21905(30-06-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 21905  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                                 Magistrado  Ponente:   

                                                  Dr.  ALFREDO  GÓMEZ  QUINTERO   

                                               Aprobado Acta  No. 58   

Bogotá,  D.C.,  treinta (30) de junio de dos  mil cuatro (2.004).   

VISTOS:  

Se  pronuncia  la  Sala  sobre  el recurso de  reposición  interpuesto  por  el defensor del condenado JAVIER CASTILLO VELASCO  contra  el auto proferido el 8 de marzo de 2004, mediante el cual se declaró la  inadmisión de la demanda de revisión.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN:  

El impugnante manifiesta que su propósito no  ha  sido  el  de  reabrir  el  debate probatorio, sino el de mostrar los errores  judiciales   originados  en  ”la  actitud  amañada  de  la  fiscalía  en  la  apreciación”  de  las  declaraciones  de  los  testigos,  cuyas  exposiciones  incluyó en la demanda con ese fin.   

Insiste en que la versión de la víctima fue  “fabricada”,  según lo infiere de los testigos por ella misma citados y del  error  judicial  en  que  incurrió  el juez, cuando no pudo o no quiso apreciar  dicha  situación  y reitera que al haber demostrado la ausencia de culpabilidad  por  no  reunirse  las  condiciones  del  hecho punible y de la existencia de la  agravante,  la conducta del condenado configura un homicidio simple tentado y no  agravado  como  se le juzgó, motivos suficientes para que proceda la acción de  revisión.   

A  su  juicio las dos pruebas negadas en los  debates  eran  necesarias  para  demostrar  la inocencia del condenado, pues con  ellas                -peritación  sobre  el estado psíquico del ofendido y antecedentes- pretendía  mostrar  que  el  ofendido no era digno de crédito por ser detenido y condenado  -un año después- por un delito previsto en la ley 30 de 1986.   

Finalmente  -en  relación  con la causal 4-  expresa  que  la  conducta típica se realiza cuando el fallador comete un error  de  hecho, el cual se manifestó en haber negado las pruebas por él solicitadas  y   al   dejar   de   apreciar  los  medios  de  convicción  existentes  en  su  conjunto.   

CONSIDERACIONES:  

El  impugnante  persiste en su equivocación  cuando  opta  por  la  crítica  probatoria,  en  vez de indicarle a la Sala las  razones  por  las cuales considera  que debe reponerse el auto que declaró  inamisible la demanda de revisión.   

No  cumple  con  el  cometido  frente  a las  causales  aducidas  en  la  demanda,  porque la remisión que hace a ésta no es  para  demostrar que aportó la prueba o los hechos nuevos que darían lugar a la  acción  por la causal tercera, sino para hacer notar desde su personal criterio  que  la  valoración de la prueba fue errada y que constituyó un desacierto del  juez,  el  no  haber  apreciado  que  los  testigos  de  la  víctima la habían  desmentido.   

Desde luego que la revisión obedece a fines  distintos  a  los  perseguidos  por  el recurrente, en cuanto siendo una acción  autónoma  e  independiente  al  proceso penal que la origina, está orientada a  reparar  las  injusticias  materiales  cometidas  a  través de las específicas  causales  que  dan  lugar a ella y no para subsanar cualquier error de juicio en  la  apreciación  probatoria  como  parece entenderlo, pues lo último es propio  de   los  recursos  legales  a los cuales cabe acudir en el trámite normal  del proceso.   

De  modo  que  la  interpretación que de los  hechos  hace  el  recurrente y el valor probatorio que le asigna a los medios de  convicción  que  cita en su demanda, no corresponde al concepto de prueba nueva  ni  de  hechos  nuevos  a  que  se  refiere  la  causal tercera, cuya condición  esencial  gravita en la circunstancia de no haber sido conocidos y por eso mismo  debatidos    en    el    decurso    del    proceso,    pero   que   –además-   

están  encaminados a establecer la inocencia  del condenado o su inimputabilidad.   

Luego el hecho mismo de haber sido apreciados  y  valorados  dentro  del  proceso,  les  impide  tener esa condición. No será  entonces  la  equivocada  interpretación  de  los hechos o la estimación de la  prueba,  ni  la falta de coincidencia entre el criterio valorativo del juez y el  del  demandante  la  que  les dé la connotación de nuevos, sino solo aquella y  precisa circunstancia.   

Asimismo,  esa  condición no emana ni guarda  relación  con la pertinencia y conducencia del medio de convicción, puesto que  su  importancia  probatoria  ha  sido  sopesada por el funcionario al momento de  decidir  o  negar  su  práctica,  de  tal  modo que la respuesta negativa no le  atribuye  el  carácter  de  nueva  a  la  prueba y tampoco legitima al sujeto a  acudir  a  la  revisión,  bajo  el  supuesto  de  la  importancia  y  de lo que  demostraría el medio oportunamente negado.   

Como  quiera  que  el  impugnante se limita a  sacar  sus  propias conclusiones probatorias de hechos y pruebas que hacen parte  del  proceso,  algunas  de  ellas  que  conducirían  a  atenuar  la punibilidad  –homicidio  simple tentado  en  lugar  de  agravado- y no a demostrar la inocencia del condenado, la Sala no  habrá  de  reponer  la  decisión  que  inadmitió  la  demanda  al  mantenerse  invariable  lo  dicho  en  esa oportunidad, en tanto el actor no ha esbozado las  razones suficientes por las cuales deba revocarse.   

Mayor  es  su  desacierto  cuando persiste en  invocar  la  causal  cuarta,  porque  no  se  trata  de  decir  que  la falta de  apreciación  de  las  pruebas en su conjunto y la negativa oportuna a practicar  las  solicitadas estructure el supuesto que da lugar a la revisión, pues lo que  se  le  imponía con la presentación de la demanda, era presentar las copias de  la  investigación  penal  existente contra el juez o un tercero originada en el  proceso   adelantado  al  condenado,  en  la  cual  por  los  menos  se  hubiese  determinado como típica la conducta imputada.   

Además  con  gran  confusión señala que la  “conducta  típica  se realiza cuando el fallador comete un error de hecho”,  afirmación  que  no  se  corresponde  con  la  exigencia  de  la causal aducida  conforme  a  lo  anteriormente  dicho,  dando  al  traste definitivamente con la  impugnación y la aspiración de que la demanda fuera admitida.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

No  reponer  el auto del 8 de marzo de 2004,  mediante  el  cual  se  inadmitió  la  demanda  de  revisión presentada por el  apoderado judicial del condenado  JAVIER CASTILLO VELASCO.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Comuníquese y Cúmplase.  

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO            ALFREDO     GÓMEZ     QUINTERO   

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO            ÁLVARO     ORLANDO     PÉREZ  PINZÓN                         

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN             JORGE  LUIS  QUINTERO     MILANÉS                     

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                      MAURO SOLARTE PORTILLA   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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