22867(20-04-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 22867  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

                                      YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

Aprobado Acta N° 027.  

Bogotá,  D.  C.,  abril  veinte (20) de dos mil cinco (2005).   

VISTOS:  

Procede  la  Sala  a  declarar  desierto  el  recurso  de  casación  interpuesto  por  el  procesado  JOSÉ  DUCARDO RAMÍREZ  ARBOLEDA,  contra  la  sentencia  proferida  por  el  Tribunal  Superior de Buga  mediante  la cual confirmó la dictada por el Juzgado Primero Penal del Circuito  de  Roldanillo  que lo condenó como autor penalmente responsable de los delitos  de  homicidio  agravado,  hurto calificado y agravado y porte ilegal de armas de  fuego de defensa personal.   

PARA RESOLVER SE CONSIDERA:  

1.  La  sustentación  de los recursos (bien  ordinarios   ora   extraordinarios)   constituye  presupuesto  que  habilita  la  intervención  del  superior  funcional,  al punto que si el recurrente incumple  con  ese  deber  procesal  deviene  ineludible la deserción de la impugnación.   

2.  En materia del recurso extraordinario de  casación  ante  la  declaratoria de inexequibilidad de algunas normas de la Ley  553  de 2000 y de aquellas que por unidad de materia se contenían en la Ley 600  de   ese   mismo   año,   la   Sala  precisó  que  recobraba  vigencia,  entre  otros1,  el  inciso  final  del  artículo  224  del Decreto 2700 de 1991,  precepto que establece:   

“Concesión  del  recurso y traslado a los  sujetos   procesales.   Vencido   el   término   para  recurrir  e  interpuesto  oportunamente  el  recurso  por quien tenga derecho a ello, quien haya proferido  la  sentencia  decidirá  dentro  de  los  tres  días siguientes si lo concede,  mediante  auto  de  sustanciación.  Si fuese admitido, ordenará el traslado al  recurrente  o  recurrentes  por treinta días a cada uno para que dentro de este  término  presente  la  demanda  de  casación. Vencido el término anterior, se  ordenará  correr  traslado  por  quince  días  comunes  a  los  demás sujetos  procesales para alegar.   

Si se presenta la demanda, al día siguiente  de  vencido  el término de los traslados, se enviará el expediente a la Corte.  Si  ninguno  la sustenta, el magistrado de segunda instancia declarará desierto  el recurso.”   

3.  De  acuerdo con la disposición que se  acaba  de  transcribir,  si  la  impugnación  extraordinaria se admite, la fase  subsiguiente,  con miras a que el proceso llegue a sede casacional, obliga a que  en  un término de treinta (30) días se presente la correspondiente demanda por  abogado  titulado  y autorizado legalmente para ejercer la profesión, según lo  establece  el artículo 209 de la Ley 600 de 2000; de manera que, si interpuesto  el  recurso  de  casación,  éste  no  se sustenta con el libelo respectivo, la  decisión  no ha de ser otra que la de declarar la deserción de la impugnación  por  auto  contra  el  cual  no  cabe recurso alguno2,   

“toda  vez  que,  si  se  adopta  como  de  sustanciación,  es  de  cumplimiento  inmediato  y  por  ende  repele cualquier  recurso  o,  si  se  asume  en forma interlocutoria, su ejecutoria se produce el  día  en  que  sea  suscrito  por  el  funcionario  correspondiente  de  segunda  instancia”3.   

4.  En  el  presente  asunto se presentó lo  siguiente:   

4.1.  El  Tribunal Superior de Buga mediante  providencia  de  fecha  20  de  abril  de 2004 confirmó el fallo emitido por el  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito de Roldanillo, por cuyo medio condenó al  procesado  JOSÉ  DUCARDO  RAMÍREZ  ARBOLEDA  a  la pena de veinte (20) años y  siete  (7)  meses de prisión como coautor penalmente responsable de los delitos  de  homicidio  agravado,  hurto calificado y agravado y porte ilegal de armas de  fuego  de defensa personal, al resolver el recurso de apelación interpuesto por  su defensor.   

