23709(25-10-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 23709  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS   

Aprobado Acta N° 081  

Bogotá,  D. C., octubre veinticinco (25) de  dos mil cinco (2005).   

V I S T O S :  

Procede  la Corte a resolver la petición de  práctica  de  pruebas  elevada  por  el  defensor  de  quien dice llamarse HUGO  ALBERTO  ROJAS  YEPES,  también  conocido con el nombre de HUGO DE JESÚS REYES  ZULUAGA  y  con  el  apodo  de  “Cholo”,  requerido  en  extradición por el  Gobierno de los Estados Unidos de América.   

A N T E C E D E N T E S :  

1. Mediante oficio  N°  0300-DVJ  (Ext-05-457)  del 13 de mayo de 2005, el Viceministro de Justicia  comunicó  que  el Gobierno de los Estados Unidos de América, por intermedio de  su  Embajada  en  Colombia,  en Nota Verbal N° 3011 del 9 de diciembre de 2004,  solicitó  la  detención  provisional  con  fines de extradición del ciudadano  colombiano  HUGO  ALBERTO  ROJAS  YEPES,  requerido para comparecer a juicio por  delitos  federales  de  narcóticos, para lo cual el señor Fiscal General de la  Nación  en  resolución  del  2 de marzo de 2005, ordenó la captura, decisión  que  le notificó dos días después la Fiscal Cuarta delegada ante los Juzgados  Penales  del Circuito Especializados de Bogotá, cuando se encontraba privado de  la libertad en la Cárcel Nacional Modelo.   

Expresó  que  la  Embajada  de  los Estados  Unidos,  mediante  Nota  Verbal  N°  0892  del 5 de mayo de 2005, formalizó la  solicitud  de  extradición,  allegó  la documentación debidamente traducida y  legalizada  e  informó  que  de conformidad con lo dispuesto en la legislación  procesal  penal  interna,  el  Ministerio de Relaciones Exteriores, a través de  oficio  N°  OAJ.E. 499 del 6 de mayo del anualidad en curso, conceptuó que por  no  existir convenio aplicable al caso es procedente obrar de conformidad con el  ordenamiento procesal colombiano.   

Por  lo  anterior,  envió  a  la  Corte  la  documentación  presentada por la Embajada de los Estados Unidos, “teniendo en  cuenta  que  se  encuentran  reunidos  los  requisitos  formales  exigidos en la  normatividad procesal aplicable.”   

2.  Recibida  la  actuación,  la  Sala,  mediante  auto  del 19 de mayo de 2005 dispuso enterar a  HUGO  ALBERTO  ROJAS  YEPES  que  en  el trámite de extradición pedida por los  Estados  Unidos a través de su Embajada en Colombia, tiene derecho a nombrar un  defensor o, en su defecto, se le nombraría uno de oficio.   

Una  vez  designado y reconocido el defensor  contratado  por el ciudadano ROJAS YEPES, mediante proveído del 28 de julio del  año  en  curso,  se  ordenó  correr  traslado por el término de 10 días para  solicitar las pruebas.   

CONSIDERACIONES    DE   LA   CORTE:   

1. En el trámite de  extradición  regulado  por  el  Código  de  Procedimiento  Penal,  como  aquí  acontece,  a  la  Sala  de  Casación  Penal  de la Corte Suprema de Justicia le  corresponde  emitir  concepto sobre la viabilidad de su otorgamiento ciñéndose  a  los  artículos  511  y  520 de la Ley 600 de 2000, ordenamiento aplicable al  presente  asunto  en  consideración  a  que el requerimiento de extradición se  hizo bajo su vigencia.   

En  este  caso  no  resulta  imperioso hacer  referencia  a  tratados  públicos,  por  cuanto  ya el Ministerio de Relaciones  Exteriores  conceptuó sobre la inexistencia de alguno en especial que estuviera  llamado de manera prioritaria a regular el presente trámite.   

