22079(30-06-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 22079  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                                                  Dr. ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

                             Aprobado Acta No. 58   

Bogotá,  D.C.,  treinta (30) de junio de dos  mil cuatro (2.004).   

VISTOS:  

Decide la Corte sobre la admisibilidad formal  de  la  demanda  de  casación  presentada  por  el  defensor de OSCAR ALEJANDRO  CUARTAS,  contra la sentencia proferida por el Tribunal Superior de Medellín el  3  de  octubre de 2.003, confirmatoria del fallo dictado por el Juzgado 23 Penal  del  Circuito  el 14 de mayo del mismo año, que condenó al procesado a la pena  principal  de  36  años  y  6  meses de prisión como responsable del delito de  homicidio agravado y porte ilegal de armas de fuego.   

LA DEMANDA:  

Aduce el actor la causal primera de casación,  en  tanto  referida  a la vulneración de la ley sustancial ante la presencia de  yerros de apreciación probatoria.   

Señala entonces como pruebas en que se fundó  el  fallo  “los  informes  de  medicina  legal  y las declaraciones del señor  taxista  y  el  menor de edad, el cual miente incluso en la descripción física  del condenado”.   

Concretando  el  reproche  a los que denomina  “informes  de  medicina  legal”,  dice  el  actor  que  se  “violó la ley  sustancial   de   manera   directa”,  al  apreciar  esta  prueba  el  Tribunal  incurriendo  en  evidente  falso  juicio  derivado  de  no haber hecho cotejo de  huellas  en  el  arma  y  las  del procesado, o la recuperación de proyectiles.   

En  resumen, dice, se profirió una sentencia  con  la  “declaración  falsa del menor de edad”, vulnerándose de este modo  los  arts.  12,22,  27  del  Código  Penal  y  arts.  5,  7, 20 y 234 del C. de  P.P.   

A continuación, retoma  lo expresado por  el  menor  de  edad  Johan  Alexis Betancur, resaltando diversos aspectos de sus  atestaciones  que  califica  de mendaces y por ende faltos de credibilidad, para  arribar  a  la  conclusión  según  la  cual  “lo  dicho  por  este  menor es  ABSOLUTAMENTE FALSO”.   

Así,  desde su óptica, carece el proceso de  la  prueba suficiente sobre la responsabilidad del incriminado, emergiendo en su  lugar  la  duda  que debería favorecerlo, supuesto a partir del cual solicita a  la  Corte  case  el  fallo  dictando el que lo deba reemplazar  en favor de  OSCAR ALEJANDRO CUARTAS.   

CONSIDERACIONES:  

1. Carente de los mínimos supuestos de orden  técnico  inherentes  a  la  casación  y  por  lo  mismo manifiestamente inepto  resulta  el  escrito  de  demanda  que  en  el  caso  concreto  ha presentado el  procurador  judicial del incriminado OSCAR ALEJANDRO CUARTAS contra la sentencia  que es objeto de la impugnación extraordianria.   

2. Cuidadoso fue en principio el demandante en  el  señalamiento  e  identificación  de  los  sujetos procesales, la sentencia  impugnada,  los  hechos  materia  de  juzgamiento  y  la actuación cumplida. No  obstante,  es  realmente  incipiente  la  propia  formulación  del  cargo y los  argumentos que aporta en orden a su fundamentación.   

3. En efecto, como se deja reseñado, el actor  escogió  la  primera  causal  de  casación, concretamente la vía indirecta de  violación  a  la  ley  sustancial  por  yerros  de  apreciación probatoria. En  condiciones  semejantes,  como  en  forma  copiosa  y antigua lo ha precisado la  Corte  y  emana  del  propio  texto  legal,  es  absolutamente imprescindible no  solamente  la  enunciación de la causal escogida, sino que en la formulación y  desarrollo  del  reproche  se  deben  indicar  en  forma  clara  y  precisa  sus  fundamentos y los preceptos que se estiman infringidos.   

4.   Dentro   de   dicha   exigencia  está  necesariamente  comprendido  el  imperativo  de  indicar,  tratándose del yerro  fáctico,  por  ejemplo, la clase del mismo concurrente, esto es, la índole del  falso  juicio  acusado,  evidenciando  en  cada  caso  la  prueba  sobre  la que  materialmente recae.   

5.  Pues  bien,  el  demandante  en este caso  acusó  el fallo de ser violatorio de la ley sustancial “de manera directa”,  al  “apreciar  erróneamente”  diversas pruebas, motivado en la presencia de  presuntos falsos juicios.   

Esta  proposición, como es evidente, resulta  contradictoria  y pone de presente la poca claridad que tiene el actor acerca de  la  índole  de  violación a la ley sustancial que comprende el error de hecho,  pero  además,  la escueta afirmación de encontrarnos frente a un falso juicio,  mucho  menos  sirve  en  el  propósito de concretar el ataque, como que se deja  fluctuando  entre las diversas manifestaciones que éste tiene, de identidad, de  existencia, a cuál de ellas estaría referida la censura.   

6.  Las  razones  del  cargo no prestan ayuda  alguna  en la claridad de este elemento del reproche. El actor se dedica a hacer  afirmaciones  en  torno  a  tres  diversas  pruebas,  pero solamente se ocupa en  particular  de      una de ellas, esto es, el testimonio del  menor   Johan   Alexis   Betancur,  descalificando  sus  afirmaciones  desde  su  perspectiva  valorativa  del  mismo  por  encontrarlas  mendaces y, por tanto no  creibles.   

7. De tal indebida manera, culmina concluyendo  en  la  presencia  de  la  duda que debería favorecer al procesado, sin haberse  ocupado  en momento alguno de los falsos juicios acusados, sin detenerse además  en  la  demostración  de  los  yerros  predicables  de  cada una de las pruebas  referidas,  pero  tampoco  de contrastar el conjunto de elementos de convicción  que  sirvieron  de  sustento  al  fallo  y,  por  si fuera poco, sin evidenciar,  consiguientemente,  la  duda  cuyos  favorables  efectos,  de manera inusitada y  sorpresiva   culmina   requiriendo  de  un  deseable  fallo  de  fondo  en  esta  sede.   

En  las  condiciones señaladas, desde luego,  dados  los  diversos  reparos de orden técnico que vienen de ser destacados, la  demanda impetrada en este caso será inadmitida.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

INADMITIR  la demanda de casación presentada  por el defensor de OSCAR ALEJANDRO CUARTAS.   

Contra esta decisión no procede  recurso  alguno.   

Cópiese,   cúmplase   y   devuélvase  el  expediente al Tribunal de orígen.   

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

JORGE  ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO                                              ALFREDO    GÓMEZ   QUINTERO   

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO            ÁLVARO     ORLANDO     PÉREZ  PINZÓN                         

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                                                JORGE  LUIS  QUINTERO     MILANÉS                     

YESID            RAMÍREZ  BASTIDAS                      MAURO SOLARTE PORTILLA   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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