19093(28-07-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 19093  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO  PONENTE   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

APROBADO ACTA No. 058  

Bogotá, D. C., veintiocho (28) de julio del  dos mil cinco (2005).   

VISTOS  

Se resuelven las peticiones formuladas por el  defensor   del   doctor   CARLOS   ARTURO   MARULANDA  RAMÍREZ,  quien  se encuentra cumpliendo la pena que  se le impuso en sentencia del pasado 29 de junio.   

LAS  SOLICITUDES   

El   defensor   del   doctor  MARULANDA  RAMÍREZ pide a la Corte que le  de  aplicación  inmediata  al parágrafo 1º del artículo 38 de la Ley 906 del  2004,  por  dos razones fundamentales: 1) porque una norma que permite el acceso  a  la  doble instancia es de carácter sustancial, como lo reconoció la Sala en  providencia  del  16  de febrero del 2005; 2) porque algunas disposiciones de la  Ley  906  del  2004  son  aplicables,  por  favorabilidad, a los procesos que se  adelantan  por  conductas  realizadas  antes  del 1º de enero del 2005, siempre  que,  como  en  este  caso,  no  se refieran a instituciones propias del sistema  acusatorio,  como también lo señaló la Corte en providencia del 4 de mayo del  año en curso.   

En  subsidio,  sólo  en  caso  que  la Sala  reivindique  su calidad de juez de ejecución de penas y medidas de seguridad de  única  instancia,  pide que se tenga como parte cumplida de la pena el término  que  su  cliente permaneció en detención preventiva en razón de otro proceso,  en  el  que fue amparado con preclusión de la investigación, de acuerdo con lo  dispuesto por el artículo 361 del Código de Procedimiento Penal.   

CONSIDERACIONES   

La  Corte  acogerá  la  petición principal  presentada   por  el  defensor  del  doctor  MARULANDA  RAMÍREZ, por las siguientes razones:   

1.  El parágrafo 1º del artículo 38 de la  Ley 906 del 2004 dispone:   

Parágrafo 1º. Cuando se trate de condenados  que  gocen de fuero constitucional o legal, la competencia para la ejecución de  las  sanciones  penales  corresponderá,  en  primera instancia, a los jueces de  ejecución  de  penas  y  medidas  de  seguridad  del  lugar  donde se encuentre  cumpliendo  la  pena.  La segunda instancia corresponderá al respectivo juez de  conocimiento.   

2.   Ciertamente,   como  lo  recuerda  el  peticionario,  la  Sala  ha  sostenido que las normas procesales que regulan los  recursos tienen efectos sustanciales,   

[e]n  la  medida  en  que  por  razón  de su  limitación,   ampliación,   consagración,  eliminación,  etc.  pueden  verse  afectadas  -positiva  o negativamente- garantías fundamentales, característica  ésta  que  es -en el fondo- lo que permite calificar que una norma instrumental  alcance  esa  condición.  (Auto del 16 de febrero del  2005, radicado 23.006).   

3.  En  la  misma  providencia,  la  Corte  reconoció  la favorabilidad que reporta una norma que permite un mayor acceso a  la  administración  de  justicia  dando  lugar  a  los recursos de apelación o  casación,  y  expresamente declaró que “constituye  prenda  de mayor garantía una decisión con doble instancia o con casación que  de única…”   

4.  Y, frente a la literalidad del artículo  533   de   la   Ley  906  del  2004,  que  limita  su  vigencia  a  los  delitos  cometidos  con posterioridad al 1º de enero del año  2005, la Corporación admitió que    

[l]as   normas  que  se  dictaron  para  la  dinámica   del   sistema  acusatorio   colombiano,   son   susceptibles   de  aplicarse  por  favorabilidad  a  casos que se encuentren  gobernados   por  el  Código  de  Procedimiento  Penal  de  2000,  a   condición   de   que   no    se    refieran   a   instituciones  propias  del  nuevo modelo  procesal  y de que los referentes de hecho     en     los     dos     procedimientos     sean     idénticos.          (Auto del 4 de mayo del 2005, radicado 19.094).   

5.  Conclúyese  de  lo anterior que como la  vigilancia   de   la   ejecución   de   la   pena   no   es   una  institución     propia    del    sistema    acusatorio;  el supuesto de hecho en los dos procedimientos es el mismo; y el  parágrafo  1º  del  artículo  38  de la Ley 906 del 2004 es más favorable en  este  caso  para  los  intereses del condenado, su aplicación inmediata resulta  procedente.   

En  consecuencia,  se  ordenará  remitir el  expediente  al  reparto  de  los  jueces  de  ejecución  de  penas y medidas de  seguridad de Bogotá.   

Por  lo expuesto, la Sala de Casación Penal  de la Corte Suprema de Justicia   

RESUELVE  

Declarar  que la vigilancia de la ejecución  de  la  pena impuesta al doctor CARLOS ARTURO MARULANDA  RAMÍREZ,  le corresponde al juzgado de ejecución de  penas  y  medidas  de  seguridad de Bogotá, a cuyo reparto se ordena remitir el  expediente.   

El doctor MARULANDA  RAMÍREZ   queda   a   disposición   del   juzgado  correspondiente en el Centro Penitenciario y Carcelario La Picota.   

Notifíquese y cúmplase.  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

  SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ            HERMAN      GALÁN  CASTELLANOS   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                ÉDGAR LOMBANA TRUJILLO   

Impedido  

ÁLVARO   O.   PÉREZ  PINZÓN                                                   JORGE L. QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                   MAURO   SOLARTE  PORTILLA   

Cita  medica                                    Excusa  Justificada   

TERESA     RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria   

    

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