23497(25-04-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 23497  

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente:  

                     Dr. YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

   Aprobado Acta No. 029  

Bogotá  D.C., abril veinticinco (25) de dos  mil cinco (2005)   

V I S T O S:  

          Resuelve  la  Sala  de  plano  lo  pertinente  en relación con las  manifestaciones  de  impedimento  expresadas  por  los doctores Ranulfo Guerrero  Guerrero  y  Juan  Manuel  Tello  Sánchez,  Magistrados de la Sala de Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior de Cali, y  no aceptadas por los Magistrados  Heberth  Armando  Ríos  Quintana,  Fabio  Alberto  Ortega  M.  y Víctor Manuel  Chaparro Borda.   

A N T E C E D E N T E S:  

1. Mediante providencia del 25 de febrero de  2005,  el  doctor  Ranulfo  Guerrero Guerrero, con fundamento en el artículo 99  del  Código  de Procedimiento Penal, expresó impedimento para conocer de éste  proceso  adelantado  contra  MARTHA  INÉS  RAMOS SALAZAR, acusada del delito de  prevaricato por acción agravado, en   

“…razón  a  la  opinión  que  sobre el  asunto  materia  del  proceso realice (sic) por información suministrada por el  Dr.  Gustavo Montoya Restrepo, Procurador Judicial II, quien se dirigió ante el  suscrito,  en calidad, en la fecha, de Presidente de la Sala Penal del Honorable  Tribunal del Distrito Judicial de Cali…”   

Y detalla:  

“…por los meses de mayo o junio del año  2003,  acudió  a  mi  oficina  el Dr. Gustavo Montoya Restrepo Procurador en lo  Penal,  quien, con signos de alguna preocupación, me informó que había tenido  conocimiento,  por  alguna fuente, que respecto de un proceso o causa adelantada  en  el  Juzgado Noveno Penal del Circuito de Cali, regentado por la MARTHA INÉS  RAMOS  SALAZAR  contra  una  personas  (sic)  que  no  logro identificar en este  momento  por  el  delito  de  Homicidio, se decía que iba a recibir una suma de  dinero   para  favorecerlas  y  que  notaba  en  el  proceder  de  la  susodicha  inclinación  a  tal  disposición,  como  que  no siendo acostumbrado se había  dispuesto  el  desarrollo  presuroso y acelerado de la audiencia pública y, que  además,  se  comentaba que la juez RAMOS SALAZAR había estado en una finca, no  preciso  si  de  propiedad  del  abogado de los procesados, lo cual le llevaba a  intuir  que  no  obraba  correctamente.  Ante  tal situación le indiqué al Dr.  Montoya  Restrepo  que  lo  prudente  era diera aviso a la Fiscalía para que se  hiciera  un  seguimiento  de  las  actividades  de la juez, lo que creo se hizo,  indicándole,  además,  que  no  era prudente que yo llamara a la funcionaria a  darle  instrucciones  o  prevenirla  de  la forma como debía decidir por cuanto  ello  sería invadir terrenos lindantes con las autonomía (sic) del funcionario  judicial  y,  además,  porque  si  era cierto lo que se estaba dando, es decir,  actuando  deshonestamente,  sería  prevenirla.  Hice comentarios al Dr. Gustavo  acerca  de  la gravedad de tal comportamiento, dada la calidad del hecho punible  agotado,  delito  de homicidio… y le señalé que sería un acto de descaro de  la  funcionaria  –luego de  hacerme  la presentación de los hechos y el contexto probatorio-, si optase por  absolver a los acusados…”,   

funcionaria  que  lo  llamó  varias veces  invitándolo     a     almorzar     pero    la    evadió    por    considerarlo  inapropiado.     

Por  esas  razones  considera  que  la  opinión  expresada  afecta  su criterio para conocer del asunto que por reparto  le correspondió.   

