23303(18-05-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 23303  

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO  PONENTE   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

APROBADO ACTA N° 039  

Bogotá, D.C., dieciocho (18) de mayo del dos  mil cinco (2005).   

VISTOS  

Decide  la  Sala  sobre  la  admisión  de la  demanda  de  casación  presentada  por  el  defensor  del  señor  José   Glicerio   Valdés,   contra   la  sentencia  proferida  el  3  de  mayo  del  2004  por  el  Tribunal  Superior de  Bogotá.   

HECHOS   Y  ACTUACIÓN  PROCESAL   

El 21 de octubre del 2003, fue retenido en el  Aeropuerto   Internacional   El  Dorado  de  la  ciudad  de  Bogotá  el  señor  José Glicerio Valdés cuando  se  disponía  a  viajar  a la ciudad de Río de Janeiro, porque en su maleta le  fue    hallada    una    sustancia   que   arrojó   resultado   positivo   para  cocaína.   

Dejado a disposición de las autoridades, fue  escuchado  en  indagatoria  el  22  del mismo mes y año y en ella manifestó su  intención  de  acogerse  a sentencia anticipada. La situación jurídica le fue  resuelta  el  24  de octubre con la imposición de medida de aseguramiento   de  detención  preventiva  como  autor  del  delito  de  tráfico de sustancias  estupefacientes.   

La  diligencia se formulación de cargos para  sentencia  anticipada  se  realizó  el  9  de  diciembre del 2003. La sentencia  condenatoria  se  profirió  el  17  de febrero del 2004 y fue confirmada por el  Tribunal Superior de Bogotá el 3 de mayo del año anterior.   

LA  DEMANDA   

Un solo cargo formula el defensor. Lo sustenta  en  la  causal  primera  de  casación,  por  violación  indirecta  de  la  ley  sustancial,  debido  a  la  aplicación  indebida  del  artículo 61 del Código  Penal.   

Considera  que  sin motivación atendible, el  Tribunal  incrementó  el mínimo de la pena que correspondía al procesado; que  en  la  providencia  no  se  encuentran  las  razones  que  sustentan  la  mayor  punibilidad;  y que el sentenciador de segunda instancia se limitó a manifestar  que  estaba  de  acuerdo con la pena impuesta por el A  quo,  tras  considerar  la gravedad de la conducta, el  impacto  social y la estigmatización del país, pero no tomó en consideración  la  buena  conducta  anterior  del  procesado,  la carencia de antecedentes y la  confesión.   

Estima que se incurrió en un error de derecho  cuando  se  tergiversó  el  sentido del inciso 2° del artículo 61 del Código  Penal.  Solicita  se  case  parcialmente  la  sentencia  y se profiera sentencia  sustitutiva en la que se redosifique la pena.   

CONSIDERACIONES  

La  Sala  inadmitirá la demanda de casación  porque  no  cumple  con  los  requisitos  establecidos  en  el  numeral  3° del  artículo  212  del  Código de Procedimiento Penal, específicamente por cuanto  no se acomoda a los principios de claridad y precisión.   

Tal regulación obliga a que en la demanda se  presenten  el  cargo  y  los  sustentos  que lo respaldan en forma clara, con la  indicación  exacta de la causal que se invoca. Adicionalmente, para fundamentar  adecuadamente    la    acusación,    se   deben   colmar   los   señalamientos  técnico-formales que la jurisprudencia ha establecido.   

Esto significa que si se acusa la sentencia de  haber  incurrido  en  violación  indirecta  de  la ley sustancial, como en este  caso,  el cargo debe estar dirigido a demostrar que el sentenciador incurrió en  errores  de  hecho o de derecho en la apreciación y valoración de las pruebas,  yerros que lo llevaron a vulnerar la ley sustancial.   

Sin  embargo,  el  casacionista,  en lugar de  adecuarse  a  esa  obligación  de  demostrar  el  yerro  denunciado, una vez lo  enuncia,  en  forma  inmediata  acusa la providencia de aplicar indebidamente el  contenido  del  artículo  61 del Código Penal, lo que implica una vulneración  directa  de  la  ley  sustancial,  sentido  éste  de  infracción que tiene sus  propios requisitos y forma de postulación.   

Es decir, en un mismo cargo acusa la sentencia  de  haber  violado  la ley sustancial en forma directa e indirecta,  con lo  que  se  evidencia que indistintamente propone los ataques, sin diferenciarlos y  mucho menos desarrollarlos.   

Así,  en  relación  con  la  vulneración  indirecta  de  la ley sustancial, no indica los errores de hecho o de derecho en  que  se  incurrió en la apreciación de las pruebas, o en la valoración de las  mismas.  Y,  si  intentaba  demostrar la violación directa del artículo 61 del  Código  Penal,  o  la interpretación errónea, como lo señala posteriormente,  no  podía  cuestionar  los  argumentos  del  sentenciador,  pues se le imponía  aceptar  los  hechos  declarados  y las pruebas que les sirvieron de fundamento.  Sin  embargo,  discute  los  razonamientos  del  sentenciador  y  manifiesta  su  desacuerdo  con  ellos,  con lo cual incurre en error ostensible de técnica que  impide la prosperidad del cargo.   

Adicionalmente, considera que la sentencia del  Tribunal  no  se  motivó  de manera adecuada, error que presentado y demostrado  apropiadamente,  generaría  la  nulidad  de  la providencia. De manera, que tal  planteamiento  debía hacerse en forma separada y al amparo de la causal tercera  de casación.   

Así  las  cosas,  se evidencia una mezcla de  errores  y  razones  que hacen que el cargo pierda claridad. Además, la Sala no  ha  podido  captar  cuál  es  el  realmente formulado, como tampoco cuál es la  infracción   en  la  que  pudo  haber  incurrido  el  sentenciador  de  segunda  instancia.   

Los errores indicados hacen que de acuerdo con  el  contenido  del  artículo 213 del Código de Procedimiento Penal, la demanda  sea inadmitida.   

Debe  agregarse,  que  no  observa  la  Sala  causales  de  nulidad ni vulneraciones de derechos fundamentales que permitan un  pronunciamiento oficioso de fondo.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

INADMITIR la demanda  de    casación   presentada   por   el   defensor   del   señor   José  Glicerio Valdés contra la sentencia  dictada el 3 de mayo del 2004 por el Tribunal Superior de Bogotá.   

Contra   este   auto   no  procede  recurso  alguno.   

Notifíquese y cúmplase.  

                                  MARINA PULIDO DE BARÓN   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                 HERMAN      GALÁN  CASTELLANOS   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                          ÉDGAR LOMBANA TRUJILLO    

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN                        JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS                                 MAURO SOLARTE  PORTILLA   

                                     TERESA RUIZ NÚÑEZ   

                                                 

                                             Secretaria   

    

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