22608(16-02-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 22608  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE   LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado  acta N°   008   

Bogotá, D. C., dieciséis (16) de febrero de  dos mil cinco (2005).   

V I S T O S  

Corresponde  a  la Corte conceptuar sobre la  solicitud  de  extradición  del ciudadano colombiano FRANCISCO DÍAZ JARAMILLO,  elevada por el Gobierno de España.   

L  A     S O L I C I T U  D   

1.  Mediante oficio N° 0300 del 28 de julio  de  2004,  el  Ministerio  de Justicia y del Derecho comunicó a esta Sala de la  Corte  que  el  Gobierno  de  España, por conducto de su Embajada en Colombia y  mediante  Nota Verbal N° 063/2004 del 12 de febrero de esa anualidad, solicitó  en extradición al ciudadano colombiano Francisco Díaz Jaramillo.   

De  igual  manera,  el  Fiscal General de la  Nación  mediante  resolución  del  17 de mayo de 2004, decretó la captura con  fines de extradición, que hasta la fecha no se ha hecho efectiva.   

2. La normatividad  que rige al presente  trámite  es  la  contemplada en la Convención de Extradición de Reos, vigente  entre  Colombia  y España, suscrita el 23 de julio de 1892; y la Convención de  las  Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias  Sicotrópicas  firmada  en  Viena  el  20  de  diciembre de 1988, según así lo  conceptuó  la  Oficina  Jurídica  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  mediante escrito fechado el 18 de febrero de 2004.   

3. Los acontecimientos fácticos objeto de la  investigación  e  imputación  de los cargos formulados en su contra, motivo de  la  solicitud  de extradición, fueron sintetizados, el 18 de junio de 2003, por  el  Juzgado  Central de Instrucción , Audiencia Nacional N° 2 de Madrid, de la  siguiente manera:   

“Primero.           –  De  lo  actuado  se  desprende  que  JESÚS    EDUARDO    RUSINQUE    DÍAZ,  nacido  en  Colombia,  el  24-3-1959,  hijo  de  Ciro y Nely, con  tarjeta  de  residencia  X-2427378-G,  FRANCISCO DÍAZ  JARAMILLO,   nacido   en  Medellín  (Colombia),  el  10-12-1953,  con  pasaporte  colombiano  CC-8348673  (en  ignorando paradero), LUIS  ERNESTO   BOTÍA   LÓPEZ,  nacido  en  Venezuela  el  2-4-1973,  hijo  de  Luis  Ernesto  y  Estela, pasaporte B-0751348, MYRIAN  VELA ARÉVALO, nacida en Colombia,  el  14-1-1955,  hija  de  Marco  Julio  y  María  Carmen, tarjeta de residencia  X-4111419-P,  JORGE MAURICIO CORTEZ CORTEZ  nacida  en  Neiva  (Colombia),  el  21-11-1952,  hijo de Cecilio y  Blanca,   pasaporte   PC480189,   GUILLERMO  LEONARDO  MIRANDA  RAMÍREZ,  nacido  en  Valparaiso (Chile), el  25-5-1954,   hijo   de   Juan   y   Rosa,   pasaporte   CC-211569,  LUIS  CARLOS  BARRERA  SIGUENZA, nacido en  Guayaquil  (Ecuador),  el  31-10-1963, hijo de Manuel y Luz, pasaporte DL-18959,  JOSÉ JESÚS MARÍN VAZQUEZ,  nacido    en    Voca    de    Pozo   –Isla   Margarita-  (Venezuela),  el  23-5-1960,  hijo  de  Jovito  y  Nicomeda  pasaporte  A-083332,  LUIS GUILLERMO GÓMEZ  GIL,  nacido en Barranquilla (Colombia), el 27-1-1958,  hijo  de  José  de  los  Santos  y  Eleuteria,  pasaporte 8682401, JOSÉ   FELIPE  SOLIS  RAMOS,  nacido  en  Puerto  Barrios  Izabal  (Guatemala),  el  14-11-1957,  hijo de Domingo y María  Delia,     pasaporte     304439,     RAÚL    HERON  CACHINSKI,  nacido en Cazador Santa Catalina (Brasil),  el   27-5-1960,  hijo  de  Raúl  y  Teresa,  pasaporte  CE912036,  ROBERTO  ANTE  ANTE,  nacido en Esmeralda  (Ecuador),  el  7-2-1961,  hijo  de  Franklin  y  Guadalupe, pasaporte CT099370,  MANUEL  ANTONIO MOJICA RUIZ,  nacido    en   Sabana   Perdida    (República  Dominicana),  el  10-10-1965,  hijo de Luis y Faustina,  pasaporte    2408259,   NIVARDO   JOSÉ   MANZANILLA  ORTEGA,  nacido  en  Porto  Cabello  (Venezuela),  el  2-11-1966,   hijo   de   Nivardo   y   Morela,   pasaporte  28561,  JOSÉ    ALBERTO   PÉREZ,   nacido   en  Ojeda-Langunilla   (Venezuela),   el  10-12-1965,  hijo  de  Armando  y  Edilma,  pasaporte      C1095136,     SIEGFRIED     HERNANN  HENNING,  nacido  en  Hasun  (Alemania), el 29-3-1942,  hijo  de  Ernest  y Paula, pasaporte 1035013351, JAIRO  CARDONA  CALVERA, nacido en Alvarado-Tolima (Colombia),  el  26-4-1955,  hijo  de  Juan  y Lucrecia, pasaporte CC-5831545, y CARLOS  RIBEPUJOL, nacido en Barcelona, el  7-4-1959,  hijo  de  Domingo  y Rosario, con D.N.I. núm. 37.733.620 G. formaban  parte  de  una  organización  dedicada  a  la  importación  y distribución de  sustancia  estupefacientes,  con varias ramificaciones y de la que aparecen como  máximos  responsables y coordinadores de la misma y de las diferentes funciones  y  actividades  de los miembros, JESÚS EDUARDO RUSINQUE DÍAZ y FRANCISCO DÍAZ  JARAMILLO, constando en autos las siguientes operaciones:   