          2.  Por  su  parte,  el  Magistrado  Juan  Manuel Tello Sánchez en  providencia  del  8 de marzo de 2005 aduce como razón de su impedimento, basado  en  el  artículo  99  numeral  6º del Código de Procedimiento Penal, el haber  sido  juez  de la segunda instancia (Magistrado de la Sala del Tribunal Superior  de  Cali),  que    revocó  la  sentencia  absolutoria  dictada por la  doctora  MARTHA  INÉS  RAMOS  SALAZAR  fungiendo  como  Juez  Novena  Penal del  Circuito  de  Cali,  a  favor  de Hector Enrique y Brian Paul García Bermúdez,  anota que:   

“…participé  dentro  del proceso en el  cual  se  cometió  se cometió (sic) presuntamente el delito de prevaricato por  acción;  obviamente,  mi  participación  puede  constatarse  al observar en el  cuaderno  de anexos 8 a folios 470 y ss, la sentencia que se emitió y en la que  intervine  como Magistrado Revisor, estando de acuerdo con la ponencia en la que  se  señaló  claramente  que esa decisión no solamente era “errónea” sino  que  también se calificó de “insólito de absolución” (folios 486 y 487),  y  posteriormente  se dijo que si no hubiese sido porque se conocía que la Juez  Novena  Penal  del Circuito ya estaba siendo sometida a investigación penal por  esos  hechos,  la Sala compulsaría copias para tales menesteres” (folio 488).   

          3.  La  Sala  del  Tribunal  Superior  de  Cali  integrada  por los  Magistrados  Heberth  Armando  Ríos  Quintana (ponente), Fabio Alberto Ortega y  Víctor   Manuel  Chaparro  Borda  expresaron  su  desacuerdo  con  las  razones  expuestas  por  los  Magistrados  que  se  declararon  impedidos  indicando que,  respecto de lo dicho por el Magistrado Dr. Guerrero Guerrero   

“…para declararse impedido no instituyen  la  dimensión  que  se  requiere  de  la  manifestación otorgada al supremo de  afectarle   su   equidad   en   el   subexámine,  expresiones  que  a  la  hora  correspondían   en   su  calidad  de  Presidente  de  la  Sala  Penal  ante  la  preocupación  que  mostrara  el Ministerio Público Dr. GUSTAVO MONTOYA, de los  rumores  que  existían en torno al supuesto comportamiento irregular de la Dra.  MARTHA  INÉS  RAMOS,  de  cara a un proceso que estaba a su conocimiento, valga  decir,  le  obligaba  al Dr. Ranulfo Guerrero, como a cualquier otro funcionario  judicial  responderle  al  Ministerio Público lo que correspondía, o sea poner  en  conocimiento  de  la  fiscalía  dicha situación, a la hora es la respuesta  lógica  que  se  impone  en  estas  circunstancias  lo cual para nada incide en  estudio  posterior  del  caso,  como  tampoco  el hecho de haber manifestado que  “sería  un  acto de descaro de la funcionaria… si  optase  por  absolver a los acusados”, lo convierten  en  estado  inhabilitante  en  la  medida que lo expresado concierne a un asunto  distinto  al  que  aquí  se  juzga  el  cual debe ser sometido al análisis que  realmente  concierne  el  que a la hora puede mostrar una realidad disímil a la  pretéritamente comentada…”    

Y en cuanto a los argumentos impeditivos del  Magistrado  Juan  Manuel Tello Sánchez, expresa que no se constituye la aducida  porque  al  conocer  en  segunda  instancia  del  expediente  seguido contra los  hermanos GARCÍA BERMÚDEZ por el delito de homicidio,   

“…no    está   repasando   ningún  pronunciamiento   que   hiciera   o  tomara  parte,  adversamente  lo  que  debe  interpretarse  es  que expresó un criterio en el proceso fuente que ahora ocupa  esta  decisión,  situación  que más queda en el estadio de la manifestación,  pero  que  en  igual  forma  tampoco  lo  pone en condición inhabilitante…”   

         

Esto   es,  la  actuación  judicial  del  Magistrado  Tello Sánchez obedeció a la función o deber judicial encomendada,  sin  ligarlo  posteriormente  a  un  juicio o impedirle su imparcialidad en este  proceso.   