2. Funda la Sala su  actividad  en  la constatación de los siguientes aspectos: a) La validez formal  de  la  documentación enviada por el ejecutivo; b) La plena demostración de la  identidad  del  solicitado y su correspondencia con la persona capturada con tal  finalidad;  c)  El cumplimiento del principio de la doble incriminación, según  el  cual  el  hecho  que  motiva  la petición debe también estar previsto como  delito  en  Colombia  y  estar  reprimido con pena privativa de la libertad cuyo  mínimo  no sea inferior a cuatro años; y, d) La equivalencia de la providencia  proferida  en el extranjero con la resolución acusatoria regulada en el derecho  procesal interno.   

El decreto y práctica de pruebas dentro del  trámite  previo  a  la  emisión del concepto de extradición que de la Sala se  solicita  queda  condicionado, por tanto, a que las mismas resulten conducentes,  pertinentes  y  útiles  para determinar el cumplimiento o nó de los anteriores  tópicos.   

3.  Teniendo  en  cuenta  lo  anterior,  se  analizarán  las  peticiones  de pruebas remitidas en  tiempo oportuno por los siguientes sujetos procesales:   

3.1. La Procuradora  Segunda    Delegada    para   la   Casación   Penal,  solicitó:   

     

i. La  anuencia  de  la  División de  Identificación  del Departamento Administrativo de Seguridad para que determine  a  quien  le  fue  expedida  la cédula de ciudadanía No. 14.234.405 y para que  realice  cotejos  dactilares  con  el  fin de establecer si efectivamente le han  sido  expedidos dos documentos de identificación al solicitado en extradición,  en  atención  a  la  información  que  sobre  este  punto rindió la Fiscalía  comisionada  para  notificar  a HUGO ALBERTO ROJAS YEPES la orden de captura, en  cuanto  obtuvo  oficio  alusivo a tal duplicidad emitido por la Coordinadora del  Archivo  Lofoscópico  Nacional  de  la  Fiscalía  y en vista de la aclaración  realizada  por el gobierno estadounidense sobre el mismo punto en la Nota Verbal  No. 0592 del 17 de marzo de 2005.     

     

i. La  solicitud  de  copias  del  expediente  con  radicación No. 828 que adelanta la  Fiscalía  Cuarta  adscrita  a  la  Unidad  Nacional  de  Antinarcóticos  y  de  Interdicción  Marítima  en  contra  de  HUGO  ALBERTO  ROJAS YEPES y/o Hugo de  Jesús Reyes Zuluaga.     

Estima  la  Sala  impertinente  la  prueba  pericial  solicitada  por  la  Procuradora  Delegada en cuanto si bien es cierto  aparentemente  HUGO ALBERTO ROJAS YEPES ha tramitado dos documentos de identidad  en   la   Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil,  el  No.  14’234.405,  expedido con dicho nombre el  2        de        abril        de        19791,  es  decir, hace 26 años, y,  otro,  el  No.  70’697.760  elaborado  a  nombre  de  Hugo  de  Jesús  Reyes Zuluaga, según dictamen de la  Coordinadora  del  Archivo  Lofoscópico  Nacional de la Fiscalía General de la  Nación    del    23    de    agosto    de    20042, documento éste obrante en la  instrucción   828  de  la  Unidad  Nacional  de  Fiscalías  Antinarcóticos  e  Interdicción  Marítima,  no  cabe  duda que la persona capturada y vinculada a  este  trámite  corresponde  a la solicitada en extradición, en cuyo desarrollo  corroboró  la  expedición  a  su  nombre  del  documento  de  identidad  antes  reseñado,    al    otorgar    el    poder    al    defensor    que   la   está  representando3,  quien  no  ha  controvertido este aspecto, y cuya fotografía fue  remitida  por  el Estado requirente que, además, aclaró en Nota 0592 del 17 de  marzo  de  20054 dicha situación.   

La  Corte  ha  reiterado  su  criterio  al  respecto, conforme a la siguiente transcripción:   

“De  otro  lado,  no sobra recalcar que la  plena  identidad  que  exige  el  artículo  520  de la Ley 600 de 2000, se  refiere  es  a  la coincidencia entre la persona procesada en el extranjero y la  reclamada   o  capturada  con  fines  de  extradición,  no  a la verdadera  identidad  de  aquella  o  de  ésta,  pues “para los  efectos  aquí  perseguidos,  basta  que  el procesado o sentenciado en el país  requirente  sea  el  mismo  individuo  que  se encuentra sometido al trámite de  extradición”5”   (Cursiva   en  el  texto  original)      6.   

No  impide  la  determinación  anterior, en  cumplimiento  del  artículo  27  del Código de Procedimiento Penal, ordenar la  compulsación  de  copias  de  las  piezas  procesales destacadas por la señora  Procuradora  con  el  fin  de  remitirlas  a  la  Fiscalía  en orden a promover  investigación  penal  por un presunto delito de falsedad en documento público,  dada  la  aparente duplicidad de la cédula de ciudadanía expedida al requerido  en extradición.   

De otra parte y en relación con la solicitud  de  copias  a  la Fiscalía General de la Nación del expediente con radicación  No.  828,  mencionado  por  la Procuradora, se considera impertinente por cuanto  ese  análisis  le  corresponde  al  Gobierno  Nacional  al  momento  de negar o  conceder  la  extradición,  según  voces  del  artículo  521 de la Ley 600 de  2000.   

          3.2.  El defensor,  por  su  parte,  pidió  el arribo de varios elementos materiales de prueba que,  para  facilitar  su  consideración,  serán  relacionados  de  acuerdo  con  la  autoridad por él señalada para su expedición.   

         

i. Del Ministerio de  Relaciones Exteriores de Colombia solicita:   

    

* Información  sobre la vigencia del Tratado de extradición suscrito  entre  los  Estados  Unidos de América y Colombia en el año de 1979 con el fin  de   establecer   la  equivalencia  entre  el  delito  de  “conspiracy”  del  ordenamiento  del  primer  país  y  el  concierto  para delinquir, del nuestro.     

    

* Certificación  sobre  la  autenticidad  de  la  traducción  de  la  acusación  de reemplazo procedente del país requirente y sobre la fecha en que  se  produjo,  igualmente,  sobre  la  identidad  de  quien  la  emitió y “las  calidades de la misma”.     

    

* Certificación  a  cerca  de  si  en el presente trámite se allegó  copia  auténtica  de las normas penales aplicables a este caso y la vigencia de  las  mismas,  convalidadas por los dos Estados comprometidos, según mandato del  artículo  495  del  Código de Procedimieno Penal colombiano, con el propósito  de establecer su validez formal.     

    

* La  constatación  de  si  la  autoridad  estadounidense  productora  de la orden de  arresto  emitida  en contra de su representado estaba investida de jurisdicción  y competencia.     

A juicio de la Sala, la falta de vigencia de  tratados  de  extradición  entre  nuestro  país  y el Estado requirente, torna  superfluo  averiguar  el  mencionado  por  el  defensor, especialmente porque el  presente  trámite  se  ciñe a las disposiciones procesales penales colombianas  según  concepto del Ministerio de Relaciones Exteriores al que ya se aludió en  esta providencia.   

La   equivalencia   de   las   expresiones  “conspiracy”  y concierto para delinquir es propio del análisis inherente a  la  rendición  del  concepto  respectivo,  por  tanto,  se  denegará la prueba  orientada a establecerla.   

Igual decisión se adopta en relación con la  prueba  de  autenticidad de la traducción de la acusación procedente del país  requirente,  superada  por  el conducto diplomático utilizado en este caso para  la  remisión  de  dicho documento y por la intervención en su revisión de los  Ministerios  colombianos  que  avalan  la  idoneidad de la traducción al idioma  patrio,  sin  olvidar  la  discrecionalidad  prevista  para la traducción en el  inciso final del artículo 513 de la ley 600 de 2000.   

La  información  sobre  la  fecha en que se  produjo  la  acusación  y  la identidad de quien la emitió, inoficioso resulta  pedirla  cuando  obra  en  el  documento  respectivo7,    además,   conocer   las  calidades  de  dicho  funcionario  y  del  que  impartió la orden de arresto es  irrelevante para este asunto.   

Las  pruebas alusivas a la validez formal de  las  normas  penales  aplicables  en  este  trámite  considera la Corte que son  superfluas  por  cuanto  la  documentación  que las autoridades estadounidenses  enviaron  al  Ministerio  de  Justicia y del Derecho merece plena fe y crédito,  según  consta  en  el certificado de autenticación del Secretario de Estado de  los  Estados  Unidos  de  América y de su asistente oficial de autenticaciones,  debidamente  firmado  y con el sello y las cintas de los Departamentos de Estado  y     de     Justicia     de     dicho     país8.   Además,   fue   remitida  directamente  por  la  Embajada  de  Estados Unidos de América al Ministerio de  Relaciones      Exteriores      de      Colombia9.   

Al tema en discusión se refirió la Corte en  oportunidad anterior en los siguientes términos:   

“Según  el  artículo  513  del  Código  Procesal  Penal,  la  solicitud  de  extradición  debe  ser presentada por vía  diplomática  o  excepcionalmente  por  la  consular,  o de gobierno a gobierno,  aportando  copia  o transcripción de la sentencia, la resolución de acusación  o  su equivalente; indicación exacta de los actos que determinaron la solicitud  y  del  lugar y la fecha en que fueron ejecutados; todos los datos que se posean  y  que  sirvan  para  establecer  la  plena identidad de la persona reclamada, y  copia  auténtica  de  las  disposiciones penales aplicables al caso. Documentos  que  han  de  ser expedidos de acuerdo a la legislación del estado requirente y  traducida al castellano, si fuere necesario.   

Por su parte el artículo 259 del Código de  Procedimiento  Civil,  modificado  por  el  Decreto  2282/89, preceptúa que los  documentos  públicos  otorgados en país extranjero por uno de sus funcionarios  o  con  su  intervención,  deben  presentarse  debidamente  autenticados por el  cónsul  o  agente  diplomático de la República, y en su defecto por el de una  nación  amiga,  lo  cual  hace  presumir que se otorgaron conforme a la ley del  respectivo  país. La firma del cónsul o agente diplomático se abonará por el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia,  y  si se trata de agentes  consulares  de  un  país  amigo, se autenticará previamente por el funcionario  competente  del  mismo  y los de éste por el cónsul colombiano.”10   

ii.  Busca,  además,  el  defensor  que  la  Embajada  de  los Estados Unidos de América en Colombia aclare si alguno de los  hechos  relacionados  en la nota verbal de solicitud de arresto provisional o en  la  acusación  tuvo  lugar  dentro  del territorio del país requirente, con la  finalidad  de  garantizar  el  cumplimiento  del  artículo  35 de nuestra   Constitución Política.   

La claridad de los dos cargos irrogados en la  acusación  No.  04-465 (RMC) del 21 de octubre de 2004 de la Corte Distrital de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito de Columbia11  y  la  traducción  de  las  normas    consagratorias    de    los    tipos   penales   imputados12,  así como  las   comprensivas   notas   diplomáticas  No.  3011  del  9  de  diciembre  de  200413,   de  solicitud  de  detención  provisional  con  propósitos  de  extradición,  y  No.  0892  del  5  de  mayo  de  2005, a través de la cual la  embajada    norteamericana    presentó    la    solicitud    formal14,  contienen  información   suficiente   para  establecer  la  viabilidad  del  mecanismo  de  asistencia  y  cooperación  judicial  en  estudio,  luego  no se solicitará la  pretendida aclaración.   

iii. De la Fiscalía General de la Nación y  orientado  a  la  verificación  del cumplimiento del principio del “ne   bis   in   idem”,  el  apoderado  requiere:   

    

* Certificación  sobre  la  existencia  de proceso penal en contra de  HUGO  ALBERTO  ROJAS  YEPES  y, en caso afirmativo, que indique los delitos y la  fecha de iniciación de la respectiva investigación.     