“A) .- El 2-12-2002 atracó en el muelle de  la    Osa    de    Gijon,   el   buque   de   bandera   panameña   ‘ROMIOS’,   al  mando  de  Siegfried  Hermann  Henning,  como  capitán,  y en el que viajaban  como tripulantes Guillermo  Leonardo  Miranda  Ramírez,  Luis  Carlos Barrera Siguenza, José Jesús Marín  Vázquez,  Luis  Guillermo  Gómez  Gil,  José  Felipe Solis Ramos, Raúl Heron  Cachinski,  Roberto  Ante  Ante,  Manuel  Antonio  Mojica  Ruiz,  Nivardo  José  Manzanilla  Ortega  y  José  Alberto Pérez. Tras expenderse el correspondiente  mandamiento  de  entrada  y registro en el buque se intervinieron unos 1.300 Kg.  De  cocaína, siendo todos los tripulantes del buque conocedores de la sustancia  estupefaciente  que  se  transportaba  oculta  con otras mercancías de comercio  lícito  y  cuyo  destino  aparente  era  Hamburgo  (Alemania).  Así  mismo  se  intervino  en  el  camarote del Capitán Siegfried Hermann Henning una pistola 9  mm parabellun marca IMI.   

“Luis  Ernesto  Botía López, tenía como  misión  supervisar  la  llegada  del  buque  y  descarga  de la mercancía, que  debería  quedar  a  disposición  de  Jesús  Eduardo  Rusinque  Díaz, para su  posterior  distribución  por  éste,  Luis  Ernesto  Botía López, Myriam Vela  Arévalo y Jorge Mauricio Cortez Cortez.   

“B) el 12-9-2002, en la localidad de Fuente  Saz   (Madrid),   fueron  incautados  unos  318  Kg.  de  cocaína  cuando  eran  transportados  en  el vehículo Opel Combo M-5650-WD por Jairo Cardona Calvera y  en  tales  desplazamientos  del  vehículo  con  la sustancia estupefaciente era  acompañado,  realizando  labores de cobertura y vigilancia, por Néstor Vanegas  Méndez, a bordo de otro vehículo, concretamente el BMW M-2091-JN.   

“C)  El  10-10-2002  llegó a la Aduana de  Algeciras   a   bordo   del   buque   ‘Karukera’  el  contenedor  MAEU-6069594  con conocimiento de embarque CXC-039360, procedente de  Maracaibo  (Venezuela) y destino el Puerto de Ageciras; habiendo sido cargado el  contenedor  por  la  empresa  Fiver  Internacional  y  siendo el destinatario la  empresa  Española  Planchas  y  Acabados  pedemontes  S.L. con domicilio en Av.  Cataluña  38  de  la  localidad  de Corberá de Llobregat (Barcelona). En dicho  contenedor  fueron  intervenidos  unos  100kg.  de  pasta de cocaína oculta con  mercancía  de  comercio  ilícito,  y  tras la correspondiente autorización se  llevó  a  cabo  una  entrega  vigilada del contenedor en cuestión, llegando en  definitiva  hasta  el polígono La Bastida, nave núm. 7 sito en la carretera de  Sabadell  a Molin de Rey, en la localidad de Rubi (Barcelona), donde esperaba la  llegada  su destinatario Carlos Ribe Pujol, quien se hizo cargo de la misma para  depositarla en la nave, momento en el que fue detenido.   

“El transporte hasta éste lugar se llevó  a  cabo  en  el camión SE-9715-DD con remolque H-01737-R, conducido por Gonzalo  Pro  Ríos,  sin  que  conste  éste  fuera  conocedor  de  la  existencia de la  sustancia  estupefaciente”.   

4. La documentación remitida por el Gobierno  de  España  y  que  sustenta  la  solicitud  de extradición de Francisco Díaz  Jaramillo, es la siguiente:   

4.1.  Nota  Verbal  N°  063/2004  del 12 de  febrero  de  2004,  mediante  la  cual se solicito la detención provisional con  fines de extradición de Francisco Díaz Jaramillo.   

4.2  Copias de las decisiones proferidas por  el  Juez  Central de Instrucción N° 2 de la Audiencia Nacional de Madrid, esto  es,  el  auto  del  18  de  junio  de 2003, en la que ordenó el procesamiento y  decretó  la prisión provisional incondicional de Francisco Díaz Jaramillo, en  la  misma  fecha  se  emitió  la  orden  internacional  de  detención  con  el  propósito  de  obtener  la medida cautelar, providencia del 22 de septiembre de  2003  en  la  que  se  le  declaró  rebelde;  pronunciamiento del 23 de octubre  siguiente,  en  el  que  se  le  propuso  al Gobierno que pidiera al Gobierno de  Colombia  la  extradición  y  la  comunicación  de la INTERPOL, informando que  Díaz Jaramillo se encuentra en territorio Colombiano.   

4.3 Fotocopia del pasaporte que corresponde a  la cédula de ciudadanía N° 8.348.673.   

Cabe aclarar que respecto de la autenticidad  de los anteriores instrumentos aparece la firma y sello del Secre   

tario  del  citado  Juzgado, legalizada a su  turno  por el Presidente de la Audiencia Nacional, de acuerdo a las formalidades  previstas  en  la Convención Sobre la Abolición del Requisito de Legalización  Para  Documentos  Públicos  Extranjero  de La Haya, al cual adhirió Colombia y  que  entró  en  vigencia el 30 de enero de 2001, que en su artículo 2° prevé  que    “Cada   Estado   Contratante   eximirá   de  legalización  los  documentos a los que se aplica la presente Convención y que  han   de   ser   presentados   en   su  territorio”.   

PERIODO  PROBATORIO   

Las partes no solicitaron pruebas ni la Corte  consideró necesario decretar  de oficio.   

ALEGATO  DEL  PROCURADOR  CUARTO   

DELEGADO PARA LA CASACIÓN PENAL  

Inicialmente dice que en este evento es claro  que   los   hechos  que  se  le  atribuyen  a  Díaz  Jaramillo  ocurrieron  con  posterioridad  al  Acto  Legislativo  N°  01  de  1997. Del mismo modo, resulta  nítido  que  al  citado  ciudadano  se  le  acusó  de la incautación de 1.300  kilogramos de cocaína ocurrida en el puerto de Musel (Gijón).   

Posteriormente  informa  que  el  presente  trámite  se  surtió  con  base  en lo conceptuado por la Oficina Jurídica del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores.  En este punto destaca que si bien en el  tratado  vigente  con  España  no  aparece en la lista de conductas punibles el  tráfico  de  drogas,  de  todos  modos  de  acuerdo  con  lo  estatuido  en  la  Convención  de  Naciones  Unidas  sobre  Tráfico Ilícito de Estupefacientes y  Sustancias  Sicotrópicas,  el  mismo  se  debe  entender  como  incluido  en el  primero, para lo cual procede a citar las normas pertinentes.   

