23026(09-08-06)-1

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  23026   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                               DR.    SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ   

                            Aprobado Acta Nº 82   

          Bogotá, D.C., nueve de agosto de dos mil seis.   

VISTOS  

          Conforme  con  lo reglado en el artículo 223 de la Ley 600 de 2000,  examina  la  Sala  de  manera  preliminar  el  aspecto  formal  de la demanda de  revisión    instaurada    por    la    apoderada   especial   de   VÍCTOR      MANUEL      VELÁSQUEZ      HERNÁNDEZ     contra  el fallo proferido por el Tribunal Superior de Bogotá el 11  de  agosto  de 2003, por cuyo medio confirmó, con modificaciones, la condena de  9  años  de  prisión  y multa por valor de $60.000 que el Juzgado 22 Penal del  Circuito  de  la  ciudad  le  impuso,  entre otros, al condenado en mención, al  hallarlo  responsable  como  autor  de los delitos de peculado por apropiación,  concusión  -ambos  en  concurso  homogéneo  y  sucesivo-  y  estafa  agravada,  fijándole  en  definitiva  la sanción corporal en 84 meses de prisión, pero a  título  de  determinador  y  sólo  por  el delito de peculado, como quiera que  respecto  de  la  conducta punible de concusión declaró la prescripción de la  acción  penal  y, en consecuencia, cesó procedimiento a su favor, en tanto que  en  relación  con  la  estafa  declaró  la  nulidad de lo actuado.     

ANTECEDENTES  

          En  la  sentencia  de  segunda  instancia,  fueron  plasmados  de la  siguiente manera:   

“JOSÉ  IGNACIO  GARCÍA  RAMÍREZ,  en  su calidad de Jefe de la Comisión de Auditoría General  de  la Caja de Crédito Agrario, informó en la denuncia que presentara el 16 de  diciembre  de 1991 ante el extinto Juzgado de Instrucción Criminal -Reparto- de  ésta   ciudad,   que  el  señor  VÍCTOR  MANUEL  VELÁSQUEZ  abusando  de  su  investidura  y  de  los deberes inherentes al cargo de DIRECTOR DE CARTERA DE LA  GERENCIA   DEPARTAMENTAL   DISTRITAL  de  la  entidad,  realizó  pluralidad  de  maniobras  fraudulentas  con su autoría y la participación de testaferros y de  personas  ingenuas  para  obtener dineros del erario público (sic) en beneficio  propio y de terceros.   

“Señaló,  además,  que  el  implicado  para  adelantar  sus  actos ilícitos, previamente  obtuvo     en     la     sucursal    de    la    Caja    Agraria    ‘Avenida      Jiménez’  varios  pagarés  que se distinguen  como  forma P-214, los que le hizo firmar en blanco a los desprevenidos clientes  y  utilizó  en  otras sucursales de la entidad crediticia en simulados arreglos  de  cartera,  bajo  la denominación de novación, capitalización de intereses,  refinanciación  de  créditos  y  otorgamiento  de nuevos préstamos en forma y  medida,  pues  en  algunos  casos  no  se practicaban intereses y en otros no se  contaba con las garantías reales del caso.   

“Se   dice,  igualmente,  que  con  los  dineros  obtenidos  de los nuevos créditos, cubrió  otras  obligaciones con problemas de vencimiento o cobro judicial y trasladó de  una  agencia  a  otra el valor de los créditos sin contar con el consentimiento  de  los  titulares,  ni  la autorización de la Gerencia Distrital, quedando los  mismos  sin  contabilizar  por  la  agencia  de turno y excluidos de los estados  financieros de la Caja.   

“Así, pues, el  denunciante  especificó  pluralidad  de  transacciones  realizadas en distintas  oficinas  de  la  Caja  Agraria  en  las que, a su decir, hubo apropiaciones que  ascendieron         a        $65’372.350,  de  los  cuales  quedaron  desprotegidos  $41’872.350,  a  raíz  de las garantías  ofrecidas  y/o  existentes,  resultando  comprometidos  además de VICTOR MANUEL  VELASQUEZ,  sus  parientes  JESÚS  ANTONIMO  (sic)  BAQUERO  (cuñado)  y JAIME  AUGUSTO  ROA GARCÍA (yerno), al igual que JAIRO FERRO GUTIERREZ (Director de la  sucursal Plazuela San Martín) aquí procesados.   