    

* Información  proveniente  de  la oficina de asuntos internacionales  sobre   la   fecha   exacta   de   la   solicitud   formal  de  extradición  en  referencia.     

Estas  dos  últimas  peticiones   están   llamadas  al  fracaso  por  las  razones  consignadas  con  anterioridad al estudiar puntos conexos con ellas.   

iv.  Finalmente  incluye  la  solicitud  de  pruebas  documentales  sobre  la  calidad  y  funciones  de  varios funcionarios  norteamericanos   en   cargos   que   no   precisó   lo  cual  imposibilita  su  consideración.   

A  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

R E S U E L V E :  

1.  NEGAR  la práctica de las pruebas pedidas  por  la  señora  Procuradora  Segunda delegada para la Casación Penal y por el  defensor  del  ciudadano  colombiano  HUGO  ALBERTO  ROJAS  YEPES, solicitado en  extradición.   

2.  ORDENAR  la compulsación de copias de las  siguientes  piezas  procesales:  Nota  diplomática  de  la  Embajada de Estados  Unidos  de  América  No.  0592  del  17 de marzo de 2005, de la fotocopia de la  cédula   de   ciudadanía   No.   14’234.405  expedida  a  nombre  de  Hugo  Alberto  Rojas  Yepes, de la  diligencia   de   notificación   de   la  orden  de  captura  al  requerido  en  extradición,  del  informe  No.  183789 del 23 de agosto de 2004 rendido por la  Coordinadora  del  Archivo  Lofoscópico  Nacional de la Fiscalía General de la  Nación  con  el informe de consulta técnica de identificación adjunto y de la  fotografía          del          solicitado15,  con el fin de remitirlas a  la  Fiscalía en orden a promover investigación penal por un presunto delito de  falsedad  en  documento  público,  dada la aparente duplicidad de la cédula de  ciudadanía expedida al requerido en extradición.   

3. Para los fines  previstos  en el inciso último del artículo 518 de la Ley 600 de 2000, una vez  ejecutoriada  la  presente decisión, permanezca el asunto en la Secretaría por  el término de cinco (5) días.   

Cópiese,   notifíquese   y   cúmplase,   

MARINA   PULIDO  DE  BARÓN   

Comisión    de  servicio   

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                                                                                   ALFREDO      GÓMEZ  QUINTERO   

ÉDGAR   LOMBANA  TRUJILLO                                            ÁLVARO O. PÉREZ PINZÓN   

Comisión de servicio  

JORGE  L.  QUINTERO  MILANÉS                                YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA                                 JAVIER ZAPATA  ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Anexo, fol. 48.   

2  Anexo, fols. 64-61.   

3  Cuaderno principal, fol. 13.   

4Anexo,  fols. 31-33.   

5 CORTE  SUPREMA     DE    JUSTICIA,    Concepto  del  23  de septiembre de 2003, Radicación No. 20588, M. P., Dr.  MAURO SOLARTE PORTILLA.   

6 CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Auto  de  4  de  mayo  de  2005,  Radicación  23104,  M.  P., Dr. JORGE LUIS QUINTERO  MILANÉS.   

7 En el  anexo, folio 108, se lee 21 de octubre de 2004.   

8  Anexo, fol. 186 y siguientes.   

9  Anexo, fol. 203 y siguientes.   

10  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,   Auto  de  6  de  abril  de  2005,  Radicación 21661, M. P., Dr. ÈDGAR  TRUJILLO LOMBANA.   

11  Anexo, fol. 108.   

12  Anexo, folios 117 a 110.   

13  Anexo, folios 9 y siguientes.   

14  Anexo, folios 194-198.   

15  Anexo, folios 28, 48, 52, 64-61, 65 y 136.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *