21968(25-02-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 21968  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente  

Dr. HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

Aprobado acta No. 013  

Bogotá,  D.C., veinticinco (25) de febrero  de dos mil cuatro (2004)   

Resuelve la Sala el impedimento manifestado  por  el  Magistrado de la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial  de  Medellín  doctor  JHON  JAIRO  GÓMEZ  JIMÉNEZ  para  conocer  del proceso  adelantado  contra  HENRY  HUMBERTO ACEVEDO AGUDELO y  JUAN  DAVID  CLAVIJO SALAZAR, por los delitos de hurto  calificado  y agravado y porte ilegal de armas de fuego, que no fue aceptado por  los demás integrantes de la Sala de Decisión Penal.   

ANTECEDENTES  

1.- A eso de las 11:00 de la noche del 7 de  septiembre  de  2003  cuando  ANTONIO  JOSÉ  ZÚÑIGA  PINEDA transitaba por la  Terminal  de  Transportes  del  Norte  de  Medellín en el vehículo de servicio  público  (taxi)  de  placas  TIQ 067 fue abordado por un hombre y una mujer que  llevaban  un  bebé  en  brazos,  sugiriendo  como  destino  el  barrio “Villa  hermosa-  La  Mansión”  en donde la mujer abandonó el vehículo, continuando  la  marcha  con  el  individuo  hasta donde se encontró con otro hombre quienes  amenazaron  al  conductor  y  luego  de dispararle lo hicieron bajar del rodante  emprendiendo la huida.   

Los  asaltantes fueron aprehendidos minutos  después en el barrio San Pablo.   

2.-  Con  base en los anteriores hechos, la  denuncia  y el informe policivo sobre la captura de los procesados, la Fiscalía  178  Delegada  mediante  resolución  del  8  de  septiembre de 2003, ordenó la  apertura  de  instrucción,  y  una  vez  indagados  los  procesados remitió la  actuación  a  la Fiscalía 68 Delegada ante los Juzgados Penales Municipales de  Medellín  a  cargo  de  la  doctora  LUZ  MARINA  RAMÍREZ RUIZ, quien el 11 de  septiembre   siguiente   resolvió   la   situación   jurídica  imponiéndoles  detención  preventiva a los procesados HENRY HUMBERTO  ACEVEDO  AGUDELO  y BRAYAN ALEXIS RAMÍREZ SÁNCHEZ o JUAN DAVID CLAVIJO SALAZAR  (fl. 35 c # 1) .   

A  petición de los procesados CLAVIJO  SALAZAR  y  ACEVEDO AGUDELO el 9  de  octubre  de  2003  la  Fiscalía  85  Delegada ante los Juzgados Penales del  Circuito  de Medellín, les formuló anticipadamente los cargos en contra de los  procesados  los  cuales fueron aceptados, pasando el proceso al Juzgado 21 Penal  del  Circuito  de  esa ciudad, el que el 31 de octubre de 2003, dictó sentencia  condenándolos  como  autores  responsables  del  concurso  de  delitos de hurto  calificado  y  agravado  y  porte  ilegal  de  armas de fuego a 30 y 26 meses de  prisión,  respectivamente,  y  a  las accesorias de interdicción de derechos y  funciones  públicas por un tiempo igual al de la pena principal, negándoles el  sustituto de la condena de ejecución condicional.   

3.-   Impugnada  la  anterior  sentencia,  correspondió  por  reparto  al Magistrado JHON JAIRO GÓMEZ JIMÉNEZ (fl. 173),  quien   se  declaró  impedido  para  conocer  de  la  causa,  argumentando  que  “el  suscrito  es  cónyuge  de  la  fiscal local que  instruyó  en  buena  medida  el  presente proceso”,  fundamentando  el  impedimento en las causal 3° del artículo 99 del Código de  Procedimiento Penal.   

