23072(04-05-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  23072   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado  Ponente:                JAVIER    ZAPATA  ORTIZ   

Aprobado  en  acta  No.  042   

Bogotá D.C.,  cuatro (4) de mayo de dos  mil seis (2006)   

Decide  la Sala sobre la admisibilidad de la  demanda  de  casación  presentada  por  el  defensor del procesado EINER  ANTONY  TRUJILLO  MARTÍNEZ contra  la  sentencia  proferida  el 18 de diciembre  de 2004 por la Sala Penal del  Tribunal  Superior  de  Buga,  que  confirmó parcialmente el fallo condenatorio  emitido  el  15  de  diciembre de 2003 por  el Juzgado 1º  Penal  del   Circuito  de  Buenaventura,  que  le  impuso  a  éste  y  a  CLAUDIA   ROCÍO  BAEZA GALLEGO como  pena  principal  75 meses de prisión, la accesoria de interdicción de derechos  y  funciones  públicas  por  el  mismo  lapso  y multa por el equivalente a 105  SMLM,  como autores responsables del delito de rebelión.   

I  ANTECEDENTES   

    

1. Los  hechos  objeto de juzgamiento  fueron  precisados  por  el Juzgado de primera instancia de la siguiente manera:     

“  El  día  30 de diciembre            de 2002, a  eso  de  las  2:00  P.M.,  en  el  área  general de Bellavista del municipio de  Buenaventura,   como   resultado  de  operaciones  militares  desarrolladas  por  personal  del Batallón Fusileros de I.M. No. 8, se inmovilizó una embarcación  tipo  metrera,  en  la  cual  viajaban  tres  nativos,  el  señor EINER ANTHONY  TRUJILLO  MARTÍNEZ  y  CLAUDIA  ROCÍO BAEZA GALLEGO; incautándosele al señor  TRUJILLO  MARTÍNEZ,  la  suma  de  $4.100.000,oo, un computador portátil marca  Acer,     el  cual  al  ser  revisado  contenía  en sus archivos  información  abundante del Frente XXX FRENTE de las FARC y BLOQUE MÓVIL DE LAS  ONT-FARC,  documentos  que  hacen referencia a la orden de batalla, relación de  armamento  y  material de guerra utilizado, personal integrante del mismo grupo,  relación  de  gastos  mes  a  mes  de los años 2001-2002, acuerdos, documentos  anexos,  frecuencias para medios de comunicación, textos de modelos de volantes  con  información  alusiva  a  esta organización, otros archivos, los cuales no  pudieron  abrirse,  …  muestra  de  cinterita  y  cordón  de  nylon, material  utilizado     por    los    organismos    militares    para    actividades    de  campaña.”   

2.  El  31  de   agosto  de  2001,  la  Fiscalía  25  Delegada  ordenó  la apertura de investigación, a la que fueron  vinculados  EINER ANTONY TRUJILLO MARTÍNEZ y CLAUDIA  ROCÍO BAEZA GALLEGO.   

Mediante resolución del 10 de enero de 2003,  la  Fiscalía 37 Seccional de Buenaventura define la situación jurídica de los  indagados,  imponiéndoles  medida  de  aseguramiento  consistente en detención  preventiva por el delito de rebelión.   

3.  El  14  de   abril  de  2003,  la  Fiscalía   Delegada  ante  los  Jueces Penales del Circuito Especializados  profirió    resolución    de    acusación    en    contra   de   EINER  ANTONY  TRUJILLO  MARTÍNEZ   y  CLAUDIA  ROCÍO  BAEZA  GALLEGO  como  presuntos  coautores-responsables  del  delito  de  rebelión (fl. 585), la que cobró ejecutoria el 20 de junio de 2003  (fl. 697).   

4.  La etapa de juzgamiento correspondió al  Juzgado  1º    Penal  del  Circuito  de  Buenaventura,  despacho  que  avocó   su  conocimiento,  llevó a cabo la audiencia preparatoria y la de  juzgamiento.   

El  15  de  diciembre  de  2003,  el Juzgado  1º     Penal   del   Circuito   de  Buenaventura   profirió  la  respectiva     sentencia,    en    la    que     condenó    a     los  procesados  EINER ANTONY TRUJILLO MARTÍNEZ y CLAUDIA  ROCÍO  BAEZA  GALLEGO  a  75  meses de prisión como  autores del delito de rebelión.   

5.  Contra  dicha  sentencia  interpusieron  recurso  de apelación los defensores de los procesados, el que fue resuelto por  la  Sala  Penal  del Tribunal Superior de Buga el 18 de junio de 2004, revocando  parcialmente    el    fallo    impugnado,    al    absolver    a    CLAUDIA  ROCÍO  BAEZA  GALLEGO  de  los  cargos imputados.   

