22746(29-09-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 22746  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N° 081  

Bogotá D. C., veintinueve (29) de septiembre  de dos mil cuatro (2004).   

V    I   S   T   O  S   

Resuelve  la  Corte la colisión negativa de  competencias  surgida  entre el Juzgado 1° Penal del Circuito de Medellín y el  Juzgado  1°  Penal  del  Circuito  Especializado  de  esa misma ciudad, para el  conocimiento  de  la  causa  adelantada  contra  DIEGO  ALEJANDRO  RENDÓN  MARÍN y LUZ MIRIAM GÓMEZ ACEVEDO,  acusados por el delito de rebelión.   

A N T E C E D E N T E S  

1.-  Contra los  señores  DIEGO  ALEJANDRO RENDÓN MARÍN y LUZ MIRIAM  GÓMEZ  ACEVEDO,  se adelanta proceso penal dentro del  cual   la   Fiscalía   51   Delegada  ante  los  Jueces  Penales  del  Circuito  Especializados  de  Medellín, mediante resolución del 6 de febrero de 2003 los  acusó como presuntos responsables del delito de rebelión.   

Dicho  proceso  penal tuvo su génesis en la  entrega  voluntaria  que  hicieron los citados procesados, quienes procedieron a  revelar  una serie de hechos, acontecimientos y datos que finalmente llevaron al  procesamiento  de  Ricardo Triana, Luis Mecías, Josefina Ochoa Villamizar, Luis  Fernando  Restrepo,  Jorge  Alberto  Araque,  César  Giovanny Castañeda, entre  otros,  a  quienes  en la misma determinación y dentro del mismo proceso se les  acusó  como  presuntos responsables de la comisión de los delitos de concierto  para secuestrar y terrorismo.   

2.-   En  decisión  adoptada  en  la  audiencia  pública  de  juzgamiento,  llevada  a cabo el 9 de julio de 2004, el  Juzgado  1°  Penal  del Circuito Especializado de Medellín, resolvió decretar  el  rompimiento  de  la  unidad  procesal  en  lo  que respecta a los procesados  DIEGO  ALEJANDRO  RENDÓN  MARÍN  y LUZ MIRIAM GÓMEZ  ACEVEDO,    ante    su    eventual   “desaparecimiento”   y   la   traba  que  consecuencialmente  surgía  por ese suceso para proseguir con el proceso contra  los demás acusados.   

Para adoptar esta determinación, el Juzgado  acudió  a  tesis  de  la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, vertida en  audiencia  pública  llevada  a  cabo  el  21  de  junio  de 2000 en proceso con  radicación  16.995  (M.P.  Dr.  Carlos  Eduardo  Mejía  Escobar)  en el que se  procedió  a  romper  dicha  unidad  procesal  ante  imposibilidad  de lograr la  concurrencia  de  uno  de los defensores de los varios procesados, con el objeto  de  efectivizar  principios  constitucionales  como  la  justicia  material y la  pronta  y  cumplida  administración de justicia, facultad que entendió inmersa  la  Sala  Penal  dentro  de las facultades y posibilidades entregadas por la ley  para la dirección de la audiencia pública.   

3.-   El Juzgado 1° Penal del Circuito  de  Medellín,  en  auto del 3 de agosto de 2004, no obstante que no conoció el  sustento  de  la  argumentación  pues  no  se le envió la transcripción de la  audiencia  pública,  decidió,  en  todo  caso,  no aceptar la competencia para  conocer  del  proceso,  alegando  que  indistintamente  de  las  razones  que se  tuvieron  para  enviar  el trámite, no encuentra que se haya configurado causal  alguna   de  las  que  trata  el  artículo  92  del  Código  de  Procedimiento  Penal.   

De  ahí  que devuelva el proceso y advierta  que propone colisión negativa de competencias.   

4.-   El Juzgado 1° Penal del Circuito  Especializado  de Medellín, en auto del mismo 3 de agosto aceptó el conflicto,  para  lo  cual insiste en los argumentos inicialmente planteados, transcribiendo  en  esta  apartes  de  la  diligencia  de  audiencia pública.      

Por   ello,   remite  el  proceso  a  esta  Corporación para que lo dirima.   

LA CORTE CONSIDERA  

1.-    No  obstante  que la colisión negativa de competencias se suscitó entre el Juzgado  1°  Penal  del  Circuito  de  Medellín  y  el  Juzgado  1° Penal del Circuito  Especializado  de  esa  misma  ciudad,  ambos  pertenecientes  al mismo Distrito  Judicial,  resulta claro que corresponde a esta Colegiatura resolverlo, teniendo  en  cuenta  lo  dispuesto  en  el  inciso  1°  del artículo 18 transitorio del  Código de Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000).   