En  lo  que  atañe  a  la  documentación  allegada,  manifiesta  que  el  Gobierno  de  España  adjuntó  “los   documentos  en  los  que  se  especifican  las  conductas  que  motivaron  la  solicitud  de  extradición,  su  lugar, fecha de comisión y los  datos  necesarios  para  establecer  la plena identidad del solicitado, a la par  que  obra  copia del texto de las normas que describen las conductas delictuales  por   las  cuales  se  dictó  el  referido  auto  de  procesamiento”.   

De igual manera, asevera que con apego en la  documentación  allegada  a  través  de la vía diplomática, se concluye en la  identidad  del  requerido  en  extradición,  para  lo  cual  procede a resaltar  algunos datos.   

Por  esa  razón, estima que “se  encuentran  satisfechos  a  cabalidad los pasos previstos en los  Tratados  Internacionales para la procedencia de la solicitud de extradición de  Francisco  Díaz  Jaramillo,  toda  vez  que  el  Gobierno  Español  allegó  el  auto  de  procesamiento que  profiriera  en  su  contra una autoridad judicial de allí, por un delito que se  encuentra      previsto      en      los      aludidos     Convenios”.   

No  obstante,  estima  prudente  que la Sala  exhorte  al  Gobierno  Nacional  para que advierta, de manera expresa, al Estado  requirente,  “que la entrega del requerido lo limita  ya   que   lo   podrá  juzgar  solamente  por  las  conductas  que  generan  su  extradición,   y   en   ningún   caso,   de   acuerdo   con  los  Instrumentos  Internacionales  que  protegen  los  derechos  humanos  y  lo  dispuesto  en los  artículos  11,  12 y 34 de nuestra Constitución Política, podrá ser sometido  a   desaparición  forzada,  torturas,  tratos  o  penas  crueles,  inhumanos  o  degradantes,    ni    las    penas    de    destierro,   prisión   perpetua   y  confiscación”.   

ALEGATO    DE   LA  DEFENSA   

Estima  que  la  Corte  debe emitir concepto  desfavorable  al  pedido  de  extradición, pues, “al  parecer”,  las  conductas  punibles  atribuidas a su  defendido  fueron cometidas en Colombia, motivo por el cual las mismas deben ser  investigadas   en   Colombia  toda  vez  que  “deben  prevalecer  los  principios de Soberanía Nacional y territorialidad”.   

CONCEPTO   DE   LA  CORTE   

De conformidad con lo reglado en el artículo  35  de  la Constitución Política, modificado por el Acto Legislativo N° 01 de  1997,  los  artículos  18 del Código Penal y 520 del Código del Procedimiento  Penal,  la  extradición se podrá solicitar, conceder u ofrecer de acuerdos con  los   tratados   públicos   y,   en   su   defecto,  con  lo  señalado  en  la  Ley.   

En  el supuesto que ocupa la atención de la  Sala,  el  Ministerio  de Relaciones Exteriores, de acuerdo con lo que prevé el  artículo   514   de   la  Ley  600  de  2000,  conceptuó  que  “el  Convenio  aplicable  al  presente  caso  es  la  Convención  de  Extradición  de  Reos  vigente entre los dos Gobiernos, suscrita el 23 de julio  de  1892  y  aprobada  por  la  Ley  35  de 1892. Debe tenerse en cuenta que, la  Convención   de   las   Naciones   Unidas   contra   el  Tráfico  Ilícito  de  Estupefacientes  y  Sustancias Sicotrópicas firmada en Viena el 20 de diciembre  de  1988, en su artículo 6° y en especial el numeral 2° dispone: ‘Cada  uno  de los delitos a los que se  aplica  el presente artículo se considerará incluido entre los delitos que den  lugar  a  extradición en todo tratado de extradición vigente entre las Partes.  Las  Partes se comprometen a incluir tales delitos como casos de extradición en  todo tratado de extradición que concierten entre sí.   

“Igualmente, me permito informar que frente  a  la  Convención  de  Viena de 1988 se realizaron las reservas y declaraciones  que  se  adjuntan  y  que mediante nota diplomática O.J.A.T.DM 064829 del 22 de  diciembre  de  1997,  se  retiró  la reserva que Colombia formuló respecto del  artículo    3    párrafo    6°   y   9°   y   el   artículo   6°   de   la  Convención…”.   

