23453(22-06-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 23453  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÒN PENAL  

                                                                                      Magistrado  Ponente:   

                                                 Dr. ALFREDO  GÒMEZ QUINTERO   

                                               Aprobado Acta  No. 51   

Bogotá, D.C., veintidós (22) de junio de dos  mil cinco (2.005).   

VISTOS:  

Se  pronuncia  la  Sala  sobre  la  petición  elevada  por  el  procesado EDWIN ALBERTO YEPES OVIEDO, quien solicita se aclare  la  sentencia de segunda instancia emitida el 11 de mayo de 2005, por considerar  que   se   afectaron   los   principios   relacionados   con   la  dosificación  punitiva.   

ANTECEDENTES:  

El Tribunal Superior de Bogotá mediante fallo  proferido  el  30  de  noviembre  de 2004 condenó al doctor EDWIN ALBERTO YEPES  OVIEDO  por hallarlo autor responsable de la conducta punible de prevaricato por  acción,   decisión   que   impugnada   por  su  defensor  fue  confirmada  sin  modificación alguna por la Sala el 11 de mayo de 2005.   

En  el  trámite  de  la  notificación de la  sentencia,  YEPES  OVIEDO  pide aclararla en lo relacionado con la pena impuesta  por  considerar que su agravación en razón de la ejecución de la conducta por  su  condición de administrador de justicia desconoce los artículos 58 y 59 del  Código  Penal,  pues  en  su favor obran circunstancias de atenuación punitiva  según  se  deduce  de  los  testimonios aportados al proceso con esa finalidad,  carece  de antecedentes disciplinarios, las calificaciones de servicios han sido  siempre  buenas  y  la  tabla de productividad de su despacho se encuentra en el  grado de excelente.   

En  consecuencia,  el  fallador  sólo podía  moverse  dentro del primer cuarto del ámbito de movilidad punitiva, mientras la  discrecionalidad  de  que goza en la determinación de la pena le imponía obrar  con   criterios   de   ponderación  atendiendo  los  principios  de  necesidad,  proporcionalidad     y     razonabilidad    de    la    sanción    –artículo  3º-  y  tener en cuenta sus  fundamentos      teleológicos      –artículo 4º-.   

Por considerar que en la fijación de la pena  se  desconoció  el  inciso 3º del artículo 61 del Código Penal, que la misma  fue  agravada  injustamente  por  la  calidad  ya dicha, que no se determinó la  función  que  debe cumplir la sanción, que en su caso es innecesaria, que ella  no  podía  superar  los  36  meses  y  que de haberse señalado este tope se le  hubiese  podido  conceder el subrogado penal de la suspensión condicional de la  ejecución    de    la    pena,    pide   que   se   revise   la   dosificación  punitiva.   

CONSIDERACIONES:  

El artículo 412 de la ley 600 de 2000 señala  que  la  sentencia  es  irreformable  e  irrevocable por el mismo juez o sala de  decisión  que la dictó, con excepción del error aritmético, en el nombre del  procesado o de omisión sustancial en la parte resolutiva.   

Asimismo  el  artículo  310  del  Código de  Procedimiento  Civil  prevé  que  toda  providencia  judicial es susceptible de  corrección  en cualquier tiempo por el juez que la profirió, cuando en ella se  incurra  en  error  puramente  aritmético  o en equivocaciones contenidas en su  parte  resolutiva  o  que influyan en ella  debidas a omisiones, cambios de  palabras o alteraciones de éstas.   

Las  hipótesis  legales  conciernen  a  la  posibilidad  de  la  aclaración  o la adición de la sentencia por “omisiones  sustanciales  en la parte resolutiva” –inciso  2º del artículo 412- o bien por equivocaciones en su parte  resolutiva  u  omisiones  que  tengan  incidencia  en  ella  según  la  segunda  disposición    citada,   lo   cual   significa   que   el   juez   –singular  o  plural-  lo  que  puede es  enmendar  un error de carácter objetivo o subsanar un descuido u olvido de esta  misma naturaleza.   