2.- En el caso que  ocupa  la  atención  de  la  Sala,  no  obstante  que  el Juzgado 1° Penal del  Circuito  de  Medellín no conoció en estricto sentido los argumentos en que se  soportaba  su  homólogo especializado, por economía procesal y celeridad en la  actuación,  procede  esta  Sala  a resolver la discrepancia de los funcionarios  colisionantes,   en   tanto   que,   de   entrada,   aquél   ha  advertido  que  “en  todo  caso”  no  lo  asumirá.   

3.-   Ante  tal situación debe decirse  desde  ahora  que  la  Sala  asignará  el conocimiento al Juzgado 1° Penal del  Circuito de Medellín, por las siguientes razones:   

Como  primera  medida debe advertirse que si  bien  es  cierto  es  evidente la conexidad que existe entre el procesamiento de  los  señores  DIEGO  ALEJANDRO  RENDÓN  MARÍN y LUZ  MIRIAM   GÓMEZ  ACEVEDO  y  los  también  procesados  Ricardo   Triana,   Luis  Mecías,  Josefina  Ochoa  Villamizar,  Luis  Fernando  Restrepo,  Jorge  Alberto  Araque, César Giovanny Castañeda, entre otros, dada  su  vinculación  probatoria, jurídica y fáctica, también es claro que fueron  acusados  de  diferentes conductas punibles, pues los primeros se les imputó el  delito  de  rebelión,  mientras  que  a  los  segundos  lo fue por terrorismo y  concierto  para  delinquir,  debe  también  percatarse  que son comportamientos  plenamente    deslindables,   lo   que   no   lleva   a   afirmar   que   tengan  imprescindiblemente que hacer parte de una misma investigación.   

Es por ello que la regla general debe seguir  prevaleciendo,  como  que  la  responsabilidad penal es personal y que dadas las  hipótesis  consagradas en la ley se puede seguir por una misma cuerda, además,  que  su  rompimiento  no  constituye  causal  de  nulidad,  eso sí cuando no se  produzca   un  compromiso  serio  a  la  estructura  del  proceso  penal  o  una  trasgresión  a  las garantías de los sujetos procesales, tal como lo expone el  artículo  89  de  la Ley 600 de 2000 que advierte: “La  ruptura  de  la  unidad procesal no genera nulidad si no afecta  garantías  constitucionales”.   

El  hecho  que  el  Juzgado  1°  Penal  del  Circuito  Especializado  de Medellín haya procedido al rompimiento de la unidad  procesal  ante  la  ocurrencia  de  hechos  que posiblemente alteraran el normal  desenvolvimiento  de  la audiencia pública que también cobijaba y se destinaba  a   otros   varios  procesados  por  delitos  de  terrorismo  y  concierto  para  secuestrar,  no  es  censurable o cuestionable a efectos de concluir que se haya  dado  origen a un vicio que invalide lo actuado o a una seria afectación de los  derechos   fundamentales   y   garantías   de   procesamiento   debidas  a  los  procesados.   

Además,  es  claro  que  para  DIEGO    ALEJANDRO    RENDÓN    MARÍN    y   LUZ   MIRIAM   GÓMEZ  ACEVEDO  bien  se  ha  podido  desarrollar  aparte  su  procesamiento,  mucho  más cuando la imputación lo fue solamente por el delito  de  rebelión,  delito  que  no  es  de  competencia  de  los jueces penales del  circuito especializados.   

Entonces,  se  asignará  el conocimiento de  este  asunto  al  Juzgado  1° Penal del Circuito de Medellín para que asuma su  conocimiento.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

1.           DECLARAR  que  la competencia para conocer  del  presente proceso adelantado contra DIEGO ALEJANDRO  RENDÓN  MARÍN y LUZ MIRIAM GÓMEZ ACEVEDO corresponde  al  Juzgado  1°  Penal  del Circuito de Medellín. Por lo tanto, remítasele el  expediente.   

2. Por Secretaría de la Sala, infórmese lo  decidido    al    Juzgado    1°    Penal    del   Circuito   Especializado   de  Medellín.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

HERMAN    GALÁN  CASTELLANOS                        

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ                  ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

EDGAR    LOMBANA  TRUJILLO                       ÁLVARO ORLANDO  PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN                  JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                   MAURO      SOLARTE  PORTILLA   

Permiso  

TERESA    RUÍZ  NÚÑEZ   

    Secretaria   

    

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