Teniendo en cuenta lo anteriormente expuesto,  el  concepto  que  corresponde emitir a la Corte se regulará por las normas del  citado  instrumento  internacional  y  no con fundamento en el artículo 520 del  Código de Procedimiento Penal.   

Así, el artículo VIII de la Convención de  Extradición  de Reos suscrita entre España y Colombia establece los requisitos  que debe cumplir la solicitud de extradición cuando señala:   

“La demanda para  la  extradición  será  presentada  por  la  vía diplomática y apoyada en los  documentos siguientes:   

“1° Si se trata de un criminal condenado y  evadido, se presentará copia autorizada de la sentencia.   

“2°  Cuando  se  refiera  a  un individuo  acusado  perseguido,  se  requerirá  copia  de  autorizada  del  mandamiento de  prisión  o auto de proceder expedido contra él, o de cualquiera otro documento  que  tenga  la  misma  fuerza  que  dicho  auto  y precise igualmente los hechos  denunciados y la disposición que les sea aplicable.   

“3.  Las  señas  personales  del  reo  o  encausado    hasta    donde   sea   posible,   para   facilitar   su   busca   y  arresto”.   

1. En esas condiciones, como lo ha dicho la  Sala,  la petición de extradición debe ser presentada por la vía diplomática  y  a  ésta  debe acompañarse cuando se refiera a persona que ha sido condenada  la  respectiva  sentencia  en  copia  autorizada,  en  tanto  que,  en los casos  relativos  a  personas acusadas, se aportará el auto de mandamiento de prisión  o  su  equivalente, que debe contener una relación de los hechos y precisar las  señales   que   permitan   identificar   al  solicitado  y  así  facilitar  su  captura.   

Aquí   es   claro   que    el   Juez  Central   de  Instrucción  N°  2  de  la  Audiencia  Nacional  de  Madrid  profirió,  el 18 de junio de 2003, en contra de Francisco Díaz Jaramillo, auto  en   el   que   ordenó   su   procesamiento   y   decretó  la  “prisión    provisional   comunicada   e   incondicional”.  De  igual  manera,  mediante  pronunciamiento  del  22  de  septiembre  de  2003,  declaró  “REBELDE A FRANCISCO DÍAZ  JARAMILLO,  suspendiéndose  el  curso  de  la presente causa respecto del mismo  hasta que sea hallado”.   

2.   En  cuanto a la información sobre  los   datos   personales   del   requerido   en   extradición  que  permita  su  identificación  y  búsqueda  se  observa  que  la  solicitud  dirigida  por el  Magistrado  Juez   del  Juzgado  Central  de  Instrucción N° 2, Audiencia  Nacional,  de Madrid se sabe que Francisco Díaz Jaramillo, nació en Medellín,  el  10  de  diciembre  de  1953  y  que es portador del pasaporte colombiano N°  CC8348673.  De  igual manera, esta cabalmente establecido que Díaz Jaramillo se  encuentra en Colombia, toda vez que así lo certificó la INTERPOL.   

Para estos efectos se remitió fotocopia del  pasaporte  de  Díaz  Jaramillo,  que  confirma  los anteriores datos y obra una  fotografía de él.   

Ahora  bien,  es cierto que Francisco Díaz  Jaramillo  no  se  encuentra privado de la libertad por razón de este trámite,  pero  ello  en  manera  alguna impide para que la Sala emita el concepto, habida  cuenta   que,   como  también  lo  ha  dicho  esta  Corporación,  “este  tema  tendría  que ver con la eficacia del instituto, más  no  con  la formalidad del trámite, en cuyo caso resulta indispensable tener la  certeza  de  la  presencia del solicitado en extradición en el país requerido,  no  de  otra  forma  se  vería  con la seriedad y trascendencia que amerita una  petición     de    tal    naturaleza”1   

3. Como quedó en precedencia reseñado, el  trámite  de las solicitudes de extradición entre las Repúblicas de Colombia y  España  se  rige,  según  el  concepto emitido por el Ministerio de Relaciones  Exteriores,  por  la  Convención  de  Recíproca Extradición de Reos, suscrita  entre  los  Gobiernos, en Bogotá el 23 de julio de 1892 y aprobada mediante Ley  35  del  10 de octubre de 1892; por consiguiente lo relativo a las conductas que  dan  lugar  a  la  petición  de extradición debe ceñirse a lo que el Convenio  Estipule.   

