22767(23-02-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 22767  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Aprobado Acta No. 012  

          Bogotá   D.C.,   febrero   veintitrés   (23)   de  dos  mil  cinco  (2005).   

VISTOS  

Decide  la  Sala  sobre  la  solicitud  de  práctica  de  pruebas que dentro del término previsto en el inciso primero del  artículo  518  de la Ley 600 de 2000 presentó el señor defensor del requerido  en       extradición       RAÚL      RODRÍGUEZ  ARISTIZÁBAL.   

ANTECEDENTES   

El  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América,  mediante Nota Verbal No. 1395 de fecha junio 15 de 2004, solicitó la  detención  provisional  con  fines  de  extradición  del  ciudadano colombiano  RAÚL      RODRÍGUEZ     ARISTIZÁBAL,  quien  fue  acusado  por las autoridades judiciales de ese país,  mediante    resolución   No.   04  Cr.  508  del  27  de  mayo  del  mismo  año.          

Con  fundamento  en  la  anterior  petición  diplomática,  el  Fiscal  General  de  la Nación, mediante proveído del 16 de  junio  de 2004, decretó la captura con fines de extradición del solicitado, la  cual se produjo el mismo día en la ciudad de Cali.   

De  conformidad  con la Nota Verbal No. 1856  del  12  de  agosto  siguiente,  la  Embajada  de los Estados Unidos de América  formalizó  solicitud  de  extradición  del  capturado,  lo  que  dio  lugar  a  que   el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,   a   través   del   oficio  No.  OAJ.E.  1071  del  13 de agosto,  conceptuara  que “En atención a lo establecido en el  artículo  514  del  Código de Procedimiento Penal, me permito manifestarle que  por  no  existir  convenio aplicable al caso, es procedente obrar de conformidad  con    las    normas    pertinentes   del   Código   de   Procedimiento   Penal  colombiano”.   

Una  vez recibida por esta Sala la solicitud  de  extradición  con  la documentación anexa, por intermedio del Ministerio de  Justicia  y  del Derecho, proveyó de defensa al requerido y corrió el traslado  previsto  en  el  inciso primero del artículo 518 del estatuto procesal, dentro  del  cual  el  defensor designado presentó memorial solicitando la práctica de  las siguientes pruebas:   

“1.    Se   provea  lo  conducente,  para  establecer  la  verdadera identidad del solicitado en extradición, para evitar equívocos.   

2.  Se  oficie  a la Fiscalía General de la  Nación  con  el  fin  de  que  se  establezca  si  existe o no en la actualidad  procesamiento  alguno en el país, por los mismos hechos, en caso afirmativo que  autoridad  conoce,  fecha de iniciación y demás aspectos que puedan interesar,  con    fines    de    la   defensa.    Sent.   C-740-2000”   (subrayas      tomadas      del     texto     original).     

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE    

Previo a adoptar la decisión que en derecho  corresponde,  oportuno  se  ofrece  precisar que, como de tiempo atrás lo tiene  establecido  la  Corte,  el concepto que debe rendir esta Sala, antecedente a la  decisión  gubernamental  sobre  la viabilidad de conceder o no la extradición,  está  restringido  a  los específicos contenidos previstos en el artículo 520  de  la  Ley  600  de  2000,  esto  es,  en  torno  a  la  validez  formal  de la  documentación  presentada,  a  la  demostración  plena  de  la  identidad  del  solicitado,  al  principio  de  doble  incriminación  y a la equivalencia de la  providencia  proferida  en el extranjero, para los eventos en que el trámite no  se  rija  por  los  Tratados  Públicos  aprobados  por  Colombia  sino en forma  supletoria  por  las  normas  del estatuto procesal penal, como así lo señaló  para  el  presente  trámite el Ministerio de Relaciones Exteriores en el oficio  OAJ.E. 1071 de fecha agosto 13 de la anualidad anterior.   

Lo  anterior  permite  colegir que sólo las  pruebas  que  estén  encaminadas  hacia  esos  específicos  fines  materia del  concepto,  resultan  pertinentes  y  conducentes.  Por  el contrario, las que no  consulten  con esa competencia reglada que asiste a la Corte, no ostentarán esa  entidad,   pero  en  todo  caso  resulta  indispensable  que  se  individualicen  plenamente  y  que  se  indique  por quien las solicita la referida pertinencia,  utilidad   y   conducencia   que   se  deriva  de  su  realización.     

Con  base  en  lo anterior, se efectuará el  análisis  pertinente  en  relación  con las pruebas peticionadas por el señor  defensor   del   requerido   en   extradición   RAÚL  RODRÍGUEZ       ARISTIZÁBAL,      de      forma  independiente:   

1.  Respecto  de la primera prueba requerida  por  el  señor  defensor  en  el sentido de que “se provea lo conducente para  establecer  la  verdadera  identidad  del  solicitado”, no cabe duda de que se  trata  de un asunto vinculado con los fines del concepto que debe rendir la Sala  de conformidad con la normatividad que regula su competencia.   

    

Sin embargo, también es igualmente claro, de  una  parte,  que el peticionario no solicita específicamente la práctica de un  determinado  medio probatorio y de otra, que no precisa en qué consiste la duda  entre     la     identidad     de     la    persona  requerida  en extradición y  la que fue capturada con dicha finalidad.   

         Tales  omisiones  denotan  que  el  defensor no sólo se aparta del  propósito  para  el  cual  fue  dispuesto  por  el legislador el traslado a los  intervinientes  en  este  trámite, sino que pretende que la Sala asuma el deber  que  a  él le corresponde, esto es, establecer el medio de prueba a través del  cual   se   satisfaga   la  exigencia  de  plena  identidad  del  solicitado  en  extradición  que  encuentra insuficiente.  Además, no procede para ello a  concretar   la   duda   que  respecto  de  tal  temática  se  vislumbra  en  la  documentación aportada por el país requirente.   

Así  las  cosas, la decisión que se impone  adoptar  no  es  otra  que  la  de  negar  por  improcedente  esta solicitud del  defensor,  más  aún  cuando en autos obran elementos  de  juicio  suficientes  para  que  la  Sala  pueda  realizar el juicio sobre la  identificación   plena   del   acusado   al   momento  de  emitir  el  concepto  respectivo.   

2.   En  segundo  lugar,  el  defensor  solicita  se  oficie  a la Fiscalía General de la Nación, con el fin de que se  establezca  si  en  el  país cursa investigación por los mismos hechos por los  cuales  es requerido por la Justicia de los Estados Unidos de América y en caso  positivo  se  informe la autoridad que adelanta la actuación y demás datos que  interesen a la defensa.   

Sobre el particular se aprecia que, a más de  que  el solicitante no señala la utilidad que pueda generar la práctica de esa  prueba,  se  trata de un tópico, como lo ha insistido la Sala, que no incumbe a  las  específicas  materias  sobre  las  cuales  debe  ocuparse con el objeto de  rendir  el  correspondiente  concepto  previo  a la decisión gubernamental, los  cuales  se  encuentran  establecidos, como ya se dijo, en el artículo 520 de la  Ley 600 de 2000.   

En efecto, de acuerdo con el marco legal que  precisa  la  competencia de la Corte no se hace referencia que esté compelida a  establecer   si   el   requerido  por  las  autoridades  foráneas  también  es  investigado  o  no  por  la justicia nacional, o si los hechos por los que se le  investiga  en  nuestro país corresponden a los mismos que fundamentan el pedido  de  extradición,  de  suerte  que  son asuntos que ni inciden en el tramite, ni  determinan  el  sentido  en  que  se  debe  emitir  el concepto y tampoco están  previstos  en  la  ley como circunstancia que impida la viabilidad del mecanismo  de         cooperación         internacional1.   

          Finalmente,  como  no  existen  pruebas por realizar, de conformidad  con  lo  establecido  en el inciso tercero del artículo 518 de la Ley 600   de   2000,   se  dispone  que  por  la Secretaría  de  la  Sala  SE  CORRA  TRASLADO  durante  el  término  de cinco (5) días, al  solicitado  en  extradición,  su  defensor  y  al Procurador Delegado, para que  presenten  sus  alegatos  previos al concepto de la Corte, una vez en firme esta  decisión.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1.             NEGAR   por  improcedentes   las  pruebas  solicitadas  por  el  defensor  del  requerido  en  extradición  RAÚL RODRÍGUEZ ARISTIZÁBAL,    por    las    razones    expuestas    en    la   anterior   motivación.   

2.              CORRER    EL    TRASLADO  señalado  en  el  inciso  tercero  del artículo 518 del estatuto  procesal penal, para los fines allí mismo previstos.   

Notifíquese y cúmplase.  

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                                 HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                     ÉDGAR     LOMBANA  TRUJILLO           

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN           JORGE   LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                              MAURO  SOLARTE  PORTILLA   

Comisión de servicio  

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria   

    

1 Auto  de  fecha  24  de noviembre de 2004, M.P. Sigifredo Espinosa Pérez. Rad. 22846.     

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