II DEMANDA PRESENTADA POR  EL  DEFENSOR  DE EINER ANTONY  TRUJILLO MARTÍNEZ   

En la demanda instaurada por el defensor del  procesado  EINER ANTONY TRUJILLO MARTÍNEZ, al amparo  de  la  causal primera,  se acusa la sentencia de  segunda  instancia  por  en  un  error de hecho, consistente en “ la   violación   indirecta   de  la  ley  sustancial  al  apreciar  erróneamente  las  pruebas,  pues se incurrió en un falso juicio de existencia  al  omitir  la  declaración  del Comandante del Batallón de Fusileros de I. M.  CARLOS  EDUARDO  BRAVO  CARDOZO,  …  pues  de  haberse apreciado ésta variaba  totalmente el reproche de condena.”.   

Sostiene que el fallador de segunda instancia  al  momento  de  resolver la apelación no consideró la citada declaración que  obra  a  folio  11  del  expediente,  la que de haber sido valorada habría dado  lugar  a  que  se  revocara  totalmente  la sentencia de primera instancia, para  absolver  al  procesado, ya que con ella se explica el interrogante del juzgador  en  cuanto  a  “cómo,  cuándo y de parte de quien  adquirió   la   computadora   portátil,   por   lógica  natural  y  regla  de  experiencia”,  aspectos reclamados por el Tribunal,  y  al no haber sido tenida en cuenta  solicita se case la sentencia, ya que  no  existe   en  el  plenario  prueba  que  conduzca  a  la  certeza  de la  responsabilidad  del  procesado  en el delito que se le atribuyó, por lo que se  violó el artículo 232 del Código de Procedimiento Penal.   

En cuanto a la trascendencia de la omisión,  el  censor  señala  que el fallador recaba en que la declaración no fue tenida  en  cuenta,  que  permitía  conocer  las  explicaciones  del sindicado sobre la  tenencia  de  la  computadora  a la hora de su detención, por lo que obviamente  debió variar el juicio de responsabilidad que se le hizo.   

El  recurrente  insiste en que no obra en el  plenario  la  prueba  que  conduzca  a  la  certeza  de  la  responsabilidad  de  TRUJILLO  MARTÍNEZ, luego,  al  incurrirse en una violación indirecta de la ley sustancial solicita se case  la   sentencia,   para   que  en  su  lugar  se  le  absuelva  y  se  ordene  su  libertad.   

III CONSIDERACIONES DE LA  CORTE   

1.    Como   quiera  que  el  recurso  extraordinario   de   casación   permite   llevar  a  cabo  un  juicio  de  constitucionalidad   y   legalidad   respecto   de   la   sentencia  de  segunda  instancia   para  determinar   su conformidad con  los postulados  que  orientan  el  proceso  penal, en cuanto  el fallo impugnado debe   preservar  las  garantías  fundamentales  de  los  sujetos  procesales y de las  víctimas,  necesariamente  los  ataques  que  se formulen contra el fallo deben  estar  orientados  a  la  demostración  de los errores en que haya incurrido el  juzgador,   bajo  el  amparo  de  cualquiera  de  las  causales  previstas   para  formular el instituto de la casación.   

Es  decir,  que   la demanda  debe  cumplir   con   las  exigencias  formales  previstas     en     el  Código     de  Procedimiento  Penal,  entre  ellas,  la   relativa  a que el impugnante señale con precisión la causal  que  invoca  y  el  cargo  que  formula,  expresar  en forma clara los  fundamentos   de su estructuración y las normas que considera infringidas,  análisis   que   igualmente   debe   comprender  la  demostración  de  la  violación,   señalar   y   comprobar    la   trascendencia    e  incidencia  del yerro que se  enuncia en el fallo cuestionado de tal manera  que  su  resultado  favorezca  los intereses del procesado. El incumplimiento de  tales exigencias dará lugar a  la inadmisión de la demanda.   

2.   La   Corte  tiene ampliamente  definido  que  cuando  se  aduce como fundamento del recurso la causal  primera  de  casación,  el demandante debe optar por una de las dos vías de su  estructuración,   aduciendo la violación directa o la indirecta de la ley  sustancial,  de  tal  manera,  que  si   plantea la segunda, relativa a los  errores  en  que  pudo  incurrir el juzgador en la apreciación probatoria, debe  señalar  qué  tipo  de  errores   tienen  cabida,  esto es, si   pueden ser considerados como de derecho o de hecho.   

Los errores de derecho  hacen referencia  a  que  el  fallador  admitió   y confirió valor probatorio a un medio de  convicción  allegado  irregularmente al proceso o  que desconoció y negó  alcance  probatorio   a  pruebas  válidas (falso  juicio  de  legalidad),   o  le asignó un valor  probatorio  distinto  al  establecido por la ley o le negó el que legalmente se  le     ha     conferido     (falso    juicio    de  convicción).  A  su  vez,  los  errores  de hecho se  presentan  cuando  el juez ignora una prueba que obra válidamente en el proceso  o  supone como existente una que no ha sido  incorporada  (falso  juicio  de  existencia) o cuando  distorsiona  o  tergiversa  su  contenido   material  para  atribuirle  efectos  que no se desprenden de ella (falso juicio de  identidad).   