          En  consecuencia, no acepta la Sala los impedimentos expresados por  los  Magistrados Guerrero Guerrero y Tello Sánchez y remite a esta Corporación  la actuación para dirimir lo planteado.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA:  

1. Los artículos 103 y 104 de la Ley 600 de  2000,  que rigen para este caso, le otorgan competencia a la Corte para resolver  de plano el impedimento de los Magistrados en controversia.   

          2.  Según  lo  ha  reiterado  la Sala, el instrumento procesal del  impedimento  tiene como finalidad garantizar la imparcialidad en el ejercicio de  la  actividad  de  administrar  justicia, razón suficiente para establecer como  deber  ineludible  de los funcionarios judiciales que se declaren impedidos para  conocer  de  un  proceso  cuando  concurra en ellos alguna de las circunstancias  previstas  en  la  ley,  las  cuales  son taxativas o limitantes y no admiten la  creación de otras por vía  analógica.   

          3.  La  Sala  selecciona cada impedimento expuesto, primero, porque  son  razones  escindibles  y  en  consecuencia  causales  igualmente  distintas;  segundo,  porque  amerita  dar  respuestas  también  diferentes  a  tono con lo  acontecido  en  el  proceso  que originó la declaración de impedimento de cada  uno de los Magistrados.   

          4.   El   Magistrado   Ralnulfo   Guerrero   Guerrero  planteó  la  circunstancia  que  trae  el  artículo 99-4 del Código de Procedimiento Penal,  que a su tenor literal dice:   

“Que  el  funcionario  judicial haya sido  apoderado  o  defensor  de  alguno de los sujetos  procesales, o sea o haya  sido  contraparte  de  cualquiera de ellos, o haya dado consejo o manifestado su  opinión sobre el asunto materia del proceso”.   

          Argumentó  que  ella  surge  porque  en  una  visita ocasional del  Procurador   Judicial   II,   doctor   Gustavo  Montoya  Restrepo,  le  puso  en  conocimiento  rumores  de un supuesto ofrecimiento de dinero a la doctora MARTHA  INÉS  RAMOS  SALAZAR  con  el  fin  de proferir sentencia absolutoria para unos  procesados  (de  quienes  no  recuerda  sus  nombres)  acusados  de un delito de  homicidio  agravado,  y  él le recomendó poner en conocimiento de la Fiscalía  General  de  la  Nación  la notitia criminis y evitar cualquier intromisión en  ese  proceso  por  el  principio  constitucional  de  independencia y autonomía  judicial,  e  igualmente  no  aceptar  invitación  alguna  por parte de la juez  cuestionada.   

          Pero  no expresa el Magistrado Guerrero Guerrero que haya tenido un  conocimiento  más  profundo  del  rumor  contra  la  juez, ni que haya conocido  extraproceso  material  probatorio  alguno  en  su  contra,  ni  que haya tomado  iniciativa  material  para  constituirse  en  denunciante  contra  la juez RAMOS  SALAZAR.  Simplemente hizo lo que cualquier funcionario judicial responsable por  su  juramento  constitucional  y  deber  legal  tenía que hacer: le sugirió al  Procurador  que  incitara al ente investigador (Fiscalía General de la Nación)  para  que  esos  hechos  tan  graves no quedaran en la impunidad por inoperancia  judicial.  Mutatis  mutandi,  es como si se hubiere enterado por cualquier medio  de  comunicación  sobre  un  hecho  de  una  conducta  criminal  de funcionario  público  y  recomendara  ante la institución competente que se iniciara formal  investigación penal.   

          Ello  desde  luego,  y  como tuvo a bien consignarlo el Tribunal al  rechazar  por  infundado  el  impedimento,  no  puede convertir una opinión tan  general  y  abstracta,  aunque prudente y razonable, en un criterio concreto que  incidiría  nocivamente  en  el  diligenciamiento  pertinente  o  en  la toma de  decisiones  acertadas dentro de un proceso, y que conducirían al reconocimiento  de  una  causal de distanciamiento del funcionario judicial respecto del proceso  penal que le es asignado por ser competente.   

