22420(09-06-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 22420  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

      Magistrado  Ponente   

     Dr.  JORGE ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO   

                                         Aprobado Acta No. 49   

          Bogotá D. C., nueve de  junio de dos mil cuatro.   

V    I    S   T   O  S   

De  plano  resuelve la Corte lo pertinente en  relación  con  el  aparente  conflicto  de  competencias  suscitado  entre  los  Juzgados  Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado de Ibagué y su homólogo  Tercero de la ciudad de Cali.   

ANTECEDENTES  

          1.  El 22 de febrero de 2001, la Fiscalía Segunda Delegada ante los  Juzgados  Penales  del Circuito Especializados de Ibagué, profirió resolución  de  acusación contra AURA FELISA SANTACRUZ LOZADA como presunta coautora de los  delitos    de    concierto   para   delinquir   y   extorsión   en   grado   de  tentativa.   

          2.  Ejecutoriada  la decisión, el proceso correspondió por reparto  al  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Ibagué, despacho  judicial  que  en  auto  del 28 de febrero de 2002 se declaró incompetente para  conocer  del  asunto,  aduciendo  en esencia que obraban elementos de juicio que  apuntaban  a  señalar  que  el  concierto para cometer delitos de extorsión se  había  ejecutado  en  la  ciudad  de  Cali,  pues  no sólo en dicha ciudad fue  expedida  la  cédula  de  ciudadanía  de  la  procesada SANTACRUZ LOZADA, sino  además  en  la  misma  fue  abierta la cuenta de ahorros de la Corporación Las  Villas  donde  se  consignaban  los  dineros  fruto  de las extorsiones, y en el  informe  de  inteligencia de la policía se afirma que la procesada reside en el  barrio Las Brisas de la referida ciudad de Cali.   

          Agregó  que  la  circunstancia  de  que  algunas  de  las  llamadas  extorsivas  se  hubieran  efectuado desde la ciudad de Ibagué, ello no indicaba  necesariamente  que  en  esa  ciudad se hubieran concertado, además de que este  aspecto no quedó debidamente acreditado.   

          Sobre  dichas  bases ordenó remitir el proceso a su homólogo de la  ciudad  de  Cali,  a quien le propuso colisión negativa de competencias en caso  de que no admitiera sus razones.    

          3.  En  la  ciudad de Cali, el caso fue repartido al Juzgado Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado  (que  según  aparece  luego  pasó  a  ser  Tercero),  despacho  que  en  auto  del  19  de  diciembre  de  2002  avocó  el  conocimiento  al señalar fecha para la diligencia de audiencia preparatoria, la  cual  se llevó a cabo el 13 de febrero de 2003, señalándose como día para la  diligencia de audiencia pública el 9 de marzo de 2004.   

          No  obstante, ante el cambio de titular del despacho, el nuevo Juez,  en  auto  del  12  de mayo de 2004, decidió abstenerse de seguir conociendo del  caso,  tras  considerar  que  el  mismo  debía  regirse  por  la  regla  de  la  competencia  a prevención, pues las llamadas extorsivas fueron recibidas por la  víctima  en  la  ciudad  de  Tunja, provenientes de un abonado celular desde la  ciudad  de  Ibagué,  mientras  que  la  cuenta  de  ahorros  donde se solicitó  consignar  el producto del delito se encuentra en la ciudad de Cali, de donde la  conducta abarcó las tres ciudades.   

          Calificó  como  carentes  de sentido los argumentos de su homólogo  en  Ibagué,  agregando  que  como  la  calificación  del  sumario  había sido  impartida  por  el Fiscal Especializado de Ibagué, es el Juez de dicha ciudad a  quien a prevención le corresponde el conocimiento del proceso.   