Frente a este punto débese destacar que la  referida  Convención  señala en su artículo I: “El  Gobierno  de  Colombia  y  el  Gobierno  de  España se comprometen a entregarse  recíprocamente  los  individuos  condenados  ó  acusados por los Tribunales ó  autoridades  competente  de uno de los dos Estados contratantes, como autores ó  cómplices  de  los delitos ó crímenes enumerados en el artículo 3° y que se  hubieren  refugiado  en  el territorio del otro”. Por  su  parte el artículo III estipula: “La extradición  se  concederá respecto de los individuos condenados ó acusados, como autores o  cómplices    de    alguno    de    los    crímenes   siguientes…”.   

En  consecuencia, que el citado acuerdo, en  lo  atinente  a  las  conductas  punibles,  se  rige por un sistema de lista, al  numerarlas.  Sin  embargo,  en  este  asunto  como  quiera  que  la solicitud de  extradición  tiene  fundamento  en  la  conducta punible de tráfico de drogas,  comportamiento  que  no  se  encuentra  entre  las  inicialmente pactadas por la  Convención  de  Extradición  de Reos, debe entenderse que éste hace parte del  listado  en  virtud  de  los dispuesto por la Convención de las Naciones Unidas  contra  el  Tráfico  Ilícito  de  Estupefacientes  y  Sustancias Sicotrópicas  suscrita  en  Viena  el  20  de  diciembre  de  1988  e  incorporada  en nuestra  legislación  mediante  la  Ley  67  de  1993,  que señala en el inciso 1° del  artículo  6°  sobre  la  extradición  que  ésta  se  aplicará a los delitos  tipificados  por las parte de conformidad con el párrafo 1° del artículo 3°,  inciso  2°,  que  contempla  que  “cada  uno de los  delitos  a  los  que  se  aplica  el presenta artículo se considerará incluido  entre  los  delitos que den lugar a extradición en todo tratado de extradición  vigente entre las partes”.   

Recuérdese  que  la  Convención  de Viena  sobre  el  Tráfico  de Sustancias Estupefacientes entró a regir en Colombia el  10  de  septiembre  de  1994. Así, ha de entenderse que el listado de conductas  punibles  que  pude dar lugar a la extradición previsto por la Convención para  la  recíproca  extradición  de  reos  suscrita  entre suscrita entre España y  nuestro  país  fue  adicionado con todos las conductas punibles tipificadas por  la  partes de acuerdo con el artículo 3°, parágrafo 1°, de la Convención de  las  Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias  Sicotrópicas,  al estatuir: “Cada uno de los delitos  a  los  que  se  aplica el presente artículo se considerará incluido entre los  delitos  que  den  lugar  a extradición en todo tratado de extradición vigente  entre  las  partes. Las partes se comprometen a incluir tales delitos como casos  de   extradición   en   todo  tratado  de  extradición  que  concierten  entre  si”,  quedando así comprendida la conducta relativa  al  tráfico  de  sustancias  estupefacientes  y  asociación de malhechores con  dicho  propósito,  en  el  listado  de  delitos a que se refiere la Convención  suscrita entre España y Colombia.   

Por  consiguiente,  la conducta atribuida a  Díaz  Jaramillo se encuentra incluida en la Convención de Extradición de Reos  pactada entre los Gobiernos de España y Colombia.   

4.   En  lo  relativo  al principio de  reciprocidad,  que  se  encuentra  reglado en el artículo II, inciso 1°, de la  citada  Convención,  al  consagrar  que: “Ninguna de  las  partes  contratantes  queda  obligada  a  entregar sus propios ciudadanos o  nacionales”,  como lo ha dicho la Corte,  en un  caso  similar  y,  por  lo  mismo,  con  plena  validez  para  el  asunto que se  analiza:   

“Al respecto ha  de  decir  la  Corte,  en  primer  lugar,  que  el  instrumento internacional no  prohíbe  a  las Partes contratantes la extradición de sus propios ciudadanos o  nacionales,  sino  que prevé simplemente la posibilidad de negrase a concederla  por     esta     causa,      y    cuando    esto    suceda,    ‘ambas  partes,  se  comprometen,  sin  embargo,   a   perseguir  y  juzgar,  conforme  a  sus  respectivas  leyes,  los  crímenes   o  delitos  cometidos por nacionales de la una Parte contra las  leyes  de  la  otra, mediante la oportuna demanda de esta última, y con tal que  dichos  delitos  o  crímenes  se  hallen  comprendidos  en  la enumeración del  Artículo 3°.   

