22921(06-07-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 22921  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                                     Dr. YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

                                     Aprobado Acta # 54   

Bogotá D.C., julio seis (6) de dos mil cinco  (2005).   

VISTOS:  

Resuelve la Sala si admite o no la demanda de  casación  presentada  por  el  defensor  del  procesado HERNANDO ANTONIO MUÑOZ  GARCÍA.   

ANTECEDENTES:  

1.  A las 11 de la  noche  del  18  de  mayo  de  2002,  en  la  carrera  42 #77-10 de Medellín, el  mencionado  hirió  con un machete en la mano izquierda a Janiel Alberto Murillo  Román,  produciéndole como consecuencia perturbación funcional en ese órgano  de carácter permanente.   

2.  Un Fiscal Local  lo  vinculó  mediante  indagatoria  al  proceso,  le  resolvió  la  situación  jurídica  y  mediante  providencia  del  5  de  marzo  de 2004 lo acusó por la  conducta  de  lesiones  personales dolosas, descrita en los artículos 111 y 114  del  Código  Penal  y  sancionada  con  prisión  de  3  a  8 años1.   

3.  Tramitado  el  juicio,  mediante  sentencia  del  1º  de  julio  de  2004  el Juzgado 24 Penal  Municipal  de Medellín lo condenó a 36 meses de prisión, inhabilitación para  el  ejercicio  de derechos y funciones públicas por el mismo término, multa de  26  salarios  mínimos  legales  mensuales vigentes para el año 2002  y al  pago   en   concreto  de  los  perjuicios  causados  con  el  delito2.   Y,    

4.    Ese  pronunciamiento  fue  apelado por el defensor y el Juzgado 20 Penal del Circuito  de  Medellín,  a  través  del  fallo recurrido en casación, expedido el 11 de  agosto  de  2004,  lo  confirmó  en  su  integridad3.   

LA DEMANDA:  

En  la  misma el casacionista invoca la vía  excepcional  de la casación, advierte como motivo de procedencia la protección  de  los  derechos  fundamentales  de su representado y, luego de cumplir con las  exigencias  formales  contempladas  en  los dos primeros numerales del artículo  212  del  Código  de  Procedimiento Penal de 2000, presenta un cargo de nulidad  contra   la   sentencia   que   debido   a   su   brevedad   se   transcribe   a  continuación:   

“La   defensa  considera  que  el  fallo  impugnado  adolece  de vicios que generan nulidad, debido a que en el momento de  acontecer  los  hechos,  se dieron dos conductas punibles, en el mismo hecho que  se  deben  tener  en cuenta al momento de juzgar dicha conducta, pues se atentó  contra  dos  bienes  jurídicos  tutelados:  el  primero  de  ellos,  contra  el  patrimonio  económico  de  mi  cliente  al amparo del artículo 265 del Código  Penal   ‘daño  en  bien  ajeno’     conducta  determinante  para  el desarrollo de la otra conducta, vale decir, las lesiones,  presentándose  de  esta una conexidad entre ambas conductas, generando así una  unidad  procesal,  regulada  en  el  artículo  89  del Código de Procedimiento  Penal,  el  cual  nos  enseña  en su inciso 2º de forma interpretativa, que la  ruptura  de la unidad procesal, genera nulidad, en el momento que se afectan las  garantías  constitucionales  de  los  seres  humanos;  lo  anterior nos lleva a  afirmar  que los juzgadores para este caso, no tuvieron en cuenta esta conexidad  vulnerando  así  el  debido  proceso, el derecho a la igualdad, el derecho a la  defensa  y  el  derecho  a la investigación integral. La conexidad referida, es  una  conexidad procesal motivante de la conducta aquí juzgada. No comparto, por  lo  tanto  la  posición  asumida por el fallador al afirmar que la conducta del  daño  en  bien  ajeno  y  las  conductas  de  lesiones personales, no deben ser  concurrentes  no  conexas,  al momento de decidir sobre las lesiones personales.  Es  ilógico  y  atenta contra todos los juicios de la razón pretender desligar  estas     dos     conductas     en    el    análisis    del    hecho    punible  mencionado”.   

Aduce que es evidente el proceder equivocado  de  los  juzgadores  y  solicita  que  se  invalide la actuación a partir de la  resolución de apertura de la instrucción.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

1. El inciso 1º del  artículo  205  de  la  ley 600 de 2000, normatividad que rige el presente caso,  establece  como requisitos para acceder a la casación por vía ordinaria que la  pena  máxima  fijada para la conducta punible objeto del proceso sea de más de  8  años  y  que la sentencia la haya dictado un Tribunal Superior de Distrito o  el Tribunal Penal Militar.   

En   el  presente  caso  ninguno  de  esos  requisitos  se cumple y, por lo tanto, como bien lo entendió el defensor, sólo  procedía  el recurso en su versión excepcional, en concordancia con el último  inciso de la misma disposición.    

2.    Esa  opción,  sólo  disponible  cuando  se  busca  a  través de la impugnación el  desarrollo  de  la  jurisprudencia  o la garantía de derechos fundamentales, le  imponía  al recurrente como carga adicional a la demanda en forma, sustentar la  necesidad  del  caso  para  uno  de  dichos  propósitos  y  la  incumplió pues  simplemente  se limitó a mencionar como objetivo la protección de los derechos  de  su  defendido,  omitiendo la argumentación orientada a persuadir a la Corte  sobre  el  quebrantamiento  de  un  derecho  esencial  del mismo, que tampoco se  deriva del cargo único de nulidad.   

3. En la censura, en  efecto,    el   abogado   se   limitó  a  afirmar  que  no  se  investigó  conjuntamente  con  las  lesiones personales la conducta de daño en bien ajeno,  determinante  de la primera, y a afirmar, sin más, que como consecuencia de esa  omisión  resultaron  transgredidos  los  derechos  de debido proceso, igualdad,  defensa  e  investigación  integral,  sin  demostrar por qué esa circunstancia  –que la permite el segundo  inciso   del   artículo  89  del  Código  de  Procedimiento  Penal—,  afectó garantías constitucionales  del  acusado,  que  es  la única hipótesis que de acuerdo con la ley impone la  investigación  y  juzgamiento  conjunto  de  las  conductas  punibles  conexas.   

Es  clara,  entonces, la improcedencia de la  demanda   

4. Resta señalar,  por   último,   que   la   Corte   no  encuentra  ningún  derecho  fundamental  ostensiblemente  vulnerado  como para pensar en la posibilidad de su protección  oficiosa.   

A  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

INADMITIR la demanda  de  casación presentada a nombre del procesado HERNANDO ANTONIO MUÑOZ GARCÍA.   

Contra  la  presente  decisión  no proceden  recursos.   

NOTIFÍQUESE   Y   CÚMPLASE.   

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN   

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                         HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                             ÉDGAR LOMBANA  TRUJILLO                       

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN              JORGE     LUIS    QUINTERO    MILANÉS          

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                                     MAURO SOLARTE  PORTILLA                                      

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  .  Folios 8, 44 y 79.   

2  .  Folio 133.   

3  .  Folio 163.     

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