22100(16-06-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 22100  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

                            Dr. YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

Aprobado Acta No.51  

Bogotá D.C., dieciséis (16) de junio de dos  mil cuatro (2004).   

V I S T O S:  

Decide  la Sala lo que en derecho corresponda  respecto  de la acción de revisión promovida en nombre propio por el condenado  JUAN  MARÍA  RAMÍREZ  VERA contra la sentencia que lo condenó a la pena de 72  meses  de prisión por el concurso de delitos de acceso carnal abusivo con menor  de 14 años.   

ANTECEDENTES         y   CONSIDERACIONES:   

          1.   Mediante  escrito  remitido  a  la  Secretaría  de  la  Sala,  el  condenado  JUAN  MARÍA  RAMÍREZ  VERA dice que  “instaura  acción  de  revisión”, citando la totalidad de las causales del  artículo   220   del   Código   de  Procedimiento  Penal,  pero  sin  precisar  ninguna.   

          2.    El  memorial  hace  críticas  generales  a  la forma como se adelantó el proceso que culminó con su condena,  afirmando  la  existencia  de diversas irregularidades que van desde la emisión  de  la  orden  de  captura  en su contra con una fecha anticipada a la de cuando  ocurrieron  los hechos, hasta la manipulación de todo el trámite investigativo  por  parte  de  una  funcionaria del C.T.I de la Fiscalía General de la Nación  que  no  obstante  estar  impedida  para  actuar por haber mantenido con él una  relación  “de concubinato y negocios comerciales y contractuales” y guardar  en  su  contra  un  grave  resentimiento  por  la  finalización de la relación  sentimental,   dirigió   la   investigación   con  presión  a  las  presuntas  víctimas.   

          Adicionalmente  señala que son muchas las contradicciones y fallas  de  la  instrucción,  pues  nunca se averiguó por otras personas de las que se  supo  tuvieron  contacto  sexual con las víctimas, comoquiera que a pesar de su  juventud  tienen una vida disoluta y tampoco se estableció la verdadera edad de  las  mismas,  existiendo  error  sobre  ese  aspecto  que  es trascendente en su  responsabilidad  penal,  razones  todas para solicitarle  a la Corte que se  acceda a la revisión de su sentencia.   

          3.   Al escrito se agregaron copias  incompletas  de los fallos de las instancias, fotocopias de una letra de cambio,  una  declaración  extraprocesal  escrita  y  un  casete,  que según señala su  remitente,  contiene  declaraciones  de  personas  a  las  que  les  constarían  pormenores de los hechos que suscitaron su condena.   

          4.  La simple relación del escrito deja  en  evidencia  que  se  trata de una aparente demanda de revisión presentada en  nombre  propio por un condenado que carece de la condición de abogado titulado,  situación  respecto  de la cual el antecedente de la Corte, que no se encuentra  necesario variar ahora, ha señalado:   

“De  conformidad con el artículo 221 del  estatuto  procesal,  el  sentenciado  se  encuentra  facultado  para promover la  acción  de  revisión  contra  un  fallo  adverso  a  sus intereses, lo cual no  significa  que si carece de la calidad de abogado titulado legalmente autorizado  para  ejercer la profesión, se halle legitimado para presentar la demanda, pues  de     conformidad     con     el    artículo    127    ejusdem    ‘para  los  fines  de  su  defensa  el  sindicado  deberá  contar con la asistencia de un abogado escogido por él o de  oficio’.    

“Obedece esta limitante, a que la acción  de  revisión  corresponde  a  una  actividad  posterior  a  la culminación del  proceso,  que  comprende  la  elaboración del libelo según precisos requisitos  formales,   la   invocación   de   concretas   causales  legales,  el  correcto  señalamiento  de  los  fundamentos  jurídicos y fácticos, la relación de las  pruebas  que  se  aportan  para demostrar los hechos básicos de la petición, y  una  adecuada  sustentación  compatible  con  la naturaleza de la causal que se  invoca,  todo  lo  cual  es,  evidentemente, materia de especiales conocimientos  jurídicos,  como  igual  se  exige  en  casación  (art.  209  del  Código  de  procedimiento  penal), pues el hecho de no haberse contemplado expresamente para  la  revisión,  como  sí  lo  estaba  en el Decreto 2700 de 1991 (art. 233), no  puede  entenderse  que dicha exigencia hubiere desaparecido del ordenamiento, ya  que  a  estos  efectos el inciso último del artículo 127 del estatuto procesal  establece  que  “En  todo  caso  si  el  sindicado  fuere  abogado  titulado y  estuviere  autorizado  legalmente  para  ejercer la profesión, podrá de manera  expresa  aceptar  y  ejercer  su  propia  defensa sin necesidad de apoderado”,  significando,  entonces,  contrario  sensu,  que  en caso de no contar con dicha  calidad,    siempre    deberá    estar    asistido    por    quien    sí    la  tenga.        

“Por  manera  que  si  en  el sentenciado  concurre  la  calidad  de  profesional  del  derecho,  bien  puede  actuar  como  demandante  en  revisión  bajo  la  condición  de que se identifique como tal,  legitimidad  que  no  resulta acreditada en el evento contrario, dado que por su  propia  naturaleza,   la  presentación  de la demanda está reservada a un  abogado  titulado  como  acto  de  postulación,  precisamente  por el carácter  eminentemente  técnico  y  rogado  que  el  instrumento  ostenta”1.   

         

          5.   Como   el  condenado  JUAN  MARÍA  RAMÍREZ  VERA  que   

 suscribe el libelo no  acredita  la  condición  de  abogado  titulado, resulta evidente la ausencia de  legitimidad  para presentar la demanda, lo que constituye motivo suficiente para  disponer  la inadmisión del libelo, sin que tampoco puedan pasarse por alto las  gruesas  falencias técnicas como la falta de constancia de ejecución del fallo  y  el  incumplimiento  de todos los requisitos legales que para la promoción de  tal  acción exige el artículo 222 del Código de Procedimiento Penal, como que  se  hace  cita  de  todas  las  causales que consagra la ley, pero no se precisa  ninguna  y  menos aún se desarrolla como corresponde, razones todas que imponen  la inadmisión de la demanda (artículo 223).   

A  mérito  de  lo  expuesto,  La  Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal, administrando justicia  en nombre de la República y por autoridad de la ley,   

R E S U E L V E  

          INADMITIR   la   demanda  de  revisión presentada por el  sentenciado   

JUAN MARÍA RAMÍREZ VERA.  

NOTIFÍQUESE  y CÚMPLASE  

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

JORGE         A.        GÓMEZ  GALLEGO                              ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

ÉDGAR           LOMBANA  TRUJILLO                               ÁLVARO O. PÉREZ PINZÓN   

No hay firma  

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                               JORGE L. QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                                   MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1.-  CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA. Rev. 6 de diciembre de 2001. M.P., Dr., FERNANDO E.  ARBOLEDA RIPOLL.        

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