“Por acumulación  de  procesos,  se  investiga  bajo la misma cuerda el delito de estafa, agravado  por  la  cuantía,  denunciado  por el señor LUIS ALFREDO TRIANA ACEVEDO, quien  afirmó  que  acudió  ante  su  amigo VICTOR MANUEL VELASQUEZ para solicitar un  crédito  en  la  Caja  Agraria  y  éste  lo envió a la sucursal del barrio La  Estrada  donde  abrió  la  cuenta  corriente  083116335  y  fue atendido por el  gerente  RODRIGO  CETINA  FORERO  quien le hizo firmar varios documentos para el  trámite   del   crédito,   habiéndole  servido  de  codeudor  JESÚS  ANTONIO  HERNÁNDEZ, conseguido por el mismo VICTOR MANUEL.   

“Sin embargo, el  denunciante  afirmó  no  haber  recibido  el  dinero  del crédito, pero sí la  cuenta   de   cobro   de   la   Caja  Agraria  por  la  suma  de  $3’300.000,  el 17 de julio de 1991, por  cuya    razón    se    consideró    defraudado   patrimonialmente.”   

LA DEMANDA  

1. Con fundamento en las causales 2ª y 3ª,  en   su  orden,  la  demandante  aduce  como  motivos  de  revisión  del  fallo  cuestionado  la  prescripción  de  la  acción  penal  para  cuando el Tribunal  emitió  su pronunciamiento de condena, respecto del delito atentatorio del bien  jurídico  de  la  administración pública, aspecto que no fue examinado por la  Sala  de  Conjueces  que  inadmitió  la respectiva demanda sustento del recurso  extraordinario  de casación que interpuso contra la sentencia de segundo grado;  y  en  segundo  lugar,  la  aparición  de hechos nuevos que demuestran cómo su  defendido  es  ajeno  a las ilicitudes que se le endilgaron y, por consiguiente,  inocente,  pues  fueron  otros  los  verdaderos  responsables  de  los mismos, a  quienes  ni  siquiera  se  les  escuchó  en versión libre acerca de los hechos  objeto de juzgamiento.   

1.1.  En  relación  con  el  primer  punto,  sostiene  la  libelista  que  si  la  correspondiente  resolución de acusación  cobró  ejecutoria  el  4  de  octubre de 1996, dada la pena máxima que para la  conducta  punible de peculado por apropiación aparejaba la normatividad que por  favorabilidad  se  aplicó  -15 años-, como también la calidad de determinador  que en últimas se le dedujo  a  su defendido, lo cual comporta la rebaja punitiva de 1/4 parte de la sanción  establecida  para  ese  grado  de  participación en el Art. 30 del C. Penal, la  prescripción  de  la acción penal en dicho evento operó el 4 de abril de 2002  “y  para  el  proceso  en  general, el 4 de abril de  2004”,  como  quiera que la demanda de casación tan  sólo se inadmitió el 29 de junio de 2004.   

Inclusive,  se duele la demandante de que la  Corte  en  la  citada  Sala  de  Conjueces hubiese declarado la consumación del  fenómeno  prescriptivo  en  relación  con  el  delito  de  estafa respecto del  también  condenado,  Jesús  Antonio  Hernández  Baquero,  involucrado  en los  mismos  hechos  por  los  que  se  juzgó  a VELÁSQUEZ  HERNÁNDEZ,  y  no hubiese procedido de similar manera  con éste.     

1.2.  Respecto  de  lo segundo, relaciona la  demandante  los  nombres  de  los  funcionarios  que aprobaron o autorizaron las  operaciones  denunciadas  e  investigadas  -nueve  en  total, entre Directores y  Gerentes  de  oficinas locales y regionales-; estos sí, asegura, los verdaderos  autores   intelectuales   y  materiales  de  las  defraudaciones  en  cuestión,  situaciones  que  por  no  haber  sido  debatidas  en el proceso hacen surgir un  nuevo  hecho con capacidad de  generar  la  revisión  a  la que se aspira, pues al traer a dichos personajes a  este   escenario   procesal,   “se  establecerá  y  demostrará  y más aún, se probará y comprobará, LA INOCENCIA ABSOLUTA de mi  poderdante  VICTOR  MANUEL  VELÁSQUEZ  HERNÁNDEZ,  cuya  intervención  en los  hechos  denunciados  e  investigados  siempre  estuvo  sujeta  a  derecho  y  al  cumplimiento      estricto      de      sus      funciones     (…)”   