            En  consecuencia  ordenó  remitir  el  expediente  a  esta  Corte  “a fin de que se dirima la colisión de competencia  suscitada”.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

         

De entrada advierte la Sala la equivocación  en  que  incurre  el  Juez  Penal         del Circuito Especializado de Cali al remitir el  proceso  a  esta  Corporación  para  que  dirima  el  conflicto  de competencia  negativa  que  en otra oportunidad le había planteado el Juez Segundo Penal del  Circuito   de   Ibagué,  por  cuanto  éste  desapareció  cuando  el  entonces  funcionario  encargado  del  primer  despacho  avocó  el conocimiento ordenando  llevar  a  cabo  la diligencia de audiencia preparatoria conforme a lo dispuesto  en el artículo 401 del Código de Procedimiento Penal.   

En  efecto, “Hay  colisión  de  competencias  -reza el Art. 93 de la Ley  600   de   2000-  cuando  dos  o  más  funcionarios  judiciales  consideran  que  a  cada  uno  de  ellos  corresponde  adelantar  la  actuación,  o cuando se niegan a conocerla por estimar que no es de competencia  de ninguno de ellos (…)”   

          Y     el     inciso    2º    del    artículo    95    ejusdem    previene:    “El  funcionario  judicial  que  la  proponga  se  dirigirá al otro  exponiendo  los  motivos que tiene para conocer o no del caso concreto. Si éste  no  lo  aceptare,  contestará  dando  la  razón de su renuencia, y en tal caso  dará    cuenta    al   funcionario   judicial   competente,   (…)”   

          De  tales  preceptos se deduce con claridad que para que se entienda  correctamente  trabado  un  conflicto  negativo  de competencias se requiere del  cumplimiento de los siguientes presupuestos:   

a)  Que el funcionario que está adelantando  el  proceso al estimar que no es competente para continuar conociendo de él, lo  remita  a aquel que considere competente, explicando los motivos que fundamentan  su posición.   

b)  Que el funcionario que lo recibe analice  los  motivos  expuestos  por  quien  se  declaró incompetente; si no los acepta  remite  el  proceso  con  el auto explicatorio al superior para que este decida.   

En  este orden de ideas, es lógico entender  que  si el funcionario a quien se remite el proceso admite las razones expuestas  por  quien  inicialmente rechazó la competencia y en  consecuencia dispone  continuar  con el trámite del proceso, tal decisión implica que agotó la fase  procesal  iniciada  para discutir la competencia, de donde si después encuentra  que  no  era  el  competente  para  conocer  del  caso,  debe provocar una nueva  colisión   y  esperar  el  pronunciamiento  del  funcionario  que  inicialmente  rechazó  la competencia, a quien entonces le correspondería, de no aceptar las  razones  expuestas,  trabar  el  conflicto y remitir el proceso al superior para  que      se      decida      de      conformidad1.   

De  acuerdo  con  estos presupuestos resulta  claro  que  el  Juez Especializado de Cali equivocó la vía procesal al remitir  el  asunto  a  esta  Corporación  cuando  en  este  momento  no  se  ha trabado  debidamente  el  conflicto,  razón  por  la  cual  la  Corte  se  abstendrá de  dirimirlo,  disponiendo, por economía procesal, la remisión de las diligencias  al  Juez  Penal  del Circuito Especializado (Reparto) de Ibagué para que decida  si  traba  la  colisión  o  acepta los argumentos expuestos por su homólogo de  Cali.   

En  mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE  

          1.   Abstenerse  de  resolver  el  presente  aparente  conflicto  de  competencias.   

          2.   Remítanse   las   diligencias   al  Juez  Penal  del  Circuito  Especializado  (Reparto)  de  Ibagué,  para  los  fines  señalados en la parte  motiva de esta decisión.   

          3.  Comuníquese  lo  aquí  decidido  al  Juez  Tercero  Penal  del  Circuito Especializado de Cali.   

         Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

Cópiese y cúmplase.  

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                  ALFREDO            GÓMEZ  QUINTERO             

EDGAR           LOMBANA  TRUJILLO           ÁLVARO   ORLANDO   PÉREZ  PINZÓN   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN               JORGE     LUIS  QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS              MAURO SOLARTE PORTILLA   

Teresa Ruiz Nuñez  Secretaria   

           

1  En  igual  sentido  ver auto del 14 de abril de 2004,  colisión No. 22.126, M.P. Yesid Ramírez Bastidas.     

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