4.-  Los  restantes  miembros de la Sala de  Decisión  Penal  presidida  por  el  Magistrado  que  expresó  su impedimento,  mediante  auto  de  febrero  2  del  presente  año, no aceptaron el impedimento  expresado  por el funcionario judicial por considerar, entre otros aspectos, que  no  resulta  adecuado  extender  el  alcance de la norma más allá de lo que ha  autorizado  la  jurisprudencia  de  la  Corte, para comprender también aquellos  casos  en  que  la cónyuge del funcionario judicial actúe en algún momento en  la  investigación  como  fiscal, así haya dejado de participar y no sea sujeto  procesal  en  el  juicio,  ni  en  la  apelación  que  debe resolver la Sala de  Decisión   Penal,   pues   esa   circunstancia  no  le  resta  imparcialidad  e  independencia  a  éste  ni  pone en entredicho la transparencia de la decisión  judicial.   

También  señalaron  que  la  cónyuge del  Magistrado  que  se  declara  impedido solo actuó en las etapas iniciales de la  investigación  y dictó la medida de aseguramiento, remitiendo el proceso a los  fiscales  seccionales  por ser éstos los competentes, por lo tanto, la función  que  cumplió la fiscal local esposa del Magistrado no parece tener un carácter  vinculante  y  trascendente  para  el  proceso  que  le  reste  independencia  e  imparcialidad a éste.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.- La causa de impedimento invocada por el  magistrado   que   pretende  separarse  del  conocimiento  del  proceso,  es  la  consagradas  en  el artículo 99 numeral 3° del Código de Procedimiento Penal,  cuyo tenor es el siguiente:   

“Art.  99.-  Causales  de  impedimento. Son  causales de impedimento:   

3.-  Que  el  funcionario  judicial  o  su  cónyuge  o  compañero  permanente,  sea  pariente  dentro  del cuarto grado de  consanguinidad,  segundo  de  afinidad o primero civil, del apoderado o defensor  de alguno de los sujetos procesales.   

Debe advertirse, inicialmente, que para que  la  manifestación de impedimento por parte del juzgador o la recusación que le  formulen  quienes  intervienen  en  el  proceso  alcancen su cometido  – la  separación  del  conocimiento  de un determinado asunto – es imprescindible que  las  causales  que la fundamentan deben soportarse en aspectos que demuestren un  interés  particular  que  lo  afecte  directa  o  indirectamente y, obviamente,  puedan  tener  la capacidad objetiva de afectar la ponderación y la ecuanimidad  en el juicio del funcionario judicial.   

De esta manera, la causal 3ª del artículo  99  del  Código de Procedimiento Penal, relativa al impedimento del funcionario  judicial  cuando se presente el parentesco con alguno de los sujetos procesales,  no  se  precisa  en  este  evento,  teniendo  en  cuenta  que  de acuerdo con el  ordenamiento  procesal  penal,  la  calidad  de  sujeto  procesal la adquiere el  representante  de  la  Fiscalía  General de la Nación en la etapa del juicio y  cuando  se  realiza  la  diligencia  de  formulación  de  cargos para sentencia  anticipada  o  quien sea designado como fiscal especial para ese evento, calidad  de  la  cual  no  estuvo  revestida  la  doctora LUZ MARINA RAMÍREZ RUIZ, quien  efectivamente,  tuvo  la  dirección  del  proceso  hasta  el  momento en que se  resolvió  la  situación  jurídica,  remitiendo  la  actuación a los Fiscales  Delegados ante los Juzgados Penales del Circuito por competencia.   

Revisada  la  actuación se constata que la  esposa  del  Magistrado JHON JAIRO GÓMEZ JIMÉNEZ no fue sujeto procesal dentro  del  proceso que le correspondió por reparto como juez de segundo grado, razón  por  la cual la causal impeditiva invocada por el funcionario no se aviene a las  circunstancias expuestas.   

