23163(11-05-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 23163  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

Magistrado Ponente:  

Dr. MAURO SOLARTE PORTILLA  

Aprobado  Acta  037       

Bogotá,  D.  C.,  once  de  mayo de dos mil  cinco   

Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  de  la demanda de casación presentada por la defensa del procesado JUAN GERARDO  MARTELL DE LA CRUZ.   

1.         ANTECEDENTES   

     

1. Mediante  sentencia  proferida  el  30 de mayo de 2.004, el Juzgado  Décimo  Penal  del  Circuito de Bogotá condenó al señor MARTELL DE LA CRUZ a  la  pena  principal  de 38 meses de prisión y a las accesorias de interdicción  de  derechos  y  funciones  públicas  por el mismo término y de expulsión del  país,   como   autor   de   un   delito   de   fraude   procesal   (Fol.64 C-2).     

     

1. La  sentencia  fue  apelada  y  el recurso de alzada lo conoció el  Tribunal  Superior  del Distrito Judicial de Bogotá, profiriendo fallo el 12 de  diciembre  de  2.003,  mediante  el  cual  se  confirmó la decisión de primera  instancia  de manera integral (Fol. 5 C-3).     

     

1. El  defensor del procesado interpuso recurso de casación contra el  fallo  del  Tribunal (Fol. 69 C-3 reverso).  Esa  Corporación  concedió el recurso el 17 de agosto de 2.004  (Fol.        72        C-3),       presentándose  la  demanda  el 8 de noviembre de 2.004   (Fol.  78  C-3),  de  la cual se  ocupa ahora la Corte.     

2.     LA  DEMANDA   

Del  escrito  presentado  por  el  censor se  detalla  que  el  recurso  extraordinario  se  interpone  por  vía  excepcional  1,  con  miras  a  que  se  protejan  dos derechos fundamentales: el de defensa y el  debido proceso.   

El casacionista criticó la actitud defensiva  del  anterior  apoderado y en ello centró la vulneración al derecho de defensa  técnica.   

Por  otro  lado,  criticó  que  los  jueces  hubiesen  anulado la tarjeta profesional de médico, que ostentaba el procesado,  cuando  en  su criterio se había obtenido por homologación de los títulos que  aquel, como ciudadano cubano, había obtenido en la Isla.   

3. CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

     

1. La casación por vía excepcional     

La  parte final del art. 205 del  C. de  P.P2   

.  contempla  la  posibilidad  acceder  a la  casación  excepcional, bien para el desarrollo de la jurisprudencia o bien para  garantizar derechos fundamentales.   

El  actor  pretende  que  la  Corte  entre a  amparar  dos  derechos  fundamentales  que  en  su  sentir fueron afectados. Sin  embargo,   lo   que   se   encuentra   es   que   ni   el  uno  ni  el  otro  se  vulneraron.   

     

1. El derecho de defensa     

El  apoderado que acompañó al procesado en  la  fase  de  instrucción y de juicio fue de confianza, es decir, fue designado  por  el  mismo  procesado  (Fol.  32 C-1)  y  bajo  su  amparo estuvo sin reparo alguno, hasta el momento en  que  se notificó de la sentencia condenatoria de primera instancia (Fol. 67 C-2).   

Así  las cosas, si ningún reproche hizo el  procesado  al  desempeño  de  su  abogado,  no  es posible admitir que el nuevo  defensor  sí  pretenda cuestionar la gestión de su antecesor. Y menos aún que  lo  haga  basado en una crítica subjetiva y abstracta, como cuando pregonó que  fue deficiente su actuación.   

Por  ningún  lado  de  la  demanda  aparece  identificado  lo  que  el  anterior defensor dejó de hacer y la manera como eso  hubiera   cambiado   de   manera   significativa  el  curso  de  la  actuación.   

Luego, no demostrándose una afectación del  derecho  sustancial  mencionado,  la  demanda por vía excepcional no es posible  admitirla.    

     

1. El derecho al debido proceso     

Tampoco  éste derecho aparece afectado, las  diferentes   etapas   del  proceso  (instrucción  y  juicio)  se  cumplieron  a  cabalidad,  dentro  de  los  parámetros  normales  previstos  en  el Código de  Procedimiento Penal.   

La  preocupación del accionante de que a su  defendido  se  le  hubiese  anulado  la  tarjeta profesional, no es más que una  consecuencia   inevitable   de  la  obtención  de  un  registro  de  nacimiento  adulterado  (el  procesado  nació en Cuba, e ingresó a Colombia en 1.995; ante  la  posibilidad  de ser expulsado por vencimiento de su visa, obtuvo en Cali, el  10  de  octubre de 1.995, un registro de nacimiento ilegal, que lo mostraba como  colombiano),  esto  le  permitió conseguir cédula de ciudadanía colombiana, y  una  vez  obtenida  ésta  consolidar  su tarjeta profesional de médico. Con lo  cual  resulta  fácil  deducir  que la tarjeta estaba viciada de ilegalidad, por  haber sido obtenida mediante prueba falsa.   

En consecuencia, la nulidad decretada no solo  de  ese  documento (tarjeta) sino del registro de nacimiento, pasaporte, tarjeta  de  tránsito   y la misma cédula (Fol. 54 C- 1,  definición  de  situación  jurídica), era más que  factible.   

El  debido proceso no se encuentra afectado,  por lo que tampoco es posible, por éste lado acoger la demanda.   

Recapitulando,  no  existe  justificación  alguna  para  que  la Corporación entre a conocer del  recurso por la vía  excepcional.  El  art.  205 del C. de P.P. hace del recurso presentado por ésta  vía,  algo más exigente, pues se tiene que convencer a la Sala de la necesidad  de  abordar el conocimiento de un asunto que, en principio, no estaría obligada  a dilucidar.   

Siendo así las cosas, de conformidad con el  art.  213 del C. de P.P. se inadmitirá la demanda, toda vez que no se reunieron  los    requisitos   necesarios   que   la   técnica   exige   (art.   205   ibídem).   

En  mérito  de  lo  expuesto, LA  CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

        R E S U E L V E   

    

1. INADMITIR  la  demanda  de  casación  presentada  a  nombre del señor JUAN GERARDO MARTELL DE LA CRUZ, por lo anotado  en   la   motivación   de  este  proveído.  En  consecuencia  se  DECLARA        DESIERTO       el  recurso.       

    

1. Contra  este  auto  no  procede recurso  alguno.     

    

1. Devuélvase  al  Tribunal  de  origen.     

NOTIFIQUESE Y CUMPLASE  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ                       HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

Permiso  

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                           EDGAR          LOMBANA  TRUJILLO           

ALVARO O. PÉREZ PINZÓN                                                              JORGE    L.    QUINTERO  MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                              MAURO      SOLARTE  PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1                     El  delito  por  el  cual  se  procedió  tenía   prevista   una   pena   de   1   a   5  años  de  prisión,  art.  182  C.P./80.   

2                     Art.   205.-   Procedencia   de   la  casación.  (…)  De  manera  excepcional,  la  Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, DISCRECIONALMENTE,  puede  admitir  la  demanda  de casación contra sentencias de segunda instancia  distintas  a  las arriba mencionadas, a la solicitud de cualquier de los sujetos  procesales,  cuando   lo  considere  necesario  para  el  desarrollo  de la  jurisprudencia  o la garantía de derechos fundamentales, siempre que reúna los  demás  requisitos  exigidos  por  la  ley  -mayúsculas  fuera  de  texto  para  destacar-.     

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