          La  Corte,  ha  precisado sobre el particular que no toda opinión,  aun  cuando  tenga nexos con asuntos que a posteriori atraen el examen judicial,   

“… puede implicar una anticipada visión  del  asunto  o  una  apreciación que reste libertad del análisis. Es necesario  que  entre uno y otro asunto existan nexos sustanciales y no de simple afinidad.  Solo  mediando  este  requisito  puede  invocarse  el  impedimento,  ya  que  en  condiciones  tales  se evidencia una comunidad de hechos, sobre los cuales, o al  menos  en  algunos  de  sus elementos de mayor esencialidad, se ha producido una  interpretación  que  puede  dirigir el juicio sobre los temas que restan de los  mismos,  o  que,  al  menos,  colocan  al juez o magistrado en una circunstancia  difícil    para    cambiar    de   opinión…”1   

          No  es  imposible  advertir,  entonces,  que  su  conocimiento  era  impreciso,  abstracto y sin evidencia, aunque persuasivo sobre la conducta de la  funcionaria   en   cuestión,  pues  no  precisó  siquiera  el  nombre  de  los  procesados,  ni  la  relación calificada de ominosa por parte de la juez con el  abogado  sobre  la visita a una finca de su propiedad o de sus representados, ni  tampoco  intervino  ante  la funcionaria para llamarle la atención, entre otras  cosas  para  no prevenirla de una probable investigación penal en su contra, ni  siquiera  se  prestó  para  una  eventual  cita  social  con  RAMOS SALAZAR. No  obstante,  haber  comentado  sobre  el supuesto hecho criminal como de altísima  gravedad,  ello  no  trascendió  para  nada, ni en el proceso que conocía a la  servidora  pública,  ni en la instrucción penal en su contra y desde luego, no  le  hizo  pronosticar  un  criterio jurídico basado en la prueba obtenida en la  investigación  pues  no  se ha contaminado de la misma, es más, ni siquiera la  conoce aún.   

Por  manera,  que  no  debe  prosperar  el  impedimento  planteado  por  el Magistrado Guerrero Guerrero como para apartarlo  del  enjuiciamiento  que  le  corresponderá  adelantar e integrar en la Sala de  Decisión    Penal    del   Tribunal   Superior   del   Distrito   Judicial   de  Cali.   

          5.  Ahora  bien; no sucede lo mismo con las razones que presenta el  Magistrado  Juan  Manuel  Tello Sánchez, quien invoca la causal 6 del artículo  99 del cpp que reza:   

“Que  el  funcionario  haya  dictado  la  providencia  cuya  revisión se trata o hubiere participado dentro del proceso o  sea  cónyuge  o  compañero  permanente,  pariente  dentro  del cuarto grado de  consanguinidad,  segundo de afinidad o primero civil, del inferior que dictó la  providencia que se va a revisar”.   

Y aunque no procede el impedimento por esta  causal  porque  no  se  trata  de  repasar  ningún pronunciamiento anterior que  hiciera  o  tomara  parte el doctor Tello Sánchez, sí se da la causal que trae  el art. 99.4 cpp cuyo texto dice así:   

“Que  el  funcionario  judicial haya sido  apoderado  o  defensor  de  alguno  de los sujetos procesales, o sea o haya sido  contraparte  de  cualquiera  de  ellos,  o  haya  dado  consejo o manifestado su  opinión sobre el asunto materia del proceso…”,   

toda  vez  que  en  la sentencia de segunda  instancia  en  la  que  participó,  discutió y aprobó la revocatoria de aquel  fallo  absolutorio,  fue  de la opinión de descalificar la decisión de la juez  a-quo  por  estar  basada en apreciaciones probatorias erróneas y ser infundada  al  punto  de  calificarla  de “insólita absolución”, y a renglón seguido  registrar  su  contundente  desestimación  de  la  conducta asumida por la juez  expresando   su   voluntad   de   ordenar   una   investigación   penal  en  su  contra.   

