23512(29-09-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 23512  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado  Ponente   

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N° 075  

Bogotá.   D.  C.,  veintinueve  (29)  de  septiembre de dos mil cinco (2005).   

V   I   S   T   O  S   

Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  formal  de  la  demanda  de  revisión  presentada por el procesado EDISON    ALEXANDER   LÓPEZ   MONTOYA,  coadyuvada  por quien firma como su apoderado, doctor Jairo Rafael Cañedo de la  Hoz,  contra  la sentencia  del  Tribunal  Superior  de  Medellín del 9 de febrero de la presente anualidad  que  confirmó  el  fallo del Juzgado Veintiséis Penal del circuito de la misma  ciudad  proferido  el  8  de agosto de 2004, mediante el cual lo condenó por el  delito de  acceso carnal violento.   

  H   E   C   H   O  S   

El  juzgador  de  primera  instancia  los  sintetizó de la siguiente manera:   

“Se   tiene  consignado  en  el  plenario,  que  a eso de las 5:00 p.m. de un domingo, en los  primeros  días  del  mes  de  octubre de 2003, EDISON ALEXANDER LÓPEZ MONTOYA,  quien  se dirigía a su residencia, situada en el barrio Arangón, sector de San  Antonio   de   Prado  de  esta  ciudad,  (Medellín),  con  el pretexto de escamparse un aguacero, se entró  a  una  casa  vecina  de  la  suya,  situada en un segundo piso, donde viven sus  amigos  Juan  Fernando  Taborda  y Olga Lucía Arroyave, en la que se encontraba  solo  la  menor  SINDY VANESA TABORDA ARROYAVE, y ocurrió que luego de dialogar  un  rato  con  ésta y, estando sentados en una cama, de un momento a otro aquel  la  tiró  sobre  la  misma  y  tras  sujetarla le subió el buso y le tocó los  senos,  luego  le  bajó el jean y sus interiores y le introdujo los dedos en su  vagina  en  tres ocasiones; luego, tras escuchar la voz de una amiga de la menor  que llegaba, la soltó y salió del lugar.   

“La menor contó lo ocurrido a sus amigas  Deisy  Alejandra  Espejo  Parra y a Dayana Bolívar; éstas a su vez, al cabo de  algunos  días,  comentaron  a la madre de aquella, quien tras corroborar con la  menor  lo  ocurrido  le  comentó  a su esposo y éste resolvió que debían dar  cuenta  a  las autoridades, quienes de inmediato iniciaron la investigación que  hoy nos ocupa.”   

L  A      D  E  M A N D  A   

Mediante  manuscrito,  el  procesado Edison  Alexander  López  Montoya pretende se revise el fallo condenatorio, puesto que,  en  su criterio, “desde un comienzo se da violación  clara al debido proceso”.   

Aduce  que  su  inconformidad  se encuentra  radicada  en  el  hecho  que  en  ningún momento se llamó a declarar al señor  “Alejandro”,  persona  que,  según el procesado, mantiene una cercana relación con la víctima y para  el  momento  de la ocurrencia de los hechos se encontraba en la residencia de la  menor.   

De  igual forma, señala que la evaluación  pericial  realizada  a  la  víctima  por  parte del Instituto de Medicina Legal  dictaminó   la   “no   presencia   de  signos  de  desfloración ni de violencia física”.   

En  estas  condiciones,  al  amparo  de los  artículos  220  y  222  de la Ley 600 de 2000, invoca el actor la revisión del  fallo,  manifestando  la  aparición  de  hechos  nuevos,  puesto  que, desde su  personal  óptica,  considera  que  existe  una  contrariedad  evidente entre lo  establecido  por  el  dictamen  médico  legal  y  la decisión adoptada por los  juzgadores de instancia.   

Así  mismo,  asevera  que  el  mencionado  dictamen  es  la  única  prueba  obrante  en  el  expediente,  por  cuanto  los  diferentes   testimonios   que   lo  incriminan,  incluyendo  el  de  la  menor,  “son  solo  de oídas”,  razón  por  la  cual  estima  que  los  fallos  condenatorios  omitieron en sus  consideraciones      el     principio     de     la     buena     fe.   

Por último, luego de realizar una serie de  acotaciones  doctrinales,  solicita  a  la  Sala  con arreglo al numeral 2º del  artículo  366  del  Código Procesal Penal, se le conceda la libertad inmediata  o,  en  caso  contrario,  sea  favorecido  por  un  reajuste en la dosificación  punitiva.   

2.-  Es  de  anotar  que el escrito aparece  firmado  por  quien  al  parecer es su apoderado, pero sin que se presente poder  alguno, ni se haya hecho presentación personal del mismo.   LA     CORTE  CONSIDERA   

Las   siguientes  son  las  razones  para  desestimar  la  pretensión del libelista y consecuentemente devolver la demanda  al actor.   

En  efecto, atendiendo al artículo 221 del  Código  de  Procedimiento  Penal,  se  sustenta  en  el hecho que la acción de  revisión  podrá  ser  promovida  por  cualquiera de los sujetos procesales que  tengan  interés  jurídico  y  que  se  encuentren  reconocidos  dentro  de  la  actuación  penal.  No  obstante,  tal  normativa no descarta que la demanda que  pretende  derrumbar  la  inmutabilidad  y  firmeza  del fallo debe presentarse a  través  de  un  profesional  del derecho, toda vez que la misma debe contener y  respetar  las  exigencias  técnicas  que  establece  el artículo 222 del mismo  estatuto, lo que requiere de especiales conocimientos jurídicos.   

Por  ello,  de  acuerdo   con   lo   preceptuado   en   el   artículo  127,  ibidem,   el    procesado    sólo    podrá   ejercer   su   propia   defensa   sin   necesidad   de apoderado,  cuando  ostente la calidad de abogado titulado y estuviere autorizado legalmente  para  ejercer  la  profesión,  conocimiento  jurídico  que le permite afrontar  acciones como la que aquí se intenta.   

Así,   entonces,  como  el  peticionario  EDISON    ALEXANDER    LÓPEZ   MONTOYA  no  ostenta  la  calidad  de  abogado,  no  puede  ejercer  dicha  titularidad,  la  que está facultado para adelantar pero con la representación  de  un  defensor,  la  que en este caso no se suple con la simple afirmación de  que   “coadyuvo”,  tal  como  figura  en  el  manuscrito, además, tampoco aparece poder o constancia de  representación alguna en el mismo.   

De   manera   reiterada  la  Sala  se  ha  pronunciado al respecto, así:   

“Ha  dejado  sentado  la  jurisprudencia  de  esta Corte que el sentenciado tiene legitimidad  para  promover  la acción de revisión contra un fallo adverso a sus intereses,  pues  el  hecho  de que no aparezca señalado en el artículo 233 del Código de  procedimiento  penal  entre  sus titulares, en modo alguno significa que carezca  de ella para el ejercicio de tan excepcional instrumento.   

“No  obstante  esto,  también  ha  dejado  en  claro  que  la única limitante prevista por el  ordenamiento  consiste en que la demanda se presente por un abogado titulado que  tenga  poder  especial para hacerlo, así sea el mismo profesional que intervino  en  el  trámite  ordinario,  o  de  un  defensor distinto, pues se trata de una  actividad   posterior   a   la   culminación  del  proceso,  que  comprende  la  elaboración  del  libelo según precisos requisitos formales, la invocación de  concretas  causales  legales,  el  correcto  señalamiento  de  los  fundamentos  jurídicos  y  fácticos,  la  relación  de  las  pruebas  que  se aportan para  demostrar  los  hechos  básicos  de  la petición, y una adecuada sustentación  compatible  con  la  naturaleza  de  la  causal  que se invoca, todo lo cual es,  evidentemente, materia de especiales conocimientos jurídicos.   

“Por manera que  si  en el sentenciado concurre la calidad de profesional del derecho, bien puede  actuar  como  demandante  en  revisión bajo la condición de que se identifique  como  tal,  legitimidad  que  no resulta acreditada en el evento contrario, dado  que  la  presentación  de  la  demanda está reservada por la ley procesal a un  abogado  titulado  como  acto  de  postulación,  precisamente  por el carácter  eminentemente   técnico   y   rogado  que  el  instrumento  ostenta”.1   

En  esas  condiciones,  lo  procedente  es  devolver   al   condenado   EDISON  ALEXANDER  LÓPEZ  MONTOYA   el   escrito   mediante  el  cual  intenta  interponer  acción de revisión, haciéndole claridad en tanto que esta acción  judicial se ejerce a través de apoderado.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

         R E S U E L V E   

DEVOLVER   al  sentenciado      EDISON      ALEXANDER     LÓPEZ  MONTOYA el escrito mediante  el  cual  dice  interponer acción de revisión, por los motivos expuestos en la  parte motiva de esta decisión.   

Cópiese,      comuníquese      y  cúmplase.   

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Excusa justificada  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                              ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

EDGAR    LOMBANA   TRUJILLO                                                                 ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

                                                                                                                  Comisión de servicio   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                                         YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

                                                                                               Excusa justificada   

MAURO   SOLARTE   PORTILLA                                                                JAVIER DE J. ZAPATA ORTÍZ   

                  No hay firma   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

1  Radicación 18270, auto del 1° de noviembre de 2001,  M.P.  Dr.  Fernando  Arboleda Ripoll. Ver, entre otros, auto del 20 de agosto de  2002,  M.P.  Dr. Fernando Arboleda Ripoll. Radicados 20443, 20801 y 20714, autos  del  11  de  marzo y 27 de mayo de 2003, M.P. Drs. Jorge Aníbal Gómez Gallego,  Carlos     Augusto    Gálvez    Argote    y    Herman    Galán    Castellanos,  respectivamente.     

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