Agrega   la   accionante  que,  inclusive,  culminado     el    proceso,    jamás    se    demostró    que    VELÁSQUEZ  HERNÁNDEZ se hubiese apropiado  de  suma  alguna  de  dinero.  “Todo  quedó  en  la  suposición  e  imaginación  de  los  denunciantes,  instructores, juzgadores y  falladores   de   primera   y   segunda  instancia”,  afirmación  tras  la  cual dice allegar con su libelo la pruebas contentivas de  esos  hechos  nuevos  no  debatidos  en  la  actuación, con eficacia para hacer  desaparecer    las    imputaciones   que   en   contra   de   su   asistido   se  fraguaron.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.  Infundada,  por  decir  lo  menos,  la  pretensión  que  con  sustento  en  la  causal  segunda de revisión esgrime la  actora  para  que  se  decrete  la  prescripción  de  la  acción  penal  y  la  consecuente  cesación  de procedimiento, respecto de la conducta punible por la  que  finalmente se condenó a VÍCTOR MANUEL VELÁSQUEZ  HERNÁNDEZ  -peculado  por apropiación, tipificado en  el  Art.  2°  de  la  Ley 43 de 1982 con pena de 4 a 15 años de prisión, más  favorable que las disposiciones normativas ulteriores-.   

En  efecto,  si  se  parte  de  la  propia  afirmación  de  la  libelista  en  cuanto  que  la  correspondiente resolución  acusatoria  cobró ejecutoria el 4 de octubre de 1996, lo cual cabe constatar en  las  copias  de  los  fallos  allegados  con  el libelo, resulta evidente que el  fenómeno  cuya  declaración  se  pretende  en esta sede de revisión no había  tenido  ocurrencia  para  el momento en que se profirió la sentencia de segundo  grado,  ni  tampoco  cuando  la Corte en Sala de Conjueces inadmitió la demanda  sustento  del  recurso  de  casación  interpuesto  contra la determinación del  Tribunal.   

Ciertamente,  conforme con lo normado en los  Arts.  83,  84  y 86 del C. Penal, el término prescritivo para la acción penal  en  este  caso una vez superada la fase del juicio es de 10 años -el máximo de  la  pena establecido para el delito objeto de la condena impuesta al sentenciado  -15  años,  incrementados  en  una  tercera  parte  dada la calidad de servidor  público  del  condenado, disminuidos en la mitad-, lo cual significa que cuando  quedó  en firme el fallo impugnado en sede extraordinaria -29 de junio de 2004,  fecha  en  que se inadmitió la demanda de casación-, aquellos 10 años aún no  habían expirado, lapso que apenas se cumple en octubre 4 de 2006.   

La  demandante  pretende  se  reconozca  a  VELÁSQUEZ   HERNÁNDEZ  la  rebaja  de una cuarta parte de la pena establecida en el último inciso del Art.  30     de    la    Ley    599    de    2000    a    favor    del    interviniente.  El señalado precepto  define      en      su      inciso      primero     que     son     partícipes    tanto   el   cómplice    como    el    determinador         -grado  de  participación  que  se le dedujo en el fallo de segunda  instancia  al  condenado,  se  repite-,  y  éste,  de acuerdo con lo regulado en el inciso segundo, incurre en  la pena prevista para la infracción penal.   

Resulta aún más impertinente, la petición  de  prescripción  de  la acción penal en relación con el delito de estafa por  el    que   igualmente   se   juzgó   a   VELÁSQUEZ  HERNÁNDEZ,  si  en  cuenta  se  tiene que el Tribunal  declaró  la  nulidad  de  lo  actuado  en  razón  de su vinculación por dicho  comportamiento  punible,  tal  como se dejó reseñado en el acápite inicial de  este proveído.   

2.  Hechos  nuevos  que  en  virtud  de  los  documentos  allegados  con la demanda surgen de los mismos, los cuales, a juicio  de  la demandante, prueban la inocencia de su asistido respecto de las conductas  punibles  que  se  le  endilgaron  en  cuanto  que  aquéllos demuestran que los  verdaderos  responsables de tales ilicitudes fueron otros personas cuyos nombres  relaciona,  es  el fundamento del motivo de revisión que al amparo de la causal  tercera aquí se aduce.   

Aspectos como el que viene de exponerse, que  sólo  tienden  a un reexamen probatorio de elementos de juicio cuya estimación  se  tuvo  por  cumplida  en las instancias ordinarias, es cometido extraño a la  acción de revisión.   

En   efecto,  la  Sala  viene  sosteniendo  que  cuando,  como en el  presente  caso,  el  soporte  de  la  pretensión  es la tercera de las causales  previstas  en el artículo 220 del estatuto procesal penal, ya por la aparición  de  hechos nuevos, ora por pruebas de similar naturaleza que apuntan a acreditar  la  inocencia  del  condenado, o su inimputabilidad, corresponde al actor probar  no  sólo el surgimiento de aquéllos o de éstas, sino, lo más importante, que  el  fallador  no  tuvo  oportunidad  de  pronunciarse  sobre  tales elementos de  convicción,  y  que  de  haber  sido  conocidos u oportunamente incorporados al  expediente,  la  solución  del  asunto  hubiera sido sustancialmente distinta y  opuesta a la adoptada.   

          En  cuanto  a  los supuestos de hecho de la referida causal, una vez  más  reitera  la  Sala lo que de antaño ha venido repitiendo: Por hecho  nuevo se entiende todo acaecimiento  o  suceso  fáctico  vinculado  al  hecho punible materia de investigación, del  cual  no  se  tuvo  conocimiento  en  ninguna  de  las  etapas  de la actuación  judicial,  de  manera  que  no  pudo ser controvertido.  Y     por     prueba  nueva,  todo medio probatorio  -documental,  pericial  o  testimonial- no incorporado al proceso, que da cuenta  de  un  hecho  desconocido, o de una variante sustancial de un hecho conocido en  las   instancias,   cuyo  aporte  ex  novo  tiene  la  virtualidad  de  derruir  el  juicio  positivo  que  se  concretó en la decisión de condena.   

          La  demanda  que  ahora ocupa la atención de la Sala no puede tener  vocación   de   prosperidad   porque,   tratándose   de   un   hecho  nuevo  y  consecuentemente  de  una  prueba  nueva  por  virtud  de la cual se lo pretende  acreditar,  era  de  elemental rigor jurídico que se indicara de manera clara y  precisa  la  forma  como  de  aquél  se  tuvo  noticia  -que  la  defraudación  patrimonial  investigada  fue  cometida  por  otros funcionarios de la Caja, los  verdaderos     autores    intelectuales  y materiales, en  criterio  de la demandante-; y en cuanto a la versión de los funcionarios que a  través  de  la  aprobación  y  autorización de operaciones bancarias lograron  esquilmar  el  erario,  todos  los  datos  necesarios  para  que  la Corte pueda  formarse  una  idea inicial respecto de la trascendencia, seriedad y procedencia  de  la  acción  impetrada,  que  depende,  como  lo  establece  la  ley,  de la  naturaleza novedosa del medio de prueba respectivo.   

          Sobre  estos  puntuales  aspectos  la  libelista  apenas sí atina a  fincar  su  pretensión en expectativas fallidas, cuando menos la versión libre  de  quienes  existiendo  mérito  para habérseles vinculado a la actuación, ni  siquiera  se  les  citó,  “diligencia que de haberse  llevado  a  cabo, habría demostrado plenamente, que los verdaderos responsables  eran  otras  personas,  y que mi poderdante, era totalmente ajeno a esta injusta  investigación   y   por   lo   tanto,   INOCENTE.”   

Sobre lo sucedido, es rica la prueba que obra  en  autos, según se desprende de los pronunciamientos del Juez de la causa y el  Tribunal  al  examinar  los  múltiples elementos de juicio que dan cuenta de lo  acaecido.   Categóricas   resultan   ser   las   deducciones  del  Ad-Quem  al discurrir sobre la manera como  el  sentenciado,  en  calidad  de  determinador,  ejerció ilícita apropiación  sobre  caudales públicos, lo cual significa que la materia cuyo debate aquí se  pretende  ya  fue objeto de examen, situación que le resta eficacia a la prueba  ex  novo  que  se  pretende  aducir  para  desquiciar  los  fundamentos del fallo a cuya revisión se aspira.  Expuso el Tribunal:   

“(…)  VÍCTOR  MANUEL  VELÁSQUEZ  desempeñaba  para  la  época  de  los  hechos  el cargo de  Director  de  Cartera de la Gerencia Departamental Distrital de la Caja Agraria,  por  manera  que,  dentro  de  sus  funciones  se  hallaba  principalmente la de  procurar  la  recuperación  de cartera, y dentro de este contexto se ocupaba de  la  elaboración  de  planes  semestrales,  asesorías, solución de problemas y  recomendación  de  medidas  relacionadas  con  cartera,  tal como se verifica a  folio  4  de anexo Nº 1, en donde se especifican tales funciones, dentro de las  cuales  no figura ninguna inherente al manejo o custodia de dineros destinados a  créditos.   