          Tan  es  así  que  el  Magistrado  Tello  Sánchez  argumenta  que  participó   como   juez   de  segunda  instancia  en  el  proceso  en  el  cual  presuntamente  se  cometió  el  delito  de prevaricato por acción agravado por  parte  de  la  juez  procesada.  Se  evidencia  su  actuar judicial con solo dar  lectura  a la sentencia que en el segundo grado revocara el fallo absolutorio de  la   juez   RAMOS   SALAZAR  cuando  en  la  página  18   (folio  487)  se  lee:   

“…  de  ahí  el motivo para revocar la  decisión  errónea   e insólita de absolución emitida por la Juez Novena  Penal del Circuito de esta ciudad.   

“IV. 15. No puede la sala dejar de ignorar  las   irregularidades   derivadas  de  la  errónea  interpretación  probatoria  realizada  por la juez a-quo, lo que daría lugar a compulsación de copias, sin  embargo  queda la sala relevada de hacerlo en razón a que se tiene conocimiento  que  por  éste  proceso la señora juez Novena penal del Circuito, viene siendo  sometida  a  investigación  penal  por parte de la Fiscalía Delegada ante esta  Corporación…”   

          Salta  a  la  vista,  pues,  la  comprometedora  opinión  sobre la  probable  responsabilidad  penal  de  la  hoy  procesada juez MARTHA INÉS RAMOS  SALAZAR,  expresada de manera clara por los Magistrados del Tribunal Superior de  Cali  que  conocieron  en esa instancia del proceso, entre ellos el doctor Tello  Sánchez.   

          Y  sería  eventualmente  atendible  cualquier reproche garante del  ejercicio  de  los  derechos  defensables  que intentara la acusada MARTHA INÉS  RAMOS  SALAZAR  contra  el  Magistrado  Tello  Sánchez, al considerar que no se  sentiría  tratada  de  manera imparcial y equilibrada por quien descalificó su  actuación  judicial  y pretendió que se le investigara penalmente, lo que  identificaría y pronosticaría un criterio previo desfavorable.   

          En  consecuencia,  la  manifestación  que hace el Magistrado Tello  Sánchez,  calificada por él mismo como de perentoria obligación al considerar  que  es  su deber declararse impedido para así garantizar a la comunidad que el  juez  llamado  a  resolver  un  proceso de su competencia y bajo su conocimiento  debe  ser ajeno a cualquier interés distinto al de administrar pronta, cumplida  y  recta  justicia  en  donde  su  imparcialidad  y  ponderación  no pueden ser  sometidas  a  escrutinio  desequilibrante  de  las  partes  en el proceso, está  llamada a prosperar.   

         

          A  mérito  de  lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema de Justicia,   

R E S U E L V E:  

1.    DECLARAR   INFUNDADA   la  manifestación  de  impedimento que hiciere el Magistrado de la  Sala  de  decisión  penal  del  Tribunal Superior de Cali, Dr. Ranulfo Guerrero  Guerrero.   

Remítase  la  actuación a su despacho para  que continúe a cargo de ella.   

2.    DECLARAR    FUNDADA    la  manifestación  de  impedimento expresada por el Magistrado del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Cali,  doctor Juan Manuel Tello  Sánchez   

Se  dispone,  en consecuencia, separarlo del  conocimiento  del  proceso  que por el cargo de prevaricato por acción agravado  se adelanta contra la doctora MARTHA INÉS RAMOS SALAZAR.   

    

1. Devuélvase  la actuación al Tribunal de  origen.     

    

1. Contra     la     presente    decisión    no    procede    ningún  recurso.     

Cúmplase.  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                 HERMAN      GALÁN  CASTELLANOS   

ALFREDO    GÓMEZ   QUINTERO                                ÉDGAR      LOMBANA  TRUJILLO   

ÁLVARO   O.   PÉREZ   PINZON                              JORGE    L.    QUINTERO  MILANÉS   

YESID    RAMÍREZ   BASTIDAS                                 MAURO      SOLARTE  PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Corte  Suprema  de  Justicia,  Auto  del  5  de  mayo  de  1985,  M.P.,  Gustavo Gómez  Velásquez.     

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