23039(06-04-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  23039   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Aprobado Acta No.  

          Bogotá, D.C.,   

VISTOS  

          Procede   la   Corte   a  emitir  concepto  sobre  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano  colombiano  JOHN  EMIDIO  FLOREZ  SANCHEZ, elevada  por  el  Gobierno  de  España  a través de su Embajada en  Colombia.   

ANTECEDENTES  

El mencionado ciudadano es requerido para que  comparezca  al  trámite  adelantado  por  el  Juzgado  Primero  Central  de  la  Audiencia  Nacional  de  España, en cuyo marco fue proferido el 16 de diciembre  de  2003  auto  de  procesamiento  y  prisión  en  su contra, atribuyéndole la  comisión  de “un delito contra la salud pública por  tráfico  de  sustancia que causa grave daño a la salud, en cantidad de notoria  importancia      y     perteneciendo     a     una     organización”.   

Para formalizar la solicitud de extradición  se   allegaron   los  siguientes  documentos  debidamente  legalizados  ante  el  Ministerio de Relaciones Exteriores:   

          Las  notas  verbales números 176/04 y 179/04 del 26 y 31 de mayo de  2004  que  remitió  el  Gobierno de España por medio de su Embajada en nuestro  país,  en cuyos anexos se anota que se trata de un ciudadano colombiano, nacido  el    3    de    febrero    de   1969   en   Bogotá,   hijo   de   Humberto        y       Alcira,   portador   de   la  cédula  de  ciudadanía  número  79.472.107,  quien  en asocio de otras personas importó a  España  entre  el 31 de julio y el 7 de septiembre de 2002, cocaína procedente  de Colombia, para su posterior distribución.   

          Copia  del  auto  de procesamiento y prisión proferido en su contra  el  16 de diciembre de 2003 por el Juzgado Primero Central de Instrucción de la  Audiencia Nacional.   

          Copia  de  la  solicitud formulada al referido despacho judicial por  el  Ministerio Fiscal, orientada a que se reclamara en extradición al procesado  JOHN     EMIDIO     FLOREZ     SANCHEZ.   

          Copia  de  la  propuesta  presentada por el Magistrado que conoce el  caso  al  Gobierno  Español  para  que  solicitara  en  extradición  al citado  ciudadano  colombiano,  con  el  propósito  de que comparezca al trámite de la  causa  criminal adelantada en  su contra.   

Copia  de  las  disposiciones  de  la Ley de  Enjuiciamiento  Criminal,  Ley  Orgánica del Poder Judicial y del Código Penal  de España, relevantes al caso.   

          La actuación en Colombia ha sido la siguiente:   

          Mediante  las notas verbales números 176/04 y 179/04 del 26 y 31 de  mayo  de  2004,  el  Gobierno  de  España solicitó a través de su Embajada en  Colombia   la   extradición  de  JOHN  EMIDIO  FLOREZ  SANCHEZ;  el  Ministerio  de  Relaciones Exteriores de  Colombia  dio traslado de tal solicitud al Ministerio del Interior y de Justicia  y  al  Fiscal  General  de  la  Nación,  quien  mediante  resolución del 13 de  septiembre  siguiente  ordenó  su captura con fines de extradición, la cual se  materializó el 22 de octubre del mismo año en Bogotá.   

El  solicitado  se  encuentra  privado de su  libertad    en    la   Penitenciaría   de   Máxima   Seguridad   de   Cómbita  (Boyacá).   

          El  Ministerio  de  Relaciones Exteriores conceptuó mediante oficio  OAJ.E.  0726  del  1º  de  junio  de  1004,  que “el  Convenio  aplicable  al  presente caso es la Convención de Extradición de Reos  vigente  entre los dos Gobiernos, suscrita el 23 de julio de 1892 y aprobada por  ley  35  del  1892.  Debe  tenerse en cuenta que, la Convención de las Naciones  Unidas   contra   el   Tráfico   Ilícito   de   Estupefacientes  y  Sustancias  Sicotrópicas  firmada  en Viena el 20 de diciembre de 1988, en su artículo 6º  y     en     especial     en    el    numeral    2º    dispone:    ‘Cada  uno  de los delitos a los que se  aplica  el  presente  artículo  se considera incluido entre los delitos que den  lugar  a  extradición en todo tratado de extradición vigente entre las Partes.  Las  Partes se comprometen a incluir tales delitos como casos de extradición en  todo    tratado   de   extradición   que   concierten   entre   sí”.   