Igualmente,  resulta  factible cuestionar el  fallo  por   violación  indirecta de la ley, cuando el juzgador en la  asignación  del  mérito  probatorio  que  se  deriva de la prueba válidamente  allegada  al  proceso  desconoce los postulados de la sana crítica como método  de       valoración       probatoria      (falso  raciocinio),   evento en el cual, el censor debe  señalar  además si tal yerro se produjo por desconocimiento de las leyes de la  ciencia,  de  los principios de la lógica, de las reglas de la experiencia  o de  los dictados del sentido común.   

   

3. No obstante, que el demandante señala de  manera  puntual   la causal que invoca, la clase de violación que atribuye  al  fallo  de segunda instancia y el yerro en que habría incurrido el fallador,  de  su  exposición  se  colige que la censura se concreta a que un apartado del  testimonio  del  Comandante  del  Batallón  de  Fusileros, Carlos Eduardo Bravo  Cardozo,  no  habría  sido  tenido  en  cuenta  al momento de valorar el acervo  probatorio,  lo  cual  indica  que  su declaración si fue considerada, y que el  juez  no   hizo  mención  al  relato  que hace sobre las explicaciones que  diera   el   procesado   al   momento  de  su  captura  sobre  la  tenencia  del  computador.   

Es decir, que no se trata de un falso juicio  de  existencia  como lo pregona, ya que el fallador no ignoró la prueba citada,  sino  uno  de  sus  apartes, por lo tanto, el censor estaba obligado a demostrar  que  tal  circunstancia  desvirtuaba  la  identidad  de  la  prueba  en si misma  consideraba,  que  la omisión era de tal naturaleza que de haberse apreciado el  apartado  en  concreto,  el valor probatorio que le atribuyó hubiera sido otro.  De  igual  manera,  se imponía que el recurrente comprobara  de qué forma  en  el  desarrollo  argumentativo  del  Tribunal  hubiera  incidido  la presunta  omisión  y  desde  luego, en  cómo cambiaría el sentido de la decisión.  Elementos  de juicio que no fueron esbozados por el demandante y que no puede la  Sala  entrar  a  suplir,  en  virtud  del principio de limitación que le impide  pronunciarse sobre aspectos no puestos de presente en la demanda.   

Tampoco, desde el punto de vista material le  asiste  razón  al  censor,  como  quiera  que  el  Tribunal  si  consideró las  explicaciones  dadas  al  momento  de  su  captura  respecto  a  la tenencia del  computador  portátil  para  desechar  justamente  la  ofrecida, en cuanto   señala   que “Para la Sala la transacción del  computador  en  la Bocana porque un nativo se lo halló y lo ofreció al abogado  Einer  Antoni  no es aceptable, porque dicha máquina con abundante información  del  30  frente  y  bloque  móvil  ONT-FARC…, no podía ser abandonada habida  cuenta  del  registro en su memoria dela Organización Subversiva, para que otro  la  encuentre  y  la  ferie.”  (fl.  1164). Lo cual  indica  que  si fue considerada, independientemente de la credibilidad que se le  haya otorgado.   

4. Debe ponerse de presente que la casación  como  recurso  extraordinario  no está instituido como un mecanismo tendiente a  hacer  prevalecer  el  criterio  del censor sobre la apreciación de los jueces,  sino  para poner en evidencia yerros que tengan verdadera trascendencia sobre la  sentencia  que  se  cuestiona,   en los que hayan incurridos los falladores  con  el  propósito de destruir la presunción de acierto y legalidad que ampara  la  sentencia  y  lograr,  de  prosperar  el  cargo,  el restablecimiento de los  derechos conculcados del recurrente.   

Luego, adoleciendo la demanda de elementales  exigencias   técnicas   y   argumentativas,   relacionadas   con   la  adecuada  formulación  y  sustentación  del  cargo  que  invoca  en  contra del fallo de  segunda  instancia  se  inadmitirá  la  demanda. Sin que la Sala advierta   como   ostensible   la   vulneración   de   garantías   fundamentales  de  los  procesados  que obliguen un pronunciamiento oficioso.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:   

1.   Inadmitir  la  demanda  de  casación  presentada  por  el  defensor de EINER ANTONY TRUJILLO  MARTÍNEZ,   por  las  razones  expresadas  en  esta  providencia.   

2.   Contra   esta   decisión   no   procede   recurso   alguno,  de  conformidad  con  lo previsto por los  artículos 213 y 187 inciso 2º de la Ley 600 de 2000.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE   

   

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                  ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO           ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANÉS            

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                          JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

        Secretaria   

    

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