22056(28-04-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 22056  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

                                   Aprobada Acta N° 35   

Bogotá,  D. C.,  abril veintiocho (28)  del dos mil cuatro (2004).   

VISTOS  

          Sería  del caso que la Sala adoptara decisión en cuanto al recurso  de   casación   interpuesto   por   el   defensor  del  procesado  LUIS  GONZAGA BURBANO FAJARDO, en relación  con  el  fallo  condenatorio  proferido en su contra en segunda instancia por el  Juzgado  55  Penal del Circuito de Bogotá si no se observara que en el trámite  del  recurso  se  ha  incurrido  en  irregularidad  sustancial, que lo afecta de  nulidad por violación al debido proceso.   

ANTECEDENTES RELEVANTES:  

          Mediante  sentencia  de fecha marzo 22 del 2002, el Juzgado 62 Penal  Municipal  de  Bogotá  condenó a LUIS GONZAGA BURBANO  FAJARDO  como  autor penalmente responsable del delito  de  estafa  a  la  pena  principal de 20 meses de prisión y multa equivalente a  $200.000  y a la accesoria de interdicción de derechos y funciones por el mismo  lapso.  En  la  misma oportunidad también lo condenó al pago de los perjuicios  ocasionados     con     el     delito     en    cuantía    de    $6’500.000  y le concedió el subrogado de  la condena de ejecución condicional.   

          Apelada  la  anterior  determinación por el defensor del procesado,  el  2  de diciembre de 2003, el Juzgado 55 Penal del Circuito de la misma ciudad  la confirmó en lo que fue objeto de impugnación.   

          Con  posterioridad  a  la  notificación  del defensor del procesado  quien    en    ese    mismo    acto    impuso   las   palabras   “interpongo  recurso  de  casación”,  la  sentencia  se  notificó  por  edicto,  el  cual  se desfijó el 13 de enero del  2004.   

          Un   informe  secretarial  del  20  de  febrero  siguiente  puso  en  evidencia   la   manifestación   realizada  por  el  defensor  en  el  acto  de  notificación,  luego de lo cual, en esa misma fecha se profirió auto ordenando  remitir  la  actuación  a  la  Corte,  de  conformidad con el artículo 205 del  estatuto procesal penal.   

PARA RESOLVER SE CONSIDERA:  

         

          Con  el  fin  de adoptar la anunciada decisión anulatoria necesario  se  impone recordar, en primer término, que en cuanto se trata de una sentencia  proferida  en  vigencia  de  la  Ley  600  de  2000  y  con  posterioridad  a la  declaratoria  de  inexequibilidad  de  algunos  de  sus  artículos relativos al  trámite  del  recurso  extraordinario  de  casación,  adoptada  por  la  Corte  Constitucional  mediante  sentencia  C-252  del  28  de febrero de 2001, son las  disposiciones  pertinentes  del  Decreto  2700  de  1991 las llamadas a regir el  trámite  del recurso extraordinario, bien que se trate de la casación común o  de  la  discrecional  como es la interpuesta en este particular asunto, en todos  aquellos  aspectos  que  a  causa del citado fallo hubiesen quedado en un vacío  legislativo, y las de la Ley 600 de 2000, en lo demás.   

         Y  en  segundo  lugar, que ya la Sala adoptó el siguiente criterio  sobre el particular que ahora se reitera:    

“…el recurso de casación, excepcional o  no,  ha  de interponerse dentro de los quince (15) días siguientes a la última  notificación de la sentencia de segunda instancia.   

“4.3.   Si   el  recurso  se  interpone  oportunamente,  el  funcionario ad quem, dentro de los tres días siguientes, al  vencimiento  de  los  quince  referidos en el numeral anterior, decide, mediante  auto  de  sustanciación  si  lo  concede  o  no,  haciéndose extensiva una tal  determinación  cuando  el  recurso  se  interponga  de  modo  excepcional, pues  indudablemente  en  ello,  las  leyes  553   y 600 de 2.000 comportaron una  modificación  en  la  medida en que establecieron que “de manera excepcional,  la  Sala  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia,  discrecionalmente  puede  admitir  la  demanda…”  (negrilla  fuera  de  texto),  mientras  que  el  procedimiento  derogado en ese  aspecto   enseñaba   que   la   Corte,   “puede   aceptar   un   recurso   de  casación”.   

“Por  tanto,  se  reitera, corresponde al  funcionario  de  segunda instancia conceder o no el recurso extraordinario, bien  que   se   trate   de   casación   común  o  discrecional,  mediante  auto  de  sustanciación,  pudiendo  negarse a su concesión sólo en cuanto se interponga  de  manera  extemporánea,  pues  las demás condiciones de viabilidad, salvedad  hecha  también de la presentación oportuna de la demanda, atañe analizarlas a  la  Corte  en el momento en que proceda a calificar el libelo de conformidad con  el artículo 213 de la Ley 600 de 2.000.   

“Contra esa providencia de sustanciación,  luego  del  citado  fallo de inexequibilidad, cabía el recurso de reposición y  el  de  hecho, si por alguna circunstancia el ad quem denegaba la concesión del  medio  extraordinario.  A  partir de la vigencia de la Ley 600, sólo procede en  su  contra el de reposición, según se infiere del inciso final de su artículo  210  y  de  la  exclusión  que,  en  relación  con  el de queja, se hizo en el  artículo 195.   

“4.4.  Si  el  recurso  extraordinario se  concede,  en  el  mismo  auto  el  ad quem debía y debe disponer traslado de 30  días  para cada uno de los recurrentes para que presenten la demanda, luego del  cual,  si  ésta  se  presenta  en  oportunidad ha de surtirse el traslado a los  demás  sujetos  procesales, por el término de 15 días, según lo señalaba el  artículo 7º de la Ley 553 y establece el 211 de la Ley 600.   

“Si  la  demanda  se  presenta  fuera del  período  señalado,  el ad quem debe así declararlo en proveído contra el que  sólo  procede el recurso de reposición, según lo preceptuaba la Ley 553 en el  inciso final de su artículo 6º y prescribe el 210 de la Ley 600.   

“4.5  Concluido  dicho  trámite  ante el  funcionario  de  segunda  instancia,  el  asunto  pasa  a  la  Corte,  donde, de  conformidad  con  el  artículo  9º  de  la  Ley  553 se calificaba la demanda,  efectuándose  actualmente  similar  procedimiento en términos del precepto 213  de          la          Ley          600”1.   

          Así  las  cosas,  verificado que en este asunto a la interposición  del  recurso de casación discrecional siguió la orden de remitir la actuación  a  la  Corte  “para  lo  de  su cargo”,  forzoso  resulta  concluir que de manera equivocada el Juzgado 55  Penal   del   Circuito   aplicó  la  normatividad  relativa  a  esta  clase  de  impugnación  extraordinaria,  ya  que  después  de  la  última  notificación  personal  de  la  sentencia  de  segundo  grado y luego del transcurso de los 15  días  para  la  interposición  del  recurso,   no adoptó pronunciamiento  alguno  sobre  la  concesión o no del interpuesto por la defensa como era de su  resorte  funcional.  Tampoco ordenó correr traslado para la presentación de la  demanda  y  menos  se  garantizó  la intervención de los sujetos procesales no  recurrentes.  Porque,  se  insiste,  el único pronunciamiento del Juzgado antes  mencionado,  luego  de  la  interposición  del recurso, se limitó a ordenar el  envío   proceso   a   la   Corte  “para  lo  de  su  cargo”.   

          Lo  anterior,  entonces,  constituye razón suficiente para concluir  que  se  ha  incurrido  en violación del debido proceso, en tanto se coartó la  intervención  que  correspondía  no sólo al defensor del procesado sino a los  demás  sujetos  procesales,  pues  debido  a  que  no  se surtió el pertinente  trámite  de ley, se impidió el agotamiento de los términos contentivos de las  oportunidades  previstas  para  la sustentación de la casación e intervención  de  los  no recurrentes, imponiéndose, así, la declaratoria de nulidad de todo  lo  actuado  por el Juzgado 55 Penal del Circuito de Bogotá, a partir inclusive  del  auto de febrero 20 del año en curso, a efectos de que se surta el trámite  que corresponde.   

          En  mérito  de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA en Sala de  Casación Penal,   

RESUELVE:   

         DECLARAR  la  nulidad de todo lo actuado  por  el  Juzgado  55 Penal del Circuito de Bogotá a partir, inclusive, del auto  de  fecha  febrero  20  del  2004,  por  las  razones  expuestas  en la anterior  motivación.   

          Cópiese,  notifíquese,  cúmplase  y  devuélvase  al  Juzgado  de  origen.   

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                       ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                            

ÉDGAR           LOMBANA  TRUJILLO                         ÁLVARO                              ORLANDO                              PÉREZ  PINZÓN                                                   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                             JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS       

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                            MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Providencia  del  22  de octubre de 2001, Rad. 18631,  M.P. Dr. CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE.     

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