22946(16-03-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 22946  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

Aprobado: Acta No. 017  

          Bogotá,  D.  C.,  dieciséis  (16)  de  marzo  del  dos  mil  cinco  (2005).   

VISTOS  

          La  Sala  se  pronuncia sobre la demanda de revisión presentada por  el    apoderado    del    señor    Jesús   Gélvez  Contreras.   

ANTECEDENTES  

          Aproximadamente  a  las doce del día del 20 de junio de 1982 Manuel  Laguado  Ortega,  en  compañía  de sus nietos Reinaldo y José Dolores Laguado  Contreras,  se  dirigía  hacia su casa de campo, ubicada en la vereda Peñitas,  municipio  de  Arboledas  (Norte  de Santander). En el camino se encontraron con  Jesús  Gélvez  Contreras y  Blanca  Nelly  Herrera.  El  primero  esgrimió  un  arma de fuego e hizo varias  detonaciones  en contra de Manuel, causándole el deceso; lo propio hizo con sus  parientes, pero no logró su cometido.   

          Adelantada  la  investigación, mediante sentencia del 22 de mayo de  1991,   el   Juzgado   2°   Superior   de   Cúcuta   condenó  a  Gélvez  Contreras  a la pena principal de  16  años  de prisión como autor del delito de homicidio agravado. El fallo fue  ratificado  por  el  Tribunal  Superior  de  la  misma  ciudad el 4 de diciembre  siguiente.   

          El   procesado   designó   defensor,  quien  presentó  acción  de  revisión.   

CONSIDERACIONES  

De  conformidad  con  el  inciso segundo del  artículo  223  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  la  Sala inadmitirá la  demanda. Las razones son las siguientes:   

1.   El   actor  invocó  la  causal  tercera  del  artículo  220  del  Código  de  Procedimiento  Penal.  La norma permite el examen de las decisiones  que hayan hecho tránsito a cosa juzgada,   

“Cuando   después   de   la  sentencia  condenatoria  aparezcan  hechos  nuevos o surjan pruebas, no conocidas al tiempo  de   los   debates,   que   establezcan   la   inocencia  del  condenado,  o  su  inimputabilidad”.   

2.  Como  elemento  de  juicio  novedoso, el  demandante  citó  y anexó la “declaración extraprocesal” rendida, el 5 de  octubre  del 2004, por Irma Bautista de Jaimes en la Notaría 1ª de Cúcuta. En  ésta expresa que   

“no  estuve  presente  en  ese  acto, que  ningún  niño  me  informó  sobre  los hechos donde aparece involucrado JESÚS  GELVEZ  como homicida, que tampoco es cierto que le haya visto arma alguna ni me  consta  que  alguien  haya  oído  de amenazas de muerte como equivocadamente se  dice en el proceso, mucho menos verlo a él hacer este hecho…”.   

3. La jurisprudencia de la Sala de Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia ha explicado de manera reiterada que  prueba   nueva   es  todo  mecanismo  probatorio que no se haya podido incorporar al proceso, pero también  –y lo más importante- que  dé   cuenta   de  un  hecho  desconocido,  o  de  una  variante  sustancial de un  hecho  conocido  en  el  curso  de  la investigación.   

La  evidencia  aportada  por  el defensor no  cumple  ninguno de tales presupuestos. Apuntaría a señalar que a la declarante  nada le consta sobre los hechos.   

Entonces,   su   aporte  sobre  el  asunto  investigado  y  decidido resultaría inane, por cuanto los fallos, en oposición  a  lo  que  concluye  el  apoderado,  fundamentaron sus decisiones de condena en  pruebas directas: los testimonios de los nietos de la víctima.   

4. La declaración citada por el defensor no  constituye  una  “prueba  nueva”. Según se lee en las sentencias, aportadas  en  fotocopia, la señora Irma Bautista de Jaimes rindió testimonio en el curso  del debate, y el mismo fue objeto de valoración.   

Por  tanto,  no  se  está  ante  un  medio  probatorio  original.  El anhelo defensivo es que la retractación de la señora  Bautista  de Jaimes sobre lo inicialmente relatado sea admitida, esto es, que se  reabra el debate probatorio ya concluido.   

Lo  último es roborado por las palabras del  accionante.  Expresamente  afirma que su propósito apunta a que se concluya que  la  conducta del procesado obedeció a “una legítima defensa la cual se puede  demostrar  con  las  probanzas  existentes  en  el  proceso”, sobre las cuales  ofrece su personal estimación.   

En  consecuencia, la denominada prueba nueva  no  tiene  esa  connotación.  Se trata de la rectificación de una testigo, sin  que  el  Tribunal de Revisión pueda conocer en cuál de sus dos intervenciones,  la   inicial  que  se  produjo  cuando  recién  sucedieron  los  hechos,  o  la  extraprocesal lograda luego de varios lustros, dijo la verdad.   

Por  lo  demás,  ni  el dicho inicial ni su  negación  posterior,  reitérese,  tendrían  mayor incidencia en el sentido de  los  fallos,  porque  los jueces utilizaron sus palabras para reforzar la verdad  que dedujeron de las pruebas directas de cargo.   

Consecuente  con  lo  expuesto,  la  Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE   

Inadmitir la demanda  de  revisión  presentada  a  favor  del  señor Jesús  Gélvez Contreras.   

Esta  decisión  no  admite  recurso alguno.   

Notifíquese y cúmplase.  

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN              

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                 HERMAN          GALÁN  CASTELLANOS   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                                    ÉDGAR            LOMBANA  TRUJILLO            

                    

ÁLVARO   O.  PÉREZ  PINZÓN                                        JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS             MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria     

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