21851(06-05-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 21851  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

ÁLVARO  ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN   

APROBADO   ACTA   No.  38   

Bogotá, D. C.,  seis (6) de mayo de dos  mil cuatro (2004)   

  VISTOS  

          Sería  del  caso  examinar si la demanda de casación que presentó  el  defensor  de  ENRIQUE CASTILLO MUÑOZ  reúne  los  requisitos  que  para  su admisión exige el estatuto  procesal  penal,  si  no  fuera porque aparece evidente que para la fecha en que  fue  remitido  el  expediente a esta Corporación ya había operado el fenómeno  de   la   prescripción   de  la  acción  penal,  que  impide  hacer  cualquier  pronunciamiento diverso al de su declaratoria.   

ANTECEDENTES   

          A   raíz   de  las  investigaciones  adelantadas  en  1991  por  la  auditoría   operativa   del   Instituto   de   Mercadeo   Agropecuario   a   la  administración  del  edificio  Manuel  Mejía,  inmueble que pertenecía, entre  otros  propietarios,  a  algunas  entidades  estatales  como  el IDEMA, el Banco  Cafetero  y  la  CAR,  se  descubrió  un faltante superior a los 11 millones de  pesos.   

Al proceso penal que entonces se inició fue  vinculado   el   administrador   de   la   propiedad   horizontal,  ENRIQUE  CASTILLO MUÑOZ, contra quien una  fiscal  seccional de Bogotá dictó resolución acusatoria el 9 de julio de 1998  por  el  delito  de  peculado  por  apropiación  en la modalidad de extensión,  providencia  que  finalmente  se  notificó  por  estados del 5 de noviembre del  mismo  año,  después  de  enterar personalmente de su contenido al defensor el  anterior día 3.   

Una  vez  ejecutoriada  la  resolución,  el  proceso  se  remitió  a  los  jueces  el  18  de  noviembre,  asignándosele su  conocimiento  al  Juzgado  28  Penal  del  Circuito que, por sentencia del 14 de  febrero   del   2003,  condenó  al  doctor  CASTILLO  MUÑOZ a 36 meses de prisión y multa de $ 20.000 como  autor del delito de abuso de confianza calificado.   

El  fallo,  apelado  por  el  defensor,  fue  confirmado  por  el  Tribunal  Superior de Bogotá el 4 de junio del mismo año,  que  lo modificó dejando sin efecto la calificación de la conducta y rebajando  consecuentemente  las  penas,  que  fijó  en  1  año  de prisión y multa de $  10.000.   

          Interpuesto  el  recurso  extraordinario de casación y surtidos los  traslados  correspondientes,  el  expediente fue remitido a esta Corporación el  pasado 14 de enero.   

  CONSIDERACIONES   

         

Sobre  la  imputación  que ha de tenerse en  cuenta  para  calcular el término de prescripción de la acción penal, dijo la  Sala  en  auto  del 9 de abril de 1999, dictado dentro del proceso radicado bajo  el   número  13.165,  con  ponencia  del  magistrado  Dídimo  Páez  Velandia:   

         “La   calificación  sumarial  impartida  en  la  resolución  de  acusación  no  obstante  su  carácter provisorio se convierte en ley  del  proceso,  pues  es  el hito fundamental a partir del cual el Estado garantiza al  acusado  el derecho de defensa y se desarrolla la actividad defensiva durante el  debate  del  juicio,  pero  a  la  vez  está  sujeta  a  las resultas de éste,  materializadas en la sentencia de las instancias”.     

         “Esta,   cuando   es   condenatoria   y  se  pronuncia  bajo  los  parámetros  del  debido proceso y concordante con la resolución acusatoria, es  el  único  pronunciamiento judicial dentro de la fase ordinaria del proceso con  categoría  de definitividad en la imputación penal, sea que la mantenga en los  mismos  términos  de  la  acusación  fiscal o que le introduzca variaciones de  menor  compromiso  penal, de donde se colige que es el tipo penal contemplado en  el  fallo  de  las instancias con las circunstancias específicas declaradas, el  que   establece  el  término  de  la  prescripción  de  la  acción  penal”.   

          En  este  sentido, aunque la imputación que se le hizo al procesado  en  la resolución acusatoria se refirió al delito de peculado por apropiación  en  la  modalidad de extensión, la posterior expedición de la Ley 599 del 2000  que  varió  el nomen iuris y  ubicó  la  conducta  como  una  especie  calificada  del  abuso  de  confianza,  determinó  que  finalmente,  atendida  la  favorabilidad que reportaba la nueva  consagración normativa, fuera ésta la que regulara el caso.   

          Así    lo   hizo   en   efecto   el   A  quo,  quien  dio  aplicación  al  artículo  250  del  Código  Penal,  que señala pena de 3 a 6 años de prisión y multa de 30 a 500  salarios  mínimos  legales  mensuales  si el abuso de confianza se comete sobre  bienes pertenecientes a empresas o instituciones estatales.   

          El  Ad quem, por  su  parte,  estimó  que  se  trataba  del  abuso  de  confianza que consagra el  artículo  249  del  mismo  estatuto,  cuya  pena  máxima asciende a 4 años de  prisión,   porque  en  su  criterio  no  se  configuró  la  circunstancia  que  calificaba el comportamiento.   

Recurrida  la sentencia de segunda instancia  únicamente  por  el  defensor,  será  este el tipo penal que deba considerarse  para  efectos  de  calcular  el  término  de prescripción de la acción penal,  plazo  que  habría  de  cumplirse  al  cabo  de 5 años contados a partir de la  ejecutoria  de  la resolución de acusación, tal como lo prevé el artículo 86  del  Código  Penal,  lo  que  en este caso ocurrió el 10 de noviembre de 1998.   

Por lo tanto, ocurrida la prescripción el 10  de  noviembre  del  2003,  la  Sala  se  abstendrá  de  pronunciarse  sobre  la  admisibilidad  de  la  demanda  y,  en  su  lugar,  decretará  la  cesación de  procedimiento   en   favor   de   ENRIQUE   CASTILLO  MUÑOZ.   

          En  mérito  de  lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema de Justicia,   

         

RESUELVE   

          1.  Abstenerse  de  emitir pronunciamiento sobre la admisibilidad de  la   demanda   de   casación   que   presentó   el  defensor  de  ENRIQUE   CASTILLO   MUÑOZ   contra  la  sentencia  del 4 de junio del 2003, dictada por el Tribunal Superior de Bogotá.   

          2.  Declarar  prescrita  la  acción penal por el delito de abuso de  confianza    por   el   que   fue    condenado   el   señor   CASTILLO   MUÑOZ  y,  por  consiguiente,  decretar en su favor la cesación de procedimiento.   

Notifíquese y cúmplase  

         

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

JORGE  ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO                            ALFREDO               GÓMEZ  QUINTERO   

ÉDGAR    LOMBANA  TRUJILLO                 ÁLVARO O. PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN                           YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS   

JORGE   L.  QUINTERO  MILANÉS                                           MAURO         SOLARTE  PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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