“En   segundo   término,  pacífica  y  reiterada  ha  sido  la  jurisprudencia  en  precisar  que a la Corte Suprema de  Justicia  de  Colombia  no  le compete establecer la vigencia y aplicabilidad al  caso  o  fijar el alcance de la legislación extranjera, como tampoco cuestionar  la  legalidad  del trámite en el país que eleva la solicitud. Su misión, como  se  ha  dicho repetidamente, se circunscribe a la verificación del cumplimiento  de  precisos  requisitos  que han de fundamentar el concepto que de ella demanda  el  Gobierno  nacional  que tiene a su cargo adoptar la decisión administrativa  con  que  se  ponga  fin  al  trámite”.2   

En esas condiciones, es al Gobierno Nacional  y  más  estrictamente  al  señor  Presidente  de  la  República, como Supremo  Director,  de  las relaciones internacionales entrar  analizar y adoptar la  decisión final de este trámite.   

5.  De  otro  lado,  no le asiste razón al  defensor,   cuando  afirma  que  los  hechos  por  los  cuales  se  solicita  en  extradición  a  su  defendido  ocurrieron en Colombia, razón por la cual, es a  las  autoridades  de  Colombia  que  le  corresponden  juzgar  a Francisco Díaz  Jaramillo,  puesto  que  teniendo  en  cuenta las piezas procesales aportadas al  trámite,  a  través  de  la  vía  diplomática,  por el Estado requirente, se  advierte  sin temor a equívocos que los mismos acaecieron en el puerto de Musel  (Gijón),  lugar  donde  se  incautaron  1.300  kilogramos  de  cocaína  que se  hallaban       al       interior       de      embarcación      “Romios”;  en  Fuente Saz (Madrid), donde  se  incautaron  318  kilogramos  de  cocaína; y en la carretera que de Sabadell  conduce  a  Molín  de  Rey  (Barcelona),  que  tras  una  entrega  vigilada  se  incautaron 100 de pasta de cocaína.   

En consecuencia, el delito por el cual   se  solicita  en  extradición  a  Francisco  Díaz  Jaramillo se cometió en el  exterior,  sin  que  tal  situación  impida  que  la  Corte emita el respectivo  concepto.   

6. Finalmente, no está  de  más  poner  de  presente  al Gobierno Nacional que en caso de concederse la  extradición,  debe  condicionar la entrega en el sentido de que Francisco Díaz  Jaramillo  no  será  juzgado  por  hechos  distintos  a  los  que originaron la  reclamación,  ni  sometido  a tratos crueles, inhumanos o degradantes, ni se le  impondrá  la pena capital o perpetua, al tenor del artículo 512 del Código de  Procedimiento Penal.   

Vistas así las cosas, como la totalidad de  los  requisitos formales contemplados en la Convención de Extradición de Reos,  se  cumplen  satisfactoriamente,  la  Sala  CONCEPTÚA  FAVORABLEMENTE  a la solicitud de extradición elevada  por  el  Gobierno  de  España,  respecto  del ciudadano colombiano FRANCISCO  DÍAZ  JARAMILLO, en lo relativo  a   la   conducta   punible   de   tráfico   de   drogas   en  las  condiciones  referidas.   

Comuníquese   esta   determinación   al  requerido,  señor  Francisco  Díaz  Jaramillo,  a  su  defensor, al Agente del  Ministerio   Público  y  al  Fiscal  General  de  la  Nación  para  lo  de  su  cargo.   

Devuélvase el expediente al Ministerio de  Justicia y del Derecho, para lo de ley.   

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                          HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

ALFREDO   GÓMEZ  QUINTERO                                   EDGAR   LOMBANA  TRUJILLO                       

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN           JORGE  LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ  BASTIDAS                                   MAURO   SOLARTE  PORTILLA   

                   TERESA    RUÍZ  NÚÑEZ   

                     Secretaria     

1  Concepto  del  8  de  julio  de 2004. M.P. Dr. Herman  Galán Castellanos. Rad. 19882.   

2  Concepto  del  8  de  julio  de 2004. M.P. Dr. Herman  Galán Castellanos. Rad. 19882.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *