22406(02-06-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 22406  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                      Magistrado  Ponente:   

                      Dr.  YESID  RAMÍREZ BASTIDAS   

                    Aprobado Acta  #  46   

Bogotá D.C., junio dos (2) de dos mil cuatro  (2004).   

VISTOS:  

Resuelve  la  Sala de plano lo pertinente en  relación  con  la  manifestación de impedimento expresada por el doctor Flavio  Alberto  Rojas  Corro,  Juez Penal del Circuito Especializado de Santa Marta, no  aceptada    por    el    Juzgado    Penal    del   Circuito   Especializado   de  Barranquilla.   

ANTECEDENTES:  

1.   Mediante  providencia  del  23  de marzo de 2004 el funcionario mencionado, con fundamento  en  el  artículo  99-1  del Código de Procedimiento Penal expresó impedimento  para  conocer  del  presente  proceso,  adelantado  en  contra de AMAURY ALFONSO  LASTRA DAZA, acusado por los cargos de terrorismo y rebelión.   

Aduce  que es “primo en primer grado” de  Doris   Rojas  Martínez,  “compañera  sentimental  en  alguna  ocasión  del  enjuiciado”  de  acuerdo  con  el  acta  de  la  indagatoria  de  éste y cuyo  testimonio  se  encuentra  solicitado  por la defensa en el proceso; y que se ve  precisado  a  efectuar  esta  declaración  “bajo  los  estrictos presupuestos  legales  …,  aunque  con  la mencionada pariente no hubiera mantenido un trato  particular”.   

Así las cosas, conforme al artículo 101 del  Código  de  Procedimiento  Penal  y  por no existir en Santa Marta otro Juzgado  Especializado,  remitió la actuación al del lugar más cercano, esto es, al de  Barranquilla.   

2.  Este  despacho  judicial,  por  auto  del  14  de  mayo  de  2004, no admitió el impedimento en  consideración  a  que la situación fáctica expuesta el Juez de Santa Marta no  se  ajusta  a  la  circunstancia invocada. Advierte que si bien puede ser cierto  que  Doris  Rojas  Martínez  sea  pariente del funcionario, no se vislumbra que  tenga algún interés en la actuación procesal.   

          Decidió,  en consecuencia, remitir el asunto a la Corte “para que  resuelva  el  conflicto  que  se  suscita”  y  se apoyó para el efecto en los  artículos    18    transitorio    y   75-4   del   Código   de   Procedimiento  Penal.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA:  

1. Las disposiciones  legales   en   las  cuales  se  fundamentó  la  remisión  del  asunto  a  esta  Corporación,   le  otorgan competencia a la Corte para resolver colisiones  de  competencia  entre  Juzgados de distinto Distrito Judicial y es claro que la  situación  que  se plantea en el presente caso es de otra naturaleza. Tiene que  ver  con  la  no  aceptación de un impedimento, cuyo procedimiento se encuentra  regulado  en  el  artículo  101  del  Código  de  Procedimiento  Penal, en los  siguientes términos:   

“En  la  misma  providencia  en  que  el  funcionario  judicial manifieste el impedimento pasará la actuación a quien le  sigue  en  turno o a otro del lugar más cercano, si en el sitio no hubiere más  de uno de la categoría del impedido o todos estuvieren impedidos.   

“En caso de presentarse discusión sobre el  funcionario  a  quien  corresponda  continuar  el  trámite  de  la  actuación,  decidirá  de  plano el superior funcional de quien se  declaró    impedido.    Para    tal    efecto,   el  funcionario   que  tenga  el  expediente enviará el cuaderno original a la  autoridad que deba resolver lo pertinente”.   

Es evidente que se presenta discusión cuando  el  funcionario  al  cual  se  remite  el  expediente  no  acepta el impedimento  manifestado  y  en  ese  evento  la  ley  dispone, si se trata de Jueces, que la  controversia  sea  definida “de plano” por “el superior funcional de quien  se  declaró  impedido” y, si se trata de Magistrados de Tribunal, por la Sala  de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia.   

Podría  pensarse,  entonces,  que  en  el  presente  caso  la  competencia para dirimir la polémica que se ha planteado es  del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Santa Marta, es decir, del  superior  funcional  del  Juez que expresó el impedimento, pero ello no es así  al  tratarse  de dos funcionarios de distinto Distrito Judicial, respecto de los  cuales  ese  Tribunal sólo ostenta la condición de superior jerárquico de uno  de ellos.   

Así  las  cosas, la solución del asunto le  corresponde  a la Corte, en consideración a que es superior de los funcionarios  que han trabado la discusión.   

2.  Según  lo  ha  reiterado  la  Sala,  la  figura  jurídica del impedimento tiene como finalidad  garantizar  la  imparcialidad  en  el  ejercicio  de la actividad de administrar  justicia.  Y  es  por  ello  que  se  establece  como  deber insoslayable de los  funcionarios  judiciales  declararse  impedidos  para  conocer de una actuación  cuando  concurra  en ellos alguna de las circunstancias previstas en la ley, las  cuales   son  taxativas  y  no  admiten  la  creación  de  otras  por  vía  de  analogía.   

3.  Es  causal  de  impedimento  de  acuerdo  con  el  numeral  1º  del artículo 99 del Código de  Procedimiento  Penal,  que  es  en  la  cual  fundó  su  declaración  el  Juez  Especializado  de  Santa  Marta,  “que el funcionario  judicial,  su  cónyuge  o  compañero permanente, o algún pariente suyo dentro  del  cuarto  grado de consanguinidad, segundo de afinidad o primero civil, tenga  interés  en  la  actuación  procesal”.     

Ha  dicho  la  Sala  que  quien  recusa  o  manifiesta  el impedimento con fundamento en esta causal, debe determinar quién  es  la  persona  interesada  y en qué se concreta exactamente el interés en el  proceso,  es  decir, el posible beneficio o perjuicio patrimonial, intelectual o  moral,  que  la  solución  del asunto de una cierta manera le representaría al  funcionario  o  a  sus parientes. Además, eso es lógico, se deben expresar las  razones  por  las  cuales  el  interés  que  se  plantea  pondría en riesgo la  ecuanimidad  del  funcionario,  pues  es  la  única  manera de que la autoridad  encargada   de  resolver  la  cuestión  se  forme  una  idea  precisa  con  relación a los componentes objetivos y subjetivos de ese interés.   

4.  En  el  caso  sometido  a  consideración de la Corte le bastó al Juez Especializado de Santa  Marta  afirmar  que una prima suya, con la cual no ha tenido trato, “en alguna  ocasión” fue “compañera sentimental” del acusado.   

No  señaló cuál interés específicamente  tiene  su  pariente  en el proceso y menos cómo el mismo afecta su ponderación  de  juicio  para  continuar  a  cargo  de  él.  Se  colige, sin embargo, que su  imparcialidad  no  se encuentra afectada pues el único elemento al cual vincula  la  expresión  del  impedimento  es  el  parentesco  con  la  ex  “compañera  sentimental”  del  procesado, a quien ni siquiera frecuenta y, por ende, no se  encuentra  de  qué  manera,  incluso  frente  a la eventualidad de que la mujer  tuviese  “algún” interés  en  la  actuación  procesal, éste podría influenciar la integridad y rectitud  del Juez.   

En  las  circunstancias anotadas, no procede  declarar fundada la manifestación del impedimento.   

A  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

1.   DECLARAR  INFUNDADA  la  manifestación  de  impedimento  que  con  fundamento  en  el artículo 99-1 del  Código   de   Procedimiento   Penal   realizó   el  Juez  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Santa  Marta,  doctor Flavio Alberto Rojas Corro. Se dispone,  como  consecuencia,  remitir  la  actuación  a su despacho para que continúe a  cargo de ella.   

2.  COMUNÍQUESE lo  aquí    resuelto    al    Juzgado   Penal   del   Circuito   Especializado   de  Barranquilla.   

Contra  la  presente  decisión  no  procede  ningún recurso.   

CÚMPLASE.   

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                       ALFREDO GÓMEZ QUINTERO       

No hay firma  

ÉDGAR           LOMBANA  TRUJILLO                      ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                           JORGE     LUIS    QUINTERO    MILANÉS          

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                                     MAURO SOLARTE  PORTILLA                                      

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria   

    

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