El  señor  Viceministro  del  Interior y de  Justicia  envió  la  actuación  a  esta Sala para los fines establecidos en el  artículo 517 de la Ley 600 de 2000.   

          Iniciado  el  trámite  previsto  en el artículo 518 del Código de  Procedimiento  Penal  colombiano, el 9 de febrero de 2005 se resolvió acerca de  la  solicitud  de  pruebas presentada por el defensor y en la misma decisión se  ordenó   correr  el  traslado  para  que  los  intervinientes  presentaran  sus  alegatos.    El    apoderado    de    JOHN    EMIDIO  FLOREZ  y  la  representante  del  Ministerio Público  allegaron  en oportunidad las alegaciones previas al concepto que debe emitir la  Corte.   

ALEGATOS     DE  CONCLUSIÓN   

          El Ministerio Público.   

La  Procuradora  Primera  Delegada  para  la  Casación   Penal   considera   reunidas   las  exigencias  establecidas  en  la  Convención  de  Extradición  de Reos, aprobada por la Ley 35 de 1892, para que  la   Corte   emita   concepto   favorable  a  la  extradición  de  JOHN  EMIDIO  FLOREZ SANCHEZ solicitada por  el Gobierno España.   

          Asevera   que   los   documentos  que  acompañan  la  solicitud  de  extradición  se  encuentran  debidamente  autenticados  y en idioma castellano,  motivo  por el cual satisfacen lo dispuesto en el numeral 2º del artículo VIII  del  Convenio de Extradición entre Colombia y España, así como lo establecido  en  el  artículo  259 del estatuto procesal civil colombiano, modificado por el  numeral  118  del  artículo  1º  del  Decreto Extraordinario 2282 de 1989 y la  Resolución  2201  del 22 de julio de 1997, emanada del Ministerio de Relaciones  Exteriores.   

Acerca  de  la  identidad  del solicitado en  extradición  considera  que  los datos suministrados por el Gobierno de España  en  los  documentos anexos a las notas verbales, coinciden con los de la persona  capturada  y se encuentran confirmados con la tarjeta decadactilar obrante en la  Registraduría   Nacional   el   Estado   Civil,   cuya   copia  aparece  en  el  trámite.   

Agrega que el requerido confirió poder a su  abogado  de  confianza  para  que representara sus intereses en este asunto, sin  que    hayan    sido    desvirtuados    los   aspectos   relacionados   con   su  identidad.   

Adicionalmente señala que si bien el delito  de    tráfico    ilícito    de   estupefacientes   imputado   a   JOHN  EMIDIO FLOREZ no aparece señalado en  la  Convención  de Extradición de Reos, si hace parte del listado contenido en  el  artículo  3º  de  los  delitos  y  las  sanciones, literales a) e i) de la  Convención   de   las   Naciones   Unidas   contra   el  Tráfico  Ilícito  de  Estupefacientes  y  Sustancias  Sicotrópicas  suscrita  en  Viena y aprobada en  Colombia, cuyo texto transcribe.   

El  delito de tráfico de estupefacientes se  encuentra  sancionado en el artículo 368 del Código Penal español con pena de  tres  a  nueve años de prisión y en el Código Penal colombiano se dispone una  sanción  de  ocho a veinte años de prisión, motivo por el cual la Procuradora  Delegada  considera  que se trata de un comportamiento de aquellos que dan lugar  a la extradición.   