“Situación  diferente  es  que,  como  se  desprende  de  los  testimonios  rendidos  por el  denunciante  JOSÉ  IGNACIO GARCÍA RAMÍREZ, Jefe de la Comisión de Auditoría  General  de  la Caja Agraria (folios 417 y ss. del c. o. Nº 1) INDALECIO GRACIA  BARACALDO,  Director  de  la  Oficina  San  Fernando  (Fl.  127-1) y LUIS MARÍA  BONILLA  BONILLA,  USUARIO  (Fl.  117-1),  y de las indagatorias de NINA BEATRIZ  SANTAMARÍA  y   MARTHA LUCÍA FONSECA (fls. 154-1 1 1-2, respectivamente),  dada  la  posición  laboral de VÍCTOR MANUEL VELÁSQUEZ al interior de la  entidad  estatal  afectada,  en  virtud del cargo directivo que desempeñaba, su  larga  trayectoria  (más  de  30  años  de servicio) y la confianza que había  ganado  durante  ese  tiempo,  no  se  le  dificultaba  acudir  a los Gerentes y  Directores  de  las  diversas  sucursales  de la Caja, para lograr de los mismos  aprobación  de los préstamos con su consiguiente desembolso, y otros objetivos  relacionados  con  éstos,  tales  como  las  novaciones,  reestructuraciones de  créditos  vencidos y traslados, entre otros procedimientos a cargo de éstos, y  ello lo ubica como determinador de las conductas en comento.   

“(…)  

“No puede pasarse  por  alto  que,  como  bien  lo señala el a quo, de los mismos medios de prueba  hasta  aquí  destacados  se colige claramente que fue VÍCTOR MANUEL VELÁSQUEZ  quien  en  varios  casos se ocupó directamente de diligenciar la documentación  dirigida    a la obtención de los créditos, entre la que se incluyen  los  pagarés  firmados  por  ingenuos  interesados  en  los  mismos  y  por sus  cómplices  JESÚS ANTONIO HERNÁNDEZ BAQUERO y JAIME AUGUSTO ROA GARCÍA, amén  de  que,  al  parecer,  falsificó  uno  de  ellos y otros documentos en los que  figura  la firma de MARTHA LUCÍA FONSECA CHAVEZ -por lo que se adelanta proceso  separado  tras  compulsarse  las  copias respectivas-, y con ello procedía a su  labor  delictiva  de  intervenir  ante los Directores de las diferentes Oficinas  que  previamente  seleccionaba,  y  aprovechándose  de  las  condiciones  antes  referidas,  e  inclusive,  apartándose  de  las formalidades inherentes a tales  procedimientos  (ver  Manual de Créditos de Fomento en Anexo Nº 6, folios 42 y  43),  lograba  la  obtención de los préstamos en comentario, de cuyos dineros,  como  está  visto,  finalmente  se  apropiaba  en  provecho  suyo y de terceros  (…)”   

Así las cosas, como el escrito de demanda no  cumple  con  las  exigencias formales previstas en el artículo 220 del C. de P.  P.,  se impone su inadmisión de conformidad con lo indicado en el artículo 223  ejusdem.   

En  mérito  a  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala  de Casación Penal,   

  RESUELVE   

INADMITIR la demanda  de  revisión que en representación del señor VÍCTOR  MANUEL  VELÁSQUEZ  HERNÁNDEZ  instauró su defensor,  conforme    a    las    motivaciones    plasmadas   en   el   cuerpo   de   este  proveído.   

Contra  la  presente  determinación cabe el  recurso de reposición.   

Cópiese,  notifíquese  y  cúmplase.   

         

MIGUEL    CÓRDOBA   ANGULO                     SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

                   Conjuez                     

JAVIER    ZAPATA    ORTIZ                               ANDRÉS     F.     RAMÍREZ    MONCAYO        

                                                                  Conjuez                           

SOLEDAD        CORTÉS       DE  VILLALOBOS                RICARDO          CALVETE  RANGEL                           

                        Conjuez                                 Conjuez    –   Excusa  justificada                                 

ALFONSO          PINILLA  CONTRERAS           JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA       

            Conjuez –  Impedido                        

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

                        

           

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