónicos:   

Llamante             

Usuario             

Llamadas             

Llamado             

Usuario  

3106966277             

Carlos,  a.  El  Gato             

2             

3153327115             

Ana María Flórez  S  

En  otro  aparte  del  mismo  informe,  se  establece:  “8.  Abonado  celular  315  3327115:  a  nombre  de  ANA MARIA FLOREZ SILVA, se encontró en la memoria del celular #2 de  MAGALLY  MORENO, capturada dentro del Proceso 1695. (ver cuaderno 12 folio 105),  realizada  inspección   judicial  a  Bellsouth,  figura como titular de la  cuenta  ANA  MARIA  SILVA FLOREZ (sic) y realizado el análisis link telefónico  reporta  vinculo  de  llamadas  con  el abonado celular 310 696 6227 de alias EL  GATO y con abonado celular 310 8817222 de alias PACHO.”   

Dadas  las  anteriores  circunstancias,  es  incuestionable     que     ANA    MARÍA    FLÓREZ  SILVA,  conocía  el  actuar  de  ese  grupo armado al  margen   de   la  ley  y  con  su  proceder  convino  la  comisión  de  delitos  indeterminados,   pues  la  información  que  entregaba,  necesariamente, tenía incidencia en las acciones  que  las  autodefensas  realizan  para  subsistir  como grupo. Por su calidad de  funcionaria  pública  al  frente  de  la  Dirección Seccional de Fiscalías de  Cúcuta,  realizó  una  parte de la división del trabajo de manera  que  brindó  un  aporte  objetivo a la ejecución del delito, en la  forma  ya  vista, sin que obre la causal de legítima defensa como lo predica su  abogado.   

Las  conductas  punibles  por las cuales se  elevó  pliego de cargos son atentatorias de bienes jurídicos como la seguridad  y  la  administración  pública;  resulta  fácil comprender que aquélla se ve  afectada  por el desquiciamiento del orden público, propiciado por el avance de  grupos  armados  organizados  al  margen  de la ley, que socavan con su ilícito  actuar la tranquilidad pública y conmocionan la sociedad.   

En   cuanto   a   éste   último   (la  administración   pública),   por   crear   en  los  asociados  desconcierto  y  desconfianza  del aparato judicial, pues se trata de la desnaturalización de la  labor  de  la  judicatura,  de  quien se espera imparcialidad y responsabilidad,  especialmente  ante hechos tan nefastos para la sociedad colombiana como son los  constitutivos  de corrupción, generadora de gran parte de los males que aquejan  la vida nacional.   

Además, atendiendo su condición de abogada  y  funcionaria judicial con una trayectoria profesional importante, es claro que  tenía plena conciencia de la antijuridicidad de su conducta.   

Así  entonces,  es  evidente  que  a  la  procesada  FLÓREZ  SILVA, le  son   atribuibles   los   injustos  típicos,  a  título  de  autora,  dada  la  realización  de  la conducta punible, siéndole plenamente exigible que hubiera  efectuado  una  valoración integral de las conductas que cometía; sin embargo,  como  consciente  y  voluntariamente  no lo hizo, es legítimo el reproche de su  comportamiento,  a  título de dolo, con mayor razón si no obró bajo causal de  ausencia de responsabilidad alguna.   

De  esta  manera, queda satisfecha la doble  exigencia  prevista en el artículo 232 del Código de Procedimiento Penal, para  proferir  sentencia  adversa  a la procesada ANA MARÍA  FLÓREZ SILVA.    

DOSIFICACIÓN PUNITIVA  

Pena     principal.     Evidenciada  la  certeza  sobre los elementos del hecho punible y de  la  responsabilidad  de la incriminada, corresponde a la Sala determinar la pena  que   como   sujeto   imputable   debe   imponerse  en  contra  de  ANA  MARÍA  TORRES  SILVA, para los fines  que  indica  el  artículo  4°  del Código Penal6, Ley 599 de 2000.   

La Sala proferirá sentencia condenatoria en  contra   de   ANA  MARÍA  FLÓREZ  SILVA  como autora responsable de los delitos de concierto para delinquir  en  concurso  con  el  de uso de información oficial privilegiada, para lo cual  aplicará  las  normas  sustantivas  que  describen  y sancionan estas conductas  punibles   y   las   que   reglamentan   el   método   para  individualizar  la  sanción.   

Ahora, en acatamiento a lo señalado en por  el   artículo   60   del   Código   Penal,   para   efectuar   el  proceso  de  individualización   de  la  pena  el  sentenciador  deberá  fijar,  en  primer  término, los límites mínimos y máximos de movilidad punitiva.   

Tratándose  de  concurso  de  delitos, por  disposición  del  artículo 31 del Código Penal, el cálculo de la sanción se  hace  a  partir  del  ilícito  que  establezca  la  pena  más  grave según su  naturaleza,  aumentada  hasta  en  otro  tanto, sin que fuere superior a la suma  aritmética    de   las   que   correspondan   a   las   respectivas   conductas  punibles.   

Es  así que la pena contenida en el inciso  2º  del  artículo 340 del Código Penal, oscila entre 6 a 12 años de prisión  y  multa  de  dos  mil  (2.000)  a veinte mil (20.000) salarios mínimos legales  mensuales vigentes.   

Pero,  como  en  la acusación se dedujo la  acción   de   promover  el  delito  de concierto para delinquir, por mandato del artículo 340-3 del Código  Penal,  en  armonía  con  el 61-1ibídem, esto es, que cuando se aumenta en una  proporción  determinada,  ésta  se  aplicará  al  mínimo  y al máximo de la  infracción  básica, estos límites se modifican entre 9 a 18 años de prisión  y de 3.000 a 30.000, salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

Establecido   el   marco  punitivo  y  de  conformidad  con  lo  normado  por  el  artículo  61  ibídem,  se procederá a  establecer  el  ámbito  punitivo  de  movilidad previsto en la ley; esto es, un  cuarto mínimo, dos cuartos medios y, un cuarto máximo, así:   

PRIMER  CUARTO:  Oscila  entre un mínimo de 108 y un máximo de 135 meses de prisión y multa de  3.000   a   9.750   salarios   mínimos   legales   mínimos  legales  mensuales  vigentes.   

DOS MEDIOS: Oscilan  entre  un  mínimo de 135 a un máximo de 189 meses de prisión y multa de 9.750  a 23.250 salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

CUARTO  MÀXIMO:  Partirá  de  189  a  216  meses de prisión y multa de 23.250 a 30.000 salarios  mínimos legales mensuales vigentes.   

En  el  pliego  de  cargos  se  dedujeron  circunstancias  de  menor  punibilidad  (carencia  de  antecedentes)  y de mayor  punibilidad  (la  posición  distinguida que ocupaba). Respecto de esta última,  aclara  la  Corte que se tendrá en cuenta solamente para el delito de concierto  para  delinquir, toda vez que el tipo penal no exige una cualificación especial  en  el  sujeto  activo; por ende, tiene operancia dicha causal, en la medida que  la  acusada ostentaba esa posición por ser la Directora Seccional de Fiscalías  de la ciudad de Cúcuta.   

No  sucede  lo  mismo  con  el  delito  de  utilización  indebida  de  información  oficial  privilegiada, por cuanto esta  hipótesis  normativa  lleva  intrínseca  la  calidad  de servidor público del  sujeto   agente  y  de  tenerse  en  cuenta  la  referida  causal,  aumentar  la  punibilidad  se  vulneraría  el  principio  de  la  prohibición  de  la  doble  incriminación.   

La Sala, por mandato legal, deberá moverse  dentro  de los dos cuartos medios; esto es se partirá de de 135 meses 1 día de  prisión  y  multa  de  9.750  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes;  además,  para  la  tasación  de la pena se tendrán en cuenta factores como la  gravedad  de  la  conducta,  pues como ya se dijo los grupos al margen de la ley  denominados   como   autodefensas   atentan   de  manera  indiscriminada  contra  multiplicidad   de   bienes  jurídicamente  tutelados,  con  las  consecuencias  nefastas  que  son  de  público conocimiento, generando, además, un proceso de  desinstitucionalización  que  afecta  directamente la confianza que la sociedad  debe  tener  en  la  Administración de Justicia y, correlativamente, seriedad e  imparcialidad  de  sus pronunciamientos; agréguese a lo anterior, la intensidad  del  dolo  observado por la procesada de lo cual se deduce que la pena a imponer  es  de  147  meses  de  prisión  y  en  esa misma proporción la multa será de  10.616,6 salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

Ahora  bien, por tratarse de un concurso de  delitos  de  concierto  para  delinquir  con  el  de  utilización  indebida  de  información  oficial  privilegiada,  hipótesis normativa que únicamente tiene  prevista  la  pena  de multa y pérdida del empleo o cargo público se aplicará  lo estatuido en el artículo 39 numerales 3 y 4 del Código Penal.   

Dada   la  situación  económica  de  la  procesada,  deducida  de  la  información  aportada  al  diligenciamiento no se  establecen  mayores  compromisos  económicos  por  cuanto  a  la  fecha  en que  ocurrieron  estos  hechos  no  tenía descendencia ni se conoce que tuviera a su  cargo  persona  alguna  ni  tampoco  deudas; por ello se le condenará a la pena  principal  de  multa  equivalente  a  cincuenta  (50)  salarios mínimos legales  mensuales  vigentes, en atención a los factores determinados en el numeral 3 de  artículo 39 del Código Penal.   