4.2. En el acto de notificación personal el  acusado  escribió  la  palabra  “apelo”,  situación  que  llevó  a que el  Magistrado   sustanciador   por  auto  del  20  de  junio  siguiente  entendiera  cabalmente  como  la interposición del recurso de casación, motivo por el cual  lo   concedió,   ordenando   para   dicho  efecto,  una  vez  ejecutoriada  esa  providencia,  correr  traslado  al  recurrente  por  el término de treinta (30)  días  para  que,    por  medio  de  abogado  titulado  presentara  la  correspondiente  demanda  y  que  una  vez  vencido  dicho término y de haberse  alegado  ésta  correr  traslado  por  el término de quince (15) días a los no  recurrentes.   

4.3.  El término de treinta (30) días para  presentar  la  demanda de casación corrió desde el seis (6) de julio y venció  el  18  de  agosto  siguiente.  En  esta última fecha el defensor del procesado  presentó  memorial  en  el cual expresó que estudiado el expediente ninguna de  las  causales  que habilitan la impugnación extraordinaria se daban, motivo por  el  cual afirmó que “no existe la posibilidad de ir en casación,”  en  el presente asunto.   

4.4.  A  pesar  de  que  el  recurrente no  presentó  la  demanda,  la  Secretaría  del Tribunal corrió traslado a los no  recurrentes  y  sin  pasar  el  proceso  al despacho del Magistrado sustanciador  avisando  que  el  recurso de casación no fue sustentado, optó por remitirlo a  esta  corporación  “para  decidir  sobre  la  el  (sic)  recurso de casación  presentado  y  sustentado  debidamente  por  el  defensor público del encausado  Ramírez   Arboleda”,  esto  útlimo  en  abierta  oposición  a  la  realidad  procesal.   

5.  Si  bien  al  tenor de lo previsto en el  inciso  último  del  artículo  224  del  Decreto 2700 de 1991 es al respectivo  Tribunal  al  que  le  corresponde establecer en forma previa a la remisión del  proceso  a  esta  corporación  si  la sustentación del recurso de casación se  cumplió  o  no y en éste último caso, declararlo así mediante auto contra el  cual  no cabe recurso alguno como ya quedó expresado, tal situación no implica  que   a   la   Sala   le  esté  vedado  suplir  la  falencia  del  ad   quem   en  ejercicio  de  dicho  control,  no  sólo  porque  le corresponde determinar la satisfacción cabal de  los  requisitos  de  procedibilidad  de la casación interpuesta, sino también,  porque  ningún  sentido  tendría  desde  el  principio  de  economía procesal  ordenar  la  devolución  del  proceso al Tribunal para que allí simplemente se  declare una situación advertida y anunciada por la Corte.   

A  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

DECLARAR  DESIERTO  el  recurso  extraordinario  de casación interpuesto por el procesado JOSÉ DUCARDO  RAMÍREZ ARBOLEDA.   

Contra  esta providencia no procede ningún  recurso.   

Cópiese,  notifíquese,  devuélvase  al  Tribunal de origen y cúmplase.   

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                    HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                     ÉDGAR                     LOMBANA  TRUJILLO                    

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN            JORGE     LUIS    QUINTERO  MILANÉS          

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                        MAURO SOLARTE PORTILLA   

       

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria   

    

1 CORTE  SUPREMA     DE    JUSTICIA,    Auto    marzo   6   de  2002,  rad.  18.862,  M.  P.,  Dr.  Jorge  Córdoba  Poveda.    

2 CORTE  SUPREMA     DE    JUSTICIA,    Auto    febrero  18 de 2000, rad. 16.869, M. P., Dr. Carlos Augusto Gálvez  Argote.   

3 CORTE  SUPREMA     DE    JUSTICIA,    Auto    enero  28  de  2003, rad. 20.388, M. P., Dr. Carlos Augusto Gálvez  Argote.     

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