          Precisa  que  si  bien  de  acuerdo  al  artículo II del tratado de  extradición  entre  España  y Colombia, “ninguna de  las  partes  contratantes  queda  obligada a entregar a sus propios ciudadanos o  nacionales”,  de  conformidad  con lo dicho por esta  Sala1  no  hay  prohibición  para conceder la extradición de nacionales  colombianos,   sino   que   el  referido  instrumento  internacional  prevé  la  posibilidad  de que se niegue la solicitud por dicha causa, circunstancia que no  corresponde a la Corte evaluar a en su concepto.   

          De  otra  parte,  como  cuestión final, advierte la Delegada que en  caso  de  ser  concedida  la  extradición del ciudadano colombiano JOHN  EMIDIO  FLOREZ, deberá exigirse que  no  sea  sometido  a  tratos  crueles,  inhumanos  o  degradantes, ni a penas de  destierro,  prisión perpetua o confiscación, de conformidad con lo previsto en  los   artículos   34   de   la   Carta  Política  y  494  de  la  Ley  906  de  2004.   

          El Defensor.   

          El   apoderado   de   JOHN  EMIDIO  FLOREZ  SANCHEZ   manifiesta   que  de  conformidad  con  las  “disposiciones    legales    vigentes”  la  demostración  plena  de  la  identidad  del  solicitado en  extradición    supone    identificación    descriptiva    (retrato   hablado),  fotográfica,  litográfica, antropológica y médica-forense, de donde concluye  que  si el Gobierno de España no ha enviado soportes tales como “fotografías,  retrato hablado, prueba litográfica o antropológica  del    individuo    requerido”,    “no  estamos ante el evento de una plena identificación sin asomo de  duda,  y  no  seria  (sic) el  primer  caso  que  se  presentara por no agotarse este medio probatorio antes de  ser       enviada       una       persona       en      extradición”.   

          Destaca  que  en  la  Nota  Verbal  se  solicita  en  extradición a  JOHN  EMIDIO  FLOREZ SANCHEZ,  pero  a  continuación se afirma erradamente que la persona contra la cual cursa  un  sumario  es  Francisco Díaz Jaramillo.   

También  aduce el defensor que el artículo  515  de  la  Ley  600  de  2000  dispone  como  requisito para que se conceda la  extradición  que  en  el  país  requirente  se  haya  dictado  resolución  de  acusación  o  su equivalente, tema del cual debe ocuparse la Corte al emitir el  concepto  de  conformidad  con  lo  establecido en el artículo 520 ejusdem.   

Por  tanto,  afirma  que  si  el  auto  de  procesamiento   “es  una  inicial  valoración  del  juzgamiento  de  instrucción,  donde  habla  de  un  presunto  delito sin haber  existido  un debate probatorio” corresponde a un auto  de  detención  y no a la resolución acusatoria del sistema colombiano, la cual  “es emitida por un Fiscal, una vez agotada una etapa  de  debate  probatorio con el principio de contradicción en plena vigencia, una  vez   cerrada  una  instrucción  y  ejercido  por  el  acusado  su  derecho  de  defensa”,  para  concluir  que  no  se  presenta  la  equivalencia exigida en la ley entre las referidas providencias.   

Finalmente expresa que si de conformidad con  lo  establecido  en el numeral 3º del artículo 826 del Código Penal español,  sólo  puede  solicitarse  la extradición de extranjeros que deben ser juzgados  en  España cuando “se hubiesen refugiado en un país  que  no  sea  el  suyo”,  no  procede  acceder  a la  referida  solicitud,  en  cuanto  JOHN  EMIDIO  FLOREZ  SANCHEZ  se  encuentra  en  Colombia,  esto  es, en su  país.   

Con  fundamento  en  lo anotado, el defensor  solicita  a  la Corte conceptuar negativamente a la petición de extradición de  su representado.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

          En  atención  a  que  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores de  conformidad  con lo establecido en el artículo 514 del Código de Procedimiento  Penal  conceptuó  que “el Convenio aplicable al caso  es  la Convención de Extradición de Reos, suscrita entre los dos Gobiernos que  entró  en  vigor  el 17 de junio de 1893” y que debe  tenerse  en  cuenta  la  Convención  de  Viena  sobre  Sustancias Sicotrópicas  firmada  el  20 de diciembre de 1988, la cual impone a los Estados Parte incluir  los  delitos  de  los  que  se  ocupa  como  susceptibles de extradición en los  tratados  que  hayan suscrito, a tales reglas debe sujetar la Corte el análisis  que    le    corresponde    adelantar    a    fin    de   rendir   el   concepto  solicitado.   

En  efecto, el artículo VIII de la referida  Convención  de Extradición de Reos, suscrita entre España y Colombia el 23 de  julio  de  1892  y  adoptada  en  por  Ley  35 del 10 de octubre del mismo año,  establece  los  requisitos que debe cumplir la solicitud de extradición, cuando  señala:   

          “La  demanda  para la extradición será  presentada   por   la   vía   diplomática   y   apoyada   en   los  documentos  siguientes:   

“1) Si se trata de  un  criminal  condenado  y  evadido,  se  presentará  copia  autorizada  de  la  sentencia.   

“2)  Cuando  se  refiera  a un individuo acusado o perseguido, se requerirá copia autorizada del  mandamiento  de prisión o auto de proceder expedido contra él, o de cualquiera  otro  documento  que  tenga  la misma fuerza que dicho auto y precise igualmente  los hechos denunciados y la disposición que les sea aplicable.   

“3)  Las  señas  personales  del  reo  o  encausado,  hasta  donde sea posible, para facilitar su  busca y arresto”.   

Por tanto, la solicitud de extradición debe  ser  presentada  por  la  vía  diplomática  y a ésta debe acompañarse cuando  se   refiera  a  persona  que  ha sido condenada la respectiva sentencia en  copia  autorizada,  en  tanto  que,  en  los  casos relativos a procesados, como  ocurre  en  este  asunto,  se  aportará el auto de mandamiento de prisión o su  equivalente,  que  debe  contener  una  relación  de  los hechos y precisar las  señales   que   permitan   identificar   al  solicitado  y  así  facilitar  su  captura.   

          Pues   bien,  en  relación  con  cada  uno  de  tales  aspectos  se  tiene:   

          1.        Solicitud formulada por vía diplomática.   

          Advierte  la  Sala  que  la  petición de extradición del ciudadano  colombiano  JOHN EMIDIO FLOREZ  se  ha  presentado  a  través  de  la  vía diplomática entre los Gobiernos de  España  y  Colombia;  de una parte, la Embajada de España en Colombia remitió  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  este  país  las  notas verbales  números  176/04  y  179/04  del 26 y 31 de mayo de 2004 y, de otra, se anexaron  los  soportes  correspondientes  debidamente  apostillados, todo lo cual resulta  conforme   con   el  artículo  259  del  estatuto  procesal  civil  colombiano,  modificado  por el numeral 118 del artículo 1º del Decreto Extraordinario 2282  de  1989  y  la Resolución 2201 del 22 de julio de 1997, emanada del Ministerio  de Relaciones Exteriores.   

          La     exigencia     formal,     por     tanto,     se     encuentra  satisfecha.   

2.            Copia de la decisión judicial (sentencia  o mandamiento de prisión) proferida en el Estado requirente.   

En   atención   a  que  el  reclamado  en  extradición  no  se  encuentra condenado, pues el Juzgado Primero Central de la  Audiencia  Nacional  de  España  profirió  el  16 de diciembre de 2003 auto de  procesamiento  y  prisión  en su contra, a la vez que por ignorar su paradero y  disponer  su prisión incondicional ordenó su búsqueda y captura al atribuirle  la  comisión  de “un delito contra la salud pública  por  tráfico  de  sustancia  que  causa  grave daño a la salud, en cantidad de  notoria    importancia   y   perteneciendo   a   una   organización”,  es  evidente  que sólo resulta exigible lo establecido en los  numerales  2º  y  3º  del  artículo  VIII  de la Convención aplicable a este  asunto.   

          Sobre  el  particular  se  tiene  que  se  anexó  a la solicitud de  extradición  copia  autorizada  del mencionado auto de procesamiento y prisión  compulsada   por   la   Secretaria  Judicial  del  Juzgado  Primero  Central  de  Instrucción  de  la  Audiencia  Nacional, la cual cuenta con el correspondiente  sello de apostilla.   

En dicha decisión judicial se cumple con la  exigencia  de  precisar  “los hechos denunciados y la  disposición  que  les sea aplicable”, pues se afirma  que  “en  Madrid, Horacio Bohórquez se entrevistaba  con       el       apodado       ‘Lucas’,  identificado  como John Emidio Flores (sic)  Sánchez,  nacido  el  3 de febrero de 1969 en Santa Fe de Bogotá  (Colombia),  con  la tarjeta de identidad colombiana CC 79472107, actualmente en  ignorado  paradero,  conductor  habitual  del  vehículo  BMW  6828-BJR, quien a  cambio  de indeterminadas cantidades de dinero entregaba cocaína a Horacio, que  posteriormente  la  guardaba  hasta su distribución en Andalucía en su pido de  Granada,    calle    Pintor    Ismael    de    la   Serna,   9   6oA”.   

          Más   adelante   se   indica   que  “la  estructura  de  la organización estaba perfectamente identificada, dirigida por  John  Flores (sic) y Fernando  de  Jesús  Agudelo  como  los  encargados  de  recibir la mercancía en España  procedente de Colombia”.   

          Y   se   precisa  que  “las  actividades  delictivas  presuntamente  cometidas  por  (…) John Emidio Flores (sic)  Sánchez (…) cabe encuadrarlas en  los  artículos 368, 369.3º y 6º (delito contra la salud pública por tráfico  de  sustancia  que  causa  grave  daño  a  la  salud,  en  cantidad  de notoria  importancia  y  pertenencia  a  una  organización)  (…),  todos  del  Código  Penal”.   

Habida cuenta que el defensor expresa que el  artículo  515  de la Ley 600 de 2000 dispone como requisito para que se conceda  la  extradición  que  en  el  país  requirente  se haya dictado resolución de  acusación  o  su equivalente, tema del cual debe ocuparse la Corte al emitir el  concepto  de  conformidad  con  lo  establecido en el artículo 520 ejusdem, es necesario resaltar lo expuesto  al  comienzo  de  estas consideraciones, esto es, que el trámite de este asunto  no  se  rige  por  el  estatuto  procesal  penal colombiano, sino por las reglas  definidas  sobre  el  particular  en  la  Convención  de  Reos  entre España y  Colombia,  en  la  cual  se  establece que “cuando se  refiera  a un individuo acusado o perseguido, se requerirá copia autorizada del  mandamiento  de  prisión  o  auto  de  proceder expedido contra él”,  sin  que  se exija la equivalencia de dicha providencia con la  resolución  de  acusación  propia  del  sistema  colombiano, circunstancia que  denota  inconsistencias  en  la  queja  del  apoderado.   

          El requisito, por tanto, ha sido cumplido.   

3.            Identidad del solicitado (“señas           personales           del           reo”).   

El  anunciado  aspecto,  cuya  evaluación  corresponde  efectuar a la Sala en el concepto que le corresponde emitir, apunta  a  establecer  que  la  persona  procesada  (acusada  o  condenada)  en el país  reclamante,  es  la  misma  sometida  al  trámite de extradición, sin que ello  implique  determinar  su  verdadera identidad, pues basta la citada coincidencia  entre una y otra.   

Sobre  el  particular  se  tiene  que  está  suficientemente  acreditada  la  identidad de la persona solicitada, aspecto que  no  ofrece  reparo de su parte, pues JOHN EMIDIO FLOREZ  se  ha  identificado  y  firmado  como  tal  en  este  trámite.   

Se  trata  de  un  hombre nacido en Bogotá, Colombia el 3 de febrero de  1969   en   Bogotá,   hijo   de  Humberto  y  Alcira,  de  nombre   JOHN   EMIDIO   FLOREZ   SANCHEZ,        también        conocido        como        “Lucas”,  identificado  con la cédula de  ciudadanía  número  79.472.107. Es la misma persona solicitada en extradición  por  el  Gobierno  de  España, capturada el 22 de octubre de 2004 en Bogotá en  cumplimiento  de  la  resolución librada en su contra con fines de extradición  por el Fiscal General de la Nación.   

          También  obra el estudio adelantado por el Grupo de Identificación  Técnica  de  la  DIJIN  a  la  tarjeta  decadactilar  que  figura  a nombre del  reclamado  en  extradición  en la Registraduría Nacional del Estado Civil y la  reseña  dactiloscópica que le fue tomada, cuyo cotejo concluye que se trata de  JOHN  EMIDIO  FLOREZ SANCHEZ,  identificado con la Cédula de Ciudadanía número 79.472.107.   

          Ahora  bien,  como  el  defensor aduce que el Gobierno de España no  remitió  fotografías, retrato hablado, prueba litográfica o antropológica de  su  asistido, baste señalar que tales soportes sólo resultarían necesarios si  existiera  duda acerca de la identidad del reclamado en extradición, la cual no  procede  a  señalar  y  tampoco  la  Sala  la advierte; es decir, en virtud del  principio   de   necesidad   de  la  prueba  tales  acreditaciones  resultarían  superfluas  frente a los elementos de juicio que sobre el particular obran en la  actuación.   

          Dado  que  igualmente  alega  la  defensa  que  en la Nota Verbal se  solicita   en   extradición   a  JOHN  EMIDIO  FLOREZ  SANCHEZ, pero a continuación se afirma que la persona  contra  la  cual  cursa  un  sumario es Francisco Díaz  Jaramillo, resulta necesario destacar que si bien ello  es  cierto,  no pasa de ser un error intrascendente, pues es lo cierto que tanto  el  auto  de  procesamiento  y  prisión,  como  la  solicitud presentada por el  Ministerio  Fiscal  al  Magistrado  que  conoce  del asunto y la proposición de  dicho  funcionario judicial al Gobierno español para que proceda a solicitar la  extradición,     se     refieren     únicamente     al     citado    ciudadano  colombiano.   

          La exigencia, entonces, se encuentra satisfecha.   

          4.        Delitos  por  los  cuales  procede  la  solicitud  de  extradición.   

El   artículo  I  de  la  Convención  de  Extradición  de  Reos  que  rige  este  trámite  establece que “El  Gobierno  de  Colombia y el Gobierno de España se comprometen a  entregarse  recíprocamente  los  individuos  condenados  ó  acusados  por  los  Tribunales  ó  autoridades  competentes de uno de los dos Estados contratantes,  como  autores   ó  cómplices de los delitos ó crímenes enumerados en el  artículo  3º y que se hubieren refugiado en el territorio del otro”.   

A  su  vez,  el  artículo  III del Convenio  dispone  que  “La extradición se concederá respecto  de  los  individuos  condenados ó acusados, como autores o cómplices de alguno  de los crímenes siguientes: …”.   

Es  decir, según lo ha precisado la Sala en  conceptos                 anteriores2, la Convención se orienta por  un  sistema  de lista, dado que relaciona de manera taxativa los comportamientos  punibles  por  los  cuales,  sin  atender  a  la  pena  establecida,  procede la  aplicación  del  instrumento  internacional  y  que por tratarse de un convenio  entre  dos  Estados  tiene  un  alcance  restrictivo,  esto  es,  se  limita  la  posibilidad   de   extradición   a   las  conductas  expresamente  acordadas  y  enumeradas.   

No  obstante,  si  bien  la  solicitud  de  extradición  en el caso de la especie tiene fundamento en el delito de tráfico  de  narcóticos,  el  cual  no figura en la lista de la citada Convención, debe  entenderse  que  en  virtud  de  lo dispuesto por la Convención de las Naciones  Unidas   contra   el   Tráfico   Ilícito   de   Estupefacientes  y  Sustancias  Sicotrópicas  suscrita  en Viena el 20 de diciembre de 1988, acogida por la Ley  67  de  1993,  es procedente la extradición, pues el inciso 2° de su artículo  6°  señala  que  “cada uno de los delitos a los que  se  aplica  el presente artículo se considerará incluido entre los delitos que  den  lugar  a  extradición  en todo tratado de extradición vigente  entre  las partes”.   

          El  párrafo  1º  del  artículo  III  de  la Convención de Viena,  preceptúa  que “Cada una de las partes adoptará las  medidas  que  sean  necesarias para tipificar como delitos penales en su derecho  interno,  cuando  se  cometan  intencionalmente:  (…)  iii)  La posesión o la  adquisición  de cualquier estupefaciente o sustancia sicotrópica con objeto de  realizar  cualquiera  de  las  actividades  enumeradas en el precedente apartado  i”.   

          El artículo 368 del Código Penal español dispone:   

“Los que ejecuten  actos  de cultivo, elaboración o tráfico, o de otro modo promuevan, favorezcan  o  faciliten  el consumo ilegal de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias  sicotrópicas,  o las posean con aquellos fines, serán castigados con las penas  de  prisión  de  tres a nueve años y multa del tanto al triplo del valor de la  droga  objeto  del  delito  si  se  tratare de sustancias o productos que causen  grave daño a la salud”.   

El  artículo  369  del  mismo  ordenamiento  establece:   

“Se  impondrán  las  penas  privativas  de  libertad  superiores  en grado a las respectivamente  señaladas   en   el   artículo  anterior  y  multa  del  tanto  al  cuádruplo  cuando:   

“3º.  Fuere de  notoria   importancia   la   cantidad  de  drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas  objeto de las conductas a que se refiere el artículo  anterior”.   

          Por  su  parte,  el  artículo  376  del  Código  Penal  colombiano  señala:   

“Tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes.  El  que  sin  permiso de autoridad  competente,  salvo  lo  dispuesto  sobre  dosis para uso personal, introduzca al  país,  así  sea  en  tránsito  o  saque  de  él,  transporte, lleve consigo,  almacene,  conserve,  elabore, venda, ofrezca, adquiera, financie o suministre a  cualquier  título droga que produzca dependencia incurrirá en prisión de ocho  (8)  a  veinte  (20)  años  y  multa  de  mil  (1.000) a cincuenta mil (50.000)  salarios mínimos legales mensuales”.   

          De   conformidad   con  lo  anterior,  la  exigencia  se  tiene  por  satisfecha.   

          5.        La entrega de nacionales.   

Dado que el inciso 1º del artículo II de la  Convención   establece  que  “Ninguna  de  las  partes   contratantes  queda  obligada  a  entregar  sus  propios  ciudadanos  o  nacionales”, es oportuno señalar que al respecto ha  dicho  la  Sala  que “el instrumento internacional no  prohibe  a  las  Partes contratantes la extradición de sus propios ciudadanos o  nacionales,  sino  que prevé simplemente la posibilidad de negarse a concederla  por  esta  causa,  y  cuando  esto  suceda,  ambas  partes,  se comprometen, sin  embargo,  a  perseguir y juzgar, conforme a sus respectivas leyes, los crímenes  o  delitos cometidos por nacionales de la una Parte contra las leyes de la otra,  mediante  la  oportuna  demanda  de esta última, y con tal que dichos delitos o  crímenes   se   hallen   comprendidos   en   la   enumeración   del  Artículo  3º”3.   

Como  el  defensor  aduce  que  no  resulta  procedente  la  extradición  de su asistido, en razón a que el numeral 3º del  artículo  826 del Código Penal español preceptúa que sólo puede solicitarse  la  extradición  de  extranjeros  que  deben  ser  juzgados  en  España cuando  “se  hubiesen  refugiado  en  un país que no sea el  suyo”,  es  suficiente manifestar en primer término  que    “pacífica   y   reiterada   ha   sido   la  jurisprudencia   en precisar que a la Corte Suprema de Justicia de Colombia  no  le compete establecer la vigencia y aplicabilidad al caso o fijar el alcance  de  la  legislación  extranjera,  como  tampoco  cuestionar  la  legalidad  del  trámite  en  el  país  que  eleva  la  solicitud.  Su  misión,  como  ha sido  repetidamente  dicho,  se  circunscribe  a  la verificación del cumplimiento de  precisos  requisitos  que  han de fundamentar el concepto que de ella demanda el  Gobierno  nacional  que tiene a su cargo adoptar la decisión administrativa con  que   se   ponga   fin   al   trámite”4.   