Cualquiera  otra  pretensión  por  esa  vía  contraviene  los  mandatos  legales,  porque  una  vez  adoptada  la sentencia y  decididas  las  impugnaciones  interpuestas  contra  ella  el  mismo  juez queda  impedido  para  hacer  nuevos  pronunciamientos  que  lleven inmersos juicios de  valor  o para resolver peticiones que no le fueron propuestas o tratar temas que  tampoco   fueron   objeto   de   controversia   a   través   de   los  recursos  ordinarios.   

La reformabilidad de la sentencia por el mismo  juez  que  la  dictó  –en  consecuencia-  no  está  prevista en la ley para corregir la inactividad de los  sujetos  procesales  o  para  subsanar  las  omisiones  de  éstos, pues -por lo  contrario-  la  procedencia de la aclaración o la adición atañe a la clase de  errores  u olvidos ya vistos en que incurre el fallador al proferir la decisión  judicial cuya corrección se pide.     

Busca  el  doctor  YEPES  OVIEDO  que la Sala  proceda  a  aclarar  la  dosificación de la pena que hiciera el juez de primera  instancia  y por ese camino a modificarla, cuando el proceso de determinación y  de  individualización  de  ella  no fue discutido en particular a través de la  impugnación  interpuesta  contra  ese  fallo,  pues  la misma únicamente   pretendía  la  revocatoria de la condena a partir de una supuesta inconsonancia  entre     el     pliego     de    cargos    y    la    sentencia    –que   guardaba   relación   con   la  calificación  jurídica  y  no  con  la  materia  que ahora se propone- y de la  ausencia  de  dolo  en  el comportamiento del doctor YEPES OVIEDO al proferir la  decisión en caso de que la misma fuera considerada ilegal.   

Si  estos  fueron  los temas del recurso y la  Sala  con  fundamento  en el artículo 204 de la ley 600 de 2000 señaló que se  ocupaba   “exclusivamente  de  los  motivos  expuestos  por  el  impugnante  y  constitutivos   de  su  divergencia  con  el  fallo”, era obvio que en la  motivación  no  se  hiciera  alusión  alguna al proceso de dosificación de la  pena   ahora   cuestionado   en   el  escrito  de  aclaración,  a  la  eventual  modificación  de  la  sanción, al otorgamiento del mecanismo sustitutivo de la  suspensión  condicional  de la ejecución de la pena como consecuencia de ésta  o de algún otro sustituto.   

Desde  esta  perspectiva  surge  evidente  la  improcedencia  de  la  solicitud  elevada  por  el  doctor YEPES OVIEDO, quien a  través  del  escrito  de  aclaración  que  asemeja a un recurso de reposición  pretende  que  la Sala haga un pronunciamiento que no le compete, pues esa clase  de  impugnación no cabe contra las sentencias de segunda instancia –artículo 189 de la ley 600 de 2000- ni  existe fundamento legal que ampare a su petición.   

En  efecto, la resolutiva del fallo no merece  aclaración  ni  adición  porque el tema que trae a colación el procesado como  no  fue considerado ni discutido en su motivación no fue ni podía ser omitido,  pues  solo  ahora  con  posterioridad  al  fallo  se le presenta como materia de  controversia.   

En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala  de  Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.  Declarar  improcedente  la  solicitud  de  aclaración  de la sentencia proferida por la Sala el 11 de mayo de 2005 elevada  por  el  procesado  EDWIN ALBERTO YEPES OVIEDO, por los motivos puntualizados en  la motivación de esta decisión.   

2.  Contra esta decisión no procede recurso  alguno.   

Notifíquese y Cúmplase.  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ             HERMAN    GALÁN  CASTELLANOS   

ALFREDO            GÓMEZ  QUINTERO                  EDGAR LOMBANA TRUJILLO      

ÁLVARO  ORLANDO  PÉREZ PINZÓN  JORGE  LUIS   QUINTERO   MILANÉS                  

YESID            RAMÍREZ  BASTIDAS                       MAURO SOLARTE PORTILLA   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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