Y,  atendiendo  lo  normado en el numeral 4  ibídem,  se  sumará  la  multa  deducida  para  el  delito  de  concierto para  delinquir  con la de utilización indebida de información privilegiada, para un  total 10.716.6 salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

Así  mismo, se la condenará a la pérdida  del  empleo  y  a  la  inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones  públicas,   por   un   término   igual   al   de   la  pena  privativa  de  la  libertad.   

INDEMNIZACIÓN DE PERJUICIOS  

A la luz de las estipulaciones del artículo  56  de la Ley 600 del 2000, en todo proceso en que se haya probado la existencia  de  perjuicios  con  fuente  en  la  conducta  punible,  el  juez  procederá  a  liquidarlos  con  arreglo a lo demostrado en el proceso y en el fallo condenará  al   responsable  a  indemnizar  los  daños  causados  con  el  injusto  penal.   

El  artículo  94 del Código Penal dispone  que  la  conducta punible genera la obligación de reparar los daños materiales  y  morales causados con ocasión de ella, y el artículo 97 demanda para ordenar  la indemnización la comprobación de los daños materiales.   

Dentro   de  ese  marco  jurídico  y  en  consideración   del   caudal   probatorio,   la   Sala   concluye  que  con  el  comportamiento  por  el cual será condenada ANA MARÍA  FLÓREZ  SILVA, no se causó perjuicio económico a la  administración.   

SUSTITUTO PENAL  

Finalmente como quiera que la pena principal  impuesta  supera  los  tres  años  de  prisión,  no  hay  lugar  a conceder el  sustituto  de  la  suspensión  condicional  de  la  ejecución  de  la pena. En  consecuencia se ordenará su captura.   

PRISIÓN DOMICILIARIA  

Como la pena mínima prevista en la ley para  el  delito  por el que se condenó a ANA MARÍA FLÓREZ  SILVA  en  este  evento  es  superior  a  5  años  de  prisión,  no  hay  lugar  a  conceder  la prisión domiciliaria de que trata el  artículo 38 del Código Penal.   

Atendidas las razones expuestas, la Sala de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de Justicia, administrando Justicia en  nombre de la República y por autoridad de la Ley,   

RESUELVE  

PRIMERO: CONDENAR a  ANA      MARÍA      FLÓREZ     SILVA,  de  condiciones  civiles  y personales  conocidas  en  autos, a la pena principal de  147  MESES  de  prisión,  multa  equivalente  a  10.716,6  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes  y la  pérdida  del  empleo;  así  mismo  a  la  inhabilitación para el ejercicio de  derechos  y  funciones  públicas por el mismo tiempo de la pena privativa de la  libertad,  como  autora  y  penalmente  responsable  del  concurso de delitos de  concierto  para  delinquir  y  utilización  indebida  de  información  oficial  privilegiada, por el cual fue llamada a responder en juicio.   

SEGUNDO: Declarar  que  la  procesada ANA MARÍA FLÓREZ SILVA  no  es merecedora a la suspensión condicional de la ejecución de  la pena. En consecuencia se ordenará su captura.   

TERCERO: NEGAR la  sustitución  de  la  pena  privativa impuesta, por la de prisión domiciliaria,  con base en lo expresado en la parte motiva de esta providencia.   

CUARTO: No condenar  al pago de perjuicios.   

QUINTO:  Ejecutoriada  la presente sentencia, envíese copia auténtica a las autoridades  señaladas en la ley.   

CÓPIESE,      NOTIFÍQUESE      Y  CÚMPLASE   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

Excusa justificada  

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ                         ALVARO   ORLANDO   PÉREZ  PINZÓN                          

MARINA  PULIDO  DE  BARÓN                                       JORGE          LUIS          QUINTERO  MILANÉS                    

       Excusa  justificada   

YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS                                       JULIO          ENRIQUE          SOCHA  SALAMANCA         

MAURO  SOLARTE  PORTILLA                     JAVIER ZAPATA ORTIZ   

       Aclaración de voto   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria    

1  FOLIO 92 CUADERNO No. 2   

2  FOLIOS 139 CUADERNO No. 2   

3  CORTE   SUPREMA  DE  JUSTICIA.  Auto,  colisión  de  competencia,  marzo  7  de  2007.   

4  CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA. Sentencia 2ª Instancia 17098 septiembre 23 de 2003.   

5  FOLIO 93 CUADERNO No. 2.   

6  Artículo  4°.  Funciones  de  la  pena.  La  pena  cumplirá  las funciones de  prevención  general,  retribución  justa,  prevención  especial, reinserción  social  y  protección  al  condenado. La prevención especial y la reinserción  social   operan   en   el   momento   de   la   ejecución   de   la   pena   de  prisión.     

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