Y  en  segundo  lugar,  que  expresamente el  artículo  I  de  la  Convención de Extradición de Reos que rige este trámite  establece  que “El Gobierno de Colombia y el Gobierno  de   España   se   comprometen  a  entregarse  recíprocamente  los  individuos  condenados  ó  acusados por los Tribunales ó autoridades competentes de uno de  los  dos  Estados  contratantes, como autores  ó cómplices de los delitos  ó  crímenes  enumerados  en el artículo 3º y que se hubieren refugiado en el  territorio del otro”.   

Se concluye, entonces, que no hay obstáculo  alguno  para  que  en  punto  del concepto que corresponde emitir a la Corte, se  estime  que  este  debe  ser favorable a la solicitud de extradición presentada  por el Gobierno de España.   

Por  lo  expuesto,  coincidiendo  con  las  consideraciones  de  la Procuradora Primera Delegada para la Casación Penal, la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL emite CONCEPTO FAVORABLE a  la   solicitud   de   extradición   del   ciudadano   colombiano   JOHN   EMIDIO   FLOREZ  SANCHEZ,  también  conocido  como  “Lucas”,  formulada  por  el  Gobierno  de  España  a través de su Embajada en Colombia,  motivo  por  el cual el Gobierno Nacional está en la obligación de condicionar  la  entrega  a  que  el extraditado no vaya a ser condenado a pena de muerte, ni  juzgado  por  hechos  diversos a los que motivaron la solicitud de extradición,  ni   por  sucesos  anteriores  al  17  de  diciembre  de  1997,  ni  sometido  a  desaparición   forzada,   torturas,   tratos   o  penas  crueles,  inhumanas  o  degradantes,  ni  a  la  sanción de destierro, cadena perpetua o confiscación,  conforme lo establecen los 11, 12 y 34 de la Carta Política.   

          Además,  la Sala ha de indicar que en virtud de lo dispuesto por el  numeral  2º  del artículo 189 de la Constitución Política, le corresponde al  Gobierno,  encabezado  por  el  señor  Presidente  como  supremo director de la  política  exterior  y de las relaciones internacionales, realizar el respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  que  se  impongan  a la concesión de la  extradición  y  determinar  las consecuencias que se derivarían de su eventual  incumplimiento.   

Comuníquese por Secretaría de la Sala esta  determinación   al   requerido   JOHN  EMIDIO  FLOREZ  SANCHEZ,   su  defensor,  a  la  Procuradora  Primera  Delegada  para  la  Casación Penal y al Fiscal General de la Nación para lo de  su   cargo   con   relación   al   detenido   preventivamente   con   fines  de  extradición.   

Devuélvase  la actuación al Ministerio del  Interior   y   de    Justicia   para   los   trámites   subsiguientes   de  ley.   

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                 HERMAN      GALÁN  CASTELLANOS   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                        ÉDGAR  LOMBANA TRUJILLO   

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN           JORGE LUIS  QUINTERO MILANES   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                 MAURO      SOLARTE  PORTILLA   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria     

1  Concepto   del  8  de  julio  de  2004.  Rad.  19822.  M.P.  Dr.  Herman  Galán  Castellanos.   

2  Concepto   del  8  de  julio  de  2004.  Rad.  19882.  M.P.  Dr.  Herman  Galán  Castellanos, entre otros.   

3  Concepto   del  8  de  julio  de  2004.  Rad.  19882.  M.P.  Dr.  Herman  Galán  Castellanos, entre otros.   

4  Concepto   del  8  de  julio  de  2004.  Rad.  19882.  M.P.  Dr.  Herman  Galán  Castellanos, entre otros.     

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