De otra parte, es cierta la apreciación de  la  Sala  Dual  del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medellín apoyada  en  pronunciamiento  de esta Sala de la Corte, para desestimar la posibilidad de  la  concurrencia  de la causal 6ª del artículo 99 del Código de Procedimiento  Penal,   pues  dada  la  particular  actividad  adelantada  por  la  esposa  del  Magistrado  dentro  del proceso no asoma la condición estructurante consistente  en  que el funcionario que debe conocer del proceso en posterior oportunidad sea  el  mismo  que  profirió la decisión objeto de controversia o haya participado  en  calidad  de sujeto procesal o que tenga la relación parental determinada en  la  preceptiva  de  la  referida  causal,  pues si bien es cierto, la esposa del  Magistrado  tuvo a cargo el proceso como fiscal delegada, también es verdad que  la  providencia  que  ocupa la atención del Tribunal no fue la proferida por la  doctora  LUZ  MARINA  RAMÍREZ  RUIZ,  ni  su  pronunciamiento  –  la  medida de  aseguramiento  –  es  vinculante  con  relación  a  la  sentencia  condenatoria  proferida  por el Juzgado 21 Penal del Circuito de Medellín, que ahora ocupa la  atención   de   la   Sala   que   preside   el  Magistrado  JHON  JAIRO  GÓMEZ  JIMÉNEZ.   

2.-    Similares   consideraciones   de  improcedencia,  emanan  de  la  causal  1°  del  artículo  99  del  Código de  Procedimiento  Penal,  pues acerca del “interés en el  proceso”,  en  que  se  fundamenta  la preceptiva, la  Corte  reiteradamente  ha  señalado que “es aquella  expectativa  manifiesta por la posible utilidad o menoscabo, no sólo de índole  patrimonial  sino  también  intelectual o moral, que la solución del asunto en  una  forma  determinada  acarrearía  al  funcionario judicial o a sus parientes  cercanos,  y  que,  por  aparecer  respaldada  en  serios  elementos  de juicio,  compromete  la  ponderación e imparcialidad del juzgador, tornando imperiosa su  separación          del          proceso”1   

De suerte que en el presente caso la esposa  del  Magistrado  GÓMEZ  JIMÉNEZ,  en  ejercicio  de  su  condición  de fiscal  delegada  tuvo  la  dirección  de  la  fase instructiva hasta el momento en que  resolvió  la situación jurídica de los procesados con medida de aseguramiento  de  detención preventiva, momento en el cual remitió el proceso a los Fiscales  Delegados   ante  los  Juzgados  Penales  del  Circuito,  quienes  por  la  vía  extraordinaria  terminaron  la  fase  investigativa,  sin  que  se  advierta que  aquella  actuación  la  afecte  en  su en torno personal, razón por la cual no  entraña  la  asunción  de una posición judicial determinada que comprometa el  criterio  del  funcionario  que  así  procede  y  menos que diezme el ejercicio  dialéctico  anejo  al  análisis  probatorio  que  como funcionario judicial se  enfrentaría en el asunto sometido a su consideración.   

De  este  modo  es evidente que las razones  expuesta  por  el  Magistrado  JHON  JAIRO  GÓMEZ  JIMÉNEZ  para separarse del  conocimiento  del  asunto,  no comportan un interés particular de su esposa que  afecte  los  principios  de  equidad  e  imparcialidad  en  el  ejercicio  de la  altísima  misión  de  administrar justicia, por lo que la Sala no lo separará  del conocimiento que como juez de segundo grado le compete.   

Así  las cosas, le asiste razón a la Sala  de  Decisión  Dual  Penal  del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Medellín  al  no  aceptar  el  impedimento manifestado por el Magistrado GÓMEZ  JIMÉNEZ   

Contra  la  presente providencia no procede  recurso alguno.   

Atendidas las razones expuestas, la Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

DECLARAR   INFUNDADO   el   impedimento  manifestado  por  el  Magistrado JHON JAIRO GÓMEZ JIMÉNEZ para conocer de este  asunto;   y,   en  consecuencia,  disponer  que  intervenga  en  su  trámite  y  decisión.   

Devuélvase  la  actuación  al Tribunal de  origen.   

Cúmplase.   

HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                          ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                                  

EDGAR  LOMBANA  TRUJILLO                                   ÁLVARO                              ORLANDO                              PÉREZ  PINZÓN                             

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                                    JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANÉS                                

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                                      MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1 CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, M. P. Dr. ARBOLEDA RIPOLL, Fernando, auto junio 17 de 1998     

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